LA AVENTURA DE MI VIDA
15.- Mi Cliente Especial 2ª Parte.
Me encontraba en el aeropuerto en la Sala G terminal 7 a las
9:30 de la mañana de un 18 de Diciembre, llevaba una maleta mediana en la cual
había metido, dos blusas de vestir, otras dos más sexys, un par de faldas, un
vestido atrevido y uno de gala, unas zapatillas y un par de zapatos bonitos pero
más cómodos, algo de mi lencería más fina, y provocativa, perfume, finalmente
pasta y cepillo de dientes; aquel día llevaba puesto unas zapatillas blancas no
muy altas, una falda verde pistache a la altura de las rodillas, ajustada de la
cadera y que resaltaba mi trasero, un cinturón de piel del color de mis
zapatillas, y una elegante blusa color Lila, sin mangas, también ajustadita como
casi todo lo que me ponía para cubrir mis enormes senos, me veía atractiva y
elegante con un toque muy sexy sin caer en lo vulgar, mi cabello iba recogido en
cola de caballo, llevaba unos minutos ahí cuando por fin le divise, zapatos
beige de vestir pero cómodos, pantalón de vestir beige también, cinturón café
claro de piel, una elegante y fina camisa de seda color azul cielo, muy tenue,
perfectamente peinando, lucia muy guapo y bien vestido, se dio cuenta que había
llegado, se quedo parado viéndome, mientras yo me dirigía hacia el poniendo en
mi rostro una de mis mejores y más seductoras sonrisas, el poso su mirada en su
Rolex, justo cuando me detuve a menos de un metro de él.
-Buenos días señor-, lo salude con un hilo de voz, debido a
las prisas por llegar puntual a esta nueva cita, -No solo me gusta tu
disposición Lilien, te agradezco y aprecio tu puntualidad, Buenos días, ahora
dame tu maleta, espérame aquí mientras recobras el aliento, yo te registro en el
vuelo-, le entregue mi equipaje sin chistar, sin siquiera haberle preguntado a
donde nos dirigíamos o por cuanto tiempo, parte por el control que ya ejercía
sobre mí para estas alturas, entremezcla de admiración, deseo, cariño y respeto,
y parte por el cansancio.
Al cabo de varios minutos regreso a mi lado, -Ven Lilien,
sígueme, afortunadamente no tendremos que esperar mucho por ese vuelo-, y se
hecho a andar hacia los accesos de las salas de espera, yo iba detrás de él, mi
cliente entrego dos tickets , el guardia nos dejo entrar nos revisaron en los
rayos x, y continuamos caminando a una sala de Espera, no hablamos durante todo
el trayecto, recordando lo especial que es este cliente, tuve miedo de
preguntarle a donde iríamos, así que espere a que el me lo dijera, los altavoces
anunciaron varios vuelos, pero como yo no sabía cuál era el nuestro no hice
ademan alguno de moverme, otros quince minutos más y de nuevo llamada para
abordar de distintos vuelos, el se levanto, yo lo seguí y entramos en el avión.
Nos sentamos casi al principio, caballerosamente me pregunto
donde quería ir si en el pasillo o en la ventana, preferí la ventana, nos
sentamos, abrochamos los cinturones y finalmente me dijo, -Muy bien Lilien
saldremos de Guanajuato en viaje de negocios por dos semanas, quizá un poco más
quizá un poco menos, depende de los asuntos a arreglar, te diré algo para que
valores, esta vez no pensé en otra opción, si no podías acompañarme tu viajaría
solo, pero ya que estas aquí, no solo será un viaje de negocios, también de
placer-, casi inmediatamente que el termino de hablar, nos preparamos para
despegar y hasta ese momento conocí cual sería nuestro destino, Cancún.
Después de que nos sirvieran el desayuno, me anime a hacerle
la plática a mi cliente especial, aquel desconocido del que no sabía ni su
nombre y de quien me había tragado su semen en dos ocasiones anteriores, -¿Puedo
comentarle algo señor?-, dije pausadamente, algo nerviosa, midiendo lo que iba a
decirle, -Claro Lilien, ¿Qué sucede?-, -Bueno, vera, es que yo, yo no sabía de
sus planes, ni cual sería nuestro destino señor- dije tímidamente, -¿Hay algún
problema entonces Lilien, tenias otros compromisos, planes o festividades?- me
dijo muy seriamente, algo molesto, -No, no para nada, no es respecto al tiempo,
quizá algunos compromisos familiares por las fechas, pero nada especial, me
explique mal, perdone señor, quiero decirle que bueno, no venia preparada para
la playa, es decir no traigo en mi equipaje ropa adecuada Señor- termine de
decirle con un suspiro prolongado, su semblante se suavizo, incluso esbozo una
sonrisa –Era lógico Lilien, no te dije que haríamos ni a donde iríamos, no te
preocupes, lo solucionaremos llegando a Cancún- comento mucho más relajado y no
pronuncio nada más hasta nuestra llegada al hotel.
