MI AMIGA MINERVA
Terminó la reunión y apenas abandonamos el salón, ella
comenzó a hablarme con una premura inusitada, como si temiera que el tiempo se
acabara y no alcanzara a decirme todo lo que deseaba. Caminábamos por el pasillo
de baldosas del colegio y los sonidos de sus tacones altos producía un eco
agrandado por mi silencio. Ella es algo mas baja de estatura y caminaba dos
pasos mas adelante, de modo que cuando me hablaba volvía la cabeza para
cerciorarse que yo la escuchaba. En realidad yo la escuchaba, pero no sabia lo
que ella decía . Era algo del colegio, de un paseo , de unos profesores , de lo
que tenia que comprar y de donde lo compraría Ella siempre habla de esa forma ,
con voz clara y algo enérgica . con brillo en sus pupilas , nunca deja
tranquilas las manos y se mueve tensa , es decir habla ella completa , con la
voz y también con el cuerpo. Yo la miro porque me gusta la forma como se mueve ,
es armoniosa y se viste adecuadamente para realzar su figura . Es mas hermosa de
cuerpo que de rostro pues tiene la nariz un poquita chata y los ojos pequeños.
De vez en cuando yo lograba meter una que otra palabra ,pero eso a ella parecía
no importarle pues su interés era descargar ese torrente de palabras que
seguramente hacían presión por escapar de su interior. Cuando por fin llegamos
hasta donde teníamos estacionados nuestros coches nos despedimos con un beso al
aire sin tocar las mejillas y fue en ese momento que hice lo que venia pensando
hacer desde que salimos de la sala . Bajé mi mano hasta su trasero y le di una
palmada en su nalga derecha , algo así como una caricia brusca que recorrió algo
de su superficie con la suficiente presión y calma como para que yo pudiera
reconocer los bordes de su pantaleta bajo la falda , ella sonrió sorprendida ,
pero dejó de hablar y subió en el coche . Arrancó el motor y cuando se alejaba
me sonrió por la ventanilla.
Se llama Minerva , es una de esas seudo amigas que uno conoce
en las reuniones del colegio de los niños y ese es el tema central de las
conversaciones cuando nos vemos , lo que sucede un par de veces por semana pues
vive en el mismo barrio un par de casas alejándose hacia el parque.
Yo no se que importancia le dio ella a esa palmada en el
trasero , a lo mejor ninguna, pero para mi era significativa . Había otra
palmada en el trasero en la historia de mi vida y que de algún modo me había
dejado marcada . Fue cuando una vez caminando por el bosque que había en nuestra
casa de campo , mi hermano Cesar, dos años menor que yo, y que caminaba detrás
mió , me dio una palmada en al trasero y como yo no reaccionara , me siguió
pegando suavemente en mi culo que ondulaba delante de el y yo no reaccioné ante
esa agresión ,que termino por gustarme hasta tal punto que metiéndonos en la
espesura nos desnudamos y terminamos en una sesión de sexo sobre las ramas secas
que marcó el inicio de un verano caliente inolvidable . Yo tenia veinte años.
Comencé a mirar a la Minerva con dedicación . Al comienzo fue
así como una curiosidad casi científica , me parecía increíble que una mujer
pudiera tener un horizonte cultural tan estrecho ,pero al poco tiempo debí
admitir que mi interés mas que científico era morboso, pues constantemente
trataba de encontrar ocasiones de encontrarme con ella y tenia la paciencia de
escuchar largos minutos de su cháchara intrascendente con el único fin de
observar la forma como ella se movía ante mi sin dejar de hablar , juntando o
separando las piernas al cambiar de posición , afirmada en el techo del auto y
girando de izquierda a derecha con un leve ondular de sus caderas pronunciadas o
deslizando sus manos por sus muslos como queriendo deshacerse de pliegues de su
falda que no existían, mientras yo la observaba ensimismada temiendo que me
pidiera mi opinión sobre lo que me hablaba ya que yo no tenia idea de lo que me
había dicho.
Me di cuenta de lo que me estaba pasando el día que mi marido
me sorprendió mirándola por la ventana y me dijo así como el dice las cosas,
- Hace días que andas caliente con la Minerva.
Este tipo de cosas eran las que mi marido me decía a menudo
para poder poner en nebulosa su pobre desempeño en la cama que seguramente lo
tenia con su autoestima por el suelo. Claro seguramente en su menguada
reflexión, si a mi me gustaban las mujeres era lógico que las cosas anduvieran
así y entones seria natural que el no tuviese erecciones aunque nuestros cuerpos
desnudos se rozaran toda la noche en nuestra cama, que en la oscuridad, se movía
bajo la fuerza de mis masturbaciones nocturnas Sin embargo la realidad comenzaba
a decir otras cosas.
