Subimos los tres en el ascensor, las dos rojas como un tomate,
pero excitadas, pues se les veía una cara de zorras impresionante, una vez
dentro de la casa de mi perra, nos dirigimos a la habitación donde la dejamos
atada, y allí estaba ella, con los ojos abiertos y parecía que disfrutaba, así
que me acerque y lo primero que me dijo es que sentía haberse corrido, le toque
el coño, y efectivamente estaba empapado de haberse corrido y no una sino varias
veces, miro a sus dos amigas, Rocío, solo con las medias, zapatos y sujetador y
a Ana solo con los zapatos y medias, Rocío miraba entre asombrada y excitada,
pero Ana parecía que le había cogido el gusto muy pronto, porque solo dijo
"Perra que puta que eres", mi perra me pidió que la soltase que tenia que ir al
baño, pero yo le dije que no, que lo hiciera allí mismo, dicho y hecho, empezó a
mearse y poner todo perdido, cuando acabe la solté y la deje ponerse de pie, al
principio le costo desentumecer su cuerpo, yo sin decir nada me fui hacia el
cuarto de mi perra y me tumbe en la cama, y ellas aparecieron detrás de mi pero
sin hablar, una vez tumbado las mire a las tres, y les dije que Rocío iba a ser
mi preferida ese día, y que tenia permiso para hacer con ellas lo que quisiese,
y solo la obedecerían a ella, pero se me acerco y me dijo "Amo estaré encantada
de hacer con ellas todo lo que me digas, pero necesito aprender me ayuda?" , eso
me gusto, así que tome el mando y les dije que se fuesen a sus casa y se
arreglaran para ir a cenar, que se ducharan y se pusiesen sus mejores vestidos,
y que las quería aquí en una hora, para cenar, mientras mi perra se me acerco y
empezó a besarme, pero yo no tenia muchas ganas así que le dije que ella también
se arreglase, pero antes me levante y fui a la entrada donde había dejado la
botella, la coji y se la di a beber, ella no pregunto, solo la cojio y se la
bebió, es más lo que quedo, como no salía le echo un poco de agua la movió y se
tomo el resto, mientras lo hacia me miraba con una cara de vicio que me estaba
poniendo otra vez, pero me quería reservar y solo le dije, vamonos a la bañera
perra, una vez dentro me relaje y cerré los ojos, mientras sentía la ducha junto
a mi, cuando los abrí, estaba arrugado como una pasa, y es que me había quedado
dormido un buen rato, salí del baño y me acerque al dormitorio de mi perra, y
allí estaban las tres, hablando entre ellas, me fije y estaban despampanantes,
mi perra un vestido por las rodillas rojo, zapatos de tacón rojo y unas medias
negras, con costura, la perra sabia muy bien que eso me gustaría mucho, Ana
vestido gris claro, largo, pero con una raja que le llegaba hasta arriba, unas
medias de rejilla beige, y unos zapatos de tacón negros, y maquillada, como una
puta, y Rocío, el vestido que le compramos por la tarde, medias negras, y unos
zapatos abiertos por atrás y de un tacón exagerado, la verdad es que las tres
estaban para follárselas allí mismo.