Llegamos a un hotel precioso, muy lujoso en forma de
pirámide, en la recepción completo los formularios y nos entregaron las llaves
(tarjetas) de la habitación reservada, mientras el camarero se llevaba nuestro
equipaje, el señor se me acerco sonriente y con un sobre en la mano lleno de
dinero, -Ok Lilien, iré a descansar del viaje y a refugiarme del calor un rato
en la habitación, mientras quiero que aproveches el tiempo y vayas de compras,
hay muchas plazas en la avenida principal de Cancún, adquiere vestidos o trajes
elegantes, alguno que otro vestido de noche y ropa para la playa, trajes de
baño, lencería, perfumes, en fin, tu eres mujer, sabes más que yo de eso-, -Como
usted ordene señor- le respondí sin poder ocultar mi alegría, el se acerco al
recepcionista del lobby, -necesito una camioneta grande, cómoda y con aire
acondicionado, así como un chofer, mi mujer va a ir de compras y necesito que la
lleven a las plazas, la esperen y le ayuden con las cosas- mientras le daba 4
billetes de mil pesos, --En seguida señor-, y salió presuroso en busca de lo
solicitado, -Ok, eso te facilitara la tarea, no te apures, tomate tu tiempo-,
-Mil gracias por todo señor- dije al mismo tiempo que me dirigía a la entrada
donde la camioneta ya me aguardaba, -Lilien-, -Si señor-, me voltee
inmediatamente, -escoge ropa sexy y atrevida, incluso muy atrevida, quiero
lucirte, que los demás hombres que te vean te deseen, que les de envidia saber
que me perteneces, ¿Entendido Lilien?-, -Como usted ordene señor-, -Perfecto, no
pierdas más tiempo y ve-.
Me perdí por las plazas y las tiendas por más de 4 horas,
buscando y eligiendo el tipo de ropa que hiciera feliz a mi cliente, solo me
detuve un rato para comer un bocadillo ligero y un par de cervezas por el calor,
regrese al hotel acalorada, algo cansada, pero muy feliz y con muchos paquetes
de las compras que había hecho, sabía que el señor se pondría muy feliz con mi
nuevo y súper sexy vestuario, subí a nuestra habitación pasadas de las 4 de la
tarde, por costumbre toque tres veces a la puerta y espere a que el me abriera,
a pesar de tener la llave que él me había dado, me abrió muy sonriente después
de algunos segundos. –Pasa, ¿olvidaste tu llave Lilien?-, -bueno...Lo que
sucede…usted sabe señor-, atine a responder, sonriente me dijo -otra gran
cualidad tuya Lilien, la disciplina, adelante-, entre y enseguida lo hizo el
camarero con mis compras, le dio su propina y lo despacho, luego se volvió y me
dijo, -báñate y arréglate, luego bajas al restaurante con vista al mar te estaré
esperando, supongo estarás hambrienta-, -Claro señor, enseguida, un poco-
respondí mientras el salía de la habitación.
Me bañe rápidamente, después me puse un vestido playero color
durazno pastel, el cual me llegaba muy arriba de las rodillas y que me hacia
presumir un generoso escote tanto en la espalda como en mi pecho, muy ajustado y
sugerente, abajo una tanga del mismo color y arriba sin Bra, mis pezones y
aureolas rosadas no se veían atreves de la tela, pero por lo grande mis pezones
si resaltaban de mi vestuario, sandalias blancas y para rematar una banda del
mismo color para amarrarme el cabello en cola de caballo nuevamente, tonos
suaves en el maquillaje resaltando mi boca roja y listo, baje al Restaurante a
su encuentro, ahí comimos pescado con vino blanco, luego salimos a caminar a la
playa, me quite mis sandalias para sentir la blanca y fina arena, así como la
deliciosa y fresca agua del mar Caribe, platicamos del hotel, de la comida, de
los tonos del mar y volvimos al hotel cuando oscurecía, junto al lobby del mismo
está el bar, así que nos sentamos en mullidos sillones de piel encargamos unas
piñas coladas y continuamos charlando.
