Hacia mucho tiempo que él no se emborrachaba, pero tampoco
veía normal hacerlo solo viendo una película en casa, con lo que le pidió a ella
pasar la tarde juntos después del trabajo para poder emborrachase a gusto, ella
acepto sin miramientos.
Al salir del trabajo a las 3, tenían jornada intensiva, cada
uno se fue a su casa, el aprovecho para darse una ducha y comprar su botella de
pacharán endrinas, habían quedado a las seis y media en casa de ella, al ser
pleno verano, ella llevaba un pantalón corto y una camiseta ajustada que dejaba
poco a la imaginación.
Como no tenían muy claro como se debía empezar una
borrachera, decidieron tomar una primera copa mientras ella le enseñaba la casa,
luego charlaron un rato sobre las típicas tonterías del trabajo, él estaba
decidido a pillarse la gran borrachera con lo que había impreso el juego de la
oca de chupitos, después de unos cuantos tragos el mareo empezaba a hacerse
patente y la vergüenza empezó a desaparecer, la conversación derivo hacia lo que
solían hablar por mail todos los días desde hacia ya mas de un mes, el no podía
disimular su excitación con el pantalón corto que llevaba, ella lo disimulaba
mejor pero también se le notaba animada.
Después de unas cuantas confesiones, ella hizo la confesión
clave, "tengo curiosidad por acariciar a otra mujer", él no podía desaprovechar
esta oportunidad y se ofreció a buscar a alguna mujer a para satisfacer su
curiosidad, se conecto a internet desde el móvil y busco contactos íntimos en su
ciudad, después de algunas llamadas sin éxito, encontró una chica dispuesta a
pasarlo bien una tarde de verano.
No tardo mucho en llegar, él la conocía de haberla visto en
el metro por las mañanas, nunca pensó que se dedicase a eso, era morena, no
excesivamente guapa, pero tenia su morbo. Le contaron en que consistía todo
aquello, el quería emborracharse, ella tenia curiosidad por acariciar a otra
mujer, y el no podía desaprovechar la oportunidad de hacer un trío, la morena ya
estaba sobre aviso, así que llevaba consigo un juego que consistía en dos dados,
en uno aparecían partes del cuerpo y en otro acciones a realizar, decía que no
era la primera vez que le se encontraba en una situación así y sabia que esta
era una buena manera de romper el hielo.
Después de alguna copa mas decidieron pasar a la acción, él
fue el primero en tirar los dados, le salió acariciar y labios, él pensó que eso
era muy light para lo que esperaba del juego, pero se acerco a la chica morena y
le acerco los dedos a los labios, ella para darle un poco de morbo al asunto,
saco la lengua y jugueteo con los dedos como si fuese otra cosa, la siguiente en
tirar fue ella, le salió una boca en un dado y en el otro la imagen de un sexo
femenino, ella no se vio preparada para aquel paso tan pronto, pero no tenia
porque preocuparse si no se hacia o porque no se quería o porque no se podía
tenia que quitarse una prenda, no lo dudo y empezó por los zapatos, era el turno
de la nueva invitada, le salió una boca y el pecho de una mujer, tampoco era
posible realizarlo con lo que se quito la camiseta. De nuevo era el turno de él,
tampoco pudo realizar la acción con lo que se quito los zapatos, a ella esta vez
le salió acariciarle a él su miembro, decidieron entre todos que se podía hacer
por fuera con lo que él disfruto de un pequeño magreo, lo que le puso todavía
mas a tono.
En el turno de la invitada le toco darle besos a ella en el
cuello, de nuevo le toco a él y perdió otra penda, decidió quitarse los
pantalones mostrando sin ningún corte su bulto, pensó que si le tocaba otro
magreo como el de antes, esta vez lo disfrutaría mas. A ella le toco otra vez
chupar esta vez a él, como tampoco se podía realizar, decidió quitarse la
camiseta, dejando a la vista sus pechos, a simple vista duros como piedras, en
el turno de la invitada dijo que no tiraba y se quito las chanclas, el prefirió
tirar y tuvo la suerte de sacar besas pechos, como los únicos que estaban al
descubierto eran los de ella, el fue directo a por ellos, los beso con dulzura y
esmero, cuando acabo su tiempo, la invitada le dijo, yo también tengo pechos,
pero como no me lo puedes hacer tienes que pagar prenda, fuera la camiseta, solo
le quedaba una prenda y tenia que mantenerla todo lo posible.
En el turno de ella le salió que tenia que besar en la boca,
y en esta ocasión era por partida doble, empezó con él, le dio un beso
apasionado para ver como reaccionaba, pero no podía hacer nada esas eran las
reglas, luego le toco el turno a la invitada, después de pensárselo mucho y
mirar para todas partes, se acerco y le dio un pico con mucho disimulo, teniendo
en cuenta las circunstancias lo dejaron pasar, ella se sirvió otra copa para
pasar el mal trago.
