La Tía Julia , millonaria y sin hijos , había estado siempre enferma de todas
las enfermedades conocidas y otras por conocer . Llena de síntomas que ella
sabia describir con emoción llorosa lograba mantener en cierta expectativa a
toda la familia .
- A la tía Julia le queda poco , su enfermedad no tiene vuelta -
Eso lo dijo Sergio con solemnidad . Además de medico era el esposo de mi hermana
Sara.
- Creo que Uds. como únicas parientes, deberían ir a verla - agregó luego con
aire grave .
Ni siquiera nos miramos . Ambas sabíamos que estábamos pensando lo mismo . No
teníamos la menor intención de visitarla . La vieja había dicho a quien hubiese
querido escucharla, que dejaría su cuantiosa fortuna a la “ Fundación Ayuda
Completa “ , cuyas directoras la visitaban diariamente . Nuestro interés por la
vieja se había extinguido definitivamente el día que supimos que había
concretado su voluntad en un testamento. Eso explicaba nuestra nula reacción.
Pero ese mismo día, casi al anochecer , se apareció en casa el tío Mauricio , su
esposo , que con su carácter alegre y burlón de siempre no denotaba en absoluto
que fuera el próximo viudo de mi tía Julia , por lo demás el tampoco heredaría
nada.
El viejo nos dio esa mirada lujuriosa ,que nos brindaba siempre, como quien mira
un par de vaquillas en la feria del pueblo, saltando desde los pechos opulentos
de la Sara, para recorrer luego el atractivo contorno de mi trasero , sin
importarle la presencia de nuestros maridos , a quienes por lo demás, estos
aconteceres parecían no importarles para nada.
- La Julia quiere hablar con Uds. - , dijo el viejo sin sacar las manos de sus
bolsillos- .
Como no encontrara reacción alguna en nosotras agregó así como en una petición.
- Ella dice que es urgente- .
Dicho eso el viejo se marchó.
La casa de la Tía Julia estaba al lado de la nuestra , que en realidad también
era de ella y por la cual debíamos pagarle arriendo religiosamente todos los
meses
La encontramos como siempre , cuidadosamente vestida y tendida sobre su cama,
aun con sus zapatos puestos y con los brazos detrás de su cabeza . Nunca nos
saludaba, Simplemente hablaba para nosotras .
- Se lo que piensan de mi, de modo que lo mejor es hablar las cosas con la mayor
claridad - dijo sin mirarnos .
- Ya me queda poco . Uno sabe estas cosas - Hizo una pausa corta y luego dijo
sin ninguna entonación especial en su voz .
- He decidido cambiar mi testamento y he repartido mi fortuna en tres partes
iguales , las que heredaré a Uds. dos y a mi marido Mauricio - La vieja hizo
otra pausa para luego continuar.
-Creo que de ese modo haré en parte una obra póstuma de caridad ya que los tres
no tienen ni donde caerse muertos.- Eso lo dijo con esa falta de delicadeza que
siempre la había caracterizado. Luego la vieja continuo hablando aún sin
mirarnos .
- Todo esta escrito y legalizado en ese documento que esta sobre la mesa -
señaló la mesa con su mano blanca y en seguida mirándonos por primera vez,
agregó
- Claro que Uds. tendrán que cumplir con algo que yo nunca pude hacer- . Ahora
la miramos con interés inusitado.
- Tendrán que tener relaciones sexuales con Mauricio. Cosa que yo siempre le
negué, por razones que no vienen al caso y de lo que ahora estoy muy
arrepentida-
Por primera vez notamos en ella una especie de emoción muy primaria , algo así
como un sentimiento que hacia lo posible por disimular, luego agregó así como
compungida
- Tendrán que hacerlo antes que yo me muera para estar segura y morir tranquila
- Luego sentenció.
- Si no lo hacen , todo quedara sin efecto , eso también lo dice el documento -
.
Dicho eso la Vieja se dio vuelta en la cama y agitando su mano nos dio a
entender que podíamos irnos .
