El vecino me chantajea 2
Este relato es la continuación de otro de mismo nombre.
Si, había perdido mi virginidad suciamente chantajeada.
Después de que me follaran me quedé tendida en el suelo un rato, descansando,
tenia mi garganta dolorida y con restos de semen en el cuello y estomago. Notaba
que los tenia a los 3 dentro de mi. Me sentía sucia, mancillada, me habían
usado. Era mi primera vez y estaba un poco en shock, nadie espera que sea así.
Mientras duró me gustaba pero ahora estaba muy arrepentida. Me puse a llorar un
rato. Me volví a dormir.
Al despertar encontré un vídeo con una nota que ponía que si
quería el otro me lo tendría que volver a ganar. Hijo de puta! me indigné
muchísimo y bajé a picar en su piso.
- TU! Devuélveme el otro AHORA! - no quería pasar por lo
mismo otra vez, tenia que recuperarlo ya
- Devolver-te el que? - me dijo riendo irónicamente como
señalando que si quería lo hablábamos en mitad de la escalera
- Puedo pasar?
- Adelante, reina - lo dijo aposta en la escalera para que me
sintiera mal, se sentía poderoso, dominante, como un niño con un juguete nuevo
que puede hacer lo que quiera y de hecho, lo era. En parte lo sabia, seguía
siendo su juguete hasta que me diera el vídeo. Entré y cerré la puerta tras de
mi. La casa estaba decorada con muebles viejos, y al fijarme en ella no se
porque pero la barriga se me removió, debía ser lo que había tragado y al
recordarlo me sentí como si formara parte de esa casa y de ese hombre que estaba
allí delante mio, mirándome satisfecho.
- Quiero que me devuelvas el vídeo por favor - al no estar en
la escalera me sentí un poco mas indefensa, nadie me podría ayudar en caso que
me intentara ha hacer algo, estaba en su territorio y era mas grande que yo, con
lo que pasé de los gritos de indignación a la súplica.
- Quien me suplica Fernando o Clara? - todo lo decía en tono
jocoso de superioridad, jugando conmigo
- Los 2
- Yo quiero que me suplique Clara. - tenia que entrar en su
juego, así que adelgacé la voz
- Va por favor ya has hecho lo que querías - dije, el hecho
de entrar en su juego y volver a ser Clara delante suyo me puso un poco caliente
- Quiero algo mas Clarita.
Noté otra vez su corrida en su estomago y recordé lo caliente
que había estado sumisa, me puse un poco cachonda. Empecé ha hablar muy
coquetamente.
- Vaaaa.... por favor.
- De rodillas
Inmediatamente me puse de rodillas y empecé a sentirme suya
como un instinto salvaje que me obligaba a hacerlo.
- Jajajaja que fácil ha sido, no?
Se me acercó. El corazón otra vez me bombeaba a mil, le miré
otra vez lo mas inocentemente que pude a los ojos, como diciendo "soy tu niña
inocente, haré lo que me digas". Empecé a salivar, notaba que los pezones se me
estaban poniendo duros. Me tenia.
Se acercó un poco mas y cuando iba a poner las manos en el
botón de su pantalón se hecho atrás rápidamente.
- Que pasa?
- Creías que iba a ser tan fácil? nono. La verdad es que no
creo que me podría correr otra vez con la fiesta que nos has dado y mi edad. Si
la primera vez te hemos desvirgado entre 3, la segunda tendrás igual de emoción,
así que espera. Veo que no me costaría nada hacerte mía ahora, y quiero que
estés mas nerviosa y que no sepas lo que se te viene encima. Ya te puedes ir.
Me levanté aun nerviosa con toda la sangre de mi cuerpo en un
mismo sitio y con la boca seca y me fui sin decir ni palabra con todo el
calentón. Me fui a casa y me hice una paja, que hijo de puta! a vuelto a jugar
conmigo! yo dispuesta a ser su juguete sexual otra vez, QUERIENDO ser su juguete
otra vez y me rechaza. Me sentí muy mal. Cuando me corrí, pensé que suerte que
no lo había vuelto ha hacer y que solo era un viejo verde.
Pasaron 2 días confusa, con ratos de lujuria y otros de
nervios, miedo y asco.
Al tercer día picaron al timbre, saqué la cabeza y era Alex.
- Hola guapa- le hice pasar rápido, como no paren, toda la
comunidad se va a enterar de mi secreto
- Que quieres? - iba con un tanga y un top, pero ya me daba
igual, él no tenia las cintas, de hecho me sentía muy cachonda de ir vestida así
y tener a Alex delante.
- He pensado que estarías muy solita y he venido ha hacerte
compañía.
- Eres un cerdo vete, me chantajeasteis.
