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Follando en una isla desierta
TODORELATOS » RELATOS » YO, PUTA; ÉL...MI CLIENTE ESPECIAL
[ Lo que mucho se usa, poco dura. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 03 de Diciembre, 2008.
Fecha: 01-Sep-08 « Anterior | Siguiente » en Hetero: General (4965 de 5036)

Yo, puta; Él...mi cliente especial

Lilibeth Evenstar
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Tiempo est. lectura: [ 76 min. ]
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La Candente y sensual historia de amor, sexo, lujuria y pasión, entre una nueva Escort y su cliente Especial. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

YO, PUTA; ÉL, MI CLIENTE ESPECIAL.

Capítulo I. "El Encuentro".

 

OCTUBRE.

Transcurridos cinco meses de mi cumpleaños 28, una fría y airosa mañana sabatina de Octubre, , me dirigía a casa de mi amiga Paty, después de haber ido sola al gimnasio, un suceso algo extraño, pues era la primera vez que iba sola los fines de semana al gym, debido a que mi gran amiga se encontraba enferma de Gripe, terminada mi sesión, me di un buen duchazo, y así muy fresca, y oliendo a perfume Floral, decidí ir a visitarla, para ver que necesitaba y mimarla un poco, la cuidaría, le haría un té, guisaría para Paty y le haría compañía el resto de la tarde, por supuesto que me quedaría a dormir con ella, trabajando en mi cabeza algunas ideas de que haría para levantarle el animo a mi enfermita, hice un trayecto rápido a su casa, entre a la misma con las llaves que ella me había regalado, después de saludar a mi paciente, me encontraba preparándole un te de manzanilla, con miel y limón, ella recostada y abrigada, en su sofá viendo el televisor, cuando, sobresaltándonos sonó el teléfono.

-¡Ring, Ring, Ring!

Ronca y enferma como ella estaba contesto el teléfono, -Alo, habla Paty-, -(buenas tardes Patricia)-, -Buenas tardes Señor-, -(Estoy de vuelta en la ciudad y pensé en pasar un buen momento contigo)-, -Gracias Señor-…, -(¿En qué tiempo estarías por acá?)-, -Lo siento pero me es imposible Señor, me encuentro muy enferma, mil disculpas Señor-, -(Mmmm, lo notaba en tu voz, será en otra ocasión, buscare otras opciones)-, en ese momento me iba acercando yo con una charolita, donde llevaba el té con galletas para ella, Paty me sonrió, me dedico una mirada traviesa, y siguió en el teléfono, -Si le parece puedo recomendarle una chica excelente señor-, -(suena interesante, quizá aun puedas serme de utilidad, ¿Le explicarías como funciona este asunto?)-, -Con gusto Señor-, -(¿y en cuanto tiempo estaría por acá?)-, -una hora señor-, -(Eso es mucho tiempo Patricia, no les doy más de cuarenta y cinco minutos)-, -Esta bien señor-, -(¿Puedes lograr que este aquí en 45 minutos o menos Patricia?)-, -Si señor-, -(OK, le daré entonces 45 minutos, ni un segundo más, ¿Entendido Patricia?)-, -Por supuesto señor-, -(Como no la conozco, tengo que verla primero, para decidir si me quedo con ella, si no es de mi agrado la regresare con solamente lo del Taxi ¿Queda Claro?)-, -perfectamente señor, ya verá que le encantara-, -(mándamela entonces ya, su tiempo empieza a correr desde que cuelgue)-, -Estará ahí puntual, hasta luego Señor-, -(Eso espero Patricia)-, la voz masculina del otro lado corto la comunicación, finalmente Paty colgó el auricular.

-Gracias cariño, eres un amor Lili-, me dice Paty, con una voz dulce, algo aniñada, mi linda morena, casi mulata, por lo oscuro de su piel, una envidiable belleza de 30 años, 2 años mayor que yo, de 1.60 cm. de estatura, unos 48 ó 50 kilitos de peso calculo yo, una larga cabellera castaña, casi hasta la cintura (¡Que envidia!), enormes ojos color miel, boca turgente y besable, una preciosa sonrisa la acompaña, si bien su rostro no es bonito, podríamos considerarlo normal, pero todo el conjunto, la hace ver muy atractiva; y eso sin mencionar su cuerpazo de concurso, senos medianos, perfectamente redondeados, paraditos y bien duritos (se nota que esta chica se la vive en el Gimnasio), una firme cinturita y ¡¡¡Woww!!!, Un trasero de Antología, una colita súper redonda y paradita, sin lugar a dudas, el mejor par de nalgas que haya visto en mi vida..

- ¿A qué se debía tanto si señor, no señor, con gusto señor, con quien hablabas Paty? -, le pregunte socarronamente a mi amiga, mientras me acomodo en el sofá de al lado, -No disponemos de mucho tiempo para explicaciones corazón, acompañe a mi cuarto, te explico mientras te cambias-, me dijo a modo de respuesta Paty, mientras se levantaba, y se dirigía con zancadas largas hacia su cuarto, tarde dos segundos en reaccionar y después la seguí con premura, al entrar a su cuarto, ella se encontraba sacando ropa de su closet, dos cajones de su Buro donde guardaba su ropa interior estaban abiertos también, -¡Hey jovencita! Esta usted enferma, no pensara en querer salir y cumplir con sus clientes, y aunque lo pienses cielo, no pienso permitírtelo-, le dije con un tono maternal, -No tontita, sé muy bien que estoy malita, estoy eligiéndote un vestuario adecuado, así que mueve ese culito, y quítate rápido la ropa nena-, -¡¿Queeee?!, debes estar bromeando amiga, ¿Dónde está la chica que no quería ni que me acercara al Table Bar (http://www.todorelatos.com/relato/54943/), donde esta ese Ángel de la guarda, que no quería ni escuchar nada acerca de prostituirme?, Y ahora me lanzas al ruedo como puta sustituta, vaya, como cambian las cosas cariño- , le dije a mi Paty entre seria y divertida.

-Lo se Lili hermosa, créeme que no lo haría en otras circunstancias, pero esta vez es distintito, realmente es algo muy sencillo, y hay buen dinero, ya lo veras corazón-, me respondió algo apesumbrada, mientras me entregaba un lindo vestido liso de color negro, luego se dirigió a uno de los cajones abiertos y empezó a lanzar ropa a la cama, en clara muestra de que no encontraba lo que buscaba, -¡Yesss!, aquí están-, repitió el mismo procedimiento en el otro cajón y finalmente, en dos minutos regreso, tendiéndome las prendas de lencería que debía usar para la ocasión, las tome y las puse en la cama junto con el vestido, mientras terminaba de quitarme toda mi ropa, con solo puesta mi ropa interior le pregunte, -Te creo amor, se que tu siempre me cuidas y bien, ¿De qué se trata el asunto?- , termine de decir mientras mi lindo sostén blanco liso caía al piso.

-Bueno te explico rápido, no tenemos mucho tiempo, debes llegar puntual a la cita, que por cierto es a muy corta distancia de la casa cielo-, respondió Paty, mientras posaba sus ojos en mi trasero ahora que me encontraba completamente desnuda, Mil disculpas, Uuppss, que torpe soy, no me he presentado, mi nombre es Lilien Ávila Mondragón; Soy Mexicana, tengo 28 años, soltera, bisexual, aunque me considero más lesbiana, he tenido novios y amigas "Cariñosas", pero por ahora ando solita, nunca me he casado, ni he tenido hijos, estudie Lic. En Informática Administrativa y tengo un buen trabajo en una empresa Norteamericana, que se dedica a la automatización, soy una chica de piel blanca, muy blanca, de cabello negro, largo y lacio, ojos grandes, y negros también, mi mirada es algo soñadora, a veces perdida, la mayoría de las veces triste, producto de una miopía heredada, tengo una nariz finita, muy bien perfilada, labios no muy carnosos, pero si lo suficiente para ser buena besadora.

Soy más bonita que normal, según me han dicho, mido 1.78 cm de estatura., ¿Saben?, me siento muy orgullosa de mi estatura, no soy delgada, y mucho menos flaca, soy voluptuosa, una mujer con curvas, pero no soy gorda, ni "Llenita", mi cuello es largo, y delgado, descansa sobre unos hombros elegantes y rectos, mis brazos son largos, como se esperaría de mi tamaño, como mis manos, y dedos, algo huesudos diría yo, lo que más me gusta de mi físico, son mis senos, son bastante grandes, mas grandes que el promedio de las chicas de mi edad, o incluso mayores, son unas lindas Tetas redondas. Voluminosas, y con lindos pezones rozados, cargo con un generoso 36C (unos 108 cm. de busto). Al mismo tiempo son mi preocupación, algún día, la ley de la gravedad me pasara factura, pero también son dos enormes imanes, que atraen muchas miradas.

Mis piernas son largas y torneadas, de buen chamorro, me dicen, como herencia familiar, soy caderona, aunque la verdad, quisiera mas volumen hacia atrás, que hacia los lados, no soy plana tampoco, aclaro.

Me pongo aquel tanga negro, pequeñísimo, de encaje, por ser una prenda de mi amiga, a mi me quedaba, aún más pequeña que a mi amiga, por atrás tenia forma de un coqueto corazón, al inicio de la separación de mis nalgas, más abajo el hilo dental se perdía entre mis carnes, por el frente las transparencias, y los encajes solo subían formando en vez de un triangulo otro corazón, hasta la mitad de mi raja, luego por arriba el bra negro de encajes de corazones también, los cuales no alcanzaban a cubrir mis pezones que salían por arriba de donde se unen los arcos que dan forma al corazón.

-Mira Lili, con quien vas a ir, es un cliente muy especial-, empezó a explicarme mi amiga, al mismo tiempo que yo me ponía su lindo vestido, -Me refiero a que es especial, en el sentido de que, digamos…mmmm, tiene gustos extraños, y no, no me mires así-, continuaba Paty al haber notado que yo arqueaba una ceja y ponía cara de extrañeza, -No, no, no, no vayas a pensar que le gusta el sado masoquismo, el bondage o tiene alguna perversión fetichista, no, nada de eso, de hecho es un señor muy educado y amable, me refiero a sus gustos raros , al hecho de que solo le agrada el sexo oral, por eso te decía que será algo muy sencillo Lili-, termino mi amiga mientras volvía a abrir otro cajón buscando algún accesorio.

-Ok, entiendo, será solo una mamada, ¿Así que entonces no va a cojerme?-, le pregunte a Paty con un dejo de desilusión, -No perversa, no va a metértela, y si bien como te dije será sencillo, tiene su chiste, te repito es especial, primero, la puntualidad, si no llegas en el tiempo estipulado, te regresara sin contemplaciones, te dará 200 pesos para el Taxi y te cerrara la puerta, segundo, el arreglo y la apariencia, si eres de su agrado te dejara pasar si no, te dará 500 pesos y te rechazara igual-, -¿Y hablando de eso que tal luzco?- le pregunte a mi amor, una vez que me había terminado de vestir, aquel vestido me quedaba muy bien, súper ajustado, pero hacia lucir mis curvas, me quedaba algo corto pues Paty es más pequeña que yo, sin llegar a convertirse en un mini minivestido, -Muy sexy y elegante, deliciosa y nada vulgar, le vas a encantar, ya lo veras- me respondió mi amiga.

