Continua la historia del tío con su sobrino y sus amigos,
después de una noche de copas el tío retoma su vida laboral rutinaria.
A la mañana siguiente me costó la misma vida levantarme , vi
que Nicolás estaba en su cama durmiendo placidamente y me marché a la oficina.
Esa tarde decidí que quería paz en mi vida, al volver a casa
Nico me esperaba para comer, la asistenta había dejado todo listo y el chico le
había dado permiso para marcharse diciéndole que el se ocuparía de ordenar todo.
Comimos conversando tranquilamente y le dije que esa tarde no quería ni teléfono
ni nada parecido, me encontraba cansado y quería dormir una buena siesta.
Me fui a mi cuarto y me quité el traje y desnudo me tumbé en
la cama mientras Nico quitaba la mesa y recogía la cocina y una vez que terminó
se vino a la cama conmigo diciéndome que no me preocupara que se me quedaría
quietecito a mi lado durmiendo, lo mire serio y me sonrió diciendo que seria un
buen chico, se acurrucó a mi cintura y nos quedamos así dormidos profundamente.
Me desperté de una buena dormida y Nicolás continuaba
abrazado a mí durmiendo profundamente, le di un beso en la cabeza y acaricié sus
cabellos , se fue despertando lentamente y me agarró de la polla pidiendo que
esta se animara, pero le esquivé pues me había prometido tener un fin de semana
relajado.
Le dije que le prepararía una magnifica merienda y me dijo,
creo que la merienda no va a ser para nosotros dos solos, lo miré con cara de
interrogación , y un poco sonrojado dijo, he invitado a merendar a Micky y
Guillermo , van a venir a las siete, pensé que te divertiría.
No podía otra cosa que reír, vivía con un chico de veintiún
años y debía asumir que son incansables , que me consideraban un buen amigo de
ellos y que la vida para ellos era una continua diversión, así que dije, pues ve
vistiéndote que ahora mismo vas a bajar a comprar unos dulces mientras yo
prepararé unos sándwiches. Nico con mirada altanera, respondió; has llegado
tarde amigo, todo lo de la merienda tu querido sobrino lo tiene ya dispuesto.
Eres una maravilla chico, siempre consigues lo que quieres,
pues anda, ve a ducharte y vistete para recibir a nuestros invitados, por cierto
Nico, ¿tú no ibas hoya la sierra con Guillermo? Si, dijo el chico íbamos pero
hemos cambiado de ida, preferimos todos quedarnos aquí contigo, creo que
Guillermo al conocerte se le quitaron las ganas de pasar el fin de semana a
solas conmigo. ¿Cómo es eso? Le pregunté al chico, nada, que ayer después de
marcharte, Micky hizo alarde de que este fin de semana pensaba comerte vivo y
ante esa insinuación Guillermo y yo decidimos que mejor te comeríamos entre los
tres y creo que Carlos también quiere apuntarse al festín.
Sentí un enorme escalofrío pues no podía ser que yo a estas
alturas de mi vida fuera carne de cañón para esta pandilla de jovencitos, de
seguirles el juego en menos de un mes estaría enfermo y moribundo pues no podía
seguir ese ritmo frenético de un chaval veinteañero.
No quería pensar lo que podría pasar con aquellos sementales
en casa, Micky deseoso de pasar el fin de semana a solas conmigo, Guillermo
ansioso por probar sexo conmigo y la verdad yo también con el, Carlos seguro que
también dispuestisimo y mi querido sobrinito nunca me ha despreciado hasta
ahora, todo lo contrario me tiene a su disposición cada día cuando le place y yo
le deje pues he tenido que ir marcando las distancias pues el chico esta siempre
deseoso de tener juegos eróticos conmigo sin ningún tipo de reparos.
Ante la inminente llegada de los invitados me encontraba en
una tesitura complicada, pues aquella merienda tenia visos de terminar en
desayuno y por nada en el mundo quería eso este día, me había propuesto descanso
y paz y no era probable que lo pudiera lograr, así que tenía que trazar un plan
, los chicos están planificándome la vida y no debía consentirlo, era mi casa ,
mi espacio y mi vida y no era lo que yo deseaba bajo ningún concepto.
