Weno pues aquí os dejo otra nueva y sensacional entrega de HHX
espero que guste como las demás aunque la cosa esta difícil superarla, pero se
intentará! Gracias a todos.
Hogwarts History XXX (6)
Hola de nuevo, donde lo dejé la última vez? Creo que había
acabado de ser violada por Snape, no? Pues como recordaréis acabada la sesión en
el despacho del profesor me quedó el sexo como si fuera virgen, eso me
complicaba mucho las cosas.



Pues bien, a la mañana siguiente las clases eran
aburridísimas y después de clase de Transformaciones me sentía tan agotada y tan
aburrida que con disimulo fui al baño del cuarto piso, allí casi nadie iba, era
un lugar apartado, en el cuarto piso casi no habían clases y si había un buen
lugar para meditar era allí. Llegué al cuarto piso y se encendieron las
antorchar del pasillo, lo recorrí hasta el baño y el silencio me embargó, abrí
la puerta del baño y allí se extendía una docena de picas y enfrente otra docena
de puertas con wáteres. Como siempre estaba todo impecable, un aroma a lilas
inundaba toda la estancia. Me metí en uno de los baños y bajé la tapadera
grande, me senté y respiré hondo. Me bajé las braguitas rosas y las dejé a la
altura de mis rodillas y levanté mi faldita corta dejando ver mi coño y mi
ombliguito rosado. Me pasé la mano por encima, suavemente, sin prisas, pensaba
perderme alguna clase. Mi conchita totalmente rasurada era suave, así que como
cada vez estaba más caliente mis pezones se marcaban más en la camisa blanca,
las caricias de que mi mano le hacía a mi entrepierna se acercaban más al
agujero conforme pasaba el tiempo, mi concha cada vez estaba más húmeda y por
fin toqué el clítoris, parecía virgen y los labios vaginales no se habrían así
que saqué de la túnica la varita y la sacudí pronunciando:"Vibratum". La varita
empezó a vibrar y a producir un sonido a causa de la vibración. Chupé de arriba
abajo toda la varita para lubricarla y la puse mirando hacía el coño. Poco a
poco la iba introduciendo, a los dos centímetros noté mucho gusto y un dolor
empezó a surgir cuando de pronto… Oí otro zumbido procedente de alguna parte
pero no le di más importancia. El dolor que sentía era por el hechizo de Snape,
el de cerrarme la vagina, por eso parecía virgen. Pero intenté resistirlo y
introduje la varita un par de centímetros más. El dolor no aumentaba pero el
placer sí. Empezaba a disfrutar por primera vez después del encuentro con Snape.
La varita vibraba dentro de mí haciendo que mi clítoris se moviese de manera
excitante. Y de pronto…
-Oh sí oh sí, que rico, oh más, más, más adentro, oh sí…- una
voz dulce y suave sonó. Miré a mi alrededor para ver si había alguien
observándome pero no me lo decían a mí. Me levanté tirando mis braguitas al
suelo, me puse encima del wáter y miré hacía un lado para ver si había alguien
en el otro lavabo pero en el de la derecha no había nadie. Así que miré en el de
la izquierda. Allí había una niña rubia como yo, delgada y pálida. Sin falda,
sin braguitas y con la camisa abierta, tumbada en el wáter y con la varita
metida en su coño, vibrando, era el sonido que escuché. Ella miraba hacia
arriba, seguramente imaginando situaciones para ponerse cachonda. Y entonces vio
mi cabeza asomando por la pared de madera que separaba un wáter de otro. Se
sorprendió y sus ojos se abrieron como los de un búho, los tenía azules, muy
azules. Le sonreí y bajé de la cisterna, abrí la puerta de su lavabo y me la
quedé mirando. Ella observo que de mi mano salía una varita chorreando, que mi
falda estaba subida a más no poder y que no llevaba braguitas. Ella no se movía,
permanecía quieta mirándome y con la varita metida en el coño vibrando y de
pronto se corrió. Soltó un gemido de los que nunca había oído en mi larga
carrera de ninfómana colegial.
-Ooooooooooooooh.- su gemido se escuchó por toda la sala.
