Tercer día:
Esa mañana, mi amo salió antes que yo despertara, también
dormí en la alfombra no merecía otro sitio, había una carta a mi lado en la que
decía:
Buenos días mi perrita, he salido muy temprano, ya sabes que
hasta la tarde no llegare.
Quiero que prepares una cena para tres, pide lo que necesites
por teléfono al súper de abajo, y que te lo suban, te puedes vestir cuando te
traigan la compra, luego te desnudas de nuevo, las demás obligaciones que tienes
con tu amo creo de sobra que las conoces por eso no te apunto nada. Por tu bien
espero que seas obediente.
Un beso mi perrita.
Quede muy pensativa, -¿cena para tres? No sabia que preparar,
la cocina no se me daba nada mal, quería que todo saliera perfecto.
Primero fui hacer pis, como tenia la obligación de hacerlo,
luego desayune en mi platito que mi amo dejo preparado en el suelo de la cocina.
Mire todos los armarios para ver que encontraba, había poca cosa, mi señor comía
pocas veces en casa. Ya sabía que preparar, pondría unos canapés de primero y de
plato fuerte cordero asado. Hice la lista de la compra y llame al súper, les
dije que no tardaran mucho, estaba muy nerviosa y quería terminar pronto. Casi a
la hora de hacer el pedido ya estaban llamando a la puerta, me puse una camiseta
de mi amo, que había por allí y salí a abrir, y el chico se quedo extrañado
mirándome, le sonreí y le di las gracias por la rapidez que me habían servido
todo, cuando cerré la puerta me mire en el espejo y vi, que llevaba el collar,
por eso era la mirada de ese chico, me eche a reír pensando en lo que se le
pasaría por la cabeza.
Mire todo lo que me trajeron para ver si todo estaba
correcto, me quite la camiseta y me puse solo el delantal. Volví a mirarme en el
espejo, me gustaba la imagen que se reflejaba, estaba muy sexy con el delantal,
el collar y los zapatos de tacón, además en mis ojos había un brillo especial,
eso se lo debía a mi amo.
Estuve casi tres horas preparando todo, la comida, la mesa,
estaba orgullosa de lo que había echo esperaba que mi amo sintiera lo mismo de
mi. Mire el reloj dios mío que tarde era ya queda poco para que mi amo venga.
Corrí al baño, mire mi depilación, me di una buena ducha hasta anal, y Salí al
salón para cerciorarme que todo estaba en orden.
Me prepare frente a la puerta, en posición de espera con la
cadena en mi boca, estaba impaciente, todos los ruidos que venían de la escalera
se me antojaban que era mi señor, estuve mas de media hora esperando, sin
atreverme a moverme por si en esos momentos entraba mi amo, por fin sentí la
llave, mi vagina empezó a segregar fluidos.
Me llevé una sorpresa cuando la puerta se abrió, mi amo venia
con dos amigos.
- mirad chicos que buena perrita tengo, ¿quieres un paseo?-
decía mientras cogia la cadena de mi boca - si mi señor, le conteste,
- a ver perrita date la vuelta y ofréceles a Carlos y a
Guille, tu culo. Le obedecí sin pensar, me deje llevar por la voz de mi dueño,
no iba a fallarle eso lo tenia muy claro.
- joder Javier que buen culo tiene tu perra, dijo Carlos,
esta para no parar de fallárselo,
-si amigos creo que tengo mucha suerte, vamos perrita a ver
que nos as preparado de cena, decía mientras me ponía la cadena y tiraba de mi
hacia el salón.
En el salón ya miro la mesa por si estaba todo bien, creo que
le gusto por que no dijo lo contrario,
- ponte de pie, dijo mi amo, haber tus tetas, podéis tocarlas
y mirar que hermosas son, creo que están muy sosas les faltan algo, no creéis,
claro que si contestaron los dos,
- mira perrita lo que tengo, dijo mi amo mientras sacaba del
bolsillo unas pinzas con cadenas, os apetece ponérselas.-claro que si
contestaros los dos a la vez.