Entonces se acercó, me agarró e intentó besarme, pero resistí
como pude. Me estampó contra una pared, me besaba el cuello, me magreaba y hacia
presión con su bulto contra mi ombligo, recuerdo que Alex era bastante mas
grande que yo. Yo con las manos intentaba apartarle pero no tenia fuerza con lo
que subí la rodilla para hacer fuerza con la pierna pero él aprovechó para
agarrarme la pierna con una mano y con la otra pasarla por la espalda y
acariciarme el culo. Como habíamos llegado a esto? Hacia solo dos semanas era un
chic@ que empezaba la uni y ahora mis vecinos creían tener el derecho de meter
sus pollas en mi boca todo el rato que quisieran. Pensé si esto no era otro de
los juegos de Xavi. Allí estaba yo atrapada casi desnuda con un joven semental
intentando violarme. Untó sus dedos de saliva y miraba de metermelos, mientras
yo me movía como una posesa para que no pudiera. No paraba de decir "va, va",
"Por favor", "Solo hoy", "una vez y me voy". Entonces caí en la cuenta y dije:
- Como me hagas algo llamo a la policía, esto es violación. -
Con eso paro de restregarse, pero no dejo de hacer presión.
- Tengo los vídeos.
- No, los tiene Xavi, tu no tienes nada, así que como no te
vayas llamó a la policía.
Entonces se fue directo a mi cuarto y empezó a removerlo
todo. Entré en mi habitación y por una vez con aire de superioridad dije:
- Los he quemado.
Y era verdad, el que tenia lo destruí. Entonces encontró mi
caja y dijo: "Pues mandaré a tus padres estas cosas".
- Diré que no es mio.
Había tomado precauciones, no había nada en la caja que me
inculpase. Entonces rápidamente sacó el móvil y me intentó hacer fotos con tanga
i top, pero fui rápida y me escondí, y al salir iba desnuda. Nadie se podía
enfadar conmigo por ir desnuda. Se acercó, me miró a los ojos.
- Eres una puta. - y se fue, me pasé un rato llorando, pero
estaba contenta; no había podido conmigo ni que fuera por una vez había ganado.
Dos días después recibí una carta de Xavi que ponía "tu y yo
mañana a las 11 nos vamos ha hacer un viajecito, ten todo preparado" y a
continuación una lista de lo que me tenia que poner. El muy cerdo también sabia
que ropa tenia.
Me pase la noche nerviosa y dormí mal. A las 11 me picó,
tenia en una pequeña bolsa todo lo que me había de poner, pero si no iba
vestidita de momento no tenia muchos nervios así que muy informalmente me dijo
que fuéramos al parking. Allí nos metimos en su coche.
- Ahora mi Clarita te vas a cambiar de ropita.
- Vamos ha hacerlo en el coche?
Me pegó un bofetón no muy fuerte. Sin preguntas. Me puse
nerviosa, el salió del coche y yo empecé a cambiarme. Peluca corta negra,
zapatos negros de tacón muy alto, falda corta gris oscuro, medias de red rojas,
una camisa bastante escotada de color rojo desteñido y negro, ropa interior
negra, relleno y maquillaje. Iba de zorra sin ninguna duda, me había hecho
vestir casi de puta callejera. La verdad es que empecé a tener mucho miedo,
porque supuse que quería que saliera a la calle, y a pleno sol! me aterraba.
Tardé mas de lo normal por tenerme que cambiar en un coche y salimos.
- Ahora ya no te verá nadie de la escalera. Joder que buena
que estas! - la verdad es que me miré en el espejito y me puse caliente, estaba
vestida muy guarra.
Llegamos a una calle un poco alejada del centro, que no
estaba muy transitada, pero bastante ancha. Casi todos los edificios eran de
nueva construcción, de hecho había bastantes en construcción.
- Ahora saldrás del coche...- que vergüenza, que
vergüenza....... - iras a esa esquina y volverás. Recuerda que las putitas como
tu andan como putitas.
Salí del coche y empecé a andar hacia la esquina. Como no
había casi coches ni ruido mis tacones resonaban por casi toda la calle. Pasé al
lado de un bar pequeño lleno de obreros almorzando que se me quedaron mirando
alertados por el repiqueo de mis tacones. Al pasar escuché comentarios y risas.
Se estaban riendo de mi. De hecho me giré y dos habían salido del bar a mirar mi
trasero y a juzgar por sus caras les había gustado. Entraron riéndose. Seguí
andando cuando de repente oigo: "Morena, ven que te voy a follar el culo" y
risas. De soslayo me fijé que había como 10 obreros todos enormes y rudos
almorzando, y no dejaban de mirarme lujuriosamente. Cosa que me sobreexcito de
mala manera, aunque tenia miedo en el cuerpo. Ellos seguían "Ven aquí princesa
que te meto 7 sin sacarla", "Te gustaría tocar la flauta?", "Bombón, quieres que
te lama la conchita? te comía hasta las bragas!". Llegué a la esquina y volví,
cosa que los obreros interpretaron como que les estaba provocando e iba a dejar
que se corrieran en mi (muy lógico también). Llegaron abajo antes que pasara por
delante y se me quedaron mirando mientras me acercaba. Habia de todo, negros,
moros, algunos muy sucios, otros menos, pero todos sin excepción eran mas
grandes que yo.