Ya de vuelta en casa , luego de un silencio que se prolongó por algunas horas y
cuando ya nuestros maridos hacia largo rato que se habían ido a la cama ,nos
hicimos cargo mental de lo sucedido
para darnos cuenta que mi hermana y yo habíamos reaccionado en forma totalmente
opuesta.
Yo veía lo planteado por la tía como el fin de nuestras penurias económicas y
eso era para mi lo fundamental relegando a un segundo plano algunos detalles
íntimos que a su debido tiempo debería procesar.
La Sara en cambio, se había hecho no solo un problema sino que casi una
tragedia. Pensaba que lo planteado por la tía era algo sucio e indecente. Que lo
que la vieja quería, era transformarnos en una especie de prostitutas, que por
el dinero que nos ofrecía deberíamos, no solo cometer adulterio sino además
incesto.
La Sara no había conocido otro hombre sino su marido y prefería seguir pasando
penurias antes que prostituirse de esa forma. Me lo decía casi con lagrimas en
sus ojos . Yo le rogué que lo pensara.
La reacción del tío Mauricio fue justamente la que aparecía como lo mas natural
. El viejo a quien yo ahora, no lo veía como tan viejo, por lo demás tenia
solamente 60 años, nos miraba a las dos mujeres ya como propiedad suya . Si bien
no se atrevía a decirle nada a la Sara , conmigo había perdido el poquísimo
respeto que podría haberme
tenido y fue a si como durante el día llego a la casa dos veces y sin dejar de
sonreír me agarraba el trasero diciéndome al oído palabras soeces.
Si bien , mi hermana Sara, es una mujer muy pudorosa y retenida que muy rara vez
me ha hablado de su intimidades , no es menos cierto que es una mujer
inteligente , que siempre fue mejor que yo en el colegio y que ha sido capaz de
sacar su titulo de abogado , aunque el machista de su marido nunca la dejó
ejercer.
Yo sabia que a ella se le haría difícil dejar pasar por puro pudor y corrección
la posibilidad de hacerse de una gran cantidad de dinero ahí al alcance de su
mano pues lo necesitaba tanto como yo.
- Es que no es la mano , precisamente la que tengo que poner a disposición de mi
tío- , me dijo la Sara y enseguida me planteo lo que había pensado hacer .
- Creo que hablaré con el tío Mauricio , estoy segura que podremos llegar a
algún acuerdo sensato para evitar ese disparate - Me dijo mirándome con un aire
superior de abogada titulada.
- Te deseo buena suerte hermana , habla con el y luego me cuentas
La entrevista de la Sara con el tío Mauricio fue bastante corta pues a los pocos
minutos ella entro en mi cuarto y sentándose al borde de mi cama me dijo con
aire preocupado.
- Magda - ¿ Que es una paja?
Claro que me dieron ganas de reír , porque no podía imaginarme que la Sara,
mujer , casada , de cuarenta años , con dos hijos y de agraciado rostro, no
supiera lo que era la masturbación masculina , pero no me reí porque para mi
todo este asunto era, por decirlo de algún modo, un negocio muy serio.
- ¿Que te dijo el tío ?
Me dijo que si le tenia miedo a meterme en la cama con el , que comenzara por “
correrle una paja” , y como yo no supe que era eso, ni quise preguntarle , le
dije que le respondería luego.
Después de explicarle detalladamente a la Sara en que consistía la operación, le
pregunté si en verdad nunca se lo había hecho a su marido y cuándo me dijo que
nunca , entendí lo difícil que seria acceder a la fortuna de la tía . Pero yo
estaba dispuesta ha hacer lo imposible , de modo que le dije a La Sara que le
respondiera afirmativamente al tío lo de la paja y que podían hacerlo esa misma
noche en mi cuarto.
- Si tu me acompañas , yo lo intentaré – me respondió mi hermana ya con una cara
que demostraba al menos un pequeñísimo sentido de buena voluntad.
