Saludos a todos los lectores de TodoRelatos, me llamo Ramón y
voy a contaros la excitante aventura que viví con mi hermana hace unos meses.
Desde pequeñitos mi hermana y yo hemos estados muy unidos.
Somos mellizos, así que lo hemos vivido casi todo juntos, crecimos juntos, vamos
juntos al colegio, vivimos la adolescencia juntos, ahora tenemos 18 años así que
pude ver como mi hermana pasaba de ser una niña a una atractiva chica como es
ahora. La verdad es que el cambio ha sido a mejor. A pesar de que todavía no
está totalmente desarrollada, mi hermana Clara es una mujer de bandera. Es la
típica lolita de esas que se exhiben en Internet (y eso es precisamente lo que
la hundió). Es alta, mide 1.70, delgada y con un cuerpo muy bien definido. Sí,
ya se que los hombres sólo nos fijamos en las tetas, pero ella tenía mucho más
aparte de eso (aunque las tiene bien grandes, es cierto). El culo es firme y
compacto, de esos redonditos que dan ganas de estrujarlo, las piernas largas y
perfectas, una melena morena, ojos verdes y en general cualquier cosa que
calentaría a un hombre. Ella es consciente de ello aunque no se viste de forma
provocativa, sobre novios se que tuvo uno con el que rompió hace poco, supongo
que ya habría perdido la virginidad a esas alturas.
Nuestras relaciones siempre fueron buenas, con nuestras
discusiones como todos los hermanos pero por ejemplo yo fui su paño de lágrimas
cunado rompió con su novio. Sobre lo que estáis pensando, no, nunca he sentido
(mejor dicho, sentí) una atracción física hacia ella, aunque en los típicos años
de la adolescencia en los que te matas a pajas no había dudado en mirarle las
tetas, y ella se había paseado ligera de ropa delante de mí bastantes veces,
aunque no le di mayor importancia. Por mi parte he tenido un par de novias,
aunque no se porque mi hermana nunca las aceptó, de hecho cuando se las presenté
me solía decir que era muy hábil en rodearme de las chicas más estúpidas del
colegio.
Esta historia tuvo lugar hace unos meses. Era viernes y mi
hermana se disponía a salir con sus amigas, yo en cambio me tenía que quedar en
casa amargado terminando un trabajo para la clase de historia. Mientras andaba
por el pasillo observé la puerta del baño entreabierta y vi a mi hermana
maquillándose y dispuesta para salir. La verdad es que iba preciosa, con unos
vaqueros ajustados pero con ese cuerpo todo le quedaba bien.
-No traigas a ningún chico a casa eh…
-Que niño eres todavía hermanito ¿te molestaría verme en la
cama con otro hombre?
-Primero tendría que partirle la cara por tirarse a mi
hermana, luego quizás nos llevaríamos bien
-Jajaja
La verdad es que este tipo de conversaciones entre mi hermana
y yo eran muy frecuentes, siempre nos estábamos picando sobre temas de sexo.
A los 10 minutos entró en mi habitación para despedirse y
tras hacer lo mismo con mis padres que estaban en el piso de abajo oí como
se cerraba la puerta.
La siguiente hora me la pasé lidiando con el aburrido trabajo
de Historia. Cuando lo terminé busqué mi memoria USB para guardarlo. Por más que
rastreé la habitación no logré encontrar nada, por lo que fui enseguida a la de
mi hermana por si había algo allí. Se había dejado el ordenador encendido, no
logré encontrar mi memoria USB pero encontré otra que no había visto hasta
entonces en el fondo de un cajón. Tenía capacidad para 2 gigas, más que la mía,
así que la metí en un puerto del ordenador de mi hermana para ver si estaba
vacía. Había dos carpetas, una llamada "clase de historia" y otra "religión". Me
sorprendió lo de religión pues hacía dos años que no dábamos esa asignatura en
el colegio así que la abrí. Sólo había un vídeo de no demasiado tamaño.
Intrigado lo abrí, y lo que contemplé cambió mi vida.
