Hola a todos los lectores mi nombre no lo diré porque para
esta historia es irrelevante, hace poco cumplí los 18 años, y vivo en un pueblo
de México. Desde hace tiempo he venido teniendo varios sueños y
fantasías, y como no seria normal compartirlos con las personas de la escuela o
mi familia me ha parecido que este seria el lugar preciso para hacerlo.
En realidad he tenido ciertas ideas de zoofilia antes más con
la perrita de mi familia, no es de raza como en la mayoría de los relatos de
este tipo, pero he visto como la montan la mayoría de los perros de la colonia,
en sus días de celo, y partir de eso me ha salido cierta fantasía.
Capitulo 1: El Lobo
En esta historia me veo como hija de la tierra, no se como
explicarlo exactamente, algo así como vagando sin rumbo por un bosque, pero sin
estar realmente perdida, de alguna forma se que ya han pasado algunos días desde
mi ultima comida, y estoy perdiendo la fuerza, de pronto en la oscuridad del
bosque, siento de ojos que me vigilan, en realidad los he sentido desde hace un
par de días, pero en esos momentos era mas intensa la sensación de ser
observada, mi intuición y el aprendizaje de los "espíritus" del Bosque me daban
la pista de que era un lobo solitario el que me había estado siguiendo,
seguramente en espera de que falleciera para poder devorar lo que quede de mis
restos mortales. No estaba muy lejos ese momento o eso pensaba yo, pues estaba
hambrienta, cansada, débil, así que me desplome sin sentido cerca de un árbol en
el bosque esperando ser atacada en cualquier momento por mi persecutor y así
terminara con mi agonía; Sin embargo, cuando menos lo esperé, el lobo apareció
frente a mi, era gris, y enorme mucho mas grande que cualquier perro que haya
visto antes, el lobo parecía tener una sonrisa en maligna en su hocico repleta
de sangre de algún desafortunado animal. Pero para mi sorpresa, lo que llevaba
en su hocico fue un enorme trozo de carne que dejo caer a mi lado. El cual casi
de inmediato me lleve a la boca para comerlo, pues de verdad estaba muy
hambrienta. Depuse el mismo lobo me ayudó a levantarme apoyándome de su lomo, y
me llevo a una cueva en la faldas de una montaña.
Durante unos días estuve recuperándome tanto de mis heridas
como de mi fatiga, bajo los cuidados de ese lobo que me salvo la vida, no sabia
como agradecerle lo que había hecho por mi, tenia una idea muy remota, pero el
era un lobo y yo una humana, era imposible que el se sintiera atraído por mi,
cada vez me atrevía mas a mirar sus ojos, esos ojos grises, que si en un
principio me parecieron siniestros, ahora me parecían llenos de calidez y
ternura, protectores, pues cada noche llevaban a nuestro cubil, (¿"nuestro
cubil" desde cuando lo llamaba así?), algo de carne para poder comer, mi lobo,
se ocupaba de cazar y yo como buena y agradecida ama de casa, me encargaba de
preparar la comida para ambos, pasaron algunos días desde que pude levantarme y
caminar del todo bien. Así que cuando estuve lista para salir de nuestro cubil,
el me acompañó.
Pasamos horas jugando entre las hierbas de la montaña,
recogiendo plantas medicinales y otras para dar sabor a la comida, tanto para mi
como para mi lobo amigo, nos divertíamos tanto corriendo yo detrás de el, o el
detrás de mi, y derribándonos mutuamente, que no me di cuenta cuando que lo
abrasaba como se abrasaría a un cachorro… no, no como a un cachorro sino a un
amante, sentir su aliento en mi cara cuando me lamía, me ponía de mil, me
excitaba de sobremanera sentirme tan cercana aun animal salvaje. Así que al
llegar a nuestro cubil decid entregarme por completo a mi nuevo macho, no solo
por que estaba decidida a ser su pareja, sino porque el era quien me
proporcionaba alimento y protección, para estas alturas ya me sentía una loba,
su loba, pues nunca supe que se asociara a otros lobos, aunque era común
escuchar aullidos por las noches el no se molestaba en responderlos, así que yo
era su única compañía, por lo que un día decidí entregarme a el por completo.
Esa noche prepare la cena para los dos con los restos de un
venado que llevo al cubil, aunque el ya había devorado algunas partes, llevo un
poco para mi pues parecía saber que los humanos preferimos la carne cocinada, y
a el le gustaba el cambio de sabor que mis "platillos" hacían con la carne.
