Comportamiento de Cabrona
Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me
habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito.
Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan
placentero, como a mí relatarlos.
Soy una ardiente chica de 23 años del sur de Andalucía,
morena, de ojos castaños, de 1.75m de altura, mis medidas aproximadamente
90/59/88, y eso ante todo bisexual. Me definiría simpática, extrovertida,
atractiva e intrigante, una sin vergüenza integral, muy buena gente, bastante
loca... vamos con la que se puede pasar un buen rato (para algo más, de 15
minutos). Si queréis saber mas de mi, buscar mi confesión algo personal, pues
hay os confieso de todo.
Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme,
lo típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida
creo, que os habéis dado cuenta). Soy conciente que por mi forma de vestir, me
hace ser más destacable para ser manoseada, aunque no soy ni fetichista, ni
exhibicionista, simplemente me gusta vestir de forma que realce mi cuerpo. He de
admitir, que he hecho cosas que ruborizarían a más de uno, pero haciéndolas las
he gozado y disfrutado de lo lindo. Mis relaciones con los maduros, es puramente
sexo, nada de gilipolleces de buscar amor paterno (joder, menos palabrería, que
sois unas niñatas, pues me han hecho disfrutar como verdaderos machos… aprender
joder, si os ofendéis… os jodeis). Haber si sois más sensibles, que tenéis más
ternura con el puto móvil, que con nosotras, menos correr que ni sois Fernando
Alonso, ni nosotras somos Hamilton. No significa, que algunos chicos seáis menos
amantes, sino que olvidan esos pequeños detalles, que lo importante no es que
disfrutéis sino que ambos lo hagamos.
Lo primero me debo disculpar, pues no siempre puedo responder
a todos los que me habéis mandado vuestro email, y os lo agradezco de corazón.
Desde que tengo uso de razón, me he sentido siempre diferente a todas las chicas
que conozco, pues siempre he sentido la necesidad de masturbarme, pues en mas de
una ocasión he sentido una especie de escozor (joder, a veces parezco una perra
en celo). Algunas veces comienzo o rozando mis muslos uno contra el otro, o un
crucé de piernas incesantemente, pero la mayoría de las veces he acabando por
introducir mis manos hasta quedarme satisfecha. Dios sabe que lo he intentado,
pero no puedo contenerme pues la necesidad es más fuerte que mi voluntad, como
sabéis me pierdo con facilidad. He llegado incluso en más de una ocasión por no
decir demasiadas, a meterme en cualquier sitio o lugar por no encontrar unos
servicios, a masturbarme aunque solo sea momentáneamente, pues necesito calmar
este ardor que me entra y que me hace hasta entregarme a cualquier macho.
Aprovecho las debilidades de los hombres, la perversión que
les pierde, me enriquezco del vicio de vosotros hombres degenerados, de
encontraros a una chica con ropa de colegial simulando inocencia, como noto que
os atrae y simulo ignorancia, averiguando hasta donde coño llagáis, llevándome a
situaciones difícil de explicar. Os debo decir que mi morbosidad es tan grande,
que ha veces no me importa quedarme insatisfecha, e incluso os digo mas a veces
me supera, haciéndome dudar entre la satisfacción que me da mi chico (joder, es
el mejor de mis amantes), y el morbo de ser poseída por extraños. Os voy a
confesar algo, ante todo os debo confesar que por ese episodio ocurrió no me
siento contenta conmigo misma, no se que nos ocurrió en ese momento quizás el
calor o que se yo. No significa que me este disculpando… aunque en cierto
sentido pido perdón por ello, pues cuando a veces lo recuerdo y me siento
avergonzada, por otro lado no me arrepiento por el disfrute logrado, pues sentí
como una inyección de adrenalina… quizás morbo.