- Va ven aquí putita, que ya nos tienes donde querías, no
haremos ruido y te trataremos muy bien.
- No, gracias - esto lo dije roja de vergüenza cuando ya
pasaba por su lado
Como veían que no me paraba uno me agarró fuertemente de la
mano y me dijo: "lo estas deseando, va..", me solté.
Entonces mientras me alejaba me empezaron a llamar "sucia
calientabraguetas", "calientapollas", "sucia ramera", "puta de mierda, ven aquí
a comérnosla" no se creían que me marchara, hasta dos empezaron a correr detrás
de mi. Entré rápido en el coche y Xavi arrancó.
- jajajaja no me extraña, la verdad es que quería que
hicieras de puta en esa esquina un rato, quería que te pararan los coches y te
preguntaran el precio y follarte luego en casa con el calentón, pero esto me ha
dado una idea. Seré generoso, yo no te voy a follar.
- Xavi que haces por favor, no seas cruel, va... te dejaré
que me folles las veces que quieras, seré tu puta de la escalera, ya me gusta tu
polla, soy tuya - estaba desesperada - por favor, te dejaré que me hagas los
vídeos que quieras, chantajearme cuanto quieras - pero no había manera, puse
desesperadamente mi boca en su paquete y bajé la cremallera, en un intento
desesperado de que se lo repensara- abrió la puerta y gritó: "chicos es
vuestra!"
- Ya encontrarás la manera de volver a casa.- me guiñó un ojo
y se rió.
Preferí salir antes que me obligaran, el coche arrancó y se
largó.
- Hola chicos, perdonad lo de antes, es que tengo que ir al
hospital que mi hermana esta grave y..- ellos me iban rodeando, estaba que el
corazón se me salia por la boca.
- Al hospital irás como no entres ahora - me cogieron entre 2
y me entraron en la obra, pero uno el más grande, Raul, dijo que el capataz
igual venia hoy que mejor fuéramos al bar.
Me llevaron al bar rápidamente y una vez allí cerraron las
verjas y el bar. No sabia que hacer, no sabia donde meterme, me quería morir. El
bar era pequeñito, en total eran unos 15 y los africanos que había me miraban y
me sonreían todo el rato. Todos se pusieron a reír y a humillarme y me tocaban
el culo, me habían rodeado.
- Chicos - dije con voz femenina - no soy lo que parece. Lo
siento.- tenia miedo que se enojaran conmigo y me pegaran, pero no les importo
mucho menos a 2 que se largaron y solo sirvió para que me humillarán mas.
También empezaron a beber todos.
Decidieron desnudarse y que la "putita tragona" les fuera
chupando, luego la putita les pondría condones a todos, porque seguro que
"estaba sucia" y me follarían las veces que quisieran. Se desnudaron, Dios, no
sabia donde mirar, miré hacia el cielo, había como 14 pollas de diferentes
colores y tamaños a mi alrededor, algunas hacían mucha olor y olía fuerte a
macho. Me quería ir a todo costa. Uno me puse un dedo en la boca y empecé a
chupar por miedo, aunque me empezó a excitar.... Ya era suya. Luego alguien me
dijo que me pusiera encima de la mesa. Estaba super caliente yo encima de la
mesa de un bar con tantas pollas y en taconcitos encima de una mesa. Me empecé a
desnudar coquetamente, chupándome un dedo, meneando las caderas, sensual, poco a
poco. Alguno me acariciaba las medias, los demás se pajeaban. Veía que todas las
vergas ya estaban paradas y de la mayoría salia un poco de líquido. Me deje
puestas las bragas, los tacones, los sostenes y las medias. Ya me podían follar
lo que quisieran.
Bajé de la mesa y alguien por detrás me cogió de la nuca y me
bajó. Se pusieron rodeándome los 14 y me puse delante del primer falo, pero los
demás no estaban tocándome ni nada, simplemente se pajeaban. Cosa que me
extraño. Allí estaba de nuevo, de rodillas, salían gotitas de la punta, ya lo
había hecho una vez, así que suavemente empecé a chuparle los huevos, con esa
piel blanda deliciosa, me los puse en la boca y poco a poco empecé a dar besos a
esa gran polla,la recorría con la lengua y pasaba la lengua por el glande. Pero
como si hubiera prisa me puso la mano en la nuca y empezó ha hacer presión para
que me la metiera en la boca. Lo hice muy suavemente y luego empecé a coger
velocidad y chupar como una profesional.