Lo primero que vi fue una grabación de la webcam de mi
hermana, los primeros segundos sólo se veía su cama, pero después vino la
fiesta: aparecía mi hermana completamente desnuda, sólo llevaba un sombrero de
cowboy pero el resto iba total y completamente en pelotas. Mi corazón se aceleró
cuando vi que se subía a la cama y cogía una polla de plástico de unos 20 cm.,
empezó a sonar música y mi hermana se introdujo ese armatoste por su coño. Tengo
que describiros como era la escena: lo primero que me sorprendió fue ver que mi
hermanita se había depilado totalmente su coño, nunca la había visto desnuda
desde que éramos pequeños pero la verdad es que su cuerpo se había desarrollado
muy pero que muy bien: las tetas eran sencillamente espectaculares, grandes pero
sin llegar a gigantes, perfectamente redondas y firmes. Su cuerpo era delgado y
su culo aparentaba ser duro como una piedra. Pude ver su tatuaje en la nalga
derecha (me había dicho que lo tenía pero no me lo había dejado ver) era un
delfín que le quedaba de muerte. A todo esto ella continuaba con su masturbación
frente a la cámara, a juzgar por su cara lo estaba pasando francamente bien.
Cuando me quise dar cuenta noté que mi polla pugnaba por salir de mi pijama,
joder, ¡me había excitado con mi propia hermana!
El vídeo duraba solamente un minuto pero lo tenía que volver
a ver. Rápidamente saque el lápiz USB y lo llevé a mi habitación, copié el video
en mi escritorio y dejé el lápiz donde lo había encontrado. Cerré la puerta de
mi habitación y me dispuse a visionarlo de nuevo. Me prometí mil veces que no me
masturbaría viendo ese vídeo pero no lo cumplí. Me saqué la polla del pantalón y
comencé a pajearme mientras veía a mi hermana sentarse sobre esa enorme polla de
plástico. No tardé ni 20 segundos en correrme como nunca, echando chorros de
semen sobre la mesa del ordenador que me costaron bastante papel higiénico
limpiar. Me sentí un poco culpable por haberme pajeado con mi propia hermana
pero es que quien podía resistirse ante esa lolita.
Esa noche no pude dormir dándole vueltas al dichoso vídeo, de
hecho de madrugada tuve que encender el ordenador de nuevo y volver a
masturbarme de lo caliente que estaba. La verdad es que ese video era pura
dinamita. A las 4 oí como mi hermana abría la puerta de casa, pegué la oreja a
la pared de mi habitación (nuestras habitaciones eran contiguas) pero solo oí
como se quitaba la ropa (nueva erección) y se metía en la cama. No me lo quitaba
de la cabeza, asumí que mi hermana me gustaba, y tenía algo que me daba una
posición de ventaja sobre ella. Era mi deber sacarle partido.
Pasé el fin de semana maquinando lo que podía hacer, dándole
vueltas a como tener a mi hermana a mis pies. Mi plan era claro: acostarme con
mi hermana. No solo follar, sentía algo más por mi hermana que hasta ahora había
permanecido oculto, me había puesto celoso pensar que ella se desnudaba ante
otros hombres, puede sonar machista pero así es. Tenía que lograr que mi hermana
cayera en mi trampa, así que lo dispuse todo, opté por chantajearla.
Esperé al domingo por la noche, a las 23 podía oír como
chateaba con alguien por el Messenger. Decidí mandarla un correo en vez de
decírselo en persona.
