QUISE ATRAPAR A MI HIJA, PERO ELLA ME ATRAPO A MI 8
Muchas gracias a todos los que me han escrito, lamento no
haber podido subir las continuaciones de mi historia, ya que había muchas cosas
en casa que había que solucionar, pero ya estoy aquí para escribir la última
parte.
La visita a Cuba fue increíble, ni en mi noche de bodas había
tenido tanta actividad sexual, como en esta ocasión, fue increíble tener a mi
hija, comportándose como una ramera como una chica de películas porno queriendo
probar cualquier cosa y aprovechar cualquier momento para que la dejara preñada,
ya había pasado apenas una semana desde nuestro primer encuentro y casi dos
semanas desde que inicio la seducción de su parte.
Allá en Cuba llegábamos a salir a comer al restauran del
hotel por la tarde, y salíamos a las playas después, nos asoleábamos abrazados y
nos metíamos al mar, allí hacíamos de todo, ya que ambos sabemos nadar
perfectamente, salíamos con hambre, acudíamos nuevamente al restauran y
regresábamos a coger.
Cada vez que me bañaba lo hacía con mi hija, no había día que
no lo hiciera y para despedirnos del lugar decidimos mostrarle a los demás
turistas del hotel nuestro parentesco, por decisión de ella.
Ya muchos nos habían visto continuamente, y los gritos que
dábamos a cada hora siendo un hotel familiar dejaba a todos con muchos
comentarios al aire y nos observaban detenidamente.
EL viernes por la mañana salimos a desayunar y allí Ana se
dirigía a mí como "papa" y yo a ella como "hija", pero era lo único que hacíamos
como padre e hija, ya que todo el tiempo mantenía mis manos en sus glúteos, le
daba pequeñas nalgaditas en su hermoso trasero, nos besábamos apasionadamente y
durábamos mucho tiempo así. Cuando acudimos a pagar nuestra cuenta, nos
percatamos que todos nos veían de una forma muy extraña, cosa que a mi hija le
éxito mucho, comprendí que mi hija tiene mucho de exhibicionista, al igual que
yo, cosa que yo ya había desatendido de mi forma de ser, porque mi esposa era
totalmente contraria a mí, era más penosa)
Había encontrado en mi hija a mi alma gemela.
Estuvimos después de reposar el desayuno en una alberca del
hotel, allí mi hija se retiro de toda la ropa y me la dio, me llevo a la orilla
de la alberca y allí mismo lo hicimos nuevamente, y no dejaba de llamarme
"papi", aun que allá es una forma muy común de dirigirse a los hombres, no
vieron mal por parte de mi hija, hasta que yo remataba con "si hija" o " yo
también te amo hija" y cosas que a los demás les daba entender nuestro
parentesco, de solo pensar lo que ellos imaginaban me excitaba mas.
Nos despedimos de la habitación cogiendo en cada una de las
partes de esta, en el piso, en la cama, en el baño, en la estancia y en el
balcón a la vista de muchos, ella gritaba como loca y a mí que me excitaba mas,
también yo gritaba de una forma bestial.
Había acabado nuestra luna de miel y comenzamos a empacar,
tomamos un taxi y llegamos al aeropuerto.
En el aeropuerto fue igual fue muy gracioso ya que la
señorita que nos atendió se quedo paralizada:
R: Buenas tardes, busco dos boletos para el próximo vuelo a
México
Señorita: Claro que si, permítame... el próximo sale en 3
hrs.
R: Excelente sirve que comemos algo en el restaurante
Señorita: ¿Disfrutaron su estancia?
A: ¡¡SI nos encanto!! ¿¿Verdad papi??
R: Si hija
Jajá en eso cuando giro Ana me da un beso muy apasionado
enfrente de la señorita que nos atendía, dando unos pequeños gemidos para
provocar a la chica.
Señorita: ¿Vinieron de luna de miel?
R: Algo así
Fue gracioso, cuando la señorita nos dio los boletos de
avión, Ana se dirigió a la señorita como para decirle un secreto, a lo que la
chica se acerco para escuchar con más atención
En voz de susurro Ana le dijo
A: Fue mejor que una luna de miel, ya que el ya tuvo una con
mi mama antes de que naciera
Y en eso con su risa de niña traviesa se dirigió a mi me beso
nuevamente y me jalo con la mano para retirarnos, la chica quedo helada ante la
revelación de mi hija.
Muchas personas habían visto lo de nosotros, pero nadie se
atrevía a decir ni una sola palabra.
Durante el avión Ana se durmió completamente, llegamos a
México y a todo el ajetreo que eso implica. Y de allí tomamos un taxi a casa, al
parecer Ana estaba recuperando fuerzas.
Llegamos a casa y mi hija aun dormida llego directamente a mi
cama a seguir durmiendo, yo por mi parte comencé a guardar cosas y a colocar la
ropa que ocupamos en el cesto.
Habíamos llegado al rededor de las 11 pm del viernes a casa.
A las 1 am ya estaba yo acostado con mi hija, pero a las 3 de
la mañana ya que mi hija había descansado lo suficiente me despertó dándome
besos en la boca y se volvió a dormir.
El resto del sábado nos pusimos a acomodar la casa, muebles y
ropa ya que mucha ropa de Ana que llevo a Cuba seguía sucia y no queríamos que
mi esposa se enterara que había llevado de ropa a nuestras vacaciones, aun que
nadie quiso comentar nada sobre el embarazo. Aun que también estuvimos
haciéndolo ese día nos dedicamos a estar los dos en casa y no teniendo sexo
desenfrenado, si no relaciones apasionadas lentas y eróticas, solo
disfrutándonos uno del otro y prolongando ese sueño. Lo llegamos a hacer 3 veces
más debajo de las sabanas de mi cama. Simplemente era algo sublime.
Era domingo y teníamos que ir a recoger a mi esposa al
aeropuerto, así que Ana y yo nos propusimos desde un día antes despertarnos
temprano, ya que saldríamos a casa desde a las 8:00 am para ir por mi esposa.
A las 6 de la mañana mi hija se despertó y se metió a bañar
en el baño de mi cuarto, y me pidió que la acompañara. Ya en la regadera debajo
del agua decidimos despedirnos de nuestra pequeña aventura, que había iniciado
ya hace varios días y habíamos hecho de todo.
Comenzamos a bañarnos rápidamente y jugábamos mientras
estábamos allí, intercambiando besos apasionados y caricias en todos los
rincones de nuestra piel.
A: Papi, que vamos a hacer cuando mamá este, te voy a
extrañar mucho
R: Lo sé amor, yo también te voy a extrañar, y no sé qué
hacer, sería feliz si pudiera dormir contigo todos los días como hasta ahora lo
hemos hecho.
A: ¿Enserio papi?
R: Claro mi amor, aun que con tu mama en casa no nos quedara
de otra que salir de casa a divertirnos... ¿Qué opinas?
A: Pues que sería una lástima no hacerlo en casa en nuestro
nido de amor en donde se inicio todo lo que hacemos ya que me excita mucho estar
en casa solo contigo, pero creo que será lo mejor, podríamos ponernos de acuerdo
para que salgamos los dos sin que mamá se dé cuenta ¿No lo crees papi?