Me armé de valor y llamé a Nicolás a mi habitación, el chico
acudió presto a mi llamada desnudo, pues estaba recién salido de la ducha y
mientras se iba secando me oía el discurso que le estaba soltando.
Cuando terminé de explicarle esto que acabo de exponer, soltó
su toalla y se acercó a mi abrazándome y dándome un fuerte beso en la mejilla y
disculpándose por ser tan vehemente y no contar con mi opinión en ningún momento
aunque dígase que el pobre crío lo hizo para agradarme y que lo pasáramos juntos
muy bien, le acaricié las mejillas y le dije que lo sabia, que era una amor de
tío pero que entendiese que no podía mantener relaciones sexuales con todos sus
amigos que entienden , además me gustaban mucho pero ellos deberían salir con
chicos de su edad y disfrutar con otras cosas, yo no podía ser su compañero de
diversiones siempre, ni tampoco un objeto de diversión para ellos.
Nico comenzó a llorar, me transmitió una ternura enorme, sus
lagrimas corrían por sus mejillas y no le salían las palabras, quizás fui duro
con el chico , por ello comencé a besarle sus mejillas saboreando sus saladas
lagrimas y el me respondía acariciando mi cabello y devolviéndome los besos que
yo le prodigaba, los dos nos quedamos fundidos en un abrazo interminable si
decir nada en un largo tiempo, pasado este, Nicolás solo supo decirme, tío, te
quiero muchísimo y jamás he pensado que tu seas un juguete para mi ni para
ninguno de mis amigos, si te he ofendido, solo puedo pedirte un millón de veces
perdón. No mi amor no me has ofendido, solo quiero tu bien, me duele decirte
estas cosas pero miro por ti. Fue lo que le dije al chaval que continuaba
abrazado a mi, pegando su cuerpo contra el mío ambos dos desnudos , le
acariciaba y besaba y no me cansaba de tenerlo así pegadito a mi, acariciándolo
tiernamente porque se notaba que el chico me quería y era sincero pero debía
defenderme, eso no iba a durar eternamente y me daba miedo mal acostumbrarme.
Una vez se hubo tranquilizado , me pregunto entre sollozos ya
pasajeros; que quieres que haga? ¿Qué les digo a los chicos? Ellos tenían mucha
ilusión en merendar esta tarde aquí con nosotros.
No ha pasado nada, merendaremos como tú habías previsto, hoy
tú eres el anfitrión y como tal debes comportarte ante tus invitados, esta es tú
casa y disponlo todo como tú lo habías planificado.
¿En serio tío? ¿De verdad que no te vas a sentir incomodo?
No mi vida, estaré feliz de merendar con vosotros y
seguro que lo vamos a pasar muy bien.
Ahora vístete que nos van a pillar en pelotas y van a
pensar que no paramos de follar, seguro que son unos mal pensados.
Nico, me besó una vez más y se fue a su cuarto y volvió a
meterse en la ducha para refrescarse después del llanto que había pasado.
Yo hice lo mismo, me di una ducha y me demoré adrede para
dar tiempo al chico que organizara todo y recibiera a sus invitados.
Después de mi relajante ducha, me vestí pausadamente,
escogí una ropa ligera pues en la casa hacia calor, así que me puse un
pantalón de algodón y una camisa, ya había oído la llegada de los invitados
a la merienda, estaba en el salón, hablan fuerte entre ellos tenían la
costumbre de hablar a pleno grito y dejé que pasara un poco de tiempo antes
de hacer acto de presencia ante los huéspedes que tenia esa tarde noche en
casa.
Me esperaban sentados en el salón, la verdad que los
chicos eran guapísimos por un instante pensé la suerte que tenia de tenerlos
como amantes , Guillermo era la primera vez que venia a casa y se mostró mas
tímido al verme entrar en el salón, vestía un bonito pantalón gris muy claro
y una camisa de cuadros grandes de una conocida marca estadounidense, al
verme se levantó y vino hacia mi dándome un beso en la mejilla de manera
tímida , Micky ya era mas conocido por casa y se desenvolvía con mayor
desparpajo , tan guapo y menudo como siempre el chico traía una de esas
modernas camisetas italianas que el suele usar y unos pantalones muy grandes
de algodón, estuvo mas desinhibido que Guillermo y sin ningún tipo de pudor
me beso directamente en los labios delante de sus colegas, yo le correspondí
con un sutil beso en sus labios.