Entonces se derribó en el wáter exhausta y con una respiración agitada. Yo
estaba mirándola sin decir nada cuando se levantó de golpe y me abrazó, me quitó
la camisa, la túnica y me dejó en sujetador con la falda subida y sin braguitas,
ella se quitó la camisa quedando solamente con los calcetines largos y los
zapatos. Me besó por sorpresa, yo estaba atónita, nunca me había pasado esto
involuntariamente así que no sabía qué hacer. Pero cuando empezó a bajar por mi
cuello reaccioné y la cogí por la cintura, ella todavía tenía la varita vibrante
en su concha y cogí su otro extremo y me la metí en la mía. Mientras nos
besábamos y nos tocábamos la varita vibraba dentro de las dos. Ella movía la
cadera de un lado a otro incluso de izquierda a derecha, movía la varita que
estaba dentro de las dos de una manera muy excitante, la vibración afectaba a
todas las partes de mi coño. Me tiró al suelo y la varita, vibrante, quedó
enganchada a mí vibrando. Ella se sentó encima de mí y empezó a mover sus
caderas, era delicioso verla moverse. Cada vez se movía más y más rápido y
entonces.
-Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh!!!- un grito seco salió de mis
cuerdas bocales una décima después de correrme, eso, al parecer le excitó mucho
a ella y hizo que se corriera poco después. Entonces nos quedamos en el suelo
con la entrepierna empapada y la varita en el suelo aun zumbando. Nuestra
respiración era agitada. Con la cabeza en el suelo nos miramos y nos reímos.
-Ha sido increíble.- dijo ella.
-Ni que lo digas!-
-Por cierto, cómo te llamas?-
-Ho sí, soy Rous.- i la besé en la boca.- Y tu eres…?
-Me llamo Luna, Luna Lovegood.-
-Ah tu eres la amiga de Ginny, verdad?- ella asintió.- Te
puedo proponer algo? Verás estoy organizando una orgía y estaría encantada que
asistieras.
-Habrá chicos?- dijo ilusionada.
-Por supuesto! La verdad es que faltan chicas. Por qué lo
dices?
-Es que nunca he follado con un chico, simplemente he tenido
sexo esporádico con alguna chica desconocida que he encontrado, y soy muy
cortada y nunca me han penetrado, sabes?- asentí.- pues te estaría eternamente
agradecida si me incluyes en tu plan.
Nos levantamos del suelo, quedamos en que la avisaría cuando
fuera el momento y ella accedió encantada. Nos vestimos y nos fuimos cada una
por su lado. A los pocos días Ginny y ella habían estrechado mucho más los
lazos, evidentemente Luna le había contado que iba a participar en mi orgía y
Ginny le había dicho que ella también y pude leer en su pensamiento que habían
practicado sexo entre ellas, cosa que me excitó muchísimo.
El invierno llegó pronto todos estábamos deseosos de que
llegaran las vacaciones de Navidad. Ninguno de los tres, Harry, Ron o Hermione,
había vuelto a sacar el tema de la orgía, no obstante habíamos practicado más
veces y no era raro encontrarnos por ahí para desahogarnos de vez en cuando,
unas tres veces por semana.
Un día teníamos clase de transformación con la profesora
McGonagal y entramos a clase corriendo los cuatro. Yo me senté con Harry y
detrás nuestro estaban Cho Chang y Dean Thomas. Supongo que todos conocéis a Cho
Chang, siempre Harry ha estado colado por ella. Respecto a Dean es un chico
aparentemente normal, es un chico negro, con el pelo moreno y un poco más alto
que yo. Pues durante la clase Harry no dejó de enviar miraditas tontas a Cho,
cosa que me ponía nerviosa, si se la follaba de una vez por todas dejaría de
tocar las narices.