La invitada quería empezar con la fiesta y tampoco tiro esta
vez, se quito el pantalón dejando a la vista un mini tanga, que enseñaba mas
piel que tela. A él le toco esta vez, besar los cuellos de ellas, empezó por la
invitada y luego por ella, la noto excitada y aprovecho para recrearse. Ella
también prefirió no tirar y se quedo también en ropa interior, ya quedaba poco
por ver. La invitada esta vez tiro pero tampoco pudo hacer su acción con lo que
se quedo solo con el tanga.
Ya estaban los tres en igualdad de condiciones, solo con la
parte de debajo de la ropa, le toco a él y rezo para que pudiese realizar su
cometido, tuvo la suerte de tener que acariciar los pechos de ambas, las dos se
tumbaron muy cerca y él en medio de frente las acaricio a ambas, llevaba mucho
tiempo sin tocar un pecho y esta vez tenia cuatro para el solo, se recreo en
cada uno de los pezones hasta que ya estaban erectos, su tiempo había terminado.
Era el turno de ella y le salió la misma jugada, era el momento de saber lo que
sentía, se acerco a la desconocida y empezó poco a poco a agarrar uno de sus
pechos, luego con la otra mano paso a rozar el pezón que en seguida se puso duro
como un dedal, era una sensación extraña pero le gustaba el tacto, siguió con
ambas manos hasta que se acabo su tiempo.
Era el turno de la invitada, para suerte de él, le salieron
torsos en los dos dados, empezó con él, acariciando su pecho lentamente con sus
pezones, al poco, era el turno de ella, se pusieron de rodillas, y se acercaron
la una a la otra, la invitada acerco sus pezones a los de ella, que experimento
un placer hasta ahora desconocido, se ruborizo pero siguió y empezó a gemir
disimuladamente.
La invitada propuso adelantar un poco el juego y se quito el
tanga, los otros dos participantes la imitaron sin miramientos, él ya no podía
disimular su erección, pero a estas alturas era lo de menos, estaba cumpliendo
un sueño, dos mujeres hermosas y desnudas delante de él, se fijo en sus
triángulos y estaban a su gusto, pelo, pero el justo, era como estar en una
nube.
Él era el siguiente en tirar, y esto fue el principio del
fin, le salió una mano en un dado y en el otro el sexo femenino, optaron por ser
a las dos a la vez, de nuevo se tumbaron delante de él separadas para dejar
espacio para que el se pudiese poner de rodillas frente a ellas, abrieron un
poco las piernas y él empezó a acariciar, primero los muslos para luego poco a
poco ir acercándose a esa zona tan interesante, primero muy lentamente formaba
círculos con los dedos sobre los labios, para luego, de vez en cuando hacerlo un
poco mas arriba a la altura del clítoris, ella y la invitada empezaron a gemir,
momento que aprovecho la invitada para girarse y acariciarle a ella muy
lentamente, primero la nuca, luego el cuello, por fin los pechos, ella se giro
también y la imito en sus movimientos empezando también por la nuca y siguiente
hasta sus pechos, mientras una mano se centraba en la aureola, la otra bajaba
por la tripa hasta llegar al culo, y de nuevo al pecho que quedaba libre, para
volver a bajar, hasta bajar al poco vello pubico de la invitada, hasta llegar al
clítoris, mientras él trabajaba la parte baja de los labios, ella masajeaba su
clítoris, la invitada cada vez gemía mas alto, ella no podía aguantar mas y
pidió que la penetrara en ese momento, él no se lo pensó dos veces y paso a la
acción, la invitada lamía los pezones de ella, mientras el empujaba una y otra
vez, ella paro un momento para darse la vuelta y poder disfrutar mas de la
invitada, mientras volvía a ser penetrada, besaba y mordisqueaba los pezones de
la invitada y las manos no paraban de moverse por todo su cuerpo, hasta parar
definitivamente en su zona mas divertida, ella fue la primera en correrse,
dejándose caer hacia delante pero sin quitar sus manos de la invitada, él se
volvió a poner entre las dos mujeres que empezaron a masturbarle, aguanto poco
en esa situación y también se corrió, la invitada dijo que era su turno y se
puso en medio de los dos, llevando la mano de ellas hacia su pecho y la del
hacia sus labios, él introdujo un dedo que resbalaba al entrar y salir, ella con
la mano libre quiso ayudar tocando el clítoris en círculos con los dedos, la
invitaba no paraba de gemir cada vez mas rápido y alto, hasta que por fin agarro
las manos de los dos y las paro.
Los tres se quedaron en la postura que estaban y se quedaron
dormidos en seguida.