Por fin pude saber un poco más de mi enigmático y misterioso
cliente, el señor resulto ser rico, cosa que obviamente suponía, era dueño y
presidente ejecutivo de varias fabricas textiles y de piel en León, hacia
zapatos, cinturones, carteras, bolsas, chamarras, gabardinas de piel, etc., por
familia solo le quedaba su hermana menor que el de 40 años, no tuvo hermanos,
sus padres habían muerto de vejez hace algunos años, no tenía hijos (no pude
saber si era viudo, casado o divorciado), era Ingeniero industrial, hablaba
varios idiomas y era impaciente, terco y perfeccionista (aunque de nuevo no me
menciono su nombre y su edad).
Por mi parte le comente que vivía sola, sin hijos, soltera y
sin compromisos, que hacia lo que hacía más por gusto y placer que por
necesidad, que me encantaba leer, ir al cine, divertirme, lo note atento a mi
charla, incluso interesado, a veces reía y el tiempo se nos fue hasta casi las
11:30 de la noche, subimos a nuestra habitación agarrados de la mano, el se
sentó en la cama, mientras yo entraba al baño a cambiarme, me puse un shortcito
súper pegado color azul cielo y una blusa rosa mexicano, sin nada mas, cuando
Salí el solamente estaba en sus bóxers, sin pantalón ni camisa, lo admire
algunos segundos, lucía un cuerpo delgado pero marcado, de pelo en pecho y
brazos, me pregunto de qué lado quería dormir y escogí el lado de enfrente a la
ventana con vista al mar.
Me dijo buenas noches y apago las luces, estaba algo
desconcertada, me había dicho que también sería un viaje de placer y hasta ese
momento no había mencionado ni hecho nada al respecto, eso me tenia molesta y
desconcertada, una de las razones por las cuales me había ido con él, era porque
lo deseaba, era para ver si podía lograr que su enorme verga me penetrara, que
me hiciera suya, y al paso que íbamos no iba a lograr siquiera chuparle su
excelente pedazo de carne y tomarme su leche caliente, mas su forma de ser
especial, me mantenía a raya y me abstuve de hacer comentario alguno, paso una o
dos horas, no lo sé, no podía dormir dándole vueltas al asunto, cuando el sin
hacer ruido se incorporo, atravesó la habitación, salió a la terraza y se sentó
en una cómoda silla a observar la luna y las estrellas mientras lo arrullaba la
sinfonía de las olas del mar.
Lo seguí transcurridos 15 minutos, -¿Puedo sentarme a su lado
señor?, no tengo sueño, espero no importunarlo- , le dije suavemente, -Claro,
por supuesto Lilien, eres bienvenida-, -Sabe señor, me encantan las noches en la
playa, escuchar el crepitar de las olas, ver la brillante luz de la Luna,
respirar la briza marina, es tan lindo-, le comente, -Hermoso en verdad Lilien-,
respondió sin mirarme, mientras yo me sacaba la blusa quedándome solo con el
short, mientras me levantaba de mi asiento y me dirigía hacia él, comento, -Es
bueno tener tu compañía Lilien-, le dije gracias mientras me agachaba enfrente
de él y ya hincada sacaba su miembro.
Era un movimiento arriesgado, pudo haberse disgustado mucho
conmigo, pero no protesto cuando sintió mis labios posarse en su glande, comencé
a lamerme la cabeza de su paquete, pasando por la raja que expulsaba aquel semen
que adoraba, sentí como se hinchaba de sangre, como aquel cuerpo flácido se
llenaba de vigor, sentía las venas al recorrer su cuerpo con mi mano y procedí a
lamerle y chuparle su hermoso caramelo, una vez que su pene estuvo totalmente
erguido, orgulloso y duro, duro como una hasta de bandera, le chupe y le lamí
los huevos, a la luz de la luna observaba aquella gran polla en su esplendor, yo
me derretía de placer y comenzaba a mojar mi short.
Me encantaba lamerle desde los huevos hasta el glande con
toda mi lengua extendida lentamente, sintiendo las gruesas venas palpitar,
bajarle el prepucio para mamarle el cabezón glande hasta casi dejarlo morado,
como señal de aprobación el me tomo del cabello con ambas manos sujetando mi
cabeza, metiéndome la mayor parte de su gran falo en mi boca y garganta, me
mantuvo así unos segundos y luego libero la presión, poso una mano detrás de mi
nuca y con la otra ensortijaba mi cabello, gimiendo quedamente, relajado y
feliz, sentado plácidamente, dejándole hacer todo el trabajo a su puta, pero
como me encantaba ser su puta.
Continúe chupando, lamiendo y besando su enorme garrote,
metiéndome lo más que podía de aquel pedazo de carne caliente en mi hambrienta y
golosa boca, le imprimí más cachondez y pasión a mi faena, rozando con mis
dientes su grueso cuerpo, mordisqueando el glande, pasaron varios minutos
comiéndome su polla, el ruido que hacia mi boca se confundía con las olas de la
marea alta.