Y al salir de la clase:
-He! Cho, Dean! Podéis esperar un momento?- dije agarrando a
Harry por la manga de la túnica. Cho se corto un poco, pero Dean no, era un
chico muy abierto y simpático. Los llevé a los tres al corredor secreto en el
que había puesto cachondos por primera vez a Ron y a Harry. Y cuando cerré la
puerta me puse delante de Dean y le planté un beso en toda la boca, nunca había
follado con un negro y mi coño rosadito lo estaba deseando. Cho y Harry se
quedaron boquiabiertos, pero no más que Dean que, pese a ello, disfrutaba de mi
beso. Empecé a bajar por su camisa con la mano hasta llegar a la bragueta, había
un bulto y eso me puso muy cachonda, lo tiré a la pared y lo empecé a desnudar
sin despegar mis labios de él. Con mis poderes de veela le mandé un pensamiento
a Cho y dio en el blanco porque inconscientemente esta empezó a actuar igual que
yo, mis acciones y las suyas estaban compenetradas. Cho besaba a Harry igual que
yo besaba a Dean y lo desnudaba, entonces me empecé a desnudar yo y Cho hizo lo
mismo. Ya Harry y Dean en calzoncillos un bulto sobre su ropa interior
sobresalía. Yo bajé el de mi chico y comprobé que Dean no estaba erecto, pese a
ello, tenía un bulto grandioso, era verdad eso que se decía de los negros.
Entonces desintonicé mis acciones de las de Cho y ella se encontró otra vez
consciente con la polla de Harry en frente suyo y ella de rodillas a punto de
chupársela, se pegó un susto pero no le disgustó la escena y se puso a chupar.
Yo chupé la polla negra y justo entonces se puso en erección y de lo amplia que
era se me salió de la boca, no me cabía entera en la boca ni siquiera metiéndola
hasta el fondo de mi garganta, teniendo en cuenta que a mí siempre me habían
cabido todas las pollas que había chupado aunque algunas veces tenía que usar el
fondo de mi garganta, pero esta vez no había manera. Aún así yo chupaba lo que
podía y Dean parecía disfrutar con ello.
-Hay!- gritó Cho al correrse Harry. El rostro de Cho quedó
cubierto de un manto líquido y blanco mientras que la cara de Harry no cabía de
gozo. A mi sorpresa Cho se colocó a cuatro patas y le indicó a Harry- Por donde
tú quieras.- dijo con una sonrisita. Eso al parecer izo correrse a Dean y me lo
tragué todo, tal como salía me lo tragaba, sin dejar que una gota quedase fuera
de mi alcance. Entonces me tiró al suelo y me puso a cuatro patas igual que Cho
y me la metió entera por el culo y frente a Harry y a Cho cabalgaban los dos
muchachos sobre nuestros culitos. La fuerza de los dos era increíble yo conseguí
acercarme a la cara de Cho mientras Dean intentaba romper mi culo y la besé.
Nuestra respiración agitada se mezcló. Harry y Dean parecían estar compitiendo,
separé mis labios de los de la chica y los volvía besar entonces noté como ella
se corría un segundo antes de que lo hiciera yo, pero los chicos no paraban,
parecían poseídos y sin la mayor intención de dejar de follarnos. Sus
respiraciones eran nerviosas y sus expresiones faciales de competitividad.
Entonces:
-Haaaaaaaaaaaaagggggg…- gritó Dean antes de correrse.
-Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaagggg…- imitaba Harry para intentar
correrse a la vez. Y lo consiguió nos rellenaron de su leche y cayeron atrás
exhaustos. Entonces nos acercamos Cho y yo y nos empezamos a frotar, desnudas
tiradas en el suelo nos revolcábamos mientras nos besábamos y nuestros pezones
duros rozaban con nuestra piel. Ella soltaba pequeños gemidos que parecían
quejidos o respiraciones fuertes que me ponían a cien. Se ponía encima mío y
luego me arroyaba y yo me ponía encima suyo, nos frotábamos los coños mientras
nos besábamos. Dean se levantó y Cho reaccionó y se puso encima de Harry al que
se le puso el pene erecto al instante. Ella se lo colocó en su coño pero ella se
puso mirando hacia arriba. Yo me puse encima de ella de rodillas y Dean se
colocó encima mío y me la metió en el coño por detrás. Así quedábamos Harry
abajo tumbado en el suelo con Cho encima de espaldas a él y yo de cara a Cho con
las rodillas en a los lados de las caderas de Harry y las pollas que habían
estaban introducidas dentro de mí, la de Dean, y dentro de Cho la de Harry.
