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TODORELATOS » RELATOS » LA TEMPESTAD
[ Cuenta errada, no vale nada. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 04 de Diciembre, 2008.
Fecha: 30-Jul-08 « Anterior | Siguiente » en Amor filial (6401 de 6526)

La tempestad

Magda
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La lluvia golpea el techo del auto con violencia y ese ruido no nos permite escuchar bien lo que nos decimos . Las luces encendidas iluminan la carretera barrida por el agua y no podemos hacer nada sino esperar que esto se calme para cambiar la rueda averiada. Comienzo a asustarme .

Mas que la lluvia y el viento, a lo que estoy acostumbrada en esta región tropical, lo que me pone en tensión es la oscuridad. No podemos tener las luces permanentemente encendidas y cuando las apago , la visibilidad es muy pobre . Los árboles de la orilla del camino azotan sus ramas contra el auto como fantasmas indiferentes.

Yo no quiero que mi hijo sepa que estoy aterrada . La serenidad que pueda demostrar, es la única forma que tengo de cooperar a solucionar una situación que momento a momento se me torna mas inquietante. Aun estamos a veinte kilómetros de casa.

Trato de comunicarme con Mirta que viaja en su auto diez minutos mas temprano , pero compruebo con preocupación que los teléfonos celulares no tienen señal en esta zona. Raúl . mi hijo, con ternura me ruega que tenga calma . que en cuanto el temporal se calme un poco, todo se solucionara. Pasan algunos autos que nos iluminan pero nadie se detiene.

En medio de la noche , el viento trae el sonido lejano de la música en el Pub del restaurante que recién hemos abandonado , gritos y risas suenan apagadas.

De pronto la lluvia se detiene bruscamente , como si alguien hubiese cerrado el grifo celestial para dar paso a una calma plena de una humedad caliente .

Entonces descendemos del automóvil pensando que tendremos algunos minutos para cambiar la rueda . Pablo saca las herramientas que se asientan con dificultad en el barro de la berma . Me siento inútil pues lo único que puedo hacer , es decir algunas palabras torpes . El aire caliente me envuelve y mi respiración se hace pesada . Entonces pienso.

Me esta invadiendo esa sensación que nos ocurre a todos en alguna oportunidad . Tengo la impresión de haber estado allí antes, así en medio de la noche cerca de un automóvil . El pensamiento se va, pero luego vuelve y se abre paso haciéndose mas nítido. La música lejana que aparece a intervalos me va centrando en el recuerdo .

Eran otras canciones en ese tiempo , veinte años atrás , quizás veintidós . Si puede ser veintidós , pero el ambiente de alegría y el eco de las risas parecen reproducir la situación .

Era la algarabía que acompaña a la llegada del año nuevo en ese pueblo del norte donde estudiamos, finalizaba el colegio.

Habíamos abandonado salón y corríamos tomados de la mano hacia el estacionamiento del casino .Entramos en el auto, nuestros corazones golpean acelerados y nuestras respiraciones se agitan, tenemos un halito alcohólico algo perfumado que a mi me gusta percibir.

El conduce el auto con algo de torpeza, por la premura. Entramos en la carretera y escudriñamos la noche tratando de encontrar el camino vecinal que se adentra en el bosque . Ya hemos estado ahí un par veces para besarnos, pero ahora es distinto y los dos lo percibimos así. Siento su mano sudorosa que deslizándose por mis rodillas, luego avanza con seguridad a lo largo de mis muslos. No hemos hablado al respecto pero los dos estamos sintiendo lo mismo .

Aparca el auto entre los matorrales, desde ahí no se ve la carretera principal . Me abraza con fuerza , la pasión ha ocupado plenamente el lugar de la ternura , ya no son necesarias las palabras , no hay preguntas ni respuestas , ha reclinado los asientos y sus manos que han terminado el recorrido por mis piernas, se apoderan ahora de mi sexo , así francamente. Estamos apurados, como si alguien nos persiguiera , como si tuviéramos muy poco tiempo .

Bajamos del auto, sopla un ligero viento caliente , me deshago con rapidez de mis calzones y me tiendo sobre las hojas . Me doy algunos rasguños pero no me importa, mi premura viene desde la profundidad de mi vientre palpitante. Siento el peso de su cuerpo sobre el mío e instintivamente separo mis muslos , estoy llegando al momento de mi tiempo hacia el cual vengo caminando desde hace meses. Sus manos buscan mis pechos y ahora siento el ardor , ahí abajo en el vértice entre mis muslos, ese vértice que ha estado latiendo desde que estábamos bailando . Es un ardor , no dolor , hay algo mío que se destruye sin ruido. Quiero que me lo haga bien , pero dulcemente, con tranquilidad , me preparo para lo que siempre soñé. Lo he sentido entrar y salir, me gusta , me esta llegando un placer novedoso , un placer que me libera , que me agranda, que comienza a aumentar y entonces un liquido caliente y espeso me moja por dentro y yo me quedo muy quieta para disfrutarlo plenamente , pero el se va , se retira de mi , se pone de pie , como asustado y me dice algo que con el tiempo ya se me ha olvidado.

