Mari ataca de nuevo
Hola ha pasado mucho tiempo sin contarles nada, las fiestas
no han faltado pero realmente no había ocurrido nada nuevo que contarles, hasta
que Juan el piloto aviador nos empezó a frecuentar trayendo regalos a Mari, y
unas buenas botellas de licor para mi.
Yo pensé que quería tirarse a Mari, pero no buscó la
oportunidad, como que quería "algo más" se nos quedaba viendo y nos analizaba,
pues no pasaba de platicar cosas intranscendentes con la suerte que siempre
andaban nuestros hijos por ahí, o Luis que no lo traga mucho; desde el día que
nos sorprendió cogiendo con Mari, y que el muy cabrón de Juan nos chantajeo,
pidiéndonos que si él también se la cogía no decía nada.
En otra visita después de muchas vueltas, nos confió que
estaba loco por hacer un trío con su esposa pero que no sabía por donde empezar,
que después de mucho tiempo de estarla convenciendo todavía no estaba muy
decidida… pero que se calentaba mucho en sus relaciones sexuales cuando él se lo
proponía, y en pleno éxtasis ella jadeando le preguntaba ¿pero con
quien?.....Las películas porno de tríos la calientan bastante.
Me muero de ganas de verla con otra verga bien adentro, y
necesito que me ayuden a que eso suceda, los he visto a ustedes por más de tres
años y son felices. Sofía es muy caliente pero sus principios morales no la
dejan, yo siempre he sido muy liberal y cojo con varias azafatas pero no es lo
mismo, ¡yo quiero ver a mi esposa con otro!, desde aquella vez que lo hice con
ustedes, no se me ha apartado ese deseo de mi mente. Sofía es siete años menor
que yo y se conserva bastante bien.
Si… ella es un año más joven que yo rectificó Mari, fuimos
compañeras de escuela cuando estudiamos comercio, y la güerita tenía un cuerpazo
y mucho pegue con los muchachos, por cierto que en esa época Luis le gustaba
bastante.
Bueno el chiste es que me ayuden, ¿cuento con ustedes?
Levantaba su copa brindando.
Yo tenía la verga bien dura oyendo la confesión de mi amigo
Juan; Mari se veía coloradita y nerviosa, a Juan se le notaba un bulto en el
pantalón; los tres tomamos otro buen sorbo de nuestra cuba, mientras les
comentaba:
Claro que sí te ayudamos son otras nalguitas nuevas para el
club, y creo que una verga chueca a las señoras les va a caer muy bien. Ja, ja,
ja. ¿A poco no te caería bien la verga del capitán garfio? le pregunte a mi
esposa.
¡Ayy Papi!! que cosas dices; haces que me ponga coloradita,
si a mí esas cosas ni me gustan, je, je, je. ¡Solo me fascinan!!!....... Mejor
voy por más botana.
El bulto en el pantalón de Juan creció más y sus ojos
escudriñaron las nalgas de mi mujer cuando se levantó, involuntariamente me
comento; está como para comérsela.
Sí ¿verdad?... Está muy buena; pero cuéntame más a cerca de
tu esposa que le gusta sexualmente, ¿coge por el culito?..... Y ¿Qué tal mama?
Pues lo hemos intentado algunas veces pero no le gusta mucho,
según ella que le duele solo de pensarlo, mama bastante rico aun que no le gusta
probar la leche, le fascina que le acaricie los pezones se enciende de
inmediato, por cierto tiene unas tetas preciosas y cuando se las mamo se vuelve
loca es su punto débil.
En eso llegó Mari con un platón de queso y otro de papas
fritas con aderezo, Juan le daba las gracias y no le quitaba los ojos de encima.
Que le comento a Mari; dice Juan que estas como para comerte, haber si te pones
un poco de aderezo en la panocha por que te quiere comer. Los dos se pusieron
rojos.
¡No que barbaridad!! Se descompone el sabor de Mari con el
aderezo, si todavía conservo tu tanguita, lástima que ya me acabé el olor de
aspirarlo tantas veces, es que estas riquísima la tomaba de la mano y la jalaba
hacia él.