Bueno no me enrollare más y comenzare pues. Sucedió el verano
pasado durante el mes de julio, lo recuerdo bastante bien, más por lo que
sucedió y como sucedió que por otra cosa, e incluso en algunas noches esos
momentos han llenado mi cabeza, recordándolos gustosamente mientras mis manos se
introducen dentro de mis braguitas, masturbándome hasta caer rendida. Continuo
ocurrió un cierto viernes a la salida del trabajo, el año pasado durante el
verano mi chico se quedaba a dormir en casa, pues era extraño el día que no
salíamos estar junto. Por lo que por la mañana me llevaba al trabajo y a la
salida me recogía, más por ahorrar gasolina que por tenerme controlada.
El día era lo de menos, pues como cada viernes nada mas salir
de la oficina, quedaba en recogerme en la puerta de la salida de los juzgados,
para dirigirnos a veces sin decir palabra alguna a los aparcamientos de la Expo,
donde solíamos buscar algo de rollo. Nuestra intención era el poder encontrar un
chico para mi con quien poder echar un rato, o un maduro para el, o en todo caso
uno para los dos. Buscaba un chico que fuera decidido y que sepa que hacer, no
de esos que simplemente se queden mirando a la espera que yo me acerqué.
Mientras escuchaba música observaba a mi chico, mis ojos se fijaron en el bulto
de su entrepierna, se le notaba que tenia una erección de caballo, el muy cabron
estaba muy excitado por lo que colocando mi mano en su torso, la descendí hasta
colocarla sobre su miembro, notando lo caliente que estaba.
Había pocos hombres obviamente, no solo era por la hora que
aparecimos sino por el sofocante calor de ese día (42º a la sombra, coño que
estamos en Sevilla). O sea, que apenas había donde elegir por no decir que
estaba casi desierto, por lo que recorrimos la zona muy lentamente a modo de
escoger el chico que me quiera satisfacer, pues aunque mi chico me aconsejaba un
par de chicos de color que había (joder, uno estaba con un pedazo de manguera en
la mano), a mi no me apetecía. Pero después de dar algunas vueltas, pasando al
menos 25 minutos, estábamos ya aburrido por lo que decidimos irnos a casa y
mientras nos dirigíamos a la salida, nos pegamos a un lado del camino pues esta
da mas sombra gracias a lo árboles y matorrales. Aunque os admito, que también
es verdad que este sitio es mas fácil ver posibles candidatos para ambos.
Mientras nos movíamos bastante lento, como me estaba aburriendo y encima con la
calor que hacia, para matar algo el gusanillo, me agache ante mi chico mientras
este conducía, le fui abriendo la bragueta bajándole la cremallera, e
introduciendo la mano dentro en busca de ese pedazo de miembro, para sacársela
fuera.
Os admito chicas que mi chico más que un miembro lo que tiene
es un monumento al macho… pero al macho de verdad, al que sabe tratar a una
mujer y la hace gozar, bueno no me enrollo más y continuare. Una vez tenerla
ante mis ojos comencé a manoseársela con la mano, recorriéndosela con la palma
de la mano de arriba hacia abajo, bajándole el prepucio y manoseando sus
genitales, mientras escuchaba como entre murmullos gemía y mascullaba
obscenidades… en otras palabras disfrutaba. Mientras aun conducía sin pensármelo
dos veces, me agache entre sus piernas e introduje su miembro dentro de mi boca
hasta casi la mitad de su tronco (Dios, que buena esta). Sacándomela de la boca,
pero eso si sin soltarla mientras le pasaba la lengua por su orificio y recorría
la cabezota enrojecida con la punta de la lengua, deje caer una saliva sobre su
cabezota observando como descendía esta por su tronco venoso, para volver a caer
mi rostro sobre ella hasta introducírmela de nuevo haciéndole soltar un alarido,
continuando de esta forma una y otra vez.
Sin esperarlo el vehículo hizo un movimiento brusco que casi
me manda a los pies de mi chico. Creí que por mi causa, habría cerrado los ojos
unos momento y nos habríamos chocado con algo (joder, la verdad es que me
asuste, hasta me golpee con el volante pero fue solamente un coscorrón).
