Andrea lleva una semana sin pasar por clase, se escuchan
rumores de que la internaron en un sanatorio mental tras el episodio del baño de
chicas… Bueno, ese es el rumor mas inofensivo que se cuenta sobre ella,
Me sorprendo pensando en ella, mientras me abrocho el
cinturón y me subo la bragueta. Estoy buscando mi camiseta, cuando me hablan por
detrás.
-Me ha excitado mucho.
La chica es una amiga de mi hermana, ella y yo llevamos
acostándonos desde que tenía yo 16 años. Por supuesto, es un secreto entre ella
y yo.
-Me alegro – y simulo mi más complaciente sonrisa. En verdad esa tipa, aunque
este cañón, me cansa cuando acabamos de hacerlo y se pone en plan mimosa. Pero
no puedo arriesgarme a perder a un bombón como este, diciéndola lo que pienso -,
aunque habrá quien te haya excitado más que yo.
-Tu sabes que no tengo una vida sexual muy activa… se podría
decir
-O sea que el tío que más te ha excitado en tu vida soy yo
Que triste, pienso para mis adentros.
-¿No te sientes halagado?
Me susurra, simulando un mal ronroneo, mientras alarga su
mano para magrearme el paquete.
-Eres fantástico.
Y al decirme eso, me entran nauseas.
-No creo que se para tanto, Margarita.
-Pues yo creo que, si, mira: tienes muchas cosas buenas e
interesantes, me gusta como eres… Tu personalidad me encanta.
-Me harás sonrojarme.
Joer, hay que reconocer que la tía es un encanto, pero es que
yo no soy de esos que después de follar se quedan a hablar o simplemente se
abrazan en silencio a su amante.
-Es la verdad.
Dios, creo que me estoy enamorando.
Siento como me baja la bragueta, y mete su mano bajo mis
calzoncillos.
-Quizá a tus soldaditos les quede aún fuerzas para un nuevo
ataque.
Me dice esto mientras me masturba, recorriendo con su suave
mano, de arriba abajo, mi miembro.
-Mmmmm… Eres un cielo, y al mismo tiempo una diablilla
-Si – y sus risilla es traviesa -, eso es verdad. A veces me
asusto a mi misma…. Tengo mis días.
Y en ese momento, se inclina hacía delante para engullir mi
pene.
-Mmmmmm… Pues, yo espero que todos sean así… Uuuummmm…
-En verdad soy siempre así, mitad diablilla y mitad ángel.
Tras decir esto, vuelve a ocupar su boca con mi polla.
Sin querer me meto en su mente… y la veo junto a otra chica,
esta viste con un largo abrigo escarlata, y su cabello rubio casi parece blanco.
Están hablando, pero poco a poco la conversación comienza subir de tono, ella
cede un momento a la seducción de la rubia. Se levanta la camiseta, y la rubia
del abrigo comienza a lamerla los pechos, poco a poco va bajando por su vientre.
Entonces ella la detiene, y cortésmente la pide que pare con eso. La del abrigo
se queda unos instantes parada, y luego se levanta y se marcha. De pronto ella
mira al punto desde el que yo sigo la escena, me ve…
… De nuevo me encuentro allí, frente a ella, en el mundo
físico. Se ha detenido en la felación, y me mira con severidad. Entonces me doy
cuenta que, además de su evidente enfado por descubrirme dentro de su mente, hay
algo que no sigue igual en ella: Su figura parece titilar, y sus cabellos se
mueven sin que halla un rastro de brisa en la habitación.
-La próxima vez que hagas eso, prometo que no quedara nada
dentro de ti que puedas usar.
Su voz esta llena de autoridad.
Comprendo entonces que es mejor que me vaya antes de
cabrearla aún más.
Mientras camino a casa, no paro de pensar que tipo de ser es
y porque no lo había percibido antes de hoy.