Podría empezar diciendo " Érase una vez un hombre con tres
piernas", pero este no es el caso, o al menos no necesariamente. Lo que sí que
era es principios de otoño y el la ciudad ya había un cierto y ligero olor a
moho.
Nos había ocurrido algo muy importante en nuestras vidas y
quisimos celebrarlo en casa con algunos amigos. Como siempre se invita a mucha
más gente de la que luego aparece, por lo que esta vez filtramos mejor las
invitaciones pero aún así falló gente.
A las 5 de la tarde, más o menos, llegaron Zesar, moreno con
el pelo liso, de mediana estatura y cuerpo redondeado y Eugenia, de largo pelo
de color cobrizo, igual de alta que su novio, gordita de anchas caderas y
grandes tetas; unos amigos nuestros de Valladolid. Venían a pasar unos días con
nosotros.
- ¿ Que tal el viaje? ¿ mucha gente? –Les pregunté.
-Bueno… no mucha venía un niño montando escándalo en el
autobús que valía por veinte, pero poco más.
Fuimos a casa y se acomodaron el al habitación de invitados,
mientras nosotros empezamos a preparar la fiesta.
-¿Os importa que nos demos un baño? –preguntó Eugenia.
Claro que no mujer, estáis en vuestra casa –la respondió mi
mujer.
Cuando les iba a llevar unas toallas vi por una ranura en la
puerta cómo se desnudaban, cómo Eugenia se quitaba la blusa y el pantalón que
llevaba, dejando ver su cuerpo cubierto sólo por un conjunto morado de ropa
interior. Mirando a Zesar empezó a mover sus grandes tetas a los lados mientras
se soltaba el sujetador dejando ver dos pezones duros por la excitación.
El ya está completamente desnudo y se tocaba la polla con la
mano , mirando la espléndida escena, ella se acercó y mientras se bajaba las
bragas frotaba su culo con su polla ya completamente empalmada.
En ese momento abrí la puerta, al verme se sonrojaron.
-¡Valla!, lo siento –dije como sorprendido – os traigo las
toallas.
-Ahhh… vale –dijo Zesar acobardado y medio tapándose.
-Nada, os dejo solos, seguir, seguir por donde estabais, por
cierto bonito chocho depilado Eugenia –les dije sonriendo.
Ella tenía el coño depilado casi completamente menos una
delgada línea vertical.
Me fui para la cocina, mientras ellos se duchaban y algo más…
Al salir de la ducha estábamos en la cocina preparando cosas para por la noche.
-Bueno, ¿hace falta comprar algo más? –dijo Zesar ahora ya
vestido.
-Nada, nada, ya está casi todo listo –le dije.
Terminamos de prepara todo en casa, llamé a las últimas
personas y nos fuimos Patry y yo a duchar. Mientras nos duchamos la conté lo
sucedido antes, y se puso súper cachonda.
-Jolín! como me habría gustado verles –dijo ella.
-Bueno mujer, todo llega.
Eran las 9 de la noche y llamaron a la puerta, eran dos
antiguos alumnos y amigos mios, Oscar, bastante alto y delgado, con el pelo
castaño y cara de niño e Iván, más bajito, con el pelo corto y rubio, cuerpo
atlético y muy atractivo.
Al llegar arriba vi que también venía una amiga de Oscar, "la
Torio", que según cuentan es la más guapa de su colegio, una chica muy sensual,
delgadita, con el culo muy redondito, ojos achinados y labios carnosos, que
junto con su larga melena morena la dan un aspecto muy oriental, como mi mujer,
pero mi mujer en rubia y con el culito en forma de corazón.
Les saludé a todos y pasaron al salón. Al poco rato llegaron
mi primo David, alto aunque un poco fondón, guarda un buen parecido al tener los
ojos de un color azul muy bonito y su mujer Patricia, morena de piel y blanca de
cara, con un culo algo abierto por el medio dando la impresión de ser un corazón
demasiado ancho, pero muy sensual al moverse, lo que junto con sus tetas
redondas y bien colocadas la dan un cuerpo bonito, el cual se estropea con las
facciones de la cara muy toscas.
