El restaurante de Dorothy
Prefacio
Dorothy disponía de uno de los mejores restaurantes del
estado. La gente venia de todas partes para degustar sus platos. Dorothy, a la
mitad de su sesentena, estaba tan ágil como alguien de mediana edad. Todos los
que coincidimos con ella sentimos que hemos encontrado a una amiga. Caminando
por su restaurante nadie pensaría que su comida es diferente a otros miles que
existen desparramados por el país. Pero es un poco diferente. En su parte
delantera puedes encontrar el pollo frito normal y las judías verdes. El comedor
especial es lo que atrae a los clientes de gran poder adquisitivo. En ese
comedor, una vez por semana, ella sirve una variedad de carne humana. Su fama se
extiende por todo el país por lo que ella espera que pronto tendrá que cerrar
ese pequeño restaurante y abrir otro mas grande, en el que solo se sirva carne
humana. Dorothy aprendió a cocinar humanos de su abuelo. Él mató a un comensal
en Texas. Incluso hicieron una película. La película se llamó "la matanza de
Texas". La película hizo que su abuelo pareciera un malvado, pero el simplemente
quiso hacer una barbacoa.
Al principio, cuando Dorothy intento seguir los pasos de su
abuelo, tenia que conseguir a las chicas secuestrándolas. Las cosas cambiaron en
algún momento a mitad de los 80. Las chicas llegaban a su restaurante y se
ofrecían como voluntarias para su preparación. Así que ha partir de entonces
Dorothy consiguió hacer su trabajo mas fácilmente. De vez en cuando alguna chica
cambiaba de idea y Dorothy tenia que rememorar algunas viejas técnicas. Ella
aprendió de su abuelo a matarlas con un golpe en la cabeza. Hubo una segunda
película sobre su abuelo en la que el no podía matar a las chicas así. Pero ella
siempre supo que no era verdad, que el siempre lo consiguió con un simple golpe
en la parte de atrás de la cabeza. Dorothy era diferente a su abuelo, le gustaba
cocinar a las chicas vivas. Creía que así tenían mejor sabor.
Capitulo I
Dorothy oyó golpes en la puerta trasera de su restaurante.
Abrió la puerta y vio a tres chicas de pie. Una chica morena preguntó "¿Es este
el restaurante donde hacen barbacoas... diferentes?"
Dorothy contesto, "Si, yo hago algunos asados aquí. ¿Estas
interesada en algún tipo de barbacoa en concreto?"
La chica respondió, "Supongo que si... quiero decir que...
nos gustaría ser nosotras la barbacoa"
Dorothy examino a las tres chicas intentando descubrir si
ellas podrían estar trabajando para la policía. Notó cierta excitación en sus
ojos que un policía no tendría. Las invito a pasar y les dijo que se desnudaran.
Las chicas inmediatamente se sacaron la ropa y se pusieron de pie delante de
Dorothy. Les echo un vistazo y las pellizco en diferentes partes de su cuerpo.
Dos de ellas eran carne magra y asarían bien. La otra tenía demasiada grasa.
Decidió que a esta mejor freírla o estofarla.
Dorothy dijo a la chica morena que había estado hablando y a
la otra chica delgada que tomaran asiento. Explico que tenía unos clientes del
sur esta noche que les gustaban las chicas sureñas asadas. Tomo a la chica
gordita, le hizo sentarse y procedió a afeitarle la cabeza y el coño. Una vez
con el pelo quitado, Dorothy la llevo hasta una gran olla. Le dijo que se
metiera en ella y que untara su cuerpo con el líquido que había dentro. La olla
contenía una mezcla especial de Dorothy compuesta por leche, huevos y especias.
