Hola a todos los lectores, mi nombre es Santiago.
Lo que voy a contarles ahora no fue mi primera vez con un
hombre, pero si mi primer orgasmo anal.
Hace algunos años, junto a mi primo José, con el cual
habíamos tenido relaciones en algunas ocasiones, pero no una tal como la que les
voy a contar.
En fin estábamos paseando por un río cercano a mi casa sin
mencionar el tema sexo, conversando de otros varios temas, cuando llegamos hasta
un puente, en la parte baja del mismo, había inscripciones y dibujos muy
insinuantes de chicos gays que iban a ese lugar a tener relaciones por las
noches. Uno de las frases decía "Me gustan mucho las pijas largas y gruesas,
para chuparlas y guardarlas en mi orto".
Al leer esto, comenzamos a reírnos mientras yo pensaba solo
en la pija de mi primo, cabe destacar que el miembro de Jose era de un tamaño
bastante considerable, fácilmente tenia unos 22 x 6 cm., ese miembro fue hasta
ese momento el unico que había probado en mi vida.
En fin, ya no daba mas, me sentía muy acalorado, demasiado
excitado. Yo lo miraba con disimulo pero notaba en el, el mismo sentimiento, las
mismas ganas. Por encima de su pantalón, podía ver que su enorme pija ya estaba
muy al palo, no sabía como hacer para disimular mis deseos de tenerla en ese
mismo instante dentro mío, mas allá que anteriormente me había cojido, me daba
cierta vergüenza decírselo.
En fin no sabia como hacer hasta que de pronto, sin pensar en
nada, saque mi pija y le dije, que no daba mas y que me iba a hacer una paja, el
me miro y se rió de manera cómplice y picara, cuando de pronto el se acerca y me
dice.
-Porque no me chupas la pija, y luego te masturbas, yo
también tengo muchas ganas y estoy envuelto en llamas.
Sin mediar palabras ni pensarlo dos veces, nos escondemos
detrás de unos arbustos altos y me dispongo a darle una muy buena mamada.
Tenia toda esa pija dura y grande dentro de mi boca, la
sentía vibrar, resbalarse en mi lengua.
En un momento Leandro me deja y se recuenta en el piso boca
arriba, yo sabia lo que quería, era lo que yo estaba buscando, me incline sobre
el en posición 69 y retome mi trabajo bucal con esa rica pijota, mientras el me
hacia gemir con su lengua y sus dedos en mi culo, primero uno, luego dos, hasta
tener tres dedos dentro mío, sentía como mi colita hambrienta estaba muy
dilatada y húmeda, sabia que ya estaba lista para ser sometida a esa preciosa
penetración tan deseada.
Me coloque en posición perrito levantando mi cola,
ofreciéndosela para que hiciera con ella lo que el quisiera, o mejor dicho, lo
que el tanto sabe y a mi me gusta.
Para desilusión mía, vi que no solo se incorporaba, si no
también se colocaba los pantalones.
Lo único que logre decirle en ese momento fue:
-Que te pasa? Porque te levantas?
El con una sonrisa me dice:
-Quedate tranqui, no gastes energías, mejor ahórralas porque
cuando te coja vas a quedar destruido. Mejor vamos a tu casa, ahí vamos a estar
más cómodos y me vas a seguir chupando la pija como me gusta.
(Vale decir que mi casa estaba sola ya que mis padres habían
salido por todo el fin de semana)
Sus palabras me tranquilizaron y a su vez también me pusieron
mas caliente de lo que ya estaba, sin pensarlo dos veces, ya tenia puesto mi
pantalón y estaba caminando, casi corriendo a casa.
En el camino, no dejamos de hablar de sexo y de las cosas que
me haría y de las que le haría yo a el.
Cuando estábamos por llegar a casa, me dijo algo que me dejo
sorprendido y a su vez me éxito aun más:
-Si te portas bien y sos una buena putita, te voy a dar una
sorpresa.
