Un Sueño Hecho Realidad
Filial-Gay. Primera vez con mi padre.
Saludos a todos, este es mi primer relato, mi nombre es
Adrián, soy venezolano, actualmente tengo 22 años y les contare como fue la
primera vez que estuve con mi padre.
Mi familia esta conformada por tres integrantes, mi padre
(Nelson), mi hermano menor (Antonio) y yo, mi madre murió hace 7 años en un
accidente y desde entonces mi padre está solo, se ha dedicado a nuestra crianza,
a darnos lo mejor, para mi el siempre ha sido mi héroe, he admirado su cuerpo
bien formado que a sus 45 años se conserva muy bien.
Desde que desperté mi sexualidad sentía curiosidad por ver su
cuerpo desnudo y cuando lograba verlo era en la ducha o cuando se cambiaba, me
gustaba ver sus redondas nalgas y deseaba tocar su pene y sus pelotas, no
entendía que me estaba sucediendo, pero era algo que solo podía calmar con una
buena paja. Con el tiempo descubrí mi bisexualidad y ya todo tenia sentido,
aunque estar con mi padre solo era posible en mi imaginación y en mis mas locas
fantasías.
Hace aproximadamente un año sucedió algo que me cambió la
vida por así decirlo. Eran poco más de medio día, estaba solo en casa porque mi
hermano estaba en la práctica de fútbol y mi papá estaba en su trabajo y no
regresaría hasta las 6.00pm, estaba aburrido y sin nada que hacer; como no había
nadie en casa más que yo decidí masturbarme pero en la cama y viendo una
película gay en su DVD.
Salí de mi habitación desnudo, con la película, un consolador
y un tubo de lubricante en la mano, puse a la película y busque en el cesto un
bóxer usado de papá, estaba encerrado en su habitación, acostado en su cama
oliendo su bóxer, era un olor a macho, el olor de mi padre, estaba fantaseando
con lo prohibido.
Unte lubricante en mi mano para masturbarme mejor, también me
unte en el culo y metía uno y dos dedos en mi hoyo, así por un buen rato, en la
película tenían a un chico en posición de perrito y su amante de daba duro por
el culo, eso me ponía a mil, como ya había dilatado lo suficiente, decidí
meterme el consolador y lo hice poco a poco hasta que estuvo completamente
dentro de mí.
Estaba en un nivel de excitación indescriptible, fantaseaba
con ser el chico de la película y que era mi padre quien de daba ese placer anal
que estaba experimentando con el consolador. No dejaba de oler el bóxer de papá,
tenia la cara cubierta por la tela, estaba en otro mundo. Era tal mi excitación
que no sentí la llegada de mi padre a la casa (tuvo que regresar por unos
documentos importantes, los cuales estaban en su habitación).
Quería que la tierra se abriera y me tragara, mi padre abrió
la puerta de su habitación y ahí estaba yo, desnudo en su cama, con un
consolador en el culo y un bóxer suyo en mi cara. ¿Qué podía decir? Esa imagen
valía más que mil palabras. Mi padre pregunto: -¿Qué es esto? ¿Qué estás
haciendo? ¿Te volviste loco o qué?. No tenía palabras para responder, solo
me saqué el consolador de 18cm que tenia dentro y me cubrí con una sabana
mientras tiraba el bóxer al piso. -Perdóname papá. Por favor perdóname. No
tengo justificación. Yo estaba muy avergonzado y demasiado asustado, no
sabía como iba a reaccionar mi padre.
Mi padre tenia una expresión en su rostro que nunca había
visto, sólo me dijo: -¿Perdonarte qué? ¿Qué seas maricón? Nunca me imaginé
esto Adrián, de verdad que nunca imaginé que tú... Mejor hablamos en la noche,
vine por unos documentos y debo regresar a la oficina. Yo quedé sin saber
que hacer o decir, luego que mi padre se fue organicé su habitación y me encerré
en la mía. Me di un baño y no podía evitar llorar, me preocupaba que mi padre
dejara de quererme.
Llegó la noche y yo seguía en mi habitación, le dije a mi
hermano que no cenaría porque me dolía la cabeza; ya eran las 8.00pm y mi padre
no había regresado, decidí dormir y como a las 10.00pm tocan la puerta de mi
habitación, por el modo de tocar sé que es mi padre. –Adrián, abre la puerta
por favor, necesito hablar contigo. Abrí la puerta y mi padre pasó, no traía
buena cara, había estado tomando, al pasar cerró la puerta con seguro y me dijo:
-Hijo perdóname, no te supe criar. –Papá no tengo nada que perdonarte, eres
el mejor padre del mundo. Perdóname tú, no soy el hijo que esperabas. Soy una
decepción para ti. –No eres ninguna decepción, eres mi primer hijo, eres la
personita que alegro mi vida hace más de 20 años. Quiero que hablemos de lo que
pasó esta tarde, no quiero juzgarte hijo, quiero entenderte.
