El 25º relato que ilustro. Y el segundo relato que escribe mi
chica, después de "el exquisito sabor de la sangre". Después de este relato
tengo pendiente ilustrar uno llamado "Gabriel" escrito por Lou Wild.
Espero que les guste este relato de la famosa factoría
"Disney". Es el primero que hago de estos, pero espero que no sea el último.
Yo…yo… me…-llevándose una mano a la cara en gesto de
nerviosismo- princesa no puedo yo.. no ¡no debo!
-¡¿ No decías que tu eras diferente? ¿Qué no eras como
los demás príncipes?!
- si, y lo soy. Soy…- bajando la cabeza- …totalmente
distinto…
-Si así fuese cumplirías mis deseos.
- pero Jasmin…
-¿acaso ya no quieres descubrir un nuevo horizonte
conmigo?¿llevarme a un mundo ideal? ¡Quiero ese mundo en el que solo
existamos tú y yo!
- Jasmine, entra en razón, lo que deseas es
-¡lo que deseo despertar tales pasiones sobre el príncipe
Alí, que no pueda evitar hacerme el amor aquí y ahora!

Al oírlo el genio, que se hallaba en poder de la princesa
desde el instante en que esta rozó la lámpara, asomó un dedo y…
Aladdin advirtió sorprendido que su miembro se ponía más
duro de lo que jamás había estado. La princesa, en verlo, sonrió y se acercó
hacia él, con su cuerpo desnudo, contoneando las caderas.
Aladdin sentía un fuego incontenible que ardía en sus
adentros.
Comenzó acariciando su cuerpo desnudo y en un gesto
rápido la tumbó sobre la alfombra mágica que se hallaba reposando al lado de
ellos y se puso de rodillas sobre ella.
Jasmine, satisfecha, y con una inevitable sonrisa pícara,
lo empezó a desnudar; acariciaba su torso mientras le quitaba el chaleco y,
cuando fue a por los pantalones, se incorporó un poco, quedando su cabeza a
la altura de su duro miembro ahora libre de ropajes.

Jasmine, complacida ante el tamaño y rigidez del pene de
su Alí, se sentía más y más deseosa de ser desvirgada.
-vaya…bonito sable. Príncipe. ¿No vas a mostrarme lo bien
entrenado que estas?
Aladdin se sentía como una vulgar rata callejera, ella
creía que era el príncipe Alí, y el no quería mentirle, pero por más que
buscaba las palabras con que contarle la verdad y el porqué, tenía los
pensamientos bloqueados por la magia, o la falta de riego sanguíneo que se
hallaba concentrado en cierta zona de su cuerpo que la princesa acariciaba
incesantemente.
-Jasmine te deseo, te deseo tanto…pero debes saber…
-¿el que? Ah… quizás no lo hago bien… a ver así que tal…
Jasmine acercó más y empezó a lamerle el capullo con
movimientos rápidos, ondulantes y juguetones,

para seguir metiéndosela en la boca mientras miraba a los
ojos a Aladdin cuya expresión estaba transformada por el placer.
Con un movimiento lento se la metía y la retiraba un poco
de su boca , dilatando su garganta lentamente, y abarcando cada vez más
recorrido hasta metérsela completamente.

Aladdin sentía su poya tan dura que parecía que fuese a
estallar, la humedad caliente de la boca de Jasmine despertaba un fuego
intenso bajo su vientre, un placer ardiente que latía más apasionado cada
vez que sentía su lengua húmeda y caliente relamerlo en un movimiento
circular mientras sus labios rozaban con su piel. Pero la culminación del
placer fue en el momento en que ella succionó levemente su polla como si de
un beso se tratara. En ese instante de placer sublime, su cuerpo reaccionó
expulsando su leche caliente directa a la boca de la princesa, manchando
parte de su mejilla.
Jasmine tragó, se la sacó de la boca, y sonriéndole sin
apartar sus ojos de los de él, se limpió la mejilla con el dedo índice y sin
apartarle la mirada se lo metió en la boca y lo lamió como si del falo de
Aladdin se tratara.