Junto con Noelia, algo más gordita que Patricia y de pelo
rubio, la hermana de ella y Javi, el gallego del grupo, gordito y bonachón, su
novio.
Poco después mi hermano Jose Mari, alto, delgado y con el
pelo moreno y Bea, mi cuñada, que al igual que mi hermano es muy morena de pelo,
aunque de tez blanca.
Y así fue llegando la gente, Álvaro, un chico muy delgadito y
bajo, y Nerea, morenita de piel blanca como la cal, y figura redondita pero bien
proporcionada, llegaron casi juntos,
Pili (una prima de mi mujer), la cual tiene un cuerpo muy
seductor, es muy bajita, pero tiene un tipo muy sexy, culito redondo y tetitas
redonditas y firmes, muslos duros y un pelo negro como la noche de su
entrepierna. Sheila, una chica rubia, con cara y cuerpo de niña, que la encanta
vestir y moverse por todas partes provocando y Jona (su novio), un chico muy
serio, delgado y de pelo corto y moreno. Y por último llegó Isabel (una amiga de
Patry, mi mujer), pelo largo y castaño, un culo grandote y algo cuadradote, eso
sí, sujeto por una buenas y torneadas piernas.
La gente se lo pasaba bien, bailando, bebiendo, ligando… ,
Sheila y el novio no paraban de meterse mano, el la tocaba el culo delante de
todos, y ella se ponía como loca. Isabel sentada en una silla no hacía más que
separar las piernas, dejando ver unas bragas negras a Oscar e Iván que les tenía
enfrente y se estaban poniendo malos. Zesar disimulando no hacía más que mirar a
cada una que pasaba, al culo de Pili, a las tetas de Noelia cuando le pidió una
copa, …, y mi primo David se estaba poniendo como una moto entre el alcohol el
escote que llevaba su mujer, los roces con la cuñadita y los abrazos que cada
nada iba mi mujer y le daba, aprovechando para tocarle un poco el culo.
La gente empezó a hacer grupitos en un lado estaban Iván,
Nerea, la Torio, Oscar y Álvaro, charlando y bailando.
Al otro lado David, Patricia, Noelia y Javi, y a su lado mi
mujer, hablando con su prima, Zesar, Eugenia e Isa. Al volver la vista hacia el
primer grupo , veo a Oscar e Iván, metiéndole mano a la Torio, mientras Oscar,
le metía mano por debajo de la falda y la tocaba el culo, Iván la empezó a besar
el cuello, mientras Álvaro y Nerea alucinaban.
Entraron mi hermano y Bea, en el salón.
-Bueno, que nos vamos, ¿vale?, que hemos quedado con unos
amigos –me dijo mi hermano.
-¿ya?, bueno pues nada, pero es una pena, es tan pronto –les
decía mientras iba con ellos a la entrada.
-Venga, hasta luego –se despidieron.
Al pasar delante de la habitación de las clases escuché un
ruido, me asomé a la puerta, y ahí estaban Sheila y su novio.
Ella tumbada en la mesa, boca arriba y con las piernas
completamente abiertas. No se la veía el coño desde donde yo estaba ya que en
medio estaba la cabeza de su novio comiéndoselo entero, la escena me excitó
muchísimo, se me puso el rabo duro en un segundo viendo a la pareja, él con las
piernas delgadas de su novia a los lados y ella con los ojos fuera de sí encima
de la mesa con la boca de su novio correteando por su vagina. Volví al salón, y
Oscar e Iván se habían salido al pasillo con la Torio, ella estaba en bragas,
Oscar estaba de rodillas comiéndola el coñito, e Iván la chupaba las tetas.
-Ehy! venir aquí –les dije. Nada, no me hacían caso, cogí a
la Torio de un brazo y tiré.
Joder tio!! ¿Qué haces? –grito Oscar.
-Venir joder.
Abrí la puerta donde estaban la pareja.
-Venga adentro, que dentro mola más –les susurré.
