(POR DESEO DE LA PROTAGONISTA Y AUTORA DE LOS 3 RELATOS
ANTERIORES, ESCRIBIRÉ LO QUE ME HA RELATADO TRAS LA PUBLICACIÓN DEL TERCER
RELATO)
Saludos a todos los lectores y lectoras de los anteriores
relatos. Como recordaréis, acabé en mi casa derrumbada tras lo que me sucedió en
los probadores. Estaba claro que necesitaba ayuda, y necesitaba encontrarla ya,
o de lo contrario, mi vida sería peor de lo que ya es. Entre insultos y
vejaciones, vi a una compañera de trabajo del instituto, Herminia, que tal vez
pudiera ayudarme con los críos, para poderlos quitar de mi vida. Recuerdo que
fue un Martes, tras el trabajo, aprovechando que los críos estaban por ahí,
decidí tener la conversación con ella. Decidí invitarla a tomar un café en mi
casa:
-María, llevo varias semanas que te he notado algo...
distinta.
-Verás, quería hablarte de ello.
-¿Hay algún problema entre Juan y tú?
-No, no es eso.
-Entonces... ¿Cuál es el problema?
-Pues veras: cuando celebramos Juan y yo nuestro
aniversario... bebí más de la cuenta, y resulta que el pub donde íbamos a
bailar... había varios alumnos.
-Y... ¿Qúe pasó?
-Pues pasó que ellos, al verme borracha... se aprovecharon de
mí: me tocaron por todas partes con la excusa de que bailábamos... pero la cosa
fue a más: me llegaron a meter un vaso de tuvo por el coño.
-¡Díos!-su cara comenzó a ponerse algo pálida.
-Eso no fue lo peor. Me hicieron beber su orina y lo peor de
todo, es que me han grabado y fotografiado metiendome mano y lo del vaso, y
encima meando al chaval. Amenazan con enseñar las fotos a mi marido o por los
demás de clase si no hago lo que me piden. Hace unos 6 días, tuve que estar con
dos de ellos en un probador, y para colmo, uno de ellos me la metió por mi
coño... y gracias a dios se corrió fuera, al igual que el otro que me hizo
chapársela.
Su cara de sorpresa cuando se lo dije no se me ha olvidado.
Ella también está casada, y es madre de niños pequeños, es algo más mayor que
yo, pero aún conserva parte de su belleza.
-Eso... eso es muy fuerte, María. No has pensado en contarle
esto a la policía, o a Juan...
-Tengo miedo, Herminia. Si recurro a la policía, la mala seré
yo y ellos los inocentes, y a Juan le daría un ataque enterarse de ésto.
-Pues algo habrá que hacer, no puedes estar así toda la vida.
Pide el traslado.
-No puedo, Juan me preguntaría porqué... y ellos sacarán eso
a la luz por todos lados.
Pasó una semana tras la charla que tuve. Miré por mi cuenta,
en Internet, maneras para poder tener una vida tranquila, y vi algo arriesgado,
pero que podía funcionar. Pedí a Herminia que viniera de nuevo a verme para
comentárselo, y de paso contarla lo que me pasó el fin de semana: ellos vinieron
el Sábado a mi casa, y aparte de follarme por el coño todos, y de que alguno se
me corriera dentro, salvo otros que lo hicieron en mi boca, me orinaron en la
cama y me hicieron dormir ahí, con sus meados, mientras ellos se quedaron a
dormir, haciéndole a veces a la foto de Juan, el signo del"cornudo". Tras
contarla eso, Herminia no pudo evitar decirme:
-Joder, que hijos de su madre.
-He encontrado una solución, pero necesitare tu ayuda.
-¿Mi ayuda?
-Veras, ellos se aprovecharon de mi estado para sacarme fotos
o videos de mi. Hay que devolverles el golpe.
-Que quieres decir con eso.
-Ellos me dicen si se pasarán o no por casa. Yo te lo diría
en el recreo, y una hora antes de que vengan, vienes aquí, y me ayudas a colocar
las cámaras.
-¿Qué te ayude a qué?-Herminia estaba sorprendida, y con
razón.
-Voy a poner cámaras ocultas, para así, que la policía vea
que es lo que hacen ellos conmigo.
-Pero... pero que pinto yo en eso.
-Tú serías mi testigo en el caso de que vieras como me
fuerzan. Así ellos no podrían hacer nada.
-Bueno, pero... de esto, ni una palabra a los demás del
centro, o nos expulsan.
