**El Intercambio (bis)
A diferencia de lo que escribió Lauri en su diario Mariana
vio las cosas iluminadas por una luz más madura y sórdida; sentía el
remordimiento de haber puesto a su hija y a ella misma en aquella situación,
Lauri iba la piedra de sacrificios a perder su virginidad con Chico, un gañán de
siete suelas, y ella iba a servir de desahogo sexual al chofer de la familia y
por si fuera poco abuelo de Chico.
Apenas entrar en la habitación Juan la llevó al diván, la
acostó a lo ancho del mueble de manera que su cabeza quedaba colgando; así que
veía como Chico desvestía a Lauri, sólo que atestiguaba los acontecimientos de
cabeza. Juan le dijo que se subiera la falda y acto seguido la despojó de sus
bragas, le abrió la blusa y le levantó las piernas, se las dobló de modo que le
quedaron recargadas sobre las tetas. El viejo apuntó la cabeza de su verga y
comenzó a hacer presión sobre el culo de Mariana, la dueña de la casona jamás
había tenido sexo anal de modo que de modo instintivo cerró el esfínter y apretó
con todas sus fuerzas; al notar la resistencia que ella oponía a ser penetrada
él optó por dejar caer de su boca un espeso hilo de saliva que escurrió por la
depilada raja de Mariana, le llegó al culo y en ese momento dolorosamente y poco
a poco la bulbosa cabeza del miembro de Juan comenzó a entrar en ella por la
puerta trasera. Parecía que tanto abuelo como nieto disfrutaban haciendo del
sexo una labor dolorosa; Mariana reprimió un grito de dolor, eso asustaría a
Lauri, no quería empeorar el suplicio por el que estaba a punto de pasar su
princesita.
Mariana miró a su hija, la joven hacía esfuerzos por
empalarse en el descomunal miembro de Chico. Vio como él comenzó a mover sus
manos por los muslos de Lauri y cuando la tomó por detrás de las rodillas
comprendió lo que se proponía aquel gamberro; quiso advertir a su hija, la llamó
por su nombre pero fue demasiado tarde; Chico levantó las piernas de Lauri de un
solo tirón, estando como estaba Mariana, con la cabeza colgando, observó las
cosas de una manera un tanto bizarra, Lauri no pareció caer por propio peso más
bien pareció desafiar la gravedad y elevarse, el resultado fue el mismo, su hija
había sufrido el desvirgamiento mas rápido y más doloroso que aquella verga le
podía propinar.
En la primera vez de la niña de la casa no hubo romance ni
preámbulo, no hubo palabras dulces ni besos ni caricias, mucho menos hubo boda
de por medio ni luna de miel; la primera vez de su princesita se redujo a caer
sentada sobre una verga que seguramente le había llegado muy dentro de su ser.
Mariana escuchó a su hija gritar y retorcerse, la verga de Chico dibujaba una
muy visible protuberancia en el bajo vientre de Lauri; miró como su hija
manoteaba buscando un punto de apoyo tratando de liberarse de aquella enorme
lanza como si de un hierro candente se tratara. Mariana cerró los ojos y trató
de no pensar en lo que les estaba pasando a ambas.
El viejo Juan comenzó a penetrar a Mariana con un vigor que a
ella le pareció que no se correspondía con la edad de él; aparte del dolor en el
culo sentía un intenso dolor en sus piernas, era una mujer esbelta, pero no como
resultado del ejercicio sino de buenos genes familiares, la verdad es que ella
no realizaba ninguna actividad física para mantener la figura, simplemente esa
era su fisonomía y ahora Juan la estaba haciendo ver al diablo por un
huequito. Se sentía morir pero al mismo tiempo lo estaba disfrutando, nunca
con su esposo había sentido lo que en ese momento sentía a manos del chofer o
para ser más precisos, a verga del chofer. Escuchó a Lauri decirle que
ahora era una mujer como ella, le contestó que sí, que era toda una mujercita,
pero en su fuero interno Mariana pensó que más que un par de mujeres estaban
convertidas en un par de mujerzuelas, un par de zorras apaleadas y lo peor de
todo es que lo estaban gozando al máximo.
Juan disminuyó el ritmo de sus embates al tiempo que los
hacía más violentos y profundos, gritó que estaba por correrse y lo hizo, dejó
su semilla caliente bien enterrada en las profundidades del culo de Mariana;
gruñó y se dejó caer sobre ella. Mariana tuvo un orgasmo monumental, el dolor en
su retaguardia y en sus piernas había valido la pena. Juan la miró y le dijo con
voz muy queda "bésame puta", ella sintió como el pestilente aliento del viejo le
golpeaba la nariz, abrió la boca y recibió la resbalosa lengua de él, la besó
largo rato y le correspondió.