Estaba tan cachonda que me metí buena parte de su miembro en
la boca, cerrándola y lamiéndole el glande, hasta casi ahogarme, mientras que
con una mano sobaba sus huevos y con la otra masturbaba el resto del pene,
extrañamente y contrario a nuestros anteriores encuentros, esta vez no duro
tanto como me hubiera gustado, sino que mi cliente especial me sujeto
fuertemente de la cabeza y comenzó a eyacular una gran cantidad de semen
caliente y viscoso directamente en mi garganta, aunque no había necesidad de
sujetarme pues gustosa me tomaba su leche, sin embargo no aflojo la presión
hasta pasados más de 10 minutos de que hubiera derramado la última gota de su
semilla en mi boca, me la trague como pude, pues su falo me estorbaba, pero
conseguí tomármela toda, luego sus manos comenzaron a acariciar mi cabeza y a
jugar con mi cabello, me saque su verga y la continúe besando y lamiendo hasta
que regreso a su estado de flacidez.
-Buenas noches Lilien-, me dijo, y regreso a la habitación
mientras le respondía buenas noches, yo me quede un rato más en la terraza,
enfriando mi calentura con la briza marina y sobándome el clítoris, metiéndome
dos dedos en la raja pensando en su esplendido instrumento que anhelaba cada vez
más que lo sentía, lo chupaba y el se corría, ya más tranquila me puse de nuevo
la blusa y regrese a la cama donde el dormía plácidamente, así que me dispuse a
hacer lo mismo.
Nos levantamos temprano y bajamos a desayunar a las 9 de la
mañana, luego salimos a caminar un rato a una plaza comercial donde compro un
traje claro de lino para él y unos zapatos que le hicieran juego, al regresar al
hotel le pedí que fuéramos al mar y me lo concedió, así que subimos al cuarto y
me puse un provocativo bikini color azul eléctrico con puntitos blanco,
Estuvimos un rato en la alberca, mi cliente se mostraba
satisfecho con la selección de mi vestuario, pues muchas miradas masculinas se
posaban en mi, algunos otros me tomaban fotos discretamente, otros no tanto, mi
bikini era generoso con las miradas, por detrás dejaba ver una gran cantidad de
carne de mis nalgas y lo era aún más por delante donde terminaba a escasos
centímetros de mis pezones, a mi cliente le gustaba ponerme el bronceador, que
nos vieran juntos, darme picaras nalgaditas de vez en cuando y que fuera el
centro de atracción, le dije que fuéramos un rato al mar, cuando su celular sonó
y me dijo que iría al cuarto a atender unos negocios, serian un par de horas por
lo que podía ir a refrescarme al mar si lo deseaba, el volvió a la habitación y
yo sentí en mis pies desnudos la blanca arena caribeña, y en mi cuerpo varios
pares de ojos siguiéndome.
Regrese a la habitación pasadas casi tres horas, el se
encontraba arreglándose, -Que bueno que llegaste Lilien, báñate y arréglate, usa
algo mas ejecutivo, más elegante, pero ya sabes, sexy-, me dijo apenas entre a
la habitación sin voltear a verme, obedecí de inmediato, pasada una hora, ya
estábamos a bordo de un taxi que nos llevaría a nuestro destino, el en un
elegante y fresco traje color verde, muy tenue, camisa amarillo pálido y una
corbata azul, por mi parte yo iba vestida con una minifalda naranja muy corta,
una blusa blanca con estampados de colores, sin mangas y cuello redondo de licra
muy apretada, zapatillas blancas, cabello suelto, tanga de color blanco y sin
bra, como empezaba a hacérseme costumbre.
Llegamos a un elegante y moderno edificio de oficinas,
subimos hasta el séptimo piso donde nos esperaban un hombre estadounidense
supongo, llamado Dan Arrow de más o menos la edad de mi cliente, con su guapa
secretaria, una chica de Puerto Rico tal vez, muy morena, de cabello negro corto
y ensortijado, senos pequeños, cadera ancha, voluminoso trasero y un buen par de
piernas, llamada Ileana, el vestía un traje gris claro y ella un ceñido
minivestido color rojo.