-Tercero, el tiene sus propias "reglas" que hay que respetar, si ya acepto que entres a su condominio, NO le preguntas su nombre, NI le das el tuyo, a menos que el te lo pida, te referirás siempre hacia él como "señor", lo has de haber adivinado ya, por lo del teléfono, NO haces preguntas, ni comentarios, esperas instrucciones en silencio, ahh, por cierto toma esto linda-, terminaba la frase mi amiga al mismo tiempo que me extendía un pequeño bolso negro, de piel, muy bonito y elegante, -¿Y esto Paty?, -déjame explicarte-, retomo Paty, -Donde el cliente te espera, es muy cerca de aquí, es en la nueva zona de edificios bonitos, a las afueras de la ciudad, por si lo preguntas, son pisos de lujos para "solteros", se nota que es un tipo de dinero; su depa es el 404 del edificio Betta, el elegante de color azul, en el cuarto piso, el te estará esperando ahí con reloj en mano, eso casi puedes jurarlo, llegas a tiempo, tocas tres veces, si ya sabes, por aquello de que el amor toca tres veces, el te entreabrirá su puerta, saludas y le dices que vas de parte de Patricia, el te mirara de pies a cabeza, si le gustas te abrirá la puerta, si no, bueno ya sabes qué pasa si no, solo abrirá la puerta, no te invitara a pasar ni te dirá nada, esperas unos 10 segundos, pasas y cierras la puerta tras de ti con llave y seguro, NO te preocupes no corres ningún peligro-.

Mi amiga tomo un respiro y continuo, -Veras su sala y aparatos de diversión como el Televisor del lado izquierdo con vista a la calle y a la derecha un pequeño comedor, luego dos puertas a ambos lados, generalmente cerradas siempre, luego un banco alto circular de aluminio, ahí dejas la bolsa, al fondo del pasillo esta su habitación, entras, el estará sentado en un sofá frente a su cama, te paras enfrente de el, en medio del sofá y la cama, haz algunas poses sexys de frente y por detrás, luego vuelves a mirarlo, bajas la mirada discretamente y esperas indicaciones, ya sabes te dirá si quiere que le hagas un strip tease, que te desnudes rápido o que permanezcas así, si no hay instrucciones, levantas la mirada un poco, con la mano te hará señas de que te sientes en la cama, lo haces, eso significa que va a empezar la "acción", el se levantara del sofá, se bajara la bragueta o el pantalón y se pondrá enfrente de ti con su pene al aire, te hincas y comienzas a mamárselo, ¿El como?, eso depende de ti Lili-.

-Lo que si te puedo decir, es que a menos que te indique él lo contrario, le gusta venirse en tu boca, así que NO lo vayas sacar hasta que haya eyaculado por completo y después trágate toda su leche, eso te lo digo como amigas, es un secreto que descubrí, en sí, no era cliente mío, si no de otras amigas que están en el negocio, de las que conozco con la mayoría no volvió nunca, con muy pocas repitió y hoy iba a implantar record, pues sería nuestra tercera vez, las otras chicas me confesaron, que cuando empezaba a eyacular, sacaban su verga, y dejaban que la leche caliente les cubriera el rostro o les cayera en las tetas, yo siempre me tome su leche por eso ha repetido conmigo, creo-.

-Una vez que se haya venido, se dirigirá hacia el baño que está dentro de su misma habitación, mientras sale tu esperas sentada en el borde de la cama, ya sabes con la mirada baja, te dirá si quieres usar su baño o no, si cree que no lo necesitas, saldrá de la habitación, y presta atención, NUNCA te pagara personalmente por tus servicios, y tu NO le cobres, ni le des tarifas, cuando el sale del cuarto, te mete la cantidad que él cree conveniente en tu bolsa, no hay ningún problema, suele ser bastante generoso, me ha llegado a pagar hasta $3850 pesos por una mamada y aparte siempre te da los $500 pesos del Taxi, obviamente el deposita ambas cantidades en tu bolsa, regresara al cuarto, dará o no por terminada la sesión, te despides, sales, tomas la bolsa, NO la abres, NI cuentas el dinero enfrente de el, quitas los seguros y abandonas su departamento, si él tiene intenciones de volver a verte, te pedirá tus datos, si no, ya tiene los míos y quizá no considere importante tener los tuyos, si conmigo puede encontrarte-.

-Y eso es todo Lili, ahora no es que te corra, pero debes apurarte, para llegar a tiempo a la cita-, -Aún no me has dicho como es físicamente este cliente Paty-, le respondí en tono inquisitivo, -Tienes razón corazón, podría decirte pero sería mi opinión, mejor ve y averígualo tú misma, ¿vienes a verme cuando acabes o me hablas bonita?-, -Regreso a verte amor y a quedarme contigo-, conteste mientras cruzaba la habitación y salía de su casa intrigada y excitada.

Llegue muy puntual a mi cita, siete minutos antes de que terminara el tiempo acordado, siguiendo las indicaciones de Paty, toque tres veces a su puerta y espere, al cabo de un minuto, la puerta se entreabrió, pude observar la mitad de un rostro asomarse, -Buenas tardes señor, vengo de parte Patricia, me ha dicho que quizá pueda interesarle-, concluí nerviosa, mientras él me observaba de pies a cabeza, yo permanecí en silencio, fueron 5 minutos de un exhaustivo examen visual de su parte, por un momento pensé que me daría lo del Taxi y me despacharía, pero finalmente la puerta se abrió y el desapareció por el pasillo.

Conté mentalmente 11 segundos antes de entrar, luego cerré la puerta con llave, y seguros tras de mí, en efecto, el tipo era de dinero, y tenia buen gusto, observe una preciosa sala de piel en color naranja, mismo tono de algunas paredes, muebles de madera y aluminio, de estilo minimalista, una inmensa pantalla de 60", una gran pecera con peces tropicales, completaban el marco de su sala, del otro lado un elegante comedor, y una lujosa cantina, llena de botellas de marca, observe del otro lado mientras me dirigía por el pasillo, las dos puertas cerradas de cada lado, y finalmente el banco alto de aluminio, deje el bolso que me había prestado Paty encima, y entre a su habitación.

El ya me esperaba sentado, en su cómodo sofá de piel color beige, una recamara King size minimalista, un espejo de cuerpo completo, otra pantalla de 32", un mini bar, y un closet de madera cerrado, decoraban su cuarto, caminando con cadencia me pose enfrente de él, y la cama, sabía que me veía muy guapa, y me sentía muy sexy con esa ropa que llevaba, me sentía muy segura, con mucha confianza, así que no me costó mucho trabajo desinhibirme, y posar tentadoramente para él, mostrándole mis mejores ángulos por delante, y por detrás, el miraba embelesado en silencio, mientras yo pude observar por primera vez bien a mi nuevo cliente en cuestión.

Era un hombre blanco, de cabello castaño, con algunas canas pintando sus sienes de blanco, de unos 45-50 años, de espalda ancha, delgado, de ojos azules, muy profundos, facciones finas, nada feo, impecablemente rasurado, boca pequeña, nariz recta, barba partida, de un metro ochenta y cinco cm. de estatura, llevaba un pantalón beige, calcetines del mismo color, zapatos de piel, color café, una camisa de vestir muy cara de seda, de diseñador, un chaleco beige también, sin corbata, y un reloj fino en la mano derecha, y pese a que no es uno de mis fuertes el hacerles sexo oral a los hombres, y mucho menos el tragarme su semen, pensé que este trabajo no estaría tan mal después de todo, una vez concluido mi reconocimiento visual.

Después de unos 10 o 15 minutos de posarle provocadoramente, me detuve y baje la mirada, esperando que aquel hombre me diera instrucciones, paso un minuto y ningún sonido salió de su garganta, conté mentalmente 60 segundos más y nada, por lo que subí ligeramente mi cabeza, lo observe de frente, el seguía serio pero se mostraba complacido con lo que había visto, moviendo la mano izquierda verticalmente, varias veces me indico que me sentara, así lo hice lentamente.

Me hubiera encantado que me pidiera un strip tease, yo había aprendido de una excelente amiga y maestra, o de perdida, que me hiciera quitarme la ropa hasta quedar en tan atrevida lencería que llevaba puesta, quería causarle una muy grata impresión, mostrándole algo de mi cuerpo, pero la que andaba perdida era yo, pues pronto el se levantaría, yo empezaría a mamarle la verga, y todo eso completamente vestida.

El se levanto sin prisas, se acerco hasta mi, se desabrocho el cinturón, se desabotono el pantalón, y se bajo la bragueta frente a mis ojos, sin demora, me hinque frente a él, busque su pene con mis manos, oculto tras su ropa interior de algodón, saque un pene que pese a estar flácido en aquellos momentos, mostraba signos de tener un generoso tamaño, pues aún sin hincharse de sangre era grande, y ancho, junto con su verga saque sus huevos también, tenía su paquete completo al aire, en mis manos, subí mi cabeza para observarlo, el miraba directamente hacia mí, le sonreí, le cerré los ojos coquetamente, y le di un tierno beso en la punta de su glande, el no estaba erecto, ni con señas de empalmarse, no iba a ponérmela fácil, tendría que hacer una buena faena.

Deje mis labios cerrados sobre la cabeza de su verga un rato, luego la lamí en círculos, deteniéndome en el orificio, por donde sale su semilla y la orina, intentaba abrirlo con mi lengua, pequeños espasmos eléctricos recorrieron el cuerpo de mi cliente, lentamente fui metiéndome toda su verga en mi boca, la cual comenzó a hincharse de sangre, irguiéndose, y poniéndose más y más dura a cada instante, yo continuaba con empeño en darle la mamada de su vida, lamia todo su miembro, besaba el glande, le lamia los testículos, los chupaba, los metía en mi boca, regresaba a su cabeza, empecé a metérmelo y sacarlo rápidamente, así por algunos minutos más, luego me la metía toda, o eso creía yo, y la dejaba lo más adentro posible otro buen rato.

Y digo que eso creía, porque pasados más de 18 minutos de que empezara a mamársela, su verga seguía creciendo en mi boca, sentía las venas en su cuerpo completamente henchidas del liquido vital, mientras las lamia, la saque de mi garganta y contemple su aparato, su "amiguito", una verga orgullosa, durísima y completamente erecta, la cual debía medir unos 22-25 cm de largo, pero lo que más me impresionaba era lo ancha que estaba, 5-7 cm. Definitivamente una de las más grandes, y quizá la más ancha que había visto, y ahora probado, en toda mi vida.

Ver, y tener, tan colosal verga a mi disposición, me puso a mil, yo estaba demasiado cachonda, y presumiendo garganta profunda, me metí lo mas que pude en mi boca, y garganta, podía sentir su glande rozar mi campana, mi boca estaba muy abierta, para dar cabida a aquel moustro, y mi lengua demasiado ocupada lamiendo el glande y el tronco de su pene, supe que iba por buen camino pues mi cliente especial me regalo unos gemidos de placer y satisfacción, continuaba sin decirme palabra alguna, y no usaba sus manos para nada, yo esperaba que me agarrara de la cabeza o de los cabellos, y me obligara a meterme toda su verga en la boca, pero no, quería ver hasta donde era capaz de llegar yo y de constatar mis habilidades "bocales", por eso no me había pedido que me desnudara para no distraerse con las curvas de mi cuerpo, ahora lo entendía.