Mi esposa se dejaba mimar y se sentaba en las piernas de mi
amigo, así que mejor me puse de pie y fui a servir otras cubas a la cocina, para
darles chance que se soltaran más.
Aproveche para checar las cerraduras de la casa, pues con los
hijos adolescentes uno nunca sabe, aunque nos avisaron que llegarían como a las
doce pues estaban en casa de unos amigos vecinos con los video juegos.
Como a los diez minutos que regresé los encontré en un
profundo beso, con el sostén desabrochado, una mano de Juan por debajo de su
playera acariciando sus pechos y la otra perdida bajo la falda, con los ojitos
de Mari rasgados por la calentura, los dos con las mejillas rojas.
Puse las cubas en la mesa de centro. Mientras mi esposa se
ponía de pie tomó su vaso caminó moviendo sus nalgas cadenciosamente y puso un
cd de música tranquila a un volumen un poco alto, empezó a bailar quitándose su
playera, sus tetas quedaron al aire, luego brindamos tomando la cuba, girando se
desabrochaba su falda mientras sonriendo nos decía; por que no se desvisten por
que tenemos poco tiempo, en un segundo Juan estaba desnudo con su verga de
gancho, le hacía un rizo y la punta le entraba en el ombligo.
Mari exclamó; ¡mira nada más eso!!.... dejó caer su falda, se
mordía de placer los labios viendo la verga húmeda de Juan, se acerco para que
mi amigo le bajara su panty de inmediato desapareció, las manos de Juan
acariciaban con avidez la panochita y las nalgas de mi esposa, mientras ella se
inclinaba para mamar la verga, le costaba bajar la pinga por lo súper dura que
estaba, poco a poco fue desapareciendo el glande en su boca mientras él le
pellizcaba los pezones y estrujaba las tetas.
Como mi esposa estaba hincada en la alfombra mamando con todo
la polla de mi amigo, yo me puse atrás de ella tan pronto como sintió mi verga
Mari separó sus piernas, acomodó su panocha a la altura para que se la dejara
caer, poco a poco se la fui metiendo, mi mujer a pesar de coger bastante más de
lo normal, y después de coger con el vergón de Pepe varias veces, sigue siendo
muy estrecha, si está muy caliente se le aprieta todavía más el coño.
Tomamos un ritmo riquísimo, pero no me quitaba la idea de
como se sentiría la leche de Juan en el coño de mi mujer, nunca la había
probado, así que bajé la intensidad de la cogida y le dije a Mari; ya te prepare
la panocha para ver si te entra ese plátano chueco, entonces giró hacia mi y me
dio una mamada tremenda limpiando mi verga.
Mari se levantó se hinco sobre el sillón, se centro la punta
de la verga en la entrada del coño, se besaban con fuego y lentamente fue
desapareciendo la mitad del a verga con un ¡haaggh!! Que salió de la garganta de
mi esposa, luego empezó a embestir con fuerza su verga desaparecía
completamente, luego salía casi toda y volvía a desaparecer, las nalgas de Mari
se convulsionaban con un fuerte orgasmo mientras gritaba: ¡Huuy que rico me
estás cogiendo!! Ninguna verga me ha tocado por ahí donde me estas rozando ¡Uff,
me sigoo viniéndoo!! ¡Haaaggh que ricoo!!
Yo creo que con la verga chueca le encontró el punto G a mi
mujercita por que no paraba de venirse, y de gritar como nunca, ¡ya tenían como
diez minutos así!! En eso las piernas de Juan temblaban se arqueaba hacia arriba
encajando su verga en el fondo de la panochita estrujando con fuerza las nalgas,
mientras con su boca se devoraba los pezones, se notaba por los jadeos y las
contracciones que tenía en el pito que le estaba bombeando una muy buena
cantidad de leche a mi esposa en lo más profundo de su coñito. Mari, desmayada.