Hola hermanita. No me voy a andar por las ramas: ayer
rebuscando en los cajones de tu habitación vi algo que no tendría que haber
visto. Ya sabes a lo que me refiero. A partir de ahora te tengo a mi merced y
vas a hacer lo que te ordene. Si ten niegas, solo tengo que mandar este vídeo a
toda la gente del colegio, con lo que eso conllevaría. Mañana pasarás tu primera
prueba: quiero que vayas al colegio vestida (no desnuda como en tus videos,
vestida) de la manera más sexy que puedas. Quiero que te retrases 15 minutos y
que entres a clase cuando el profesor ya haya comenzado la lección para que
todos vean lo caliente que eres. Por supuesto tu no dirigirás a mi en ningún
momento, si quieres hablar conmigo hazlo a través del teléfono móvil. Pórtate
bien y un beso. Ramón
Lo mandé y esperé su reacción. A los pocos segundos oí como
abría la puerta de su habitación rumbo a la mía, intentó abrir la puerta, pero
había echado la cerradura. Dio un puñetazo en la puerta.
-Abre la puerta hijo de puta
No dije nada
-¡¡¡¡¡Ábrela cabrón!!!!
Cuando se cansó volvió a su habitación y oí como tecleaba, a
los pocos segundos me llegó un email suyo
HIJO DE PUTA ME LAS VAS A PAGAR TODAS JUNTAS ERES UN CABRÓN
PAJILLERO NO VOY A PLEGARME A TUS CAPRICHOS
Contesté:
Ahora mismo estoy escribiendo un mensaje a todos los chicos
de mi clase: tú eliges, puede ir sobre el trabajo de historia o sobre lo que
haces en la soledad de tu habitación. Mañana acabo de redactarlo.
Se lo mandé y apagué el ordenador, pude oír como me insultaba
a través de la pared. Encendí mi MP3 y me relajé, mañana sería un día muy duro.
A la mañana siguiente mi hermana no dio señales de vida, por
lo que salí al colego yo solo. Mientras hablaba con mis amigos a la entrada de
clase miraba continuamente por si veía a mi hermana. Ni rastro.
El profesor llegó y nos sentamos. Comenzó con su aburrida
lección de matemáticas, yo miraba al reloj, 5 minutos, nada, 10 minutos, nada,
20 minutos, nada, empecé a impacientarme. En ese momento ocurrió. Como estoy
sentado al lado de la puerta oí el ruido de tacones en los desiertos pasillos
del colegio. Sonreí. No pasó ni un minuto hasta que se abrió la puerta, todas
las miradas de la clase se giraron hacia ella, incluido el profesor.
Efectivamente era mi hermana, y tuve que aguantar la
respiración cuando la vi: llevaba una blusa blanca anudada a su cintura que
dejaba ver su ombligo y apretaba sus tetas, por debajo una minifalda vaquera que
apenas cubría su culo, cuando me dio la espalda la entrar vi que sobresalía el
hilo rojo de un tanga. Buscó una silla donde sentarse cuando el maestro habló:
-Clara, que horas son estas de llegar
-Lo siento profesor, pero me he quedado dormida, no volverá a
pasar
Se puso roja y se sentó. La clase permaneció en silencio unos
segundos, oí cuchicheos y rumores, el amigo que se sienta a mi lado se giró y me
susurró.
-Joder con tu hermanita Ramón
Yo también estaba aluciando, no pensé que se lo fuera a tomar
tan en serio. Tuve que ponerme un folio en la bragueta para ocultar mi tremenda
erección.
La clase continuó yo miraba a mi hermana pero ella solo
miraba a la pizarra.
Cuando finalizó la lección nos levantamos, yo salí con mis
amigos al pasillo y con el rabillo del ojo vi que ella también se levantaba.
Fuera mientras mis amigos comentaban como iba vestida mi hermana intercambiamos
algunas miradas, ella parecía furiosa.
-Oye Ramón consíguenos una cita con tu hermana
-Como te controlas en casa con ese monumento al lado
-Os queréis callar, pervertidos
Mi hermana era de mi propiedad.
Cuando iba hacia el comedor recibí un mensaje de mi
hermana
Estarás contento, ya me he convertido en la zorrita del
colegio, quiero que devuelvas mi video YA
Contesté
Esto no ha hecho más que comenzar hermanita
Por la tarde teníamos clase de gimnasia y decidí poner a
prueba a mi hermana de nuevo.