Yo seguía golosa, y perversamente, chupando su gran caramelo, comiéndomelo por ratos, besándolo en otros, llevábamos casi media hora, el empezaba a convulsionarse más seguido, comprendí que muy pronto mi cliente eyacularía, un pequeño temblor acompañado de un frio intenso recorrió mi espalda en segundos, pensando si su corrida seria proporcional al tamaño de su verga, iba a tragarme la mayor cantidad de semen de mi vida.

Claro que no era una buen catadora en estas lides, pues para ser sincera, sería la segunda vez que me tomaría la leche de algún tipo, y ninguno de ellos había sido mi novio, la primera vez sucedió en mi primer visita al Table Bar, esta sería la segunda ocasión, sin embargo la idea me excitaba, después de todo no era mala mamadora, y quizá, me dedicara en un futuro cercano a tomar semen más seguido, por lo mientras, continuaba con empeño en hacer feliz a mi cliente especial en turno.

Con una mano acariciaba y sobaba sus huevos, con la otra lo masturbaba de la mitad hacia abajo, dado las dimensiones de su verga, de la otra mitad a su capullo me desvivía chupando, lamiendo, besando, luego lo solté, y solamente utilice mi boca, metiéndome hasta donde podía aquel gran pedazo de carne caliente, el me lo agradeció con sonoros y continuos jadeos, que me pusieron aún más cachonda, continúe chupando con placer, sentí que su verga comenzaba a convulsionarse, así que para finalizar me la metí lo mas que pude, abriendo mi boca como nunca antes lo había hecho, el no aguanto más, sentí un chorro caliente y a presión inundar mi garganta, seguido de varios disparos mas, ¡dios, lo sabia! Mi semental estaba llenándome boca y garganta con su semilla, apure varios tragos de su salada leche hacia mi interior, para evitar que se derramara por la comisura de mis labios, y terminara ensuciándome la ropa, finalmente tuvo un último espasmo más, y yo recibí mi última ración de leche.

Pasando unos minutos donde recobraba el aliento, él retiro su enorme aparato de mi boca, la cual estaba completamente llena de su semen espeso, alce la mirada hasta encontrar sus ojos, abrí mi boca con cuidado , el pudo ver toda su espesa lechita dentro de mi boca, luego sin mover mi mirada, cerré mi boca y de dos grandes tragos, me tome todo su semen, abrí de nuevo mi boca seductoramente, le lance una mirada llena de lascivia y le mostré que no había nada en mi boca, había sido una niña buena, que se había tomado su leche sin dejar nada, volvía a ser toda una puta viciosa, una perra cachonda e insaciable, saque mi lengua y recorrí mis labios con un gesto de gusto y aprobación, el todo ese tiempo no dejo de mirarme, finalmente, se movió y se dirigió hacia el baño, mientras tanto yo me paraba, estar tanto tiempo hincada no era muy cómodo y me senté al borde del King size esperando nuevas instrucciones.

Salió del baño con el pantalón ajustado y la bragueta arriba, aun podía verse el bulto que formaba su gran pene que empezaba a ponerse flácido, luego salió, y volvió al cuarto en 10 minutos, me dijo, con una voz clara y varonil, -Gracias, ha sido todo, puede retirarse-, me incorpore sin pronunciar palabra y atravesé su habitación, -Adiós señor, ha sido un placer-, comente mientras salía, tome el bolso, resistiendo la tentación de abrirlo, camine cadenciosamente hacia la puerta, al quitar los seguros su potente voz me detuvo, -¿Cuál es tu nombre?- , pregunto, -Lilien Señor-, respondí rápidamente, -Muy bien Lilien, escríbeme tus datos, teléfono, email y tu nombre donde pueda contactarte de nuevo-, me dijo al mismo tiempo que me extendía una elegante, y fina agenda de piel, busque la letra "L", escribí solo mi nombre sin apellidos, y abajo mi correo electrónico personal y el número de mi celular, concluido esto, le devolví su agenda, -Hasta luego Lilien-, -hasta luego señor- , y Salí de su departamento.

No abrí el bolso hasta llegar a mi auto, pensando en que pudiera verme, dentro había $7000, ¡¡Woow!! Nada mal para una hora de trabajo, y eso que mi "especialidad" no eran las chupadas de verga, creo que tendría que mejorar mi estilo, y echarle más ganas por si volvía a hablarme, me dirigí a casa de Paty, a contarle como estuvo el asunto, y a cuidar de mi enferma favorita, esa noche como muchas otras, dormimos abrazadas muy pegaditas y …desnudas….

 

Capítulo 2.-"Sumisión".

Noviembre

Estaba algo tensa y nerviosa a mitad de una junta de gerentes, muy importante en mi empresa, a las 3 de la tarde a mediados del mes de Noviembre, tratábamos reducción de costos, alcance de metas ,y las ultimas estrategias del año para lograrlas, no había salido a comer, nos habían servido un pequeño refrigerio, teníamos asuntos muy importantes como para salir a comer, acababa de terminar mi exposición cuando mi celular vibro dentro de mi blusa, generalmente apagaba todo al entrar a una junta, no me gustaba que alguien me interrumpiera, pero esta vez me había equivocado, y lo puse en vibrador en vez de apagado, la segunda vibración no paso inadvertida para el gerente general, quien me dijo, -Conteste Lilien, debe tratarse de una emergencia-, así lo hice, muy roja como un tomate de vergüenza, -Gracias señor, mil disculpas a todos-, agregue y por fin conteste, sin siquiera voltear a ver el número de quien me llamaba, -Buenas tardes Lilien-, -Buenas tardes Señor, un momento señor-, ¡Dios, se trataba de mi cliente especial!, ¿Qué hacer?, tapando el auricular con la mano, me dirigí a los presentes, -Me disculpan, continúen por favor-, y Salí de la sala de juntas a toda velocidad, me detuve en la primer oficina vacía que encontré, entre a ella, la cerré y dije, -A sus ordenes señor-, -¿Estas ocupada Lilien?-, -Ya no señor, mil disculpas-, -Muy bien Lilien, ¿En qué tiempo estarías por acá?-, -¿Se refiere en estos instantes señor o prefiere más tarde o noche señor?-, -Si no puedes inmediatamente Lilien, buscare otras opciones-, -Eh, no, no hay problema señor, estoy disponible-, -Muy bien, ¿Entonces en que tiempo estarías por acá?-, -45 minutos, tal vez menos señor-, -Ok, tienes entonces 45 minutos, ni un segundo más-, -Estaré puntual señor-, -Eso espero, hasta luego Lilien-, Hasta luego señor-, y corto la comunicación.

Yo que me había burlado de mi amiga Paty, había contestado de igual forma que ella, sin embargo mi real problema consistía en cómo salirme de la junta, y por ende de la empresa, en cuestión de minutos, para poder llegar a tiempo a la cita, Salí de aquella oficina, me dirigí al baño de mujeres, me eché agua fría en el rostro para despejarme, me mire, no traía maquillaje, era muy discreta en mi trabajo, pero me veía muy bonita, mi cabello largo y lacio al natural enmarcaba mi cara, traía puesto un saco de vestir y la mini falda que hacia juego en color gris Oxford, blusa blanca, un coqueto moño tipo corbata de color rojo en el cuello, medias negras y zapatillas de tacón, lucia muy elegante y guapa, abandone el baño, regrese a la junta con un marcado rostro de preocupación, pedí mil disculpas a todos por interrumpir, y aún más por tener que irme, pero me había salido un problema familiar, les dije, el Gerente general que es un tipo bonachón de 1.90, regordete, blanco, y de cabello blanco me respondió, -Adelante Lilien, puede irse, ya casi hemos acabado la junta, y su conducta y profesionalismo son intachables, espero pueda resolver su problema, si quiere tómese toda la tarde y nos vemos mañana-, -Mil gracias señor, no volverá a suceder, lo prometo-, le conteste al gerente, -Ya, ya, váyase y suerte-, Salí como un relámpago de la sala de juntas, baje por el ascensor y subiendo a mi coche note que faltaban solo 30 minutos, prendí el motor y puse la marcha hacia delante.

Afortunadamente para mí, no había casi nada de tráfico, aunado a que me gusta manejar rápido, llegue a mi cita faltando 3 minutos para que el tiempo expirara, toque tres veces a su puerta y espere a que me abrieran, esta vez fue casi instantáneo y no hubo un examen visual, simplemente se asomo, me vio, abrió su puerta y se marcho, al cabo de 10 segundos, entre a la habitación, cerré la puerta con seguros y llave, y me dirigí a su recamara, pasando por el pasillo.

De nuevo me esperaba sentado en su sofá, camine cadenciosamente hasta posarme enfrente de su vista, y comencé a posarle atrevidamente, dejándole ver mis curvas insinuadas por mi ropa, por más o menos diez minutos, me detuve, le mire, esta vez no se quedo callado, -Muy bien Lilien, báilame seductoramente mientras te vas quitando la ropa, solo quiero que te dejes la lencería-, obedecí casi al acto, me acerque más a él, sin tocarlo y comencé a bailar muy sexy, lo primero que me fui quitando fue el saco que me iba desabotonando lentamente, luego el moño-corbata, en un movimiento como si bajara a chupársela mientras él estaba sentado, me di la vuelta, y con movimientos lentos y rítmicos de mi trasero, fui bajando la mini falda, hasta que cayó al piso, traía una tanga lisa, sin encajes de color blanco, no de hilo dental, sino de triangulo, que cubría varios centímetros de piel a ambos lados de la separación de mis nalgas.

Me gire de nuevo, mientras me iba sacando la blusa, un Bra blanco y liso también completaban mi ropa interior, que pese a no ser tan atrevida, era fina, elegante y sexy, me disponía a quitarme las medias oscuras, cuando su voz resonó, -No, no Lilien, déjatelas, lucen bien en tus piernas-, -Como guste señor- le respondí, y continúe bailándole coquetamente en liguero y lencería por varios minutos más.

-Está bien Lilien, ahora quítate el sujetador-, me ordeno más que decirme, detuve mi sexy baile y libere mis inmensos melones, por su mirada entendí que había quedado complacido con lo que veía, continúe mi baile más lento y cadenciosamente, mientras mis enormes pechos se balanceaban de un lado a otro, libres, de vez en cuando subía mis manos y los apretaba, jalaba mis pezones delante de él, -Detente ahora y siéntate- volvió a mandarme, obedecí inmediatamente, presa de no sé qué influjo por parte de él, se levanto y lentamente se dirigió hasta mi, al tenerlo frente a mí, comenzó a deslizar su zipper hacia abajo, luego se quito los pantalones y finalmente quedo desnudo de la cintura para abajo, como su perra sumisa, me hinque rápidamente, y golosamente bese su enorme pene, esta vez ya semi-erecto, mis bailes habían hecho su efecto.

No sé si era su enigmática personalidad, su estilo, su apariencia, su experiencia, o su imponente verga , lo que hacía que no me desagradara para nada ser su puta lasciva, y mamadora, desde nuestro primer encuentro, anhelaba convertir mi boca de nuevo en el recipiente donde el depositara su cálida semilla, debo confesar, que realmente quería que el introdujera su tremendo aparato en mi estrecha y húmeda raja, y me regara las entrañas con su leche, pero no podía pedir ni hacer nada al respecto, solo esperar a que los hechos se fueran dando y decidí enfocarme a darle una mejor mamada que la vez anterior.