Me acerque a ellas, sin decirles nada les
metí a las tres la mano bajo sus vestidos, y mi perra y Ana, no llevaban, pero
Rocío si llevaba bragas, y ya estaban mojadas, así que mande a las otras dos a
ponerse bragas, hoy las quería con ellas puestas. En cinco minutos ya estábamos
en el coche, para ir a cenar, le di las llaves a mi perra y le dije que
condujese ella, Ana delante también y yo me senté con Rocío atrás, nada más
sentarnos me la saque y le dije, ves practicando perra, quiero que seas la mejor
chupapollas de las tres, y aprenderás aunque sea a base de azotes, sin rechistar
y mirándome agacho la cabeza y empezó a comérmela, cada vez mejor, pero aun algo
torpe, pero eso me gustaba, pues me excitaba, pero no lo suficiente para correrme, y así la tuve hasta que llegamos a un restaurante algo alejado de
Granada, bastante bueno pero retirado y muy discreto, pues tiene pequeños
salones para reuniones de trabajo, eso lo sabia, pues mi perra de vez en cuando
quedaba allí cuando venían los responsables de la empresa o alguien importante,
cuando llegamos estaba lleno, y solo quedaba una sala para diez personas, mi
perra como la conocían dijo que aunque pagásemos más, nos la dieran, pues
teníamos que tratar unos asuntos muy importantes, y que solo molestaran cuando
los llamásemos, conociendo a mi perra en plan trabajo vi que no era la primera
vez que decía eso, por lo que no les pareció nada extraño, a pesar de su
vestuario de fiesta y de las caras de zorras que tenían la tres. Entramos y
efectivamente, era una mesa grande redonda, así que me senté yo y Rocío a mi
lado, las otras dos esperaron hasta que yo puse a Ana a mi lado y a mi perra al
lado de Rocío, nada mas sentarnos le dije a mi perra que se metiese debajo de la
mesa y me la chupara, cosa que hizo sin rechistar, yo a la vez llame al camarero
y le pedí la carta y un buen vino, y mientras me la chupaba y muy bien por
cierto, pedí por los cuatro, el camarero salio sin notar nada, y cuando salio le
dije Ana que le comiese el coño a Rocío y que se diese prisa pues el camarero
traería el vino pronto, Ana me miro pero cuando vio que no bromeaba se levanto
se metió también bajo la mesa y empezó a comerle el coño a Rocío, a la cual le
cambio la cara enseguida y no podía disimular los gemidos, estando así entro el
camarero, sirvió el vino, aunque yo le dije que solo a nosotros dos que las
otras señoras estaban en el servicio, cuando se lo estaba sirviendo a ella, miro
hacia abajo y creo que vio algo, pero no dijo nada, solo le tembló la mano, y a
mi me excito y mucho, pues metiendo las manos bajo la mesa le agarre el pelo a
mi perra y me corrí en su boca, no dejándole retirarla hasta que termine, el
camarero se retiro sin decir nada, pero vaya la bragueta la tenia algo mas
inflada que cuando entro. Nada mas cerrar la puerta, Rocío empezó a gemir muy
fuerte y a decirle a Ana "puta sigue así, quiero que me lo dejes limpio, quiero
sentir tu lengua como una polla", yo la mire y me quede sorprendido, pues es la
primera vez que le escuchaba ese lenguaje. Las dos salieron de debajo de la mesa
juntas, cuando se levantaron les dije que se morrearan un rato y se cambiasen
las corridas de sus Amos, las dos lo hicieron y muy a gusto, les dije que se
sentasen, pero sobre las bragas, que se subiesen los vestidos, para mi disfrute
y el del camarero "apostille", fueron a limpiarse la boca y se lo prohibí, metí
la mano en el coño de Ana y lo tenia a punto de caramelo, así que se lo acaricie
y pellizque y cuando me dijo que se iba a correr pare y se lo prohibí, le
prohibí correrse sin mi permiso, me miro con cara suplicante pero no dijo nada.
A los quince minutos ya estábamos cenando y tranquilos, pues no entraban si no
llamabas, así que cuando termine de comer me levante, y coji de pelo a Ana la
levante, retire la silla y la incline y le dije "sigue comiendo puta y no
derrames nada de lo que queda, pues te haré recogerlo con la lengua, me saque la
polla que ya estaba a reventar y se la metí en el coño de un solo golpe, aunque
estaba tan mojada que no le molesto nada, y como eso no era lo que yo quería, se
la saque y se la metí de golpe en el culo, y hay si que grito a lo que Rocío,
para que no siguiera le metió más comida, cada vez me gustaba más Roció, así me
la estuve follando hasta que me fui a correr, la saque y me corrí en una copa,
ella seguía echada en la mesa suspirando, gimiendo y muy excitada, pues no la
deje correrse, me senté coji la copa y la repartí entre lo que les quedaba de
comida.