R: Si mi amor yo podría salir más tempranos unos días de la
clínica y nos podríamos quedar de ver en algún hotel
A: Yo como ya no iría a la escuela le diría a mamá que saldré
con mis amigas
R: ¿Crees que tu mamá se enoje de que ya no iras a la
escuela?
A: No lo creo, hace unos meses le dije que quería tomarme un
año sabático y ella me dijo que si quería hacerlo lo hiciera al finalizar la
preparatoria para que me concentrara y tomara una buena decisión de que carrera
tomar, así que le diremos que me tomare a partir de ahora mi año sabático y
cuando pase un año le diré que no quiero estudiar más.
R: Ya veo, bueno amor espero que al llegar tu mamá y
platicarle todo lo que paso en su ausencia no nos chache.
A: Si papi esperemos
Ana se siguió bañando aun que con una cara muy pensativa, y
yo igual me seguí bañando mirándola, creí que sería la última vez que la vería
en ese baño desnuda, pero no fue así.
Al salir del baño nos fuimos a desayunar en poca ropa, Ana se
puso un bra y una mini tanga, y yo solo un bóxer.
Al terminar de desayunar nos fuimos a vestir, y mientras
jugaba con Ana a hacernos cosquillas, pero Ana al parecer seguía pensando en
algo más desde que nos estábamos bañando, pero después Ana me pregunto algo y
nuevamente me dejo frio, tuve la misma sensación que cuando me platico en la
cena que tuvimos cuando todo empezó, y cuando me pidió que tuviéramos un niño
entre nosotros dos.
A: Oye papi... ¿Te gustaría dormir en tu cama con dos mujeres
al mismo tiempo?
R: ¿QUEEEEEEEEE? PE... PE... ¿PERO A QUE TE REFIERES?
A: Na... Nada papi no me hagas caso...
R: No mi amor... ¿dime porque lo preguntas?
A: Lo que pasa es que... me preguntaba muchas cosas...
R: ¿Como que cosas?
A: ¿Y si mi mama se entera de lo nuestro y no se enoja?
R: Pero amor... ¿¿¿estás loca??? Claro que se enojara y
posiblemente hasta se divorcie o se vaya de casa
A: Quiero decir que si a ti te pude convencer, tal vez a ella
también la podamos convencer, tal vez le guste lo que hacemos y tal vez le guste
compartir su... cama
R: Pero amor como se te ocurre todo eso, no creo que mamá se
sienta muy contenta de lo que hacemos
A: Pero no le diremos lo que hacemos luego luego
R: ¿Entonces?
A: Mira papi cuando mamá llegue a casa le diré lo de mis
vacaciones sabáticas, le platicaremos todo lo que paso en su ausencia y yo poco
a poco hablare con ella para ver qué es lo que opina del incesto, tal vez a que
ella no le desagrade la idea
R: No lo sé mi amor es un paso muy fuerte
A: No papá no pienses así, yo le diré que me encantaría ser
madre y que me encantaría encontrar un hombre como tú y que alguien como tú
fuera el padre de mi hijo, seguro que a ella eso no le molestara, y si después
de platicar mucho con ella veo que le gusta el incesto, la podríamos convencer
entre los dos
R: Pero hija... ¿¿estás segura??
A: SIIIIII ¿te imaginas? a mi me encantaría también disfrutar
del cuerpo de mi mamá, y seguro que a ti te gustaría estar con mi mamá y conmigo
al mismo tiempo cuando estemos los 3 y en su ausencia estaremos los dos siempre,
si logramos convencer a mamá de esto, seguro aprobara mi embarazo y eso sería
fantástico papi... ¿¿¿TE IMAGINAS???
R: No amor la verdad no... Aun que lo que dices me ha
excitado demasiado
Ana me había platicado todos sus planes, y yo en verdad
estaba muy inseguro de que funcionarían, de hecho tenía mucho miedo de que mi
esposa se enterara de lo que había pasado entre Ana y yo y a las consecuencias
que esto con llevaría.
Ya a las 7 salimos de casa camino al aeropuerto a recoger a
mi esposa de su llegada. Al llegar Ana la fue a saludar con mucho entusiasmo y
yo también, creí que al abrazar y besar a mi esposa todo el hermoso sueño
desaparecería y todo volvería a ser como antes, pero no fue así.
En el camino de regreso mi esposa nos empezó a platicar todo
lo que había acontecido en su viaje, con su trabajo y sus proyectos, y nosotros
la escuchábamos con mucha atención. Finalizó de platicarnos casi a 3 minutos de
llegar a casa.
Cuando llegamos Ana corrió a ayudar a su mama a levantar la
maleta y sacar la ropa sucia, mientras que Sam y yo nos quedamos en la sala
platicando todo lo que habíamos hecho. Le platique lo que paso en mi trabajo en
la escuela de Ana y en las vacaciones, pero claro nada era cierto, ya que Ana y
yo habíamos quedado de acuerdo con una versión para contarle a mi esposa y no
fallar en lo que diríamos
Ya al rededor de las 12 pm habíamos terminado de contarnos
las cosas y estábamos los 3 en la sala platicando de todo lo que había pasado.
Después de esto fuimos a comer a un restaurante a celebrar la
llegada de mi esposa a casa.
Mi hija le dijo sus planes de su año sabático que se quería
tomar y a mi esposa no pareció incomodarle, ya que lo habían platicado, de hecho
ella dijo que estaría mejor ya que se dedicaría cuidar la casa y a mí cuando
ella se fue, al decir eso Ana y yo nos echamos a reír solo por lo que ella y yo
sabíamos de nosotros.
No quisimos decirle aun a mi esposa del probable embarazo de
mi hija, quería primero confírmalo y planear la forma en que le diríamos.
Así pasaron cerca de mes y medio desde la llegada de mi
esposa, de su último viaje, aun que por desgracia al haber terminado su
proyecto, no tenía viajes en puerta.
Con mi hija seguía disfrutando al máximo aun que no tanto
como queríamos, ya que solíamos ir a distintos hoteles cada vez, con alberca y
sin ella, de buena o de mala calidad, conocidos y desconocidos, pero lo solíamos
hacer 2 o 3 veces por semana, aun que me encantaría hacerlo diario con ella,
pero era difícil ya que tenía que cumplir también en casa con mi esposa y estaba
empezando a desgastarme de las exigencias de ambas. Varios días llegaba algo
cansado de hacerlo con mi hija y tenía que estar con mi esposa, aun que si
estaba cansado creo que me imaginaba la situación que mi hija me había platicado
semanas antes, en estar con las dos al mismo tiempo. Cuando estaba con mi
esposa, imaginaba a mi hija a un lado y eso me excitaba más.
Después de esas casi 6 semanas de tener a diario en mi esposa
y no poder tener a mi hija en mi propia cama, mi esposa comenzó a hacerme
platica sobre un tema que me dejo extrañado.
