La Nueva Marta
Soy Marta, ya os conté mis primeras vivencias como sumisa,
en: "Diario de unas Vacaciones".Fueron unas vacaciones increíbles, como nunca
las había vivido, aprendí mucho esos cuatro días, y descubrí que dentro de mi
había una perra sumisa, y quería seguir siéndolo.
Cuando llegue a casa, mis hijos estaban todavía con su padre,
me vino muy bien así tendría toda la noche para pensar, me sentía por unos lados
muy feliz, y por otros triste, estaba como extraña en mi propia casa, como si
nunca hubiera vivido en ella, como si la vida que llevaba hasta entonces no la
reconociera como mía, ni la quería recuperar, me sentía mas identificada con la
nueva Marta, echaba de menos a mi Amo, echaba de menos sus ordenes, echaba de
menos mi collar, echaba de menos sentir y vivir como una perra.
Seguimos en contacto por móvil y por email, mi Amo ordenaba y
yo cumplía muy gustosa, me encantaba obedecerle, me tenia toda la semana a dieta
orgásmica, era lo que peor llevaba, por que al cumplir sus mandatos me ponía
como una perra en celo.
Uno de los primeros días recibí un email, el cual decía desde
ahora no existen para ti las bragas, me las quite en ese mismo momento, otra de
las órdenes que me ponen bastante es cuando recibo en el móvil un sms:
-perra ahora mismo te vas al baño y te pones de rodillas en
tu esquina, con las manos en la nuca, y no te muevas hasta que te avise, lo
dejaba todo y salía como loca a cumplir los deseos de mi Amo, a veces me
acarreaba algún que otro problema, por que casi siempre los recibo cuando estoy
en el trabajo, pongo la escusa de un dolor repentino de barriga, me encanta
estar así una vez estuve mas de 15 minutos, mis compañeras aporreaban la puerta,
yo les decía que no se preocuparan que estaba bien, imaginaros estaba en la
gloria, mi coño acababa chorreando, así pasamos hasta el primer fin de semana
que mis hijos se fueron con su padre.
El miércoles antes recibo en mi trabajo un paquetito, me
lleve una gran sorpresa era de mi Amo, dentro estaban las llaves del apartamento
de donde había pasado mis vacaciones. Me hizo mucha ilusión recibirlas, era una
señal de confianza que deposito en mí, mi Amo. Me encantaba que fuera así, otras
de las cosas que mas me gustaban de las obligaciones hacia mi Amo, era que todas
las noches antes de irme a dormir, tenía que enviarle un email, con todos mis
acontecimientos del día, me sentía muy bien de ver que a el le importaba todo de
mi. El hacerlo me relajaba, y no veía las cosas tan graves, el día era muy
largo, y la vida de una mujer, divorciada, trabajadora y con dos hijos, era muy
difícil. Menos mal que el me hacia llevarlo mejor.
El fin de semana tan esperado por fin llego, andaba muy
ansiosa, entre otras cosas por que llevaba mas de una semana sin correrme, por
mucho que suplicaba a mi Señor nunca lo permitió, eso a veces me enfadaba, por
que estaba todo el día como una perra en celo. Es lo que Mi amo quería, decía
que es como debía de estar para el.
El viernes llego un email con instrucciones, decía:
Mañana a las doce te espero en mi casa, antes te pasas por un
sex sop, compras un body de látex negro, con la particularidad que este abierto
por las tetas coño y culo, cuando llegues te lo pones y esperas que yo llegue.
No dijo como debía de esperar, creo que sobraba que lo indicara, una sumisa a
estas alturas sabe de sobras como debe hacerlo.
La mañana del sábado me levanté muy temprano, estuve
inspeccionando mi depilación, desde que era propiedad de mi Dueño, no la
descuidaba. Me puse también un enema, no quería meter la pata, todo tenía que
salir perfecto, íbamos a estar solo un fin de semana, era muy importante para mí
que se sintiera orgulloso de su perra. Me vestí como una autentica puta, falda
corta, negra, sin bragas, camiseta estrecha y así poder marcar bien mis tetas, y
zapatos de tacón de aguja, pensé en lo que había cambiado, y que cada vez me
costaba menos vestir así, sonreí.