Hola, has pasado la primera prueba con matrícula de honor,
ahora te toca dar el do de pecho. Quiero que al terminar la clase de gimnasia
vayas al vestuario de chicos y digas que han cortado el agua en el vuestro y que
si podrías ducharte allí. Te dejo que vengas cuando la mayoría de los chicos se
hayan ido, pero yo estaré esperando para ver como lo haces. Creo que no hace
falta recordarte a lo que te expones si no cumples tu parte del contrato. Un
beso
En un minuto llegó la respuesta:
Eres un cabrón y un pervertido
La clase de gimnasia pasó, el grupo de chicos estaba bastante
alejado del de chicas así que no pude ver a mi hermana. Ya en el vestuario tardé
en ducharme a propósito, cuando salí apenas quedaba seis o siete persona
vistiéndose. Empecé a secarme cuando apareció mi hermana.
Iba envuelta en una toalla blanca que apenas le cubría el
cuerpo, me sorprendió ver su entereza y que no parecía nerviosa. Enseguida se
formó un silencio en todo el vestuario, y todos se quedaron mirándola.
-Perdonad chicos pero han cortado el agua en el vestuario de
chicas y yo era la última en ducharme, así que espero que no os moleste que me
duche aquí
Hubo varios segundos de silencio y de miradas entre nosotros,
yo también tuve que disimular y poner cara de asombro.
Ante el silencio mi hermana se encaminó hacia las duchas, que
estaban al fondo del vestuario. Reaccioné y la seguí, varios amigos hicieron
ademán de ir ellos también pero levanté el puño en señal de amenaza. Cuando
llegué vi que mi hermana había tendido su toalla sobre la entrada de la ducha
para protegerse y que no la vieran. Como en esas duchas solo nos duchábamos
nosotros no había ningún tipo de cortina. A pesar de todo ella puso su toalla a
modo de cortina colgándola del techo aunque no la cubría del todo, solo hasta la
cintura. Cuando llegué pude ver su duro y prieto culo, y ese tatuaje que me
volvía loco.
-Como se te ocurra mirar te mato
-Tranquila Clara, hice como que dejaba de mirar pero me puse
lado
Enseguida oí como abría el grifo y el agua empezaba a fluir.
-Oye Clara, no se si te me he pasado un poco con todo esto
Esperé unos segundos pero no respondió.
-Quiero decir, que igual no tendría que haberte chantajeado
Vi como se giraba y aprecié su depilado coño
-Me ha servido para darme cuenta de muchas cosas hermanito,
dime ¿vas a acabar con esto o tienes alguna prueba más?
-Bueno la verdad es que me quedaba una pero si quieres lo
dejamos
-No-me interrumpió- estoy dispuesta a hacerla si quieres
-Bueno, no es necesario pero...
-Insisto, estas pruebas han despertado algo en mí que no
imaginaba.
Terminó de ducharse y me giré para no verla desnuda. Oí como
se enrollaba en la toalla y pasó a mi lado, mi erección en estos momentos era
máxima y cuando vi su cuerpo mojado apenas cubierto por la toalla estuve a punto
de explotar.
-Acuérdate de mandarme el mensaje
Buf... me había dejado como una moto, saqué el móvil del
bolsillo de mi pantalón y escribí el siguiente mensaje:
Has pasado las dos primeras pruebas con muy buena nota,
todavía te queda una última. Quiero que en la hora de biblioteca intentes
calentar al máximo al bibliotecario, esta vez no te daré instrucciones precisas,
depende ti y de tu imaginación. Un beso donde tú quieras.
Me vestí y salí del vestuario, quedaba media hora de recreo
antes de clase de biblioteca.
