**El Centro Comercial.
Lauri y su madre salieron el sábado temprano al centro de la
ciudad, la joven le había comentado a su mamá que debía comprar un regalo para
un intercambio de regalos por el fin de vacaciones con el nieto de Juan, Mariana
sabía de quién había sido la idea de tal intercambio.
En el centro comercial Lauri recorrió las tiendas deportivas
buscando el mejor regalo, se decidió por un par de zapatos Nike para basketball,
y un conjunto deportivo de pants y sudadera de la misma marca que vio en Martí,
a Mariana le pareció un exceso gastarse mas de $250 dólares en aquello, sabía
que Chico no invertiría lo mismo en el regalo para su hija, pero no expresó
ninguna protesta a la hora de sacar la tarjeta de crédito y pagar aquella suma,
la ilusión que le hacía a Lauri regalarle esas prendas al nieto de Juan lo
valía.
En el centro comercial se encontraron con la señora Del
Palacio, directora del colegio privado donde Lauri había hecho sus estudios
primarios y secundarios, la Cuquis como se le conocía, saludó efusivamente a la
joven, le dijo que se sentía muy orgullosa de ella, sabía de sus logros
académicos en el internado porque ella, la Cuquis, se mantenía en constante
comunicación con las monjas que administraban el internado en Monterrey, sabía
que Lauri era la mejor estudiante de todo el internado, la que mejor
comportamiento tenía, la que más ayudaba a sus compañeras, era el primer lugar
en el cuadro de honor y era la abanderada de la escolta escolar. La Cuquis
también recordó los tiempos en que Lauri y sus compañeras de la primaria
trabajan haciendo labor altruista con los niños de las zonas marginadas de la
ciudad, le dijo que no olvidara nunca esa disposición a ayudar a los más
necesitados como lo hacía en las misiones a las que asistía con sus amiguitas de
la secundaria, todas hijas de familias pudientes, y las monjas de la
congregación local. Cuando se despidieron su antigua directora le dijo "Lauri,
recuerda que llena más el dar que el recibir".
**Las Condiciones del Intercambio.
Por la tarde Lauri muy emocionada y su mamá se dirigieron a
la cabaña del viejo Juan el chofer de la familia desde que la joven tenía uso de
razón. Juan y su nieto Chico, ya las esperaban en la salita de la cabaña, Chico
vestía como un busca pleitos de barrio, usaba una camisa muy apretada y una
gruesa cadena de oro al cuello con una doble "F" colgante, las iniciales de su
nombre, Francisco Farías, el atuendo se completaba con unos jeans deslavados y
unas botas vaqueras de imitación piel de lagarto.
Mariana y Lauri sintieron una conmoción al verlo, la mayor de
las dos la sintió en su entrepierna al recordar la tremebunda cogida que
le propinara aquel joven en días pasados, la menor la sintió en todo su cuerpo
al rememorar la forma en que el joven negro la había tratado ese día en que
aquella enorme verga negra estuvo dentro de su boca y en medio de sus tetas,
recordó como la había tomado por el pelo, como la había hecho arrodillarse y
recordó el momento en que Chico depositó su semilla muy dentro de su boca, se
vio a sí misma arrodillada en el piso, semidesnuda, usada, avergonzada y con
todo eso, totalmente feliz.
Después de los saludos de cortesía el viejo chofer tomó la
palabra y se dirigió a la joven.
-Veo que has traído un regalo para el intercambio, Lauri…
dejame decirte que este no será un intercambio convencional, será una cosa más
para recordar, algo simbólico.
Lauri y su madre se miraron desconcertadas, el joven sonreía
divertido.
-Ente tú y Chico Se hará un intercambio de cosas que no son
materiales… no sé cómo decirlo… y … bueno, pues aquí está tu mamá y eso complica
un poco las cosas.
El nieto de Juan intervino.
-La cosa es así princesa, a tus 18 años no has dejado de ser
una niña, ya con alguna experiencia por lo que me ha contado el abuelo, pero en
fin, mientras seas virgo no dejas de ser niña… entonces aquí a mi querido
viejo se le iluminó la sesera y ha pensado en que yo te haga el favor.
Chico rió de buena gana al terminar de hablar pero al ver que
la joven y su madre se miraban sin entender bien a bien cual era el sentido de
aquello que llamaban intercambio agregó.