Entro la Torio la primera, ya medio desnuda, se acercó a Jona
por detrás, y empezó a acariciarle la espalda, el culín, a besarle por el
cuello,…, el estaba tan cachondo comiéndole el coño a Sheila que aunque se
sorprendió de la visita no dejó de meter la lengua entre las piernas de su
novia. Detrás entró Iván, y se acercó a Sheila.
-¿Pero que haces aquí? –le dijo ella.
-¿No lo ves? ver como te follan y dentro de nada follarte yo.
-Eso no te lo crees ni tu, no has visto a mi novio?
-Si, ¿y tu?.
Al mirar hacia abajo, vio a Jona tumbado en el suelo, desnudo
y con la polla tiesa como un palo y entre los labios de la Torio. Al volver la
vista hacia Iván, el comenzó a a besarla en la boca, en el cuello, a chuparla
los pezones, mientras con una mano la tocaba el chochete.
-uhhh!! que chochito más húmedo, ¿estas caliente ehhh? –la
susurró al oído.
-Ahhh….!
-Eso, así, ponte muy caliente , así deja que te haga sentir
placer, sii!! –la decía Iván, mientras se subía encima de ella en la mesa.
-Pero no!!, que no quiero que me folle nadie más que mi
novio!! – protestó.
-¿A sí?, pues él se está poniendo como loco con su polla
dentro de la boca de la Torio, ¿no te gusto? – dijo ya recostado encima de ella.
-Sí bueno, no estas mal, pero…mmm
-Así ¿ves?, ya te dije que te iba a gustar mi pollita, así
déjame que la meta todita en tu chochito caliente.
Se escuchaba gemir a la Torio, Oscar estaba tumbado en el
suelo, con ella ahora empleándose bien en su polla, mientras el novio de Sheila
se la follaba como un loco por detrás, el olor a coño en la habitación era
increíble.
-Así, así, cómemela entera, eso toda, abre bien esa boquita,
buff, sí –gemía Oscar.
-Eso cómesela, así mientras te follo este coño increíble,
ahhh! que buena estas, que gusto ver tu culo mientras te la meto!!–la dijo Jona.
Se empezaron a escuchar los gemidos de Sheila también,
mientras Iván se la follaba encima de la mesa.
-Si!. Sí! sigue follándome, así más, más! –gritaba Sheila.
-¿Qué te gusta? así sentir una polla nueva dentro de tu
agujerito, mientras tu novio se folla a otra? -le dijo Iván.
-Uhhh, sí que gusto, sí ahhh!!
Jona se levantó dejando a Oscar tumbado boca arriba, con la
polla bien metida en el coño de la Torio, mientras le cabalga gimiendo de gusto
y tocándole las tetas. Se acercó a la mesa con la polla en la mano. Se puse al
lado de Sheila y mientras ella gemía de gusto, la metió la polla en la boca.
-Así, cariño, así cómeme la polla mientras te follan –la
dijo.
-Ahh! sí me corro!! –grito Iván, justo antes de sacar la
polla del coño de Sheila, derramando todo el semen encima de los pelillos de su
coño. El novio al ver como se corrió Iván encima del coño de su novia, no se
pudo contener y se corrió también en su boca.
-Oscar, me corro, me corro!, no pares de meterla, no pares,
no pares de meterla! –gritaba la Torio.
-Ahhh!! me corro!!! –grito Oscar también.
-Si, si así córrete, córrete!!
Salí de la habitación y fui para el salón, estaba algo
saturado de sexo. En el salón la gente seguí bebiendo y bailando, cambié el
disco y puse un poco de reggeton, y me dirigí hacia donde estaba mi primo,
sonaba la canción de "pobre diabla", me agarré a el por detrás , y David ya
estaba muy borracho, y comenzó a quitarse la camisa, su cuñado se nos unió
(también tenía una buena), los tres nos pusimos a movernos haciendo el
trenecito, y nos quitamos las camisetas, sus chicas no hacían más que mirarnos,
en ese momento alguien se unió al trenecito detrás de Javi que estaba el último,
al mirar hacia atrás vi a Isa agarrada a Javi y frotando la camisa en su
espalda.
-¿Sientes mis tetas? se notan a través del vestido ¿verdad? –
la oí susurrar.