Y cómo el deseo de Jasmine aún no se había visto
satisfecho, no dio tiempo a reponerse de la corrida que Aladdin la volvía a
tener más dura que el pan de hace 2 semanas.
Jasmine, invadida por el morbo y la pasión, abrazó la
cadera de Aladdin con sus piernas haciendo avanzar su pelvis hacia su cuerpo
desnudo, provocando así que el pene de Aladdin entrase dentro de la
princesa, desvirgándola.
Jasmine sintió un dolor intenso que en pocos segundos se
convirtió en el mayor placer que jamás hubiese experimentado hasta el
momento.
Jasmine, entonces, agarró las nalgas de Aladdin haciendo
fuerza hacia si, y dejándolas retroceder de nuevo una y otra vez, iniciando
así un movimiento lento pero constante que, a medida que la princesa se iba
humedeciendo y abriendo paso a sus adentros, se iba acelerando.
Jasmine sentía que cuanto más rápido y seco era el
movimiento de Aladdin, menos dueña era ella de su cuerpo que, a medida que
era invadido por la pasión, parecía cobrar vida propia.

Aladdin estaba cada vez más cachondo, viendo como el
cuerpo desnudo de la princesa se retorcía de placer, su mirada, y con sus
gemidos clavándose en su oído como un susurro constante a la par que notaba
su aliento contra su oreja. Si seguía así no aguantaría mucho así que salió
de encima suyo, con un movimiento rápido la puso a 4 patas, y la penetró de
nuevo. Le agarró de las caderas y continuó moviéndose, esta vez más rápido
ya que la posición le daba mas libertad.

La princesa se sentía humillada por la postura en la que
la había colocado, pero en cuanto advirtió el cambio de su roce interno, y
girándose un poco vio los ojos de Aladdin clavados en sus nalgas con esa
mirada de deseo, se limitó a dejar de pensar y a abrirse paso al placer que
la nueva postura le ofrecía.
Se sentía cada vez más húmeda, menos dueña de su cuerpo,
y más agotada, casi rozando el desmayo, pero era la mejor sensación, con
diferencia, que jamás había sentido. Estaba…como poseída.
Entretanto Aladdin descubría que el cambio de pose no
había sido positivo si quería aguantar mucho más, el no ver su rostro ni
sentir su aliento no le servían de mucho ante los gemidos, cada vez más
altos de la princesa, y la visión del final de su espalda, ni siquiera la
preocupación por que alguien los oyera le bajaba lo k el genio y la princesa
habían hecho subir.
Alí, creo que si sigues así mucho más me desmayaré.-
dijo la princesa a media voz y entre gemidos.
Así que, dejando de intentar aguantar, aceleró el
movimiento una vez más y se corrió. Jasmine, en el momento en que Aladdin se
corría, y al notar como el pene se endurecía y se movía, notó un incremento
de placer.
Una vez cumplido el deseo de la princesa, Aladdin la
abrazó tal como estaban, Jasmine se tumbó y se giró hacía él y quedaron
desnudos y abrazados, mirándose en silencio durante horas.
-Princesa, deberíamos volver a palacio o preocuparemos al
sultán.
- ha sido maravilloso- dijo ella con una sonrisa y brillo
en los ojos.
Ambos subieron sobre la alfombra mágica y volvieron a
palacio, donde, en el balcón de la habitación de Jasmine, se despidieron con
un dulce beso.

…………………….final part 1…………………….
Espero que les haya gustado tanto como a mi ^^ (Bueno en
realidad me hubiera gustado más que Aladdin hubiera sido el "acosador" de
Jazmin y que esta fuera más bien una santa que luego se hubiera ido
animando… Pero bueno, lo ha escrito una chica… ¿Qué quereis?...
Me gustaría que me dejarais algún comentario, sobre si os
ha gustado o no el relato y/o las imágenes, si os gustaría leer una segunda
parte… o propuestas para algún otro relato sea de Disney o no^^.
También podeis dejar comentarios en mi página web.
www.johandark.com
Grácias. Atentamente.
JohanDark