A las 3 de la mañana, el jueves, me sonó el teléfono móvil:
Dígame?
Carol, soy Tamara, tía que traigo a Vane, vamos para
tu casa tía, pues como la lleve a su casa su madre la mata, lleva un
colocón terrible.
¿Qué os creéis que por qué tengo casa propia esto es
un hospicio? Anda, sí tráela aquí, pero que sea la última vez.
Gracias, tía.(cuelga)
A los 10 min., la puerta. Me aparecen las dos a cual peor:
- ¡Anda que venís buenas!
TAMARA: - Perdona tía que nos hemos liado, ya sabes…pero yo
ya me voy en serio, me trae Julio y yo ya me voy. Gracias guapa.
Venga, anda, hasta mañana.
Cojo a Vane, se apoya en mí como puede la llevo a la cama:
Anda, guapa que no veas como vienes!!!
Vane: - Per per perdona Carol
Mañana hablamos anda!
Se tumba en la cama, con los ojos casi vueltos, le tengo
que quitar el pantalón, y la blusa, - estoy harta de aguantar los pedos de
esta-
Venga, que te pongo el pijama
Voy a mi habitación por un pijama mío, y cuando vuelvo
está allí, dormida, casi roncando. La observo.
El pelo tan rojo teñido, le destaca con su piel
blanquita, no es muy alta, pero como envidio sus tetas, parece que van a
reventar su sujetador, son grandes y firmes, perfectas. Unas bragas blancas
que lleva transparentan toda su raja, y un triángulo de vello que le adorna
encima, ¡no me extraña que traiga a los hombres locos!
Aun con la cara llena de churretes del maquillaje, es
preciosa la tía, seguro que esta noche se ha tirado a alguno tío. ¡Al que
ella quiera!
Me acerco a ella a ponerle el pijama y mi curiosidad me
hace pecar. En fin ¡ella no se entera!
Con delicadeza para que no se despierte saco una de sus
tetas por encima del sujetador y ¡madre mía! el pezón se le pone durísimo
con el frío, saco su otra teta, ¡son las dos perfectas!
Ellas saben que me gustan las chicas, se que confían en
que soy su amiga, pero esto es un pecado, mi coño se me ha empapado al ver
esos pezones tiesos coronando esas dos tetas, acaricio sus pechos sin poder
remediarlo, mis pulgares juegan con la erección de sus pezones, aun se
endurecen mas, los pellizco y ella gime, pero está aun profundamente
dormida, eso me da seguridad para mamárselos, se los chupo, los succiono los
dos, los muerdo cuidadosamente, no debo despertarla, si quiero satisfacer mi
necesidad. En su cara hay un gesto de placer y yo no tengo prisa, me deleito
chupando durante un buen rato.
Bajo por su ombligo y le quito las braguitas, puedo ver
su vello, pero su raja no, necesito separar sus piernas. Sólo me basta rozar
mi dedo y ella sola se abre ofreciéndome su sexo. Abierto, descubro que
estoy en lo cierto, este bombón se lo ha pasado bien esta noche, aun en sus
muslos lleva restos de algún maromo pero, eso ahora no es mi problema,
porque tengo ante mí su coñito brillante todo, me lo quiero comer, pero ¿Y
si se despierta?… es igual, ya que he llegado hasta aquí me arriesgo.
La punta de mi lengua pasa por su raja y se abre como una
flor, ahí tengo su clítoris duro, al primer lametón mi coño se empapa aun
más, sabe un poco a sexo, pero me esmero y en unas pasadas, mmmm está
delicioso. Sus gemidos, son ya jadeos, se va a despertar, pero ahora es
demasiado tarde, meto dos dedos en su agujerito, y comienzo a follarla con
ellos, de repente AAAAAAAAAh! Se despierta de placer, y de un espasmo se
asoma para ver quien está entre sus piernas. Me mira, frunce la cejas en
señal de extrañada y me sonríe confiadamente al ver que soy yo.