Se pusieron a un lado cada uno, pellizcaron, y mamaron mis
pezones hasta que estuvieron preparados para colocar las pinzas, cuando las
colocaron, se me escapo un gemido mezcla de placer y dolor, que puta es
comentaron entre ellos.
- ya esta bien adornada, dijo mi amo, venga sírvenos la cena.
Fui a la cocina en busca de la comida, le sirvo primero a mi
amo, mientras lo hacia el me pego un tiron de la cadena de mis pezones, -perrita
sírveles a ellos también.
Termine de hacerlo, me dirigía a la cocina a dejar la bandeja
vacía, cuando mi amo me dice:- ¿donde vas zorra?,
-Voy a la cocina a llevar la bandeja, aquí no hay sitio mi
señor.
-Como que no hay sitio, ponte a cuatro patas, me puse y el
apoyo la bandeja en mis espaldas,- y cuidado con que se caiga algo.
Mi amo, puso la botella del vino, no podía casi ni respirar,
por que en un mínimo movimiento la botella caería. Mientras yo estaba pendiente
de no moverme, mi amo y sus amigos estaban de risas y hablando de sus cosas, me
sentía humillada, para ellos en ese momento no era nada más que un mueble
auxiliar. No os podéis imaginar lo excitada y mojada que estaba, me encantaba
servir a mi amo fuera para lo que fuera. Cuando se terminaron los canapés se
levanta mi amo y quita la bandeja de mi espaldas, ufff por fin pude relajarme un
poco.
- perrita a ver que as preparado de segundo plato, VAMOS
sírvenos.
Les serví nuevamente y esta vez no paraban de meterme mano,
el culo, tiraban de la cadena, los pezones me dolían a horrores no podía evitar
dar un grito cuando tiraban de ellos, en mi coño, cuando veían que estaba tan
mojado dijeron menuda puta esta hecha tu perra, me costaba mucho seguir con lo
que estaba haciendo. Esta vez mi amo hizo sitio en la mesa para la bandeja yo me
puse en posición perrita a los pies de mi Señor.
- Javier, dice Carlos, desde que entre en tu casa tengo la
polla dura como una estaca, es tanta la presión que tengo que no puedo terminar
de comer.
- Vamos puta, dijo mi dueño, complace a mi invitado con una
buena mamada.
-Si mi amo, dije mientras me acercaba a Carlos, cuando llegue
a el, tenia la polla ya fuera, tenía un buen tamaño. Empecé a pasarle la lengua
de arriba abajo, a metérmela entera en la boca evitando dar arcadas por su
tamaño, el metía su dedo en mi culo y eso hacia que yo se la mamara con mas
ansias, tardo poco en correrse y lo hizo en mi boca.
- trágatela toda zorra, escuche a mi amo decir.
Carlos se quedo relajado,-joder tío que bien lo hace la muy
puta.
- ya te decía yo que soy un amo con mucha suerte. Vamos
perrita ahora se lo haces a guille que también lo tienes muy caliente.
Me dirigí hacia el a cuatro patas, claro esta, le hice lo
mismo, el tenia la polla algo mas pequeña y no tuve que hacer mucho esfuerzo
para no dar arcadas. Se corrió de momento en mi boca y también me lo trague
todo.
Terminaron de cenar y guille comenta- ¿no le das de comer a
tu perra?
- mi perra con la leche que a mamado y la que le queda por
mamar ya tiene bastante, ¿verdad zorra? ,- si mi amo gracias por darme tan rico
alimento.
Llego la hora de las copas, se fueron al sofá. Ellos estaban
sentados y yo de mesa con la bandeja encima, esta vez pesaba mas tenia mas
vasos, además no paraban de meterme mano, se reían de ver el esfuerzo que hacia
para que no se derramara nada. Yo no podía aguantar mas, me dolían los pezones y
tenia muchas ganas de correrme, aquella situación me ponía mucho, mi amo estaba
probando mi aguante y creo que lo conseguí, por que aguante muy bien.
El es listo y me conoce muy bien, quito la bandeja de encima
e hizo ponerme de pie, quito también las pinzas, lo hizo dulcemente pasando la
lengua por mis pezones, que placer sentí. - Te as portado muy bien perrita estoy
orgulloso de ti.