Ya me sentía más seguro, cabía que mi papá no había dejado de
quererme pero aún así tenia mucho miedo. –Está bien papá, soy bisexual y
estoy enamorado de ti, soy un sucio por desearte pero no puedo evitar amarte. –
¿Me amas con amor de hombre?. –Con amor de hijo y con amor de hombre. Siempre ha
sido así papá.
Mi padre tuvo mil expresiones en su rostro en un segundo.
–No lo puedo creer..¿Y tu novia?. –A ella la quiero, pero a ti te amo.. No
se que me sucedió pero al ver que mi padre no realizaba ningún gesto de rechazo
lo abracé y fue un abrazo muy profundo, fue un abrazo que me llevó a otro mundo
y sin pensarlo lo besé, nos besamos, nuestros labios estuvieron en contacto y mi
padre no me rechazó, fue un momento mágico, sentir su lengua jugueteando con la
mía fue la gloria. Al separarnos me dijo: -También te amo Adrián, eres mi
gran amor hijo y siempre me reproché sentir esto. Luego de la muerte de tu mamá,
nos acercamos mucho más y me fui enamorando de ti sin darme cuenta.
Oír eso fue algo inesperado, fue algo que me dejó sin
palabras y enseguida mi padre comenzó a besarme otra vez, mientras nos besábamos
yo abrí su camisa y se la quite mientras el me quitaba mi franela, solté su
correa y bajé sus pantalones, en el bóxer se marcaba una verga durísima, no pude
evitar ponerme de rodillas frente mi papá, pasar mis labios sobre la tela del
bóxer y sentir ese olor característico de hombre, baje el bóxer para liberar ese
precioso pene de 17cm y 4cm de diámetro, de su glande escurría líquido
preseminal, el cual lamí y era delicioso, luego chupe su glande y poco a poco
introduje toda su verga en mi boca. Así estuve por un buen rato, el solo gemía
de placer, luego deje de chupar su verga para meterme una de sus pelotas en la
boca, lo llevé a las nubes.
Luego el me puso de pié y me terminó de quitar la ropa,
acariciaba mi cuerpo con maestría, besaba mi cuello, mi pecho y yo sentía que
iba a explotar, mordía mis tetillas de una forma que sentía electricidad en todo
mi cuerpo, luego fue bajando hasta llegar a mi pene, el cual mide 18cm y 4cm de
diámetro aproximadamente, me hizo el mejor sexo oral que había experimentado
hasta ese momento, tanta fue mi excitación que eyaculé en su boca y el tragó
todo mi semen.
Se levantó y me besó, ese beso sabia a gloria, probar mi
propio semen me volvió a excitar. Me pidió que diera media vuelta y besándome
desde el cuello bajó por la espalda hasta llegar a mis nalgas, las cuales besó y
mordió como quiso, me recosté sobre la cama para que fuese más cómoda la tarea.
Abrió mis nalgas y comenzó a pasar su lengua por mi agujero. – Sigue papi,
soy tu puta, chúpame el culo. Ay que rico papá, sigue así.. Mi papá sabía lo
que hacía, me llevaba del cielo al infierno y viceversa; yo quería gritar pero
no podía, mi hermano podía oírnos.
Comenzó introduciendo un dedo y luego otro, cuando tres dedos
entraban con facilidad los sacó para introducir su verga. Fue haciéndolo poco a
poco, cuando hubo entrado toda su verga en mi culo comenzó con un rico mete y
saca. –Adrián tienes un culito muy rico hijo. –Si papi es todo tuyo. Yo soy
tuyo completamente. Aceleró en ritmo, yo gemía de placer. –¿Te gusta mi
amor? –Sí papi, me encanta, eres mi macho papá.. –Ohh ohh.. Me vengo mi amor..
Voy a llenarte el culo de leche.. –Dame tu lechita papá..
Luego que mi padre acabó en mi culo saco su verga y comenzó a
chupar mi adolorido ano sacando parte de la leche que me vació segundos antes,
luego me besó dándome a probar su leche. –Acuéstate boca arriba hijo. –Listo.
¿Y ahora? -Chúpame el culo! Colocó su culo en mi cara y sin pensarlo dos
veces comencé a chuparlo, tenia un sabor exquisito, no tenia ni un pelito, todos
se los quitaba, al igual que yo.
Luego se levanto y me dijo: –Es hora de que sea la puta de
mi hijo, tu puta.. –Papá, eres el mejor, te amo! Mi padre se fue sentando
sobre mi verga que entraba sin muchas complicaciones en su orificio que al
parecer era frecuentado muy a menudo. –Muévete putita, dame placer soy tu
macho.. –Sí Adrián eres mi macho, eres mi hombre, me hijo amado. –Que bien lo
haces papá, eres en experto.. Estuvimos así unos minutos hasta que acabé
dentro de mi padre y luego el sentado sobre mí se masturbo y regó su leche en mi
pecho. Luego de eso nos bañamos juntos y nos despedimos, el durmió en su
habitación para que mi hermano no notara nada extraño. Al día siguiente todo
estuvo normal, pero la historia aun no acaba..
Me despido con un beso y un abrazo a todos los lectores de
esta página. Espero les haya gustado mi relato, para comentarios escriban a mi
correo por fa.. blinder@hotmail.es