"- Veo que te gusta comer verga, éste Lunes bájate conmigo y
te daré toda la verga que quieras. "
Las palabras retumbaron en mi cabeza por largo tiempo, de
hecho todo el fin de semana,
No sabía que iba a pasar en casa de Diego, sólo sabía que lo
disfrutaría.
Llegó el tan esperado lunes, era un día especialmente soleado
y caluroso. Decidí no pajerame en todo el fin de semana para descargarme con
Diego, no fue una tarea fácil ya que en mi mente aparecían las imágenes de
nuestras aventuras con Steven, pero de todas maneras lo logré.
Todo el día, en cada clase, mi erección me delataba, debajo
del pantalón del uniforme tenia un boxer de tela suelto que permitía a mi pene
levantarse en toda su plenitud, y luego de tanto tiempo llegó la hora de irse a
casa, nuevamente el autobús escolar aparecía ante mis ojos.
Subí rápidamente y encontré a Diego en el lugar de Steven,
dejando a Steven en la mitad de nosotros dos.
Me senté y El autobús comenzó su marcha.
-Hey Steven, hoy no te vamos a dejar dormir, queremos jugar a
algo divertido. Comento Diego poniendo una mano en el muslo de Steven. Lo
miré extrañado pero aún así le seguí la idea.
-Si, es muy bueno… Qué te parece? Le pregunté
titubeante.
-Un juego?, claro!!!.. Cómo se llama? Pregunto Steven
con ojos expectativos e inocentes.
-Vamos a jugar al piloto, tú serás el piloto y yo seré un
avión. Respondió rápidamente Diego quitándose la camiseta y el pantalón de
la sudadera que llevaba, quedando únicamente en una pequeña pantaloneta donde
mostraba su carpa y una camiseta de mangas cortas, -Bueno pero no pueden
jugar en sudadera, si la rompen sus mamás pueden enojarse además el calor es
insoportable, manifestó Diego. Steven se quito su pantaloneta dejándose en
tenis, una pequeña y delgada pantaloneta y una camiseta blanca, observaba su
delicada piel blanca, delicada, dulce, inmaculada.
Mi cuerpo comenzó a vibrar de emoción e igualmente quedé en
camiseta y boxers ya que a diferencia de ellos dos me encontraba en uniforme
además la mayoría de los demás estudiantes solían ir sin camiseta por el verano
entonces no llamábamos la atención.
Diego le explicó a Steven que debía sentarse en sus piernas y
que sus pulgares servirían de palancas de control, Steven se acomodo en los
muslos de Diego alejado de su pelvis y tomo los pulgares de su nuevo "Avión",
Diego comenzó a moverse haciendo ruidos de avión, de motores y jugó con Steven
un buen rato, yo sólo lo observaba con mucha curiosidad.
-Vamos por el cielo, ohh no una tormenta, capitán prepárese
para turbulencia!!!.. Dijo Diego en el oído a Steven y éste se sonrió, Diego
comenzó a agitarse y con sus brazos movió a Steven hacia su pelvis.
-Es mejor que use cinturón señor capitán. Dijo Diego y
acomodó uno de sus brazos aprisionando a Steven contra su cuerpo, mientras que
con el otro bajaba lentamente su pantaloneta, observe que en una rápida maniobra
logró dejarla en sus muslos. Detallé que movía su pelvis contra el pequeño
trasero de Steven, casi intentando penetrarlo, Steven reía a causa de cosquillas
que le hacia con el "cinturón de seguridad" sin percatarse que cada vez que
intentaba separarse de Diego lograba frotar su trasero aún mas.
-Qué es eso?, siento algo en mi colita… Dijo Steven al
oído de Diego entre risas. Mmm es.. es… es.. es una palanca de mando como la
de los autos para ajustar la velocidad dijo Diego nervioso, Steven se
levanto y puso su mano sobre el pene de Diego, No es una palanca, es tu pipi…
Le dijo Steven a Diego riéndose.
-Claro que no, recuerdas que es un juego, no soy una
persona soy tu avión! Repuso Diego mirándome con lujuria, -ahora vuelve a
sentarte y deja que la palanca salga entre tus piernas para que juegues con ella
también. Steven se sentó un poco encima de la pelvis de Diego y el pene de
Diego salió de entre las pequeñas piernas del "piloto".
El juego continuo y Diego hacía que Steven colocara sus
manitas en su pene con descaro haciendo que lo pajease con la excusa de que así
el avión fuera más rápido, tomaba con sus manos las manos de Steven y se frotaba
el pene, en una lenta paja que iba acompañada de roces con las piernas de
Steven.
Mientras, yo había metido una de mis manos en mi boxer y
comencé una paja suave, dejándome llevar por la escena.
-Eso, Señor piloto usted vuela de maravilla siga asi… mmm..
eso lento.. lento.. ohh no parece que vamos a chocar contra una montaña!!!..
dijo Diego moviéndose, y se acomodó haciendo que la pantaloneta de Steven se
bajaran, dejando su pene entre esas suaves y deliciosas nalgas.
Siguió moviéndose y frotándose, sus mejillas se tornaron
rosas, sin disimulo saque mi pene también y comencé a pajearme observando como
casi Diego se cojia a Steven.
-Otra palanca de cambio?, Quieres jugar?... Preguntó
Steven observando mi verga que era más grande que la de Diego. Si, pasa a ese
avión nuevo, ahora yo seré la estación de combustible para el avión, y así
levante a Steven del cuerpo de Diego y lo acomodé en mi expuesto órgano. La
sensación de sentir las suaves y firmes nalgas, la piel, todo me hizo
estremecer, sólo quería restregárselo y pajearme con su culo.
Comencé a jugar con Steven asegurándome que su colita me
proporcionara el mayor placer posible, duré unos minutos haciéndolo, moviendo mi
pelvis, sin dejar de jugar con el pequeño piloto, aveces con las cosquillas
sentía como apretaba las nalgas haciéndome delirar de excitación, en un momento
la mano de Diego me tomo por la nuca y me acerco hacia su pene llevándolo a mi
boca, -Ahora debemos darle gasolina al avión dijo Diego, y entendí que
debía mamarselo como en días pasados, dure succionando su verga deliciosa
asegurándome que también me pajeaba con el cuerpo de Steven hasta que sentí como
Diego hundía mi cabeza en su entrepierna comenzando a pajearse rápidamente con
mi boca y finalmente la sensación de varios chorros tibios que llenaban mi
garganta y boca llegó a mi, y era evidente cómo el semen salía chorreando por
las comisuras de mis labios.
Diego saco su pene de mi cavidad oral mientras que veíamos
como Steven observaba todo con detenimiento, me preguntó que qué había pasado y
le dije que me había llenado la boca de gasolina para aviones, Gasolina,
Oye.. yo quiero ver como se hace?.. porfa!.. quiero ver!.. Dijo Steven
insistiendo.
-Bueno, pero sólo hay una manera… Le dije al oído.
Bueno, es la primera parte de la tercera entrega de esta
línea de relatos, espero que les haya gustado. Comenten para ver sus opiniones,
cómo quieren que se siga desarrollando la historia de nuestros tres
colegiales?... nos vemos.