El jadeaba con más fuerza, se notaba mucho más excitado, supongo que por el espectáculo de mis tetas desnudas, mientras yo me esforzaba por meterme su verga por completo, tarea en vano e inalcanzable, sin embargo, la mayor parte de aquel gran pedazo de carne si estaba siendo devorado por mi boca, en una de esas grandes metidas y sacadas, deje caer su pene en mis senos turgentes, blancos como el marfil, suaves y tersos, lo tome y recorrí con la punta de su glande el contorno de mis pezones, mientras su pene se estremecía de placer, luego aprisione aquél fierro caliente entre mis dos tetas, y lo masturbe con ellas, aprisionándolo en una deliciosa rusa, los nervios sensibles de mis pechos sentían las venas saltadas de su "amiguito", mi cliente tenia la respiración entrecortada y empezaba a sudar de la frente.

De mis tetas lleve su capullo a mi boca, donde lo bese tiernamente, mientras acariciaba sus huevos, luego volví a follar mi boca con su pene, en un delicioso y frenético mete-saca, estaba convertida en una lasciva viciosa, que al sacarla, largos hilos de mi saliva colgaban de su miembro, el me agarro de la cabeza y acaricio mis cabellos, mientras que con un grito liberador volvía a eyacular aún mas copiosamente que la vez anterior en lo más profundo de mi garganta, yo volvía a disfrutar de aquel néctar lechoso y salado, como la puta que era volví a degustarlo ante su atenta mirada, tomándome aquella gran cantidad de leche caliente y relamiéndome los bigotes, como la gatita perversa que era.

Esta vez no se fue inmediatamente al baño, se tomo unos minutos enfrente de mí, mientras su pene se ponía flácido y el recuperaba el aliento, luego fue al baño y salió al cabo de unos minutos completamente desnudo, -Ven aquí Lilien, recuéstate unos instantes conmigo-, me levante y pretendía quitarme la tanga y el liguero, -Así estas perfecta Lilien, no te los quites-, obedecí de mala gana y me acosté a su lado, el me abrazo y los instantes se convirtieron en horas pues ambos nos quedamos dormidos profundamente.

Al cabo de tres horas, se levanto, me incorpore pausadamente, mientras el al ir saliendo me decía, -Puedes vestirte Lilien, por hoy hemos terminado-, aún somnolienta me vestí lentamente, sin estar completamente arreglada él regreso, noto que me faltaba ropa por ponerme todavía, se sentó en el sofá, termine de arreglarme y Salí de la habitación, -Hasta luego Señor, como siempre ha sido un placer-, -Hasta pronto Lilien-, tuve como respuesta, tome mi bolso del lugar acostumbrado y me retire de su departamento.

Conté la cantidad hasta que llegue a mi casa, había cobrado mi quincena hace un par de días, y no andaba apurada de dinero, esta vez la suma ascendió a $10500 pesos, feliz los volví a guardar en mi bolsa, me fui a mi estudio, prendí la computadora y me masturbe viendo algunos videos y fotos pornográficas, e imaginando que mi cliente especial me poseía y me cogía como un toro, pues continuaba muy caliente y necesitaba desfogarme.

Después de la primer quincena de diciembre, mi Jefa y el gerente general me dieron vacaciones, debido a que las metas se lograron, y mis estrategias habían funcionado a la maravilla, había trabajado muchas horas extras, y todo salió bien y como lo había planeado, me fui a mi casa al mediodía, me duche y me acosté temprano, pensaba ir a visitar a Paty al otro día, ya que estaría libre la invitaría a salir juntas a algún lado, o nos iríamos de traviesas al Bar, al otro día me despertó mi celular a las 7 de la mañana, había olvidado apagarlo, pensé que me necesitaban de la empresa y conteste rápidamente, -Buenos días, Lilien al habla-, -Buenos días Lilien-, uupss era mi cliente de nuevo, -Es toda una sorpresa, puedo hacer algo por usted señor-, -De hecho si puedes Lilien-, -Usted dirá señor-, -Muy bien, me gusta tu disposición Lilien-, -Es un placer atenderlo señor-, -Necesito que te bañes y te arregles de inmediato, haz una maleta con algo de ropa y nos vemos en tres horas en el aeropuerto Lilien-, -¿En el Aeropuerto señor?-, -Si, sala G terminal 7, recuérdalo, en tres horas Lilien-, dios, ¿que pretendía ahora mi cliente?, -Sala G terminal 7, lo tengo señor-, -Muy bien, ¿Qué esperas?, báñate, te quiero puntal y arreglada-, -Llegare a tiempo señor-, -eso espero Lilien-, -Sin falta y nos vemos pronto señor- no recibí respuesta, pues el corto inmediatamente que termine mi frase, ¡Demonios!, ¿Qué se creía este tipo, que podía hablarme a la hora que quisiera?, ¿Qué podía disponer de mi tiempo y de mi vida sin consultarme?, ¿Acaso creía que yo era tan puta, que iría corriendo a su encuentro?, …de cualquier forma me levante como un resorte y me di prisa en ducharme.

 

Capítulo 3.- "Pasión".

 

Diciembre.

Me encontraba en el aeropuerto de vuelos nacionales, en la Sala G terminal 7 a las 9:30 de la mañana, de un 18 de Diciembre, llevaba una maleta mediana, en la cual había metido, dos blusas de vestir, otras dos más sexys, un par de faldas, un vestido atrevido, y uno de gala, unas zapatillas, y un par de zapatos bonitos, pero más cómodos, algo de mi lencería más fina, y provocativa, perfume, finalmente pasta y cepillo de dientes; aquel día llevaba puesto unas zapatillas blancas, no muy altas, una falda verde pistache, a la altura de las rodillas, ajustada de la cadera, que resaltaba mi trasero, un cinturón de piel del color de mis zapatillas, y una elegante blusa color Lila, sin mangas, también ajustadita, como casi todo lo que me ponía para cubrir mis enormes senos, me veía atractiva y elegante, con un toque muy sexy sin caer en lo vulgar, mi cabello iba recogido en cola de caballo, llevaba unos minutos ahí cuando por fin le divise,

Zapatos beige de vestir, pero cómodos, pantalón de vestir beige también, cinturón café claro de piel, una elegante y fina camisa de seda color azul cielo, muy tenue, perfectamente peinando, lucia muy guapo e iba muy bien vestido, se dio cuenta que había llegado, se quedo parado viéndome, mientras yo me dirigía hacia el poniendo en mi rostro una de mis mejores, y más seductoras sonrisas, el poso su mirada en su Rolex, justo cuando me detuve a menos de un metro de él.

-Buenos días señor-, lo salude con un hilo de voz, debido a las prisas por llegar puntual a esta nueva cita, -No solo me gusta tu disposición Lilien, te agradezco y aprecio tu puntualidad, Buenos días, ahora dame tu maleta, espérame aquí, mientras recobras el aliento, yo te registro en el vuelo-, le entregue mi equipaje sin chistar, sin siquiera haberle preguntado a donde nos dirigíamos, o por cuanto tiempo, parte por el control que ya ejercía sobre mí para estas alturas, entremezcla de admiración, deseo, cariño y respeto, y parte por el cansancio.

Al cabo de varios minutos regreso a mi lado, -Ven Lilien, sígueme, afortunadamente no tendremos que esperar mucho por ese vuelo-, y empezó a caminar hacia los accesos de las salas de espera, yo iba detrás de él, sin hacer comentario alguno, recuperándome de la sorpresa de estar ahí y del agotamiento, mi cliente entrego dos tickets , el guardia nos dejo entrar, nos revisaron en los rayos x, y continuamos caminando a una sala de Espera, no hablamos durante todo el trayecto, recordando lo especial que es este cliente, tuve miedo de preguntarle a donde iríamos, así que espere a que el me lo dijera, los altavoces anunciaron varios vuelos, pero como yo no sabía cuál era el nuestro no hice ademan alguno de moverme, otros quince minutos más y de nuevo llamada para abordar de distintos vuelos, el se levanto, yo lo seguí y entramos en el avión.

Nos sentamos casi al principio, caballerosamente, me pregunto donde quería ir si en el pasillo, o en la ventana, preferí la ventana, nos sentamos, abrochamos los cinturones y finalmente me dijo, -Muy bien Lilien saldremos de Guanajuato en viaje de negocios por dos semanas, quizá un poco más, quizá un poco menos, depende de los asuntos a arreglar, te diré algo para que valores, esta vez no pensé en otra opción, si no podías acompañarme tu, viajaría solo, pero ya que estas aquí, no solo será un viaje de negocios, también de placer-, casi inmediatamente que el termino de hablar, nos preparamos para despegar y hasta ese momento conocí cual sería nuestro destino, Cancún, Quintana Roo.

Después de que nos sirvieran el desayuno, me anime a hacerle la plática a mi cliente especial, aquel desconocido del que no sabía casi nada, ni su nombre, y de quien me había tragado su semen en dos ocasiones anteriores, -¿Puedo comentarle algo señor?-, dije pausadamente, algo nerviosa, midiendo mis palabras, -Claro Lilien, ¿Qué sucede?-, -Bueno, vera, es que yo, yo no sabía de sus planes, ni cual sería nuestro destino señor- dije tímidamente, -¿Hay algún problema entonces Lilien, tenias otros compromisos, planes o festividades?- me dijo muy seriamente, algo molesto, -No, no, para nada, no es respecto al tiempo, quizá algunos compromisos familiares por las fechas, pero nada especial, me explique mal, perdone señor, quiero decirle que, bueno, no venia preparada para la playa, es decir no traigo en mi equipaje ropa adecuada, Señor- termine de decirle con un suspiro prolongado, su semblante se suavizo, incluso esbozo una sonrisa –Era lógico Lilien, no te dije que haríamos, ni a donde iríamos, no te preocupes, lo solucionaremos llegando a Cancún- comento mucho más relajado y no pronuncio nada más hasta nuestra llegada al hotel.

Era un hotel precioso, muy lujoso, en forma de pirámide, en la recepción completo los formularios y nos entregaron las llaves (tarjetas) de la habitación reservada, mientras el camarero se llevaba nuestro equipaje, el señor se me acerco sonriente, y con un sobre en la mano lleno de dinero, -Ok Lilien, iré a descansar del viaje y a refugiarme del calor un rato en la habitación, mientras quiero que aproveches el tiempo y vayas de compras, hay muchas plazas en la avenida principal de Cancún, adquiere vestidos o trajes elegantes, alguno que otro vestido de noche, y ropa para la playa, trajes de baño, lencería, perfumes, en fin, tu eres mujer, sabes más que yo de eso-, -Como usted ordene señor- le respondí sin poder ocultar mi alegría, dándole un sonoro beso en la mejilla, el se acerco al recepcionista del lobby, -necesito una camioneta grande, cómoda y con aire acondicionado, así como un chofer, mi mujer va a ir de compras y necesito que la lleven a las plazas, la esperen y le ayuden con las cosas- mientras le daba 4 billetes de mil pesos, --En seguida señor-, respondió el recepcionista, y salió presuroso en busca de lo solicitado, -Ok, eso te facilitara la tarea, no te apures, tomate tu tiempo-, -Mil gracias por todo señor- dije al mismo tiempo que me dirigía a la entrada donde la camioneta ya me aguardaba, -¡Lilien!-, -¿Si señor?-, me voltee inmediatamente, -escoge ropa sexy y atrevida, incluso muy atrevida, quiero lucirte, que los demás hombres que te vean te deseen, que les de envidia saber que me perteneces, ¿Entendido Lilien?-, -Como usted ordene señor-, -Perfecto, no pierdas más tiempo y ve-.