- Primero me la follo, y después podéis follarla vosotros.
Vamos perrita ponte en posición de ofrecimiento. –si mi amo le conteste,
mientras ponía mi culo a su entera disposición, estaba deseosa de que mi amo me
lo partiera, me la metió de golpe, follame mi amo gritaba, el me follo como
nunca lo había echo antes, puedes correrte puta me decía. Fue la palabra mágica
que esperaba. Tuve un orgasmo genial. Mi amo también lo tuvo que tener por los
gemidos y la fuerza con la que me cabalgaba, Sentí como me llenaba el culo con
su leche.
Carlos y Guille estaban con sus pollas en la mano esperando
para usarme. Mi amo se retiro, me beso y acaricio mi lomo y les dijo – chicos ya
es vuestra la podéis usar a vuestro antojo, perrita tienes libertad para
correrte las veces que quieras. Me excito muchísimo esa frase. Gracias mi amo le
dije.
Me puse a cuatro patas, por orden de mi amo, y uno empezó a
follarme la boca y otro, el culo, así estuvieron un rato, pellizcándome los
pezones, dándome azotes mientras me follaban, me corrí de nuevo dios mío que
placer. Mi amo mientras no paraba de mirar, me encantaba esa mirada de
aprobación, no tardaron mucho en correrse los dos, cuando terminaron pedí
permiso a mi amo para echarme en el suelo no podía mas, me lo dio y caí tirada
llena de leche por todo mi cuerpo. Ellos se sentaron en el sofa , terminaron su
copa y se fueron, mi amo me puso el collar y me dijo vamos a acompañar a nuestra
visita que ya se van.
-Javier enhorabuena, tienes una gran perra, cuídala mucho
- Gracias chicos, lo se que es buena, por eso es de mi
propiedad.
Por fin a solas, pensé yo me lo había pasado muy bien, pero
me gustaba estar a solas con mi Señor.
-Vamos perrita al baño, una ducha y a dormir estarás muy
cansada, esta noche te has ganado con creces dormir conmigo en la cama. GRACIAS
SEÑOR le decía mientras le lamía los pies.
Me ducho, me seco era maravillosa la forma de tratarme que
tenia, me sentía feliz.
Nos fuimos a la cama, me abrazo me beso y me dio las buenas
noches. Creo que no tarde ni dos segundos en dormirme, pensé que si la muerte
fuera así de dulce, como en esos momentos sentía, que viniera ya a por mí.
Cuarto día:
Me desperté y mi amo estaba durmiendo, me levante corriendo,
y fui a preparar el desayuno, cuando lo prepare, me puse en la alfombra de al
lado de la cama de mi amo, a esperar que el se despertara, no tardo mucho en
hacerlo, se sentó en el filo de la cama, y acaricio mi cabeza,-buenos días
perrita, que tal as dormido?- muy bien mi amo, le conteste, lamí sus pies en
señal de agradecimiento, me encantaba lamérselos.
Me puso el collar y me llevó al baño, me metí en la ducha e
hice pis, - ahora haré yo mi perrita, saco su polla y lo hizo encima de mi,
joder que placer sentí, me gustaba la sensación húmeda y caliente que sentía por
mi cuerpo. Termino, y me llevó de nuevo al salón, me extraño mucho que no me
diera una ducha, estaba toda empapada de su pis, el desayunó y a mi me puso el
platito, con mi desayuno, ato la cadena en la pata de la mesa, nunca lo había
echo, sale del salón, y vuelve a entrar con un artilugio que no había visto
nunca, cuando me dice- hoy te vas ya, como despedida, estarás atada todo el día
hasta que yo llegue por la noche, estarás hay, hasta que venga. Y te llevé de
vuelta a tu casa, me coloca dicho artilugio, resulta que era un cinturón de
castidad, echa un candado y se cuelga la llave en una cadenita en su cuello. -Se
que eres muy puta, me dijo, el estar todo el día aquí atada y oliendo a mi, te
va a calentar mucho por eso te coloco el cinturón, así evitaras tentaciones.
Gracias mi señor.
Se vistió y se fue, dejándome allí, atada a la pata de la
mesa.
