Entramos a la carrera porque ya estábamos atrasados para
llegar al almuerzo familiar y mis padres son muy estrictos con la hora de
llegada . También lo es mi hermano Raúl . Cerramos la puerta y después de unos
segundos escuchamos un golpe seco , las luces se apagaron y el ascensor se
detuvo .
Otras veces ha pasado lo mismo, pero luego se recupera -
me dijo mi hermano Raúl tratando de calmarme.
El sabe lo histérica que soy . A mi , la oscuridad me da
pánico y ahora encerrados mi pánico crecía y comencé a gritar descontroladamente
. No pensaba nada , tenia la mente en blanco y simplemente gritaba por reflejo ,
por temor , sin control alguno y seguí gritando hasta sentir que los brazos de
mi hermano me apretaban con fuerza contra la pared del ascensor y me tapaba la
boca con una de su manos . Así me mantuvo ahogando mis gritos hasta que estuvo
seguro que no lanzaría mas alaridos Entonces me dijo casi tiernamente.
Cálmate Magda , la corriente tiene que hacerse normal ,
este aparato volverá a funcionar , no lo dudes , nada pasará –
Estoy cansada , también lo ha de estar mi hermano, porque
forcejeamos cuando trataba de tranquilizarme. Hace mucho calor adentro . Estoy
sudando copiosamente , las manos de Raúl también están húmedas. Hay un aroma de
cuerpos humanos sudorosos que crece en el espacio oscuro y reducido. Puedo
apreciar que mi frecuencia cardiaca ha aumentado mucho y tengo los dientes
apretados . Permanezco inmóvil con la espalda apegada a la fría pared metálica y
mis piernas separadas como si temiera perder el equilibrio. Ningún pensamiento
logra ordenarse en mi mente ,solo un deseo animal de huir. De no estar ahí, de
que no fuera verdad que estábamos encerrados sin ayuda externa . Los dientes
apretados y los ojos cerrados . No se para que tenia los ojos cerrados si igual
la oscuridad era absoluta . Perdía la sensación de tiempo. sentía mi cuerpo
caliente , palpitante como un perro asustado . La presencia de mi hermano Raúl
me mantenía unida a la realidad ya que no a la cordura. Cada cierto tiempo ,
segundos seguramente , estiraba la mano en la oscuridad para tocar a Raúl .
Entonces el tomaba mi mano y me la apretaba . No me decía nada , todo lo que
había que decir ya lo había dicho.
La piel caliente y sudorosa de nuestras manos apretadas nos
infundía valor
Comencé a sentir un dolor en el estomago , pensé que
comenzaría a vomitar pero luego el dolor bajó y se me instalo en el bajo vientre
. Comprobé con terror adicional que el dolor se hacia intenso y tenia la premura
absoluta de ir al baño. Traté de contenerme apretando mis muslos y al comienzo
lo conseguí . pero a los pocos instantes el dolor se hizo mas agudo y palpitante
, traté de moverme sin soltar la mano de Raúl , cuando me di cuenta que algunas
gotas comenzaban a humedecer mis calzones. Mis genitales se contraían con fuerza
y con un ritmo pesado .Quise decirle a Raúl lo que me pasaba pero no pude
hacerlo . Gotas mas gruesa y mas frecuentes salían de mi , que pronto fueron
seguidas por un pequeño chorro que percibí caliente y me di cuenta que ya no
podría contenerme .El liquido ardiente empapaba mis calzones y comenzaba a
deslizarse entre la base de mis muslos hasta alcanzar mis media y de pronto al
sentir que el dolor intenso se aliviaba , simplemente me entregué a mi destino y
sintiendo como me vaciaba plenamente y mi flujo ardiente y abundante me invadía
entera y comenzaba a rodar por mis piernas , empapando mis medias y acumulándose
en mis zapatos . Separe entonces mas mis piernas y sentí que algunas gotas
pesadas caían desde mis calzones al piso del ascensor como una lluvia caliente y
secreta.
Una función tan sencilla como era orinar, la vivía ahora como
una operación pesada , lenta , separada en etapas densas y calientes, cada una
de las cuales me conmovía , sentía íntimamente mi cuerpo en una forma natural y
silvestre poniendo todos los sentidos en cada latido de mis vísceras. Me sentía
aterrada y extraña.
Al vaciarme me había aliviado de esa tensión y agradecía a la
oscuridad , porque no me hubiese gustado que Raúl me viera así . Me di cuenta en
ese momento que el pudor tiene mas que ver con la luz , con la visión, que con
cualquier otro aspecto. Sin embargo creo de Raúl se había dado cuenta de todo.
