De paseo en Barca..
Hola; aquí estoy de nuevo: Mi nombre es Carlos, tengo 52 años
y mi mujer Carmen, 48. Sin ser ni presumido ni presuntuoso, puedo deciros
modestamente que somos una pareja atractiva. Mi mujer es de las que hacen volver
la vista, es por eso que yo disfruto muchísimo cuando veo que los hombres y
también las mujeres la devoran con los ojos.
Habíamos quedado con una pareja de Madrid. Fernando y Gloria,
los conocimos la noche anterior en un Púb., tomando copas. Ellos son más jóvenes
que nosotros, de 35 y 33.
Ella es muy atractiva. Generosa de pecho y una formas de
piernas y caderas que te marean. El, un poco musculado sin exageración y muy
simpático. No conocían Castellón y nos dispusimos a ser sus Cicerones.
Por la mañana quedamos para dar un paseo en nuestra Zodiac.
Los recogimos temprano en el hotel y nos encaminamos al puerto deportivo.
Fuimos bordeando la costa para enseñarles la cantidad de
calas espectaculares que tenemos. En casi todas, por no decir la mayoría, la
gente esta desnuda. De hecho tenemos uno de los paraísos del nudismo nacional.
Las mujeres iban tumbadas en la parte delantera tomando el
Sol. No hay nada mas erótico que una mujer completamente untada en aceite
brillándole la piel por el sol, la tela del bikini húmeda, pegada, marcando sus
formas y la tira del tanga metiéndose provocativamente entre las nalgas. Así
estaban las dos tumbadas, mientras que nosotros de pie en la cabina, las
mirábamos y comentábamos lo buenas que estaban las dos.
Después de navegar un rato echamos el ancla.
- ¿Queréis tomar algo? Les dije a las chicas.
- Yo no, ¿y tu Gloria?
- Negó con la cabeza.
Carmen estaba aplicándole bronceador por delante. Deslizaba
las manos arriba y abajo hasta rozar las tetas e introducirse un poco dentro del
tanga hasta casi tocar su clítoris. Gloria abría las piernas como invitando a
seguir la exploración. Carmen haciéndome una seña disimuladamente, levanto el
lateral del Tanga como si estuviera colocándoselo y así mostrarme fugazmente su
coño enteramente depilado, excepto una pequeña línea de pelos en el centro del
pubis. Fernando, si se dio cuenta, no dijo nada.
Nos sacamos unas cervezas de la nevera, mientras que
conversábamos.
-Oye Carlos, por aquí no hay ninguna playa nudista.
-Si, pero a Carmen no le gusta ir, prefiere desnudarse en el
barco. Pero si hay gente, depende con quien, así hace.
-Que lastima, me hubiera gustado probar eso del nudismo,
nosotros nunca lo hemos hecho. Aparte de que no estaría nada mal ver a tu mujer
desnuda. ¿No te molesta que te lo diga, verdad?
- No, ¡que va! Es mas, me halaga.
- Tampoco estaría mal ver a la tuya, esas tetas tiene que ser
las hostia sin ataduras, por no decir del culo. Y tu mujer, ¿es partidaria del
nudismo?
- Como te he dicho, nunca lo hemos hecho, es nuestro primer
veraneo en la costa. Lo teniamos en mente. Pero no lo hemos hecho nunca.
Carmen estaba aplicándole protector solar a Gloria por la
espalda, le pasaba le mano por las piernas hasta llegar al culo. Con las
refriegas se le habrían los glúteos y e ese momento breve, se le insinuaba la
aureola marrón del ano. El coño al tener el tanga tirante, marcaba perfectamente
su raja.
A mi eso me estaba excitando y empecé tener una erección, que
intentaba disimular aproximándome al timón.
- Os apetece hacer sky acuático.
- Lo podemos intentar, pero no lo hemos hecho nunca. Gloria.
¿Quieres hacer Sky?
- Vale, así de paso me doy un chapuzón.
Se puso de pie estirando los brazos y casi se le asoma el
coño de pequeño que era el Tanga que llevaba.
- ¿Podéis recoger el ancla para sepáranos un poco de la zona
de bañistas?
Carmen se tumbo sobre el balón de la Zodiac para coger la
cuerda del ancla. Su culo se quedo provocativamente hacia afuera mientras que
descolgaba un poco el cuerpo por fuera del balón. La tela del tanga se tenso y
se introdujo entre los labios del coño dejándolo casi por entero al descubierto.
- No querías ver a mi mujer desnuda, le dije en voz baja.
Ahí tienes un aperitivo.
- ¡Joder, quien fuera Tanga!
Carmen no se había dado cuenta y seguía intentando izar el
ancla, que se resistía a liberarse.
- Fernando te importa echarle una mano.