Yo solo atine a mirarlo y agachar la cabeza, como buena puta
sumisa que soy.
Una vez que estábamos dentro de casa, cerramos con llaves y
nos metimos en mi habitación, le saque toda su ropa, y lo arroje en la cama boca
arriba y me puse nuevamente en posición 69, me dispuse a hacerle otra vez una
mamada para no olvidar, mientras el se entretenía introduciendo otra vez su
lengua y sus dedos en mi culo, sentía como de estiraba mi esfínter y como se
humedecía nuevamente toda mi colita.
Yo no podía ni quería sacarme esa verga de mi boca, sentía
como se hacia cada vez mas grande entre mis labios.
Primero pasaba mi lengua por esa enorme cabeza, mientras que
con mis manos la refregaba de arriba hacia abajo y viceversa, luego bajaba con
mi boca hasta esos huevos gigantes los cuales introducía concierta dificultad
hasta lo mas hondo de mi garganta.
Cuando ya sentía que mi culo se iba en agua, decidí
levantarme y nuevamente colocarme en posición de perrito para ahora si, recibir
esa tan deseada pija.
El se abalanzo sobre mi y con sus manos fue guiando su
armamento hacia mi colita.
No les puedo describir la exquisita sensación que tuve, al
sentir esa cabezota caliente posarse sobre la entrada de mi ano.
Me tomo con sus manos por las caderas y lentamente me fue
introduciendo su gran miembro.
Realmente y mas allá de lo dilatado que tenia el orto, sentí
un dolor muy fuerte, pero a la vez también sentía un enorme placer, pareciera
que no terminaba nunca de introducirse, hasta que por fin, sentí sus huevos
chocar con mis nalgas, sabia que ya tenia toda su poronga dentro de mi culo me
fui moviendo lentamente en círculos, hasta que mi orto se fue amoldando a su
pija.
El comenzó a moverse de a poco pero con firmeza de adentro
hacia fuera, de a poco la velocidad de sus movimientos fue subiendo hasta
transformarse en una feroz cojida, el dolor desapareció por completo, solo quedo
el placer, ese placer extremo, que solo en me supo dar.
Por primera vez sentía que estaba por acabar, mientras el
seguía con sus embates a toda potencia.
No se bien cuanto tiempo hacia que me estaba cojiendo de esa
forma tan brutal y excitante, pero no quería que parar por nada del mundo, hasta
que de pronto paro y saco su verga de mi colita se recostó sobre su espalda y me
puso arriba suyo, lentamente fui introduciendo su pijota dentro mío, una vez que
sus bolas hicieron tope, comencé a cabalgarlo con un ritmo frenético y alocado
solo yo se las cosas que sentía en ese momento, lo cabalgaba de arriba hacia
abajo, de adelante hacia atrás, de todas las maneras posibles, seguro estuvimos
de esa manera durante 15 minutos, pero el no acababa y yo sentía que mi orgasmo
estaba a punto de estallar, yo gemía, gritaba, creo que hasta incluso lloraba de
placer, me sentía la mas puta de todas, me sentía su puta, sabia que el en ese
momento podía hacer lo que quisiera conmigo yo estaba a sus pies, era sometido
por su pija y eso me fascinaba.
Sus manos dejaron mis nalgas y recorrieron mi cuerpo hasta
llegar a mi cintura, me inclinaron sobre su pecho y me pidió que levantase un
poco la cola, dejando así cierta distancia entra su ingle y mi culo, todo esto
sin dejar que su terrible pene saliera de mi colita, cuando estuve en la
posición solicitada, el volvió a tomar mis nalgas entre sus manos y comenzaron
sus movimientos, eran terriblemente rápidos y profundos, nunca antes había
sentido tanto placer en mi vida.