Me asombro muchísimo, no esperaba esa reacción, pero no
paro, ella se recostó de nuevo arqueando la espalda, invitándome a comerme
bien su coño, ya es mía, la follo con la lengua, se la meto toda dentro, y
uso mis dedos para mí.
Mi clítoris está empapado, lo froto a mi antojo, meto mis
dedos dentro de mi coño, y con ese dulce en la boca, me corro enseguida,
apretando mis dedos fuerte, atándolos con mi agujero, sin olvidarme de Vane,
saco los dedos de mi, y se los dedico a ella.
Me separo de su sexo, ella me mira, no quiere que pare,
pero yo abro bien sus piernas, y con la humedad que tengo en mis dedos se
los meto en el culo, recibiendo vaivenes de su cuerpo contra ellos, cada vez
sus gemidos son mas fuertes, ahora no hay duda de que está gozando y de que
está bien despierta.
De un momento a otro se que se va correr y sin sacar mis
dedos de su culo le chupo el coñito para notar sus contracciones en mi boca,
y efectivamente entre espasmos noto sus chorros de fluido y lo lamo para
limpiarla bien, mientras de fondo oigo su jadeos, sus gemidos…Con cuidado
saco mis dedos de su culito y beso su coñito para dejarlo descansar. Me
acerco a su cara, ella me mira con una sonrisita, y su carita de borrachera,
la beso en los labios y ella me responde, mezclando sus propios fluidos con
su saliva.
Me quedo mirándola, mirando su cara de satisfecha hasta
que se queda dormida, y no se cuando yo también me dormí.
A la mañana siguiente, estando en la cocina, se me acerca
ella por detrás yo la miro avergonzada, no se que decir, intento pedir
disculpas pero ella se adelanta.
- Carol, no digas nada, perdona por llegas así a tu casa…
- No, perdona tú, no debí…, espero que no te lo tomes
mal…
- Carol, fóllame de nuevo, y cállate la boca….
Irresistiblemente, comienzo a besarla por el cuello, y
ella comienza a besarme a mí,…un maravilloso polvo sobre la encimera de la
cocina. Ella no era una experta, pero me comió la rajita muy bien y hasta
pasó su lengua varias veces por mi culo, yo sentada en la encimera y ella
allí, entre mis piernas lamiéndome bien, mientras yo la sujeto de su pelo
rojo, y observo su culo desnudo ante mi, no tardé en correrme en su boca y
ella en recibirlo todo, pensé que no le gustaría por un momento, pero no
dudó en dejarme bien limpio todo, y yo se lo agradecía entre gritos y
espasmos, ummm maravilloso, y lo mejor que ahora me tocaba de nuevo a mi. La
coloqué a cuatro en la mesita de la cocina, y lamí su coño hacia atrás
llegando a su culo, jadeaba como un perrita, así que repito una y otra vez,
ella se aprieta contra mi boca, y yo inundo su coño con mi saliva, meto mi
lengua en su coño y en su culo, muerdo su clítoris y mientras sobo sus tetas,
juego con sus pezones. De un momento a otro, comienza a gemir mas fuerte y
mas rápido, se que se me corre y quiero sorprenderla, miro rápido a mi
alrededor y cogí del frutero un plátano que aun estaba verde, empiezo a
penetrarlo en ella, a lo que me responde con gemidos cada vez mas fuertes,
todo el bloque ya sabe que estamos follando, y yo maravillada viendo entrar
y salir el plátano del coñito de Vane, presiono el agujerito de su culo, e
incluso meto un poco mi pulgar y fue entonces cuando Vane dio un gran
suspiro y se vino con aquello dentro, ante mis ojos que expectantes que ven
como al sacar el plátano de dentro a mi amiga, aun su coño sigue dilatado y
contrayéndose de placer. Se sentó despacio encima de mí, y me besó con
ternura durante varios minutos, haciéndonos pequeñas caricias entre las dos,
incluso se atrevió a tocarme los pezones, era evidente que quería mas, no
tardamos en calentarnos de nuevo…pero eso ya os lo cuento otro día.