VIOLACION EXPRESS
Voy a relatar unos nuevos casos de abusos que se están
produciendo en los tan famosos cruceros de vacaciones que tanto éxito están
teniendo, algunos de los cuales hacen paradas breves en puertos de ciudades no
muy recomendables.
Uno de estos casos ha llegado hasta mi y brevemente os lo
relataré, obviamente cambiando la identidad de la persona, si bien son varios
los casos similares que se están produciendo.
Se trata de bandas organizadas que, bien por satisfacción
personal o bien por encargo, vigilan la llegada de los turistas que realizan
desembarcos breves en sus poblaciones. Saben perfectamente el itinerario y
horarios de dichos barcos crucero y aprovechan los últimos momentos de estancia
de los turistas, para cometer sus abusos, a sabiendas de que en la próxima hora
deben embarcar de nuevo, si no quieren perder el barco y quedarse allí, con lo
cual apenas se producen denuncias.
Maribel tenía muchas ilusiones puestas en aquel crucero, que
visitaba tantas zonas y lugares que deseaba conocer. Era una chica atractiva que
junto a su familia, estaba disfrutando de unos días de descanso. El barco cada
día visitaba un lugar, y estaban conociendo y pasando unos días agradables en
todos aquellos lugares.
Hasta que casi al final de los días del crucero, el barco
paró en determinado lugar de un país no precisamente famoso por su respeto por
la ley y derechos humanos. Los turistas descendieron del barco y se dirigieron
tierra adentro a visitar la población, sabiendo que disponían de 3 horas para
hacer compras si lo deseaban y ver todo aquello.
Habían pasado ya más de 2 horas desde su llegada cuando
Maribel, su marido y su hijo entraron en la zona comercial, para verla y hacer
alguna pequeña compra si algo interesante se presentaba.
Fue entonces seguramente cuando aquellos hombres se fijaron
en ella, o quizás ya los vinieran siguiendo desde el descenso del barco. La zona
estaba llena de pequeños comercios, algunos solo cubiertos con lonas en el
exterior y otros eran locales comerciales que extendían sus toldos hasta la
calle.
De pronto la chica sintió atracción por una tienda de ropa
donde había vestidos y pantalones de mediana calidad pero bonitos a la vista y
tras mucho mirar y rebuscar, decidió preguntar por alguno de ellos y como es
costumbre, regatear en su precio.
Aquello empezaba ya aburrir a su esposo y su hijo pequeño,
que se sentía más atraído por la tienda de enfrente, donde había otros objetos
electrónicos, asi que mientras Maribel intentaba cerrar el trato, su familia
cruzó unos metros a la tienda del otro lado de la calle, indicándole a la chica
iban allí y que cuando terminara con la ropa, les buscara.
A Maribel le pareció buena idea y se despidió de ellos,
mientras llegaba a un acuerdo con el vendedor en precio. Se disponía ahora a
pasar atrás, para detrás de una cortina a modo de probador, probarse la ropa que
había elegido. No sabía que ahora comenzaba su desgracia.
Nada más entrar tras la cortina y a la velocidad del rayo,
unos hombres la taparon la boca, cubriéndole la cabeza con un saco oscuro y
cogiéndola en volandas hacía el interior del local.
Maribel intentaba chillar y zafarse de ellos, pero una mano
le cubría con fuerza su boca y la saca le impedía casi respirar. Sentía como
aquellos hombres corrían con ella en sus brazos y habían pasado no más de 2
minutos, cuando la lanzaron de golpe sobre una especie de cama.
Maribel aprovechó aquel momento para quitarse aquella bolsa
de tela de su cabeza y pudo ver a 5 hombres que se abalanzaban sobre ella. En
menos de 30 segundos, y a pesar de los esfuerzos y gritos de la chica, la habían
despojado ya de su camiseta y sus pantalones y en los segundos siguientes, sus
braguitas y su sujetador le fueron también arrancados.
Allí desnuda y sujeta por aquellos 10 brazos, pudo ver como
había alguien más al fondo, pero no pudo apreciar más que era alto y de pelo
rubio, muy diferente a los hombres que la sujetaban y a los nativos de esa zona.
Enseguida le volvieron a colocar la capucha en su cabeza que
le impedía ver lo que sucedía, pero no tardó en sentir como alguien se tumbaba
sobre ella, mientras seguián sujetando sus brazos y piernas abiertas y notaba
como la polla de un hombre se abría paso bruscamente en su vagina.
Con violencia y sintiendo gran dolor, fue penetrada durante
unos minutos. Luego, muy violentamente también, fue volteada y colocada boca
abajo sobre aquel catre y allí fue de nuevo penetrada analmente, con más
violencia y dolor si cabe que la primera vez.
Luego, tras un intervalo breve de tiempo, le retiraron de
nuevo la capucha y allí ya solo estaban los 5 hombres de antes, uno de los
cuales aprovechó la ocasión también para penetrarla vaginalmente.
Después, a toda prisa, volvieron a colocarle la ropa como
pudieron , le colocaron otra vez la capucha y siguieron el camino de regreso
hacia aquel maldito probador, donde dejaron a Maribel.
La chica aterrada, salió corriendo hacia la calle, buscando
desesperadamente a su marido, al cual encontró en la tienda de enfrente.
Intentaron buscar policía, buscar ayuda, pero solo
encontraron complicidad de los lugareños y rápidamente tenía que volver al barco
que estaba a punto de zarpar. Con ese arma jugaban los asaltantes, ya que sabían
que sus víctimas no disponían de tiempo.
Ya en el barco, buscaron la ayuda de los servicios médicos,
los cuales les confirmaron que no era la primera ni la segunda mujer a la que
habían atendido por casos asi.
Maribel no tenía pruebas pero siempre sospechó que su
violador era algún otro pasajero del barco, donde había decenas de hombres con
las características físicas que había podido apenas ver. Se trataría de gente
que viaja en los cruceros, elige a sus victimas allí y luego paga en esos
lugares a bandas de delincuentes nativos que les hacen el trabajo sucio, para
ellos únicamente disfrutar de su perversión.
ALIRELATOS@hotmail.com