Esa noche estábamos las dos en mi cuarto de verdad, yo estaba mas nerviosa que
la Sara que en realidad mas bien tenia cara de curiosidad por lo que acontecería
allí.
El tío llegó a la hora señalada y se veía sonriente y bien dispuesto Nos miro a
las dos y era evidente que se sentía terriblemente satisfecho con las cosas que
estaba sucediendo. El hombre era de carácter practico , directo y por lo tanto
enemigo de todo tipo de preámbulos o explicaciones de modo que plantándose
frente a mi hermana se deshizo de su cinturón y sus pantalones se deslizaron
hasta el suelo . El hombre tenia unas piernas jóvenes para sus 60 años , de piel
morena y pelos mas bien escasos. Estaba de perfil entre nosotras pero frente a
la Sara
Mi hermana, demostrando que había asimilado muy bien mis explicaciones , estiró
su mano hacia el miembro del hombre y fue en ese momento que yo me di cuenta que
literalmente teníamos entre manos un problema bien grande . El tío Mauricio
tenia un falo descomunal que sin erección alguna colgaba oscilando lentamente
entre su muslos con una longitud que no me atrevía a dimensionar y con una
cabeza evidentemente desarrollada.
La Sara casi no miraba lo que ella misma estaba haciendo ,pero su rostro mas que
asco o desagrado revelaba paz, una serenidad rara, como si la piel suave y
seguramente caliente que ella apretaba en su mano le estuviese ocasionando una
experiencia por decir lo menos aceptable. Ella lo hacia sin mirar, sin
comprometerse y solamente volvió la vista hacia su mano masturbadora cuando se
inicio la inevitable erección .
Si en estado de reposo , el tío tenia un órgano sexual que era lejos lo mas
grande que yo había visto, en estado de erección era algo que hizo que mi
pensamiento se desplazara de la sorpresa a la admiración. Y luego al temor. Yo
sabia que era mas bien estrecha.
La Sara quizás sin querer o sin poder quitar los ojos de ese trozo de carne
ardiente que ella aprisionaba en su mano delicada, estaba dibujando en su rostro
una sonrisa pecadora mientras la punta de su lengua se asomaba coquetamente
entre sus labios húmedos.
La voz autoritaria del marido de Sara llamándola desde la entrada, hizo que ella
abandonara rápidamente la escena descrita , retirándose de mi cuarto con las
mejillas sonrosadas . El tío comenzó a subir sus pantalones con calma ,
observando las oscilaciones lentas de su arma mortífera que volvía con desgano a
su estado inicial.
Yo permanecí en completo silencio. No hice comentario alguno , me bastaba con lo
que había visto.
La enfermedad de la tía se había agravado en los dos últimos días , y la noche
anterior hubo un momento en que pensamos que se moría .
Yo estaba temerosa que la vieja avara , fuese a morir sin que se pudiera cumplir
los requerimientos acordados para que pudiéramos heredar, de modo que estuvimos
de acuerdo con la Sara que en la tarde siguiente deberíamos cumplir su deseo
nuestra parte del plan, dejando atrás algunas reservas y temores que aun
teniamos.
Hablamos tranquilamente con el tío Mauricio y le dijimos que estábamos
dispuestas a poner de nuestra parte la mejor buena voluntad . Era evidente que
el viejo , además de ansioso de recibir su parte de herencia estaba visiblemente
caliente y no hacia nada por disimularlo.
Así fue como la tarde del sábado en que nuestros maridos se habían marchado al
futbol, como de costumbre . La Sara y yo nos encaminamos a casa de la tía .
Con un gesto muy leve de sus ojos , el tío Mauricio me dio a entender que yo
seria la primera en el sacrificio. En ese mismo momento comencé a pensar en las
cosas que haría con el dinero que recibiría . Lo había planificado así porque en
el fondo, si bien no tenia ningún remordimientos moral ni nada por el estilo ,
únicamente temía al dolor físico que sufriría pero al mismo tiempo pensaba en
todo las veces que había leído y escuchado que el dinero hay que ganarlo con
trabajo y sufrimiento, de modo que comencé a desvestirme.
