Tú y yo (caricias y roces)
El golpe de la puerta me sobresalto. No me esperaba esta
reacción de parte de ella y no es que me parezca mal, pero...mmm, esa boca, con
esos labios y aquella lengua me hacen querer mucho, pero mucho más de lo que ya
estoy recibiendo de parte de ella y, tal vez le asuste como a mí seguir con
esto, aunque no creo que sea tan así…
Con mi boca adherida a la suya me veo siguiéndola mientras
que ella retrocede con sus manos en mi cintura; yo no alcanzo a entender aun lo
que mis manos desean…es que me sorprende demasiado el echo de que sea ella ahora
la que me este comiendo la boca, pero ¿Qué mas da si es ella o yo? Lo que
importa es que estoy con ella y que me esta besando de esta manera, mmm…demasiado
deliciosa.
Ella sigue caminando hacia atrás y caemos a la cama. Estoy
encima de ella con mi rostro sumergido en su cuello, su respiración me da en el
oído y…no tengo idea de que debo hacer. No quiero salir de mi escondite, tampoco
puedo saltar como un trampolín y salir de su habitación…¡¡Mierda!! Ella esta en
un mutismo total. No mueve ni un músculo y me estoy comenzando a inquietar...con
uno de sus muslos en mi entrepierna, sus mano; una en mi cintura y la otra en…
¿Dónde esta su otra mano? Ahhh! no la siento en ninguna parte de mi cuerpo, pero
como no se mueve nada de nada. Imposible saber donde la tiene…
Es su respiración lo único que siento y no me atrevo a
moverme. Si me levanto voy a tener que enfrentarme a su mirada y…no. Aun queda
la posibilidad de que me reproche el besarle y… mejor me quedo donde estoy y ya.
Esperare a que sea ella la que se decida a hacer algún movimiento o decir algo,
que es peor, pero ¿Por qué demonios no dice nada? ¿Será que no se atreve? O
quizás… ¿espera que yo lo haga? Ahhh! ¿Cómo saberlo?
Aunque el olor de su cabello es exquisito, creo que esta
comenzando a faltarme mas oxigeno del que estoy recibiendo aquí en su cuello.
Llevamos ya 10 minutos en esta posición y aunque tengo la mitad de mi cuerpo
encima de ella, se que debe de estar algo incomoda y…creo que mi mano derecha
esta encima de su pecho, lo se por el movimiento de aspiración de su pecho… ¡que
ganas de sentirla mejor! Lo que daría por alejar mis miedos y acariciarla…
Ya no puedo seguir así. Comienzo a adormecerme y un calambre
amenaza con atacar mi brazo izquierdo. Es mejor que levante mi rostro y ya deje
de sentirme dominada por el temor a lo que me pueda decir. Es lo mejor que puedo
hacer, aunque sentir su cuerpo en contacto con el mió me hace sentir enormemente
feliz, no puedo quedarme encima de ella para siempre y presiento que la
inhibición que vi en sus ojos antes de besarla me esta jugando en contra…
Llevamos ya 15 minutos en esta posición y quizás se quedo
dormida. Ojala que si. De esa manera no explicaría nada por el momento, pero y
si ¿no? Ahhh! ¿Cómo demonios voy a adivinar lo que quiere? Mmm… ¿y este
escalofrió de donde me salio? ¡Es ella! Me esta acariciando y lo hace tan bien,
mmm y eso que solo esta deslizando sus dedos por mis caderas, pero era lo que
necesitaba para comérmela a besos…una señal.
Alcé mi rostro a su altura y la mire a los ojos. Los tiene
cerrados, pero es solo un detalle que solo me invita a besar y besar y, sin
embargo me detuve un momento a observar su rostro. Nunca la había tenido así de
cerca antes y esas pequitas en sus mejillas me pasaban totalmente inadvertidas
cuando la miraba sin que me viera, mmm… entonces la bese apenas rozando mis
labios con los suyos, un roce minúsculo, pero lo suficientemente efectivo como
para que entre abriera sus labios y aprisionara mis labios entre los suyos con
ganas…
La armonía de sus labios sobre los míos era infinita y me
atreví sin mas prorroga a posar mi mano en su cintura ubicándome ahora encima de
ella. Mis piernas entre las suyas y mi vientre rozando el suyo…mis pechos
acariciando los de ella al mismo tiempo que mi lengua se abría paso en su boca
invitándola pelear conmigo…
Sus manos subieron por mi espalda. Una se enredo en mi
cabello y la otra…la otra la deje de sentir, otra vez. Entonces se escapa de mis
labios obligándome a hacerme a un lado, levantándose de la cama. Se arrepintió
seguro me dijo a mi misma levantándome de la cama también.