El liquido al caer había producido un ruido típico y el apretaba mi mano como
indicándome que comprendía . Me dijo algunas palabras que no entendí muy bien
pero que parecían indicarme que el tenia la misma premura. Pensé que para un
hombre es mas fácil . Los hombres orinan en forma mas expedita en cualquier
espacio. Pero yo estaba ahí completamente mojada , con las piernas abiertas sin
moverme un centímetro de esa posición . Me habría gustada decirle a Raúl que me
daba cuenta lo comprensivo que era conmigo dadas las circunstancias. Quise
acercarme un poco a él pero lo mojada que estaba me hacia demasiado torpe .
Entonces estiré mi mano en la oscuridad y casualmente toqué
su pene descubierto que comenzaba a destilar una orina tan caliente como la mía
. Yo nunca había tenido un pene en mi mano y creo que nunca lo hubiese hecho
sino no hubiera sido un encuentro casual en la penumbra. Lo tomé y ahí en medio
de la oscuridad aprecie que era de una suavidad inefable . Ese contacto me
produjo una cercanía diferente con mi hermano que fue mas que física. Estaba
viviendo una situación común con el , una situación que contenía elementos de
temor , de miedo , de ansiedad y de incertidumbre y eso nos hacia estar mas
comunicados que nunca . El hecho que no nos viéramos hacía mucho mas valiosa y
cómplice la información sensorial táctil que teníamos el uno del otro .
Ahora sostenía su pene en mi mano y de ese modo permitía que
el se aliviara de su orina que caía pesadamente al suelo del ascensor y
dispersaba gotas ardientes sobre mis piernas . Un vapor de olor denso iba
llenando el espacio , de por si , ya poblado de aromas íntimos y cuando su
chorro dejo de fluir , mi hermano suspiró profundamente y su aliento quemante
acaricio mi rostro . Yo no había soltado su pene. Aún lo sostenía en mi mano .
De ese modo sentía a Raúl mas cerca y mas intimo. Creo que ese miembro parecía
endurecerse y yo lo acogía con suavidad . De algún modo me hacia sentirme mas
protegida.
Tratando de acercarme aun mas a él ,llevé mi mano hacia sus
testículos que me parecieron pesados , calientes y suaves. Esferas duras
encerradas en una especie de medio liquido que producían en mi mano sensaciones
nuevas . Yo los acariciaba dulcemente porque quería que Raúl estuviera
tranquiló, porque de ese modo podía transmitirme tranquilidad a mi que aun
estaba poderosamente asustada. Me di cuenta que mientras acariciaba los
testículos de mi hermano su pene había crecido notablemente y se había
endurecido. No podía verlo pero era evidente al tacto que tenia una poderosa
erección . Yo había leído que en estados de stress los hombres producían este
tipo de erección. Raúl se había acercado a mi . Yo ya no apoyaba mi espalda en
la pared del ascensor sino que afirmada en ella con una mano, me había podido
desprender de mis calzones completamente mojados que me impedían moverme . Raúl
me sostuvo mientras retiraba la prenda desde mis pies y luego pude moverme con
mayor libertad.
En ese momento escuchamos pasos en el pasillo del otro lado ,
Instintivamente nos acercamos a la puerta para poder escuchar mejor .Deberíamos
haber gritado para que nos oyeran, sin embargo nos quedamos tomados de las manos
mientras Raúl se colocaba detrás mío sosteniéndome de los hombros . Los pasos se
alejaron y ninguno de los dos gritó . Nos quedamos en silencio. Un silencio que
se hizo denso y que continuó pesado y caliente mientras mi hermano se acercaba a
mi y pegaba su cuerpo a mi espalda .
Yo percibí eso como un gesto de acercamiento protector .
Estaba desnuda de la cintura hacia abajo y sentí su pene apoyado sobre una de
mis nalgas , todo estaba húmedo y tibio.
Estábamos muy unidos y sentía como su pene resbalaba entre
mis nalgas mojadas con mi orina caliente que había escurrido por ellas al
sacarme mis calzones. Raúl me acariciaba el cabello como para darme mayor
seguridad. Lentamente me fue inclinando hacia adelante y para mantener el
equilibrio apoye ambas manos sobre la pared fría del ascensor , había separado
mas la piernas . MI hermano me retenía junto a el atrayéndome desde las caderas
y en ese momento sentí que el pene de Raúl comenzaba a penetrar entre los labios
mayores de mis genitales . Yo permanecí inmóvil porque esa penetración me iba
liberando de mis miedos , de mi pánico inicial , de la angustia del encierro y
de algún modo me iba liberando sin haber abandonado la prisión. Recibía esa
penetración como un deleite raro , mezcla de pudor , placer y tensión . La
situación de abandono completa en que estábamos nos había llevado a mi y a mi
hermano a establecer esta forma de comunicación intima.