La muchacha parecía estar tomando un baño de leche, frotando el líquido blanco
sobre su cuerpo. Dorothy sonrió cuando notó que la chica estaba frotando mas
liquido de la cuenta por sus pechos y coño. Sabia que la chica estaba obteniendo
placer sexual de esta prueba. Le dijo que saliera de la olla y señalo a una
sartén cercana. La muchacha, cerca del orgasmo, salió de la olla y fue hasta la
sartén indicada por Dorothy. Contenía harina y especias. Le dijo que se echara
sobre ella y rodara hasta que estuviera bien cubierta. La chica obedeció,
rodando de un lado a otro, hasta que la harina se pego a su cuerpo cubierto de
la mezcla de huevo y leche. La chica parecía algo digno de salir en una revista
de ciencia-ficción con la harina pegada a su cuerpo.
Dorothy llevo a la chica sobre un cesto de alambre grande.
Hizo que se arrodillara dentro. Ato sus manos a la espalda y después los
tobillos. Apretó un botón y una grúa levanto el cesto, con la muchacha dentro de
el, y lo transporto sobre una gran olla de aceite hirviendo. Cuando el cesto se
coloco encima de la olla los ojos de la muchacha de dilataron de miedo. La
realidad sobre lo que iba a pasar golpeo a la chica gordita. Dorothy no se
preocupo de si la chica había confundido fantasía con realidad. Lo único que
quería era que la chica se dorara bien y quedara crujiente. Dorothy apretó un
botón y la chica enharinada bajó al aceite hirviente. Cuando sus pies tocaron el
aceite la muchacha lanzo un grito. La grúa se movía lentamente por lo que la
chica tardo casi un minuto en desaparecer dentro del líquido hirviente.
Dorothy miro a las otras chicas mientras ellas observaban
como se freía su amiga. Durante un minuto pensó que las chicas quizás intentasen
huir. Miraban como su amiga giraba en el aceite hirviente. Las tres veían como
la muchacha empezaba lentamente a tomar un color castaño. Parecía como si la
chica friéndose estuviera en un remolino, girando y girando sin parar dentro del
aceite hirviente. Al cabo de una hora flotaba sobre el liquido.
Esto indico a Dorothy que la muchacha había acabado de
cocinarse. Apretó el botón de la grúa y el cesto con la muchacha frita salio de
la olla. Las otras dos chicas miraban lo que quedaba de su amiga. No parecía que
ella hubiera estado viva apenas una hora antes. La cubrieron con harina marrón.
La figura parecía humana, pero por otro lado parecía un pedazo absolutamente
frito de carne. Dorothy apretó otro botón de la grúa y la inclino hasta que la
muchacha salió dando volteretas para caer en una fuente.
Dorothy se acerco a la chica cocinada y pellizco en un pezón.
Un pedazo de pan dorado y un pezón cayeron a su mano. Hizo estallar el pezón
frito en su boca y dijo, "Está ya esta bien hecha, desearía tener tiempo para
comer un poco de ella, pero hay trabajo que hacer"
Sonó otro golpe en la puerta. Abrió y se encontró con seis
chicas. Dorothy tenia ahora mas chicas que querían ser cocinadas y comidas.
Apretó un botón y dos hombres entraron en la cocina. Ella les ordeno que
llevaran a la muchacha frita al comedor privado donde dos hombres esperaban una
chica frita de su tierra.
Dorothy miro ahora a las ocho chicas sentadas en la cocina.
Los ojos de todas ellas estaban fijos en la muchacha frita que sacaban de allí.
Les dijo a las chicas, "vosotras sois las mejores chicas que yo he visto en
mucho tiempo. Hay una gran fiesta esta noche y yo pensaba que tendría que sacar
comida congelada. Seguidme fuera de la cocina."
Las muchachas siguieron a Dorothy al exterior, dirigiéndose a
un edificio grande. El interior del edificio estaba atravesado por un gran
colgador sobre los huecos para las brasas. Dorothy miro a las ultimas seis
chicas y les ordenó, "Vosotras volved al baño y afeitaros totalmente todo
vuestro cuerpo. Hacedlo bien y prestad especial atención a vuestro coño."
Dorothy miro a las dos chicas que habían llegado primero y les dijo, "yo tengo
planeado algo especial para vosotras dos, así que tened paciencia".