Entonces alguien grito: "Tiempo", y se cambiaron. Cada 5
minutos alguien decía tiempo y se cambiaban. Me estaba dando tanto morbo que a
la cuarta polla me corrí. Cosa que provocó mas risas, aunque me dieron un
chupito de aguardiente y seguí chupando. La séptima era de un africano que me
miraba con mucha lujuria, chupársela me provocó que me sintiera muy perra
sumisa, muy sucia. Cuando iba por la ocho me empezó a doler la mandíbula, y un
ruso que tenia su polla ensartada en mi boca se tumbó en una mesa, me cogió de
la nuca, me tapo la nariz y me follaba la boca. Lo pase muy mal, y cuando me
soltó quedaron hilos de semen entre su polla y mi boca, repitió la operación
todo el rato hasta que pasó el tiempo. Por supuesto mientras pasaba todo esto
ellos no paraban de reírse y decirme cochinadas. El siguiente tomó nota del ruso
y recibí el mismo trato. Cuando acabé supliqué que no lo hicieran mas que me
estaba desmayando, que no podía respirar.
No aguantaron mas y todos me empezaron a meter las pollas a
los lados para que les masturbara, me sentía pletórica, era su mujercita, iba a
dejar que me follasen tanto como quisieran. Tenia pollas en las manos, en la
boca, en la cara e iba cambiando, intentaba hacerlo superbien para complacer a
mis hombres, era delicada, succionaba y cada cosa que hacia que oía gritos de
placer, me la apuntaba en la cabeza y la repetía. Chupaba por instinto, estaba
chupando una polla cuando de repente noto que me coge muy fuerte de la cabeza y
me atrae hacia su polla metiéndomela entera en la boca casi ahogándome, entonces
noto como unos chorros espesos impactaban en mi garganta y se deslizaban hacia
abajo. Los mire a todos y me relamí. Eso les puso mas cachondos y fue cuando uno
me puso algo raro en la boca, un condón. Intenté meterle el condón con la boca y
solo pude hasta donde alcanzaba la boca. Me dio mucho morbo hacer eso. Me
cogieron entre todos y me pusieron encima de una mesa en cuatro y seguí chupando
aunque ya sabia lo que me esperaba ahora. Noté unos dedos masajeandome el culo y
luego una barba me hacia cosquillas, aunque creo que ya lo tenia muy dilatado
por el calentón empezaron a trabajarmelo con la lengua cosa que acrecentó hasta
el infinito mi excitación.
- Si esta putita lubrica sola!
Yo solo hacia "mmmmmhhh...." de gusto. Y esta vez sin dolor
ni nada noté como me entraban una verga poco a poco en mi conchita y a medida
que entraba me moría del gusto. Inundada en sudor otro se corrió en mi espalda.
Entonces entró rápido corriendo un obrero diciendo que había
llegado el capataz y que estaba muy cabreado. Mierda. Me empezaron a follar a
toda maquina por el culo y la boca y se iban corriendo en mi culo y en mi boca y
salían del bar rápido. Hasta que cuando solo quedaron 6 me pusieron de rodillas
en el suelo. Yo abrí la boca y mientras los pajeaba y chupaba como una loca se
empezaron a correr en mi boca, en mi cara, en mi pecho, en mi pelo. No podía ni
ver, me regalimaba semen por todos lados y me apresuré a tragármelo. Entonces
uno con los dedos en forma de pinza lo fue cogiendo de mi cara y de mi pecho y
me lo daba como se da un biberón a un niño pequeño. Fui una buena chica y me lo
comí todo. Luego me dijeron que volviera cuando quisiera y riendo todos se
fueron.
Me quedé allí muerta, estirada. El dependiente del bar vino y
me levantó como pudo. Me preguntaba si estaba bien y reconocí en él la voz del
hombre que gritaba tiempo. Supongo que se apiadó de mi y me llevó a casa. Eso si
una vez al llegar y mas recompuesta me hizo chupársela en el coche, "por haberte
llevado, zorrita tragona" sentí como que no había almas buenas, que era la puta
de este mundo, intenté resistirme pero no me quedaban fuerzas y acabó
amenazándome y corriéndose en mi boca. Me escondí en un callejón y me cambié
(Xavi había dejado mi bolsa). Subí a mi piso, y no fuí a la universidad en 2
días mientras me recomponía.
Días después, Xavi subió a mi casa a darme la cinta y le
expliqué como me había ido todo, en parte me siento un poco agradecida, por eso
ahora soy su putita obediente y siempre que quiere, viene a casa solo .... o con
vecinos.
Espero que les haya gustado!
Si quieren pueden mandarme un mail diciendo que tal o algún
día quedar para hacer un café o algo soy de Barcelona.
Un Besito!