El Viernes llegó el momento que teóricamente debía de
liberarme de las palmadas en mi culo que me daban esos malnacidos cuando pasaba
cerca de ellos por el recreo. Uno de ellos me dijo al oído:"prepárate el coño
que hoy pasamos por tu casa". Tuve suerte de que Herminia me viera
disimuladamente que el chaval me dijo eso, ya que así me ahorró contarla de cómo
sabía que era el momento indicado. Envié en el aseo un sms a Herminia contándola
la hora a la que debía de pasarse. Cuando llegó la hora, Herminia llegó. Se la
notaba algo nerviosa, pero al menos me ayudaría.
-Gracias por venir. Ayúdame a colocar las cámaras.
Yo puse una camuflada en lo alto de una estantería, mientras
que Herminia puso otra tapada parcialmente cerca de donde tengo el PC. Lo
hicimos como buenamente pudimos, y la verdad, ni se enteraron. Media hora más
tarde, llegaron ellos, los 7. Llamaron al timbre y les abrí, sorprendiéndose de
ver que había alguien más en casa, y encima, alguien conocido del trabajo:
-Hola, no sabíamos que tenías visita.
-Pasad, es Herminia, es compañera mía, aunque da clase a
otros de otro curso.
-Vale.
Dos de los chicos se sentaron a mi lado, y el resto estaban
de pie, tres cerca de Herminia y dos detrás del sofá donde yo y los dos que
tenía a mi lado estábamos sentados. De repente, uno de ellos va colocando
disimuladamente una mano bajo mi falda, en la que no había ni tanga por culpa de
ellos, mientras el otro se me arrima para, con la excusa de un beso, meterme
mano en un pecho. Herminia se sonroja al verlo y no pudo evitar decir:
-¿Pero se puede saber que hacéis? ¡Está casada!
-Ya sabemos que está casada, señorita Herminia, al igual que
usted.
Uno de los que estaban cerca de Herminia comienza a bajarse
la cremallera del pantalón... y no es el único. Herminia ve como uno de los que
estaban detrás del sofá donde estábamos sentados yo y los otros chicos se baja
la cremallera y saca su rabo, colocándolo cerca de mí. El que ésta cerca de
Herminia comienza a tocarla los pechos por encima de la blusa, y la dice:
-Es usted como ella, una zorra.
-¡Que se levanten!-Uno de los que están de pie, con pinta de
ser el jefe, era el que hablaba ahora. Los chicos nos hicieron levantarnos a
Herminia y a mí, y nos pusieron frente a frente.
-María, desnúdala a ella, y que ella lo haga contigo.
Estábamos nerviosas, pero sabíamos que las cámaras grababan
activadas por Herminia unos 10 minutos antes de que llegasen. Yo quité a
Herminia su blusa, revelando un sujetador blanco. Ella me quitó la camiseta que
me había puesto, dejando mis pechos con los pezones tiesos por el nerviosismo.
La quité la falda, para así los chavales y yo ver sus bragas azules, y ella a mí
me bajó la minifalda, dejándome desnuda ante ellos y Herminia.
-María, desnuda a la señorita Herminia, que por cierto, nunca
me la habría imaginado así.
Yo me dispongo a quitar el sujetador a una sonrojada
Herminia, y la bajo después las bragas. Desnuda era guapa, pero con determinadas
señales post embarazo. Las dos estamos desnudas, a la vista de ellos. Para mí ya
era como algo a lo que acostumbrarse, pero Herminia era diferente: estaba
nerviosa, pero no lo reflejaba en su rostro.
-Daros un beso y tocaros la delantera, zorras.
Nunca había besado a una mujer, y Herminia... menos. Como
supimos posteriormente, nos habíamos besado de pena, y lo de tocarnos los
pechos... pues tampoco se nos dio bien. Tres de los chicos se fueron con
Herminia, y cuatro, conmigo. Me hicieron poner como a una perra, y uno por uno
me la fueron metiendo. Yo tenia delante a Herminia, o al menos, su trasero.
Mientras era penetrada, veía como a Herminia se la metían por el coño por
turnos, y a uno de ellos le dio por introducirla un dedo en el agujero de culo.
Era un signo de que ya que a mí no me han podido encular... a Herminia si. Yo,
como una perra, recibiendo el esperma de dos de ellos entre mis piernas, veía
asombrada como Herminia tenia dos rabos, uno dentro del coño, y otro dentro del
culo, y para no oirla gritar, el tercero la hacía chapársela. No pude verla la
cara pero Herminia me dijo que llegó a llorar... y no de la emoción.
-Fíjate, María, a la señorita Herminia la gusta que se la
metan también por el culo. Deberías dejarte encular.
Ellos sonreían mientras nos follaban y se nos corrían dentro
de nosotras. No era plato de gusto, ni mío... ni de Herminia, que fue enculada
varias veces por los chicos. Tenia el agujero del culo dilatadísimo, del cual
salía semen de los críos. Varios les dio por