Esta apurado por volver al auto . Me visto rápidamente y luego de unos segundos rodamos en silencio por la carretera , yo ya he dejado de latir . Soy una mujer inconclusa y así inconclusa continuaré tantos años después .

Solo que estoy de nuevo cerca de una carretera en medio de esta tempestad.

De nuevo en el presente , mi hijo ya casi termina de arreglar la rueda, cuando un relámpago ilumina todo el ambiente por un segundo y en seguida una lluvia mas intensa que la anterior se desencadena. Como no podemos entrar al automóvil , nos guarecemos entre las ramas .El me toma de la mano para no resbalar en el barro . Siento como mi ropa comienza empaparse . El agua azota mi cara cae por mi cuello y desde mi escote se va deslizando para empapar mi sostén y sigue descendiendo caliente para meterse también en mis pequeños calzones .

El vestido se me ha adherido a la piel siento un calor húmedo agradable . El suelo es una masa barrosa en la cual es difícil mantenerse en pie . La lluvia corre por el rostro de Pablo y como el tiene las manos llenas de barro yo le limpio el agua de su rostro con mis manos suaves . Lo hago con calma , con ternura, los pelos de su barba me cosquillean deliciosamente . Siento en mi cara el vapor de su respiración anhelante y entonces me sujeta , me abraza para que no resbale por la pendiente barrosa.

Su camisa esta totalmente empapada y abierta , le ayudo desprenderse de ella porque le molesta . La piel de su pecho esta tibia y mi mano puede reconocer los músculos firmes de este mi muchacho grande y poderoso concebido hace 22 años en esa noche del recuerdo

Me siento segura y ya no tengo miedo y esta lluvia mas que molestarnos nos acerca, de modo que cuando el quiere separarse yo lo retengo junto a mi. El no trata de escapar , estamos abrazados en medio de la noche y bajo la tormenta. Me apego a su cuerpo .Mis muslos ceñidos por mi ropa empapada se tocan drásticamente a los suyos . Casi sin quererlo nuestras mejillas se han juntado . Ahora nuestro abrazo es suave y tierno , ambos nos estamos protegiendo. Siento latir mi corazón con fuerza y la música lejana ahora golpea en mi cerebro estimulando esa zona donde se originan los apetitos primarios , la sed y el hambre y el calor y los deseos sexuales reprimidos , aquellos impulsos que invaden el cuerpo sin pasar por la corteza , que no requieren la intervención de la voluntad. Y entonces mis labios recogen esa mezcla salobre de agua y sudor que corre por su cara. Mis labios rozan los suyos y es como un suave beso de complicidad , como un juego que nos mantiene unidos . Yo no se como el me esta percibiendo en ese momento ,pero no separa sus labios de los míos . Es ternura , es mas que ternura, ahí mientras la lluvia nos envuelve y yo no quiero que se vaya. Sus manos recorriendo mi espalda y mis caderas me dicen que no se irá.

Quiero decirle algo, pero las palabras no salen de mi boca , mi lengua esta ocupada en recorrer sus labios mojados y de pronto siento que su lengua busca la mía , es la lengua de un hombre de pie en medio de la tempestad apretando entre su brazos a su madre, que ahora sin ningún tipo de reflexión lo besa con besos de mujer .

Nos vamos inclinando con suavidad , el me sostiene un instante y en seguida me deja caer suavemente para depositarme en un lecho de hojas mojadas . Es un lecho subyugante y el contacto con la tierra mojada enloquece mi deseo.

No hemos dejado ni un momento de besarnos como si estuviéramos amarrados por nuestras lenguas calientes. La lluvia no cesa y nos ayudamos mutuamente para deshacernos de la ropa mojada en medio de esa ola de pasión y por fin quedamos desnudos . Percibo con ansias como me va montando y cuando siento su cuerpo sobre el mío lo abrazo con mis piernas reteniendo sus muslos duros entre los míos suaves y ardientes.

Siento el barro caliente empapando mis nalgas , cojo barro y hojas y lo esparzo sobre su pecho y sobre sus caderas y el me imita recorriendo con sus mano llenas del mismo barro mis pechos y mi culo ardiente.

Así amarrados siento que me penetra , profundo largo y grueso , delicioso . Empuja y entra y cuando le tengo entero dentro de mi comienzo a deslizarme por la pequeña ladera sin soltarlo y profundamente penetrada rodamos por el barro y eso nos envuelve en una ola creciente de deseo mayor. Mientras la lluvia nos azota levantó mi vientre para unirme mas a el , para que me parta definitivamente y nos decimos cosas horribles , palabras soeces que nos excitan cada vez mas y que nos están llevando al infierno de este sexo pecador . Al fondo de mi sexo se originan latidos profundos e intensos que parecen tratar de soltar todas esas represiones guardadas allí desde años. Yo lo animo a seguir cada vez mas intenso. El me cabalga con deseo renovado , me va llenando con su semen caliente y yo lo muerdo de nuevo porque no quiero que me deje , porque el no se ira como se fue el otro , de modo que cuando la lluvia deja de golpearnos y el viento cesa y volvemos a escuchar le música lejana , estallo en un grito salvaje de placer que atraviesa la oscuridad de la noche llevando el mensaje de nuestro primer orgasmo maravillosamente incestuoso.

TodoRelatos.com © Magda

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