Javi se soltó de mi y la agarró el culo desde delante, yo al
ver eso me dirigí hacia Noelia y Patricia, para evitar que vieran el panorama,
las agarré
a las dos y me puse a bailar con ellas para distraerlas, en
ese momento llegó también David bailando y agarró a Noelia por la cintura, yo me
puse a bailar solo con su mujer, metí una pierna entre las suyas y empezamos a
subir y bajar, al ritmo de la música. Ella no dejaba de mirarme a los ojos,
empezó a cogerme el culo a la vez que bailábamos, y eso me excitó muchísimo,
miré a mi derecha y ahí estaban David y Noelia, bailando juntos muy muy juntos,
él de vez en cuando la tocaba el culo o la metía la mano entre las piernas a lo
que ella respondía con una sonrisa. Un poco más atrás vi a Javi e Isabel, ya no
bailaban, simplemente se metían mano como locos, ella tenía el vestido medio
subido y se la veían las bragas negras mientras el la tocaba el coño por encima,
mientras se besaban y chupaban por todas partes. Y a mi izquierda seguían
hablando el grupito con el que estaba mi mujer, ella me miró y guiñó el un ojo a
lo que yo respondí agarrando el culo a Patricia mientras seguíamos bailando. En
ese momento entraron bailando y con una buena sudada encima Jona, Iván, la Torio
y Oscar, cogieron unas bebidas, se acercaron donde mi mujer y se pusieron todos
a bailar, agarrándose unos a otros, de la cintura, de los hombres, de todas
partes.
Vamos a la habitación, que será más divertido – la susurré a
Patricia mientras la besaba el cuello.
Me encantará – dijo ella sonriendo.
Me acerqué a Javi e hice que nos siguieran. Al salir del
salón venía Sheila con cara de cabreo y los pelos despeinados muy sexys en la
cara.
¿Qué te pasa mujer? – la pregunté indicando al resto el
camino hacia la habitación de matrimonio.
Pues que esos cabrones me han dejado a medias – casi gritó
tocándose el pantalón entre las piernas.
Eso no es problema, ven – la agarré el culito con una mano,
sintiendo como se ponía duro al tocarlo, y fuimos hacia la habitación donde ya
estaban todos.
Justo antes de entrar, vi salir a David y a Noelia del salón,
ella con el pantalón desabrochado y el con la mano metida dentro de sus bragas
marrones y ya completamente empapadas de líquido vaginal, que se dirigieron
hacia la entrada.
Al entrar en la habitación ya estaban en la cama
completamente desnudos y haciendo un 69, él con su polla metida entera en la
boca de Isa y ella ofreciéndonos su culazo a todos los que entrábamos, Patricia
sentada en la cama mirándoles, sin los pantalones vaqueros que llevaba y
masturbándose, y Sheila esperándome en la entrada, mordiéndose los labios,
muy nerviosa, mirando también a la pareja de la cama, con
unas ganas enormes de tirarse encima de esa rica verga de ese desconocido. Me
acerqué a ella:
¿Qué pasa?¿estas a gusto, no? – la
dije.
Sí…tranquilo, es que…sois todos más
mayores y …- dijo entrecortada.
Eso es lo mismo, ven ya veras que
bien lo pasamos.
Nos acercamos a donde estaba Patricia, ella dejó de mirar a
Javi e Isabel, para centrar la atención en nosotros. Cogí a Sheila de la cintura
y comencé a besarla en los labios, nuestras lenguas se encontraron, estaban muy
húmedas al igual que nosotros, ella no sabía donde agarrarse, la cogí la mano
derecha y la llevé hasta mi culo, seguíamos besándonos cuando empecé a
acariciarla por los muslos, las nalgas, sus duras tetitas, … el sentir cómo
temblaba en cada caricia me excitaba muchísimo, la solté los pantalones y al
caerse dejaron ver un precioso coñito (me moría de ganas de comérselo), en ese
mismo momento noté que Patricia me tocaba también, y que me soltaba los
pantalones, mis slips estaban apunto de estallar. Yo empecé a tocar el coño a
Sheila con los dedos, estaba empapado y muy caliente, mientras Patricia sacaba
mi polla y empezaba a chuparla, sentía sus labios rozar mi glande, al mismo
tiempo que veía la cara de placer de Sheila al roce de mis dedos en la entrada
de su vagina, por sus labios, introducía primero uno el cual salía chorreando y
luego dos, aún más mojados…mmm que placer. Fuimos hacia la cama, al otro lado
estaban Javi e Isabel follando como locos, ella encima de él gimiendo en alto,
con el pelo suelto agarrándoselo con las manos mientras el la metía toda su
polla.