Nicolás se había puesto para la ocasión una camisa azul
claro y unos pantalones de algodón beige, estaba francamente elegante y
guapisimo.
Una vez nos habíamos saludado, nos sentamos en la mesa
para merendar, aquello era mas bien una cena temprana pues mi sobrino había
preparado tanto cosas dulces como saladas y de beber tenia previsto desde un
té para mi como una botella de ribera del duero que ya tenia descorchada.
Ellos comenzaron tomando unas coca colas mientras tomaban sándwiches
variados de una bandeja muy bien preparada. así pasamos un largo tiempo
desde que comenzamos casi nos dieron las diez y media de la noche y
continuábamos sentados en el comedor, bebiendo vino y comiendo cosas
diversas y manteníamos una amena charla pasando de temas serios de economía
hasta cosas mas frívolas relacionadas con el sexo, los hombres y hasta las
mujeres.
El ambiente estaba de lo mas distendido, pero ya
comenzaba anotarse a los chicos incómodos en las sillas del comerlo, por lo
que hice una señal a mi sobrino para que pasásemos al salón donde estaríamos
todos mucho mas cómodos. Nicolás se levantó de la mesa y dijo, chico la
siguiente copa la serviremos en el salón donde podéis poneros todo lo
cómodos que deseéis y ni corto ni perezosos los dos invitados se levantaron
como dos autenticas balas pues se notaba que ya les dolía el trasero de
tanto tiempo sentados en esas sillas. Pasamos al salón y tomando al pie de
la letra lo dicho por Nico los dos chicos comenzaron a quitarse todas sus
ropas, yo estaba perplejo, pero a la vez encantado del grado de confianza
que estos niños tenían conmigo, Nico, comenzó a encender velas que había
puestas por toda la estancia y pagaba las luces que creía que sobraban,
Micky mientras que mi sobrinito se quitaba sus ropas, fue el encargado de
decirme, tío, creo que estarías mucho mas como sin esa ropa que te queda
estupenda pero que de seguro te está molestando desde hace tiempo.
Comenzó a desabrocharme la camisa poco a poco y una vez
hubo terminado me la quitó colocándola perfectamente sobre una silla,
después me fue quitando los pantalones y una vez me hubo despojado de ellos
hizo lo mismo con los boxers dejándome frente al el completamente desnudo,
así sin previo aviso bajo hasta mis partes y comenzó a besar cariñosamente
mi polla, testículos y zona pubica y los vellos que de ella emanan,
Guillermo mientras tanto miraba la escena súper
empalmado, tenía una bonita polla de un tamaño considerable y con su capullo
al aire humedecido por el precum que fluía desde sus adentros.
Nicolás viendo el estado de su amigo imitó a su amigo
Micky y arrodillándose empezó a chuparle la polla a Guillermo. Este dio un
gemido de placer al sentir el calido aliento de mi sobrino y sus labios se
humedecieron por el paso de su rojiza lengua, mientras se la estaban
comiendo, no dejaba de mirarme y sacar la lengua y dibujar los surcos de sus
labios con ella y en el momento que me fue posible fui acercando a mi
mamador hacia el chico que mi sobrino le chupaba todo para comenzar a
besarlo de manera furiosa, me encantaban esos labios, el sabor de su boca ,
verdaderamente Guillermo me gustaba mas de lo que imaginaba, ese niño me
ponía a mil por hora, mi sobrinito que de tonto no tiene un pelo , se
percató de esto y haciendo un gesto a Micky le ordenó que para la mamada que
me estaba propinando e instintivamente me lancé sobre Guillermo que me
recibió de manera calida entre sus brazos y seguimos literalmente
devorándonos, yo ante aquella atracción tan fuerte, dije al oído al chico,
quiero llevarte a mi cama, a lo cual el chavalito respondió con un
monosílabo YA, y cogiendolo de la mano y sin decir nada a los otros dos , me
lo llevé a mi cama.