Me había puesto una bata verde agua y unos calzones del mismo color , había
comprado un liguero rojo y medias negras tratando de interpretar el gusto añejo
del viejo. Me miré en el espejo que tenia la vieja junto a su cama y mi culo
lucia esplendoroso . En ese momento miré al Tío Mauricio y el viejo estaba ya
sin pantalones con su mástil carnoso terroríficamente grande . Me horrorice
porque me sentí completamente seca , ni la mas ligera humedad había acudido a mi
tubo vaginal . Pensé en usar un lubricante pero ya era demasiado tarde, el viejo
me agarraba por los hombros y me impulsaba hacia la cama.
Me saque los calzones y me tendí de espaldas con los muslos separados
Lo ultimo que vi, antes de cerrar los ojos fue la vista de la vieja muy fija en
nosotros y a la Sara sentada en una silla dirigiéndome una sonrisa cómplice.
Mi mente funcionaba al máximo . Cuando sentí la primera envestida del macho mi
imaginación comenzó a recorrer la casa nueva que había seleccionado para comprar
en cuanto recibiera la herencia , los amplios ventanales , y la preciosa vista
hacia el parque , me la tendrían reservada hasta sesenta días , plazo que yo
pensaba seria el adecuado Mientras era horrorosamente penetrada imaginaba como
distribuiría los muebles nuevos , el comedor soñado que había elegido sin
siquiera preguntar el precio y soportaba la penetración salvaje de este animal
desbocado mientras los esplendidos cromados del auto de ultimo modelo color
guinda seca que pasaba a mirar todas las mañanas llenaban las pantallas de mi
imaginación . Mientras con los dientes apretados percibía que mi sexo parecía
desgarrase , desfilaban en mi mente las ofertas de vacaciones a lugares soñados
del oriente y del caribe en cuyas playas descansaría al sol las veces que yo
quisiera y mientras el aliento caliente de este hombre vulgar me invadía la cara
y era penetrada hasta mi fondo adolorido , me daba cuanta que el tío Mauricio
aun tenia la mitad de su miembro fuera de mi vagina y que mis paredes comenzaban
a desgarrarse.
Entonces grité con desesperación . El viejo pareció asustarse y bajó de la cama.
Yo no me moví porque no quería destruir el plan trazado , no quería que todo
fracasara por mi .
- Ya … descansa mejor – me dijo el viejo al tiempo que le hacía un gesto a la
Sara como indicándole que era su turno.
Adolorida al máximo me senté en la silla mientras la Sara se desnudaba al borde
de la cama . Su rostro revelaba tranquilidad Cuando estuvo co0mpletamente
desnuda el viejo se quedo como paralizado. Yo también .
Nunca habría podido imaginar que la Sara fuese una mujer tan provocativamente
hermosa . Ella vestía siempre muy recatadamente , con pantalones mas bien anchos
que no permitían apreciar su figura .
Yo sabia que ella tenia los pechos mucho mejores que los míos que eran mas bien
pequeños, pero jamás pensé que los tuviese de esa belleza y lozanía embrujadoras
que en este momento tenían al viejo clavado en el piso sin poder convencerse que
aquellos pezones dilatados estaban ahí para satisfacer su lujuria.
Tendida en la cama , con las rodillas levantadas y su pechos apuntando al cielo,
la Sara era la imagen misma del deseo .
Pensé, casi con pena, que ese cuerpo tan deseable fuera a ser semi destruido por
el deseo primitivo de un hombre promiscuo y vulgar, pero todos estos
pensamientos casi redentores , se me fueron apagando cuando volví a pensar en
mis planes consumistas con el dinero que recibiríamos. En todo caso, si algo
terrible sucediera con la Sara , que el tío le hiciera algún daño yo estaba
dispuesta a volver a tomar mi lugar en la cama.
El viejo estaba montando a la Sara y ni un solo quejido salía de la boca de la
mujer , solamente movía rítmicamente sus hermosos muslos juntándolos y
separándolos como para acomodarse al hombre sobre si.