S: Creo que a Ana le hace falta un novio cielo
R: ¿¿Un novio?? ¿¿A Ana?? ¿¿Por qué lo dices cariño??
S: Ana me ha estado platicando muchas cosas y al parecer ha
madurado mucho en estos días
R: ¿Ha si? ¿Por qué lo dices?
S: Resulta que me ha dicho he insistido mucho en que tengo
mucha suerte al tener un hombre como tú a mi lado
R: ¿Ha si? ¿Y qué opinas?
S: Jejeje, yo creo que tiene razón, soy muy afortunada de
tenerte a mi lado
R: No lo creo, yo soy el afortunado de tenerte a mi lado.
S: Ana dice que le gustaría un novio como tú, guapo,
cariñoso, entregado y apasionado, e incluso me dijo algo q me sorprendió mucho
R: ¿Pues qué te dijo Ana amor?
S: Pues resulta que estábamos platicando de cosas
sentimentales.... de mujeres ya sabes... y ella me dijo " Sabes mami... me
encantaría ser madre, y si se pudiera lo tendría con papá"
R: ¿¿¿QUEEEEEE Ana te dijo eso???
S: Si tú crees,
R: ¿¿Y qué le dijiste amor, que más te dijo?
S: Nada ya no hablamos después de eso porque se metió a bañar
Por esos días me entere de que mi hija si estaba embarazada,
ella se estaba comportando algo más tranquila, no tenía mucho apetito y cuando
fuimos a un hotel, mientras le deba por atrás ella grito…
A: SII SII Papi cógeme, coge a tu hija preñada, quiero que me
disfrutes. Porque estoy disfrutando tener un hijo tuyo.
En esos momentos parece que tenia fuego en las venas y al
principio por unos segundos quede paralizado, pero mi cerebro reacciono rápido y
por el morbo, el sexo después de eso fue increíblemente salvaje y prolongando.
Grite mucho también esa tarde.
Así fue cuando mi hija me dijo que estaba embarazada, al
finalizar la sesión de sexo en el baño mientras nos arreglábamos para salir mi
hija me comenzó a platicar, que desde que ella me estaba seduciendo había estado
tomando pastillas anticonceptivas, por lo que pudiera pasar. Y un mes después de
la llegada de mí esposa y al saber cuál sería mi reacción dejo de tomar las
pastillas, hasta que en alguna de las noches de hotel que teníamos logro
embarazarse de mí.
No sabía qué hacer o que decir, ella estaba muy feliz y me
abrazaba, aun que yo también, y el morbo estaba por todos lados, seguía
paralizado por la noticia. Tenía en mi cabeza felicidad por haber embarazado a
mi hija y miedo y preocupación por lo que nos depararía después con mi esposa y
la vida de mi hija que se truncaría y no quería que dejara de vivir por ser
madre. Pero ella así lo quería.
Después de la plática que tuve con mi esposa aquel día, todo
fue muy confuso ya que comencé a ver que los planes de mi hija eran decirle a mi
esposa que estaba embarazada y que yo era el padre del hijo que Anna estaba
esperando.
Unos días después que fui con Ana a un hotel a disfrutar de
su cuerpo, le comente mi platica con mi esposa, ella se rio diciendo que se
excito mucho cuando lo comento con su mamá pero que se contuvo, ya que quería
decirle que estaba embarazada y yo era el padre, pero dijo que eso lo haría más
pronto de lo que ella había creído.
A: Sabes papi, pronto te daré una sorpresa
R: ¿¿Una sorpresa?? De que se trata
A: Pronto lo descubrirás.
Al regresar a casa, Ana me dejo pensando en cuál sería la
supresa que me tendría, y una semana exactamente me lo hizo saber, ya que por la
mañana en el trabajo recibí dos mensajes de texto a mi teléfono muy extraños:
Mi hija me escribió: "No vayas a trabajar en la tarde, ven a
la casa temprano, tengo una sorpresa que darte amor, ven preparado y con mucha
energía papi"
Aun que ese mensaje no me extraño ya que siempre solía
escribir para quedarnos de ver en algún lugar, y a una hora, lo extraño era que
me estaba citando en la casa lo más extraño fue que mi esposa también me
escribió lo mismo y pues ya tenía otro significado
Mi esposa me escribió: "No vayas a trabajar en la tarde, ven
a casa temprano, tengo una sorpresa que darte amor, ven preparado y con mucha
energía mi amor"
Cuando recibí ese mensaje casi me desmayo, sentí un frio por
toda mi espalda, ya que solo mi hija escribía eso cuando quería que fuéramos a
algún lado a coger, y ahora mi esposa me estaba escribiendo exactamente lo mismo
que Ana, y también me había citado en casa. No supe que mas hacer así que no
respondí los mensajes, y avise en la clínica que no iría, y por la tarde me
dirigí a mi casa.
Cuando llegue no había nadie a la vista así que creí que
habían salido mi esposa y mi hija, por lo que fui a la cocina y estaba todo
listo para comer, así que decidí esperarlas y ver que era la sorpresa que me
habían dicho.
Pasaron cerca de 40 minutos cuando estaba quedándome dormido
en la sala viendo la TV. Cuando llegaron las dos casi me infarto, ambas llegaron
hermosísimas, parecían actrices de películas americanas.
Ana llego con un peinado muy juvenil y una blusa blanca de
tela semitransparente de los 70s, que solo le cubría un hombro y dejaba ver el
otro brazo y le llegaba arriba del ombligo, y ustedes ya saben que tenía en el.
Mi esposa en cambio llego de negro con una top negro de pequeños tirantes,
mostrando todos sus hombros y la separación de sus hermosos y grandes senos,
abajo tenía una minifalda negra y una medias y unas enormes zapatillas negras.
Ambas se veían súper deliciosas.
S y A: Ya llegamooooos!!!!
R: ¿Donde andaban las estaba esperando...? Están hermosas...
¿fueron de compras?
A: Si papi como estas (se acerco a darme un beso muy cerca de
la boca que pensé que mi esposa se había dado cuenta)
S: Ana me convenció de ir de compras así que fuimos
aprovechando la tarde libre que tenia, trajimos muchas cosas y seguro te
gustaran (mientras se acercaba a darme un beso bastante apasionado en la boca,
que me dio un poco de corte que me viera enfrente de mi hija)
A: haber ¿papi que te parece si hacemos de comer y luego te
mostramos lo que compramos que te parece?
R: De acuerdo si ustedes lo dicen
Cuando Ana me dijo esto mi esposa estaba por irse a la
cocina, ambas me dijeron que harían la comida y casi al mismo tiempo se giraron
y ambas me habían cerrado el ojo como complicidad. La verdad es que eso que
estaba pasando me dejaba muy desconcertado, no llegaba a imaginar todo lo que
estaba pasando y menos lo que pasaría después.
Paso casi media hora en lo que ellas en la cocina preparaban
la comida, también habían traído cosas para comer y empezaba a oler delicioso.
Aun que me ofrecí a ayudar ellas no me dejaron y me obligaron a permanecer
sentado en la sala vendo la TV.