Recuerdo como de forma efusiva mi chico comenzó a insultar a alguien, según
parece en ese momento se le cruzo un motorista, apareció por su ángulo muerto
motivo por el cual ni lo vio, teniendo que girar el volante bruscamente, por
poco no nos chocamos contra un árbol menos mal que este freno a seco (joder,
menos mal que no solo es bueno en la cama). Al incorporarme me quede sorprendida
por el scuter, pues era una chica (joder, obviamente por el cuerpo), pensábamos
que carajo hacia esta por aquí y encima conducía como una loca. La chica
conducía un ciclomotor negro (un scuter Yamaha), con su casco negro lleno de
pegatina, y encima no vestía adecuadamente pues iba con un pantalón pirata y
suéter negro de tirantas. Mi chico no dejaba de decir comentarios de desprecio
hacia la chica por no decir machista (joder, insinuó que debía de estar en la
cocina e vez de vagueando), me hizo reseña que podría espantar a algún posible
lió, aunque a lo visto esa tarde lo dudo, además la chica también tiene derecho
algún revolcón… no.
Pero pasado el susto nosotros volvimos a lo nuestro,
volviéndome a agacharme entre su cuerpo y el volante, y chocar mi rostro contra
su miembro al tiempo que entre abría la boca para introducirme ese hermoso
miembro, hasta sentirla como chocaba contra mis amígdalas. En eso siento como mi
falda asciende por mis nalgas, al tiempo que la mano de mi chico se introduce
entre mis muslos, comenzando a juguetear con mis encharcados labios vaginales.
Sacándome el miembro de la boca, le comente que colocara ambas manos al volante
haber si íbamos a tener otro susto. Pero el muy cabrón al tiempo que volvía a
conducir mi rostro hacia su entrepierna, a modo de que mi boca volviera a tragar
su instrumento, para sin decir palabra alguna fue introduciéndome uno de sus
dedos dentro de mi orificio, quise emitir un gemido de satisfacción pero con
aquel trozo de carne en mi boca me fue imposible, pero por la longitud de ese
dedo imagine que se trataba de su dedo corazón. Comenzando a penetrarme hasta
que consiguió que me viniera, algo no muy difícil en mi estado. Mientras aun
conducía eso si muy despacio, imaginaros yo diría que no pasaría de los 10
kilómetros, pero creo que cada vez miraba menos hacia el camino.
De vez en cuando sacaba su dedo de mi interior, para golpear
mis nalgas eso con suavidad (coño, no es el típico macho que maltrata, como los
que abunda hoy día… creo que he tenido suerte). Para volver a introducir ya no
uno sino dos en mi dilatado orificio, volviéndomela a sacar aunque eso si me
lleve una reprimenda pues me comento que dejara de hablar y chupara, entre
susurro le pedí que nos detenieramos y que me demostrara una vez mas lo macho
que es, pues quería disfrutar con su miembro dentro. Recuerdo como mi chico,
estaba cada vez más entusiasmado dándome placer, embriagado de tanta
satisfacción mutua, y lo peor era que cada vez mostraba menos atención al
camino, pues en un momento llegue a sentir sus labios en mi espalda, como
consecuencia que en su momento mas cumbre, estiro una de su piernas presionando
uno de los pedales del coche, dando tal acelerón que ninguno de los dos lo
esperáramos. Joder, chocamos con algo obviamente por mi posición ignoraba con
que, pero nos hizo que ambos nos desplazáramos hacia adelante, con la
consecuencia para mi que me golpee con el volante, y casi me atraganto con su
miembro. Entre insultos le acuse que tal encontronazo era por su culpa, pues si
hubiera estado más atento no hubiéramos chocado, aun ignorando con que.
Bajándonos del vehículo, nos llevamos una sorpresa al ver de
que se trataba… asustándonos bastante, delante de nosotros a unos metros se
hallaba en el suelo una moto, no mas unos metros por delante un cuerpo tendido
inmóvil en el suelo, caminando con prudencia hacia este pudimos ver, que se
trataba del motorista de antes… o sea la chica. Nuestra reacción era de lo mas
normal es esos momentos, pues aunque por un lado no era del todo culpa nuestra
por el otro si la chica estuviera… la cosa hubiera estado bastante fea.
