Creo que me gustas II
Para mayor referencia ver "Creo que me gustas"
Poco tiempo después de empezar la mamada el acarició mi
cabeza como guiándome y en eso siento como me presiona la cabeza contra su verga
haciéndome que a arcadas me la tragara toda, sorprendentemente para ser mi
primera verga y de esa longitud, pude introducirla hasta la garganta y por una
parte quería que se quedara ahí pero por otra casi me ahogaba con semejante
deliciosa monstruosidad y en eso empiezo a sentir como de repente se empieza a
hinchar y siento que se estaba viniendo en mi boca y no saben como lo disfrute,
me lo pude tragar todo, porque fueron cuatro disparos los que lanzó contra mi
garganta, el sabor era dulce y salado espeso pero liquido , era una ambrosia que
llenaba mi cuerpo de felicidad. Carlos se levantó y fue hacia el baño que estaba
dentro de su cuarto y se "limpió" y en eso regresó como si nada hubiera pasado,
todavía con pasión en los ojos y lujuria en la boca me observo inclinado en la
cama y supe que ahí no terminaba….
Fue cuando me dijo: ¿Ahora como le hacemos, primero yo o tu?,
cosa que me hacía quedar en la incógnita de: ¿A qué se refiere? Y fue cuando me
quede mirándolo a los ojos como diciendo "Amor hazme tuyo y hazme lo que
quieras", Mi reacción solo fue decirle "hazme lo que quieras", pero mi lengua no
reaccionaba después de tantas emociones que hoy en día todavía me hacen excitar
de pensarlas, reaccione a su pregunta tartamudeando y hasta dudando de la
veracidad del momento. No dudé más y me coloque en la posición más común y
cotidiana que la gente suele hacer (Me puse en cuatro sobre su cama), y el
viendo que me puse, no dudo ni un minuto en ir a colocarme esa monstruosa barra
de deliciosa carne; yo sólo podía sentir como se restregaba por mi culo y me
hacia sentir en las nubes, me hacia sentir que no tenia más que vivir porque esa
iba a ser mi primera vez. Pero la falta de experiencia en éste tema, fue la
principal razón de que yo no pudiese ser invadido por ese ángel que me hacia un
tormento con su cuerpo.
Carlos se dio cuenta de que no iba poder invadirme porque
raspaba la entrada (y no es porque tuviera muchos bellos, sino porque no me
había lubricado lo suficiente para poder penetrarme, pero el ni el ni yo
sabíamos que se tenia que lubricar). Entonces Me dijo: "Mejor a mi" solo de
escucharlo y pensar en lo que iba a pasar me estremeció y me hizo mojarme con mi
precum, un poco más de lo que estaba con las mamadas que había recibido de el.
Ni corto ni perezoso me levante de la cama esperando que el decidiera la
posición en la que estuviera más cómodo y solo pude reaccionar cuando sus
hermosos ojos verdes se posaron ante mi mirada de incredulidad y me dijo: "Ahora
si, este momento lo había esperado por mucho".
Como hipnotizado y de una manera muy cachonda lo mire y ví
que estaba recostado en la cama boca abajo y con unas almohadas bajo su vientre
y sus piernas abiertas, solo pude reaccionar caminando hacia el y no se porque
pero empecé a besar sus nalgas, ese momento lo quería congelar y vivirlo para
siempre, una y otra vez. Pero cuando me di cuenta de mis acciones pude observar
que empezaba a mamar su culo con una pasión y una desesperación como nunca cabía
tenido, parecía que había encontrado algún néctar vicioso y adictivo que me
hacia querer más, yo podía escuchar como lanzaba gritillos de placer que si
hubieran estado sus padres de seguro nos cachan, y en eso mi inexperiencia me
hizo una jugada, me estaba cansando y me estaba quedando sin respiración (hacer
un "beso negro" es cosa difícil, te quedas sin aliento), solo trate de lamer
desde sus huevos hasta ese orificio que me había fascinado, en eso Carlos me
dijo: "ya no aguanto más, fóllame, hazme tuyo, pero ¡hazlo ya!" Me levante y
ensalive un poco mi gorda verga (no sé bien porque, supongo yo que por
instinto), y empecé a pasar mi glande por su culo, poco a poco hasta estar en la
entrada que me daría más que su boca, empecé a empujar y empujar hasta que sentí
que entré me quede quieto porque escuche que se quejó y paré porque pensé que lo
había lastimado, el me dijo: "Me quejé, pero no ¿Quién te dijo que pararas?" Yo
me excité más, si se podía, que empecé a fundirme firmemente en el, pero poco a
poco sintiendo como las paredes de su culo se amoldaban en su nuevo juguete. En
el momento que sentí que mi vientre choco con su culo el gimió con lasciva "Ahhhhh,
nunca pensé que se sintiera tan rico", volteo y me beso y yo me recargué
ligeramente en el hundiéndome ligeramente más y el volvió a gemir y yo empecé a
bombear su culo, mientras besaba y mordía sus labios, suaves como un bombón, no
sabía lo bueno del sexo sino lo hubiera intentado antes, yo solo quería hacerlo
feliz, y hasta ese momento lo estaba logrando, el solo gemía y gemía, y pasó por
mi mente un dicho "El sexo es como un dolor de muelas, duele, pero no quieres
que te la saquen".