Ellos se saludaron en ingles y luego a nosotras en español,
el extranjero era dueño de varias bodegas y tiendas comerciales, mi cliente le
vendería una gran lote de sus productos para su venta en USA, nos sentamos en un
escritorio rectangular de generosas dimensiones, y finos acabados, ambos sacaron
sus laptops, verificaron costos, cantidades, descuentos, etc., todo esto en
Ingles mientras Ileana y yo permanecíamos en silencio, sin hacer ni decir nada,
por la expresión de su rostro deduje que aquella chica no entendía nada de lo
que ellos decían, pues no hablaba ingles, pasaron los minutos y llego el punto
central de la discusión, la cosa se puso álgida y no llegaban a ningún acuerdo,
mi cliente pidió un receso de 45 minutos para pensar mejor las cosas y
replantear estrategias.
Mi cliente me indico que lo siguiera y nos fuimos a otra
oficina, se notaba nervioso y preocupado, cerro las persianas y prendió la luz
de aquella oficina una vez que entramos, cerró la puerta y se sentó detrás de un
enorme escritorio, -necesito tu ayuda para calmarme y pensar mejor Lilien-, me
dijo mientras sacaba su miembro flácido de su bragueta y me hacía señas para que
me hincara, esto me tomo por sorpresa, no había imaginado algo así, tarde unos
segundos en agacharme, la situación era muy excitante, me encantaba la idea de
tener sexo oral en la oficina, tome su verga entre mis manos, lo lleve a mis
labios y procedí a mamársela.
Me fascinaba como crecía aquel moustro en mi boca, como se
hinchaba de sangre, como vibraba de placer con las caricias que le daba, me
encantaba lamerlo como un gran caramelo, sentir su dureza con mi tersa y húmeda
lengua, besar y mordisquear su capullo, exprimirle los huevos y apretar duro el
cuerpo de su miembro, era una puta feliz, una gatita ronronera, una vez que su
falo alcanzo su imponente tamaño y como él estaba sentado, me dedique a
autofollarme la boca, me comía , chupaba y salía de mis labios su verga, subía y
bajaba lo mas que podía, llevábamos más de media hora, cuando la asistente del
norteamericano entro a nuestra oficina, la oía hablar justo cuando tenía aquella
gran verga hasta el fondo de mi garganta, -Disculpe señor, mi jefe desea hacerle
saber que está listo en cuanto usted decida reanudar la junta-, -En un momento
me reúno con él, gracias-, dijo mi cliente con voz entrecortada y jadeos, -Muy
bien le esperamos, hasta luego- dijo ella y salió.
Todo ese tiempo no pare de mamársela, estaba muy cachonda, me
excitaba muchísimo la situación, a pesar de que estaba debajo del escritorio y
no podían verme, en cuatro patas como la perra que era, lamiendo mi hueso,
esperando pacientemente por mi lechita, sujete su pene con ambas manos y
succione con fuerza su capullo, el no resistió mas y por cuarta vez eyaculo en
mi boca, mientras lo observaba gemir en silencio, el contemplo mi mirada y mi
sonrisa de satisfacción al tomarme su semen, acto seguido se levanto, se subió
la bragueta y salió de la oficina al mismo tiempo que me decía, -No te tardes
Lilien, te necesito en la otra oficina a la brevedad-, no conteste pues limpiaba
mi boca y mejilla de los rastros de su descarga
Entre a la sala de juntas 10 minutos después que mi cliente
lo había hecho, Ileana me miraba pícaramente, mientras ellos continuaban sus
negociaciones, pero esta vez las cosas fluían mejor, no había tensión en el
ambiente y estaban próximos a llegar a un buen acuerdo, lo que finalmente
sucedió, faltaban algunos datos y traspasos bancarios electrónicos, pero la
laptop del estadounidense perdió la conexión, y de nuevo todo estaba encallado,
el rápidamente llamo a su personal, pero le informaron que el encargado de
sistemas estaba en Chetumal y que no regresaría hasta pasado mañana, furioso
regreso hasta donde estábamos y le explico la situación a mi cliente quien se
mostro molesto con los contratiempos, decidí actuar, en ingles hable con ellos y
les pedí si podía revisar la Laptop para tratar de arreglarla, Dan el extranjero
acepto de inmediato, mientras mi cliente me miraba entre receloso y sorprendido,
no sospechaba que hablara ingles y no creía que pudiera solucionar el problema.
Restablecí la comunicación a la brevedad, repare algunos
vínculos cruzados y el trato pudo completarse, mi cliente estaba asombrado al
descubrir mis nuevas aptitudes, orgulloso y feliz diría yo, salimos finalmente
de ahí, no sin antes quedar en volver a vernos muy pronto, pero esta vez sin
negocios de por medio, tomados de la mano ya afuera nos dirigimos a la plaza que
se encontraba enfrente y el señor rento un auto para regresar a nuestro hotel,
una vez dentro del mismo me comento, -Wow, sé que no eres una Escort cualquiera,
vulgar o barata, lo que no sabía es que tuvieras formación universitaria Lilien,
ni que hablaras ingles, estuviste brillante allá adentro, y aún mejor por lo de
la oficina de al lado y la otra noche, felicidades-, me soltó mientras conducía
sin voltear a verme, -Gracias señor, me da mucho gusto serle de utilidad-
respondí dichosa y con el ánimo por los cielos.