Bastante caliente, llegué a la biblioteca y me senté en una
posición estratégica desde la que veía toda la sala, el bibliotecario, don
Casimiro, era un señor de 60 años que trabajaba en el colegio desde que se
fundó, ahora estaba en la biblioteca esperando su jubilación. Nosotros nos
reíamos de él porque siempre se quedaba alucinado mirando a las chicas y babeaba
en cuanto veía un buen escote o una atrevida minifalda. Precisamente así llegó
mi hermana a la biblioteca, con los modelitos que habían causado más de una
erección en la clase de matemáticas esa misma mañana. A don Casimiro no tardó en
írsele la mirada al espectacular cuerpo de mi hermana, por si fuera poco se
sentó enfrente de él abriendo las piernas y enseñando su minúsculo tanga. Cogió
un libro de encima de la mesa y empezó a leerlo. El bibliotecario estaba rojo y
con un notable bulto en el pantalón, mi hermana leía el libro con un dedo metido
en la boca, la verdad es que se le daba bien eso de calentar a los hombres.
En menos de un minuto se levantó y se acercó a Casimiro a
preguntarle algo, se inclinó de tal manera que su escotada blusa mostró sus
enormes tetas y las puso en las mismas narices del pobre viejete que no daba
crédito. Yo tampoco me lo creía y me coloqué detrás de una estantería para tener
una mejor vista de la situación. Ella hizo como que se le caía un lápiz y se
agachó a cogerlo, dejando ver su tanga. Yo no pude más y tras comprobar que no
había nadie cerca de mi me saqué la polla del pantalón y me empecé a masturbar
con rapidez. Ella terminó de calentar al bibliotecario y me empezó a buscar con
la mirada por la sala, hasta que dio conmigo, al principio me dio vergüenza que
mi hermana me viera pajeándome pero no podía parar con la paja y la situación
era morbosísima, por lo que no tardé mucho en correrme ante la atenta mirada de
Clara, derramando abundantes chorros de semen en los libros de la estantería.
Durante el resto del día no cruzamos palabra aunque a veces
nos mirábamos divertidos, yo ya sabía que tarde o temprano me la iba a follar y
ella seguro que pensaba lo mismo.
Volví a casa a las 14 y ella llegó un poco después. Después
de comer mis padres salieron a hacer unas compras y nos quedamos solos mi
hermana y yo. Estaba un poco arrepentido por haberla chantajeado de esa manera y
decidí borrar el vídeo en la que aparecía masturbándose en su cama y que había
dado origen a ese tormentoso día. Me levanté del sofá y me dirigí a su
habitación. Llamé para entrar.
-Pasa
Abrí la puerta y la vi tumbada en la cama leyendo un libro,
iba vestida con una camiseta y unos pantalones muy cortos.
-Vengo a darte tu USB para que veas que cumplo la promesa de
borrarlo. Me senté frente a su ordenador y metí el lápiz en la ranura.
Se levantó de la cama para ver como lo borraba, cuando estaba
a punto de dar a la tecla "Supr" mi hermana cogió el ratón.
-Espera, quiero volverlo a ver, que no me acuerdo de cuando
lo hice
Ante mi sorpresa hizo click en el icono y se volvió a abrir
el vídeo que tantas pajas me había provocado. La situación era de lo más
excitante, los dos juntos viendo las imágenes de como se despelotaba y se metía
ese rabo de plástico en su chochito. Estaba tan caliente que a pesar de todos
mis esfuerzos la erección fue inevitable. Para colmo, como llevaba el pijama no
había manera de ocultarla.
-Vaya vaya hermanito que es eso que tienes ahí- y sin mediar
palabra estrujó mi rabo en sus manos, parecía alucinada como si no hubiera visto
una verga antes.
Yo intenté zafarme pero ella agarraba mi miembro con más
fuerza, mi pijama estaba a punto de reventar.
-¿Todo esto es por mí, de veras te excito tanto?
Yo ya no podía más y se lo acabé confesando.
-Es por ti, desde que te vi en ese vídeo no paso un día sin
que me pajeé viéndolo, nunca imagine que con 18 años ya fueras tan zorra.
-¿Zorra eh? Ahora verás.