Después de cenar se acerco a mi como cada noche, como otras
noches comenzó oliéndome la entre pierna, esta noche se lo permití pues antes,
eso auque me gustaba, también me daba miedo, pues después de todo el era un
animal y yo una humana. El comenzó olfateando mi entre pierna, cuando sentí que
se acercaba subí mas mi falda, que ya estaba muy maltratada y con algunos
agujeros. Hasta dejar mi coño al descubierto, que por la falta de depilación por
estar en el bosque estaba lleno de pelos, con su lengua se acerco a mi velluda
vagina, y comenzó a lamer despacio muy despacio al principio, pero poco a poco
fue incrementando la fuerza de su lamida, esto hacia que yo me excitara, y
empecé a destilar líquidos lubricantes desde mi conchita que el de inmediato
percibió tanto en olor como su sabor porque note que estaba empezando a
excitarse y una hermosa y gran verga roja empezaba a notarse entre sus patas
traseras, yo sin pensarlo ni un momento comencé a masturbarlo y lo acerque para
que pudiera penetrarme, por lo que me puse en cuatro patas apoyada en mis
rodillas y manos, y con una mano libre lo ayude a dirigir su rojo y gran miembro
hasta la entrada de mi caliente concha, sentir el olor y el calor que salía de
ella fue todo lo que necesitó, pues solo me olisqueo un momento y coloco sus
patas sobre mi, lo cual no esperaba, sentía su peso sobre mi espalda justo en el
momento en que me penetro, sentía su verga era mas dura de lo regular, bueno mas
dura que lo regular que algunos hombres, con cuidado fue penetrándome, no se si
era a mí imaginación pero casi lo podía sentir hasta el fondo de mi cuerpo, el
cuidado que tuvo para penetrarme desapareció casi al instante y empezó con un
desenfrenado mete saca en mi velluda conchita, el cual yo disfrutaba
increíblemente, nunca pensé que pudieran cogerme así de salvaje, solamente un
animal podría darme tanto gusto, hacer que temblara de satisfacción, y
escurrirme de placer. No tenia por que esconderlo, o a quien de todos modos.
Entonces cuando pensé que no podría penetrarme mas, bajó sus patas al piso
pasándolas delante de mis rodillas y me penetro hacia lo mas profundo de mi
vagina, y claro yo me sentía aun mas suya, lo que me hizo derramar un poco mas
des jugos vaginales por la posición y la sensación. En esa posición acerco su
hocico a mi cuello y empezó a lamerlo, poco a poco fue lamiendo mis orejas, lo
que me éxito aun mas y volví atener un orgasmo mas, temblando por todo el
cuerpo, casi me caigo por no poder sostenerme con los brazos y así, llena tirada
y de excitación, le empecé acariciar por encima de mi, su estomago y su costada
sostenida solamente de una mano y temblorosas mis rodillas, el seguía con su
salvaje penetración cuando de pronto empezó a aullar, y en ese momento sentí
como entraba en mí, una bola como con los perros y un instante después sentí
como explotaba dentro de mi vagina un gran torrente de semen canino, pero aun
así no podía salirse de mi cuerpo , por lo que se volteo y así nos quedamos
pegados, locuaz no es una molestia, al contrario, me sentía mas suya, mas unida
a mi macho. Cuando por fin pudo sacar su enorme verga de mi interior, y vi como
se la lamía para calmar el ardor, me nació la idea de que yo misma podría
hacérselo, y tímidamente me acerque a el y comencé a limpiar su pene, con mi
boca y lengua, para quitar los restos de semen y de mis jugos que dejaron
empapada su verga.
Capitulo 2: El Puma
Así siguieron pasando los días, y sobre todo las noches,
entre cacerías jugueteos, alimentarnos y encuentros placenteros entre mi macho y
yo. Cuando de pronto en uno de esos días en que mi macho cazaba para nosotros,
yo Salí a tomar un buen baño a un arroyo que queda cerca de nuestra cueva,
seguía sola pues mi lobo había salido a casar y en ocasiones se demoraba hasta
cuatro días, pues había visto que yo estaba mas fuerte y podía salir sola de
nuestra cueva.
En fin Salí sola a bañarme cerca de la cueva, sumergí mi
moreno cuerpo en el agua, y lave mi cabello con la cristalina agua del arroyo
junto con algunas flores, para tener una esencia de ligera limpieza, mientras me
bañaba sentí que alguien me miraba, pero al no ver a nada ni nadie, me
tranquilice un poco. Cuando Salí y me tire en la hierba para secarme al sol
volví a sentir la mirada vigilante de un extraño pero esta vez pude ver, a un
puma observándome desde la orilla opuesta, este enorme animal no estaba
escondido, ni siquiera agazapado, por lo que se me quito el miedo que en un
principio me produjo encontrarme sorpresivamente con el, el enorme gato se
acerco a mi, atravesando el río, pero solo me olfateo de pies a cabeza, lo vi de
cerca, pude apreciar sus hermosos ojos, y sus pupilas en forma de rendija, en un
fondo de color ámbar, su piel parda, y de complexión fuerte, yo estaba recostada
en la hierba mientras sentía su nariz olfateando mi cuerpo y las deliciosas
cosquillas que sus bigotes me hacían. Al llegar a mi cuello comenzó a lamerlo,
lo que fue una sensación distinta pues su lengua era muy áspera comparada con la
de mi macho, mi lobo. Esa sensación era indescriptible, y comencé a acariciar el
lomo del puma con mucho cariño, pues según lo veía, acababa de hacer un nuevo
amigo.