Yo nunca había pensado que la Sara podría demostrarse tan experta en estas lides
eróticas. El viejo entraba y seguía penetrándola sin que mi hermana lo detuviera
, todo lo contrario , parecía alentarlo a seguir profundizándola . Lo que yo
estaba viendo no cuadraba para nada con la imagen de la mujer mas bien frígida
que tenia de mi hermana - Me daba cuenta en ese momento que la forma de ser que
yo conocía en la Sara era con seguridad el producto de su insatisfacción sexual
. Solo una mujer profundamente insatisfecha podrida ser capaz de esconder por
años el temperamento volcánico que ella estaba demostrando en ese momento . No
me cabía duda que la Sara no estaba haciendo esto por el dinero, ella siempre me
dijo que el dinero no le importaba, lo estaba haciendo porque ella veía en ese
viejo promiscuo y salvaje el macho destinado a sacar desde sus profundidades
sexuales todo el fuego guardado y que ahora que el macho llenaba todos sus
rincones podía fluir a través de su cuerpo endiabladamente hermoso llenando de
deseo no solo al viejo macho sino también a mi propio cuerpo que latía
solidariamente con ella.
Era una pareja de seres humanos maduros en que el macho aportaba la brutalidad
primitiva del deseo , desencadenado ahora sin control , sin barreras , sin
limites y en que la hembra se entregaba plena para satisfacer , por fin , todas
sus ansiedades retenidas por años en su cuerpo de diosa .
Y comenzó a quejarse , pero yo sabia que no era de dolor . Ella no sufría , ella
estaba dotada para recibir lo que le brindaban , se lo había tragado entero,
esperaba mas y el lo supo . Supo que lo que el siempre considero mucho ahora se
le hacia poco para Sara y entonces quiso , con su boca abierta y quemante
abalanzarse sobre los pechos de Sara y allí a centímetros de esos pezones
dilatados por el deseo, en ese mismo momento en que debería haberlo abrazado el
orgasmo mas formidable de su larga vida , sus músculos se pusieron tensos , su
boca se paralizó sin alcanzar el pezón que se le ofrecía y con un quejido
profundo y largo calló inerte sobre el cuerpo encendido de la Sara.
Mi hermana parecía disfrutar el orgasmo que la envolvía como un torbellino,
agitando sus piernas en el aire y buscando sus pechos con su propias manos ,
porque las del macho quedaron inmóviles,
En ese momento me acerqué alarmada a la cama para comprobar que el viejo ya no
respiraba.
La tía con los ojos dilatados gritaba desde su cama y a nosotras nos invadió el
pánico . No pensamos si no en huir de allí con las ropas en la mano hasta
nuestra casa.
Nos entró un silencio que ninguna de las dos se atrevía a romper .
Pasaron densos los minutos hasta que escuchamos que nuestros maridos entraban .
Venían de la casa de la Tía y nos preparamos para lo peor.
Yo estaba realmente asustada . El Marido de Sara , aun con su estetoscopio
colgando del cuello , nos hablo con voz autorizada.
- Fue un infarto fulminante… todo esta claro -
Se quedó un momento como mirando al vacío y luego como si pensara en voz alta
agregó.
- Tipo raro este tío Mauricio.
Luego acercándose a mi como si lo que iba a hablar solo me lo pudiera decir a mi
y no a la Sara ,su mujer, me susurró al oído.
- Estaba desnudo y tenia cara de felicidad - seguramente el viejo se estaba
masturbando porque tenia una “drástica erección post mortem “- ,
En seguida me pasó una carpeta que reconocí de inmediato , era el testamento.
- La tía dijo que te entregara esto-
Miré a la Sara y ella me sonreía mientras no dejaba de juntar y separar esos
preciosos muslos que ahora ya le conocía muy bien, como si aquel orgasmo
mortífero palpitara aun en su cuerpo y sus efluvios impregnaran el aire llenando
todo el ambiente de la habitación.