Me mira. No dice nada y yo…bueno yo desearía seguir besándola
y acariciándola, pero en cambio me quedo muda con la cabeza gacha, lo cual me
impidió percatarme de su acercamiento. Solo levante la mirada al sentir su manos
palpar mi cintura, tomando mi camiseta, sintiendo como la desliza hacia arriba
con delicadas caricias de sus dedos y, me estremecí…no pude mas que alzar mis
brazos en el aire para luego observar y sentir como sus caricias en mi cuerpo me
excitaban cada vez mas a medida que me despojaba de cada una de mis
ropas…entonces me mira, le brillan los ojos y me estremecí por completo al verla
mirar mi desnudez con deseo…ah! Pero ahora es su turno.
Me acerque a ella mirándola a los ojos y besándole los labios
le voy quitando cada penda. Una a una las fui dejando caer al suelo y vuelvo a
mirarla solo en interiores para luego seguir aferrándome a su boca mientras que
hago que retroceda hacia atrás, hasta que su espalda dio con la puerta…y me
deshago de su sujetador, luego de su pantaletas y otra vez aquel sexo ante mis
ojos me enloquece la mente…
Dos pasos hacia atrás. Elevé la mirada y la veo caminar hacia
mi totalmente desnuda, con su mirada en mis ojos, con sus manos ya en mi
cintura…me besa un labio, luego el otro mmm, vuelve al primero sigue por el
segundo y presiento su lengua tentado en los limites de cada uno, la recibo ya
ansiosa y peleo, danzo y reincido una y otra vez solo por abrigar la posibilidad
de despertarme con sus labios en los míos…
Sus labios, los míos…una boca. No puedo retenerme, no puedo
inmovilizarme, la abrazo, con fuerza, con ternura y la dejo caer, con cuidado y
soltura en la cama. Acomodo una pierna entre las suyas, desciendo a su lado. La
miro y ella se ubica de costado a mí. Yo me acomodo frente a ella y elevando mi
mano en el aire, acaricio su frente con mis dedos, rozo con la yema de un dedo
su nariz, sus mejillas y acerco mi cara a la suya besando sus ojos antes de
deslizar un par de dedos por sus labios, entonces la siento. Acaricia con sus
dedos mi cadera, sube por mi espada, baja por mi espada y suspiro en la cúspide
de sus labios antes de comenzar a besarnos ya sin miedo a separarnos…
Mi mano desciende por su hombro. Voy sintiendo su piel,
suave…tersa y a la vista, muy irresistible como para no probar. Ella suspira,
enreda sus piernas con las mías…la siento, me siente y me muevo acariciando con
mis muslos los suyos, sus pies se deslizan por mis pantorrillas, me estremece y
sigo, sigo tocando ahora su espalda desnuda. Mis dedos la recorren desde su
cuello, siguiendo la línea de su columna hasta casi llegar al inicio de sus
nalgas mientras que seguimos, besando y acariciándonos con nuestras leguas…estoy
comenzando a sucumbir.
Sus manos, las mías…juntas ambas se perdían en el cuerpo de
cada una y mientras sus dedos jugaban con mis dedos nuestros pechos se tocaban,
nuestros pezones se desafiaban. Solo podía suspirar en su boca y enredar ahora
mis dedos en sus pechos redondos, duros y suaves. Presione al descuido, los
acaricie con mimos, con ansias y la sentí estremecer y agitarse aun mas cuando
empecé a acariciar su pezón duro con la palma de mi mano, en círculos con la
mínima presión entonces sentí uno de mis pechos entumecerse. Lo presiona con
fuerza, se me escapa un gemido, luego se le escapa a ella y nuestros movimientos
de caderas comienzan a tornearse urgentes, poderosos y rápidos…necesitamos algo
mas.