Me perdí por las plazas y las tiendas por más de 4 horas, buscando y eligiendo el tipo de ropa que hiciera feliz a mi cliente, solo me detuve un rato para comer un bocadillo ligero, y un par de cervezas por el calor, regrese al hotel acalorada, cansada, pero muy feliz, y con muchos paquetes de las compras que había hecho, sabía que el señor se pondría muy feliz con mi nuevo, y súper sexy vestuario, subí a nuestra habitación pasadas de las 4 de la tarde, por costumbre toque tres veces a la puerta, y espere a que el me abriera, a pesar de tener la llave que él me había dado, me abrió muy sonriente después de algunos segundos. –Pasa, ¿olvidaste tu llave Lilien?-, -bueno...Lo que sucede…usted sabe señor-, atine a responder, sonriente me dijo -otra gran cualidad tuya Lilien, la disciplina, adelante-, entre y enseguida lo hizo el camarero con mis compras, le dio su propina, y lo despacho, luego se volvió y me dijo, -báñate y arréglate, luego bajas al restaurante con vista al mar te estaré esperando, supongo estarás hambrienta-, -Claro señor, enseguida, un poco- respondí, mientras el salía de la habitación.

Me bañe rápidamente, después me puse un vestido playero color durazno pastel, el cual me llegaba muy arriba de las rodillas, y que me hacía presumir un generoso escote tanto en la espalda, como en mi pecho, muy ajustado y sugerente, abajo una tanga del mismo color, y arriba sin Bra, mis pezones y aureolas rosadas no se veían atreves de la tela, pero por lo grande mis pezones si resaltaban de mi vestuario, sandalias blancas, y para rematar una banda del mismo color para amarrarme el cabello en cola de caballo, nuevamente, tonos suaves en el maquillaje, resaltando mi boca roja y listo, baje al Restaurante a su encuentro, ahí comimos pescado con vino blanco, luego salimos a caminar a la playa, me quite mis sandalias para sentir la blanca y fina arena, así como la deliciosa y fresca agua del mar Caribe, platicamos del hotel, de la comida, de los tonos del mar, y volvimos al hotel cuando oscurecía, junto al lobby del mismo está el bar, así que nos sentamos en mullidos sillones de piel, encargamos unas piñas coladas y continuamos charlando.

Por fin pude saber un poco más de mi enigmático, y misterioso cliente, el señor resulto ser rico, cosa que obviamente suponía, era dueño y presidente ejecutivo de varias fabricas textiles, y de piel en León, hacia zapatos, cinturones, carteras, bolsas, chamarras, gabardinas de piel, etc., por familia solo le quedaba su hermana, menor que él, de 40 años, no tuvo hermanos, sus padres habían muerto de vejez hace algunos años, no tenía hijos (no pude saber si era viudo, casado o divorciado), era Ingeniero industrial, hablaba varios idiomas, era impaciente, terco y perfeccionista (aunque de nuevo no me menciono su nombre y su edad).

Por mi parte le comente que vivía sola, sin hijos, soltera, y sin compromisos, que hacia lo que hacía, más por gusto y placer, que por necesidad, que me encantaba leer, ir al cine, divertirme, lo note atento a mi charla, incluso interesado, a veces reía y el tiempo se nos fue hasta casi las 11:30 de la noche, subimos a nuestra habitación agarrados de la mano, el se sentó en la cama, mientras yo entraba al baño a cambiarme, me puse un shortcito súper pegado color azul cielo, y una blusa rosa mexicano, sin nada mas, cuando Salí el solamente estaba en sus bóxers, sin pantalón ni camisa, lo admire algunos segundos, lucía un cuerpo delgado pero marcado, de pelo en pecho y brazos, me pregunto de qué lado quería dormir, y escogí el lado de enfrente a la ventana con vista al mar.

Me dijo buenas noches y apago las luces, estaba algo desconcertada, me había dicho que también sería un viaje de placer, y hasta ese momento no había mencionado ni hecho nada al respecto, eso me tenia molesta, y desconcertada, una de las razones por las cuales me había ido con él, era porque lo deseaba, era para ver si podía lograr que su enorme verga me penetrara, que me hiciera suya, y al paso que íbamos, no iba lograr siquiera chuparle su excelente pedazo de carne, y tomarme su leche caliente, mas su forma de ser especial, me mantenía a raya, y me abstuve de hacer comentario alguno, paso una o dos horas, no lo sé, no podía dormir dándole vueltas al asunto, cuando el sin hacer ruido se incorporo, atravesó la habitación, salió a la terraza y se sentó en una cómoda silla a observar la luna, y las estrellas, mientras lo arrullaba la sinfonía de las olas del mar.

Lo seguí transcurridos 15 minutos, -¿Puedo sentarme a su lado señor?, no tengo sueño, espero no importunarlo- , le dije suavemente, -Claro, por supuesto Lilien, eres bienvenida-, -Sabe señor, me encantan las noches en la playa, escuchar el crepitar de las olas, ver la brillante luz de la Luna, respirar la briza marina, es tan lindo-, le comente, -Hermoso en verdad Lilien-, respondió sin mirarme, mientras yo me sacaba la blusa quedándome solo con el short, mientras me levantaba de mi asiento y me dirigía hacia él, comento, -Es bueno tener tu compañía Lilien-, le dije gracias, mientras me agachaba enfrente de él y ya hincada sacaba su miembro.

Era un movimiento arriesgado, pudo haberse disgustado mucho conmigo, pero no protesto cuando sintió mis labios posarse en su glande, comencé a lamerme la cabeza de su paquete, pasando por la raja que expulsaba aquel semen que adoraba, sentí como se hinchaba de sangre, como aquel cuerpo flácido se llenaba de vigor, sentía las venas al recorrer su cuerpo con mi mano, y procedí a lamerle y chuparle su hermoso caramelo, una vez que su pene estuvo totalmente erguido, orgulloso y duro, duro como una hasta de bandera, le chupe, y le lamí los huevos, a la luz de la luna observaba aquella gran polla en su esplendor, yo me derretía de placer y comenzaba a mojar mi short.

Me encantaba lamerle desde los huevos hasta el glande, con toda mi lengua extendida, lentamente, sintiendo las gruesas venas palpitar, bajarle el prepucio para mamarle el cabezón glande, hasta casi dejarlo morado, como señal de aprobación el me tomo del cabello con ambas manos, sujetando mi cabeza, metiéndome la mayor parte de su gran falo en mi boca, y garganta, me mantuvo así unos segundos y luego libero la presión, poso una mano detrás de mi nuca, y con la otra ensortijaba mi cabello, gimiendo quedamente, relajado, y feliz, sentado plácidamente, dejándole hacer todo el trabajo a su puta, ¡Dios!, pero como me encantaba ser su puta.

Continúe chupando, lamiendo, y besando, su enorme garrote, metiéndome lo más que podía, de aquel pedazo de carne caliente, en mi hambrienta y golosa boca, le imprimí más cachondez, y pasión a mi faena, rozando con mis dientes su grueso cuerpo, mordisqueando el glande, pasaron varios minutos comiéndome su polla, el ruido que hacia mi boca se confundía con las olas de la marea alta.

Estaba tan cachonda, que me metí de una vez, buena parte de su miembro en la boca, cerrándola, y lamiéndole el glande, hasta casi ahogarme, mientras que con una mano sobaba sus huevos, y con la otra masturbaba el resto del pene, extrañamente y contrario a nuestros anteriores encuentros, esta vez no duro tanto como me hubiera gustado, sino que mi cliente especial, me sujeto fuertemente de la cabeza, y comenzó a eyacular una gran cantidad de semen caliente, y viscoso directamente en mi garganta, aunque no había necesidad de sujetarme, pues gustosa me tomaba su leche, sin embargo no aflojo la presión hasta pasados más de 10 minutos, de que hubiera derramado la última gota de su semilla en mi boca, me la trague como pude, pues su falo me estorbaba, pero conseguí tomármela toda, luego sus manos comenzaron a acariciar mi cabeza, y a jugar con mi cabello, me saque su verga y la continúe besando y lamiendo hasta que regreso a su estado de flacidez.

-Buenas noches Lilien-, me dijo sonriente, y regreso a la habitación mientras le respondía buenas noches, yo me quede un rato más en la terraza, enfriando mi calentura con la briza marina, y sobándome el clítoris, metiéndome dos dedos en la raja pensando en su esplendido instrumento, que anhelaba cada vez más que lo sentía, lo chupaba, y él se corría, ya más tranquila, me puse de nuevo la blusa y regrese a la cama donde el dormía plácidamente, así que me dispuse a hacer lo mismo.

Nos levantamos temprano, bajamos a desayunar a las 9 de la mañana, luego salimos a caminar un rato a una plaza comercial, donde compro un traje claro de lino para él, y unos zapatos que le hicieran juego, al regresar al hotel le pedí que fuéramos al mar y me lo concedió, así que subimos al cuarto, y me puse un provocativo bikini color azul eléctrico con puntitos blanco,

Estuvimos un rato en la alberca, mi cliente se mostraba satisfecho con la selección de mi vestuario, pues muchas miradas masculinas se posaban en mi, algunos otros me tomaban fotos discretamente, otros no tanto, mi bikini era generoso con las miradas, por detrás dejaba ver una gran cantidad de carne de mis nalgas, y lo era aún más por delante donde terminaba a escasos centímetros de mis pezones, a mi cliente le gustaba ponerme el bronceador, que nos vieran juntos, darme picaras nalgaditas de vez en cuando, y que fuera el centro de atracción, le dije que fuéramos un rato al mar, cuando su celular sonó y me dijo que iría al cuarto a atender unos negocios, serian un par de horas por lo que podía ir a refrescarme al mar si lo deseaba, el volvió a la habitación, y yo sentí en mis pies desnudos la blanca arena caribeña, y en mi cuerpo varios pares de ojos siguiéndome.

Regrese a la habitación pasadas casi tres horas, el se encontraba arreglándose, -Que bueno que llegaste Lilien, báñate y arréglate, usa algo mas ejecutivo, más elegante, pero ya sabes, sexy-, me dijo apenas entre a la habitación, sin voltear a verme, obedecí de inmediato, pasada una hora, ya estábamos a bordo de un taxi que nos llevaría a nuestro destino, el en un elegante y fresco traje color verde, muy tenue, camisa amarillo pálido y una corbata azul, por mi parte yo iba vestida con una minifalda naranja muy corta, una blusa blanca, con estampados de colores, sin mangas, y cuello redondo de licra, muy apretada, zapatillas blancas, cabello suelto, tanga de color blanco y sin bra, como empezaba a hacérseme costumbre.