Pensábamos que la culpa debía de ser de la chica, pues no estaban donde deberían
de estar, ya que hayamos entre la moto y el cuerpo de la chica un móvil o para
ser exacta lo que quedaba de este, seguramente debía de estar hablando mientras
conducía. Continuo, cuando llegamos hacia la chica... estábamos ambos asustados.
Joder, no sabíamos que hacer, nuestra idea era no tocarla aunque visiblemente se
le apreciaba algunas manchas oscuras... quizás sangre, por la posición en la
cual estaba se debía de haber echo bastante daño.
Imaginaros semi arrodillada, con su cuerpo hacia delante, con
la cabeza girada hacia un lado (joder, menos mal que tenia casco, sino…),
continuo sus brazos uno por delante de la cabeza y el otro al lado de las
costillas, se le apreciaban ensangrentadas sus manos al menos desde la posición
en la cual estábamos (posiblemente por querer frenar la caída), de igual modo
que sus rodillas y algunas parte de su cuerpo. Nos dimos cuenta que estaba sin
sentido, recuerdo como un comentario de mi chico hacia la chica, pues en forma
jocosa comento que se lo merecía, para mas tarde dejar caer que estaba en una
posición bastante excitante… para darle un puntazo (hombres, siempre pensando
con la cabeza y no precisamente con la que esta sobre sus hombros). Mi chico se
levanto, comenzando a mirar a nuestro alrededor sin apreciar persona alguna,
comento que en cierto sentido estábamos de suerte. Sin dejarle continuar en sus
palabras, le mande que acercará al coche por el botiquín que tiene en el
maletero, cuando este se marcho me extraño la tardanza pero aun mas los extraños
ruidos que escuche (coño, pensé de donde vendría tal alboroto).
Me gire extrañada hacia atrás, pudiendo observar como mi
chico estaba entretenido en levantar la moto del suelo, para continuar por
empujarla hacia un lado del camino para dejarla caer, quedando esta oculta entre
los matorrales (ostias, pensé que le coño le haría ahora a la chica… la dejaría
aquí tirada o la ocultaría entre los matorrales también). Recuerdo que extrañada
por su actitud continué observándolo, para continuar dirigiéndose hacia el
coche, cogiendo el botiquín dirigiéndose al final hacia nosotras, le recrimine
no solo su tardanza sino su acción, su respuesta me dejo fría aun mas no supe ni
que pensar, pues me comento que lo que había ocurrido podría tener hasta cárcel
por no decir la indemnización, la cual no estaba por la labor de pagar.
Continuando por decir que no había testigo de lo ocurrido, que la chica podría
ser una lagartona y sacarnos hasta el ultimo €. Continuo aunque sabíamos que no
se debería de mover, el cabrón de mi chico introdujo sus brazos por debajo del
cuerpo de la chica, flexionando estos hacia el con el resultado que volteo el
cuerpo de la chica, quedado esta boca arriba con la cabeza ladeada hacia un lado
(joder, que mala espina daba tal gesto).
Recuerdo que estuve mas que pesada con lo que no la moviera,
le pedía una y otra vez que dejara a la chica en paz, mi chico no me dejaba de
comentar que debía de cerciorarse que la chica estaba bien, que no tenía nada
roto, comenzando a tocarla… en otras palabras sus manos manoseaban
descaradamente su cuerpo. Tras comentar que parecía que no tenia nada roto, que
solo se le apreciaba contusión y magulladuras (joder, perfectamente se que no
tenia ni puta idea de medicina), sus manos palparon desde el ombligo hasta su
cuello, aprovechando este para quitarle el casco ante mi sorpresa. Nos dimos
cuenta que apenas era una niña, de cara angelical aunque eso si con un cuerpo
envidiable para algunas mujeres, le eche unos 15 años… quizás me equivoque pero
no tendría no mas de 16 años, quizás 17 años pues hoy día la apariencia engaña.
Nos sobresaltamos pues a lo lejos divisamos un vehículo, ahora mismo no se
distancia habría pero lo que si estoy segura que no divisarían que lo que había
en el suelo era el cuerpo de la chica, pero si logro meternos miedo en el
cuerpo.