Salí temprano, no quería que se me hiciera tarde, el sex sop
estaba en la otra punta de la ciudad, y con el tráfico que había no te puedes
descuidar. Llegue a la tienda y me probé unos cuantos, pero el que me probé
primero fue por el que me decidí, estaba impresionante con el puesto, me costaba
asimilar que la imagen que reflejaba en el espejo fuera yo, pague y salí derecha
hacia el apartamento de mi Amo, eran las 11 y media cuando llegue, al abrir la
puerta mi cuerpo y mente se invadieron de tranquilidad y bienestar, por fin en
casa, esa si era mi vida. Todo estaba igual, hasta que me di cuenta que la
puerta de la habitación de invitados estaba cerrada con llave, quede intrigada
pero no tenia tiempo para seguir pensando en ello.
Fui al baño, me sentía euforia y muy feliz, iba a ver de
nuevo a mi Amo, me cambie y salí a cuatro patas hasta la puerta de entrada, me
puse en posición de espera (de rodillas manos en la espalda, y el culo apoyado
en los talones). No tardo nada en llegar, me descuido y la lío.
-¡Hola! perra, dijo cuando me vio.
-¡Hola! mi Amo, le conteste a la vez que me rendía a sus
pies, para lamérselos.
- tenias ganas de verme, eh?
- si mi Amo, estaba deseando que llegaras.
- estas muy guapa con este body as tenido buen gusto, cogio
el collar y la cadena que estaba colgadas en el perchero de la entrada y me las
puso. Ya si me sentía enteramente una perra.
Seguía a cuatro patas y mi Amo tiro de la cadena hasta que mi
cabeza quedo a la altura de su bragueta, bajo la cremallera, saco su polla, me
agarro de los pelos y me la metió fuertemente en mi boca, que placer, cuanto la
había echado de menos, su olor, su sabor. Mi Amo tardo segundo en correrse
dentro de la boca de su puta, su puta necesitaba y mucho sentir su leche
caliente, eran mis vitaminas, me hacían falta para vivir.
-Que bien la mamas, zorra, bien perra de nuevo en casa, me
alegro que estés aquí. As aprendido mucho en todo este tiempo, pero tengo que
seguir con tu adiestramiento, me dijo mientras me llevaba al cuarto de
invitados, me costaba seguirle, corría demasiado para mi, se paro en frente de
la puerta, y me tapo los ojos con un antifaz negro, escuche como abría la puerta
y tiró de nuevo de mi. Una vez dentro mi Amo cerró la puerta.
-levántate perra, me dijo, al momento de oír esa orden
obedecí, -ponte en posición de revisión.
-Mi Amo, perdóname no se a lo que te refieres, note un
latigazo en el culo, grite, no me esperaba nada de eso, no entendí que había
echo mal.
-vamos a ver perra, en todo este tiempo para atrás, todo ha
sido como un juego, ahora es cuando empieza la verdad, te diré solo una vez
estas nuevas normas, no significa que las anteriores dejen de existir.
Tu nuevo nombre es peca, es el significado de lo que eres
perra caliente. Te dirigirás a mí de usted, no se te olvide que me debes respeto
como tu dueño que soy. ¿Eres mi esclava, no?
- si mi Amo,
-pues tengo derecho sobre ti, puedo hacer contigo lo que me
plazca, ¿estas de acuerdo?,
-si mi señor estoy para servirle a usted.
- la posición de revisión es de pie con las patas abiertas,
manos en la nuca y cabeza gacha, vamos peca. Inmediatamente adquirí esa
posición, mi amo con la fusta corrigió mi postura, y me hizo abrir más las
piernas.
Tenía miedo en esos momentos, no escuchaba nada, ¿que estaría
haciendo mi Amo?, ¿que habría en esa habitación? ¿Por que me vendo los ojos?
-bien perra, dijo muy bronco mi amo, a cuatro patas, vamos.
De nuevo tiro de mi cadena, escuche un ruido como si abriera un candado y el
chirrido de una puerta metálica, me quito el antifaz y dijo
–esta será tu nueva casa, es tu jaula, entra, me costo
hacerlo no era muy grande estaba aturdida, el estar tanto tiempo con los ojos
tapados me puso así. Hasta que mis pupilas se adaptaron a la luz no pude ver en
realidad donde me encontraba. Me sentía muy humillada, y sin embargo mi coño
chorreaba, me senté abrazando mis piernas, mientras mi amo ato la cadena a un
barrote de la jaula, cerró la puerta y dijo:
- ves peca ahora si eres una autentica perra, tu vida es esta
esperar a ser usada, y se fue, no lo vi. salir por que había unos biombos que
tapaban la jaula, mi coño me perdía estaba chorreando tenia muchas ganas de
correrme, era demasiada la excitación que tenia, no aguantaba mas, acercaba la
mano a mi clítoris y mi mente me decía stop no puedes fallar a tu Amo, mi
clítoris daba pequeños espasmos quería correrse eran mas fuertes las ganas,
empecé a masturbarme fueron segundos lo que me llevó a un éxtasis no pude
reprimir los gemidos, Cuando me di cuenta mi Amo estaba delante de mi, los
biombos estaban tirados en el suelo, ni me di cuenta cuando los tiraría mi
Señor, abrió la puerta de la jaula, con ira, yo le suplicaba,
- piedad no se que me a pasado mi Amo, pero que guarra y puta
estas echa me as defraudado, me gritaba el.