Fernando con una tremenda erección que se notaba
perfectamente a través del minúsculo bañador, se aproximo y poniendo una rodilla
a cada lado de ella, agarro la cuerda por encima y dio un fuerte tirón. El ancla
no cedió y la proa de la barca descendió hundiéndose un poco en el agua. Entro
un poco de agua en el suelo. Esto hizo que Fernando resbalara y sin querer, cayó
encima de Carmen aprisionándola contra el balón. Su pene estaba situado en medio
de las nalgas y asomaba un poco por encima del pequeño bañador.
- Disculpa; dijo. Y fue a levantarse.
Carmen le miro de reojo. Había notado perfectamente la poya
irradiando calor en medio de su culo.
- No pasa nada. Estoy acostumbrada a que me hagan eso
continuamente en el autobús. ¿Verdad Fernando?
- Es cierto. Le gusta provocar a los tíos cuando va en
autobús. Se pone faldas cortas sin nada debajo.
Primero se sienta para mostrarle a alguno disimuladamente que
va sin bragas. Y cuando lo ha cazado se pone en pie como si fuera a bajarse y le
deja que se aproxime.
Yo muchas veces me siento y observo como les hace sudar.
Sobre todo si son algo mayores. Me encanta ver como coloca su culo para que el
tío le ponga el paquete bien centrado. Cuando lo tiene así, empieza a moverse y
a mas de uno, a conseguido hacerle que se corra en los pantalones. Hasta alguna
vez se han sacado el miembro para intentar metérselo. Después nosotros
recordándolo echamos unos polvos de película.
- Y han conseguido metérselo alguna vez. Fernando seguía
en la misma posición. El prepucio empezaba a brillarle mojado por el líquido
preseminal. Y dejando claro su grado de excitación.
-Si un par de veces. Una con un chico de unos 18, que por
cierto iba con su novia, y la otra ni se entero. Y otra con un señor maduro en
el nocturno. Cuando vio que nos quedamos solos en el autobús. Se saco la poya
sin tapujos, se hecho un escupitajo en la mano y levantadote la falda, se la
restregó por el coño y delante mía (no sabia que yo era su marido). Se la
ensarto de un golpe. Fue un polvo salvaje y rápido. Cuando se retiro para
guardarse la poya en el pantalón. A carmen le resbalaban chorros de esperma por
las piernas para abajo.
Fue la corrida más abundante que me han dado
nunca..Dijo Carmen.
Fernando se dejo caer encima de ella. Entonces no voy a ser
menos que ellos, ¿no? Se meneo un poco para colocarse de manera que la poya
presionara directamente encima de su coño a través del tanga. Agarro de nuevo la
cuerda y empezó a tirar ayudado por Carmen.
Ella notaba como el glande de Fernando presionaba en medio de
sus nalgas abriéndose paso hasta el coño. Poya y coño se encontraban en un roce
continuo mientras que Fernando seguía tirando de la cuerda.
Yo desatendiéndome de ellos apropósito, coji dos gafas de
bucear y dándole una a Gloria le dije.
- Echemos un vistazo haber si conseguimos liberar el ancla.
Gloria cojio las gafas mientras miraba como poya y coño se
frotaban entre si con el movimiento de la barca. Y sin que ninguno de los dos
hiciera nada para cambiar la posición.
-Vamos dejemos a este par de inútiles. Demostrémosles de que
somos capaces. Me dijo mientras que se tiraba al agua.
Sin darme apenas tiempo, se agarro a la cuerda del ancla y
con la fuerza de sus brazos empezó a descender.
Iba detrás de ella. La vista era impresionante, su cuerpo
iluminado por los rayos que penetraban en el agua, atraían mi mirada como un
imán. El tanga completamente transparente al mojarse, me dejaba ver la forma de
su pubis y los labios de su coño. Las tetas aumentadas por el efecto lupa del
agua, eran impresionantes. Debido al agua que estaba fría, tenia los pezones
completamente tiesos hasta casi taladrar el sujetador. Ella como sabiendo que la
estaba mirando paro un momento el descenso y aparto el tanga, dejándome ver
completamente su coño, a la vez que se sacaba también las tetas. Acto seguido
agarro de nuevo la cuerda y siguió bajando.
Arriba mientras que nosotros seguíamos descendiendo. Fernando
al no sentirse presionado por nuestra presencia, con un dedo aparto la tela del
tanga y apretó en medio de las nalgas empujando. El miembro se abrió paso entre
los labios del coño para introducirse por completo. Al notarlo, Carmen, apoyo la
cabeza en el balón, mientras que retraía un poco el culo facilitando la
penetración. Fernando le mordía en la nuca mientras que iniciaba un mete saca.
Soltando el ancla se incorporo y poniendo las manos en culo hacia que los
glúteos se abrieran dejando ver como la poya entraba y salía del coño de Carmen.
- Tu marido sabe que me estuviste enseñando todo el coño
anoche en el Púb. con esa mini que llevabas.
- Claro, me lo pidió él. ¿Y tú sabes que tu mujer cuando me
descubrió haciéndolo, hizo lo mismo con Carlos?