Recuerdo entre palabras entre cortadas, mi chico comento que
deberíamos de retirar el cuerpo de la chica lo antes posible del camino, más por
si aparece alguien y las posibles preguntas que haría de lo ocurrido. Por lo que
agachándose e inclinándose sobre el cuerpo de la chica, introdujo de nuevo sus
brazos por debajo, y al tiempo que flexionaba sus brazos pegándolos hacia su
torso comenzó a levantarse, levantando el cuerpo inmóvil de la chica. Comenzando
a caminar hacia un lado del camino, en dirección hacia un sendero cubierto entre
matorrales y arbustos, hasta llegar a una zona mas oculta cubierta de maleza,
introduciéndose entre esta descubriendo un claro y en el suelo una manta vieja y
sucia, alrededor de esta estaba lleno de clinex y de preservativo, por lo que
obviamente sabíamos para que era ese lugar, para sin perder tiempo fue dejándola
sobre la manta. Le comente que en ese sitio no era adecuado dejarla, más por en
vez de encontrarla la policía hay más posibilidades que la encontrase algún
individuo, con pensamientos bastantes oscuros por no deciros nada buenos.
Recuerdo como mi chico en ese momento, nada mas acabar por
escuchar mis palabras y convencidos de ellas, se arrodillo rápidamente junto a
la chica. Comenzó a registrarle los bolsillos, comentando que debía de encontrar
algún documento o identificación que la pueda acreditar, de este modo podría
facilitar la manera que sirva para ponernos en contacto con algún familiar
(joder, no penséis en el móvil pues como que ya ni sirve), comentaba que
podríamos hacer alguna llamada en forma anónima, a modo de que pudieran venir a
recogerla, eso si una vez que nos hallamos ido. Observando como por sus actos no
había encontrado ningún tipo de acreditación, me comento que se iba a acercar a
la moto a modo de ver si allí estaba, mientras mi chico se levantaba me comento
que podría ir curando las heridas a la chica, a modo de ir adelantando. Mirando
a la chica, me fije bien en ella chica era bastante guapa… bueno lo cierto que
lo es, de cabellos de color negro azabache, mediría no se 1.65 m al menos,
delgada como todas las niñas de hoy día de su edad y de aspecto inocente.
Pero me fije que de pechos no estaba mal proporcionada, no se
por que causa en los últimos años cada vez más son las chicas con mas pechos
(joder, mi sobrina por ejemplo casi tiene la misma talla que yo). Joder pensar
que cuando yo por su edad, iba igual vestida o parecida me acusaban de buscona,
que incitaba a los pobres chicos a cometer alguna locura. Decidid que no
perdería mas tiempo, por lo que me pondría a curar ya sus heridas, primero
comencé por sus manos tratándola con cuidado pues las tenia toda levantada, se
las fui curando para acabar por vendárselas (coño, esto me hizo recordar aquel
tiempo que me lleve trabajando, eso si de forma temporal en un hogar de
anciano). Continuo vale, seguí por sus brazos ya que estaban llenos de moretones
y arañazos, sus codos para que contaros. En general su cuerpo estaba lleno de
rasguños, magulladuras e incluso rozaduras causadas por el suelo, menos aquellas
partes que estaban cubiertas por sus prendas de vestir. Como observe que parecía
que tenia sangre por su ombligo, me vi obligada a introducirle una de mis manos
por debajo de su suéter, a modo de poder saber si se trataba de una herida o
acaso una mancha aislada, mientras le ocultaba sin poderlo evitar roce con mis
dedos sus senos (joder, casi me mareo, mi intención no era tocarle… pero no se).
Recuerdo como al rozar torpemente sus senos, sentí una
extraña sensación tal fue que hasta estremecí, joder como explicaros… fue como
un latigazo, un escalofrió que recorrió todo mi cuerpo, sintiéndolo recorrer
desde mi nuca hasta en mis tobillos. Se me erizo por completo los pocos vellos
de mi cuerpo (ji, ji, precisamente no os voy a decir cuales), hacia tiempo que
no tenía una sensación como esa, os digo más hasta creo que sentí un orgasmo.