Ana seguía tal y como la deje, lo único que hice fue bajarle
el vestido y llamar al camarero, que entro muy rápido, a ver que pillaba esta
vez supongo, lo único que vio fue a Ana inclinada sobre la mesa, agarrada con
una mano a la mesa y con la otra comiendo. Le pedí los postres, a pesar del frío
pedí helado y tarta de chocolate, tomo nota y se fue, pero no le quitaba ojo a
Ana. Nada más salir el camarero, saque el pequeño consolador de mi abrigo y se
lo metí a Ana en el coño, fue a sentarse pero un azote en su culo le hizo
desistir de ello y siguió así, en esa postura, el mando lo tenia en mi bolsillo,
pero no lo puse a funcionar hasta que entro el camarero, en el momento que
estaba sirviendo los postres le di al funcionamiento, pegando ella un bote y un
pequeño gemido, que no paso desapercibido para el camarero, que cada vez estaba
más alucinado, fue salir y yo parar el mando, le dije siéntate puta, pero antes
súbete el vestido y quitate las bragas y déjalas sobre la mesa, cuando lo hizo
le dije a Rocío ahora te toca a ti, cómele el coño, pero antes coji el helado y
le introduje parte de el en el coño a Ana, pero empezó a derretirse rápido, digo
yo que debido a su grado de excitación, pero esta vez no se metieron debajo de
la mesa sino que la gire y la puse mirándome a mi, quería ver como le comían el
coño a Ana, y eso lo hizo mejor que comerme la polla, pues Ana me miraba y
suplicaba que la dejase correr, cosa que hizo, cojio de los pelos a Rocío y la
apretó contra su coño, y entre su corrida y el helado, Rocío tenia una cara toda
pringosa, que hasta le caía por el escote, se incorporo y sin yo decir nada se
acerco a mi perra y le ordeno, que le limpiase todo, quería ver su cara y su
cuello limpio, mi perra me miro y yo solo le dije que antes ya les había dado
indicaciones, a Rocío esto le gusto pues metió una mano en el escote de mi perra
y cogiendola del pezón la hizo levantarse y le dijo "espero no tener que
repetirte las cosas dos veces perra", mi perra se levanto y le limpio el cuello
y la cara, Rocío cojio el consolador que estaba en la mesa y se lo metió a mi
perra de golpe por el coño y dijo quiero que mi Señor te lo haga funcionar
perra. Yo ya di por terminada la cena, así que llamamos al camarero y pedí la
cuenta, entro el camarero y mi perra pago con su tarjeta, cuando se iba le dije
al camarero que la propina se la daríamos antes de irnos. Cuando volvió para que
mi perra firmase, le dije cierra la puerta cosa que hizo, le mire y le comente
que la propina la tenia allí, que le daría las bragas de la que el quisiese, se
le salían los ojos de las orbitas, y tartamudeando me dijo que la de la
izquierda, se refería a Ana, así que como era la única que se las había quitado
las coji de la mesa y se las di, le comente que fuese discreto y que si lo era
esto lo volvería a repetir pero con más propina, además le dije que si llega a
escoger a cualquiera de las otras dos, también hubiese visto como se las
quitaban.
Salimos del restaurante, yo algo cansado, pero ellas aun con
más cara de zorra aun, pero la que parecía que mas disfrutaba era Rocío, había
descubierto de un plumazo un mundo que si sabia sacarle provecho iba a disfrutar
mucho. Cogimos el coche y me preguntaron que a donde íbamos, yo les dije a la
casa, que por hoy estaba bien, ordene a mi perra que condujese ella a Rocío le
dije que se subiese el vestido y se metiese el consolador, y que no se lo sacase
ni lo dejase de funcionar hasta que llegásemos a casa, y Ana se subiría atrás
conmigo, nada más arrancar le prohibí a Rocío correrse sin mi consentimiento, y
Ana que no parara de chuparmela, sabia que ya iba a costarle ponerla otra vez
tiesa, pero me gustaba la suavidad de sus labios, yo le metí los dedos en su
coño y la fui masturbando todo el camino, Rocío no pudo apuntarse y se corrió,
dando unos gritos que se debieron de sentir en toda Granada, se volvió y me