Minutos después Ana se acerco a mí y se recargo en los brazos
del sofá y se agacho quedando cara a cara conmigo y dejando me ver abajo de su
blusa, sus deliciosos senos, ya que no traía nada debajo.
A: Papi, ya está la comida ven, acompáñanos
En eso me dio un beso en la boca muy apasionado aun que
corto, no me había percatado de que mi esposa viera y me espanto mucho la
actitud de mi hija
R: Annnaaaaa, tu mamá nos va a ver
A: Hay papi no nos ve no te preocupes. Ya vente a comer anda.
Después de esa invitación y con el miedo que me dio que mi
esposa nos viera llegue a la mesa como perrito regañado.
La mesa estaba servida habían traído muchas cosas para comer,
ensaladas, pasta y vino tinto, a mi me había encantado lo que habían servido y
les agradecí la comida.
R: Wow esta comida se ve deliciosa, bien ha valido la pena
esperar
A: Gracias papi, espero te guste, la hicimos con mucho amor
solo para ti
S: Si amor no te emociones desde ahorita hay más sorpresas
después vamos a comer.
Así que nos sentamos todos y estuvimos platicando de varias
cosas, entre ellas, me entere de que Ana ya le había comentado bien a mi esposa
del año sabático que se tomaría y mi esposa estuvo conforme, ya que le conto
todas las actividades que haría en el, también le hice saber a mi hija que para
fines de año le regalaríamos entre mi esposa y yo a fin de año un auto nuevo por
haber terminado la prepa, pero ella no quiso, menciono que luego pediría algo
mejor. Mi esposa me comento que la relación entre ella y Ana había mejorado
mucho más y que habían compartido muchas cosas como madre e hija en estos días.
Mi esposa también nos comento que en su trabajo las cosas se habían estado
estabilizando así que no tenía necesidad de hacer viajes durante algún tiempo,
aun que eso a mí no me cayo de mucha gracia al parecer a Ana si le había dado
gusto saber que tendría a su papas todo el tiempo para ella.
Cuando terminamos de comer Ana comenzó a levantar la mesa y
mi esposa a lavar los trastes, yo les ayude a ambas. Cuando terminamos todo
empezó a ponerse... mmm... diferente.
A: Papi por qué no te sientas en la sala y te enseñaremos
lo que compramos ¿¿Qué te parece??
S: Si amor ponte cómodo no queremos aburrirte.
R: De acuerdo aun que... porque están tan misteriosas
A: Espera y lo veras papi
Ambas se fueron al cuarto de mi hija y tardaron cerca de
20 minutos para salir, casi me muero cuando las veo.
Salieron las dos tomadas de la mano ambas venían vestidas
igual, listas como para ir a una fiesta de gala, ambas estaban hermosas y
parecían hermanas gemelas.
Se habían peinado igual y ambas traían vestidos de noche,
muy parecidos, las dos traían vestido increíblemente entallados, largos y
muuuuuuuuuy escotados.
El de mi esposa tenía un escote de trente que hacia lucir
su grandes y esposos senos, no tenia sostén así que se lograba marcar su
pezón queriendo salir del vestido, luciendo unas hermosas zapatillas
abiertas y con un tacón enorme. Mi hija lucía un vestido más corto sujetado
del cuello en forma de cinta y con unas aberturas en forma de rombo entre
sus senos que la hacían lucir su abdomen plano y sus senos perfectos, y su
espalda con una abertura igual aun que mas grande que casi dejaba ver el
inicio de sus nalgas, y en la parte de abajo las piernas tenían una aventura
que hacia lucir todo el largo de sus piernas, blancas y hermosas. También
acompañadas de unas zapatillas del mismo color que el vestido, pero las de
ellas estaban cerradas. Parecía que ambas tenias 25 años, parecían dos gotas
de agua
R: Woooow Pero... ¿Dónde va a ser la fiesta?... están
hermosas, parecen sacadas de un cuento de hadas, no pensé que fueran gemelas
en realidad jeje
A: Jejeje, hay papi pero que cosas dices, ¿en verdad te
gusto lo que compramos?
R: Gustarme me encanto, pero no creo estar vestido para
la ocasión.
S: No cariño no te preocupes, hoy no saldremos, tal vez
otro día, solo queríamos mostrarte lo que compramos.
R: Pues me han dejado sorprendido ya que se ven
guapísimas, pareces gemelitas.
A y S: Jejejeje
S: Que bueno que te gusto, es hora de enseñarte otras
cosas que compramos.
A: Si pa no te vayas a ir de aquí eh
R: A donde querría ir si parece que estoy en un desfile
de modas.
Cuando dije esto, mi esposa se me acerco de una forma muy
sensual, se coloco enfrente de mí y se inclino, dejándome ver sus senos
hermosos y suaves, con una mano se recargo en mi pierna muy cerca de mi
verga y con la otra me tomo de la cara y haciéndome levantarla dulcemente me
miro a los ojos y me dio un beso muy apasionado en la boca, cosa que al
principio me dio un poco de corte ya que mi hija estaba atrás de ella, pero
decidí no hacer nada raro, después mi esposa se incorporó y se marchó,
contoneándose al andar mostrándome su hermosos trasero. Desapareciendo hacia
en cuarto de mi hija.
Ya después de que mi esposa se fue, mire a mi hija la que
me veía con una sonrisa pícara, después ella se acercó, e hizo casi lo mismo
que mi esposa, pero casi me voy para atrás por el susto. Mi hija se acerco
contoneándose aun mas, y se colocó también enfrente de mí, se inclino y con
una mano tomo fuertemente mi verga, que de inmediato reaccionó y se prendió,
y con la otra mano, me tomo por detrás de la cabeza en la nuca y me jalo
hacia ella con toda sus fuerza y su pasión y me comenzó a besar.
De inmediato trate de rechazarla aun que si nos besamos,
casi de inmediato me separe pensando en que mi esposa nos vería. Con miedo a
que viera su mamá y con más miedo de que nos escuchara comencé a gritarle
casi en forma de susurro.
R: ¿Que acaso estás loca hija? Tu mamá se puede dar
cuenta
A: Tú no te preocupes papá, ella ya está en mi cuarto
cambiándose.
Lo que me dijo me dio un poco más de confianza así que
cuando Ana lo repitió por el morbo que me dio besar a mi hija a unos metros
de mi esposa me excite demasiado.
Cuando mi hija lo noto se separo de mi y se fue a su
cuarto a acompañar a su mamá, no sin antes irse contoneando de nuevo por el
pasillo que da a las recamaras.
Durante varios minutos me quede pensando en las actitudes
de ellas, me sorprendía ver a mi esposa con esos cambios y pues a mi hija la
conocía en todos los aspectos, pero hasta entonces nos habíamos organizado
de tal forma que mi esposa no sospecharía nada de lo nuestro, y más aun,
evitábamos en lo posible cualquier roce, comentario o comportamiento que nos
delatara.
Después de otros 10 minutos de espera, la temperatura
comenzó a subir y es q las chicas aparecieron de nuevo, tomadas de la mano
por el pasillo.
A y S: Ya regresamoooooooooos!!!