Me parecía muy amable aquel felino, pues siempre estaba cerca
cuando salía de la cueva sola por la falta de mi lobo. Cada vez que iba a
bañarme en el estanque que estaba cerca de la cueva, el estaba allí esperándome
para vigilarme, pues las cacerías de mi lobo cada vez eran mas extensas y
tardaba mas tiempo en regresar, cada vez que salía del estanque me tendía en el
pasto verde, al calido sol primaveral, pues a habían pasado muchos varios desde
que había sido rescatada, en aquella noche de invierno, pero por alguna razón,
no sentía la necesidad de regresar a la sociedad humana, pues con mi macho, me
sentía satisfecha, y mi nuevo amigo me reconfortaba cuando el no estaba,
entonces no me sentía sola.
Bueno, al principio pensé que el puma solo quería ser mi
amigo. Pero como ya se había vuelto rutina, cada vez que salía del agua y el se
acercaba a mi, empecé a tomarle cierto pareció algo mas que simple amistad. Pero
un día, el puma comenzó a lamer mi cuerpo como siempre lo hacia, sin embargo se
sentía diferente, con mas fuerza, y ponía mas atención a mi vientre que otras
ocasiones, subió lamiendo por mi hasta llegar a mis pechos, donde lamiendo mis
pechos enteros usaba su lengua para pasar por mis pezones, y yo no pude
evitarlo, aunque la verdad no quería evitarlo, yo estaba boca arriba sobre el
pasto y el coloco sus patas a cada lado de mi cuerpo, asomándome hacia su parte
baja pude ver el pene del puma, que se notaba de mayor tamaño que el de mi
amante canino. Estaba apunto de serle infiel a mi macho, pero por alguna razón
saber que iba a hacer carnudo a mi lobo me excitaba mas, quería sentir dentro de
mi el falo del puma, sin siquiera pensarlo, de forma automática acerque con mi
mano su pene a mi vagina pero la tocarlo sentí cierto rechazo de su parte por lo
que lo solté, y permití que me hiciera tanto como el quisiera, siguió acercando
lengua en mis pechos, y mi vagina ya estaba empapada por la acción del puma,
súbitamente el felino cambio de posición y comenzó a lamer con su áspera lengua
mi vagina, y haciendo contacto con el botón de mi clítoris lo que me puso en un
estado de citación aun mayor, y el lo sabia, porque comenzó a lamer los jugos de
mi vagina como si fuera leche para un gatito, esta alimentándose, por así
decirlo, de mis excreciones vaginales. Cuando el puma se harto de darme placer,
entonces acerco a mi su magnifico miembro y yo levante un poco la cadera para
ayudarlo a que me penetrara, cuando puso la punta de su pene en mi conchita,
sentí que su lengua no era lo único áspero, su pene tenia pequeños piquitos como
un mazo medieval, lo que aumento aun mas mi excitación, y di un grito de placer
que ahuyentó a algunas aves que estaban en un árbol cercano. Estaba recibiendo
orgasmo tras orgasmo, por la situación de saberme follada por un animal, además
de que estaba siéndole infiel al que consideraba mi macho y protector, pero por
otro lado, el extraño tampoco sabia que yo era de mi macho, por lo que en cierta
forma también lo estaba engañando a el. En fin, el puma se inclino fue
penetrando con fuerza mi vagina húmeda y dilatada, y mientras lo hacia podía
escuchar su característico gruñido, y lo tome por lo abrase para pegarme mas a
el, sintiendo como me penetraba hasta el fondo, yo sentía como iba abriéndose
paso en mi interior cada vez que me penetraba. Y eso me arranco otro breve pero
satisfactorio orgasmo. Temblando yo con todo el cuerpo sintiendo sus acometidas,
fue cuando sentí entonces que llenaba mi interior con el néctar de su magnifica
vara. Después de que se regó dentro de mi, se quedo quieto un momento mientras
yo iba sintiendo como se iba empequeñeciendo su pene, cuando por fin lo saco, el
mismo empezó a lamer mi conchita, yo me acomode debajo de el y me propuse
limpiarle con mi boca los restos de fluidos de su verga mientras el hacia lo
mismo en mi raja, con su áspera lengua. Esa maniobra estuvo apunto de regalarme
otro orgasmo, así que me ayude un poco con mi mano acariciando mis pechos y la
otra el clítoris. Después de eso el puma, se recostó junto a mí, y lo acaricie
durante casi toda la tarde. Desde aquel día, cada vez que iba a tomar un baño el
me ayudaba a secarme, y a tener un poco de diversión cuando mi lobo no estaba,
poco después ya también lo comencé a llamar mi puma.
Ambos eran mis machos, lo malo es que ambos los engañaba, a
mi Lobo, por hacerlo creer que lo esperaba dócilmente cuando el no estaba, y a
mi Puma por hacerlo creer que era el único a quien le regalaba mi cuerpo. Lo
cual para mi era una crueldad con ambos. Pero no quería prescindir de ninguno de
los dos.
Aunque Continuara…
Se que todo lo que conté es totalmente irreal, imposible o
fantasioso y fantástico, pero como dije en un principio es una de mis fantasías.
Pero ¿Quisiera saber si alguien tiene fantasías así? ¿O si el relato les gustó
aunque fuera tan fantástico? ¿O si tienen algún comentario? Aquí:
maluzoscuragtz@yahoo.com.mx