El resto de la tarde se nos fue viendo una película en el
cine, luego en la noche me llevo a cenar al restaurante de moda, da ahí
continuamos caminando y visitando varios bares, disfrutando de la cálida noche
caribeña, finalmente regresamos a nuestra habitación a la 3 de la madrugada, el
estaba cansado y se dispuso a dormir, yo no tenia sueños, y la verdad estaba
esperando un poco mas de acción antes de acostarnos, pero la noche transcurrió
de lo más tranquila.
Me levante a las 9 de la mañana a orinar, el seguía
profundamente dormido, decidí salir a refrescarme en el mar, estaba algo molesta
y aburrida, le estaba tomando mucho cariño a ese hombre y el no se decidía a
cogerme, me puse un bikini turquesa sin hacer ruido y me dirigí al precioso mar
de Cancún, a esa hora no había mucha gente nadando en el mar, pocos turistas y
varios caballeros que me siguieron al cruzar la alberca por lo atrevido de mi
bikini, me gustaba que me desnudaran con la mirada, que me desearan, de entre
todos mis nuevos admiradores ocasionales sobresalía un tipo de piel muy clara y
pelón, pero de buen cuerpo, por la lejanía no podía ver su rostro, quien sentado
desde una palmera no dejaba de tomarme fotos, al rato de un par de horas, el
saltar entre las olas y el agua salada me había regresado la paz y la
tranquilidad, decidí regresar al lugar sombreado y fresco que había apartado con
una toalla para refrescarme un poco, antes de poder sentarme un hombre de unos
40 años me intercepto, de facciones finas, muy blanco, sin cabello y de
expresivos ojos azules, calificaba de guapo, mediría 1.80 cm de estatura y de
cuerpo musculoso, con marcado acento ruso o de Europa del Este me dijo en
ingles, -Buenos días señorita, discúlpeme, no pude dejar de admirarla, es usted
muy hermosa, me preguntaba si me permitiría tomarle algunas fotografías, soy
fotógrafo profesional y dueño de una agencia de modelos, por favor-, termino de
decirme con aprensión.
-Buenas días señor, Lilien Ávila-, le respondí, - Muy apenado
me contesto, -Perdón de nuevo, que torpe soy, no me he presentado, me llamo
Zenza Mitrous, mil disculpas-, -Mucho gusto- le respondí mientras le tendía la
mano, -Por su nombre y su acento diría que es Ruso o de los Balcanes-,
-Correcto, nació en Budapest-, -Ok, mi nuevo amigo es un fotógrafo húngaro, ¿De
qué tipo de fotos se refiere?- le pregunte divertida, era una situación extraña
pero con cierto encanto y morbo, -Eh, ah sí, nada extraño, así con su bikini con
ese magnífico mar como fondo, en distintas poses, si no le molesta- me dijo algo
apenado y muy seriamente, me quede en silencio unos minutos, pero finalmente le
respondí, -Ok, por qué no, nunca he hecho esto antes, será divertido- mientras
me levantaba, luego muy divertida le pose coqueta, sexy y seductora de distintos
ángulos, no sentía inhibición alguna, Zenza me había caído bien desde el
principio.
Al cabo de unas 30-40 fotos un empleado del hotel le informo
que tenía una llamada de Europa, me pidió que lo esperara y regreso al hotel,
mientras yo tome mis cosas y regrese a la habitación, mi cliente habría
despertado y me estaría buscando quizá, lo encontré despierto, pero aun en la
cama, -Buenas tardes señor, Salí un rato a nadar, espero no le haya molestado,
no quise despertarlo para avisarle- me apresure a comentar, -Esta bien Lilien,
no te preocupes, llama al room service y pídenos algo para desayunar o comer, no
quiero salir de la habitación por el momento, -Inmediatamente señor- respondí y
me di prisa para cumplir sus deseos, mientras comíamos le comente, -Mientras
nadaba señor, vi un paseo en lancha que termina yendo a snorkear al mar y de
regreso, se ve muy divertido, que podríamos hacer el día de hoy, también
podríamos ir a conocer isla de Mujeres el día de mañana si es que no tiene
compromisos que cumplir, o visitar Xcaret o las ruinas de Chichen Itza, bueno
solo son sugerencias, como siempre usted manda señor-, concluí, esperando que
mis palabras no le causaran enfado, sin embargo afablemente me respondió, -Mi
pobre Lilien, te dije un viaje de placer y negocios y hasta ahora han sido más
negocios, mira en la tarde saldré a ver a Dan para finiquitar unos asuntos,
mañana estaré con otros clientes, descuida no son tan importantes, no es
necesario que me acompañes, si te apetece puedes hacer esos tours tu sola, no
hay problema, confió en ti-.