Yo estaba a mil viendo la cogida que se dieron, tan pronto se
recuperó Mari la baje a la alfombra, abrió totalmente sus piernas dándole un
buen show a mi amigo de todas sus cualidades, me hinque y pase sus pantorrillas
sobre mis hombros se la metí de un solo golpe, pues estaba como me gusta;
abierta caliente y rebozante de leche de Juan, que por lo que note es más espesa
que la de Luis no me hacía tanto cosquilleo, pero se siente un morbo muy fuerte
estar removiendo leche de otro cabrón en la panocha de tu esposa. (Lo tienen que
probar)
Le daba unas embestidas muy fuertes las tetas se le movían de
arriba a bajo, Juan no parpadeaba nos veía con ojos de plato mientras trataba de
reanimar a su garfio con una puñeta. Le daba a mi esposa como si fuera película
porno luciendo como la cogía.
Mari gritaba y jadeaba muy fuerte con un orgasmo muy largo,
sin perder de vista a Juan que estaba sentado en el sillón como a un metro de
nosotros, mi mujer le sonreía y le brindaba la cogida que me estaba dando con
cara de lujuria, yo me cansé de la posición y me acosté sobre mi mujer que
entonces me abrazó con las piernas, empezó a apretarme la verga con sus músculos
interiores y con movimientos cortos y rápidos me empezó a hacer un puñeta con su
coño, no tardó en sacar mi leche mientras le venía otro orgasmo bien fuerte que
lo gritaba a todo pulmón.
Unos minutos después se levantaba escurriendo semen por sus
muslos y nos decía miren como me dejaron mientras corría al baño.
Juan me comentaba: ¡Que mujer que tienes!! Está bellísima y
que forma de coger lo deja a uno viendo estrellitas, necesito el G P S del avión
para poder ubicarme ja, ja, ja. A la salud de Mari, tomamos la cuba a fondo pues
estábamos muertos de sed mientras comíamos algo de botana y rellenamos los
tragos.
Un rato después regreso Mari bien limpiecita comentando: ¡Uff
que bueno estuvo!! Me vine muchas veces, como la tienes en forma de gancho me
roza por dentro en otros lugares; nos debemos de apurar son quince para las once
y yo sigo muy caliente necesito que me cojan otra vez.
Juan saltó sobre mi mujer acariciándole y mamando sus tetas
con todo, mientras Mari le decía:
¿Y no te van a dar celos, cuando veas a tu esposa mamando la
verga de mi maridito?
¡No al contrario! Me excita mucho imaginarlo, me muero de
ganas de verla con una verga en su boca y otra en el coño.
La verga de Juan estaba que reventaba de excitación, Pues mi
esposa seguía calentándolo con la plática de cómo nos vamos a coger a Sofía,
Mari se la pajeaba mientras él le estrujaba las nalgas y las tetas.
¡Te quiero coger de perrito, quiero disfrutar de tus nalgas!!
Gritaba Juan.
Cuando Mari se hincaba para ponerse en posición, aprovechó
para prenderse con su boca de la verga de mi amigo mamando con mucha intensidad,
luego se colocó en cuatro para que Juan se la ensartara por atrás.
Levantaba lo más que podía sus nalgas para que mi amigo
pudiera desenrollar su polla para poder penetrarla, luego de batallar un poco el
glande desaparecía lentamente en las entrañas de mi mujer.
Juan le abría las nalgas y se arqueaba hacia atrás dejándola
totalmente clavada, mi esposa jadiaba y gritaba; ¡que rica la tienes se siente
muchoo!! Dame más cojéeme duro.
Mi amigo le hacía un rápido mete saca mientras se aferraba a
sus nalgas dejando su herramienta totalmente adentro, Uff que escena las nalgas
de mi mujer temblaban del orgasmo tan intenso, el gancho de Juan se salía
momentáneamente y se lo rozaba en la panocha y culo, luego lo volvía a meter a
fondo gritando ¡que apretada la tienes!!
Un rato después, mi esposa haciendo una demostración de sus
cualidades sexuales le apretó la verga con su "perrito" y empezó a hacer
movimientos rápidos y cortos como solo ella sabe, Juan gritaba; ¡Mamacita que me
haces!!! Me la vas a sacar toda, espera me vas a sacar la leche ¡huyyy…ya me
estoy corriendo!! ¡Haaggh que ricoo! Que forma de coger.