¡Sigue cabrón!¡Sigue follándome,
fóllame gordo sí! – gritaba.
Mmmm, sí cómo me gusta sentirte
encima, ver tus tetazas moverse cada vez que te la
meto…- balbuceaba el.
Venir, tu sigue comiéndomela Patricia
y mírame a la cara mientras te comes mi polla. Ven
Sheila ponme ese coñito en la boca que me muero de ganas
de saber cómo sabe!! – les dije mientras me tumbaba en
la cama.
Me puse boca arriba con Patricia entre mis piernas y Sheila
de rodillas encima de mi cara. Podía sentir como la lengua de Patricia recorría
todo mi rabo mientras yo me comía la rajita de Sheila entera, metía mi lengua,
la chupaba los labios, le sorbía los flujos,…estaba riquísima esa conchita en mi
boca y su culito entre mis manos, ella no hacía más que gemir y gemir. En una de
las sacudidas de mi boca se quitó de golpe.
¿Qué pasó, te hice daño? – la
pregunté extrañado.
No, que va, me estoy a punto de
correr y quiero hacerlo con tu polla dentro – respondió
medio sofocada.
Ahhh! vale!, Patry ven que ahora voy
a comer ese coñito peludito tuyo que tantote gusta.
La mujer de David se colocó como estaba Sheila antes,
mientras ella se ponía encima mío, cogió mi polla con las manos y poco a poco
empezó a meterla entre sus piernas.
Sí! mmm que gusto, que ganas tenía de
meterme tu polla Jonathan, así déjame a mi que te folle,
hoy te enseño yo – gemía mientras me follaba.
Todo tuyo preciosa – alcancé a decir
con el coño de Patricia en mi boca.
Me encantó sentir cómo su coño devoraba mi verga, lo tragaba
una y otra vez, y mientras chupaba el de Patricia de arriba abajo, lo tenía
chorreando, pero estaba tan rico, su sabor dulce y amargo inundó mi boca, al
mismo tiempo que se hicieron salvajes las embestidas de Sheila sobre mi nabo, se
la metía ya entera en ese chochito.
Ahhhh!!! me corro, me corro!!! sí!! –
gritó sin dejar de metérsela.
Patricia empezó a frotar su coño en mi cara, la aparté a un
lado cuando Sheila sacó mi polla del coño chorreando flujos, apoyé a Patricia en
la pared y desde atrás empecé a metérsela por el coño, al principio despacio
porque lo tenía algo estrecho, pero luego con profundas penetraciones que no
hacían más que poner mi rabo más y más duro, oyendo sus gemidos y viendo ese
culo redondito desde esa perspectiva, en una de las sacudidas…
Mmm, mmm, no, no sigas, mmm no sigas
que me he corrido ya… - gimió Patricia.
La saqué de su coño y se sentó en la cama al lado de Sheila,
Javi e Isa ya no estaban, debían haberse ido hace poco, ya que aún se notaba el
olor de los flujos de Isabel en la habitación. Me quedé mirando a las dos chicas
tumbadas boca arriba y con sus chochos abiertos y goteando líquido, con ganas de
metérsela otra vez. Pero me puse el slip y salí de la habitación.
Al salir oí unos ruidos en la cocina, al asomarme había dos
sombras en la pared del fondo apoyadas, me acerqué un poco y distinguí a Nerea
mirando en mi dirección y con las tetas al aire, y a Álvaro chupándola el pezón
derecho, fue bajando hacia abajo hasta llegar al pantalón y cuando se lo estaba
desabrochando…
No!! no sigas – gritó ella.