Al poco tiempo llegaron las seis chicas, calvas y desnudas y
se alinearon delante de Dorothy. Las miro y quedo contenta con su afeitado.
Preguntó a las chicas, "Quienes de vosotras quiere simplemente caminar hasta las
brasas y arrojarse sobre ellas para mi". Dos chicas se adelantaron, esto agrado
a Dorothy. Le gustaba ver a las muchachas cocinarse vivas, pero el extra de
chicas que tenia hoy representaba un problema para ella. Las dos voluntarias
estaban de pie frente al hoyo de las brasas mientras ella fue hacia las otras
cuatro y dijo, "Creo que lo mejor que puedo hacer es prepararos para ser
cocinadas"
Dorothy llevo a las chicas a una zona donde el suelo estaba
manchado de rojo con la sangre de muchachas que habían sido preparadas hacia
mucho tiempo. Apretó un botón y un gancho bajó del techo. Lo lanzó con fuerza
contra la espalda de una de las chicas. El gancho entro profundamente en su
espalda, justo bajo la nuca. Dorothy toco un botón y la muchacha se elevo
bruscamente del suelo, gritando cuando el estirón hacia arriba de su cuerpo
enterró más el gancho dentro de ella. Dorothy paró a la muchacha cuando estaba
un palmo por encima del suelo.
Arrastrando, deslizo una bañera bajo la chica que gritaba.
Tomo un afilado cuchillo largo y apuñalo a la chica en el ombligo. Dorothy
empujo hacia abajo hasta su pubis y después hacia arriba hasta su pecho. Ríos de
sangre corrieron abajo hasta la bañera. Dorothy metió su mano en la herida y
empezó a tirar de los intestinos de la chica para sacarlos fuera. Todos ellos
fueron a parar a la bañera. Dorothy cogió entonces una manguera y lavo el
interior de la cavidad de la chica para eliminar cualquier resto de sangre.
Dorothy repitió esta operación hasta que las cuatro muchachas
estuvieron destripadas y colgando de un gancho.
Dorothy empujo a las muchachas por una guía hasta que
estuvieron sobre una plancha y entonces las bajó.
Cayeron bruscamente y gritaron cuando tocaron plancha
caliente. Dorothy estaba contenta de que hubieran sobrevivido al destripado.
Odiaba cocinar carne muerta.
Regreso junto a las dos asustadas muchachas que quedaban de
pie junto a las brasas. Ellas habían visto como sus compañeras habían sido
destripadas y puestas sobre la plancha. Dorothy les dijo, "Podéis cambiar de
idea y ser destripadas primero, si es vuestro deseo".
Una de las chicas respondió temblorosamente, "No Madame, yo
he soñado con cocinarme viva toda la vida".
Dorothy sonrió a las chicas y dijo, "De acuerdo chicas,
vuestro sueño esta a punto de hacerse realidad. Por vuestro valor, os serviré a
mis mejores clientes. Ahora permitidme empezar con las otras".
Se acerco a las chicas que había dejado junto a las brasas y
con un gesto de su mano señalo hacia delante. L
as
chicas caminaron hasta un peldaño frente hoyo de las brasas. El próximo paso las
situaría sobre ellas. Nos miraron y saltaron a las brasas. Movieron los pies
apoyándose en uno y otro para no quemarse. Dorothy sonrió con sus esfuerzos
vanos por evitar el calor y dijo, "Muchachas, esto no es una piscina de agua
fría. Simplemente tenéis que dejaros caer dentro. Cuanto antes os empecéis a
asar, antes desaparecerá el dolor."
Las chicas simplemente hicieron eso, se dejaron caer de
espaldas. Ambas lanzaron gritos fuertes cuando el calor levanto ampollas en su
carne tierna. Una de ellas se desmayo de dolor, pero la que había hablado antes
rodaba sobre su pecho y después retrocedía continuamente. Dorothy observó el
movimiento de la chica y pensó que eso ahorraría mucho trabajo luego. Cada vez
que la chica cambiaba de lado, Dorothy podía ver las marcas que las brasas iban
dejando en su joven cuerpo.