Yo no podía más pues todo el tiempo me la estuve jalando sin
perder detalle de la cogida tan rica que se dieron, así que cuando se quitó Juan
entre como a mí me gusta; con la panocha llena de leche, Mari seguía en la misma
posición le acariciaba las nalgas pues las tenía rojas de las magulladas que le
puso mi amigo, Mari nos comentaba:
Que diferencia de vergas la tuya entra muy fácil muy
derechita mira que rico entra y sale, ¡huumm!! (Los ojos de Juan se ponían como
pelotas) Se siente como llega al fondo, en cambio la tuya Juanito me raspa por
los lados donde nunca me hacen presión las vergas normales pero se siente muy
rica, ¡me voy venir muy fuerte!! ¡Haaggh Papi dame muy duro!!
Juan nos miraba con su verga medio dura. Mari jadeaba sus
nalgas temblaban yo le daba a toda velocidad, escurrían hebras de leche del
coñito de mi mujer, me fascina la lubricación que le da la leche de otro cabrón,
estaba disfrutando de todo cuando me vino un súper calambre de la espina a la
punta de la verga, y con fuertes espasmos le llenaba de leche el coñito
mezclándose con la de mi amigo.
Mari y yo corrimos al baño mientras le pedí a Juan que
preparara unas cubas, en el baño le pregunte; que tal te gustó la verga del
"capitán garfio". (Lo de capitán, por ser piloto así les llaman, y lo de garfio
pues por su pito chueco)
Sí mucho Papi, gracias por darme chance de coger con Juan,
pues la única vez que cogí con él estaba Luis molesto, fue muy tenso el momento
cuando el cabrón de Juan nos chantajeo, estaba muy borracha esa tarde fue un
desmadre con todo lo que pasó, pues también estábamos estrenando a nuestra
comadre Paty.
Regresamos a la sala nos vestimos, prendió Juan un cigarrillo
y abrimos todas las ventanas, le quité el seguro a la puerta de la calle y nos
pusimos a conversar sobre como hacer que la esposa de de mi amigo entre al
grupo.
En eso nuestro hijos entraron, saludaron a Juan nos dijeron
que ya habían cenado y que se iban a acostar, se despidieron de nosotros y se
fueron.
Después de tres cubas más y de comentar los gustos de Sofía
la mujer de Juan, Mari nos explicaba que lo mejor sería hacer una cena en casa
con el pretexto de su cumpleaños pues solo faltaban unos días.
Cae entre semana para festejarme con la familia, pero lo
podríamos hacer el viernes siguiente y mandamos a los hijos con los abuelos, la
cena tiene que ser muy ligera con mariscos, ensaladas, postres con abundante
champaña, por que tiene el don mágico de abrir las piernas de las damas, música
y todo el ambiente muy sensual. Mari le pregunta:
¿No te importa que Luis sea el primero en cogérsela? Luisito
coge muy rico, pero lo mejor de todo es que sabe dar unas mamadas exquisitas.
No claro que no me importa, con tal de verla con otro pito
adentro no me importa que sea de burro. Mari continuaba:
Estoy pensando en Luis por dos razones, una por que los
anfitriones no la podemos estar seduciendo, pero Luis es muy cotorro le fascina
andar de seductor, además es muy guapo y a tu esposa le gustaba cuando éramos
jóvenes, con un poco de ayuda por parte de todos pienso que cuando se de cuenta
ya la tiene bien adentro.
Me parece muy bien; lo malo es que la relación con Luis se ha
enfriado, fuimos muy amigos hasta compartíamos departamento, pero desde aquel
día que los sorprendí cogiendo, y que me apunte para tener sexo con ustedes,
Luis se encabrono y me reclamó; que qué clase de patán era para forzarlos a
ustedes, y la verdad luego me sentí muy apenado, por eso es que me retiré de
ustedes por tres años, pero que bueno que lo hice por que así te probé mmmhh que
rico.
No te preocupes de nada, nosotros hablamos con Luis, te
aseguro que le va a dar mucho gusto pues con el debido respeto tu esposa esta
bastante buena, pero lo más importante ¿tú estás seguro de lo que quieres hacer?
Claro que sí, solo de pensarlo se me para el chile me muero
de morbo, y ahora que están ustedes aquí más todavía; me da mucho gusto verlos
como un matrimonio feliz muy unido, que viven intensamente su sexualidad y
conviven con sus compadres Pepe y Paty, por cierto ¿los van a invitar a la
fiesta?