Abrió el armario y ante mi sorpresa sacó el sombrero de
cowboy que se ponía en el video, luego rebuscó en una caja de zapatos y sacó la
enorme verga de 20 cm. que se introducía. Se desnudó completamente dejando ver
su precioso cuerpo y se puso en la cama a cuatro patas. Sin mediar palabra se
empezó a meter el consolador en su depilado chochito que empezó a extraer sus
flujos a un ritmo acelerado. Me miraba con una cara de zorra indescriptible y se
metía el dedo en la boca para darse un aire de lolita.
La situación estaba al rojo vivo y no dudé en sacarme la
polla del pantalón del pijama y empezar a pajearme con esa escena. Mi rabo
creció como un cohete y nos masturbamos frenéticamente, mirándonos pero sin
tocarnos no tardamos mucho en corrernos, primero fue mi hermana que tuvo un
orgasmo delicioso con esa polla de plástico en su interior y empapando la colcha
de su cama, después yo me corrí lanzando chorros de lefa que me empaparon las
manos, las rodillas y cayeron hasta al suelo. Respiramos agotados por el
esfuerzo que habíamos hecho pero al mismo tiempo sabíamos que aquello no iba a
acabar así. Mi verga se recuperó muy rápidamente y estuvo en posición de combate
a los pocos segundos. Me desnudé y me acerqué a la cama, donde mi hermana me
esperaba abierta de piernas.
-No sabes las ganas que tenía de follarte hermanita.
-Cállate y métemela ya o voy a enloquecer, quiero que me
llenes con tu leche.
Sumergí mi cabeza en su empapado y ardiente coño y jugueteé
con mi lengua que recorrió su cueva y provocó que mi hermana arqueara su espalda
de puro placer y se corriera llenándome la cara con sus flujos. Loco de lujuria
besé todo su cuerpo, su tripa, sus preciosas tetas y sus pezones que apuntaban
al techo hasta que nos fundimos en un beso de tornillo.
Mi hermana no perdió el tiempo y se puso a chuparme la polla
frenéticamente, estábamos los dos como locos, a pesar de su edad se veía que mi
hermana tenía experiencia en el tema porque me hizo una mamada perfecta, se
metió todo mi rabo de una vez y me acarició los cojones, a veces se lo sacaba y
chupaba solo la punta mirándome con cara de puta. Estuve a punto de correrme
pero paré porque quedaba lo mejor.
-Quiero que me folles cabrón, quiero que me la metes y me des
duro por todo lo que ha pasado hoy en el colegio
Sin mediar palabra se la metí de un golpe, entró a la
perfección pues estaba muy lubricada. Empezamos a follar a un ritmo acelerado,
yo estaba encima y ella me agarró el culo para que se la metiera hasta el fondo
e intentaba aprisionar mi pene con las paredes de su coñito. A los pocos
segundos se ruborizó y dio un largo suspiro, acababa de tener otro orgasmo, yo
seguía penetrándola con dureza aprovechaba para mordisquear sus pezones y ella
me abrazaba con sus piernas.
Cambiamos de postura y ella se puso a cuatro patas
ofreciéndome una privilegiada vista de su empapado coño. La agarré de las
caderas y se la volví a meter de golpe, mientras sentía como mis cojones
chocaban contra la entrada de su cueva. Mi hermana inició un movimiento circular
con su culo que me hizo estar al borde de la corrida muchas veces. Nos
entregamos en un polvo de escándalo que nos hizo gritar y gemir de placer a los
dos.
-Métemela más fuerte cabrón
-Vete preparando que te voy a llenar tu coñito de puta con
toda mi leche
No recuerdo cuanto tiempo estuvimos follando porque perdí la
noción del tiempo, puede parecer inconsciente esto que voy a decir pero no
utilizamos ningún tipo de protección, yo di una embestida final, clavé mi pene
en lo más profundo de su vagina y me corrí como nunca, llenándola con mi semen
que acabó saliendo de su coño y manchando todas las sábanas.
Nos besamos y nos acariciamos durante unos minutos más y
finalmente nos dormimos abrazados, disfrutando del maravilloso incesto que
acabábamos de cometer.