-Princesita, el intercambio consiste en esto, si es que
aceptas claro, tú y yo vamos a coger, de ese modo tú me regalas a la
niña que ahora eres y yo te regalo a la mujer que después de eso serás…
Mariana no podía creer lo que escuchaba, ese argumento era el
típico que usaban los hombres mayores con las jóvenes inexpertas desde que ella
era joven, se disponía a decir que semejante cosa jamás sucedería cuando Lauri
habló.
-¡Mami eso suena genial! Chico me ayudaría a convertirme en
mujer ¡Wow, mami ¿no te parece grandioso?!
Mariana no sabía que decir, solo mira a todos alternadamente,
vio a Juan al lado de su nieto, el viejo estaba serio, Chico con una mueca de
diversión en la cara, Lauri muy emocionada.
-¡Anda mami, ¿Me das permiso?!
Lauri hablaba con voz de niña mimada y miraba a su madre con
ojos abiertos como platos, Mariana la veía y no podía dejar de recordar el
tamaño de lo que colgaba entre las piernas de aquel gañán. Sus planes para Lauri
no tenían nada que ver con aquello, dentro de algunos años su hija llegaría
virgen al altar para casarse con algún exitoso hombre miembro de una familia de
la alta sociedad Guanajuatense, si el dichoso intercambio de marras se llevaba a
cabo la niña de la casa saldría de aquella cabaña desvirgada por las más grande
verga que se pudiera imaginar…
Chico habló.
-Déle permiso reinita, le voy a dar el tratamiento de
primeriza, no el que le di a usted el otro día.
Lauri se sorprendió al escuchar eso, Mariana sintió que todo
su rostro ardía de vergüenza.
-Mami! ¿tu y Chico ya han estado juntos?
Mariana no sabía que responder, Juan intervino.
-Deje que la niña se haga mujercita de una vez patrona, no
vaya a ser la de malas y la niña se queje con su papá Don Rubén.
Mariana captó de inmediato el chantaje velado que la frase
implicaba, si su esposo se enteraba de lo de ella y Chico su matrimonio con uno
de los hombres mas acaudalados y conservadores del estado estaría finiquitado,
no sólo le había sido infiel a Don Rubèn, había tenido relaciones con el joven
nieto del chofer de la familia, un tipo sin oficio ni beneficio, si aquello se
supiera tendría no sólo que irse de la ciudad sino del estado y probablemente de
la región.
-Està bien… Dijo Mariana con una voz apagada, sabía que su
infidelidad las había puesto en esa situación, su niña Lauri, su consentida hija
única pagaría los platos rotos.
**El Intercambio.
Lauri hizo una entrada larga en su diario, así registró los
eventos que sucedieron aquel penúltimo día de sus vacaciones.
"Cuando mami dijo que estaba de acuerdo con el intercambio,
me sentí mas emocionada que nunca, Chico era el más contento de todos, me dijo
que jamás olvidaría lo que iba a suceder, inmediatamente me tomó de la mano y
nos dirigimos a la habitación del viejo Juan, dejé la bolsa de Martí con los
regalos tirada en el piso de la salita, cuando entrábamos a la habitación Juan
le dijo a mi madre que lo acompañara a la habitación, que los 4 nos íbamos a
divertir mucho, genial! Mami y yo íbamos a compartir aquel maravilloso
momento!!"
"Chico comenzó desvestirme, todo el tiempo reía divertido y
no paraba de repetir eso de ‘no te la vas a acabar’, se quitó la ropa, volví a
ver su enorme miembro, me estremeció saber que aquello me convertiría en mujer
dentro de unos minutos, él se sentó en un taburete y me dijo que me iba a
aplicar la ‘silla eléctrica’, sentí temor, me tomó por la cintura y me hizo
darle la espalda, mientras él me besaba la espalda y me frotaba las pompas vi
frente a mi un cosa sorprendente, eran mami y Juan, mami estaba y acostada de
espaldas, atravesada en el diván, su cabeza colgaba por un lado, nos sonreímos
nerviosas, Wow!! Tenía las piernas levantadas sobre su cuerpo, las rodillas casi
tocaban sus hombros!! Juan comenzó a penetrarla muy lentamente, ya lo estaban
haciendo!! Me pareció que para mami aquello era doloroso y tuve miedo una vez
más, aún así pronto Chico y yo los imitaríamos!!"