Ni siquiera puedo explicar con palabras todas las cosas
que pasaron por mi mente en esos momentos, yo creo que en un par de segundos
paso por mi mente desde que conocí a mi esposa, cuando comenzamos a tener
relaciones ella y yo, así como las travesuras que habíamos hecho como
pareja, también vino a mi mente todo lo que paso con mi hija ya unos cuantos
meses antes, y casi recordaba cada una de las noches que la había disfrutado
y las vacaciones que habíamos tenido.
Ambas aparecieron tomándose de la mano, LAS DOS EN
BIKINI!!!!!
Mudo... me quede mudo con lo que estaba viendo, mi
esposa, tenía un bikini azul rey la pieza de arriba era diminuta, los
tirantes se amarraban en la parte de atras del cuello y el tirante de abajo
se cruzaba por la espalda para cambiarse de lado y bajar a la tanga en donde
se unía con los tirantes de la parte de abajo, la parte de abajo era
demasiado pequeña, ya que mostraba un pequeño triangulo, con tirantes
elevados que se acomodaban muy bien en la cadera de mi esposa, y se unían en
un solo hilo formando una tanga perfecta que se perdía entre sus glúteos..
Parecía perro hambriento, creo que estaba comenzando a
salivar, al ver esa imagen tan erótica.
Mi hija... una modelo, el traje de ella era solo un top
de licra sin tirantes tipo straples muy angosto que no podía tapar los senos
en su totalidad, dejaba ver parte de ellos arriba y abajo y se encargaba de
su principal tarea, tapar los pezones erectos que se veían a simple vista.
Arriba era rojo liso, y la tanga de abajo del mismo color pero con un
pequeño detalle al frente de letras negras, al parecer bordadas, me
imaginaba que sería la marca aun que no me venía una a la mente que se
llamara "NPM". La tanga de mi hija era aun más pequeña que la de mi esposa,
los tirantes eran demasiado cortos unidos por un nudo a los costados de la
cadera, el hilo de atrás se perdía también entre los preciosos y suaves (y
sabrosos) glúteos que tiene.
Cuando las dos aparecieron tenían su cabello recogido,
como para lucir aun mas sus bikinis, ambas se acercaron al mismo tiempo aun
tomadas de sus manos.
Se colocaron enfrente de mí y comenzaron a darse vuletas
una a otra, para enseñar sus prendas, yo seguía con la boca abierta y no
podía hablar mucho, tenía la pierna cruzada para evitar que notaran mi
erección.
R: Pero... pero esos trajes no son para ir a la playa, ni
crean que las dejare salir así, seguramente salen y me las roban... Se ven
increíblemente... espectaculares.
S: Ya veo que te guste, hace mucho que no me ponía un
traje así, ¿se ve lindo verdad?
R: Si... siiiii muy lindo te ves muy sexy amor.
En eso mi esposa se acerco y se sentó en el brazo
izquierdo del sillón, tomo mi mano derecha y la jalo hacia su espalda para
que la abrazara, y después tomo mi mano derecha y la coloco en una de sus
piernas.
S: Ve cariño... siente, tu nena me convenció de que me
fuera a depilar, y me depile toditititta... siente
R: (glup) ¿Toditi... ti... ta???
S: Sip, ya no hay lugar con bello en mi cuerpo salvo en
la cabeza jejeje, cejas y pestañas jejeje.
R: Wooooooow, valla que si estas muy suavecita, parece
pompa de princesa, jejejeje.
S: Si... la verdad Ana tuvo muy buena idea, era un
fastidio sufrir cada semana.
Por unos instantes me olvide de mi hija mientras
acariciaba las piernas de mi esposa, buscando con los ojos zonas en donde
normalmente aparecían pequeños y delgados bellos, pero no... no tenia, y al
sentir la suavidad de su piel mi mente comenzó a viajar y a imaginarme todas
las partes privadas de mi esposa, y la forma que tendrían, cosa que me
excitaba mas aun. Pero de repente mi imaginación se interrumpió cuando Ana
se acerco y me dijo.
A: Si papi, convencí a mamá de que fuéramos a depilarnos,
ve también yo siente aquí...
Ana tomo mi mano que estaba acariciando la pierna de mi
esposa, y la jalo para colocarla por detrás de sus muslo, muy cerca de sus
glúteo, en el viaje yo resistí a tocarla frenando el movimiento, pero mi
hija, con un poco mas de fuerza comenzaba a ganarme, cuando sentí la piel de
mi hija, casi todo se paralizo en mi cuerpo y en mi vida. No quise, ni
voltear a ver a mi esposa, presentía una mirada fría y de enojo, celos,
reproche, no lo sé, imaginaba tantas cosas que casi de inmediato retire mi
mano de la pierna de mi hija.
Cuando me resistí, mi esposa como regaño me dio un
pequeño golpecito en mi espalda
A: Oye no seas grosero con tu hija que te quiere mostrar
cómo se siente, ella también se depilo y tú la tratas como si tuviera roña.
Anda hazle caso a tu hija.
Aun sin voltear a ver a mi esposa pero si sentí el regaño
de inmediato puse mi mano en su pierna pero casi en la parte de atrás de la
rodilla. Pero Ana se inclino y tomo mi mano jalándola hacia arriba casi
encima de su trasero.
Yo no daba crédito a lo que pasaba, tal vez mi esposa no
entendía lo que me provocaba acariciar a mi hija, y menos la malicia con lo
que ella me tocaba, seguramente mi esposa aun era inocente en esos aspectos.
R: Wooow, si... si se ve que a ambas les hicieron un
trabajo impecable, su piel están bien suavecitas.
A: Si qué bueno que te guste, yo también me depile
todititititta como mamá.
R: Queeee!!!!
Cuando escuche eso mi mente volvió a volar, yo conocía la
perfección el cuerpo de mi hija, y siempre soñaba con verla sin un bello
púbico, aun que ella siempre procuraba rasurarlos al ras, solo dejaba una
pequeña sombra.
Embobado en la imagen de mi mente de mi hija desnuda y
depilada ambas se incorporaron, y se comenzaron a reír muy sutilmente.
S: Bueno cariño ya vete a cambiar, quiero enseñarle la
otra cosa que compre a tu papá
A: Esta bien mamá luego nos vemos, jejeje.
R: ¿Qué? ¿¿¿Faltan más cosas???
En eso Ana se incorporo y se comenzó a ir mientras se
contoneaba un poco se fue a su cuarto.
Trataba de no verla y centra mi mirada en mi esposa pero
ella también estaba viendo a mi hija.
S: ¿Se ve muy bien verdad?
R: ¿eh? ahh!! Ana!!! Si... si creo que si se ve bien...
Cuando Ana desapareció de nuestra vista por el pasillo,
mi esposa me miro y me tomo de nuevo la mano derecha que tenia libre y ahora
la coloco sobre sus senos, y como obligando a mis manos a meterlas entre su
piel y el bikini.
S: Bueno cariño es tiempo de nosotros ¿¿no crees?? Porque
no te vas al cuarto... te pones muuuuy cómodo, y debajo de las sabanas me
esperas desnudo para divertirnos un rato... ¿Que opinas?