Casi me hace perder el sentido, pues note un pequeño mareo haciéndome perder el
equilibrio, para nada mas recuperarme en minutos volverla a mirar. En ese
momento me pasaron varios pensamientos bastantes pervertidos por mi cabeza, que
mi primera acción fue levantar la vista a modo de poder ver donde se encontraba
mi chico. Uno de mis pensamientos era el quitarle su pantalón, a modo de ver si
tuviera alguna herida debajo de estos. Al principio titubeé, pero como si no
fuera yo comencé a hacerlo en forma si fuera un androide, mientras comenzaba a
hacerlo, sentí como mi excitación aumentaba… quizás el morbo. Desabroche el
botón de su pantalón, le baje la cremallera y tras colocar mis manos a cada lado
de su cintura, tire de la tela de su pantalón hacia abajo, descubriendo poco a
poco como sus braguitas iba apareciendo, hasta descubrirla completamente aquella
prenda tan inocente, de color blanca con muñequitos.
La deje solamente con sus braguitas, pues tire su pantalón
hacia un lado, dirigí una de mis manos hacia sus piernas, comenzando a acariciar
desde sus tobillos hasta sus muslos pasando por sus rodillas, al tiempo
rápidamente dirigí mi otra mano hacia mi entre pierna presionando sobre mi
orificio vaginal, y casi se me escapo un gemido. Recordé que no estaba sola,
volviéndome con rapidez y tras levantarme pude observar a mi chico, el cual se
encontraba inclinado sobre la moto… seguramente buscando algún documento
identificativo. Volviendo mi mirada hacia la chica, mis intenciones no eran nada
claras sino más bien bastante turbias, tras arrodillarme ante ella coloque mis
manos sobre sus pechos, tocando esos senos tan duros como los míos (Dios, os
debo reconocer que el calor me estaba perdiendo). Colocando mis manos por el
borde de su suéter, comenzando a tirar de el hacia arriba hasta sacárselo por la
cabeza, dejándola casi desnuda, con solo como prenda su ropa interior, que no
tardaría en desaparecer.
Ha veces pienso que en aquella ocasión debí de tocar suelo,
referente a todas las experiencias que he tenido, pues si con todo lo echo hasta
ahora a partir de este momento se consideraría lo peor, pues no solo me
aproveche de su cuerpo sino también de su mente… pues esta estaba ausente. Fui
acercando mis labios a los suyos, comenzando a besarlos con dulzura y con
delicadeza, deseaba hacer mío ese cuello, y tras besarla mis manos recorría su
cuerpo inmóvil, esos hermosos pechos al tiempo que soltaba el broche de su
sujetador, y tras llevármelo a la boca saboree, besándolos, jugueteando mi
lengua con esos pezones cada vez mas endurecidos, aunque en verdad deseaba que
ella estuviera despierta y me hiciera lo mismo. No se como pero al sentir sus
labios me transmitía en su propia saliva que estaba cada vez mas excitada, al
tiempo que abandonaba sus labios iba descendiendo hasta su vientre y desde aquí
hasta su pubis al tiempo que retiraba su única prenda. Comenzando a besar, a
lamer de arriba hacia abajo mientras mi lengua se introducía dentro de esa
rajita ardiente, hasta llegar a escuchar como unos gemidos eso si aparentemente
ahogados, pero lo suficiente para asustarme. Me cercioré que ella la chica
continuaba inconsciente, para continuar saboreando este delicioso placer.
Como recuerdo como mi lengua saboreaba su néctar, chupaba e
introducía mi lengua en su orificio vaginal, dando tanto y sin esperar nada a
cambio. Con solo escuchar suspiros, volviendo a escalar por ese cuerpo hasta sus
pechos y volver a catar esos labios, mientras con una de mis manos se encontraba
masturbando su vagina, frotando su inocente clítoris y tras masturbar sus labios
vaginales, comencé a introducir primero uno y mas tarde hasta dos de mis dedos
en su interior, hasta lograr mi recompensa pues note como mis dedos se
humedecían… un gran orgasmo. Abandonando sus labios baje en busca de otros
labios, pero estos tan calientes y húmedos pero con la idea de disfrutar de sus
líquidos, y aprovechar estos para dilatar su orificio anal, pues solo con esta
idea ya estaba de nuevo con la misma idea. Disfrutando de este gran momento,
sentí como una presencia dándome la vuelta con rapidez, encontrándome con la
figura de mi chico observándonos apoyado a un árbol, ignoro el tiempo que
llevaba allí, pero solo imaginaros como de enrojecida tenia su miembro entre sus
manos.
