EL DESEMBARCO
Habían pasado unas semanas y ya estaba realizado el desembarco, había llegado
a Valladolid. Antes me había informado, la empresa de Raúl era más grande de lo
que en un primer instante había imaginado, estaba ubicada en el nuevo parque
empresarial "Las Cerámicas", creado recientemente y tenía una gran
infraestructura. Él me había prometido que me iba a encargar de toda la parte
económica de su empresa.
Por supuesto bajo mi supervisión. – dijo Raúl -
Ese fue el último comentario que me había realizado, ¿cómo debía tomármelo?,
si no hubiera pasado el "asunto" de la boda ( para el que no haya leído mi
primer relato, "El Traslado", os contaré resumiendo que le hice una gran mamada
y echamos un buen polvo en la boda de mi amiga )todo parecería normal,
era el dueño y debería supervisar; pero había un matiz en su mirada, en su
sonrisita que no me gustaba del todo, no quería convertirme en su puta.
Era mi primer día, la primera impresión es importante y marca un poco el
resto de los días, me debería vestir simplemente elegante y discreta, que se
notara mi clase.
La ropa interior no se iba a ver, con lo cual ahí podría ser más atrevida e
ir más con mi personalidad, elegí un tanga minúsculo color berenjena que me
encanta y me hace sentirme genial, creo que me excita desde que lo saco del
cajón, mientras que lo paso por mis piernas, lo subo por mis muslos blancos,
tersos y firmes y lo ajusto a su lugar natural, uf. El sujetador no podía ir a
juego, ya que el color berenjena se trasparentaría bajo mi blusa blanca así que
lo escogí también blanco, con encajes y también muy, muy bonito ( me encanta
la ropa interior, es uno de mis pocos vicios, añadiendo el sexo ) de esos
que realza y prácticamente oprime los pechos, pero que tanto nos favorece. La
chaqueta y la falda a juego con raya diplomática debían de ser innegociables
para ese primer día, zapatos de tacón, algo de maquillaje y mi melena rubia
ondulada suelta.
Me miré al espejo antes de salir, estaba algo nerviosa, iba demasiado formal
para mi estilo, así que a última hora decidí soltar el segundo botoncito de la
blusa que muestra e insinúa un poco pero que me hizo sentir mucho más segura.
Recogí mi maletín de la cómoda, las llaves del coche y me dirigí hacia mi nuevo
puesto de trabajo.
Estaba frente a la puerta, respiré hondo y me dirigí a entrar, en ese momento
llegó un chico corriendo y se puede decir que chocó conmigo.
Uy, perdona!! Es que llego tarde.
¿Y por eso tienes que empujar? ( pensé ), pero no le dije nada.
Me llamo Luis y soy administrativo de la empresa, ¿quién eres?
Soy Cristina, es mi primer día, y voy a ser la nueva economista.
Bien, encantado.
Y me plantó dos besos, más que besos besazos, debería ser por la prisa, el
segundo me lo dio demasiado cerca de mis labios, imagino que inconscientemente,
pero me sorprendió ( ¡qué atrevido! ).
Pues nos veremos por aquí. ¡Bienvenida! ¡Qué tengas un buen día!
Sí, nos veremos.
Entró y siguió corriendo. ( ¡qué prisas! ). Era un chico de mi edad, más o
menos 30 años, alto, fuerte y vestido de manera informal, con un vaquero nuevo
que se le ceñía en el culito, cosa que no pude evitar fijarme al pasar delante
mía; me pareció educado y atractivo y me dije, bueno no parece mal comienzo,
jejeje.
Al entrar, había una chica guapa y amable en recepción, me presenté y
pregunté por Raúl, hizo una llamada interna, comunicó que estaba allí y me
indicó la dirección de su despacho. Era la última puerta de toda la oficina,
llamé y esperé.
Hola Cristina, buenos días. –dijo Raúl-
Buenos días. D. Raúl. –quise marcar las distancias–
¿D. Raúl? Apéame el tratamiento. –ordenó-.
Está bien, Raúl.
Me dio dos fuertes besos y me dijo:
Mira te presento a mi secretaria, se llama Clara.