Guillermo estaba enardecido, su excitación era tremenda,
pero estaba nervioso, le hablé al oído cuando llegamos a mí habitación,
tranquilizándolo, comencé a besarlo desde su cuello bajando por su pecho
velludo, saboreando cada una de sus tetitas, el chico gemía de placer, fui
bajando despacio por toda la raya de vello que pasaba por su ombligo
deteniéndome en el para ensalivarlo muy bien y una vez que me aproximaba a
su zona pubica , la respiración de Guillermo se hacia mas acelerada y sus
ayes y balbuceos eran mayores, pero yo no podía parar, quería disfrutar de
esa belleza de cuerpo que me enloquecía y una vez me encontré con su cipote
comencé a lamerlo como caramelo poco a poco, con la punta de mi lengua
saboreando su salado sabor y cada vez mi lengua copaba mas espacio de aquel
delicioso capullo que se amorataba de gusto, ensalivé todo el tronco de su
morenita polla lo pajeé con mis labios los acaricié con mí lengua y me pasé
a sus testículos gordos y velludos que estaban contraídos de tanto flujo
como tenían contraído dentro de ellos. Las dos bolas me las tragué
literalmente como si dos ciruelas fueran y jugué con ellas de manera
delicada dentro de mi boca, el chaval no sabia donde apoyarse, pues hasta
perdía el equilibrio de tanto gusto como sentía dentro de el. Luego las
saqué de mi boca y pasé por abajo buscando su orificio anal y al encontrarlo
entre esos negros vellos me dediqué a disfrutar de su sabor de su
maravilloso olor a limpio metiendo mi juguetona lengua entre sus pliegues
introduciéndola dentro de su ser y el chico gemí y resoplaba como si de un
caballo se tratara.
Seguí bajando mas a bajo hurgando entre los pelos de sus
bellas piernas lamiéndole todo ansiosamente, enloquecido por la atracción
que ese niño hacia dentro de mi ser y bajé hasta sus pies, largos y delgados
y los besé como si fuera un loco enamorado.
Guillermo ya no podía contenerse mas, y balbuceando me
apartó de él, agarrándome por los hombros me empujó sobre la cama y una vez
me tenia preso entre sus brazos me besaba violentamente susurrando que le
gustaba mucho que me iba hacerme suyo.
Me lamía, me besaba y sin piedad me abrió de piernas
apoyándola sobre sus hombros y humedeciendo mi culo con sus saliva fue
introduciendo delicadamente su nabo dentro de mi ser, paro una vez me tuvo
ensartado y cuando sintió que estaba sereno comenzó el mete y saca que nos
volvió locos a los dos, así estuvimos no se sabe el tiempo, follando como
dos animales encolerizados, hambrientos el uno del otro, mordiéndonos como
alimañas y disfrutando furiosamente de nuestros cuerpos hasta que sentí la
rigidez propia previa al orgasmo, Guillermo se disponía a correrse y yo al
sentirlo así también sentí la necesidad de vaciarme los dos emitíamos gritos
ahogados de placer y juntos nos vinimos, el inundando mi culo y yo
embarrando todo su pecho de mi lefa.
Una vez hubimos terminado nos fundimos en un apasionado
abrazo junto con inacabables besos maravillosos.
Quedamos rendidos sobre la cama, nos miramos a los ojos y
nos reíamos, yo lo besaba y lo acariciaba, el sonreía y me devolvía los
besos. así permanecimos por un buen rato, le dije que ir a ducharnos ,
estábamos asquerosos y nos metimos juntos a duchar, después, nos secamos y
decidí que debíamos salir al salón, Nicolás y Micky debían estar enfadados
conmigo por raptar a su amigo, salimos al salón y los dos chicos estaban
follando el uno encima del otro, al vernos continuaron con su faena, pero
nos hablaron en tono de humor diciendo la cara tan dura que teníamos que los
habíamos privado de ese polvo antológico.
Nos sentamos en el otro sofá muy pegaditos el uno junto
al otro viendo como estos dos locos terminaban de echar un polvo importante,
Micky se la estaba metiendo a Nicolás y nos dijeron que ya habían cambiado
de postura que iban por la segunda corrida.