-perdone a esta puta perra mi Amo no se que me a pasado
estaba muy caliente.
-eres tan zorra y puta que solo piensas en correrte, me cojio
de los pelos y me llevó arrastrando hacia una mesa que había en el centro de la
habitación, me puso echada boca abajo, me ato las manos y los pies en cada pata
de la mesa, yo seguía implorándole piedad,
-saca la lengua haber si de una vez por todas callas ya, de
nada te va a servir tus suplicas. Saque la lengua y me puso una pinza de tender
la ropa, dios mió como no lo pensé antes, como fui capaz de dejarme llevar por
el placer, tenia que haber pensado antes en las consecuencias, me arrepentía con
toda mi alma, me vendo los ojos y me puso pinzas en el coño, imagino que serian
al menos cuatro, por la veces que aprecie los pellizcos en los labios, que haría
mi Amo conmigo, eso me preocupaba, pero estaba segura que necesitaba un castigo
y grande, se fue y me dijo hay te quedas perra, te dejo tiempo para que pienses
lo que as echo, escuche los pasos de cómo se alejaba , y como cerraba la puerta
con llave.
Allí quede no podía moverme, mis lagrimas salían no paraba de
llorar, babeaba como una perra, no veía nada, no sabia cuanto tiempo tenia que
estar así ni si aguantaría tanto dolor físico y psíquico, no paraba de pensar en
lo caro que me había salido tener unos segundos de placer, seguí pensando en que
mi Amo llevaba razón, me pase mucho con haberlo desobedecido.
No se el tiempo que pase así dándole vueltas a todo, me dolía
todo la lengua, el coño, los brazos todo mi cuerpo era inaguantable, y mi coño
seguía chorreando, tenia razón mi Amo era una gran puta.
Por fin llega mi Dueño, siento sus pasos, le oigo decir:
- vamos a seguir con tu castigo puta, cuando se te meterá en
la cabeza que tus corridas son mías, tu placer es mió, tu no eres nadie eres mi
perra y no tienes el privilegió de nada, sin mi permiso, mientras me decía todo
eso me quito la venda de los ojos, yo seguía llorando me sentía muy cansada y
hundida había defraudado a mi Amo,
-mira como babea mi perra, as entendido bien lo que eres, le
dije
- si mi amo, pero no se entendía la pinza lo impedía, me
enseña un látigo y da en el filo de la mesa un golpe,
-esto es lo que te escarmentara del todo, me retira la pinza
de la boca
-ah, grito de dolor.
- vamos a ver peca no quiero escuchar ni un solo ruido de tu
boca, solamente para contar los 30 latigazos que te daré. Cada vez que sientas
uno los cuentas y me das las gracias por tu adiestramiento, as entendido,
-Si mi Amo.
Quita las pinzas del coño y juro que no pude reprimir el
gritar,
-¿ah si? Pues que sepas que tienes 20 latigazos más, por
quejarte, de ti depende, empecé de nuevo a llorar, no podía contener las
lágrimas, y menos al sentir el primer latigazo.