Desde detrás de él apareció Clara, ¡joder, parecía una actriz porno!, era
rubia platino, media melena, no muy alta, delgada, con unas tetas enormes, un
culo prieto, iba súper pintada y arreglada y vestida de una forma exageradamente
provocativa, lo dicho, parecía un putón, como se moviera un poco se le saldría
una teta y al agacharse se le verían las bragas, aunque dudo si llevaría.
Hola Cristina, buenos días. –dijo Clara-
Buenos días. Clara.
A parte de su secretaria, siempre se le olvida decir a Raúl que
también soy su esposa.
Ah muy bien!! –expresé-
Me quedé helada, sólo puede acertar a decir eso, no me lo esperaba, estaba
casado con un putón, eso no me lo dijo ni él ni mi amiga. Y no parecía tener más
de 20 años!! Podría ser su padre!!. En fin, no se porque me extrañaba.
Pasaban los días y todo se antojaba normal, demasiado normal…….Esperaba ( no
se si incluso deseaba ) algún comentario de Raúl acerca de nuestro affaire e
incluso, no se por que, una explicación por lo de su mujercita. Pero nada,
muchas miraditas a mis pechos a mi culo, algún roce fortuito pero nada más.
El administrativo del primer día, Luis, no hacía mas que insinuárseme todos
todos los días, ¿comemos juntos?, ¿quieres que te enseñe la ciudad? , ¿tomamos
una copa? , voy a la piscina, ¿te vienes a nadar?, te dejo mi móvil por si
quieres llamarme en cualquier momento. Un poco pesadito, pero era majo y me
había fijado en él algunas veces y en su culito.
No conocía a nadie en la ciudad así que un día me decidía a salir a tomar una
copa con él. Me vestí como más me gusta, súper provocativa ( no por él en
especial ) me apetecía ser mirada y observada. Un vestido muy cortito de
tirantes, suave, que me llega por la mitad del muslo y que me marca mucho mis
curvas, mis caderas, mis pechos y mi culo. Un sujetador tipo Wonder bra y uno de
mis cientos de tangas, iba sencillamente explosiva ( modestia a parte ).
¡Joder! –dijo Luis al verme-
Jajaja….Gracias – le respondí-
No te esperaba así, Cris!!
No es por ti, no te seas engreído, es por mí, me apetecía!!!
Pues me alegro.
Y me soltó otros dos de sus besos tan fuertes y tan cerquita de mis labios.
Me llevó por el Portu, Cantarranas y la zona del Paraíso, habíamos bebido
demasiado, (creo que pretendía emborracharme, pero no conocía mi aguante).
Finalmente me llevó al Tequila a escuchar algo de música y movernos un poquito.
Luis aprovechaba cualquier excusa para tener contacto, me daba la manita, ven
vamos por aquí, se acercaba a mi oído para hablarme con la excusa del ruido, me
cogía de la cintura…en fin, buscaba algo, jejeje.
Por un momento pensé en follármelo, se lo había ganado, pero rectifiqué a
tiempo y decidí que lo bueno se hace esperar y que si quería metérmela y
corrernos juntos debería ganar más puntos. ( Soy un poco bicho, ya lo sé ).
Al día siguiente en la empresa ocurrió algo increíble.!!!!
Yo me imaginaba que Raúl y Clara follaban en su despacho, a veces cerraban la
puerta y se oían grititos y gemidos, pero me parecía normal eran matrimonio,
pero lo que vi…..
Tenía que "revisar" con Raúl unos informes, le llamé por línea interna para
ver si tenía un momento, me dijo que sí, que fuera, que era un momento perfecto.
Me acerqué a su despacho, la puerta estaba entreabierta, llamé y se oyó a Raúl
decir.
Adelante Cris.
Cuando abrí la puerta, me quedé helada, los ojos como platos y paralizada por
la visión, no podía andar ni hablar, no sabía que hacer……… Raúl estaba sentado
en su sillón, sin pantalones, con su gran y rica polla tiesa y haciéndose una
paja, hasta ahí solamente sorprendente, pero el resto era……alucinante!!!. A 30
centímetros de él, en un sofá de piel de cuatro plazas, estaba Clara, su mujer,
completamente desnuda a cuatro patas y siendo follada por………..Luis!!!!!
¿Que hago? Pensé. ¿Cómo desaparezco de aquí?, no me dio tiempo a pensar
más…..