Llegamos a un elegante y moderno edificio de oficinas, subimos hasta el séptimo piso, donde nos esperaban un hombre estadounidense supongo, llamado Dan Arrow de más o menos la edad de mi cliente, con su guapa secretaria, una chica de Puerto Rico tal vez, muy morena, de cabello negro, corto y ensortijado, senos pequeños, cadera ancha, voluminoso trasero, y un buen par de piernas, llamada Ileana, el vestía un traje gris claro, y ella un ceñido minivestido color rojo.

Ellos se saludaron en ingles, y luego a nosotras en español, el extranjero era dueño de varias bodegas, y tiendas comerciales, mi cliente le vendería una gran lote de sus productos, para su venta en USA, nos sentamos en un escritorio rectangular de generosas dimensiones, y finos acabados, ambos sacaron sus laptops, verificaron costos, cantidades, descuentos, etc., todo esto en Ingles, mientras Ileana, y yo permanecíamos en silencio, sin hacer, ni decir nada, por la expresión de su rostro deduje que aquella chica no entendía nada de lo que ellos decían, pues no hablaba ingles, pasaron los minutos y llego el punto central de la discusión, la cosa se puso álgida, y no llegaban a ningún acuerdo, mi cliente pidió un receso de 45 minutos para pensar mejor las cosas, y replantear estrategias.

Mi cliente me indico que lo siguiera, y nos fuimos a otra oficina, se notaba nervioso, y preocupado, cerro las persianas, prendió la luz de aquella oficina una vez que entramos, cerró la puerta, y se sentó detrás de un enorme escritorio, -necesito tu ayuda para calmarme, y pensar mejor Lilien-, me dijo, mientras sacaba su miembro flácido, de su bragueta, y me hacía señas para que me hincara, esto me tomo por sorpresa, no había imaginado algo así, tarde unos segundos en agacharme, la situación era muy excitante, me encantaba la idea de tener sexo oral en la oficina, tome su verga entre mis manos, lo lleve a mis labios y procedí a mamársela.

Me fascinaba como crecía aquel moustro en mi boca, como se hinchaba de sangre, como vibraba de placer con las caricias que le daba, me encantaba lamerlo como un gran caramelo, sentir su dureza con mi tersa y húmeda lengua, besar, y mordisquear su capullo, exprimirle los huevos, y apretar duro el cuerpo de su miembro, era una puta feliz, una gatita ronronera, una vez que su falo alcanzo su imponente tamaño, y como él estaba sentado, me dedique a autofollarme la boca, me comía , chupaba, y salía de mis labios su verga, subía, y bajaba, lo más que podía, llevábamos más de media hora, cuando la asistente del norteamericano entro a nuestra oficina, la oía hablar justo cuando tenía aquella gran verga hasta el fondo de mi garganta, -Disculpe señor, mi jefe desea hacerle saber que está listo en cuanto usted decida reanudar la junta-, -En un momento me reúno con él, gracias-, dijo mi cliente con voz entrecortada y jadeos, -Muy bien los esperamos, hasta luego- dijo ella pícaramente, y salió.

Todo ese tiempo no pare de mamársela, estaba muy cachonda, no me importaba el que pudieran descubrirnos, me excitaba muchísimo la situación, a pesar de que estaba debajo del escritorio, y no podían verme, en cuatro patas, como la perra que era, lamiendo mi hueso, esperando pacientemente por mi lechita, sujete su pene con ambas manos y succione con fuerza su capullo, el no resistió mas, y por cuarta vez eyaculo en mi boca, mientras lo observaba gemir en silencio, el contemplo mi mirada, y mi sonrisa de satisfacción al tomarme su semen, acto seguido se levanto, se subió la bragueta y salió de la oficina, al mismo tiempo que me decía, -No te tardes Lilien, te necesito en la otra oficina a la brevedad-, no conteste, pues limpiaba mi boca y mejilla de los rastros de su descarga

Entre a la sala de juntas 10 minutos después que mi cliente lo había hecho, Ileana me miraba morbosamente, mientras ellos continuaban sus negociaciones, pero esta vez las cosas fluían mejor, no había tensión en el ambiente, y estaban próximos a llegar a un buen acuerdo, lo que finalmente sucedió, faltaban algunos datos, y traspasos bancarios electrónicos, pero la laptop del estadounidense perdió la conexión, y de nuevo todo estaba encallado, el rápidamente llamo a su personal, pero le informaron que el encargado de sistemas estaba en Chetumal, y que no regresaría hasta pasado mañana, furioso regreso hasta donde estábamos, le explico la situación a mi cliente, quien se mostro molesto con los contratiempos, decidí actuar, en ingles hable con ellos, les pedí si podía revisar la Laptop para tratar de arreglarla, Dan el extranjero acepto de inmediato, mientras mi cliente me miraba entre receloso y sorprendido, no sospechaba que hablara ingles, y no creía que pudiera solucionar el problema.

Restablecí la comunicación a la brevedad, repare algunos vínculos cruzados, y el trato pudo completarse, mi cliente estaba asombrado al descubrir mis nuevas aptitudes, orgulloso, y feliz, diría yo, salimos finalmente de ahí, no sin antes quedar en volver a vernos muy pronto, pero esta vez sin negocios de por medio, tomados de la mano, ya afuera nos dirigimos a la plaza que se encontraba enfrente el señor rento un auto para regresar a nuestro hotel, una vez dentro del mismo me comento, -Wow, sé que no eres una Escort cualquiera, vulgar o barata, lo que no sabía es que tuvieras formación universitaria Lilien, ni que hablaras ingles, estuviste brillante allá adentro, y aún mejor por lo de la oficina de al lado, y la otra noche, felicidades-, me soltó, mientras conducía sin voltear a verme, -Gracias señor, me da mucho gusto serle de utilidad- respondí dichosa y con el ánimo por los cielos.

El resto de la tarde se nos fue. Viendo una película en el cine, luego en la noche me llevo a cenar al restaurante de moda, da ahí continuamos caminando. Y visitando varios bares, disfrutando de la cálida noche caribeña, finalmente regresamos a nuestra habitación a la 3 de la madrugada, el estaba cansado. Y se dispuso a dormir, yo no tenía sueño, la verdad estaba esperando un poco mas de acción. Antes de acostarnos, pero la noche transcurrió de lo más tranquila para mi desdicha.

Me levante a las 9 de la mañana a orinar, el seguía profundamente dormido, decidí salir a refrescarme en el mar, estaba algo molesta, y aburrida, le estaba tomando mucho cariño a ese hombre, y el no se decidía a cogerme, a hacerme su hembra, me puse un bikini turquesa, sin hacer ruido, y me dirigí al precioso mar de Cancún, a esa hora no había mucha gente nadando en el mar, pocos turistas, y varios caballeros que me siguieron al cruzar la alberca por lo atrevido de mi bikini, me gustaba que me desnudaran con la mirada, que me desearan, de entre todos mis nuevos admiradores ocasionales, sobresalía un tipo de piel muy clara y pelón, pero buen cuerpo, por la lejanía, no podía ver su rostro, quien sentado desde una palmera no dejaba de tomarme fotos, al rato de un par de horas, el saltar entre las olas, y el agua salada me había regresado la paz, y la tranquilidad, decidí regresar al lugar sombreado, y fresco, que había apartado con una toalla para refrescarme un poco, antes de poder sentarme un hombre de unos 40 años me intercepto, de facciones finas, muy blanco, sin cabello, y de expresivos ojos azules, calificaba de guapo, mediría 1.85 cm de estatura, de cuerpo musculoso, con marcado acento ruso, o de Europa del Este, me dijo en ingles, -Buenos días señorita, discúlpeme, no pude dejar de admirarla, es usted muy hermosa, me preguntaba si me permitiría tomarle algunas fotografías, soy fotógrafo profesional y dueño de una agencia de modelos, por favor, si fuera tan amable, y disculpe mi atrevimiento-, termino de decirme con aprensión.

-Buenas días señor, Lilien Ávila-, le respondí, - Muy apenado me contesto, -Perdón de nuevo, que torpe soy, no me he presentado, me llamo Zenza Mitrous, mil disculpas-, -Mucho gusto- le respondí mientras le tendía la mano, -Por su nombre y su acento diría que es Ruso o de los Balcanes-, -Correcto, naci en Budapest-, -Ok, mi nuevo amigo es un fotógrafo húngaro, ¿De qué tipo de fotos se refiere?- le pregunte divertida, era una situación extraña, pero con cierto encanto y morbo, -Eh, ah sí, nada extraño, así con su bikini, con ese magnífico mar como fondo, en distintas poses, si no le molesta- me dijo algo apenado y muy seriamente, me quede en silencio unos minutos, pero finalmente le respondí, -Ok, por qué no, nunca he hecho esto antes, será divertido-, mientras me levantaba, luego muy divertida, le pose coqueta, sexy, y seductora de distintos ángulos, no sentía inhibición alguna, Zenza me había caído bien desde el principio.

Al cabo de unas 30-40 fotos, un empleado del hotel le informo que tenía una llamada de Europa, me pidió que lo esperara, y regreso al hotel, mientras yo tome mis cosas y regrese a la habitación, mi cliente habría despertado, y me estaría buscando quizá, lo encontré despierto, pero aun en la cama, -Buenas tardes señor, Salí un rato a nadar, espero no le haya molestado, no quise despertarlo para avisarle-, me apresure a comentar, -Esta bien Lilien, no te preocupes, llama al room service y pídenos algo para desayunar o comer, no quiero salir de la habitación por el momento-, -Inmediatamente señor- respondí, y me di prisa para cumplir sus deseos, mientras comíamos le comente, -Mientras nadaba señor, vi un paseo en lancha por la laguna, que termina yendo a snorkear al mar, y de regreso, se ve muy divertido, lo podríamos hacer el día de hoy, también podríamos ir, a conocer isla de Mujeres el día de mañana ,si es que no tiene compromisos que cumplir, o visitar Xcaret ,o las ruinas de Chichen Itza, bueno solo son sugerencias, como siempre, usted manda señor-, concluí, esperando que mis palabras no le causaran enfado, sin embargo afablemente me respondió, -Mi pobre Lilien, te dije un viaje de placer y negocios y hasta ahora han sido más negocios, mira en la tarde saldré a ver a Dan para finiquitar unos asuntos, mañana estaré con otros clientes, descuida no son tan importantes, no es necesario que me acompañes, si te apetece puedes hacer esos tours tu sola, no hay problema, confió en ti-.

-¿De verdad puedo señor?- comente asombrada, -Por supuesto Lilien, te has portado muy bien- respondió mientras me extendía unos billetes, -Eso te alcanzara para que pagues y para tus gastos-, -¡Mil gracias señor!-, le conteste eufórica mientras tomaba el dinero, quería lanzarme a sus brazos y besarlo, pero sabía que él no era muy efusivo. Y que no era mucho de ese tipo de demostraciones de cariño, así que me abstuve. Y finalmente terminamos de comer, me cambie de bikini, me puse uno blanco con un sexy corazón rojo en la nalga derecha, y un short. Y un top del mismo color para cubrirme, dándole de nuevo las gracias baje para apartar mi lugar en ambos tours.

En el lobby, cuando me decidía por una agencia de viajes, me encontré a Zenza de nuevo, quien muy apenado, no paraba de pedir disculpas, por haberse retirado, le dije que estaba bien, que entendía, y le comente mis planes, pues aunque estaba feliz, no era de mi completo agrado salir de excursión sola, me pregunto si podía unirse a mis excursiones, le respondí que sí, que no había ningún problema, y gustoso me acompaño a reservar nuestros boletos.