Pero…pensé que… - dudo Álvaro.
Al ver la escena me decidí a intervenir, me acerqué a donde
estaba, Álvaro se quedó sorprendido pero no se levantó, y Nerea algo acobardada
se tapaba las tetitas, mientras me miraba como me acercaba,
Qué guapa estas esta noche Nerea, no
te había visto nunca así, pero me encanta ver esas
tetitas blancas – la dije al oído.
Ella no reaccionó, solo me miraba de arriba abajo, la cogí de
la mano y empecé a pasar su mano por mi pecho, mis brazos, mis labios, para así
empezar a besar su mano, seguir por su brazo, sus pechos y terminar en su boca.
En ese momento mientras su boca y la mia luchaban sin cuartel, me hice señas a
Álvaro para que la bajara el pantalón y las bragas, ella estaba tan distraída y
excitada, que no se estaba enterando, y mientras yo la comía a besos y la tocaba
las tetas, Álvaro la separó la piernas y metió la cabeza en su coño de pelos
negros y rizados, llenándose en un segundo toda la boca
de ese jugo maravilloso. Nerea empezó a gemir, la temblaban
las piernas del placer de sentir a dos hombres para ella, con cuidado la moví
hasta tumbarla en la mesa de la cocina, y Álvaro se volvió a sumergir entre los
fluidos de su vagina, me separé de ellos y mientras la pareja seguía follando
salí de la cocina, escuchando a mi espalda, a Nerea al ser penetrada por el pene
de Álvaro soltar un pequeño grito.
Al dirigirme al salón, se escuchaban voces en la habitación
de la entrada, pero quería saber cómo iba la fiesta.
Al entrar en el salón me quedé alucinado con la escena. En el
sofá pequeño estaba mi mujer sentada y abierta de piernas, entre ellas se veía
la cabeza de Oscar, chupando como un loco y completamente desnudo, y a la
izquierda de ella Zesar de pies en el sofá y con la polla dentro de la boca de
Patry. En el otro sofá Eugenia tumbada a lo largo, con sus grandes tetas
colgando a los lados, Iván recostado encima de ella metiéndola la polla en su
coñazo y la Torio de rodillas con la cara de Eugenia hundida en su coño y
morreándose con Iván, a la vez que entre los dos se follaban a la pucelana. Pero
yo no podía dejar de mirar a mi mujer la cara de placer que tenía, sintiendo la
lengua de Oscar recorrer ese precioso coño, sorbiendo todo el jugo que sale y
mirando a Zesar a la cara, mientras se traga todo su rabo, le pasa la lengua por
la puntita y se la vuelve a meter entera. Me acerqué a ellos.
Cari ponte a 4 patas y mientras se la
comes a Oscar que te folle Zesar, que sé que tienes ya
ganas – dije.
Vale mi amor – me sonrió.
Y así lo hicieron, Oscar se puso tumbado en el sofá con el
rabo en la boca de Patry, y Zesar desde atrás empezó a meterla la polla a mi
mujer mientras la tocaba el culo. Oscar se estaba muriendo de gusto, mirando
como Patry le pasaba la lengua de arriba abajo, metiéndola y sacándola entera
entre sus labios, la Torio se bajó del otro sofá, me agarró el culo al pasar por
mi lado y completamente desnuda le plantó el conejo a Oscar en la boca. El metió
casi toda la cabeza entre sus piernas, mientras con las manos la tocaba eso
culazo bien prieto, y así se corrió en la boca de Patry, sintiendo el coño de su
amiga devorar su cara y la mujer de un amigo devorar su polla.
Pero la Torio quería más, y pidiendo el sitio a Oscar, se
plantó bien abierta de piernas y con la rajita empapada delante de Patry, la
cual cada vez era embestida por Zesar con más fuerza. Estaba muy cachonda con el
semen de Oscar aún goteándola en la boca y la polla de Zesar entrando y saliendo
de su raja como un misil. Empezó a comer el coño de la Torio como una posesa,
chupándolo con largas lametadas, y mirando a los ojos a esa chica que tanto
deseaban algunos hombres.