Pasaron tan solo 2 minutos y mientras el seguía con su cojida
infernal, yo me consumía en un grito enorme de placer, era un grito de puta,
nunca había sentido algo tan fuerte como eso. Mi pene, por primera vez estaba
derramando chorros de leche encima del pecho de mi cogedor debido a sus
embestidas, era la primera vez que ujna pija en el culo me hacia acabar, todo y
sin tocarme, el aun no había acabado, pero yo sentía que de mi ano, salía un
liquido, pense lo peor, pero toque con mis manos mi orto y note que este liquido
provenía del interior de mi culo, mis mucosas anales estaban dilatadas que
emanaban sus líquidos a través de mi ano, eso aumento mi placer terriblemente y
mas allá de haber acabado, mis ganas estaban intactas y por fin, mi gran cogedor
se aferró con fuerza de mi y aumento la velocidad del bombeo, nuevamente estaba
yo gritando de placer al sentir que su pijota se hinchaba dentro mío y su leche
se descargaba por todo mi interior inundándome los intestinos. El seguía
bombeando y gimiendo, una vez que acabo, nos quedamos quietos, el seguía adentro
mío mientras yo muy agitado me recostaba sobre su pecho caliente y transpirado
Cuando su pija quedo totalmente flácida y salió sola de mi
orto, me agache y se la chupe hasta limpiarla toda.
En cuanto a mi maltrecho orto, emanaba chorros muy grandes de
leche, su leche, esa que tanto quería, sentía todo su esperma correr por mis
nalgas y muslos, ya estaba, ya me podía quedar tranquilo, me había cojido como
nunca antes y me sentía muy satisfecho, por fin me habían hecho acabar mientras
me garchaban.
Cuando vi su pija, esta ya estaba dura nuevamente y bien al
palo.
No aguante la tentación y me abalance sobre ella, comencé a
chuparla con mas ganas que al principio mientras mi colita no dejaba de largar
leche, el con la ayuda de su leche como lubricante, comenzó a introducirme sus
dedos, en esta oportunidad introdujo sus 5 dedos dentro mío, nunca antes me
había hecho esto pero se sentía muy bien y quería seguir así.
Luego de 5 minutos y de un placentero 69, me puso a cuatro
patas nuevamente y me introdujo todo su miembro sin ninguna dificultad, en esta
oportunidad no sentí dolor alguno, solo placer. Me fascinaba sentir sus bolas
chocando con mis nalgas.
Luego de varios minutos de goce en esa posición me dio
vueltas y levantándome, envolvió mi culito bien destrozado con sus enormes manos
mientras yo hacia lo mismo con mis piernas sobre sus caderas, me coloco su pene
de un solo intento en mi interior y comenzó nuevamente a pistonear durantes
largos minutos, sin sacarme esa gran pija se fue acercando hacia la cama hasta
recostarme en ella, paso mis piernas por sus hombros y ahí si, sentí su pene mas
profundo que antes, esa posición estaba haciendo que su pene me atravesara hasta
lo mas hondo de mis entrañas, mi cuerpo ya no respondía, estaba siendo
nuevamente sometido por el, por mi gran cogedor, ahora no solo gemía, si no
gritaba y lloraba mientras un gran orgasmo me invadía nuevamente, los chorros de
leche que largaba mi pene, no eran tan abundantes como el primero, pero no era
menos exquisito. En ese momento me dijo:
- Recordas que tenia una sorpresa para vos?
- Si dámela ahora- Le respondí, no me importaba lo que fuera,
solo quería que no parara de cojerme.