Decidimos tomar el jungle Tour, (El de la lancha) y al otro día a Chichen, luego pago los boletos de ambos, de nada sirvieron mis protestas, dijo que era lo menos que podía hacer, por haber terminado la sesión de fotos de forma tan abrupta, así que ya no insistí mas, en pagar mi parte, después subió a su cuarto por una cámara a prueba de agua, mientras yo le esperaba en el Lobby, dado que el primer tour seria en una hora, y había que ir a la marina caminando.

Llegamos puntuales, recibimos las instrucciones, acordamos que el manejaría la lancha de ida, y yo de regreso, me quite el short y el top, y el aprovecho para tomarme nuevas fotos, nos pusimos el chaleco, abordamos la lancha, y a disfrutar de la laguna, y los manglares, hasta llegar al mar, en la zona de Arrecifes de coral nos dejaron snorkear durante 45 minutos, con su cámara submarina tomo muchas fotos de los peces, el coral y una que otra de mi nadando, el tipo era simpático, me hacía reír, y me inspiraba confianza.

Disfrute mucho el manejo de regreso a la marina, sin saberlo fue más largo que el de ida, la velocidad y sentir la briza fresca era delicioso, caminamos tranquilamente de regreso al hotel, ya sabía que mi cliente no llegaría hasta el anochecer, y no tenía otra cosa que hacer, al llegar al mismo, Zenza me pregunto si quería ir a la alberca un rato, y disfrutar del atardecer, le respondí que sí, pero que me diera unos 45 minutos para subir al cuarto y darme un baño para quitarme el agua salada del cuerpo, así que acordamos vernos en una hora en la salida a las albercas.

Me bañe, me puse crema bronceadora y para mi tercer cambio del día, me enfunde un bikini rojo muy atrevido, y chiquitito, luego un vestido playero, rosa mexicano que me cubriera, unos lentes oscuros, y baje a la alberca, Zenza ya estaba esperándome, atravesamos las albercas y nos dirigimos al mar, era una tarde muy agradable, todavía muy calurosa, decidimos poner nuestras cosas en dos sillas de playa, bajo una enorme palmera que nos brindaba una esplendida sombra, antes de entrar al mar decidí sentarme un rato y admirar el paisaje, el hizo lo mismo.

Estuvimos sentados un rato sin decir nada, yo embelesada de la majestuosidad del mar, del ritmo cadencioso de las olas, de sentir en mi piel la brisa marina, el se levanto al cabo de 15 minutos, con su cámara en mano (este tipo nunca soltaba sus cámaras) me pregunto educada y respetuosamente si podía tomarme más fotos, con una sonora carcajada le dije que sí, pero que me indicara como, pues él era todo un experto y yo una neófita en eso.

Al rato de varias fotos vestida, decidí quitarme el vestido y los lentes, el se dio vuelo fotografiándome un rato más, alabando mi cuerpo, y aprobando mi sexy bikini, pero sobre todo felicitándome por mi gran actitud, disposición, y espontaneidad, a la hora de posar, luego nadamos un rato en el mar, salimos, nos quitamos de nuevo la sal y entramos a la alberca, pedimos varios cocteles, y vimos al atardecer, quiso saber más de mi, le dije que venía acompañada, que vivía en la capital del País (mentí), que tenía un trabajo estable, un buen sueldo fijo, así como mi casa y automóvil propios.

-Déjame felicitarte de nuevo por tu forma de ser, y de posar, eres natural, muy sexy y fotogénica, y mil gracias por permitirme tomarte las fotos, y por dejarme pasar un tiempo contigo-, me respondió, para luego continuar, -Como has sido una persona abierta, franca, y honesta, permíteme contarte un poco mas de mi, como te dije soy fotógrafo, productor, a veces guionista y director, así como dueño de dos agencias de modelos en Europa del este, una en Praga y la más grande e importante en Budapest, espero no te asustes, ni te vayas a enfadar conmigo con lo que sigue, mis modelos, fotos, y producciones son enfocadas al entretenimiento para adultos, ya sabes porno softcore, y hardcore, no es por vanagloriarme, pero he descubierto a varias de las pornstar más famosas de hoy en día, logrando colocarlas en la cima, cobrando magníficos sueldos y saliendo en los mejores sitios porno de internet-.

Yo lo escuchaba muy atenta, sin enfadarme por aquella declaración, viendo mi interés prosiguió, -Desde que te vi la primera vez, pensé que tu tenias mucho potencial, y talento, aparte de ser muy bella, y tener un cuerpo de escándalo, no quise desaprovechar la ocasión, y me anime a hablarte, y pedirte unas fotos, luego tu forma de posar, tu espontaneidad, tu coquetería, tu sex appeal y tu seguridad me convencieron, y créeme que esto no se lo digo a cualquiera, si fueras a una de mis oficinas, verías que hay colas para hacer casting ,y la mayoría de las chicas que se presentan son rechazadas, lo que quiero decirte es que te veo mucho futuro, mucho éxito, en este medio si decides convertirte en una pornstar, me encantaría ser tu manager, y tu representante, si te animas, no hay necesidad de casting, te contrataría de inmediato, y te apoyaría con todo sin dudarlo, dime, ¿Qué opinas al respecto?-.

Me había tomado por sorpresa, pero me rehíce de inmediato, y le respondí, lo más tranquila, ecuánime y segura de mi, -¡Wow! Zenza, no sé qué decir, de verdad ¡Wow!, sabes, ese es el sueño dorado de muchas mujeres, además tan lindos comentarios me hacen sonrojar, me encantaría decirte que acepto, pero por el momento no entra en mis planes, tengo varios compromisos, y objetivos que cumplir, nunca hay que decir nunca, y quizá a futuro me anime, y te contacte- termine de hablar, mientras le dedicaba una dulce mirada y una sonrisa abierta y cordial.

-Ok, entiendo, quizá he sido muy prematuro, necesitaras tiempo para pensarlo, arreglar tus cosas, en fin, te agradezco que lo hayas tomado tan bien, y tan tranquila, que no te hayas enfadado conmigo, y bueno, la esperanza muere al último- , decía mientras me extendía varias tarjetas, -Son mis tarjetas de las oficinas de Praga o de Budapest, viene la dirección de las mismas, los teléfonos, los números de Fax, también te entrego las mías personales, con mi numero de celular privado, teléfono de oficina directo y de la casa, mis correos electrónicos, así mismo viene la dirección de los sitios web que tengo, cuando tengas un tiempo chécalos-.

-Ten por seguro que lo hare, es un honor que te hayas fijado en mí, y me consideres-, respondí y le di mi correo electrónico, -Es más fácil que me contactes por esta vía, que por teléfono-, le dije, -Cuando vaya a Europa, no dudare en pasar a visitarte y saludarte-, el amablemente me dijo, -Cuando quieras, siempre serás bienvenida, muestras una de mis tarjetas y te dejaran pasar de inmediato, de preferencia, estoy casi siempre en Budapest-, continuamos charlando, mientras cenábamos en el restaurante japonés del hotel, esta vez pague yo, en agradecimiento a todos sus detalles, luego nos fuimos a dormir, pues el tour del día siguiente empezaría muy temprano, pasarían por nosotros al hotel a las 7 de la mañana, nos despedimos con un beso en la mejilla, volví a la habitación; una vez adentro, me duche, me puse una lencería transparente muy provocativa para esperar a mi cliente y cerré mis ojos, para descansar mi mirada, mientras le esperaba.

 

Capítulo 4.- "Noche Buena"

 

Navidad

Mi cliente llego casi a la 1 de la madrugada, con aliento alcohólico, lo cual pude constatar cuando se agacho para susurrarme al oído, -Lilien…Lilien-, me dijo, mientras me sacudía los hombros ligeramente, abrí uno de mis ojos primero, e intente despabilarme a la brevedad, me había quedado dormida esperándolo, había tenido un día muy agitado, lleno de actividades acuáticas, y el cansancio me había vencido, aun somnolienta, abrí ambos ojos y esboce una sonrisa, -Señor, buenas noches, discúlpeme, me he quedado dormida mientras le esperaba-, acto seguido trate de incorporarme de la cama.

-No te preocupes Lilien, se me ha ido el tiempo sin darme cuenta también, se que mañana debes partir temprano a Chichen Itza, pero bueno… como casi no te vi y mañana no estarás a mi lado, decidí despertarte-, respondió con una mirada extraña y perdida en su rostro, producto del alcohol, mientras se quitaba el pantalón, y se bajaba los calzones, guiado por sus apetitos carnales, -Así que a trabajar Lilien, se una niña buena y chúpame la verga-, termino de decirme, mientras acercaba su flácido pene a mi boca, esto me tomo por sorpresa, abrí mis ojos como platos, obviamente me había alquilado como una puta de lujo, pero al fin y al cabo una puta, sin embargo, el trato, la atención, y el cariño que él me profesaba, me hacían pensar y sentir otra cosa, si bien era una persona extraña y especial nunca me había tratado como lo que era, una puta.

Como accionada por un resorte me levante, él ni siquiera contemplo la sexy lencería transparente, con la que le estaba esperando, de hecho, el nunca me había visto completamente desnuda, solo había admirado mis senos, sin prenda alguna en un par de ocasiones, así que con un poco de miedo y sorpresa, me hinque rápidamente, sujete con delicadeza aquel magnifico, y suculento pedazo de carne caliente, bese la punta con ternura y empecé a lamerle el glande, intercalando besos, y acariciando el resto del pene hasta sus huevos, eran besos rítmicos, y llenos de pasión, lamia desde su glande hasta los testículos, y de regreso, hasta haber cubierto de saliva todos los costados de su fierro.

Su potente órgano comenzó a reaccionar, la sangre palpitaba por las venas de ese cuerpo cavernoso, comenzando a crecer y erguirse, yo extasiada contemplaba aquella gran verga crecer y delirar de placer por mí, por mis caricias, viendo que su falo tenía ya un tamaño considerable, decidí metérmelo a la boca, me encantaba mamar aquella verga grande, dura y ansiosa, si anteriormente el sexo entre boca y verga no era mi especialidad, las mamadas a ese delicioso pito me habrían otorgado una maestría, o hasta un doctorado, sin más comencé a aumentar el ritmo del saca-mete de su enorme polla en mi boca.

-Eso es zorra, lo haces muy bien puta-, me soltó de repente, estuve a punto de detenerme de la impresión, ¡nunca antes me había insultado!, jamás se había referido a mí con palabras altisonantes, o soeces, el noto que mi ritmo se había aminorado, que prácticamente me había detenido de chuparle la verga, -¡Sigue puta, quiero que te tragues toda mi leche caliente perra!-, me escupió sin contemplaciones, mientras que yo, asombrada, herida, humillada y muy molesta, continúe mamándole su magnífica verga, la cual ya había alcanzado su esplendoroso tamaño, y por lo tanto, ya no podía tragármela toda, aumente el ritmo de mis embestidas con la boca, varias lagrimas surcaron mis mejillas, y otras más les siguieron sin poder contenerlas, siempre había disfrutado el ser una puta, su puta, de ese modo había conocido gente interesante, agradable, simpática, y hasta ese momento, las relaciones que había tenido habían sido a mi gusto y placenteras, me habían insultado en otras ocasiones, pero en otro contexto y con otro tipo de clientes, así que no les daba importancia, pero viniendo de él, me dolían y mucho.

