III
No me lo tuve que pensar mucho, que carajo, si allí todas
eran uno putones que mierda me importaba que fuera mi tía. La cosa es que yo
estaba como un potro en época de celo y en mi cuarto había una hembra (ya me
daba igual la edad que tuviese) con el culo en pompa deseosa de una buena poya.
Con cuidado me acerque a la ventana, por si a mi tía le daba
por salir antes de que yo entrase, miré y la pude ver aun tirada boja bajo en el
suelo, y con la falda remangada, de forma que se le podía ver perfectamente su
espectacular culo. Al ver que ella no parecía reaccionar, y ya con mas decisión
me acerque a la puerta de mi cuarto entre y cerré la puerta a mi espalda.
¿No te has quedado satisfecha? – dijo ni tía pensando
que era Olga la que entraba. Permanecí callado mientras me quitaba los
pantalones.
Vamos ven con mami – mientras decía esto alzaba su
culo ofreciéndolo –sabes que yo necesito mucho mas para quedar contenta.
Yo me acerque a ella me arrodille y sin mediar una sola
palabra la agarre por la cintura se la clave de un fuerte empujón, haciéndole
restregar su cara y su cuerpo por el suelo. Como es obvio reaccionó con
sorpresa, doblo la cara y estuvo a punto de decir algo (supongo que dirigido a
su hija) pero al verme a mí quedo con la boca abierta sin decir nada.
Hola tía, espero que con esto quedes contenta – le
dije mientras no paraba de bombear su coño desde atrás.
Ella intento decir algo pero estaba visto que, tal y como le
había dicho su hija, estaba loca por una buen polvo, así que volvió a mirar para
el frente y comenzó a mover las caderas como una loca. Yo me las prometía muy
felices pero no había contado con dos factores, por un lado mi ansia después del
espectáculo que había presenciado minutos antes, y por otro el hambre de polla
de mi tía. El ritmo que impuso fue tan intenso que era ella la que me estaba
follando a mí y no al contrario, como hubiese sido mi deseo. La cosa es que
entre los dos factores hicieron que me corriese antes de lo que yo estaba
acostumbrado, así que en vez de correrme en la cara de mi tía, que era lo que
tenía pensado, tuve que sacar con urgencia la polla de su coño y correrme en su
culo, entre tremendos alaridos.
Eres un cabrón – me dijo sin mirar me a la cara y aun
moviendo las caderas para restregarse contra mis huevos – ¿eso es
todo lo que sabes hacer?.
Sí no fuera por la falta de aliento le habría contestado
algo, pero no tenía fuerzas ni para respirar, cuanto menos para discutir. Además
que carajo me importaba que ella no se hubiese quedado satisfecha, ande yo
caliente......
Ella se volvió quedando sentada frente a mí y la vi tal cara
de puta que me volvieron las fuerzas y antes de que volviese a hablar me puse de
pié y agarrándola por los pelos le acerque la boca a mi flácida poya.
Ya sabes lo que tienes que hacer si quieres seguir
jugando, ¿verdad?
Estaba claro que quería seguir, pues se le iluminó la cara
con una sonrisa y acto seguido me cogió los huevos con las manos y comenzó a
meterselos en la boca alternativamente, así estuvo por unos minutos. Y cuando mi
polla comenzó a reaccionar me cogió por la cintura y me tiró sobre la cama. Acto
seguido ella se levanto y se desnudo completamente, era la primera vez que le
veía las tetas, y eran de un tamaño mediano, pero no estaban demasiado caídas
para su edad.
Ponte cómodo que ahora vas a saber lo que es follar –
me dijo con voz tajante, esa era mi tía, siempre dispuesta a madar. Ni que
decir tiene que la obedecí.