La chica apenas se movía ya. La última vez que lo hizo, miró
a Dorothy. Vio una mirada de alivio y una sonrisa en su cara. Dorothy supo que
la chicha se había corrido varias veces desde que empezó a cocinarse. Ella quiso
vivir su fantasía y había muerto por ella. Eso casi produjo lagrimas a los ojos
de Dorothy
Dorothy, cada 30 minutos fue dándoles la vuelta a las chicas
sobre la plancha. La casa se lleno del aroma de las chicas al asarse. Desde
kilómetros de distancia, la gente podría oler a barbacoa. Dorothy supo que el
restaurante estaría lleno esta noche. Sonrió pensando en las personas que se
sentarían a comer sus platos y la felicitarían por su sabor. Si sé imaginaran
que ellos estaban comiendo carne humana... Las únicas personas que lo sabrían
serian las que estaban en el comedor especial.
Dorothy fue a las dos primeras chicas, que se habían sentado
pacientemente mientras preparaba a las otras. Miro a la chica morena y dijo, "A
ti voy a guardarte hasta mañana por la noche. Tengo una cena privada en mi casa
y tú eres una de las mejores chicas que he tenido nunca. Por haber esperado,
permitiré que me ayudes a preparar a tu amiga esta noche."
Eso pareció gustarle a la chica morena. A todo el mundo le
gusta sentirse especial alguna vez, aun cuando te quede poco de vida. Dorothy y
las chicas regresaron al restaurante y entraron al comedor privado. En medio del
comedor había un hueco con brasas calientes. Miro a la chica que iba a ser
cocinada y dijo, "Tú serás cocinada delante de mis invitados. A mucha gente les
gusta ver como se prepara su asado"
Dorothy estiro a la chica de espaldas sobre una mesa con las
piernas bien abiertas. Enjabono el coño de la chica y la afeito totalmente.
Después tomo un largo asador y lo apoyo en el coño de la chica. La chica morena
le ayudó a empujar fuerte, introduciendo el asador hasta el interior del abdomen
de la chica. La chica empezó a gritar. Mientras el asador permanecía dentro de
su vientre, con un cuchillo, Dorothy la abrió en canal, sacando sus intestinos y
órganos. Entonces las dos mujeres empujaron de nuevo. El asador pronto atravesó
el cuerpo de la chica, mientras seguía gritando, saliendo fuera con un estallido
a través de su boca. El asador silencio los gritos de la chica, y también los de
la sala. Dorothy entonces relleno el abierto abdomen de la muchacha con patatas,
zanahorias, y cebollas. Cerró la abertura cosiéndola con un cordón grueso.
Dorothy hizo que la chica morena la ayudara a coger a la chica empalada y la
llevaron sobre unos soportes que la sostendrían sobre las brasas. El final del
asador tenia un cigüeñal y Dorothy hizo que la chica morena fuera girando a la
muchacha empalada sobre las brasas.
El comedor pronto se lleno con media docena de parejas. Todos
murmuraron y señalaron a la chica empalada que giraba sobre las brasas. Dorothy
estaba contenta de que todos estuvieran entusiasmados. Sabía que esta iba a ser
una de sus grandes noches. Todos se sentaron excepto una chica rubia. Caminó
hasta la barbacoa y miro a la chica que se cocinaba lentamente encima del fuego.
Miró a los ojos de la chica que se asaba. Sonrió al ver que la muchacha todavía
estaba viva. Volvió su atención a la chica morena que estaba girando el asador.