Hace unos días la encontré en el supermercado justo en el
stand de las verduras , ella seleccionaba algunas frutas instruyéndome en las
bondades de cada una de ellas y de pronto tomando un pepino en su manos me lo
mostró y conteniendo una inicial carcajada miro hacia todos lados y me dijo
confidente .
- Como me gustaría que mi marido tuviese algo así- y me
sonrió picara. Yo también le sonreí y en ese momento se descargó con una
verdadera conferencia sobre las limitaciones eróticas de su marido y sobre la
profunda pobreza de su vida intima, con detalles que me habrían hecho ruborizar
si no fuera por la sorpresa que significaba para mi que ella me estuviese
hablando de otro tema que no fuera los muebles de su casa y las tareas de los
niños.
Después ella volvió a sus temas tradicionales, pero a mi me
dejó con la bala pasada como se dice. Veía mi situación psicológica personal así
como en ebullición . Estaba dentro de lo posible que la figura de la Minerva me
atraía , eso era evidente , no lo podía negar , también estaba claro que el
impulso que me había llevado a darle una palmada en el trasero se mantenía, no
solo intacto sino bastante activado , pero si a eso le agregaba la actitud
vigilante de mi impotente marido y una mujer insatisfecha como la Minerva,
sumada a mi propia insatisfacción, la conclusión lógica era que estaba sentada
en la falda de un volcán muy cerca del cráter. Mas la forma particular de cómo
se esta produciendo la erupción me resulta por decir lo menos , sorprendente.
La noche del viernes pasado me costaba mas de la cuenta
quedarme dormida y advertí que ello era porque no escuchaba los ronquidos
acompasados de m marido , lo que significaba que estaba despierto . En efecto
casi en ese mismo momento el se movió en la cama y sin tocarme dijo así como
pensando en voz alta.
- Así que andas caliente con la Minerva.
A mi me dio risa . no veía la necesidad de insistir en una
frase que ya no había tenido ningún efecto en mi. Entonces como para
entretenerme y burlarme un poco de su falta de imaginación le dije.
- Si .. es verdad.
Se produjo un silencio largo y los dos nos quedamos casi en
reposo absoluto .
- Y que harías con ella?- dijo como sin ningún interés.
- Le chuparía los pezones - dije con seguridad.
- Y que mas - dijo como tragándose un bostezo.
- Le pediría que ella me chupara los míos.
Después se estableció el silencio habitual y al poco tiempo
yo me quede dormida. Al despertar a media noche sentí la poderosa erección de mi
marido haciéndose presente en la piel de uno de mis muslos . Yo permanecí
inmóvil fingiendo un sueño profundo y con una sonrisa que se perdía en la
oscuridad mientras pensaba en esa erección que venia del pasado y que ya no
producía en mi ansias de respuesta alguna.
El sábado en la mañana la encontré en su jardín . Aparenté un
súbito interés por las flores cuando en realidad no se distinguir una rosa de un
clavel. Era mi intención contarle lo sucedido en la noche y la reacción de mi
marido , quería meterla en una situación que me revelara algo de lo que a ella
le pasaba con eso , pero llegado el momento , no tuve claro en la cabeza lo que
quería y de pronto me vi. preguntándole en la forma mas torpe que se pueda
imaginar.
¿Minerva , tu le haz chupado los pezones a alguna mujer ¿ .
Casi de inmediato me di cuenta del disparate que había hecho , pero la Minerva
no se sorprendió en absoluto y como si hubiese esperado una pregunta así, me
respondió con naturalidad .
- No lo he hecho porque nunca he tenido la oportunidad, pero
así como estoy con mi marido, yo haría cualquier cosa.
Me acerque a ella en forma cómplice y le dije.
- Hagámoslo esta tarde.
La Minerva se acerco a mi y hablando así como a la tierra del
jardín sin mirarme de frente me dijo
Mejor mañana , en la tarde estaré sola . Luego se
alejó de mi y entro a su casa en una reacción que quizás fue una muestra
de pudor . Habría sido divertido si fuese así.
La verdad yo tampoco había hecho nada parecido con una mujer
ni se me habría pasado por la mente siquiera pensarlo hasta ese día que le di a
la Minerva la palmada en el trasero. Sin embargo ahora ya estaba subida en un
carro que estaba adquiriendo impulso propio y el destino que llevaba me parecía
placentero. Mi aburrida vida estaba tomando un interés inquietante.
La noche del sábado me acosté temprano y me puse a leer .