- uno, gracias mi Amo por tu adiestramiento, alfín llegaron
los cincuenta, tenia el culo tan mal que ya ni lo notaba, era todo dolor. No me
quedaban fuerzas para nada,
- bien peca espero que hayas aprendido la lección,
- Si mi Amo gracias, por adiestrar a esta desobediente perra,
se puso delante de mi y saco su polla me la puso en la boca, yo seguía atada e
intentaba hacerle una buena mamada, creo que lo conseguí por lo rápido que mi
Amo se corrió,
-trágatelo todo perra, decía mientras gemía de placer al
correrse. Cuando termino, acaricio mi cabeza, en esos momentos se me olvido todo
el dolor que tenia, la acaricia fue un gran bálsamo, para mi. Me desato e
intente ponerme de pie, tenia las piernas dormidas y caí al suelo, mi Amo me
cogio en brazos y me llevo de nuevo a la jaula, no sin antes ponerme el cinturón
de castidad, cerro la puerta y dijo
- ahora vuelvo. Quede tirada en el suelo echa una pena, por
fuera y por dentro, no se como fui tan idiota para masturbarme, y defraudar de
la forma que lo hice a mi Amo, el era todo para mi, y yo no di la talla, entendí
y agradecí mi castigo.
Me dolía todo, pero el cansancio me hizo dormir pronto, hasta
que me sobresalto un ruido, vi que había estado allí mi Amo, había dos platitos
en el suelo, uno era de agua y otro con comida, estaba hambrienta y lo devore
todo al momento. Por supuesto que comí como las perras a cuatro patas, me costo
algo por que la cadena estaba tirante, pero aun así deje los platos limpios. Le
di las gracias a mi Amo, por haberme permitido comer. Seguí tumbada hasta que me
dormí.
De nuevo de madrugada llega mi Amo
,-pecaaa grito, me levante corriendo y me puse en posición de
espera,
- sabes para lo que estas aquí,
- si mi Amo para satisfacer todos sus deseos.
- bien perra ofréceme el culo que tengo ganas de partírtelo,
me ordenaba, mientras abría la jaula y me quitaba el cinturón de castidad.
Como seguía atada por la cadena, solo pude sacar el culo,
pero a mi Amo le basto. Mi coño chorreaba, la verdad me excitaba estar para
darle placer a mi Señor, me gustaba ser utilizada. Mi Amo se puso detrás de mí y
me follo el culo. ufff... era impresionante el placer que sentía, estaba al
borde de un orgasmo,
-mi Amo su humilde perrita le suplica que tenga la bondad de
conceder que me corra, le decía entre gemidos, el daba cada vez mas fuerte.
-que puta y perra eres solo piensas en correrte, ¿crees que
te mereces ese privilegio?
- no mi Señor,
- pues calla y ves pensando en ganártelo,
- si mi Amo lleva usted razón. El siguió follándome, mientras
mis lágrimas salían otra vez de arrepentimiento. Cuando termino de correrse en
mi culo mi Amo me dijo:
-date la vuelta perra y límpiame la polla déjala reluciente,
me la acercó y empecé a limpiársela con la lengua, mientras el metió dos dedos
en el culo y me ordeno que también se los dejara limpios. Volvió a ponerme el
cinturón cerro la puerta y me dejo mis dos agujeros chorreando, el coño de deseo
y el culo de su preciada leche.
Antes de quedarme dormida pensé que necesitaba una ducha, en
quitarme ese body, en la extraña situación que estaba viviendo, pensé en las
palabras que me dijo mi Amo, que todos estos días atrás era como un juego, para
lo que llegaría, estaba segura que lograría superarme como sumisa, lo que mas me
importaba es que mi Amo estuviera orgulloso de su perra.
Por fin amaneció, llevaba ya un rato largo con ganas de hacer
pis, no sabia que hacer si llamar a mi Amo o no, opté por aguantar todo lo que
pude, mi vejiga no lo entendió y me lo hice encima. Dios mió que diría mi Señor
me acurruque abrazando mis piernas, temiendo el castigo.
- buenos días perra como estas, as descansado, dijo mientras
abría la jaula.
-Buenos días mi Señor,
- Levanta perra, ¿que es ese charco?, pero que guarra es mi
perra, no as podido aguantar.
- lo siento mi Amo, dije echándome a sus pies, el collar me
pego un buen tiron, por que seguía atada, mi amo me desato y me quito el
cinturón,
- vete a cuatro patas al centro de la habitación, te desnudas
y te quedas en pie con las manos en la nuca,
-si mi Amo. Fui hasta allí temiéndome lo peor, me sentía
fatal, era muy humillante haberme echo pis y además que lo hubiera visto mi Amo.
Me desnude, por fin me quite ese body, y me puse como el me indico. El se puso
en frente de mí.
- vaya coño mas guarro tiene mi perra, tendré que darle una
lección para que no vuelva a pasar, ¿no crees?
– si mi Amo, lo que usted desee.
-claro que es lo que yo desee, ¿a caso lo dudas?