Aun estaba desnuda. Parecía bonita con el sudor corriendo por su cuerpo mientras
giraba el asador. Se arrodillo a su lado y lamió una gota de sudor de sus
pezones. Esto hizo temblar a la chica morena pero ella continuó girando. La
chica rubia se tendió en el suelo y empezó a lamerle el coño. La chica morena
dejo de girar un segundo pero rápidamente lo noto y volvió a hacer girar el
asador. No tardo mucho la lengua de la mujer rubia en provocar a la chica morena
un orgasmo. Eso hizo callar a todos y mirar a las dos mujeres.
La chica rubia volvió a su mesa con los jugos de coño en la
boca y una sonrisa en sus labios. Dorothy se acerco a la chica morena y dijo,
"Betty, le diste un buen espectáculo a los invitados."
La chica morena miro a Dorothy con el miedo en su cara y
dijo, "¿Como… como sabe mi nombre?"
Dorothy sonrió y respondió, "Quizás pienses que soy una vieja
tonta. Pero yo tenía un presentimiento sobre ti e hice unas averiguaciones.
Supongo que mis sensaciones eran correctas sobre ti, señorita agente del FBI."
Betty pareció sorprendida y triste por lo que sabía la
anciana y dijo, "Si, soy un agente y me enviaron aquí para investigarla. Me
ofrecí para esta misión porque yo siempre me he preguntado si me gustaría ser
cocinada. No creí lo que me contaron sobre este sitio. Me figure que era solo
historias. Pero no contare nada sobre este lugar."
Doorthy interrumpió y dijo, "Ya se que no contaras nada. Vas
a morir aquí."
Betty continuo girando el asador mientras decía, "yo quiero
morir aquí, esa es la razón por la que vine. También puedo llamar a la oficina y
decirles que aquí no hay nada. Les diré solo que es una dulce ancianita que
regenta un restaurante respetable con buena comida."
Dorothy, con la preocupación marcando su cara contestó,
"Pensare en lo que has dicho. Hablaremos después de la cena."
Dorothy regreso a atender a los invitados y no pensó más en
Betty. Sabía que la muchacha no podía hacer nada con tanta gente alrededor. Un
hombre de una mesa de la izquierda fue hacia Betty. Le dijo que se pusiera de
rodillas. Lo hizo al instante. El hombre dejo caer sus pantalones dejando ver
una enorme polla de 25 centímetros. De un golpe la metió en su húmedo coño. Se
sorprendió de que estuviera tan húmedo. Miro a la chica que se doraba despacio
sobre el asador mientras bombeaba su dura polla en el coño de Betty. No le llevo
mucho tiempo corréese dentro del hambriento coño. Cuando el se salio otro hombre
ocupo su lugar.
Betty tuvo que poner todo su empeño en mantener el asador
girando mientras era follada por el coño y el culo. Cada hombre y cada mujer de
la sala hicieron al menos un turno con Betty. No estaba segura de cuantas veces
se había corrido, se sentía a punto de derrumbarse de agotamiento. Puso todas
las fuerzas que le quedaban en seguir girando el asador. Dorothy se acerco, puso
una mano en su hombro y dijo, "Puedes dejar de girar, ella ya esta cocinada."
Betty cayó al suelo agotada. Dos hombres vinieron, levantaron
a la chica de las brasas y colocaron su cuerpo cocinado en una mesa. Dorothy
abrió entonces a la muchacha por donde estaban puestas las humeantes verduras en
su cuerpo. Lleno platos con trozos de carne y verduras. Pronto todos en el
comedor especial estaban comiendo su última comida. Dorothy ayudo a Betty a
levantarse y la llevo a la cocina. Preparo un plato con un pecho de la muchacha
y verduras. Betty tomo un bocado del pecho, insegura de si le iba a gustar.
Mastico despacio y sonrió. Pronto ella había devorado el pecho completo y todas
las verduras.
Capitulo II
Cuando los comensales estaban saliendo por la puerta, la
chica rubia que fue la primera en comerle el coño a Betty se detuvo. Apartó a
Dorothy a un lado y le dijo, "Quiero agradecerle esta gran cena". Dudó y
continuo hablando, "Me preguntaba si yo podría estar en el menú una noche de
estas."