- ¡No me digas! Y yo disimulando todo el rato para que no me
pillara Carlos. Seréis zorras.
Nosotros tras liberar el ancla habíamos subido para
encontrarnos con la escena. Yo me encontraba agarrado a una de las cuerdas del
balón mirando a los ojos a mi esposa, que sin apartarlos de mí, emitía gemidos a
cada empujón que le daba Fernando.
-¿Te folla bien? Como es. ¿Grande? Le pregunte.
Entornaba los ojos, concentrada en el placer que le estaba
produciendo esa enorme poya que tenia en su interior.
- Si es más grande que la tuya y me llena por completo. Me
decía entre suspiros mientras que el miembro la penetraba una y otra vez y ella
lo atrapa con su coño haciendo presión.
Gloria situándose a mi espalda. Se hundió un poco para con
las dos manos sacarme el bañador, lo soltó dejando que se sumergiera. Se agarro
a mis hombros con una mano a la vez que con las piernas me abrazaba la cintura.
La otra mano que tenia libre se apodero de mi miembro para empezar a masturbarme
despacio, y poco a poco ir acelerando el ritmo. Mi pene tenía una erección que
casi me dolía.
Mordiéndome el lóbulo de la oreja me decía.
- Desde que te vi. como me mirabas sin bragas, me dije que
tenía que follarte.
- Y yo a ti, no parabas de provocarme cada vez que cruzabas
las piernas y ver que te habías quitado el tanga cuando volviste de los
servicios.
- Pero no te diste cuenta que tu mujer estaba haciendo lo
mismo con mi marido. Nos pusimos las dos de acuerdo para calentaros.
-Si, se lo pedí yo. Me dijo que cuando la saco a bailar le
había metido la mano por la cinturilla de la falda hasta llegar a su coño
desnudo. Y que le estuvo introduciendo los dedos todo el rato que duro el baile.
Todo esto me lo dijo mientras que me follaba, seguramente pensado en él.
Se soltó y sumergiéndose se metió en medio de mis brazos que
seguían agarrados a la cuerda del balón. Volvió a ceñirme la cintura con las
piernas a la vez que con la mano dirigía mi poya hacia su coño.
- Follame, rómpeme en dos con tu poya.
Me apretaba contra si notando la turgencia de sus senos.
Flexionando un poco los brazos y aguantándola con las piernas, la ice para poner
sus tetas a la altura de mi cara y poder chuparle los pezones.
Soltándome de una mano le tocaba el culo recorriéndolo hasta
tocar mi pene e introducirle un dedo sintiendo como entraba y salía de su coño.
Tras unos minutos, nos corrimos salvajemente. Deshicimos nuestro abrazo y Gloria
agarrándose a la cuerda tiro hacia arriba para izarse y salir del agua. Le
costaba y se quedaba a medio camino. Yo aprovechaba para introducir mi cara
entre sus nalgas chuparle el coño, pasarle la legua en introducírsela en el
interior de su vagina. Saboreaba nuestros jugos y el aroma que desprendía a
hembra en celo.
Por fin tras un empujón mió en el culo, callo dentro de la
barca.
Fernando seguía bombeando encima de Carmen.
Gloria incorporándose metió la cabeza en medio de los dos,
les pasaba la lengua limpiándole la poya de los jugos de ella. Cojiendola la
saco se la introdujo en la boca tragándosela todo lo que podía, para luego
volver a introducirla en Carmen. Yo aproveche y atacando a Gloria por detrás le
ensalive el ano. Le introduje un dedo, hasta que conseguir dilatarlo un poco
para continuar con dos. Cuando vi que ya lo tenia completamente relajado deje
caer un salivazo en el y apoyando la cabeza del pene empujar hasta poco a poco
introducírsela completamente.
Oímos un ruido de un motor que se aproximaba, Era un yate de
recreo. En la borda iban asomadas tres parejas. Nos habían visto y se
aproximaron buscando no perderse detalle.
Yo me senté en el suelo y agarrando a gloria le apunte el
pene de nuevo al culo y dejándola caer poco a poco se la introduje hasta tocar
con mi pubis sus nalgas. Cogiendo una toalla nos tapamos mientras que el Yate se
aproximaba.
Ni Carmen ni Fernando hicieron por ocultarse, es mas yo creo
que al sentirse observados aceleraron el ritmo para explotar los dos en un
orgasmo en le momento que el Yate pasaba a nuestra altura.
Nos saludaron entre vítores y aplausos. Gloria quitando la
toalla dejo que vieran como la tenia ensartada y cogiendose las tetas se las
meneaba en dirección a ellos.
En ese momento yo levantándola y dejando salir mi pene la
obligue a metérselo en la boca para correrme ante las miradas de los del Yate
que volvieron a aplaudir.
A gloria se le salían chorros de esperma de la boca.......
Sentándose a mi lado, se limpio con la mano mientras que le
daba un palo en el culo a su marido y nos obligaba a todos a decir adiós con la
mano a los del Yate.........