– no mi Señor, perdone a esta humilde perra si le e ofendido.
- abre bien esas piernas de puta, y no se te ocurra bajar los
brazos, seria peor.
-si mi Amo lo que usted mande, noté como cogia una regla de
madera que estaba encima de la estantería, se acerco a mi dándose pequeños
golpes en la mano, y empezó a darme con ella en el coño, no tubo que ordenarme
que las contara, ya sabia yo de sobra que tenia que hacerlo
- Gracias mi amo por adiestrar a este guarro coño, me costaba
llevar la cuenta, por que cuando recibía, mi respiración se cortaba, tenia que
suspirar hondo y seguir con el calculo de golpes, llegue hasta treinta, mi coño
me ardía y chorreaba, piernas abajo, la regla quedo mojada de mis flujos.
- mira la regla, me la puso en frente de los ojos, que puta y
zorra eres, LIMPIALA VAMOS, saque la lengua y empecé a pasarla por la madera.
- estas como las perras en celo,
-Si mi Amo, su perra esta muy caliente, le suplico que tenga
la bondad de darme el privilegio de correrme, mi Señor.
- Bien tienes ese privilegio as aguantado muy bien el
castigo, tienes tres minutos, para correrte como las perras lo hacen
-gracias mí Amo, por permitirme su placer. Me puse a cuatro
patas y empecé a masturbar mi clítoris, mientras el decía el tiempo que me
quedaba, de momento mi cuerpo convulsionaba de placer faltaba menos de un minuto
cuando llegue al clímax
Grite gemí, me revolqué en el suelo, era estupendo sentirme
así de puta, para mi Amo. Me acerque a sus pies, se los lamí y bese en señal de
agradecimiento, Gracias mi Amo, gracias, le decía sin parar, el mientras
acariciaba mi cabeza.
Me cogio de la cadena y me llevó a la ducha, ufff..... Que
placer, que ganas tenia de sentir el agua por mi cuerpo. Cuando termino me llevó
al salón, y me indico: - en esta esquina estarás hasta que tenga ganas de
usarte, de rodillas y las manos detrás y sin moverte ¿as entendido? Perra.
- si mi Señor. Y allí quede preparada y con ganas de ser
usada.
Al rato mi Dueño me trajo en desayuno en un platito, se lo
volví a agradecer echándome a sus pies, empecé a comer y mi Amo no me quitaba la
mirada de encima, estaba sentado en su sillón con su café y el periódico, dejo
que terminara, cuando lo hice volví a mi esquina.
- peca ven, grito fui y me puse al lado de sus pies, el lo
levanto y me lo puso en la boca, empecé a lamerle todos los dedos me los metía y
sacaba, los chupaba igual que si fuera su polla. Estuve un rato hasta que mi Amo
me dijo:
_vístete, te pones la ropa que traías ayer. No me atreví a
preguntarle donde iríamos, pero me excitaba mucho salir con el. Ya vestida fui
en su busca a cuatro patas,
- posición de revisión, vamos que no hay tiempo. Me puse de
pie y pensaba que me quitaría el collar para salir a la calle, me equivoque,
-pareces una autentica puta, estas muy guapa, -gracias mi
Amo.
El llevaba una mochila, que llevaría allí, donde me llevará
mi Amo, Cogimos el ascensor hasta el parking, pedía en mis adentros que no me
viera nadie con el collar. No hubo nadie menos mal, era domingo y supongo que
estarían descansando. Nos montamos en el coche y nos fuimos, no se por donde me
llevaba, no quería mirar, ni quería pensar en que alguien conocido me viera, por
fin salimos de la cuidad, los camioneros pitaban al verme, me gustaba que así
fuera, aunque me daba algo de corte, mi Amo dijo:- esos camioneros seguro que se
mueren de envidia ja ja ja. Dejamos la carretera y se metió por un carril paro
en un sitio con mucha arboleda, se escuchaban risas y voces cerca, imagine que
seria familias pasando el domingo de campo.
Se baja mi Amo del coche, yo me quede inmóvil, no sabia que
hacer, abrio la puerta y tiro de mí por la cadena, y mientras me decía:
-peca desnúdate.
-Mi Señor aquí.
– claro que aquí, venga ya a que esperas. Dios mío rogaba
para que no llegara nadie. Me desnude, cuando lo hice mi Amo tiro de la cadena
hacia el suelo, y me dirige hacia un árbol. Me di cuenta que mi Amo llevaba la
mochila en las espaldas.