R: Yo... Yo pues claro me encantariaaaaaaaa
En eso la bese muy apasionadamente y me ayude a mi esposa
a q se levantara de mi pierna, después yo también me incorpore y le di un
último beso en la boca, después de esto ella se giro y comenzó a caminar al
cuarto. No sin antes haberle dado una pequeña nalgadita en sus hermoso y
depilado trasero jejeje.
Cosa que a ella le dio gracia girando su cabeza y sonriéndome
a la par que se seguía alejando.
Yo creo que estaba pasando por un sueño interminable, comencé
a caminar hacia nuestra recamara pensando en todo lo que había pasado.
Inmediatamente entre al baño de nuestro cuarto, me desnude y
me metía bañar como rayo. A los 5 o 10 minutos salí y me dirigí directamente a
la cama, me coloque desnudo debajo de las sabanas. Pocos minutos después comenzó
la fiesta.
Yo seguir con mi erección ya que comencé a recordar a mi
hija, y la forma en que se había comportado, creo que me excito mucho
acariciarla enfrente de mi esposa, aun que tal vez para ella no habría problema.
S: ¿Ya estás listo cariño?
Mi esposa gritaba suave del otro lado de la puerta, tocando
para que la dejara entrar.
R: Sii, si pasa
S: Ya llego tu diablita, y quiero que hagamos travesuras...
mmm
Wooooow casi me vengo allí mismo, mi esposa abrió la puerta
luciendo un espectacular baby doll rojo semitransparente con ligero. Amigos, me
sentí el hombre más feliz de la tierra en ese momento, mi esposa no solía usar
esos atuendo ya que se le hacían incómodos. Y el verla así, me dejaba
impresionado, hasta pensé que se me había olvidado una fecha importante de
aniversario o cumpleaños.
Mi esposa tenía el cabello suelto, con su baby doll rojo que
dibujaba muy bien sus senos, y ya que la lencería tenía una especie de corsé,
levantaba y juntaba muchos sus senos, lo que hacía que se vieran enoooormes
jeje. Tenía una especie de listones en la parte de enfrente a manera de agujetas
que terminaban en un pequeño moño justo en medio de sus senos. A través de la
abertura se veía todo su abdomen y su ombligo. La tanga increíblemente pequeña
tenía un pequeño triángulo que solo tapaba su parte más intima, todo lo demás
estaba formado por unas costuras, juraría que las agujetas son más gruesas que
la tanga que tenia. Aun que se perdía en el ligero de encaje que tenia sujetando
un par de medias al muslo de color rojo también.
Mi boca se abría y no se cerraba, salivaba como un niño en
una juguetería.
Se giro y dándome la espalda, y mientras cerraba la puerta,
me dio una vista espectacular de su espalda y su hermosos trasero, sus piernas
largas y torneadas, depiladas, embellecidas con unas zapatillas de charol rojas
abiertas y de cintas largas como a mí me encantan.
Después mi esposa comenzó a acercarse a la cama con
movimientos felinos, suaves y sutiles.
Mi erección crecía y crecía, cuando llego a la orilla de la
cama, comenzó a gatear sobre mi y al llegar a mi comenzó a besarme toda la cara,
y después comenzó a utilizar su lengua para darme pequeñas lamidas en el cuelo y
boca, que me hacían calentarme aun mas.
Hace mucho tiempo que mi esposa no se comportaba de esa
forma y yo estaba feliz.
Deje que mi esposa siguiera haciéndome todo lo que quería
mientras yo acariciaba las partes de su cuerpo que estaban a mi alcance.
Mi esposa seguía besándome y lamiendo mi cuerpo, seguía
bajando, y estuvo mucho tiempo sobre mi pecho y mis pezones, yo acariciaba
su espalda y sus senos, la tomaba del cabello y me volvía loco, cada vez mas
y mas me emocionaba y comenzaba a dar pequeños gritos y gemidos por las
maravillas que me hacia mi esposa.
Pasaban los segundos más deliciosos de mi vida, mi esposa
seguía bajando y nadie decía nada. Mi esposa por fin llego a mi verga
totalmente erecta que estaba deseosa y sedienta de la saliva de mi mujer o
"mi diablita como ella lo había dicho"
Tomo mi verga entre sus manos y comenzó a acariciarla
suavemente mientras se humedecía sus labios, ella me sonreía, con una cara
muy sensual. Sacaba su lengua y comenzaba a pasarla por mi glande, dándome
un placer como nunca antes me lo habían dado. Era un regalo que no merecía,
pero estaba disfrutando.
Sus manos subían y bajaban a lo largo de todo el tronco
que tenia, mi verga crecía y crecía mas a un. Y mi esposa comenzaba a
introducirse mi herramienta cada vez más en su boca que estaba dando de sí.
Con la saliva de mi diablita lubricaba la entrada y salida. Y estuvo varios
minutos con ese delicioso sexo oral que me hacia mi esposa. Yo estaba en el
cielo y solo me dejaba hacerme lo que ella quisiera. El masaje era lento lo
que me permitía durar aun más con mi erección.
Cuando mi esposa estaba terminando de hacerme el mejor
sexo oral de nuestro matrimonio, ella misma comenzaba a despojarse de sus
pequeñas y transparentes prendas que me erotizaron al máximo.
Para terminar mi esposa comenzó a lamer mis testículos y
a dar pequeños besos a lo largo de toda la masa de carne que hace unos
momentos se estaba tragando literalmente.
Cuando termino, con su boca llena de mi sabor, comenzó
nuevamente a subir, solo utilizando su lengua humedeciéndome todo mi abdomen
y mi pecho. A estas alturas, yo seguía gimiendo y gritando de felicidad y de
placer y los sonidos iban por afuera de la recamara.
Después de eso mi esposa se coloco a horcajadas a la
altura de mi cadera, con una mano se apoyó en mi pecho y con la otra tomo mi
verga y la dirigió a la entrada de su cueva. Que estaba totalmente lubricada
e hirviendo de calor que había dentro de ella.
Ella comenzó a cabalgarme y yo tenía una imagen de los
senos y su abdomen y su hermosa cara, y casi me vuelvo loco, solté un grito
digno de un león o tarzán al ver el coño de mi esposa totalmente depilado,
Tan hermoso y tan depilado, similar a los de una preadolescente o una
pequeña de 10 años.
Mi esposa sonreía ante mis expresiones netamente animales
y salvajes, no me importaba que nadie me escuchara, y menos mi hija que
seguramente estaría en su cuarto escuchando lo que hacíamos mi esposa y yo,
cosa que yo sabía que le daba algo de celos cuando pasaba eso. Y yo era el
más afortunado ya que ella siempre quería ganarle a mi esposa a brindarme
placer y se lucia cuando podía estar con ella.
Mi esposa seguía y seguía cabalgándome fuerte y rápido,
ambos gritábamos y gemíamos a toda voz.
Durante varios minutos perdí la noción del tiempo, y el
espacio del placer tan grande que estaba sintiendo, pero lo mejor acababa de
empezar.
