Nada más que decir
Hoy decidí escribir un poco de esta historia
Historia por su pasado y la trama que en ella hubo
Nada de esto es sobre ti, o sobre mi, o lo que fuimos o llegamos a ser
Se trata de un instante inoportuno donde se toparon nuestros mundos
Ya todos nuestros pasos, encuentros y vivencias tenían plasmados el futuro,
No fue un momento cualquiera, ese en el que te analizaba y con recelosa sospecha
me mantuve en tu vida.
No fue un momento cualquiera, ese cuando desconociste la
pureza de mi amor
Y aún así se que te atormenta el reflejo de tu soledad al negarte a pintar de
colores tu vida.
Es muy cierto que la vida va dejando pistas, la vida te habla
sigilosamente sin sonido alguno…es ahí donde debías encajar los hechos y
entender tu mensaje de vida.
Pero no fue así, muchas cosas no fueron hechas para las
personas que no aprecian la felicidad; es por ello que tus decisiones nunca
serán las correctas y mucho menos te traerán algarabía al corazón.
En dado caso, no he sido buena para controlar mis impulsos, más de una vez he
actuado sin sentarme a pensar.
De todos modos, si mi vida hubiera venido con manual, lo mas
seguro es que no hubiera sabido leer, así pues no creas que el desequilibrio
está solo en tu lado.
Desde un principio y hasta ahora, después de quemar en la hoguera del pasado
todo lo que pudo ser el destino de nosotros, aún recuerdo que al mirarte mi
mente quedaba suspendida porque tus ojos dos abismos, agujeros sin fondo, nunca
transmitieron sentimientos ni brillo.
Ya era costumbre el torturarme en tu ausencia y mi ceguera;
sin dejarte de pensar llegué a escribir más de una línea.
Es ahora que despierto y recuerdo "no es de humanos perdonar
enteramente, ni comprender la vida del que está ausente de su propia realidad".
De todas formas perdono a media, tu falta de cordura, tu careta y descaro.
Recuperando este tiempo perdido….el futuro siempre esconde parte de la verdad
que en el pasado nunca encuentras…. Nunca es tarde para cultivar nuevos sueños,
aunque tenga que cargar con un pedazo de ti.
Y acá concluyo dándole al mundo mi entera claridad, este final feliz
Feliz porque nunca has servido para nada, me equivoqué descaradamente, y aún así
tengo conmigo nuestro hijo (nuestro para no decir que soy la virgen María) como
muestra de que no estábamos tan errados.