Fuimos de vacaciones a una isla del caribe y ya en el
hotel, empezamos a ir a eventos en el mismo hotel, Muchos de las parejas
estaban de luna de miel, asi que se organizo un sorteo y Judith se gano un
juego de lencería que la entusiasmo y a mi también por lo que imaginaba
seria nuestra primera noche, había un par de tipos que especialmente se
acercaban a ella y uno de ellos le entrego el premio y se sentó a su lado.
-hola me llamo Rubén y su esposo.
- es aquel de la cámara y me señalo.
- mire yo y mi amigo aquí presente francisco la podemos
auxiliar en todo lo que necesite en su estancia, y para empezar una botella
de champaña.
-bueno la verdad que somos muy pocos de tomar…
Y Judith dijo- no déjalo esta bien no nos hará mal un
poco de champaña

Mientras platicábamos Rubén la abrazaba por un costado y
el tal francisco tomo asiento a un lado de Judith quedando rodeada por los
nuevos amigos.
Y la noche empezó a trascurrir botella tras botella de
champaña y en un rato la falta de costumbre y tanto líquido me dieron por
tener que visitar el baño. Judith ya estaba bastante mareada y pensé: cuando
regrese será mejor que nos vayamos ya a nuestra suite.
Con mucha dificultad fui y regrese del baño me debí haber
tardado al menos media hora en la faena y con sorpresa me encontré que mi
esposa estaba fumando cosa que jamás había hecho por considerar algo contra
sus principios, ahora reía mas que divertida a todas las ocurrencias de
nuestros anfitriones.
Me quise acercar más a ella para preguntarle de su
cigarro pero lo apretado de los lugares me dificultaba para moverme y la
poca disposición de ellos a dejarme pasar me hizo desistir.
Pasada la medianoche le pedí nos fuéramos a nuestro
cuarto apenas y podía mantener abiertos los ojos y Judith lucia achispada
pero al mismo tiempo como en una especia de limbo pues al pedirle que
fuéramos a la habitación se paro como resorte y nos fuimos dando tumbos sin
apenas despedirnos. Pero francisco nos dio alcance rápido y nos ofreció
ayudarnos a llegar a nuestro piso.
Ya en la habitación me recosté cansado y francisco se
despidió sin antes echar un último vistazo al cuerpo de Judith. Era nuestra
noche de bodas asi que le pedí que me modelara la lencería que había ganado
esperando que con eso se me quitara un poco la pesadez y por fin penetrar a
mi amada.
Ella cumplió mi deseo y se puso aquel conjunto de
lencería que de mas estaba decir que la hacia ver espectacular y excitante.
Era de finísima seda negra que contrastaba con su piel blanca y sus cabellos
castaños. Pero al parecer mi mente y mi pene estaban desconectados ese dia
pues, pues mi erección brillaba por su ausencia y la excitación de Judith se
había encendido al parecer con tan solo ponerse esas prendas. Sus magníficos
y erectos pechos estiraban la tela marcando los puntiagudos pezones. Como
pude me acomode en el suelo y le pedí se pusiera al borde de un sofá cama de
nuestra habitación y con dificultad me acomode entre sus piernas frotando mi
adormecido miembro contra su vagina buscando que se me levantara un poco el
animo. Después de numerosos intentos y ante la decepción de ella decidí que
nos fuéramos a dormir.
no te preocupes amor, ya mañana lo intentamos de
nuevo- me dijo ella.
Mmm- le conteste sin saber que decir me sentía
apenado, cansado y molesto conmigo mismo.
-verdad que la reunión fue maravillosa-musito ella.
-si- le conteste contrariado, tenia el temor que Judith
me pidiera intentarlo de nuevo y fallarle dos veces en una noche. Mejor me
fui rápido a la recamara y me hice el dormido, dejando a Judith recostada en
el sofá cama de el hall con la lencería puesta mirando con interés el
minibar lo que me llamo la atención pero con los acontecimientos actuales no
estaba en condición de reclamarle que quisiera seguir la fiesta.
Mi sueño fingido se torno pronto real, vencido por una
jornada dura e interminable de vasos de licor a los que no estaba
acostumbrado, mientras mi mujer bebía champaña con los otros hombres y luego
varias botellas de cerveza, pero un rato después me levante sobresaltado
pues unos golpes resonaron en la puerta.