Mi esposa comenzó a gritara un mas y gemía mas
intensamente, ella sobre mí la tomaba de la cintura y la veía. Y juro que
casi me vuelvo loco.
Nunca note cuando mi hija estaba dentro del cuarto a un
lado de la cama donde estábamos nosotros hasta que, mientras mi esposa me
cabalgaba comencé a notar un par de manos que tomaban los senos de mi esposa
desde atrás; creí estar soñando, no alcanzaba ver que estaba pasando.
Cuando de repente empiezo a ver la cara de mi hija
besando el cuello de mi esposa justo frente a mis ojos, en el momento en que
estaba cogiendo a mi esposa mi hija volteo de reojo a verme con una gran
sonrisa picaresca, parecía que el diablo se le había metido.
Yo no podía decir nada, y casi de la impresión perdía mi
erección hasta que comencé a ver a mi esposa como estaba disfrutando los
besos y lamidas que mi hija le daba en su cuello y en sus espalda.
Después de unos segundos yo seguía ensartando a mi esposa
y ella estaba sentada sobre mí, pero cambiando de posición, sin dejarme
salir de ella se recostó encima de mí y allí fue donde comprendí todo.
Mi hija estaba tras de ella completamente desnuda, y
completamente depilada, como si de una niña de 10 años se tratase. Ella
estaba acariciando a su madre, y cuando vi a mi hija a la cara, moviendo los
labios me dijo:
A: Te amo papi... Te lo dije.
En ese momento grite como loco... aun más. Mi hija se
agacho y comenzó a lamerle el ano a mi esposa, mientras ella gemía, y yo
disfrutaba a mi esposa como antes. Yo también comencé a gritar cuando noté a
mi hija que pasaba mi lengua entre mis testículos e intercambiaba
lengüetazos entre el ano de mi esposa y lo que entraba y salía de mi verga
en la vagina de ella.
Simplemente era algo sublime. Creí estar en un sueño y me
imaginaba estar en una película porno.
En esos instantes mi esposa llego a un orgasmo brutal,
podría decir que fueron varios a la vez, y yo al sentirlos también llegue a
un orgasmo como nunca en mi vida. Soltando grandes cantidades de semen que
fueron a parar dentro de mí esposa.
Cuando mi esposa decidió acostarse, me salí de ella y
quedamos recostados, pero mi hija aun querria mas y no tardó en acercarse y
comenzar a lamer el semen que salía de la vagina de mi esposa, y limpiaba mi
verga también.
Yo no sabía que pasaba, solo vea a mi esposa pero ella
seguía con los ojos cerrados y no podía ver a la cara de mi hija por lo que
hacía.
En ese instante mi esposa abrió los ojos y me dijo
S: ¿Que te pareció amor? ¿No crees que sería justo
regresarle el favor a Ana?
Mis ojos se abrieron como platos y casi paralizado moví
la cabeza afirmando a su petición. Mi esposa estiro la mano para tocar la
cara de Ana como llamándola e indicándole que se acostara entre nosotros
dos.
Ana se acerco y se acomodo boca arriba y mi esposa
inmediatamente comenzó a besarle en la boca y yo allí comprendí todo lo que
pasaba, mi hija había seducido a su madre como lo hizo conmigo, y no era un
sueño, y por lo que veía a mi esposa no le importaba que compartiríamos a mi
hija así que disfrute al máximo este momento por que no sabía si se
repetiría de nuevo.
Yo me acerque a sus bocas e hicimos un beso triple,
déjenme decirles que fue increíble, después las deje que se seguirían
besando y comencé besar poco apoco cada una de sus partes del cuerpo que
estaban de mi lado, mientras mi esposa me imitaba en todo, yo estaba
prendido a un seno de mi hija y mi esposa al otro, nos quedamos allí por
varios minutos y seguimos bajando, poco a poco por su cuerpo hasta llegar a
su sexo.
Teníamos a mi hija completamente abierta de piernas
mientras que mi cabeza y la de mi esposa las teníamos entre los muslos de
Ana, decidí esperar a ver lo que mi esposa hacia y con una maestría comenzó
a lamerle al rededor de la vulva a mi hija, me fascinaba ese espectáculo y
no quería perdérmelo.
En eso Ana me tomo con una mano por detrás de la cabeza y
me jalo a su sexo donde por varios minutos entre los dos le dábamos a mi
hija un baño en su concha con nuestras lenguas.
Desde antes mi hija estaba gimiendo y yo al escucharla
había recobrado la erección por completo y mi esposa lo noto así que me
dijo...
En eso Sam me dice con voz muy sensual y cachonda:
S: Anda amor, hazle el favor completo a tu hija, yo se
que la deseas y ella te está deseando desde hace mucho.
En eso invadido por la lujuria no pude esperar y me
coloque para comenzar a penetrarla, no podía creer que estaba haciéndolo con
mi hija en mi cama pero mi esposa estaba allí haciendo un trió filial
hermoso y sublime.
Tome a Ana por las piernas y yo hincado entre ella
comencé a apuntar mi verga a su entrada, mientras mi esposa aun estaba
pegada a ella, mi esposa comenzó a intercambiar lamidas entre mi verga y la
vagina de mi hija que mas lubricaron la entrada. Mi hija estaba empapada por
la situación así que la entrada fue rápida y deliciosa.
WOW, Que sensación, no la puedo describir ni con un
millón de palabras. Comencé a penetrar a mi hija mientras mi esposa me veía
y veía como cogía al fruto de nuestro amor. Eso era más que una dosis de 20
mil vinagras.
Mi esposa después decidió seguir atendiendo a Ana mamando
sus senos y besándose entre ella mientras yo me cogía mi hija.
Seguían pasando los minutos mientras cogía a Ana y cuando
note que se acercaba su orgasmo acelere mas los movimientos y ella comenzó a
gritar que lo hiciera más rápido, yo ya sabía cuando acabaría mi hija así
que decidí acabar con ella al mismo tiempo y así fue, ambos gritamos al
mismo tiempo nuestro orgasmo. Que puedo decirles también fue increíblemente
brutal, nunca había visto a mi hija chorrearse tanto como ese día.
Justo después de acabar dentro de mi hija comencé a
dejarla descansar y poco a poco me iba saliendo de ella hasta que termine
acostado a un lado de ella.
Mientras mi esposa aprovecho el momento para lamerle el
poco semen que ya había dentro de mi hija, no puedo creer que ambas parecían
unas perras en celo y eso me volvía loco.
Mientras mi esposa limpiaba a mi hija yo me besaba con
Ana y sentía de nuevo sus labios, cosa que aprovecho y me susurro al oído.
A: lo ves papi, ahora tendrás a dos mujeres en tu cama
que te aman incondicionalmente.
Después de oírla me fundí en un beso muy apasionado con
ella.
Cuando mi esposa se incorporo se coloco del otro lado
mío, así que yo me quede con dos hermosísimas mujeres desnudas y dispuesta a
todos a cada lado y poco a poco nos fuimos quedando dormidos.