Una vez se habían corrido, los mandé a que se duchasen y
volvieran ya limpios y oliendo a limpio y muy sumisamente los dos fueron al
baño a hacer la tarea que les había encomendado.
Mientras se duchaban fui a la cocina y preparé una
botella de champán que tenía en la nevera y puse una mas en el congelador
para que se enfriara más rápido, Guillermo me ayudó con las copas que
pusimos en una bandeja y lo colocamos todo en la mesa central delante de las
butacas.
Cuando los chicos volvieron duchaditos y muy peinaditos
con sus pelos húmedos y oliendo a colonia descorchamos la botella y servimos
copas brindando por nosotros riendo y besándonos entre los cuatro.
Estábamos cansadísimos, Guillermo se acurrucó junto a mi
y Micky manifestando un poco de celos se vino a colocar en mi otro costado
libre, yo le besé tiernamente y le dije al oído, te debo una mi amor,
Nicolás se fue a colocar muy acarameladito en el costado libre de Guillermo
que le tendió un brazo sobre su hombro y así nos quedamos por largo tiempo
escuchando música y hablando bajito, muy suave.
Pasado un rato los chicos ya empezaron a revolotear ,
querían mas marcha, es difícil tenerlos quieto demasiado tiempo, ya hicieron
manifestación de que tenían hambre y querían comer cosas de las que habían
sobrado en la merienda cena, miré el reloj y verdaderamente era bastante
tarde, era lógico que después de tanto ejercicio tuvieran hambre , así que
les dije que pasáramos al comedor y comiesen los que les apeteciera, les
pregunté que si querían mas champán a lo cual recibí una negativa unánime,
querían tomar coca cola, cosa normal en ellos. Saque la botella del
congelador y la deje en el frigorífico. Yo me serví una copa y pique alguna
cosa de las que aun quedaban en las bandeja, Micky y Nicolás trajeron mas
cosas de la cocina y estuvieron dando buena cuenta de el hambre que tenían.
Era bastante tarde, yo quería irme a dormir ya, Nico lo
observó y dijo que iba siendo horas de hacer planes de salir o quedarse a
dormir, pero que el tío quería ir a la cama. Guillermo se adelantó a los
otros y dijo que el no iba a ninguna parte que estaba allí muy calentito
para ir a la calle y los otros dos decidieron que lo mejor era ir a la cama.
Ahora quedaba que yo les diera permiso para dormir en
casa y de que manera iban a dormir, cosa complicada y embarazosa para mí
pues no quería hacerle el feo a Micky, pero realmente con quien estaba
deseando pasar la noche era con Guillermo.
Me armé de valor y les dije, chicos, duerman como
quieran, ustedes mismos deciden quien con quien debe dormir, yo me voy y
díganme solo buenas noches, cuando hayan tomado sus decisiones.
Para mi sorpresa decidieron dormir los tres juntos, no se
el motivo pero me dejaron descansar después de esa tremenda follada.
Vinieron al cuarto los tres y unos a uno fueron dándome
las buenas noches con un tierno beso en los labios.
Esa noche dormí con un niño, desde que me metí en la cama
quedé profundamente dormido, al despertar no podía creer. Guillermo estaba
acostado a mi lado abrazándome por la espalda mientras que por el pecho
estaba custodiado por Micky, me reí con una fuerte carcajada al despertarme
de esa guisa, había dormido escoltado por aquellos dos ángeles que se
despertaron súbitamente al oír mis risas.
¿Qué hacéis ustedes dos en mi cama, se puede saber? Los
dos se miraron tímidamente y no se atrevían a hablar, Nico al oírme vino a
toda prisa desde su cuarto y al ver el paisaje comenzó a reírse a
carcajadas, por lo visto estos dos cuando los otros dos se habían quedado
dormidos sigilosamente vinieron a meterse a mi cama el segundo en llegar al
ver que había otro se situó en el costado opuesto y así muy quietecitos se
quedaron dormidos junto a mi.
Me pareció enternecedor, la verdad que hasta me emocioné
de sentirme tan deseado por los chicos y los besé efusivamente a los dos
abrazándolos y toqueteándolos a ambos por igual, Nicolás al ver tanto beso
se lanzo a la cama y vino hasta mi besándome el también y acariciándome con
todo su cariño.