Yo pienso que no, para que no sea demasiada gente, y sea más
íntima la cena; luego le vamos a echar a tu esposa a Pepe que tiene una vergota
gruesa y cabezona para ver como le va, ja, ja, ja.
No me jodas…. ¿Pepe esta muy vergón?
Nada más pregúntale a mi esposa, como le va cada vez que coge
con Pepe. Mari le explicaba:
Parece que se la transplantaron de un negro, pues es de color
café oscuro con una cabezota gorda de color rosa, larga y dura como piedra, para
nada coincide con su cuerpo je, je, je. Además te deja con el coño ardido es muy
brusco te estruja muy fuerte las nalgas y las tetas cree que son de hule.
Juan se volvía loco de imaginar ese instrumento en el coño de
su esposa, se le notaba un bultote en el pantalón, Mari se dio cuenta y se
acerco a mi amigo y se lo acariciaba por encima de la ropa, diciéndole al oído
sabes como va a gozar tu mujer con esa variedad de vergas, y vas a ver cuando se
la cojan al mismo tiempo por sus dos hoyitos se te va a salir la leche por las
orejas.
Mi esposa seguía de pie, inclinada hablando al oído de Juan,
le estaba dando una calentada de pronóstico diciéndole: Sabes lo que vas a
sentir cuando le metas la verga a tu esposa y tenga su coño lleno de leche de
otro. Pregúntale a mi marido
Las manos de mi amigo acariciaban con desesperación los
muslos de Mari y luego se perdían bajo su falda, a mi mujer se le empezaban a
ondular sus nalgas, le aparecía una cara de lujuria, se besaban con fuego, los
dos estaban ardiendo.
Me levante y fui a la recámara de mis hijos para cerciorarme
que estaban dormidos, y lo estaban, entonces regresé a la sala me preguntó Mari
¿todo bien? Si no te preocupes están dormidos.
Bueno entonces con tu permiso me voy a comer un plátano macho
muy torcido, le pidió a Juan que se sentara en una silla del comedor, le
desabrochó el pantalón le bajó los calzoncillos, apareció el pito bien duro, mi
esposa levantó su falda y sacó sus panty abrió sus piernas al máximo dándole la
espalda (y las nalgas también) a Juan, con una mano agarró el pito de mi amigo y
con la otra levantaba su falda para que yo tuviera una buena vista, empezó a
rozar la cabezota en la entrada de su coñito guiándolo hacia adentro.
Una vez bien enchufado se levantaba y bajaba muy lentamente,
mi esposa tenía los ojos cerrados concentrándose en la verga curva que tenía
encajada, la estaba disfrutando intensamente pues tenía las mejillas encendidas
y una cara de Puta divina, sus caderas se movían de adelante para atrás me
señalaba con la vista para que viera como se lo cogía.
Tenía un orgasmo muy fuerte jadiaba en voz baja, las manos de
Juan le acariciaban las nalgas por debajo de la falda, entonces mi mujer le
empezó a aplicar su famoso "perrito" mi amigo aceleraba sus movimientos y mi
esposa sus mordidas con los músculos vaginales. Mari le preguntaba de Sofía su
esposa si le gustaría esa posición para verla coger, te la imaginas a ella así
como estoy yo con la verga de Luis bien adentro, mamando la verga de mi maridito
al mismo tiempo.
Mi esposa aceleraba su movimientos con un orgasmo mientras
literalmente exprimía la pinga de Juan con sus músculos vaginales jadiando los
dos, fue demasiado para Juan se empezó a correr pellizcando los pezones y tetas
bufaba como locomotora, pues no quería hacer mucho ruido.
Bueno luego de un rato todo vino a la normalidad,
recompusieron sus ropas y quedamos de vernos en diez días para celebrar en
grande el cumpleaños de Mari, como ellos viven en Monterrey, Juan nos dejó un
cheque por diez mil pesos para que compráramos mucha champaña y todo lo
necesario para la fiesta.
Se despidió por que tenía vuelo por la tarde, nos dimos un
abrazo de cómplices con una sonrisa de oreja a oreja.