El viejo Juan se levantó, Mariana temblaba, el culo y las
piernas le dolían, sentía los espasmos de su esfínter, imaginaba un pez
boqueando fuera del agua, pero no se trataba de ningún pez luchando por
sobrevivir, era su culo tratando de recuperar su tamaño después de haber sido
extendido más allá de lo que se podía imaginar; cuando el chofer de la familia
la acomodó sobre el diván completamente y se acomodó a su lado, Mariana demostró
su educación de tantos años y le dijo con un hilillo de voz "Muchas gracias
Juan"
Mariana miraba a su hija recostada sobre el cuerpo de Chico,
él descansaba una de sus manos sobre las tetas de Lauri y la otra sobre su
enrojecido sexo; la blanca piel de Lauri sobre la oscura piel de su desvirgador,
que contraste más llamativo. Su princesita parecía dormitar. ¿Cómo sería la vida
sexual de su joven heredera después de ser desflorada por semejante garrote?,
¿Cómo sería su propia vida sexual después de haber experimentado el sexo anal
con Juan? ¿Qué sería de la vida de ambas si alguien se enteraba de lo ocurrido?
En eso pensaba cuando el viejo habló y anunció que harían un intercambio de
parejas; de modo que Juan quería disfrutar de Lauri y ella tendría que pasar por
otro tipo de ordalía, volver a sentir en carne propia la verga de Chico.
**El Segundo Intercambio
Chico le comentó a su abuelo las ganas que tenía de una buena
mamada; el viejo estuvo de acuerdo con él. Se sentaron despatarrados en el
diván, uno al lado del otro; de rodillas entre las piernas de chico estaba
Mariana que aún no decidía si era peor meterse ese músculo erecto que tenía
enfrente en la boca o recibirlo en su sexo, entre las piernas de Juan e
igualmente de rodillas, Lauri ya estaba sirviendo al chofer de la
familia.
Lauri notó que la verga de Juan ahora tenía un gusto acerbo,
ignoraba que minutos antes ese caramelo negro que mamaba con fruición había
entrado y salido del recto de su madre; Mariana por su parte no tardó en darse
cuenta de que el sabor que sentía tenía un origen fácil de deducir, el semen de
Chico y los jugos de Lauri se habían mezclado y la verga del joven negro estaba
impregnada de aquello.
Mariana batalló para alojar en su boca el glande y unos
cuantos centímetros de verga de Chico, en tanto Lauri con un poco de esfuerzo ya
conseguía tragar toda la longitud que el viejo Juan le ofrecía; él ponía sus
manos en la nuca de ella y la oprimía contra su cuerpo, la nariz de la joven
heredera se perdía en los espesos vellos púbicos de Juan. El viejo contaba en
voz alta lentamente hasta diez, liberaba a la chica; esta sacaba la verga de su
boca lentamente, respiraba y sorbía gruesos hilos de saliva espesa que colgaban
del miembro de Juan hasta la boca de ella.
Chico tomó a la Mariana por los cabellos y le dio un tirón
hacía de atrás, la dueña de la casa lo miró desconcertada, él le mostró el
colgante de su collar, la doble "F", y le pidió que adivinara el significado de
esas dos efes mayúsculas, ahora el gamberro jugaba a las adivinanzas pensó
Mariana, respondió que eran sus iniciales, el joven rió con una mueca de
malicia, apretó la nariz de ella con dos dedos al tiempo que decía "eso es…
Incorrecto!". Le explicó que el significado correcto era "Face Fuker",
que en español quería decir algo así como "follador de caras",
¿Captas? Le preguntó a Mariana; no la dejó responder, tomó la cabeza de ella
con ambas manos y metió su verga en la boca abierta, la nueva prueba de
resistencia para Mariana había comenzado, Chico comenzó mover la cabeza de la
pobre mujer arriba y abajo; estaba en otras palabras, follando a su victima en
la boca, la rapidez de los movimientos no parecía natural, cualquier persona que
atestiguara aquello hubiera pensado que la cabeza estaba dislocada, que no
pertenecía al cuerpo de la mujer arrodillada delante del joven negro, Mariana
enterró las uñas en los muslos de Chico, aquel gañán la iba desnucar si no se
detenía, pero el resultado obtenido fue contrario al esperado, Chico incrementó
la velocidad con la que le sacudía la cabeza; al lado de ellos, Lauri comenzó
por iniciativa propia a imitar los movimientos de su madre y Juan imitó a su
nieto y tomó a la joven por los cabellos y también le zarandeó la cabeza hacía
arriba y abajo con fuerza.
Juan y su nieto sincronizados tal vez por un lazo filial,
separaron de sus vergas al mismo tiempo a sus respectivas mamadoras, sus
caras folladas; madre e hija con las caras ensalivadas, las bocas abiertas y
los ojos llorosos respiraron a grandes bocanadas. El nieto y el abuelo
comenzaron a masturbarse, con una mano tiraban de los cabellos de las dos
mujeres y las obligaban a mirar hacía arriba, con la otra se frotaban el miembro
frenéticamente, los dos eyacularon al unísono. Lauri abrió la boca todo lo que
le fue posible, como una niña atrapando palomitas, atrapó algún que otro chorro
de semen del viejo chofer; la mayor parte de aquella leche caliente se estrelló
contra su cara, su cuello y sus pechos, Mariana no recibió su ración en la boca,
su cabeza estaba tan echada atrás que el primer chorro le cruzó por sobre los
labios y se le metió en un cornete, se llevó una mano a la nariz y se la
exprimió como si tratara de sacarse alguna mucosidad, otros disparos de leche le
dieron en la barbilla y el cuello, el semen caliente le escurrió por el abdomen
y se depositó en el ombligo.