Dorothy sonrió, esto le había pasado muchas veces. Entonces
examino a la mujer y contestó, "Efectivamente usted puede disfrutarlo. Solo
quítese la ropa y póngase al lado de Betty."
La chica rubia hizo lo que le dijeron. Miro a su marido y le
dijo adiós con la mano. Sonrió cuando Dorothy fue hacia el y le dijo, "Puesto
que usted proporciona el plato fuerte, esta invitado a mi casa mañana por la
noche para preparar la cena."
El hombre se lo agradeció y despidió con la mano a su esposa.
Dprpthy y las dos mujeres limpiaron el comedor especial. Salieron mientras los
empleados aun limpiaban el otro comedor. Las tres entraron en la vieja furgoneta
de Dorothy.
Pronto llegaron a casa de Dorothy. Era una vieja casa grande.
Detrás de la casa había un granero. Dorothy llevo a las chicas allí. A pesar de
lo que habían visto en el restaurante, ellas se asustaron. Las paredes del
granero estaban llenas de celdas. Debían de haber por lo menos cincuenta chicas
en esas celdas. Algunas de las chicas preguntaron, "¿Cuándo seremos cocinadas?"
Dorothy sonrió y dijo, "Pronto muchachas, solo sean
pacientes. Hay tantas personas que alimentar…"
Dorothy reunió a Betty y a la chica rubia en una celda.
Dorothy le dijo a Betty que hablarían mañana. Betty y la chica rubia hicieron el
amor la mayor parte de la noche. Muchas de las otras chicas estaban aparejadas
en grupos de dos o tres haciendo lo mismo. El granero estaba lleno con los
gritos de pasión de las muchachas.
A la mañana siguiente Dorothy permitió a Betty salir de la
celda. Entraron en la casa. Dorothy le dijo a Betty que era el momento de hacer
la llamada. Betty marco el número de memoria y un hombre contesto. Betty le dio
su número de agente al hombre y le dijo las cosas que había prometido a Dorothy.
Hizo un buen trabajo convenciéndolo de que no había nada ilegal en el
restaurante. Después le dijo que necesitaba irse por un tiempo para relajarse.
A Dorothy le había gustado Betty desde el primer momento.
Aunque se había decepcionado un poco al averiguar la autentica razón por la que
Betty estaba allí. Ahora que había realizado la llamada telefónica, necesitaba
averiguar hasta donde podría confiar en Betty. La pondría a prueba en la cocina
esta noche. Era el momento de vaciar algunas chicas del granero y ponerlas en el
congelador.
Sobre las cuatro empezaron a llegar los invitados. Todos se
reunieron en el patio alrededor del hueco de la barbacoa. Había por lo menos
treinta personas. Cada una de ellas había pagado mucho dinero por estar allí,
salvo el marido de la chica rubia. El había dado mucho más, había dado a su
esposa.
Dorothy y Betty llevaron a seis muchachas al centro de la
muchedumbre. Una voz dijo, "Dorothy, permítanos ver si usted aun puede matarlas
de un golpe."
Dorothy no podía dejar de atender el desafío, pero odiaba
matar a una muchacha tan rápido. Matarlas rápido estaba bien cuando ella tenía
que tomarlas por la fuerza, pero ahora le parecía un derroche. Alguien puso un
martillo en su mano. Fue detrás de una de las chicas desnudas y levanto el
martillo. Con un giro rápido de su muñeca el martillo golpeó a la muchacha en la
base de su cabeza. Todos pudieron ver la muerte en los ojos de la chica antes de
que empezara a caer. El martillo también golpeó un nervio y la muchacha se cayó
al suelo dando violentos espasmos.
Todos alegramos a Dorothy. Dorothy decidió enseñar a Betty
como matar y así probarla. Le dio el martillo y señalo a otra chica desnuda.