-¿De verdad puedo señor?- comente asombrada, -Por supuesto
Lilien, te has portado muy bien- respondió mientras me extendía unos billetes,
-Eso te alcanzara para que pagues y para tus gastos-, -¡Mil gracias señor!-, le
conteste eufórica mientras tomaba el dinero, quería lanzarme a sus brazos y
besarlo, pero sabía que él no era muy efusivo y que no era mucho de ese tipo de
demostraciones de cariño, así que me abstuve y finalmente terminamos de comer,
me cambie de bikini, me puse uno blanco con un sexy corazón rojo en la nalga
derecha, y un short y un top del mismo color para cubrirme y dándole de nuevo
las gracias baje para apartar mi lugar en ambos tours.
En el lobby cuando me decidía por una agencia de viajes, me
encontré a Zenza de nuevo, quien muy apenado no paraba de pedir disculpas, por
haberse retirado, le dije que estaba bien, que entendía y le comente mis planes,
pues aunque estaba feliz no era de mi completo agrado salir de excursión sola,
me pregunto si podía unirse a mis excursiones, le respondí que sí, que no había
ningún problema y gustoso me acompaño a reservar nuestros boletos.
Decidimos tomar el jungle Tour (El de la lancha) y al otro
día a Chichen, luego pago los boletos de ambos, de nada sirvieron mis protestas,
dijo que era lo menos que podía hacer por haber terminado la sesión de fotos de
forma tan abrupta, así que ya no insistí mas en pagar mi parte, después subió a
su cuarto por una cámara a prueba de agua, mientras yo le esperaba en el Lobby,
dado que el primer tour seria en una hora y había que ir a la marina caminando.
Llegamos puntuales y recibimos las instrucciones, acordamos
que el manejaría la lancha de ida y yo de regreso, me quite el short y el top, y
el aprovecho para tomarme nuevas fotos, nos pusimos el chaleco, abordamos la
lancha y a disfrutar de la laguna y los manglares hasta llegar al mar, en la
zona de Arrecifes de coral nos dejaron snorkear durante 45 minutos, con su
cámara submarina tomo muchas fotos de los peces, el coral y una que otra de mi
nadando, el tipo era simpático, me hacia reír y me inspiraba confianza.
Disfrute mucho el manejo de regreso a la marina, sin saberlo
fue más largo que el de ida, la velocidad y sentir la briza fresca era
delicioso, caminamos tranquilamente de regreso al hotel, ya sabía que mi cliente
no llegaría hasta el anochecer y no tenía otra cosa que hacer, al llegar al
mismo, Zenza me pregunto si quería ir a la alberca un rato y disfrutar del
atardecer, le respondí que sí, pero que me diera unos 45 minutos para subir al
cuarto y darme un baño para quitarme el agua salada del cuerpo, así que
acordamos vernos en una hora en la salida a las albercas.
Me bañe, me puse crema bronceadora y para mi tercer cambio
del día, me enfunde un bikini rojo muy atrevido y chiquito, luego un vestido
playero rosa mexicano que me cubriera, unos lentes oscuros y baje a la alberca,
Zenza ya estaba esperándome, atravesamos las albercas y nos dirigimos al mar,
era una tarde muy agradable y todavía muy calurosa, decidimos poner nuestras
cosas en dos sillas de playa bajo una enorme palmera que nos brindaba una
esplendida sombra, antes de entrar al mar decidí sentarme un rato y admirar el
paisaje, el hizo lo mismo.
Estuvimos sentados un rato sin decir nada, yo embelesada de
la majestuosidad del mar, del ritmo cadencioso de las olas, de sentir en mi piel
la brisa marina, el se levanto al cabo de 15 minutos con su cámara en mano (este
tipo nunca soltaba sus cámaras) me pregunto educada y respetuosamente si podía
tomarme más fotos, con una sonora carcajada le dije que sí, pero que me indicara
como pues él era todo un experto y yo una neófita en eso.