pidió perdón, yo le dije que se sacase el consolador y que ya recibiría su
castigo, mientras mi perra conducía y no perdía detalle de la mamada de Ana,
tanto que me dijo que si podía parar, que necesitaba correrse, le di permiso,
pare a Ana y le dije que se cambiara con mi perra, puso mala cara pero no
rechisto y se cambio rápidamente, en ese momento y ya que estábamos a un lado de
la carretera le dije a Rocío que se bajase y se quitara el vestido y esperase a
que yo saliese, a pesar del frío y sabiendo que me había desobedecido antes se
bajo y se lo quito, yo salí y le ordene que se pusiese de rodillas y mirándome,
yo que aun tenia la polla fuera apunte a su boca y le dije que la abriese,
conforme lo hizo empecé a orinarme en su boca, diciéndole que por cada gota que
se le escapase le daría un azote al llegar a casa, cuando termine le dije que me
limpiase la polla y luego se diese un morreo con Ana, pues sabia que era a la
que menos le gustaba, conforme termino se fue en busca de su amiga y empezó a
morrearla, y cuando esta la quiso quitar, le soltó un bofetón que hasta mi me
dolió, Ana la miro con cara de odio, pero no dijo nada, así que Rocío siguió
morreandola un rato más, además de meterle los dedos en el coño, yo pensaba lo
puta que había salido pues a pesar del frió, a ella parecía no importarle, y
cuando Ana empezó a correrse, la cojio del pelo la puso de rodillas y se meo en
lo alto de ella, a mi aunque al principio no me gusto me calle, pues me había
excitado muchísimo y estaba otra vez empalmadísimo, así que coji a mi perra que
seguía dentro del coche observándolo todo y con una mano en su coño, la tumbe en
el asiento le comí el coño hasta que sentí un torrente de líquidos en mi boca,
me incorpore y se la metí un buen rato hasta que me corrí dentro de ella,
mientras le tiraba de los pezones que los tenia tiesos y duros de la excitación,
pero para mi sorpresa cuando me levante Rocío tenia a Ana aun de rodillas pero
ahora chapándole el coño, y diciéndole que no parase hasta que se lo ordenase, y
cuando estaba a punto de hacerlo me miro y me dijo que si yo lo deseaba paraba y
no se corría, pero yo le di permiso para hacerlo y volvió a correrse, agarrando
a Ana fuertemente del pelo y diciéndole que le iba a pagar toda las veces que le
había llamado mojigata, y que la iba a convertir con mi permiso en una puta
esclava de mierda, yo me acerque y mirando a Ana le dije que me la limpiase que
me acababa de correr en mi perra, cosa que hizo rápidamente, y cuando me la dejo
limpia le ordene que se lo limpiara también a mi perra, se levanto, se metió en
el coche y limpio también a mi perra, cuando termino solo levanto la cara y dijo
que si deseaba algo más su señor de ella, eso me gusto y le dije que no que era
una buena perra, y que seria recompensada.
Nuevamente nos metimos en el coche y fuimos directos a la
casa, una vez en el garaje, les ordene que se desnudasen, como siempre, y para
la casa rápidamente, cosa que hicieron sin musitar palabra y subieron con algo
de preocupación, pero menos que las primeras veces.
Una vez en la casa de mi perra les ordene a Rocío que llamase
a sus hijas y les dijese que se quedaba en casa de mi perra poniéndoles como
excusa que se había puesto la perra mala en la cena, a Ana como no tenia
problema pues no estaba el cornudo de su marido, pero que fuese a su casa se
lavase y se pusiera lencería y un camisón que me gustase, a mi perra que me
preparase el baño pues yo lo necesitaba y ella que se duchase e hiciese lo mismo
que Ana, y a Rocío que decidiera si quería ropa de Ana o de mi perra, pero
viendo que ambas no le iban a estar muy bien, me pidió permiso de ir a su casa y
coger la ropa, y así hablaba con sus hijas en vez de llamarlas, cosa que acepte,
yo me metí en la bañera y me di un baño refrescante y tranquilizador, mientras
sentía a mi perra y al rato a Ana deambular por la casa, intentando no hacer
mucho ruido, pues ya era muy tarde.