Bettey fue tras la muchacha y le dio en la cabeza. La chica cayó a tierra pero
pronto se incorporo de rodillas. Todos rieron por el fracaso. Esto hizo que
Betty se sintiera mal, ella quería ser tan buena como Dorothy. Dorothy se acerco
a Betty y tomo el martillo. Le mostró como tenía que girar la muñeca y señalo un
lugar al final del cráneo de la chica. Betty imito los movimientos de Dorothy y
dejo caer una vez más el martillo en la cabeza de la muchacha. Cayo a tierra
bruscamente y sangrando pero sin morir. Betty espero unos minutos a que la
muchacha se recuperara. Cuando volvió a ponerse de rodillas, golpeo de nuevo.
Esta vez la chica murió instantáneamente. Yacía en el suelo sobre su propia
sangre.
Un par de hombres llevaron a la muchacha a un pórtico y la
colgaron por sus pies. Dorothy le dio un cuchillo a Betty y le pidió desangrar y
destripar a la chica. Betty lo había visto en animales, así que sabia que hacer.
Corto la garganta de la chica y después rebano su vientre. Metió la mano en la
herida y arranco los órganos con sus manos. Betty estaba entusiasmada al matar y
limpiar a su primera muchacha. Lo estaba haciendo con orgullo. Dorothy le dijo
que había hecho un buen trabajo, eso la entusiasmo aun mas. EL resto del día
Betty no se alejo mucho del martillo que había usado. Incluso pensó en
enmarcarlo. Con la excitación había olvidado que ella era el plato fuerte de la
noche.
Dorothy saco a la muchacha rubia que se había presentado
voluntaria para esta noche. Ella fue hasta su marido, le dio un gran beso y
dijo, "Esto es para ti querido. Espero que lo disfrutes. Quise esperar hasta tu
cumpleaños, pero no he podido aguantar."
Su marido contestó, "Esta bien querida, estoy deseando morder
uno de tus grandes pechos. Estoy hambriento de modo que espero que no tardes
mucho en cocinarte."
La chica rubia dijo a Dorothy que ella quería estar viva el
mayor tiempo posible. Dorothy le dijo a la muchacha que se saltarían la
operación de destripado previo para ahorrar la perdida de sangre. Le dijo a la
chica que, si tenia suerte, podría vivir una hora.
Dorothy llevo a la chica rubia a una plataforma, con un
asiento encima. La rubia subió a la plataforma y miro el asiento. Tenía un
orificio en el centro. La punta de un asador atravesaba el orificio y sobresalía
quince centímetros del asiento. Se sentó encima introduciendo la punta del
asador en su húmedo coño. Dorothy bajo una palanca y el asiento bajó de golpe,
dejando a la chica empalada en el asador.
La caída repentina condujo al asador casi treinta centímetros
en el interior del cuerpo de la chica. Gritó. Dorothy le dijo que tardaría
aproximadamente una hora en salir por su boca. Dos pequeñas chicas de la
izquierda eran gemelas, de pie no pasaban del metro y medio. Dorothy hizo que se
arrodillaran. Una de ellas tuvo que comerle el coño a su hermana. Dorothy y
Betty tomaron un asador y lo acercaron al coño de la primera muchacha. La chica
chilló ligeramente cuando el asador toco su cuello del útero. Empujaron hasta
que el asador lo rompió, atravesándolo. La chica grito pero continúo comiendo el
coño de su hermana gemela. Empujaron el asador hasta que salio por su boca y
entró dentro del coño de su hermana. El asador estaba ahora lubricado con la
sangre de la primera chica y se movió fácilmente. Empujaron hasta que el asador
salio por la boca de la segunda hermana gemela. La nariz de la primera pegaba
contra el culo de la segunda. Betty destripo y lleno a una mientras Dorothy lo
hizo con la otra. Pronto las dos muchachas estaban girando sobre las brasas. A
Dorothy le gustó duplicar el asador con hermanas gemelas. Pensó que una pareja
siempre tenían que ser una pareja.