-peca de pie, pega las espaldas a este árbol. Lo hice
mientras el sacaba de la mochila una cuerda.
-extiende los brazos y junta las manos, le obedecí y me las
ato juntas.- levántalos, en ese momento estaba tan caliente que se me olvido por
completo donde estaba solo pensaba en obedecer los deseos de mi Amo.
Copio el otro extremo de la cuerda y la lanzo hacia una gran
rama tiro de ella y quede colgada por los brazos, tubo la bondad de dejar que
apoyará perfectamente los pies en el suelo.
-ábrete bien de piernas peca, decía mientras cogia un gran
palo y los ato en cada uno de mis tobillos, quede inmovilizada, saco la fusta y
la pasaba lentamente por mi cuerpo, mi cara el cuello, las tetas, parándose en
los pezones, estos respondieron muy bien a la estimulación y salieron duros, me
la restregaba por el coño y culo a la vez, yo me movía y agitaba ansiosa. Mi
coño ardía de deseo, se puso detrás de mi e hizo lo mismo, acaricio con la fusta
mis espaldas, y la volvió a restregar esta vez del culo al coño, parecía que se
había acabado el mundo, en mi mente no cabía nada mas, solo sentía la fusta
rozar mi piel, era una sensación única. Mi Amo era el mejor, sabía como nadie
hacerme disfrutar, siguió rozando mi coño, tenía ganas de correrme, no me hizo
falta rogarle.
-córrete perra, vamos córrete. Divinas palabras, hicieron que
me moviera enérgicamente, la fusta seguía entre mis piernas, las palabras de mi
Amo me ayudaban más,
- vamos puta fállatela, hasta que se apodero de mi un intenso
orgasmo que jamás olvidare.
-que zorra eres peca, me dijo mi Amo, le sonreí, y le di las
gracias.
Me dejo unos minutos para que me repusiera del todo, para que
mi respiración volviera de nuevo a ser mas tranquila. Mientras me quito las
ataduras de los tobillos y desato la cuerda de la rama y de mis manos.
- a cuatro patas peca, lo hice y el se puso detrás de mi, me
follo el coño, de lo fuerte que me daba perdía el equilibrio y mi cabeza
golpeaba en el suelo mis brazos no tenían la fuerza suficiente para aguantar tan
fuertes envestidas. Me encanta sentir su leche en mi coño, bueno realmente me
encanta sentir su leche por todo mi cuerpo, le necesitaba para poder sobrevivir,
termino y se recompuso, me beso en la boca, le respondí con un beso apasionado,
que bien besaba, era genial sentir su lengua jugar con la mía. Me llevo tirando
de la cadena de nuevo hacia el coche y me ordeno que me vistiera, lo hice dentro
sentada, cuando me vestí me mire en el espejo, y me veía guapísima, el placer
que mi amo me había dado era el elixir de mi belleza.
Nos pusimos en marcha, paro en un aparcamiento de un
restaurante de la carretera mi Amo me beso y me dijo:
- peca me siento muy orgulloso de ti, eres una buena perra,
muchos Amos se volverían locos para que fueras de su propiedad.
-gracias mi señor, solo soy su obra, y estoy muy feliz de que
sea mi dueño, y de que este orgulloso de esta perra. Y era verdad lo que le
decía, me sentía muy bien a su lado, era un buen Amo duro y tierno a la vez, era
mi suerte haber dado con el.
- ¿tienes hambre mi perrita?
- si, mi señor mucha.
- vamos a comer, me volvió a besar y me quito el collar y la
cadena, me dio mucha pena que lo hiciera, pero entendí que era lo mejor para no
llamar la atención.
Entramos al restaurante, una vez sentados me dijo que pidiera
lo que quisiera,
- mi Señor estoy hambrienta, ¿de verdad puedo pedir de todo?
Se echo a reír y me dijo que si. Durante la comida hablamos,
mi Amo quería saber a toda costa que había sentido y que había pensado, me
encantaba que se preocupara por mis sentimientos hacia de el un gran Amo, comí
hasta hartarme, tomamos un café y me llevo hasta mi coche, me beso y al bajarme
le dije:
- gracias mi señor por este fin de semana increíble.
-ciao peca se buena.
Vi como se alejaba ahora tocaba volver a casa, esperaría
ansiosa al próximo fin de semana para estar junto a el.
Gracias mi Amo por hacer de mi la perra mas puta del mundo,
su puta perra mi Señor