Cuando salí del baño, llame a mi perra, que estaba la zorra
de muerte, con un conjunto de ropa interior negro y unas medias igualmente
negras y un camisón que no le tapaba ni el coño, y le ordene que me secase, cosa
que hizo con esmero y mucho mimo, mientras me secaba entro Ana, y la verdad es
que la muy zorra también estaba de muerte, más o menos igual que mi perra, pero
a ella aun le quedaba mejor. Al rato sonó la puerta y apareció Rocío tal y como
se fue pero con una pequeña bolsa para cambiarse, a mi eso no me gusto y le dije
que por que no venia ya cambiada, y me comento que sus hijas estaban aun
levantadas y le dio cosa ponerse a ducharse y a cambiarse allí, me acerque y le
di un bofetón y le dije que era la ultima vez que me desobedecía, la coji de las
tetas por encima del vestido, y tire de ella hasta la habitación donde estaba el
potro, coji el vestido y se lo rasgue, diciéndole que una puta desobediente no
merecía un vestido como ese, mire hacia atrás y vi una cara de felicidad en Ana,
por lo que le dije que era toda suya, que hiciese con ella lo que quisiese, que
ese era su premio por haber obedecido en todo en el coche.
Ana se fue hacia ella y la cojio del pelo y la arrastro hasta
el potro, le arranco lo que le quedaba de vestido y le rompió el sujetador de un
tiron que debió de dolerle del chillido que dio, la puso boca abajo y con el
culo ofrecido, se fue al armario donde estaban los juguetes de mi perra y cojio
un consolador anal, y sin miramientos se lo metió en su culo diciéndole "te la
voy a devolver una por una puta", pero Rocío aun disfrutaba más se le veía en la
cara, mientras tenia el consolador en el culo, empezó a azotarla, diciéndole que
a cada azote tenia que decir soy una puta y me gusta, cosa que cumplió en cada
uno de los veinte azotes que le dio, cuando termino tenia el culo rojo, muy
rojo, así que como la que más experiencia tenia era mi perra, la llame y le dije
que le cuidase ese culo, y que luego la atara allí, y que ahí pasaría la noche,
yo coji a Ana y me la lleve a la habitación la tumbe en la cama, y le dije voy a
terminar de darte tu premio zorra, me tumbe y empecé a comerle el coño, que
estaba lleno de flujos de la excitación que tenia la muy guarra, y así estuve
hasta que se corrió no se las veces y me suplicaba que parase que no podía más,
cuando me canse de comerle el coño me incorpore y se la metí en el coño y me la
folle hasta que se corrió otra vez, aunque ya no se podía ni mover, así que la
deje y me fui a buscar a mi perra, aunque solo tuve que darme la vuelta, pues la
muy puta estaba viendo lo que le hacia a su amiga, la coji del pelo la apoye en
la cómoda y se la metí en su coño, y sin importarme si se corría o no, yo si lo
hice me vacié dentro de ella quedando exhausto y cansado así que decidí dar por
terminada la noche, solo le dije a mi perra que fuese a que Rocío le comiese el
coño y se corriera, yo me volví a la cama y me pegue a Ana que estaba ya
dormida, desde el cuarto se oían los suspiros de mi perra y el estallido de goce
que tuvo cuando se corrió. Al rato apareció por el cuarto y yo le dije que se
metiese en la cama a mi lado también, la cama era grande, cabrían dos o tres
más, así que lo hizo y no tardamos en quedarnos dormidos
Hasta aquí como fue mis inicios como Amo, luego todo continuo
durante un tiempo, hasta que mi perra volvió a Madrid, Rocío encontró un buen
hombre, aunque de vez en cuando volvía a mi, y Ana, bueno ella a pesar de que ya
es mayor aun seguimos viéndonos y pasando ratos agradables con ella y con su
hija…, pero eso ya es otra parte de mi vida, así que este en principio es mi
ultimo relato, pues estos han contado con el beneplácito de los protagonistas,
solo he obviado el nombre de mi perra, pues para muchos seria fácil
relacionarla.
Si alguna se quiere sentir así solo tiene que escribidme a
ra_ul1967@hotmail.com.
También le quiero dedicar este ultimo capitulo a mi perra
Rosa, ella cuando lo lea sabrá que es para ella, y que ese paso que le falta
solo es cuestión de dejar las cosas claras.