Por vez primera, me sentía usada, mi boca y garganta que sentía privilegiadas por recibir su enorme polla, y por tragarme su semen en 4 ocasiones, las sentía ahora como un cesto, como un recipiente donde mi cliente especial tiraría su semilla, seguí mamando como una autómata, sin imprimir la pasión, y el cariño que antes acostumbraba en cada uno de nuestros encuentros, cada vez más rápido, pues no deseaba prolongar su placer.

Finalmente eyaculo, un espasmo acompañado de una oleada de semen inundo mi boca, deslizándose por mi garganta, aquel néctar que adoraba tomarme, me supo amargo y salobre esta vez, era un liquido viscoso que raspaba mi garganta, las sorpresas no acabaron ahí, pues inmediatamente que el primer chorro de semen se deslizo en mi boca, saco su gran verga, para continuar eyaculando en mi rostro sin misericordia, otro chorro de semen caliente fue a dar en mi frente, y resbalo por mi ojo, entremezclándose con mis lagrimas, otro más se desparramo hacia mi nariz, y por toda mi mejilla hasta la oreja, uno ultimo, menos copioso cayó en mi cabeza, embadurnando mis cabellos como engrudo.

-Estuvo delicioso Lilien, ahora puedes dormir y descansar, mañana sale tu autobús temprano, buenas noches-, me dijo como si nada, y se tumbo de bruces sobre la cama, yo me quede atónita, al paso de unos minutos reaccione, me levante, el ya roncaba plácidamente como un bendito, durmiendo la mona por su borrachera, me dirigí al baño, cerré la puerta, prendí la luz y me observe en el gran espejo, estaba hecha un desastre, con la cara y el cabello sucios por su semen, en la boca aun me quedaba algo de su leche que no alcanzo a resbalar por mi garganta, no sabía si escupirla en el lavabo o pasármela, opte por lo primero, entre sollozos me lave el rostro y el cabello, regrese a la cama una vez que me seque, no podía olvidar, ni borrar lo sucedido, mi cabeza la daba mil vueltas al asunto, buscando explicaciones, es decir el cansancio, la bebida, cualquier cosa que justificara el comportamiento de aquel hombre, que muy a pesar de todo seguía queriendo, hasta que el agotamiento cobro factura y me quede dormida.

A las 6 de la mañana, a la víspera de Noche buena, me despertó la llamada de recepción que había solicitado para estar a tiempo, el ni siquiera se inmuto, me metí a la ducha, me di un buen baño, quitándome el semen seco que aun quedaba en mi cabellera, Salí, me maquille muy juvenil, me puse un perfume fresco y suave, me peine con el cabello todo recogido para atrás y amarrado por donde me pase una gorra blanca con un corazón rosa que sacaba la lengua, muy tierno y coqueto, luego una blusa blanca de licra, sin mangas, con tirantes y muy ajustada, sin bra para no variar, luego una minifalda blanca tableada, una tanga rosa de algodón, unos tines y mis tenis de piel, blancos también, finalmente, unos lentes negros para disimular lo hinchado de mis ojos por el llanto, lucia súper sexy, y deportista, me puse bronceador en el rostro, piernas, y brazos, y baje al lobby, no sin antes dejarle una nota al señor avisándole mi hora de regreso, deseándole un magnifico día, pues no quería que sospechara nada.

Estaba sentada en el lobby 15 minutos antes de que llegara el autobús, cuando vi aproximarse a Zenza, traía puestos unos shorts beige, huaraches de piel café claros, una camisa tipo polo blanca, y una pequeña maleta, donde supongo cargaba su infaltable equipo fotográfico, nos saludamos de beso en la mejilla, y luego abordamos nuestro camión, donde nos sentamos juntos, a la mitad del mismo, yo en el pasillo y el hacia la ventana, pretextando cansancio no me quite los lentes, le comente que dormiría todo el camino, el me entendió, no hizo más preguntas, y me dejo tranquila todo el recorrido.

Llegamos al cuarto para las doce a la majestuosa, fabulosa e única, ciudad maya de Chichen Itzá, descendimos del camión, con el ánimo más repuesto me dispuse a disfrutar de aquella maravilla, amante de la cultura, e historia de mi país, y buena lectora, le dije a Zenza que no contratara guía, que si bien no era una antropóloga, sabia bastante del lugar y su historia, que yo le explicaría, el acepto, y comenzamos nuestro recorrido.

Empezamos por el observatorio, también llamado edificio del Caracol, luego visitamos el castillo, y los viejos emplazamientos, proseguimos por el gran juego de pelota ceremonial, admiramos el grupo de las mil columnas, replica al existente en la ciudad de Tollan o Tula, de los Toltecas, el conjunto de las monjas, contemplamos el cenote de Xtoloc, como mi ánimo se había recuperado, me quite los lentes oscuros, Zenza tomaba fotos de todos los lugares, y de mi posándole con aquellos magníficos fondos.

Seguimos con nuestro recorrido, hasta llegar a la famosa pirámide de Kukulcan, su imponente vista nos dejo sin habla, la observamos por los cuatro costados extasiados, subimos a su cima, el no dejaba de fotografiar todo aquello, y nos deleitamos con la vista superior, donde observábamos la selva tupida y su inmensidad, fiel a su costumbre tampoco dejo de tomarme fotos a mí, yo le sonreía, le posaba coqueta y a veces sexy y agresiva, me gustaba hacerla de su modelo, descendimos por la empinada escalinata con sumo cuidado, y nos dirigimos al Cenote sagrado, la mayoría de los grupos de turistas se dirigían a los emplazamientos arquitectónicos circundantes, por lo que ante tanta maravilla, en grata compañía, y con mucho mas privacía decidí soltarme el pelo.

Le sugerí que me tomara una serie de fotos en el cenote y sus alrededores, donde la exuberante vegetación nos serviría de testigo, y nos escondería de ojos curiosos, el acepto encantado, cambio de cámara por una de mejor enfoque, resolución, y zoom, comprobó que tuvieran suficiente carga para que no se terminaran las baterías, y decidí iniciar mi "primera sesión" como "Modelo".

Comencé por posarle cerca del Cenote, lo más normal y natural posible, incluso con mis lentes puestos, me los quite, y continúe con poses mas sexys y coquetas, haciéndole gestos con mi boca y caras seductoras, con una mano, le indique que me siguiera, salimos del Cenote por una pequeña vereda de tierra, hacia un pequeño claro, rodeado de follaje y vegetación, varios árboles nos proporcionaban algo de sombra, dándole la espalda, me coloque de pie separando las piernas, mientras escuchaba el ruido de los disparos de su cámara, decide agachar mi tórax lentamente, mi pequeña falda no podía cubrir todas mis carnes, y buena parte de mi colita, paradita en tanga quedo visible a su lente.

Le hice señas con la mano para que se acercara, y me tomara fotos desde debajo de las piernas, sonriente cumplió mis deseos, estaba muy excitada por la situación, mis mejillas bastante coloradas debido a mi calentura, y al calor del ambiente, comenzaba a mojar mi tanga, Zenza regreso a su sitio, yo me voltee de frente a él, abrí mi boca entre gestos lujuriosos de deseo, y éxtasis, saque mi lengua y la pase por mi labio superior, le cerré un ojo, me quite la gorra y se la avente, a continuación sin pensarlo más, me levante la blusa a la mitad primero, y luego hasta la altura de mi cuello, mis enormes melones salieron balanceándose cadenciosamente, mis chupones repiqueteando, como un par de redondas campanas, debido a mi actual cachondez mis pezones estaban erectos, el abrió los ojos grandes de sorpresa, pero no desaprovecho el momento y continuo fotografiándome en silencio.

Me gire nuevamente, me saque la blusa por completo y al paso de unos segundos gire hasta quedar de frente a él, Zenza me tomaba desde varios ángulos con solo puesta mi tanga y la falda, mis senos, al aire balanceándose deliciosamente, los toque, los apreté, jale mis chupones, el no perdía detalle alguno, coloque mis manos sobre mis tetas, las deslice lentamente hacia abajo, recorriendo mi vientre hasta llegar a la mini falda, con movimientos eróticos, me la fui bajando como si me encontrara en el Table Bar, en mi rutina de strip tease, le continúe bailando seductoramente, posándole por varios minutos más con solo mis tenis y el tanga puestos, así di por concluida, mi primera sesión como modelo.

Camine sensualmente hacia él, para recoger mi ropa y vestirme, el no dejaba de felicitarme, y alabar mi belleza, me vestí a su lado dirigiéndole una amplia y franca sonrisa, llena de coquetería femenina, el no quitaba sus ojos de mi cuerpo, me agrado su forma de ser, respetuosa, y su mirada de aprobación a mi performance, -No me cabe la menor duda, tienes mucho potencial mujer, espero un día de estos te decidas a ser mi modelo-, -Mil Gracias Zenza no he olvidado nuestra platica, espero no haberte defraudado-, -Para nada Lilien, exquisita, cachonda, natural y espontanea, genial diría yo-, -Ok, Mil gracias, estoy fatigada, es hora de probar la suculenta comida yucateca, ven vamos-, lo tome de la mano, salimos del claro y nos dirigimos al restaurante.

La comida estuvo fabulosa, no me cansare de decir que Yucatán tiene una excelente y deliciosa cocina, de las mejores de México, comimos cochinita Pibil, Panuchos entre otros manjares, incluso lo anime a probar la salsa de chiles habaneros, aunque el casi comió sin picante, yo si deguste de la comida, con mucha salsa, casi al final de la misma, pudimos disfrutar de varios bailes folklóricos de la región, al son de la marimba, así como de varias canciones interpretadas, en ese curioso instrumento de madera.

La tarde continuo con un delicioso café, entre dulces típicos como postre, la temperatura descendió un poco, con un clima perfecto y fresco, continuamos charlando, para luego ya al atardecer disfrutar del espectáculo laser, que recrea el descenso de la serpiente emplumada Quetzalcóatl, o Kukulcan, por los escalones de la pirámide, hasta llegar a una base en forma de serpiente con las fauces abiertas, en la antigüedad aquella cabeza llena de colores con los ojos negros de obsidiana, y con incrustaciones de jade y rubí, debió atemorizar a los mayas cuando el rayo del sol incidía, llenándola de miles de destellos cada equinoccio.

Ya siendo noche, y una vez terminado el espectáculo de laser y música, abordamos el camión que nos llevaría de regreso a nuestro hotel, con el espíritu en paz, y muy tranquila, decidí borrar de mi mente, y mi corazón, mi mala experiencia de la noche anterior, tomándola como una lección, y como un recordatorio de que solo era un cliente mas, quizá muy especial, tanto en su forma de ser, como para mi, incluso alguien muy querido, pero hasta ahí, solo un cliente especial, así que decidí no albergar falsas, y vanas esperanzas, ni hacerme castillos en el aire en nuestra relación, estaba cansada, recargue mi cabeza en el hombro de Zenza, y me dormí plácidamente, hasta que el me despertó a la llegada a Cancún a esos de las 11:30 de la noche.

Para mi sorpresa, mi cliente estaba en el Lobby esperándome, lucía un semblante sereno y sonriente