Del cansancio no despertamos en toda la noche, o por lo
menos yo no. Al siguiente día por la mañana, yo desperté primero y decidí
ver a mí alrededor y tratar de descubrir si había sido un sueño o no. Pero
afortunadamente fue real, si no que mi esposa y Ana seguían en mi cama
desnudas abrazadas a mí.
Cuando Ana despertó de inmediato mi esposa también lo
hizo.
A: Buenos y hermosos días, ¡LOS AMO! Me encanta estar a
su lado
Mi esposa y yo le sonreímos y decidimos meternos a bañar
juntos, créanme era una sensación rara ya que no estaba acostumbrado a tener
a dos mujeres denudas con las que acababa de tener una sesión de sexo y
hablar con toda naturalidad sin sentir pena ante mi esposa y ante mi hija.
Pero ellas al parecer estaba de lo mas naturales y mas parecían una pareja
ellas dos de lo bien que se llevaban, así que me jalaron al baño y
comenzamos a bañarnos, uno ayudando al otro y besándonos y acariciándonos y
jugando.
Comenzamos a platicar y yo preguntaba que había pasado
para recibir semejante regalo de ambas.
Así que mi esposa comenzó a platicar lo que paso:
Al parecer en mi ausencia mi hija y mi esposa se unieron
mucho, tanto que mi hija comenzó a hablar mucho de temas de sexo con mi
esposa, cosa que encendía mucho a Sam, y por consiguiente el sexo entre
nosotros mejoro poco a poco. Hasta que Ana le comenzó a meter ideas a mi
esposa de lo maravillosa y afortunada seria de hacerlo con un hombre mayor
que ella, alguien como yo, y Ana llego a contarle sueños que tenia de ella y
yo haciendo el amor. Cosa que a mi esposa se le hizo muy normal ya que soy
la figura masculina en casa, mi esposa dice que soy guapo y por q mi hija me
adora así que mi esposa lo vio como algo normal.
Pero todo cambio cuando Ana le dijo a mi esposa que había
investigado y que había hijas que lo hacían con sus padres y que era algo
normal e incluso de hijas que lo hacían con sus madres y que también era
algo normal. Así que Ana se encargo de buscar relatos entre madre e hija y
se los mostro a mi esposa como si fueran relatos comunes y corrientes, hasta
que después mi esposa se entero que eran relatos eróticos, pero ya era
demasiado tarde, mi hija le había metido el gusanito a mi esposa de hacerlo
entre madre e hija, y poco a poco el nivel de cachondez entre ambas fue
creciendo hasta que un día después de irse a comprar ropa comenzaron a tener
pequeños besos entre ellas que las llevaron a tener un encuentro sexual en
casa un par de semanas antes.
Los encuentros sexuales continuaron y Ana le dijo a mi
esposa que quería hacerlo conmigo también, cosa que al principio mi esposa
no aprobó del todo, porque no sabía cuál sería mi reacción, así que entre
las dos planearon toda la semana anterior con la ropa que se comprarían, y
los movimientos, frase y mensajes que usarían conmigo, cosas que ya les
conté anteriormente.
Así que el día llego y decidieron que esa noche lo
haríamos entre los tres.
Después de la historia que me contaron no me cavia duda
que mi hija había sido la causante y ella era la mas interesada en hacerlo
con los dos que conmigo nada mas jeje.
Cuando salimos no nos pusimos ropa y salimos secos a la
cocina a comer algo para el desayuno, ese día decidimos no salir de casa
para disfrutarlos entre los tres.
Cuando llegamos a la cocina entre los tres preparamos la
comida y rápido de nuevo nos subimos a la cama a continuar con nuestra
sesión de sexo familiar.
Ese día quedamos agotados y yo seco, pude hacerlo con mi
esposa un par de veces más y a mi hija otro par de veces más, Ellas me
consintieron con una mamada a dúo fenomenal y de ensueño.
Hasta que llego la noche.
Durante todo el día jugábamos platicábamos y
practicábamos cosas nuevas. Mi hija insistía en que quería embarazarse de mí
y quería el permiso de mi esposa para hacerlo, cosa que no contesto de
inmediato pero dijo que después lo pensaría.
Durante muchos días de intensa actividad sexual, mi
esposa por fin acepto el que Ana podría tener un hijo mío, siempre y cuando
se cumplirán sus condiciones, como que Ana se haría 100% responsable del
cuidado del bebe como toda una madre, y que también tendría q tener las
obligaciones de una esposa en casa.
La noticia fue algo emotiva ya que durante una sesión de
sexo intenso entre los tres, yo estaba dándole por el culo a Ana y mi esposa
le estaba lamiendo su concha en un 69, ella gritaba:
A: ¡¡SIIIIII!! Si papi cógeme quiero que cojas a tu
hijita preñada. Mami estoy preñada de tu esposo voy a tener un hijo con mi
papá
R: Si mi nena me encanta cogerte con un hijo mío dentro
de ti
S: SI mi amor, me excita mucho saber q tu estas preñada
de tu papi. Cógela cielo hasta que quede rendida.
Ese día fue muy emocionante porque después de que
acabábamos, mi esposa estuvo haciendo muchas preguntas, no creí q mi hija
estaba embarazada hasta que la noticia se confirmo.
Las semanas siguientes fue de gran emoción ya que
empezamos a hacer arreglos en la casa y comenzamos a comprar cosas para el
bebe, mi esposa estaba muy emocionada ya que ella quería un hijo de nuevo y
lo estaba viviendo en su hija.
En los meses siguientes el cuarto de mi esposa y mío se
convirtió en un cuarto de tres con una cama enorme donde los tres cabíamos
perfectamente, a un lado la cuna del bebe y la compra de ropa etc. A todos
nos tena muy emocionados.
Al paso de 9 meses de embarazo mi hija tenía programada
la cesárea para el 19 de diciembre del 2007.
Ana dio a luz a una niña hermosa de nombre Natalia que es
nuestro nuevo integrante de la familia.
Nuestra vida trascurre feliz, creo q soy un hombre
increíblemente afortunado al tener en mi cama a dos mujeres que amo tanto,
mi esposa y mi hija mujeres q comparten tanto las obligaciones como los
derechos de ser la mujer de la casa, y yo feliz de cumplirle a dos mujeres
hermosa.
Y quien sabe en unos años mas tenga a otra mujer hermosa
entre mis brazos, mi hija-nieta.
Por lo pronto ya hay planes e q en unos años mi hija se
embarace de nuevo de mí esperando tener un hijo, para que pueda hacer feliz
a las mujeres de la casa y ayudarme en las obligaciones de ser el hombre de
la casa.
Disculpen la tardanza de mis relatos, pero estos días con
mi hija-nieta han sido muy felices y no había tenido tiempo de arreglarlo,
espero les haya gustado mi historia y no olviden que cuando deseen platicar
drbetopp@hotmail.com
Gracias a todos por los comentarios hasta pronto espero
en un futuro contar nuevas.
Solo sé que soy muy feliz con mi esposa y mi hija en mi
cama y con mi hija-nieta en la habitación fruto del amor con mi hija.