Dorothy miraba cuando oyó a la rubia amordazada. Supo que el
asador debía estar en su garganta. Todos observamos como el asador, de repente,
aparecía por la boca de la chica rubia. Ella se deslizo hacia abajo despacio por
el asador hasta que sus pies tocaron la plataforma. Un par de hombres ayudaron a
Dorothy a bajarla del asador y ponerla al lado de las gemelas. El marido dio su
permiso y comenzó a girar a su esposa encima de las brasas. El giraba la
manivela con una mano y se masturbaba con la otra.
Doroty miro a Betty y dijo, "Veamos si aun puedes usar el
martillo ¿de acuerdo?"
Los ojos de Betty se iluminaron cuando recogió su martillo.
Fue hasta las dos chicas restantes y las golpeó tal como la habían enseñado.
Ambas muchachas cayeron al suelo muertas súbitamente. Dorothy felicito a Betty
por aprender tan rápido y entro en el granero. Saco a veinte chicas. Diez de
ellas se distinguían por tener una petición especial. Querían ser ahorcadas
lentamente. Dorothy llevo a las chicas al patíbulo y le dijo a Betty que usara
el martillo con las otras. Betty se puso a hacerlo mientras Dorothy ponía la
soga alrededor del cuello de las otras chicas. Después tiro de una palanca y el
suelo del patíbulo se abrió y las chicas colgaron con los pies en el aire.
La gente se alegró al ver a diez chicas desnudas haciendo el
baile de la muerte al final de una soga. Las chicas se pusieron rojas y luego
azules. Los hombres hicieron cola para follar a las chicas agonizantes. Todos
esperaban ser el que la estuviera follando cuando muriesen.
Dorothy se volvió hacia Betty cuando ella golpeo a la ultima
muchacha con el martillo. Betty la vio y le sonrió. Estaba orgullosa de ser tan
Buena con el martillo. El resto de los hombres cogieron a las chicas que Betty
había matado y las follaron. Ellos querían hacerlo mientras ellas todavía
agonizaban por el martillazo pero las continuaban follando mientras podían.
Dorothy cogió a Betty por el brazo se alejo de la muchedumbre
que follaba a las chicas muertas y agonizantes.
Miro a Betty a los ojos y le dijo, "Supón que tu eres
cocinada esta noche."
Betty contesto, "Estaba disfrutando tanto que olvide que
seria cocinada en cualquier momento."
Dorothy dijo con sentimiento, "me gustas, Betty. Te cocinare
si es lo que quieres pero yo preferiría no hacerlo. Soy vieja y no me quedara ya
mucho. Necesito a alguien que me ayude y continuar cuando yo no esté. Cuando te
vi usar el martillo me di cuenta de que tú eras la mejor. Nunca he visto a nadie
fuera de la familia matar así. Quiero que te quedes y me ayudes."
Los ojos de Betty se iluminaron dijo agitadamente, "Supongo
que siempre me preguntare lo que se siente al ser cocinada, pero ahora yo quiero
ayudarte. Solo el pensar en matar chicas y mirar como se asan hace que mi coño
se moje."
El resto del día fue bien. La mayoría de las chicas fueron
limpiadas y metidas en la nevera para ser vendidas en una próxima barbacoa a
otros clientes. El marido de la chica rubia comió de su mujer hasta que estuvo
lleno y Dorothy envolvió lo que quedó de ella para que el comiera en casa. Así
disfrutaría durante mucho tiempo de su mujer. No quedo nada de las gemelas salvo
los huesos. Incluso estos se molieron y se utilizaron como fertilizante en
granjas vecinas.
Betty se hizo cargo de las cuentas y pronto las dos mujeres
abrieron un nuevo restaurante que servia comida a todo el mundo. Cuando se
corrió la voz las chicas jóvenes empezaron a llegar y se ofrecían para ser
cocinadas. El restaurante antiguo continúo abierto y se hizo famoso por sus
barbacoas. Muchos turistas confiados compraban asado, sin saber que era carne
humana. Solo sabían que era lo mejor que habían comido en su vida.
Fin