En ese momento sucedió!!! Sentí muy dentro mío que algo
caliente se derramaba y me inundaba, -si era eso-, mi cogedor me había orinado
adentro de mi colita de puta, no lo podía creer, no podía dejar de gritar de
placer, esa sensación tan linda que sentía, ese ardor leve en lo profundo de mi
cuerpo provocaba en mi, espasmos enormes, fue ahí cuando sucedió, yo sin
proponérmelo y debido al enorme placer que estaba recibiendo, comencé a orinarme
también, tenia todo mi abdomen regado de esperma y orina, mi propia orina, le
pedí por favor que no parara y que aumentara la velocidad y la fuerza de sus
embestidas, así por lo menos 15 minutos mas, hasta que el nuevamente acabo
dentro de mi, yo por mi parte, volvía a acabar. Una vez que el se descargo por
completo en mi interior saco su enorme miembro de mi dejando un gran vacío y
liberando así, torrentes de orina y esperma de mi culo totalmente abierto,
literalmente, meaba por el culo, era una sensación enorme de placer jamás antes
experimentada. Cuando el saco su pija, inmediatamente me agache y comencé a
chuparla nuevamente, el sabor que tenia ahora, no era de mi agrado, pero igual,
las ganas podían mas así que la chupe hasta limpiarla por completo.
Nos acostamos nuevamente para descansar, no sin antes, de muy
puta no mas que soy me di vueltas para mostrarle a el como había dejado mi
colita y como su orina y su leche salían de mi.
Pasaron aproximadamente 30 minutos de haber terminado, que
decidí mamarle otra vez la pija solo como recompensa por el gran trabajo hecho,
estuve chapándosela por casi 20 minutos mas hasta que acabo en mi boca, su gran
cantidad de leche se escapaba por las comisuras de mis labios y yo me ayudaba
con mis dedos para evitar que esto ocurra y así poder tragarme todo.
Una vez que acabo, se levanto y se fue.
Yo me quede un rato mas en la cama recuperando fuerzas y
pensando en todo lo que había pasado esa tarde de tanto placer y lujuria.
Me levante y como pude llegue al baño, cuando estaba
caminando, sentía como todos esos líquidos que tenía en mi interior se escapaban
de mi chorreando por mis muslos, llene la bañera y me relaje.
Cuando salí me cambie y me dispuse a limpiar todo, una vez
terminada la tarea, prepare algo de comer y llame a mis amigos para avisarles
que de lo cansado que estaba, no iba a asistir a una fiesta a la cual habíamos
quedado en ir juntos.
Me metí en la cama y encendí el TV, a todo esto ya habían
pasado casi tres horas de aquella maravillosa cojida que duro fácil 4 horas,
cuando escuche el timbre, salí de la cama y mire por el cerrojo de la puerta y
era el, mi cogedor, mi primo Jose, ahí estaba parado, esperando que yo valla a
abrirle.
Me puse un pantalón y me fui a abrir la puerta cuando entro
me dijo que aviso en la casa de los parientes donde estaba parando por unos días
que no se preocuparan por el porque esa noche no iría a dormir ya que salía
conmigo a la fiesta donde yo no iba a asistir, eso me lleno de alegría y la
excitación volvió a mi en forma muy brusca.
Cenamos y luego vimos TV, demás esta decirles que esa noche
me cojio como puta sin parar durante toda la noche, sin llegar a orinarme
nuevamente.
Mis padres volvían recién al otro día pero a la noche así que
no había ningún inconveniente en cojer como animales el tiempo que queramos o lo
que nuestros cuerpos aguanten.
Esa fue nuestra última noche juntos, pero la recordare por
siempre.
De esto pasaron ya 11 años, pero aun tengo grabado a fuego en
mi interior esas horas de placer que me dio mi querido primo.
Pero mas allá de esto, tengo muchas ganas de repetir lo de
esa tarde, no se si volvería a dejar que me orinaran, pero si que quiero
disfrutar de una buena pija nuevamente, quizás sea la tuya.
Si queres hacer realidad mi sueño de volver a tener una pija
en mis manos o bien dos pijas como es lo que quiero probar ahora, solo házmelo
saber a mi dire. de correo o bien simplemente hacerme algún comentario o decirme
que te pareció este relato, escribime a: santidanvers@hotmail.com
Espero tu respuesta.