Acércate –ordeno Raúl-
No se como pero mis pies se pusieron en marcha y me senté en esos 30 cms,
entre la polla de Raúl y la cara de puta de Clara. Luis se puso colorado como un
tomate al verme entrar, pero no podía dejar de embestir a su zorrita. Clara
gemía de placer, gemía y chillaba como una verdadera actriz porno.
Siiiiiiiii. Luis fóllame más más más fuerteeeee.
Dale fuerte –dirigió Raúl-
Así putita??
Siiiiiiiii, así, follame, follame más, me voy a correeeer.
Yo estaba alucinando, Raúl dejaba que se follaran a su mujer en su presencia.
Su mujer se dejaba ser follada y de que manera por un empleado y el empleado, el
administrativo, Luis, cumplía las órdenes de sus "jefes".
Según aceleraba Luis, Raúl aceleraba el ritmo de su paja. Pensaba que en
cualquier momento me ordenaría a mi que me uniera a la fiesta. Mi chocho estaba
empezando a lubricarse de una manera instintiva e involuntaria. Las embestidas
de Luis eran brutales y hacían que Clara gimiera más y más, sus gemidos se
mezclaban con los de su marido que en ese momento había apoyado la mano que le
quedaba libre en uno de mis muslos, la cual no me atreví a retirar no se si por
vergüenza o por placer.
Estoy a punto de correrme –dijo Raúl-
Y como si de una orden se tratara, Clara se sacó la polla de Luis de su
empapado coño y se arrodilló delante de la verga hinchada de su cornudo
consentido marido, el cual no solo no retiraba la mano de mi muslo sino que lo
acariciaba muy lentamente.
Clara comenzó una mamada violenta, chupaba la polla de su maridito con un
ansia terrible como si se fuera a acabar el mundo, la engullía hasta hacerla
desaparecer en el fondo de su garganta y pajeaba el tronco para no retardar la
eyaculación de Raúl, éste se notaba que no podía más y tras un grito ahogado en
un gemido noté por su cara que se corría, Clara no se inmutó y recibió todo el
semen en su boquita de puta que mantenía cerrada, debieron ser varias sacudidas
que recibió gustosa, cuando notó que Raúl terminó de llenarle la boca le fue
limpiando hasta la última gota que resbalaba por su enorme polla.
A todo esto Luis que se había quedado sin correrse, estaba pajeándose a dos
palmos de mi, Raúl le hizo un gesto, ( que ya conocían ) y sin dejar de mover su
mano sobre su pene se acercó a Clara que seguía entre las piernas de su marido,
éste le "obligó" a que se girara y recibiera el esperma de Luis, esperma que no
tardó en llegar y que tras cinco sacudidas inundó en cuerpo de Clara, la primera
se estampó contra su cara, después en sus labios, la tercera sobre sus enormes
tetas de puta, y las dos últimas las exprimió Clara contra su tripa.
Mi mente estaba alucinada, no me podía creer lo que estaba presenciando,
parecía sacado de una película porno, de esas que tanto me gustaba ver…..pero mi
cuerpo había respondido de una manera natural, como cuando veía esas pelis, solo
que en directo, tenía el chocho empapado, notaba mis deliciosos jugos como
salían de mi vagina y se deslizaban por el interior de mis muslos y me apetecía
con locura que alguna de esas dos hermosas y duras pollas ( o las dos ) se
introdujeran por todas los orificios de mi cuerpo, estaba caliente, muy
caliente, pero no sabía como actuar.
Los tres estaban agotados, relajados, inmóviles, así que solamente me
levanté, la polla de Luis, que estaba a escasos centímetros de mi cara, había
perdido un poco de rigidez, solo un poco, le pasé uno de mis dedos por su bonita
verga recogiendo una gotita de su semen la cual me llevé a mis labios y lamí, me
acerqué a su oído y le susurré:
¿Tienes más de esto?
¿Cuánto tardas en recuperarte?
Te espero en mi despacho –le ordené-
Y salí de ese lujurioso despacho que olía a sexo como una gran señora,
moviendo mis caderas de una forma insinuante y siendo mirada y admirada por los
tres, Raúl, Luis y Clara, de una manera lasciva, viciosa y deseosa de mi cuerpo.
Si os ha gustado y recibo buenas críticas…..seguiré narrado mis humildes pero
calenturientas experiencias. Besos para tod@s.