Llevaba una gran temporada sin escribir nada. Ya se sabe,
todos los escritores tienen baches de inspiración…
En mi caso, esto vino dado por varios motivos personales y
laborales que no tengo ganas de mencionar, no merece la pena recordar cosas
dolorosas en este momento.
Pero hoy me ha ocurrido algo que me ha hecho regresar de la
ultratumba. Me ha hecho ver de nuevo esa luz que se ilumina en la cabeza de
alguien cuando tiene algo que decir y ya sabe como hacerlo. Sinceramente, me ha
alegrado el día y me ha inspirado para poder haceros llegar unas palabras de
esta humilde escribiente (como diría mi querida Lucía).
Mi día estaba transcurriendo de manera muy trágica, como los
de los últimos meses. Mucho estrés, muchas responsabilidades, muchos nervios y
un largo etcétera de "cositas". Cada vez veía mas claro el agujero negro de mi
desdicha. Un reguero de mal fario que me perseguía constante en los últimos
meses de mi vida.
Entonces le dije a mi yo interior: "Eh, nena, ¿Por qué no
entras en Todorelatos, y disfrutas de un poco de literatura erótico-festiva?".
Como gran aficionada a la lectura me decidí a hacerlo y dejarme llevar por los
sentimientos de otras mujeres que, como yo, disfrutan de tal acto. Quise dejarme
atrapar por aquellas palabras que tan fervientemente expresan otras personas
para dejar constancia de sus actos y sentimientos para con otros seres a los que
puede que amen, o puede que no. Pero eso es lo de menos. Lo que importa
realmente es verse y sentirse en tales situaciones.
Y fui allí, entre en la sección de lésbicos (es lo mío) para,
como reza el texto del principio ver y sentir a esas "Lesbianas en acción,
estas chicas no paran de disfrutar del placer del sexo". Y vi todos aquellos
sugerentes títulos y a tod@s aquell@s autores como Cerecita, Thought24, Lulita,
Capricha, Mujer, Lyli113 y un largo etcétera de personas que ejercitan su
soberana imaginación y memoria para transportarnos a maravillosos universos
alternativos.
La verdad, para el primer relato de los muchos que tenía
ganas de leer, decidí ir hacia atrás, hacia aquellos en los que lo había dejado.
Después de tantos meses sin entrar en la página, que menos que tratar de ponerme
al día.
Y en eso estaba, cuando uno de los títulos llamó
poderosamente mi atención: "No te quiero querer…". Así que, ¿por que no? Entré y
comencé a leer el susodicho relato.
Empezaba con una pequeña introducción a cerca de la autora,
que, curiosamente, compartía conmigo algunas características físicas: mas o
menos la misma edad, el color del pelo y el color de ojos. Me empezaba a gustar
el cuento…
Y ¡vaya! La historia que contaba era muy fuerte… a una pobre
chica la estaban dejando y ella se reía al principio, lo mismo que me pasó a mi…
¡y también al lado de un río! Que cosas tiene la vida. Fue como volver a vivir
mi propia historia, pero con algunas correcciones de vocabulario: la
protagonista no follaba: cogía.
Claro, como iba a follar, si lo que estaba leyendo era la
historia que había escrito una chica mexicana, y, por lo que tengo entendido (y
corríjanme si me equivoco) allí coger se emplea para referirse al acto sexual.
"Mátame camión", pensé, no me puedo creer que esto mismo le
haya pasado a otra persona, igualito que a mi. Pero ¡si hasta vivía a 47
kilómetros del lugar de la quedada! Jo, no me lo puedo creer. El mismo amor, la
misma pasión, el mismo sufrimiento… ¡Si hasta le dijo lo mismo que le había
dicho yo en su momento a aquella chica que me tenía loca! Que cosas mas
increíbles pasan en el mundo…
La única diferencia entre mi historia y la suya era el final:
"La amaba o al menos eso creía pero realmente no la comprendía como n un
momento me podía decir que no me quería y al otro decirme mil cosas de amor al
oído realmente la amaba pero vamos que esperaba de mi recuerdo que Salí desecha
de su apartamento diciendo que no la volvería a buscar" (Trascripción
textual, autora craci).
No estoy muy segura de lo que quería decir, pero,
posiblemente lo mismo que pensé yo en aquel momento de mi vida.
Fue increíble volver a revivir aquel momento. Fue increíble
volver a sentir todo aquello que un día profesé en mis propias carnes hacía ya
un año. Volví a escuchar en mi cabeza aquella maldita frase: "No te quiero
querer…", así como "Yo no puedo ser solo tu amiga" o aquella otra que decía "Que
adelantas sabiendo mi nombre".
Y me sentí "13" veces confusa y vi "13-El reflejo" en mi
retina dándome toques "Trigonométricos" en la espalda. "Y la vida siguió" hasta
que me di cuenta, "Un sábado más", de que "Eva" estaba con "Zipi y Zape"
pintando un "Lienzo en blanco" el "17 de Mayo" para enviármelo por "La carta"
que leí durante aquellos "Despertares".
Y de mi cuenta de todo… una persona, bajo el seudónimo de
Crazi, publicó nuevamente un cuento que habían escrito estas manos un 29 de Mayo
de 2.007 en esta misma página.
He de reconocer que, al principio me sentí molesta porque
ella misma se adjudicó la autoría del relato. Pero, siendo sinceros, ¿A quién no
le gusta que algo que escribió en un determinado momento, y que supuso algo
importante en su vida, sea reproducido por otra persona, para que pueda llegar a
más lectores?
Y pasé del enfado a otra cosa… que también tiene algo de
enfado, pero no al punto del principio…
Entonces fue cuando vi la luz y me senté en frente del
portátil y me decidí a escribir este pequeño texto. Después de varios meses sin
lograr hacer nada más que dos líneas en mi aturullada cabeza, conseguí, gracias
a un miembro del gran pueblo de Todorelatos.com, poner orden a algo en mi
aturullada cabeza.
Así que, aunque es una putada lo que acabo de hacer por decir
que Craci me ha plagiado, debo darle las gracias por hacerme sonreír de nuevo
frente a estas hojas en blanco, así como por volver a colgar un relato que,
aunque esté mal decirlo, me gusta mucho. También le doy las gracias por haber
escogido uno de mis relatos para hacer tal hazaña, eso quiere decir que le gustó
aunque, "acepto que este no es el mejor de mis relatos", que dijo ella y
yo reafirmo.
Y aquí dejo esto, disculpándome con tod@s l@s lector@s de
este pequeño "manifiesto", y dándole de nuevo las gracias a craci por lo
que ha hecho hoy por mi.
Un bico, Tipp