Tuve mucho tiempo para pensar de todo, la verdad que me
descoloco el estar así, primero pensé que era un castigo, pero no entendía cual
castigo seria, no se la de vueltas que le daba a la cabeza, el tiempo pasaba muy
despacio. Primero de todo me tranquilice y me dije, el estar así es lo que
quiere tu dueño que hagas pues por eso estas, es tu obligación como perra
obedecer y satisfacer a tu amo, para eso es lo
único que sirves, si el decide que tengo que estar horas atada, pues lo estaré,
ya sabrá el recompensármelo, me conformaba solamente con que el estuviera
orgulloso de mi, esa era mi recompensa.
Por fin llego la tarde, la verdad que no se me hizo tan largo
después de descubrir el por que estaba allí. Es mas estaba excitadísima, y mi
coño chorreaba más con el paso del tiempo. Creí que mi amo no tardaría mucho en
llegar y me puse en posición espera, la verdad que atada era más difícil
aguantar, la cadena tiraba, pero aguante y llego mi Señor.
-hola perrita! Veo que tas portado bien, me acaricio la
cabeza y yo le lamí los pies. Me desato y me llevó al baño, tenía muchas ganas
de hacer pis. Pero me ordeno que lo hiciera entrecortando el chorro, y así lo
hice, paraba y volvía hacer.
Muy bien me volvió a decir. Me encantaba la forma de
tratarme, era duro, y tierno a la vez. Era el mejor amo del mundo.
Saco su polla y me la puso en la boca, se la mame creo que
como nunca, estaba deseosa de saborear la polla de mi amo, no tardo en correrse
y llenarme de su leche,-trágatela toda zorra, me dijo, me la trague sin derramar
una gota estaba hambrienta. Me quito el cinturón, y la cadena, se sentó en una
silla delante de mí, y me dijo,
-ya te puedes dar una ducha, vamos putita que tu dueño
disfrute viendo lo caliente que esta mi zorra. Ummm que placer sentir el agua
correr por mi cuerpo, empecé a frotarme las tetas con el gel, a frotarme el coño
y el culo despacito sintiendo el agua caer en toda mi piel, la verdad que estaba
muy caliente, miraba a mi amo, y veía lo que le gustaba verme así, cuando me
dice- tienes 3 minutos para correrte, vamos puta hazlo, empecé a acariciarme el
clítoris, mientras el me decía – vamos perra te quedan 2 minutos, cuando dijo
eso me corrí de sobras, ufffffff realmente un gran orgasmo, eran las mejores
vacaciones que había tenido en mi vida.- vamos perra a cuatro patas, me dijo mi
amo sin dejarme respirar de mi orgasmo, me puse y me follo el culo, venga zorra
tienes permiso para correrte otra vez, el sentir su polla en mi culo y sentir
sus dedos como pellizcaban mis pezones, me hizo tener otra gran corrida, a la
vez que el se corrió de nuevo esta vez en mi culo.
La verdad fue maravillosa la experiencia de mis primeros días
sirviendo a mi amo. Ya tenía muy claro que era lo que quería vivir el resto de
mi vida.
Termine la ducha el también lo hizo- vistete que salimos a
cenar y después te llevo a tu casa. Si mi amo.
Me vestí hice mi maleta, y salimos no sin antes mirar esas
cuatro paredes que me habían echo tan feliz.
La cena fue todo el tiempo genial, mi amo me trato como una
princesa, no paraba de preguntar lo que había pasado por mi cabeza esos días, y
quería saberlo todo lo que pensé, le comente lo que pensé mientras estaba atada
a lo largo del día. Y me dijo que se alegraba que sacara esa conclusión. Me
ordeno que escribiera este relato, es lo que e echo, y si lo e mandado a
publicar es por que el le a dado el visto bueno.
Terminamos de cenar y me llevo a la esquina de casa. Me
sentía muy triste, tenía que volver a casa otra vez, pero nos despedimos con la
seguridad que viviríamos más días como estos.
Espero que disfruten leyéndolo como yo lo e echo
escribiéndolo, Gracias a todos por leerlo, y Gracias a mi amo por hacerme sentir
tan especial.
FIN