Al rato de varias fotos vestida, decidí quitarme el vestido y
los lentes, el se dio vuelo fotografiándome un rato más, alabando mi cuerpo y
aprobando mi sexy bikini, pero sobre todo felicitándome por mi gran actitud,
disposición y espontaneidad a la hora de posar, luego nadamos un rato en el mar,
salimos nos quitamos de nuevo la sal y entramos a la alberca, pedimos varios
cocteles y vimos al atardecer, quiso saber más de mi, le dije que venía
acompañada, que vivía en la capital del País (mentí), que tenía un trabajo
estable y un buen sueldo fijo, así como mi casa y automóvil propios.
-Déjame felicitarte de nuevo por tu forma de ser y de posar,
eres natural, muy sexy y fotogénica, y mil gracias por permitirme tomarte las
fotos y por dejarme pasar un tiempo contigo-, me respondió, para luego
continuar, -Como has sido una persona abierta, franca y honesta permíteme
contarte un poco mas de mi, como te dije soy fotógrafo, productor, a veces
guionista y director, así como dueño de dos agencias de modelos en Europa del
este, una en Praga y la más grande e importante en Budapest, espero no te
asustes ni te vayas a enfadar conmigo con lo que sigue, mis modelos, fotos y
producciones son enfocadas al entretenimiento para adultos, ya sabes porno
softcore y hardcore, no es por vanagloriarme pero he descubierto a varias de las
pornstar más famosas de hoy en día, logrando colocarlas en la cima, cobrando
magníficos sueldos y saliendo en los mejores sitios porno de internet-.
Yo lo escuchaba muy atenta, sin enfadarme por aquella
declaración, viendo mi interés prosiguió, -Desde que te vi la primera vez pensé
que tu tenias mucho potencial y talento, aparte de ser muy bella y tener un
cuerpo de escándalo, no quise desaprovechar la ocasión y me anime a hablarte y
pedirte unas fotos, luego tu forma de posar, tu espontaneidad, tu coquetería, tu
sex appeal y tu seguridad me convencieron, y créeme que esto no se lo digo a
cualquiera, si fueras a una de mis oficinas verías que hay colas para hacer
casting y la mayoría de las chicas que se presentan son rechazadas, lo que
quiero decirte es que te veo mucho futuro, mucho éxito en este medio si decides
convertirte en una pornstar, me encantaría ser tu manager y tu representante, si
te animas no hay necesidad de casting, te contrataría de inmediato y te apoyaría
con todo de inmediato, dime, ¿Qué opinas al respecto?-.
Me había tomado por sorpresa, pero me rehíce de inmediato y
le respondí, lo más tranquila, ecuánime y segura de mi, -¡Wow! Zenza, no sé qué
decir, de verdad ¡Wow!, sabes, ese es el sueño dorado de muchas mujeres, además
tan lindos comentarios me hacen sonrojar, me encantaría decirte que acepto, pero
por el momento no entra en mis planes, tengo varios compromisos y objetivos que
cumplir, nunca hay que decir nunca, y quizá a futuro me anime y te contacte-
termine de hablar, mientras le dedicaba una dulce mirada y una sonrisa abierta y
cordial.
-Ok, entiendo, quizá he sido muy prematuro, necesitaras
tiempo para pensarlo, arreglar tus cosas, en fin, te agradezco que lo hayas
tomado tan bien y tan tranquila, que no te hayas enfadado conmigo y bueno, la
esperanza muere al último- , decía mientras me extendía varias tarjetas, -Son
mis tarjetas de las oficinas de Praga o de Budapest, viene la dirección de las
mismas, los teléfonos, los números de Fax, también te entrego las mías
personales, con mi numero de celular privado, teléfono de oficina directo y de
la casa, mis correos electrónicos, así mismo viene la dirección de los sitios
web que tengo, cuando tengas un tiempo chécalos-.
-Ten por seguro que lo hare, es un honor que te hayas fijado
en mí y me consideres-, respondí y le di mi correo electrónico, -Es más fácil
que me contactes por esta vía que por teléfono-, le dije, -Cuando regrese a
Europa, no dudare en pasar a visitarte y saludarte-, -Cuando quieras, siempre
serás bienvenida, muestras una de mis tarjetas y te dejaran pasar de inmediato,
de preferencia estoy casi siempre en Budapest-, continuamos charlando mientras
cenábamos en el restaurante japonés del hotel, esta vez pague yo en
agradecimiento a todos sus detalles, luego nos fuimos a dormir pues el tour del
día siguiente empezaría muy temprano, pasarían por nosotros al hotel a las 7 de
la mañana, nos despedimos con un beso en la mejilla y volví a la habitación; una
vez adentro, me duche y me puse una lencería transparente muy provocativa para
esperar a mi cliente.
Continuara…Parte 1/2