Faltaba toda la noche , y toda la mañana del sábado para saber como resultaría
mi primera incursión en el lesbianismo , aunque de verdad esa palabra me
resultaba demasiado grande . Si bien me había imaginado varias veces desnudas
con la Minerva acariciándole el culo y dejando que ella me acariciara por todas
partes y el pensar eso me había calentado a mil , no pensaba que pudiéramos
hacer eso justo la primera vez . Me conformaría con cumplir lo que habíamos
hablado.
Cuando mi marido entró para acostarse yo ya había apagado la
luz y fingía dormir . Apenas el se acostó me dijo.
- Te vi. hablando con la Minerva , le dijiste lo de chuparse
las tetas? ¿Cuando lo van a hacer ? El hablaba con una simplicidad torpe y
gruesa
- Ya lo hicimos - le respondí , solo por molestarlo.
- ¿ Te gusto¿ -
- Si mucho- dije yo con convicción - es muy caliente sentir
como sus pezones se agrandaban en mi boca, la Minerva es una mujer que sabe
mucho.
- Te la montaste?-
- Obvio – le respondí y ella me monto a mi
- ¿Acabaron ? me preguntó con ansiedad notoria en su
respiración agitada. El hombre estaba brutalmente excitado. Por alguna razón que
no logro explicarme toda su pasividad de años que parecía irrecuperable estaba
desapareciendo .
- ¿Cuantas veces acabaron ?
- Ella acabo dos veces , yo acabe tres.
A esa altura de la conversación el hombre hablaba en forma
entrecortada Sus palabras eran intercaladas con quejidos de un placer ahogado
que parecía casi doloroso.
- ¿Hablaban cosas?
- No ..porque estábamos muy calientes . La Minerva se quejaba
así como te estas quejando tu y era rico sentirla encima de mi.
- ¿ Como ¡?
- Así entre mis muslos abiertos , sintiendo su sexo sobre el
mío.
- ¿ Dime como lo tiene ella ?
- Mas grande que el mío . tiene mas pelos y su labios mayores
son gruesos y suaves.
- ¿ Como sabes eso ?
- Porque yo sentí los labios míos entre los suyos y todo eso
era caliente y tierno
Ahora era yo la que me estaba quejando de placer por el
efecto de lo que yo misma estaba hablando. Mi marido me estaba montando ahora y
lo recibí entre mis piernas disfrutando su penetración dura y gruesa . Pero yo
solo tenia la mente puesta en la Figura de la Minerva , en su piel suave en su
sexo mojado , en sus pezones duros y en su culo maravilloso del cual creía
haberme apoderado con mis manos anhelantes. para retenerla con fuerza sobre mi
vientre Así abrazada fuertemente a mi marido sentí que se estaba descargando en
forma espesa y caliente. En ese momento ,de alguna manera, entendió lo que
estaba sucediendo y me dijo al oído
- Disfruta Magda .. soy tu Minerva.
Fue el momento en que descargue un orgasmo que tenia guardado
desde hacia años. Mientras me invadía el placer fui soltando los brazos, mi
marido bajo de mi cuerpo y se rindió a un contado mientras a mi me quedaban aun
largos minutos de placer profundo bajo la evocación de la Minerva.
Respecto de mi marido decidí dejar las cosas así como habían
pasado esa noche . Yo lo conozco y se que el es incapaz de elaborar nada que
fuera mas allá de la cosa burda en la relación .
Durante la mañana me dediqué a embellecerme .Quería seducir a
la Minerva, porque ella me había dicho varias veces que me encontraba bonita .
Yo no cometí la torpeza que decirle que ella también era bonita porque no lo era
y ella lo sabia. Pero si una cosa iba a aprender en mi relación con ella ,era
apreciar que la mujer puede desarrollar su belleza en otros aspectos mas allá de
los tradicionales. La Minerva no era bonita , ni era culta , ni era inteligente
ni era entretenida . Todo su profundo valor estaba en su cuerpo y eso bastaba .
Hacia calor en la tarde y yo vestía una falda amplia y
liviana . y debajo de ella solo unos calzones lo mas pequeño que encontré y un
sostén blanco que a duras penas podían contener mis pechos a mi gusto demasiado
grandes , dos uvas carnosas y duras de pezones dilatados aun en reposo que a mi
me gustaban mucho . Si me esforzaba yo era capaz de chupar mis propios pezones
en un ejercicio que practicaba con deleite
cuando estaba de humor,
La Minerva me estaba observando mientras caminaba hacia su
casa ,porque no alcancé a tocar el timbre cuando la puerta se abrió y ella me
invito a pasar, Vestía de manera parecida a la mía . Se notaba un poco nerviosa
, hablaba con rapidez y me mostró varias objetos de valor que tenia en la sala ,
parecía orgullosa de ellos , la verdad no sabia como empezar lo que teníamos que
empezar . En ese momento yo la tome de la mano y llevándola lejos de la ventana
le dije .