Tiempo después el me indico que ya estaba por terminar y yo
solo le dije que yo también, entonces hasta parecía que estaba leyendo mi mente
y sabia que lo que quería era inundarlo con mi ser, pretender que solamente iba
a ser mío para siempre. Y me dijo ya… me… estoy…. Ahhhhh viniendo… Al sentir sus
contracciones en mi verga yo ni la pensé dos veces y mi cuerpo reaccionó dando
pasó al más intenso orgasmo que había conocido (¿O será que por ser el primero
con alguna otra persona lo disfrute tanto?), y me vine llenándolo con todo mi
amor y cariño. No se cuanto tiempo duramos chorreándonos, el encima de las
almohadas y yo dentro de el, solo supe que al terminar no me separé de el hasta
que mi verga se salió por estar en estado de reposo y solo pude abrazarlo, como
amarrándolo a mi, y nos quedamos dormidos.
Nos despertamos por un ruido que se escuchaba a lo lejos y yo
reaccioné porque sabía que en cualquier momento podían llegar sus padres y en
eso no se porque pero se escucho como un timbre. Exaltados y desesperados por no
encontrar nuestras respectivas ropas, nos movimos hasta que estuvimos vestidos y
un poco más presentables, mientras el iba a abrir, yo me fui a su baño a
arreglarme un poco el cabello. Al salir solo pude observar que era de noche y lo
que se había oído eran sus padres y su hermanita que acababan de llegar, tocaron
el timbre porque por un descuido del papá de Carlos habían olvidado las llaves y
eso fue lo mejor así no nos encontraron en situaciones indispuestas.
Y el papá de Carlos me dijo: "¿Pues que estaban haciendo que
se tardaron tanto? Yo estaba sin palabras y Carlos atino a decir:"Es que
estábamos viendo un DVD (Que para nuestra suerte la televisión estaba prendida)
pero nos aburrió y nos quedamos dormidos". El padre de Carlos se me quedo viendo
y me dijo: "Estos niños de hoy, si no es la televisión, son los videojuegos o el
mentado Internet". No nos quedó mas que reírnos y Carlos le dijo: "Hay papá co
cabe duda de que ya estas viejo". Y yo solo quería huir de esa embarazosa
situación.
Yo le dije al señor que, me tenía que ir que solo iba por mis
cosas y que me iba. El me dijo: "Pues si quieres te llevo en coche hasta la
avenida, ya que es un poco tarde y la avenida está algo retirada". Yo le dije
que estaba bien y que aceptaba su oferta. Entonces fui al cuarto de Carlos, lo
esperé un poco y el apareció y dijo que su padre ya me estaba esperando, y yo le
dije que esto lo teníamos que hablar, el me dijo que ya habría tiempo para eso y
mucho más, pero que ahora me apurara, que porque su padre estaba de mal humor
porque no le avisó que iba a tener visitas. Lo besé por última vez del día y el
me besó y me dijo allí no, que se pueden dar cuenta que mejor me fuera. En ese
momento me extraño, porque pensé que me iba a acompañar, pero me dijo que tenía
que quedarse a ayudar a su mamá a acomodar lo que habían traído.
Me despedí de el y salí de su casa, El señor que luego supe
que se llamaba Octavio, empezó a manejar hacia la avenida me dijo:"¿Sabes que es
lo gracioso de hoy?"
Al: "¿Qué? Señor"
Octavio: "No me digas Señor, si no estoy tan viejo como
dice mi hijo, jejeje dime Octavio, porque me gusta que me llamen por mi
nombre
Al: "Ah mmmmm… Entonces… Señor, digo… Octavio…. ¿Qué es
lo que es gracioso?
Oc: "Que el DVD lleva más de una semana que no sirve y
que tu traes la camiseta al revés".
Al: "Este yo no… "— no sabia que decir, me tenia
acorralado y en su coche, mas que nada yo estaba como petrificado porque
pensé que no habíamos dejado huella alguna de nuestras acciones—
Oc: "Mira yo no soy quien para juzgarlos pero creo que mi
casa la deben de respetar, o por lo menos invitarme a verlos o a participar
contigo".
En ese momento no me dio tiempo de reaccionar y me agarro la
mano y la llevó hasta su pantalón justo a la altura de su verga.
Continuará…