Me levante de la cama y me asome al hall Judith dormía
con el negligé por encima de sus nalgas dejando a la vista los blandos y
rizados vellos de su estrecho y juvenil coño rodeando de sombra el apretado
y rosado ojo del culo. Separaba los muslos tal vez soñando con aquello que
no habíamos podido concluir. Judith abrió los ojos cuando mas golpes secos
hicieron sonar la puerta, sacándola de sus sueños eróticos. Desperezándose,
se puso de pie y jalo hacia abajo el negligé para que le cubriera las
caderas. Aun estaba medio dormida cuando abrió la puerta extrañada.
-francisco-exclamo dando unos pasos atrás.
El entro rápidamente cerrando la puerta y pasándole el
cerrojo. Pude ver en ella la expresión de confusión mientras permanecía de
pie, casi desnuda y solo cubierta por la camisola que le habían regalado.
Francisco devoro con la vista los pechos firmes y agitados, los
protuberantes pezones, la pelusa oscura entre sus muslos.
Francisco estaba excitado, se vieron unos instantes sin
decir ni hacer nada, de pronto Francisco la llevo contra la pared y le
levanto el camisón, y le empezó a acariciar el coño, ella media sorprendida,
empezó a reaccionar y le empezó a acariciar la verga, estaba tan caliente
que se vino inmediatamente(conmigo siempre tarda mas), y rápidamente se
hinco y le empezó a dar una mamada espectacular, se veía en sus ojos como
disfrutaba chupar aquel miembro inflamadísimo, después de un rato de mamar
aquel chipote, Francisco se bajo a darle una mamada a sus tetas y luego se
dirigió a su coño, ella ya para ese instante se retorcía de gusto y le
empezó a murmurar, qué se la metiera rápido, ya que no podía gritar por
temor a despertarme, pero no sabían que yo era un espectador con la verga
bien parada y haciendo tremenda puñeta, Francisco la levanto y ahi parado le
clavo la tremenda verga, ella se llevo la mano a la boca para no gritar, y
empezó a cabalgar y se le colgó al cuello, la venida era tan intensa que al
termino de lo que me parece fue un orgasmo múltiple Judith quedo exhausta
momento que aprovecho francisco la volteo para acomodarla con el trasero en
alto, le empezó a meter un dedo por el culo, luego otro y otro hasta que se
dilato, y le apunto la punta de la verga, lanzo un leve quejido y le dejo la
punta de la verga adentro para que se dilatara, y ese dolor hizo que Judith
reaccionara, me acababa de cornamentar y estaba a punto de ser sodomizada
por un tipo que acababa de conocer, le dijo a francisco que se marchara,
pero este aun no se había venido asi que le quería terminar en su culito a
lo que Judith no accedió pero se la puso en la boca , y le dio tremenda
mamada hasta que sus cachetes se inflaron de mocos, que por su calentura, se
los trago todos.
Después de haberse saciado Francisco se retiro, Judith
exhausta dejándose caer en el sofá se durmió enseguida. Sin duda esto
cambiaria el rumbo de nuestra relación pero aun estaban por acontecer mas
sorpresas.
Al dia siguiente nos levantamos Judith en su sofá y yo en
la cama, las actividades del dia incluían un viaje a las islas más pequeñas
y en la noche el casino del hotel. L pregunte como había pasado la noche.
la verdad muy inquieta hasta tuve unos cuantos sueños
húmedos.
De veras, ¿pues que soñabas?
Cositas, que me metías tu pene rico.
Ah, si y nada mas yo o alguien mas.
Jajaja, como eres!!! – y se quedo pensando un rato-
pues como que soñé que un desconocido me Coria y me quería dar hasta por
el culito pero no lo deje que me tocara, hasta en sueños te soy fiel.
Vaya pues que esposita tan fiel tengo. A ver déjame
revisarte –y le toque la vagina dilatada y muy húmeda- pues fue muy
cachondo tu sueño.
Si ojala esta noche si me des penecito.
Si eso espero yo también- dudaba si en verdad Judith
había pensado que lo de francisco había sido un sueño, además yo también
había estado bastante ebrio ¿y si había sido un sueño? O mas bien una
pesadilla de esas en las que uno no se puede no mover pues de otra
manera no era posible que hubiera dejado que cualquiera se cogiera a mi
esposa asi como si fuera lo mas normal en lugar de tratar de evitarlo.
Con eso en mente nos fuimos hacia el muelle y nos
dedicamos a visitar en conjunto con otras parejas las bellas islas, hasta
que en una de las mas grandes que también tenia un par de restaurantes nos
dijeron que podíamos pasear hasta que atardeciera y regresáramos al hotel,
asi que me puse a tomarle fotos a Judith mientras ella jugaba en al agua
como una niña, mientras que en mi cabeza rondaban las imágenes de ella
cogiendo salvajemente no solo con el odiado francisco, Sino también ahora
con el entupido Rubén.