Estaban hechas un asco, madre e hija de rodillas y barnizadas
en semen, victimas del uso y abuso del viejo chofer de la familia y del joven
nieto de este. Ambas se miraron, se avergonzaron del estado en que estaban, la
sangre se agolpó en sus rostros y estos se encendieron, empezaron a ser
concientes de que ahora tenían un vínculo más, no sólo el de madre e hija, ahora
compartían un secreto que las hacía cómplices y amigas en grado sumo, poco a
poco la vergüenza se tornó en alegría, se acercaron y se abrazaron.
** Tercer intercambio
Mariana y su hija volvieron a vestirse, sin asearse antes, la
ropa cubría el semen que ya formaba costras sobre su piel. Antes de abandonar la
cabaña de Juan Lauri recogió la bolsa con los artículos deportivos que había
comprado para Chico y se la entregó, le dio las gracias por la experiencia que
juntos habían vivido, Chico la abrazó y la besó, sus manos se deslizaron hasta
las nalgas de la joven y se las estrujó un rato. Le dijo a Lauri que él también
tenía un regalo para ella, de su backpack sacó una caja y se la entregó a la
emocionada chica, ella abrió su regalo con la excitación de una niña abriendo
sus regalos del 6 de reyes, se sorprendió la ver el contenido, en la caja había
una verga color de rosa y un llavero como los de las alarmas de los automóviles;
desconcertada miró a Chico, "Es un consolador princesita, un vibrador, para tus
noches en el internado, es a control remoto así que lo puedes usar contigo y
compartir con tus amigas.", Lauri sonrió, se colgó de cuello de chico y le dio
las gracias una vez más.
En la noche previa a su viaje a Monterrey Lauri se divirtió
usando el consolador, lo chupó, lo insertó en su sexo dolorido, lo puso a vibrar
en baja, media y alta velocidad; lo clavó completamente en su coñito, se puso
bragas y falda y caminó por la habitación verificando que tan audible era el
zumbido del vibrador, de este modo comprobó que podría usarlo sin que nadie lo
notara. Sobre la cama lo usó recostada, a cuatro patas y recostada de lado,
incluso lo usó bajo el agua en la tina mientras se daba un baño con agua tibia,
sales y aceite de lavanda. Por la mañana Mariana entró a la habitación de su
hija, la encontró profundamente dormida, descubierta y solo con sus calzoncitos
blancos; sobre el buró vio el control remoto del vibrador, lo tomó y sin querer
lo activó; Lauri saltó como si hubiera recibido una descarga eléctrica y soltó
un grito agudo y corto, Mariana se asustó y gritó casi al mismo tiempo que su
hija; la niña se había dormido con el vibrador insertado, ambas se miraron, la
madre sorprendida de cuanto había cambiado su hija en tan pocos días, y la niña
de la casa un tanto avergonzada, después ambas rieron, se dieron los buenos días
y Mariana le dijo a su hija que se prepara porque irían a misa antes de ir al
aeropuerto..
**En el aeropuerto
Al día siguiente los padres de Lauri se despedían de la niña
de la casa en el aeropuerto donde tomó un vuelo de regreso a Monterrey, Don
Rubén, su padre, le dijo que se portara bien, que se concentrara en sus
estudios, le dijo lo orgulloso que se sentía de ella y le dio la bendición,
Mariana se abrazó fuertemente a ella, intercambiaron miradas cómplices y
lloraron. Lauri le dijo a su mamá que cuidara del viejo Juan; Mariana respondió
que así lo haría, que no tenía nada de que preocuparse; su padre sonrió al ver
como la niña se seguía preocupando por el chofer de la familia y se sintió
satisfecho de no haber criado a una niña frívola como la mayoría de jovencitas
de su edad.
Bien escondido en su neceser iba su regalo del día anterior,
de cualquier manera al pasar por rayos X aquel miembro artificial fue
perfectamente visible y su forma fácilmente reconocible por la policía que
observaba la pantalla del monitor; la uniformada rió, miró a Lauri, la joven
vestía botas de piel gris, una larga falda blanca, blusa rosa y una chamarra de
mezclilla blanca con cuello de borrega , era obvio que aquella niña angelical no
había cercenado la verga de su novio para llevarla de souvenir; simplemente
llevaba un vibrador para acompañar las frías noches regias. La oficial tomó el
neceser y se lo entregó a Lauri al tiempo que le decía "buen viaje pillina",
Lauri nunca cayó en la cuenta del porque de aquella frase. Minutos después la
recién convertida en mujer volaba con rumbo Monterrey a pasar otros 6 meses en
el más caro y conservador internado de monjas de la región; ahora tenía con que
entretenerse.
Fin de la historia de Lauri parte vacacional.
Si se desea leer en secuencia los relatos son los siguientes:
- La Joven Lauri
- La mamá de Lauri
- Lauri vuelve a ayudar
- Lauri, el intercambio (parte A)
- Lauri, el intercambio (parte B)