Por supuesto que me daba cuenta lo que estábamos haciendo y
también quienes éramos , pero no tenia ningún conflicto. En ese momento sentía a
mi hermano de una manera como nunca lo imagine ,pero en ningún momento sentía la
necesidad de rechazarlo , ni me sentía promiscua . Creo que estábamos viviendo
algo a lo cual las circunstancias nos habían llevado .
Así me fui acomodando para facilitar la penetración de Raúl
que ahora entraba grueso , largo , caliente entrando y saliendo rítmicamente ,
acomodándome con sus manos , atrayéndome y alejándome de él, para luego hundirse
mas profundamente en mi sexo que ahora ardía y palpitaba sobre su longitud y su
grosor . No había luz y no tenia pudores. Y me moví con él , para él y para los
dos.
Sentía su cuerpo sudoroso apegado al mío . Sus testículos y
sus pelos sobre la piel de mi trasero me llenaban de sensaciones desconocidas y
comencé a sentir que el latía dentro de mi , en el fondo de mi , y me lleno de
semen repartiendo parte de ese bálsamo entre mis nalgas. Tenia la sensación de
estar en la suavidad mas intima entre un hombre y una mujer . Yo palpitaba y mi
sexo se contraía para volver a relajarse y no se por que en ese momento me
acorde de Gloria , la mujer de Raúl , mi cuñada ,de la cual yo era confidente .
Lo que estaba haciendo con Raúl me recordaba a Gloria porque a ella le gustaba
contarme su intimidad con mi hermano sin ahorrarse ningún tipo de detalles y yo
había visto varias veces desnuda a Gloria y en ese momento se me atojaba la
imagen de su culo blanco y redondo . Fue entonces que le dije a mi hermano las
únicas palabras claras de ese momento de encierro.
- Hazme lo que le haces a Gloria -
EL seguramente se había sorprendido con mis palabras y no me
respondió, de modo que se lo dije de nuevo.
- Hazme lo que le haces a Gloria-
Entonces mi hermano volvió a tomarme desde las caderas, y de
nuevo sentí su pene entre mis nalgas , pero ahora su cabeza caliente y redonda
no apuntaba a la entrada de mi vagina sino que presionaba sobre entrada de mi
culo. Me quedé tranquila , no me moví ni un milímetro. Raúl me atraía hacia el
empujando sobre la entrada . Un dolor corto y quemante y luego mi culo que se
abre glorioso y un placer infinito que me recorre desde la entrada hasta las
profundidades que yo misma ignoraba tener
Nos movíamos armoniosamente , ya no teníamos ningún cuidado ,
ya no nos importaba si volvía la electricidad. No nos hubiese importado que
alguien golpeara la puerta . Habíamos traspasado todo los márgenes y limites del
terror del miedo de la desesperanza , del pudor y de los tabúes . Y nos corrimos
juntos ahí muy dentro de mi , bien clavada, sintiendo como sus testículos que yo
había acariciado separaban mis nalgas agradecidas uniéndonos en un placer
infinito . Ya si ningún miedo. Mi pánico había desaparecido.
De pronto un ruido anunció que la luz se establecía con la
misma velocidad con que había desaparecido. Nuestras ropas estaban en el suelo .
Rápidamente las recogimos y miramos hacia el pasillo . Estaba desierto .
Corrimos los diez metros hasta mi oficina . Entramos cerrando violentamente la
puerta y solo entonces nos miramos.
Raúl aun goteaba semen desde su pene que aun estaba erecto.
Yo separe mis piernas para dejar que escurriera mi sexo . Luego acomode mi falda
y en ese momento sonó el teléfono. Yo respondí .
Era Gloria.
-Si querida ahora vamos … Hubo un problema con el ascensor --
ya te contaré .
Luego corrimos hasta el estacionamiento a tomar el auto .Con
mi hermano no hablamos en el trayecto hasta la casa de nuestros padres ni hemos
hablado después de lo vivido , pero creo que deberemos hacerlo muy pronto.
Ya no tengo miedo.