Esa maldita duda de si había sido real o no, pero como
podía soñar Judith precisamente que se la cogia un desconocido y además la
excesiva humedad y lo dilatado de su sexo.
Ya de regreso al hotel esta ves Rubén fue el que se
acerco invitándonos a ir al casino a una mesa especial para invitados VIP
alo que iba a negarme pero Judith no me dio tiempo y muy contenta le
contesto que solo nos bañábamos y en media hora estábamos con ellos.
Tenemos el dinero justo para una semana no creo que
estemos como para ponerlos a jugarlo.
No te preocupes solo apostaremos un poco y vemos como
esta el ambiente.
Llegamos al casino que estaba a reventar pero pronto un
mesero nos guió a un privado donde estaban solo Rubén, Francisco y una hermosa
rubia que los acompañaba que me presentaron como la novia de francisco llamada
Sunny al parecer americana. Y realmente era muy excitante la chica. Rubén empezó
a repartir cartas dejando a Sunny solo como espectadora. Y abrió las apuestas
con 1000 dólares lo que sobrepasaba mucho nuestro presupuesto de esa noche y de
muchas más.
No tenemos como para apostar eso- dijo Judith.
Bueno, juguemos otra cosa que tal si apostamos besos
si pierde francisco sunny le da un beso a tu esposo si pierdes tu o el
le das un beso a quien pierda y si es tu esposo quien gana no te
importara.
Bueno y si pierdes tu que pones, pues ella es novia
de francisco no tuya – le dijo Judith aceptando ya las condiciones de
juego lo que ya me ponía mal de nuevo sospechando a donde iría esto.
Bueno Si pierdo yo pago 100 dolares para ustedes.
No que sean los 1000 de inicio.
Dejémoslo en 500.
OK va.
Empezaron las partidas y besos iban y venían al principio
tímidos de piquito luego ya un poco más prolongados en cuanto el champaña y
el calor del trópico iba haciendo más efecto. Lo que me molestaba
profundamente aunque me quitaban un poco de amargura los pocos besos que me
daba Sunny cuando lograba ganar.

Ya de madrugada entre besos y apuestas Judith y yo
habíamos ganado 3000 dolares había repartido ella varios besos. Y le pedí a
Rubén que pagara y nos salio con la sorpresa de que había olvidado la
cartera, la cual le pidió a Sunny que buscara en la suite mientras
esperábamos, lo cual me dio idea para mi revancha aprovechando que la chica
estaba muy ebria y ni modo que se cogieran a Judith en mi ausencia pues la
habitación de ella era adonde íbamos a buscar la cartera y en la nuestra yo
cargaba las llaves. Me ofrecí a acompañar a Sunny a la suite.
Aunque Sunny no se podía ni sostener lo que convenía a
mis planes porque lo que estaba por hacer requería de toda la sumisión
posible, ya en la habitación me fui sobre ella quien en lugar de tratar de
rechazarme al parecer estaba muy caliente, en apenas segundos la tenia sobre
la cama con su hermoso y redondo trasero en alto y la cara pegada al
colchón.
Y esta vez mi pene si había adquirido la rigidez que ayer
había extrañado. Estaba apenas dando las primeras embestidas cuando sonó la
puerta de la entrada con lo que rápidamente le dije a Sunny que corriera al
baño y yo me escondí rápidamente en un gran cesto de ropa maldiciendo por no
haber consumado mi venganza con la verga tiesa y muy excitado.
Era el maldito Rubén que junto con Judith nos habían
venido a buscar extrañados por la tardanza y lo peor fue al baño y al
parecer encontró a Sunny desnuda y dormida lo que puso muy mal a Judith
imaginando el motivo de mi tardanza. Lo que le dio a Rubén la perfecta
oportunidad de atacar calmándola mientras le besaba el cuello diciéndole que
no pasaba nada que era figuraciones de ella que lo mas seguro era que yo
había bajado por otro lado, pero la entupida sonrisa de Sunny y la humedad
de su sexo combinada con liquido preseminal lo dejaba todo claro. No sabia
que hacer salir del cesto y aclarar las cosas, pero que podía aclarar todo
estaba muy claro, se iban a coger a Judith y esta vez no había modo que
fuera un sueño etílico.
-mira si en verdad crees que te pusieron el cuerno pues
vamos a vengarnos.
- no que te pasa Rubén, yo no me voy a rebajar al nivel
de ese idiota.