"Chico tenía su miembro totalmente rígido, me jaló hacía él y
lo colocó debajo de mi, me paré de puntillas como en mis clases de gimnasia, lo
escuché escupir varias veces y luego puso esa saliva con su mano sobre la
cabezota de su miembro, comenzó a frotarme los muslos, me dijo que la ‘boa
estaba lista’, comencé a bajar para introducirme aquel palo, mi vientre temblaba
, mami dijo mi nombre, nos miramos por unos instantes, Juan se la metía cada vez
más rápido, ya no pude decirle nada porque en ese instante Chico me tomó
fuertemente por detrás de las rodillas, y me levantó!! mis piernitas quedaron al
aire y yo caí de sentón sobre su negro miembro, que horror! El dolor que sentí
fue super intenso, sentí que me desmayaba, hace tiempo me resbalé practicando en
la barra de equilibrio, ese día sangré de mis partes intimas pero no se lo dije
ni a la entrenadora ni a mis papás, pero este dolor fue mil veces peor que
aquel, grité, me retorcí, lloré, eché mis brazos hacía atrás y trate de apoyarme
en los hombros de Chico pero no pude hacerlo, dijo que lo peor había pasado y
que ahora tenía que cabalgar sobre su verga, se levantó del taburete llevándome
hacía la cama tomada por las piernas y ensartada en su miembro, mi espalda en
arco contra su pecho y mi cabeza recargada en su hombro, me dijo en voz baja ‘ya
verás princesita, después de hoy podrás coger con quien sea’, se tendió de
espaldas sobre la cama y comencé a cabalgar, el dolor me impedía hacerlo rápido
así que chico me empujaba hacia arriba con sus manos debajo de mis pompas y de
golpe las bajaba y una vez más me ensartaba por completo, chico dijo que nunca
había ‘cepillado’ una ‘panochita’ tan apretada, poco a poco me fui sobreponiendo
al dolor, y cuando sus levantones bajaron de intensidad yo comencé a impulsarme
con mis piernas, Wow!! a pesar del dolor, lo estaba logrando, aumenté poco a
poco la velocidad, mis pompas golpeaban sobre Chico y sonaban como aplausos cada
vez más rápido, más rápido y más rápido!!
"Lo estaba haciendo como toda una mujer, él me agarró
fuertemente por la cintura y agregó mas fuerza a mis sentones sobre su palo,
dijo que estaba por chorrearse, escuché a mami decir que por favor lo hiciera
fuera de mí, Chico le contestó ‘ni lo sueñes mi reina’, la cabalgata era cada
vez mas violenta y descontrolada, de repente me agarró con mas fuerza, me
impidió levantarme y me retuvo ensartada en él mientras derramaba su leche
dentro de mí, sentir ese liquido caliente dentro de mi me hizo explotar, la
habitación se iluminó, todo me daba vueltas, la fuerzas me abandonaron y caí
sobre su espalda, miré a mami, wow! a pesar de su edad Juan la penetraba super
rápido! Le dije ‘’mami ya soy una mujer como tú’ ella dijo que si, que ya era
una mujercita!! WOW!!…. con las piernas aún dobladas yo seguía temblando, Chico
puso una mano sobre mis partes y otra sobre las bubis y me dijo al oído
‘tranquila putita, tranquila’, poco a poco me fui calmando, permanecí acostaba
sobre él, éramos como una barra de chocolate con crema encima y la cerecita…
bueno, la cerecita se la había comido la boa negra y de ella no quedaba nada,
jijijiji… estiré mis piernas y sentí su palo negro totalmente blando abandonando
mi cuerpo"
"Juan aún no terminaba, ahora penetraba a mami con golpes
fuertes y espaciados, ella gemía con cada golpe, momentos después el viejo gritó
que se venía, gruñó y se dejó caer encima recargándole aún más las piernas sobre
sus pechos, no sé cuánto tiempo tuvo a mami en esa posición, él le dijo algo y
comenzaron a besarse!! En la boca!! Mami besando a otro hombre!! Juan se levantó
y soltó las piernas de mami, la ayudó a acostarse completamente sobre el diván y
se acomodó a un lado de ella."
"Permanecimos en silencio un buen rato, Chico y yo en la
cama, mamá y Juan en el diván, me sentía cansada, adolorida y herida muy dentro
en mi cuerpo pero también me sentí realizada, contenta, Sí, 100% mujer!! y estoy
segura que ninguna de mis amigas lo es!!"
"Momentos después Juan dijo que habría otro intercambio, pero
que ahora sería de parejas, jijiiji, Juan haría algo conmigo y Chico con mamá,
WOW!! la diversión no paraba!!!!"
Fin de la primera parte, continuará…