Esto sucedió un día en el que fui a visitar a un amigo, el
día estaba bonito, ideal para salir a hacer algo, así que timbre en su casa.
Después de un rato largo, me abrió la mama de mi amigo, la
salude y le pregunte si él estaba, me dijo que había salido y que se demoraba,
yo pensé que tenía mala suerte, cuando me fije cuidadosamente en ella.
Estaba vistiendo una blusita blanca, que dejaba apreciar sus
grandes senos, un poco caídos, pero con sus pezones provocativamente duros, su
pelo castaño estaba un poco desordenado, tal vez estaba haciendo oficio, era lo
más seguro pues había salido algo agitada, pero lo que más me excito fue su
faldita, una falda azul como de terciopelo, muy corta, que dejaba ver unas
piernas largas y torneadas, que terminaban en sandalias.
Su cara no es que fuera muy bonita, ya con algunas arrugas
debajo de sus pómulos y alrededor de los ojos, por lo menos tendría unos 35 años
más que yo, pero ya me había dejado con una erección considerable.
Ella noto que no me iba, y me pregunto si tenía el teléfono
de su hijo, a lo que respondí que no, entonces me hizo seguir a la casa, y
entrar a un cuarto, cuando la seguí, note que su culo hacia que la faldita
dibujara un par de pliegues en el centro, cosa que me calentó mas, en el cuarto
tomo un pedazo de papel pequeño y anoto el número, yo me quede haciendo tiempo,
viendo el papel y de reojo las piernas de la señora, luego, como no vi mas
disculpa, me dispuse a irme de la casa, totalmente iniciado, sabiendo que eso
acabaría en una paja.
Saliendo del cuarto al lado izquierdo quedaba el baño, así
que le pregunte a la señora si me permitía usarlo, ella asintió, y yo me metí.
Me quede pensando en si lo hacía de una vez allí o esperaba a
llegar a mi casa, cuando note un objeto que estaba en el lavamanos, estaba
mojado completamente, era un consolador color naranja.
Ella se estaba masturbando en el momento que yo timbre, no
había salido agitada, sino excitada, me pregunte si todavía lo estaba.
Salí rápidamente del baño, ella estaba algo nerviosa al lado
de la puerta, seguramente estaría asustada por haber olvidado esconder su
juguete, me miraba suspicaz, yo hice como que no había visto nada, cuando ella
dijo: "así que ya tienes que irte", yo respondí: "si, no tengo nada más que
hacer esta tarde"
- "yo estoy sola en la casa hoy, mi marido no llega hasta la
noche, y Pablo (su hijo) seguro se demora"
Eso me sonó como una propuesta, sabiendo como estábamos de
calientes dije: "tal vez podría ayudarla con lo que estaba haciendo… ya sabe, el
oficio y eso"
Ella lo entendió perfectamente, porque me tomo la mano y me
dijo que fuera a "ayudarle" al segundo piso.
Cuando llegamos a su dormitorio, ella me sentó en su cama y
me desabrocho el pantalón, saco mi pene erecto al máximo y se lo metió a la boca
en un solo movimiento, lo saboreo, lo chupo y lo rodeo con su lengua experta,
casi me hace venir, yo; tímidamente al principio; acaricie sus tetas por encima
de la blusa, luego se la quite, viendo que no tenia bra, estaba lista para todo.
Acabo de mamármelo, y me empujo para que me acostara,
suavemente se poso sobre mí, y se metió mi pene en su húmeda vagina, tampoco
tenia pantys, definitivamente quería sexo ese día.
Ella saltaba y sus senos también lo hacían, yo la acariciaba
todo, sobretodo su culo a través de la falda de terciopelo, se sentía tan rico,
ella gemía ruidosamente y yo más me calentaba, decía que tenía ganas de una
polla bien grande y que yo había llegado apenas, yo estaba callado, no las
creía, y simplemente empujaba al ritmo de sus caderas.
Ella me dijo que si sabia del sexo anal, y yo le dije
tímidamente que no mucho, cosa que no era cierta después de tanto porno en
internet, la mama de mi amigo me explico a grandes rasgos, con un par de
detalles que en verdad no conocía, luego se dio la vuelta y se doblo subiendo el
culo, haciendo que la faldita subiera y dejara ver su ano, notoriamente
desvirgado con anterioridad, pero a mí eso me importo poco, simplemente la tome
de la cadera y se lo metí.
El gritillo de dolor que soltó me puso a mil, ahí empecé a
bombearle lo que le gustaba, ella haciendo excitantes sonidos en cada embestida,
le di suave al principio, pero en un momento me dio un frenesí que tuve que
calmar hundiéndoselo lo más rápido que podía.
Generalmente mi pene suelta mucho lubricante, pero a veces ni
así podía mantenerme al ritmo de mi veterana amante, por eso tenía que metérselo
de vez en cuando en su chocha mojada para poder seguir disfrutando ese
monumental culo.
Después de un rato sentí que me venía, y ella me insto a que
acabara dentro de su ano, así que empuje lo más profundo que pude y me derrame
como nunca, sentí la corrida más grande que nunca había tenido.
Me derrumbe sobre ella, a lo que me dijo que no descansara
mucho, que me tenía que ir cuanto antes.
Por un segundo me hizo sentir como "bueno ya lárguese" pero
considerando lo que disfrute, me di cuenta que era mejor que sí me largara, si
mi amigo o su padre llegaban, lo más seguro es que me rompieran la cara o peor,
así que simplemente dije "hasta luego doña Miriam, y gracias".
-"el placer fue mío, vuelve cuando puedas"
-"si señora, así lo hare"
Salí rápidamente de la casa, lo que hice ese día después de
lo ocurrido no lo recuerdo muy bien, quede extasiado con el culo de la madre de
mi amigo, y distraído hasta la noche, donde fantasee con mi aventura, solo
espero que algún día se vuelva a presentar la oportunidad de follarme a la
señora Miriam.