Joder el placer de sentir como su rostro se introduce entre
mis muslos, besando mis orificios ayudado eso si por varios de sus dedos y tras
si yo pedírselo, note como la cabeza de su miembro se introducía por mi dilatado
orificio vaginal, comenzando una serie de embestidas muy lentas provocándome,
una serie de orgasmos que apenas me pude recuperar del primero, cuando el
siguiente ya hacia convulsionar mi cuerpo de nuevo (joder, cuanto equivocada
estaba respecto a mi chico, cuando pensé que se aprovecharía de una inocente e
inconsciente chica). Lo peor, es que saque precisamente eso… lo peor de mí, pues
mientras que mi chico me penetraba, comencé de nuevo a saborear el cuerpo de la
chica, sus labios, su cuello y orejas, sus pechos y sus partes tan inocentes
como puras (coño, aparentemente pues quien me dice a mi, que podría ser mas puta
que yo). Como una perra en celo, me empecine con sus pechos mis labios no solo
los besaba sino que los mordisqueaba dándole chupetones, dejándole marcados sus
pechos… si seguramente soy una hija de puta.
Mientras mi chico continuaba penetrándome, siendo sus
embestidas bestiales sintiendo en cada golpe de sus genitales contra mis nalgas,
marcando el ritmo a golpes contra mis nalgas, enrojeciéndolas (Dios, que
pervertida me sentí). Sin pensármelo dos veces, hundí varios de mis dedos de un
solo golpe hasta mis nudillos dentro de su orificio vaginal, comenzando al mismo
ritmo de mi chico las embestidas y soltando una serie de gemidos y obscenidades
hasta el punto de que me acorde, de la hija de puta de mi madre. Os digo mas por
la expresión de la chica, mas parecía que estaba disfrutando que si lo estuviera
pasando mal. Saque la mano del interior de su entre pierna, dirigiéndolas hacia
mi boca, saboreando cada uno de mis dedos al chuparlos disfrutando del néctar de
la chica, para después de tenerlo de lo mas limpio volvérselos a introducir.
Tras después de un buen rato, pude notar como el cabrón de mi novio se venia
dentro, escuche atónita como de mi boca salían palabras, pidiéndole que me
penetrara por mi culo, y este que no se lo piensa las acepto colocando su
miembro en la entrada de mi orificio anal.
Previamente aprovechando sus propios jugos, no solo embadurnó
mi orificio sino que me lo dilato aun más, para comenzar a presionar su miembro
sobre mi orificio. Joder, cuando fui sintiendo como ese pedazo de carne comenzó
a entrarme, para comenzar a darme una serie de embestidas sintiendo como en cada
una de ellas su miembro me entraba de un solo golpe, pero eran de igual de
placenteras como cualquiera, aunque eso si la primera fue muy dolorosa, pero
tras continuar y hacerme como siempre a tal grosor fue de lo mas placentera.
Cuando al cabo de una hora finalizamos, decidimos no solo vestirnos sino vestir
a la chica, para tras marcharnos hicimos la llamada comunicando donde se
encontraba la chica. Os debo confesar que no nos marchamos muy lejos, para ver
como al cabo de no más 20 minutos, aparecieron un par de coches y de estos
aparecieron una serie de personas que tras meterse entre los arbustos, sacaron
el cuerpo de la chica dando las gracias a Dios… como si este hubiera ayudado.
Bueno os dejo hasta pronto.
Ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi
forma de explicaros mis historias. Que si mi escritura, no esta bien redactada,
que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da
mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento
enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me
cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo
mas difícil.
Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me
lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. Aquellos que queráis
contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email:
susanabix@hotmail.com