- No crees que hace calor querida?
En ese mismo momento me quite la falda y quede en calzones.
Ella hizo lo mismo y se desató la atmósfera . Ella se quedó siempre sobre sus
tacones y tenia unos calzones mas pequeños que los míos y la personalidad de su
culo llenó el espacio de un campo de líneas eróticas envolventes. Ella comenzó a
caminar ante mi como mostrándose y consciente del poder de su trasero genial
caminaba como incitándome a seguirla.
No había necesidad de ninguna introducción . Yo la estaba
deseando desde anoche . La abracé y mientras la ponía contra la puerta me saqué
los calzones y tire de los suyos incitándole a hacer lo mismo . Mi cuerpo la
cubrió y apreté su culo precioso contra la puerta al mismo tiempo que la
abrazaba con mis muslos . Ella comenzó a besarme mientras yo buscaba su sexo con
el mío . La base de mis muslos y los suyos estaba mojados , estábamos secretando
jugos calientes desde hacia rato , sus besos eran enloquecedores . Mis manos
recorrían sus nalgas como electrizadas de un lugar a otro, acariciando apretando
. La tomé entre mis brazos , me parecía frágil , la levanté con facilidad
mientras se aferraba a mi cuello envolviéndome con sus brazos y de ese modo
camine el pequeño pasillo llevándola así hasta su dormitorio . La tendí en la
cama , nos sacamos los sostenes y nos encontramos por fin desnudas una en brazos
de la otra.
Mi sexo latía enloquecido mientras le entregaba mis tetas
para que las chupara como habíamos convenido luego volvimos a los besos que
parecían calentarnos cada vez mas.
Te gusta? Me preguntó
Si … mucho
¿Te gusto yo ?
Si . me enloqueces
¿Desde cuando?
Desde que me diste la palmada en el culo.
Amor ..
Tu eres mi amor
Me decía esas palabras intercaladas entre los besos y la
amorosa presión de sus labios sobre mis pechos que estaban inflamados de
deseo y mientras yo trataba de acomodar sus muslos entre los míos para poder
facilitar el movimiento que pusiera nuestros sexos con el mayor contacto
posible.
Ahora las palabras salían quemantes de nuestras bocas.
- ¿Me deseas como yo a ti?
- Si si .. dame mas , acaríciame mas
- Ahora . ahora – ahí mas.
- Anoche - ¿ Me deseaste anoche en tu cama , que hiciste?
- No hice nada .. anoche no hice nada - mentí - solo
pensaba en este momento.
- ¿Quieres que te lo haga ? Minerva quieres que te lo
haga ?
- Si amor …por favor
Desciendo dibujando un camino de besos , bajo entre su
pechos. Mientras ella me acaricia el pelo , lleno de besos su vientre , me
impacta el aroma que sale desde su sexo abierto , recorro sus labios mayores
con mi lengua y presiono con ella sus labios menores , tibios , resbalosos y
descargo mis caricias sobre su clítoris que ahora esta crecido rutilante y
Minerva se estremece con cada descarga . Entro con mi lengua en su sexo y me
bebo todos su secretos. Y ahora es mía.
- Minerva .. ahora eres mía
- Si amor ahora soy tuya … quiero serlo
Ya no contamos los orgasmos , son demasiado seguidos .
son como trenes , nos sumen en el delirio permanente. Jamás pensé que tener
sexo con una mujer deparara un placer tan completo y tan intenso.
Estamos cansadas , una al lado de la otra . mirando al
cielo , tomadas de la mano . Sin ponernos de acuerdo lo decimos al mismo
tiempo
- ¿ Me amas ?
- Si… para siempre,
Y volvemos a comenzar una y otra y otra vez.
Cuando la tarde cae nos despedimos en la puerta pero
luego la volvemos a cerrar y nos besamos con intensidad , y nos buscamos
bajo la ropa como queriendo recoger la ultima caricia la mas frenética y la
mas caliente. Nos volvemos a la cama , no nos desnudamos simplemente nos
revolcamos abrazadas en la cama buscándonos bajo la ropa ,bajo los calzones
que terminamos por destruir, queremos decirnos algo , nos mordemos con
dulzura. Volvemos a latir , volvemos a acabar unas cuantas veces , el sexo
se me contrae con placer , tengo contracciones dolorosas de placer , Minerva
tiene el sexo abierto con su labios hacia afuera , casi no puede cerrar las
piernas.
La abrazo . la voy reclinando en la cama , la dejo
doblada sobre si misma semi desnuda y lo ultimo que veo ante de salir es su
culo fabuloso que ahora será mío cuantas veces yo lo desee
así como yo soy suya ahora ya sin vuelta.