Rubén la siguió besando mientras la guiaba a la cama,
pero esta vez si iba intervenir no iba a dejar que se cogieran a mi mujer en
mi presencia. Pero la suerte no estaba de mi lado y la maldita cesta no se
abría, ya desesperado le grite a Judith que me abriera la tapa, y mas me
valiera haberme quedado callado, pues la duda de mi mujer se disipo al verme
atrapado en esa cesta decorada a modo de baúl de piratas y la verdad era tan
duro como uno de esos.
Asi que aquí estas maldito idiota, y quieres que te
abra verdad papacito… Pues lo único que voy a abrir son las piernas para
que aquí Rubencito se divierta un rato. –y uniendo la palabra a la
acción se quito poco a poco la ropa mientras arrodillada sacaba el falo
de Rubén y se disponía a tragarlo y se masajeaba su clítoris para
humedecerse. Chupaba con una pasión exagerada salivando demasiado
haciendo que Rubén se estremeciera mientras observaba todo desde un
resquicio de mi desafortunada prisión en donde "mi venganza" se me había
revertido.
Cuando considero que ya su vagina se encontraba con la
suficiente humedad le dijo que estaba lista para el, se tendió en la cama
separando las piernas en espera de su penetración. Abrió la boca
desmesuradamente al sentir como su enorme verga se iba deslizando dentro de
la vagina, tomándola de la cintura la volteo sobre la cama para tenerla
bocabajo atrajo su cuerpo hacia el, la levanto y ella se sostuvo apoyando
las rodillas en el borde de la cama y con las palmas de su mano, giro su
cabeza hacia donde yo estaba, asi le pude ver la cara de puta que tenía, me
miraba mientras se pasaba la lengua por los labios y gemía, el tomo su pene
con la mano y a diferencia de lo que pensaba que iba a hacer, ponérsela por
el culo, se la puso por la vagina, depositando en ella 20cm. de dura verga
por una entupida venganza.
Yo siempre fui muy gentil para cogerla, pero esto se
quedaba muy lejos de nuestros amorosos retozos, era sexo duro y salvaje,
Judith jadeaba y gritaba cada que Rubén la embestía duramente contra la cama
mientras esta se sostenía de el borde de esta y bramaba llena de lujuria,
vaya que la venganza de ella era dulce y la mía se había amargado dejándome
con el pene a punto de reventar, la boca me sabia a centavo.
Y estaba visto que esta noche Rubén se iba a despachar
con la cuchara grande pues esta vez si sucedió lo que me temía saco el pene
de la rebosante cueva de Judith y con la lubricación natural y los deseos de
ella, ya estaba lista y acostada boca abajo, se acostó sobre ella besándole
el cuello, ella gemía mientras movía su pelvis frotándose contra las
sabanas, se la puso por el culo, y sin avisar se la dejo ir toda, la cara de
Judith se deformo de dolor mientras se erizaba sobre la cama, Rubén la
sostenía fuertemente por las caderas empujando su pene hasta la empuñadura
con satisfacción.

Después de un rato de bombeo por el culo, se la saco
hasta dejar solo la punta y la volvió a embestir, pero Judith no dejaba de
gemir de dolor Rubén le pregunto si quería que se lo hiciera mas lento, a lo
que ella le contesto que quería que se la cogiera con las mismas ganas con
las que le había taladrado la vagina, lo que enloqueció de gusto a mi
corneador y continuo el bombeo con fuerza. Hasta que después de algunos
minutos finalizo llenando de leche su recto.
Culminando finalmente con mi doble cornamenta pues ya no
me quedaba duda que Judith había sido disfrutaba por ambos. Por fin Rubén
abrió la maldita cesta y pude salir solo para ver a Judith despatarrada
sobre la cama con la vagina y el ano llenos de semen bocabajo con las pierna
abiertas de par en par y yo con una erección que me palpitaba y a punto de
reventar lo único que se me ocurrió fue tirarle un golpe a Rubén que apenas
y si lo sintió pues era mas mi apuración de penetrar a Judith y vaciarme por
fin. A lo que ella apenas y protesto pues estaba desfallecida de tan intensa
cogida.
La penetre deslizando mi pene en su ano aquel que tanto
me había negado y hoy entregaba con tanta facilidad apenas unos cuanto
bombeos y la llene también combinando mi semen con el de Rubén mientras este
se llevaba a Sunny que al parecer también había visto todo y ya no se veía
nada ebria, y antes de cerrar la puerta nos tiro los 3000 dólares de la
apuesta y nos dejo con una relación fracturada que no sabíamos donde iba a
terminar.