Parecía que Cho solo quería que le follase Harry y eso a
Harry le encantaba. Nos empezamos a mover, y la verdad, era divertidísimo y muy
excitante moverse los cuatro a la vez gimiendo, sudando, gozando… era increíble,
en un momento nos lo habíamos montado muy bien. Me encantaba besar a Cho
mientras un negro me follaba por detrás y notar las envestidas que por debajo
Harry propinaba a Cho. Yo acabé la primera pero no dejé al grupo solo y esperé a
que acabasen todos y al parecer los trés acabaron a la vez.
-Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooh!- gritó Cho.
-Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaagggggggggggggg!- Harry.
-Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!-
Dean.
Los tres a la vez se habían corrido y yo en medio aunque ya
me había corrido eso me izo correrme otra vez provocándome un gran cansancio y
caer en el suelo junto a Dean. Harry y Cho seguían besándose y acariciándose.
Daba asco el amor. El no sacaba los dedos de su coño y ella no dejaba de
pajearle. Él le comía las tetas y la cara de la chica era de placer y de
ninfomanía. La polla de Harry estaba más roja por momentos. Dean me cogió la
mano, me la chupó entera y me la puso en su polla, quería que le pajease como
hacía Cho con Harry. No quería hacérselo tan bestia pero eran sus deseos y
después de aquel momento tan intenso estaba dispuesta a cumplir sus más oscuros
deseos. Mi mano se movía por su gran polla muy, muy rápido y él gozaba, la cara
de los dos chicos era de sumo placer mientras que nosotras se las machacábamos
sin cesar. Sin darme cuenta Dean se corrió y me llenó la cara de semen, toda la
cara se me quedó pringosa, luego él se la cogió y se la movía lentamente, Harry
se corrió en la cara de Cho y ella y yo pasamos unos diez minutos chupándonos
las caras y el semen que nos habían otorgado los chicos. La cara de Cho sabía a
semen de Harry y eso me encantaba, la cogía por la nuca y le comía toda la boca,
le chupaba la cara y ella se dejaba, incluso le gustaba. Entonces vi como Harry
y Dean se levantaban del suelo y se ponían a pajearse delante de nuestras caras
mientras nos lamíamos. Mi cuerpo pálido y desnudo se frotaba con el de Cho, que
era pálido pero tenía todo el vello moreno. Le chupaba las tetas y ella gozaba,
pero no más que los chicos que estaban a punto de correrse sobre nosotras. Así
que me incorporé y abrí la boca en dirección a las pollas para recibir su leche,
Cho me imitó. Y la leche no tardó en llegar, primero la de Harry.
-Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!-
Que calló sobre mis pechos y Cho los chupó enteros. Y luego
la de Dean.
-Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaggg…- dijo con su voz masculina
y dominante.
Que fue en tal cantidad que nos sobró para las dos. Nuestras
caras quedaron totalmente cubiertas y empezamos a lamernos de nuevo. Los chicos
ya estaban exhaustos y decidí dejarlo por el momento.
Por la tarde volvía a la sala común con Harry. Harry había
llevado una cara de felicidad durante todo el día y dudaba que alguien se la
pudiese quitar, ni siquiera Snape o Malfoy.
-Te ha gustado lo de esta mañana verdad?- le dijo mientras
volvemos.
-No lo sabes bien! Ha sido increíble, voy a follarme a Cho
cada vez que me apetezca.-
-Pero no olvides nuestro trato, si quieres volver a follar
conmigo tendrás que satisfacer bien a Hermione junto a Ron. No lo olvides.-
-Descuida! Hay Harry para todas!- y nos reímos a carcajadas.
Ya tenía a suficientes miembros para la orgía y no quería
esperar más, iba a ser muy pronto. Por el momento tenía a: Harry, Ron, Hermione,
Ginny, George, Fred, Malfoy, Luna, Cho y Dean. Y por supuesto yo. Y tenía
pensado un último invitado de última hora. Pero a ya os l@ presentaré en el
próximo relato. Espero que os haya gustado hasta ahora y que disfrutéis con el
último relato que se presentará lo más pronto posible. Aquí se despide Rous
hasta el próximo relato. Gracias a todos.
Continuará…
WEno muxas grcias a tods ls lectoes, y slo keda decir k este
a sido el penúltimo relato de la saga, espero que esperéis el último con las
mismas ansisas que yo lo escrivo^^. Bueno gente un saludo de Ruth.
litle-ruth@hotmail.com