La dulce venganza de Tímido: La mama de Romina (3º parte)
Adriana sintió que el agresor se había ido, pensó que la
humillación había cesado la sorpresa, sus ojos no daban crédito, un niño de no
mas de 14 años estaba detrás suyo vestido con unos pantalones que no disimulaban
su erección, se resigno.
El chico con una sonrisa brillante y dominante, empezó con el
apoye de su pene en la cola de Romina; la falda ya era una mini mas corta que ni
la mas puta se animaría a usarla, el pene subía y bajaba por esa cola dura y
desafiante los movimientos eran uno los cuerpos dos
El chico dejo su marca corriendo la tanga de Adriana entre
medio de sus nalgas el viaje había terminado
Adriana bajo del Bus pensando que todo había terminado pero
los hombres que habían compartido su cuerpo, se le acercaron gentilmente y le
ofrecieron mostrarle la feria
La feria era un inmenso galpón de millones de pasillos
pequeños que casi dejaban moverse Adriana entendió lo que le esperaba, los
hombres ya babeaban teniéndola de cada brazo para acompañarla ala entrada de su
mejor fantasía
La entrada no podía ser sin una bienvenida de parte de la
seguridad del local que haciéndole una seña a uno de los acompañantes, pidieron
palpar a Adriana por seguridad
La pusieron contra la pared y la manos del seguridad fue
desde las piernas bronceada despacio subiendo cuando llego a la cola y con la
pasividad de Adriana paso sus manos por debajo de la falda tocando la piel suave
de ese culo que ya se acostumbraba a los roces , la Sra esta limpia dijo puede
pasar…
El 1º local era de una baratijas donde Adriana se paro por
pedido de uno de sus acompañantes, este le dijo "mire esos anillos de ahí abajo
si se inclina quizás lo aprecie mejor" ella entendió la orden e inclino su
cuerpo dejando la piernas sin flexionar lo que hacia que su culo quedara
expuesto , el elegido fue el dueño del local que a la primera seña de uno de los
acompañantes se acomodo detrás de Adriana tocándole la cola tímidamente no
entendía semejante regalo, cuando vio que la Sra no hacia nada se acomodo mejor
y las manos fueron hacia ese culo duro y bronceado, que nunca había soñado
manoseándolo a conciencia como si la vida se iría en eso
Fueron 5 minutos de manos que acariciaban con lujuria ese
culo de una Sra que ya no respondía, sus acompañantes le sonrieron al dueño
dando por concluida muestra de sus baratijas
Le acomodaron el vestido y siguieron con el paseo de compras
Mientras se movian despacio por los angostos pasillos,
Adriana era rozada son querer claro por quien se animaba a desafiar a los
acompañante de la Sra.
Uno se animo a apoyarla con ganas disimulaba que quería pasar
mientras rozaba su pija en las piernas y la cola de Adriana, esto fue divisado
por uno se sus ahora guarda espaldas y separado por un golpe de puño, la Sra.
era ya una puta pero solo de algunos
El 2º local era de uno de sillas, cuyo dueño era un Sr gordo
transpirado y vestido con unos pantalones cortos y una sudadera
Los recibió ya sabiendo del regalo, le ofreció a la Sra. la
silla donde el estaba sentado claro que el no se movería
"Sra. se la ve cansada no quiere sentarse"
Adriana – no veo una silla libre-
"como no Sra. mire", mostrando su entrepierna erecta
Adriana-ya veo una libre muchas gracias_
La Sra. se acerco a esa silla que seria un descanso
inventado, el dueño del local la tomo de la mano la giro quedando ese culo a la
altura de sus ojos, la sentó despacio viendo cada segundo con un goce
inigualable, miro a los guardaespaldas recibió un guiño y con un rápido
movimiento saco su pija se pantalón esta vez el apoye era con piel
Adriana cuando se sentó, noto la diferencia, esta vez era mas
atrevido pero su resignación le impedía reaccionar, los cuidadores se acercaron
y sus pijas apoyaban sus hombros y sus pómulos, la excusa era mostrar las sillas
y los sillones
-Sra. Adriana le gusta la comodidad de la silla-
Adriana- si…-tratando levemente que el apoye a piel no sea
penetración _
Después de 10 minutos de "mostrar " el local y ver como el
dueño le abonaba a sus cuidadores una cantidad de dinero, Adriana recibió la
orden se pararse vamos aseguir con la vista Sra. fue las palabras que oyó
Noto que su vestido estaba casi pegado a su culo, lo movió un
poco con sus manos para tratar de hacerlo decente, algo que ya extrañaba
Sra. vamos a otro local seguramente la estará pasando bien
no? Pregunto con ironía uno de sus cuidadores…