Así, así mami, cómeme todo el coño,
eso es más adentro – la decía la Torio mientras se
frotaba las tetas.
AAAAhhhhhh!!! me corro!!!! – dijo
Zesar justo en el momento de sacársela del coño de Patry
y derramar un enorme chorrete por su espalda.
La escena la verdad que lo merecía, a mi me había puesto la
polla como una piedra. Vi entrar a Pili en ropa interior y Jona venía detrás.
Hola Jony, ¡vaya fiesta, ehhh! – dijo
Pili sonriendo.
Ya, ya veo que lo pasáis bien…jejeje
– respondí.
Oye! ¿te gustaría saber a que sabe mi
coñito? – le preguntó Patry a Jona.
Sí…sí claro – dijo bajándose los
calzoncillos y mostrando una polla que crecía a
segundos, viendo a esas dos mujeres follar.
Yo me acerqué a Pili y la abracé.
Mmmm ¿sabes qué tenía muchas ganas de
hacer? – la pregunté.
Pues no, ¿el qué hacerme cositas…? –
dijo.
Bueno te iba a decir que tocarte eso
culo, apretadito y sensual que tienes, pero sí ahora que
lo dices también eso estaría bien – la dije mientras la
agarraba el culo con ambas manos.
Empezamos a besarnos y sentí el sabor a semen en su boca,
(seguramente de Jona, pensé), nos tumbamos en el suelo, mientras la miraba su
cuerpo pequeño pero bien proporcionado, su pelo negro caía sobre mi cuando nos
pusimos a hacer el 69, su almeja era muy velluda, más que el resto de las que
estaban en la casa. Desde donde estaba podía ver el agujero del culo y no pude
resistirme, la eché un poco más hacia abajo y metí mi lengua por su culo bien
abierto, mmm, que rico estaba, estaba tan
rico como bonito a la vista, me estaba excitando muchísimo,
sentir los labios de Pili rozando mi miembro, cada vez que yo la metía toda mi
lengua por el agujero de su culo, lamía la entrada de su ojete y otra vez más
volvía a meterla toda la lengua.
Sigue Jony, sigue por favor, que
gusto me da esa lengüita en mu ojete, así cómetelo todo,
todo mi culo – gritó.
Mmm sí, sí te lo voy a comer entero –
la dije gimiendo de gusto.
Estaba tan cachonda al sentir mi lengua juguetear por su
trasero y mis dedos en su chocho, que no podía ni chupármela. Cuando parecía que
se iba a correr paré y la quité de encima. Se tumbó boca arriba con los labios
de su coño bien abiertos y chorreando flujos.
Métela ya!! vamos!!!, méteme ese
pedazo de polla hasta el fondo, hazme correrme con tu
verga dentro de mi ser – me dijo.
Vi a Patry que seguía a cuatro patas, mientras Jona no dejaba
de follársela como un loco, parecía que un coño bien madurito le ponía a 100,
gemía en cada penetración, agarrando bien fuerte las caderas de mi mujer.
Mientras la Torio les miraba, relajada y aún con las piernas separadas. A
Eugenia limpiándose semen de las tetas e Iván tumbado en el sofá con los ojos
cerrados.
Empecé a meterla la polla a Pili, cada vez que sentía mi rabo
llegar al fondo de su vagina se ponía en tensión, la sacaba y con sus dos manos
volvía a empujarme hacia dentro, mientas dos tetitas se descontrolaban entre mis
manos. Eugenia que nos miraba se acercó y se puso enfrente de mi, en cuclillas
con el coño a la altura de la cara de Pili.
Qué gusto la estas dando, ehhh – me
dijo sonriendo – ¿luego voy yo?
Ya sabes que cuando quieras, tu no
tienes que pedirlo – la respondí mientras nos besamos.
Fíjate que tiene mis flujos
goteándola la cara y no se anima a comer .
Pues es bien tonta, con lo rico que
está tu coño.
Pero Pili ya no veía.
Mmm, mmm! me he corrido – gritó
debajo del conejo de Eugenia.