Así que me puse cómodo, termine de desnudarme y me estiré
sobre la cama. Acto seguido mi tía se subió a la cama, se puso de pié con las
piernas abiertas, lo que me dio una visión espectacular de ella. A continuación
bajó lentamente hasta clavarse lentamente mi polla (que ya se había recuperado
completamente) en su gran coño. Una vez se la clavo por completo, comenzó un
pequeño movimiento de caderas, parecía que disfrutaba de un placer que hacia
tiempo que añoraba. Al mismo tiempo, con las manos me acariciaba el cuerpo, con
una de las manos me acariciaba el pecho y con la otra me acariciaba los huevos,
aquello era el paraíso. Puede que ella llevara mucho sin follar, lo desconozco,
pero desde luego no había olvidado como se hacía. A medida que aumentaba el
ritmo de su caderas, aumentaba también el ritmo de sus caricias, hasta que dado
el ritmo que llevaba dejó de acariciarme los huevos y puso sus dos manos sobre
mis pechos para apoyarse mejor. Tenía los ojos cerrados, y no decía ni una sola
palabra, era obvio que estaba concentrada para su disfrute y que el mío le
importaba un carajo. La cosa es que el ritmo ya era frenético, y comenzaba a
abrir la boca buscando desesperadamente el aire, las caricias dejaron de ser
tales y comenzó alternar el clavarme las uñas en el pecho con los pellizcos en
los pezones, esto me estaba llevando al cielo, tanto que cuando comencé a
advertir que no iba a aguantar mucho mas empecé a pedir a mi tía que se saliese.
Ya tía ya, paraaa que me corro, paraaaaaaa tía paraaaaaa
Que pare – logró decirme entre bocanada y bocanada
– ni lo sueñes hijito. Esto se lo bebe todo mi coño, no sabes
lo sequito que estaba y nada como una buena corrida para volverlo a la vida.
Con esas palabras pareció que por fin se dio cuenta que no
estaba sola, y que estaba follando con un hombre y no con un muñeco.
Aaahhhh, aaaahhhhhh mi niño cuanto tiempo sin probar
esto, porfa dame mas no te corras todavía, vaaaaamoooos vaaamooooos – el
ritmo era tan frenético y yo estaba tan extasiado que ya prácticamente no
sabía ni donde estaba.
Yaaaaaaaa yaaaaaaa, haaaaaay haaaaaaaaaaaay me voooyyy me
voyyyyyyyyy, aaaaaahhhhhhhhhhh – y comencé a correrme como no lo había
hecho en mi vida, creo que llene de litros de semen el cono de mi tía, ni
juntando todos los polvos que había echado con mi novia podía llegar a éste
ni en intensidad, ni en gusto, ni siquiera en la cantidad de leche, aunque
los juntase todos en uno.
Debí de perder el conocimiento, o si no fue eso poco debió de
faltarme pues no recuerdo muy bien como se corrió mi tía, ni si tardo mucho, lo
mismo fueron segundos, pero a mi me pareció mucho mas. Lo siguiente que recuerdo
fue que mi tía estaba sobre mi pecho totalmente empapada de sudor y que comencé
a sentir un escozor en mi pecho. La empujé a un lado para poder respirar mejor,
me miré el pecho y pude ver que lo tenía totalmente arañado, incluso algunos de
los arañazos comenzaba a sangrar. Parecía mentira que mientras me había estado
arañando no me había percatado de nada. Mi tía parecía reaccionar un poco,
levanto un poco la cabeza para mirarme y a continuación paso su brazo sobre mi
pecho, por lo que di un pequeño respingo por el escozor. Al ver mi reacción ella
se incorporo un poco para saber que había hecho que yo reaccionara así, y al ver
las heridas se incorporo un poco mas y me dijo en un tono dulce – pobrecito
mi niño, que bruta que es tu tía, pero no te preocupes que yo voy a cuidar de
ti. – y acto seguido comenzó a lamerme las heridas.
Perdí la noción del tiempo, y casi del espacio, la cosa es
que no sé que hora era cuando ocurría aquello, ni cuánto ocurrió el resto de la
noche y madrugada, pues mi tía se quedo toda la noche conmigo. Llegue a dormirme
fruto del agotamiento, pero entre sueño y sueño pude ver, y sentir, como mi tía
me lamía el cuerpo entero, desde las heridas del pecho hasta mi lastimada polla.
Es mas incluso creo recordar que me volvió a follar, pero esto último no lo
puedo asegurar del todo.
Al día siguiente me desperté solo en mi cama, ya era tarde,
hice intención de levantarme para mirar la hora, pero el agotamiento me hizo
volver a tumbarme. Estiré la mano hacía la mesita de noche para coger el reloj,
cuando lo puede alcanzar pude ver que era verdaderamente tarde, eran las 12:30
del mediodía.