En ese momento Eugenia empezó a mear en su cara, su boca, sus
tetas, … toda Pili estaba caladita. Yo la seguí metiendo la polla para excitarla
más y que no se enterase, pero se enteró. La pegó un empujón tirándola sobre mi
que casi me arranca la polla.
¡ Puta!!! – gritó Pili.
Venga, venga chicas no os enfadéis –
trate de calmarla.
¡ Es una cerda, se me ha meado
encima! – decía histérica.
Vete fuera mejor, Eugenia – la dije,
mientras con una toalla secaba el cuerpo desnudo de
Pili.
¡ Guarra! – seguía Pili gritando
mientras Eugenia salía del salón.
El resto estaban ya mirando la escena, Patry y la Torio
sentadas en el sofá, e Iván en el otro (Jona había desaparecido).
Venga mujer, que se la ha escapado,
no es nada, ven date una ducha y ya está, pero no te
enfades, ¿vale? – trataba de tranquilizarla.
No creo que se la haya escapado!!! ha
sido aposta!!!
Bueno, venga dúchate, ya veras que
bien te viene.
Se metió en el baño aún algo cabreada. Cuando salía yo se me
acercó Eugenia.
Jony, perdona yo no quería…- dijo
algo apagada.
No pasa nada, se le pasará – la dije
mientras la daba un abrazo – pero tienes que tener
cuidado con lo que haces.
Volvimos al salón y por allí andaban ya casi todos medio
tiraos. Iván, Oscar y la Torio en un rincón, Nerea y Álvaro (ya vestidos) en
otro abrazados, entraron Sheila y Jona uniéndose al primer grupo, y Patry
completamente desnuda y con las piernas bien abiertas en el sofá grande
mirándome.
Bueno cari, ¿nos tendremos que
correr, no? – me preguntó Patry.
¿Pero no os habéis corrido aún? –
preguntó Eugenia.
No, nosotros solo entre nosotros – la
respondí.
Pues espera un poco guapo que todavía
te queda un agujero que perforar – me dijo mientras me
tocaba el paquete y se agachaba hacia mi polla.
En cuestión de segundos Eugenia la tenía ya entre sus labios
como un palo, chupándola, mientras Patry se masturbaba mirándonos, metiéndose
los deditos en su coñito. ¡Cómo me gusta verla así de cachonda mientras me
follan! Eugenia se tumbó boca arriba y cogiéndome de la cintura, literalmente se
autopenetró mi polla, era increíble follando, sentir su cuerpo alrededor de mi
pene y verla a ella ahí, muriéndose de gusto mientras sus grandes tetas se
balancean hacia delante y hacia atrás. Patry se levantó y la puso el conejo en
la cara, a la que ella respondió instantáneamente metiendo la lengua entera en
su conchita empapada, mientras ya la penetraba hasta el fondo. Sentí como se
corría al poco rato, con unos enormes espasmos de las paredes de su vagina que
apretaron las paredes de mi rabo, la dí un beso a Patry.
Nos toca cari – la dije.
Eugenia se quedó tumbada relajadita, y nosotros nos fuimos al
sofá, se puso Patry encima y al poco rato de sentir el calorcito de nuestros
cuerpos nos corrimos, llenando toda esa cueva de mi leche.
Después de tanto sexo estaba agotado, fui al baño y de el
salía Pili y duchada, aún desnuda (lo que me hizo ponerme otra vez cachondo,
pero me contuve, ya no podía más) pero más tranquila.
¿Has visto que bien?¿a que ya estas
como nueva, eh? – la pregunté sonriendo.
Sí Jony pero me jodió…- protestó aún.
Buena anda, pero seguro que te lo has
pasado genial.
Si eso sí.
Bueno anda que voy a mear – y entré
en el baño.
Volví ya con el pantalón puesto, la mayoría de la gente ya
estaba vestida y despidiéndose, vi a mi primo que no lo veía desde hacía ya un
buen rato.
¿Pero dónde te metes? – le pregunté.
Uhyyy… ya te contaré, que ha dado un
juego la habitación de la entrada, está llena de
condones…jejeje.
Vale vale, pero eso ya para otro día.
Nos despedimos todos y a dormir que el cuerpo ya lo podía.