CONOCIMOS AL SEMENTAL DE ANTONIO
Al día siguiente de la orgía con Antonio, su hermano y
amigos. Carmen y yo nos despertamos tarde. Me puse el bañador y Carmen una
camiseta muy liviana que dejaba poco a la imaginación y nada más.
Además decía que si nos íbamos a bañar en la piscina
aprovecharía para tomar el sol desnuda para que no le quedasen las marcas del
bikini.
Tenía un generoso escote que dejaba ver la rotundidad de sus
pechos, apretados por la camiseta que los sujetaba. Haciendo que se marcase un
profundo surco en medio de las tetas, que a mí me vuelve loco. Cuando veo dos
grandes tetas de esa manera, no puedo evitar que se me vaya la mirada hacia
ellas. Yo siempre he dicho que una mujer que se pone escote, es que quiere que
la miren. Y como soy de esa opinión no me corto.
Carmen sabia que cuando se agachaba dejaba ver su coño al
completo y me provocaba mientras que recogíamos la habitación, agachándose
continuamente sin doblar las rodillas.
A mi me encanta mirar su sexo mientras que lo hace. No oculto
que mi mujer me excita cada día más. Es una suerte ¿no os parece?
Antonio estaba desayunando cuando bajamos. Recibió a Carmen
con un beso en los labios, a la vez que le metía la mano entre las nalgas
introduciendo las yemas de sus dedos en el interior de su coño.
- No te importa ¿verdad? Antonio. Me parece que desde lo de
ayer y la cena en tu casa somos más que amigos y compañeros de trabajo. Ahora
compartimos una mujer preciosa y no había derecho a que fuera para ti solo
¿verdad? Carmen. Poniendo la cara entre sus tetas le dio un beso.
- Hueles todavía a sexo.
-Como que anoche no me duche y tengo encima vuestras
corridas. Es algo que me gusta hacer. Muchas veces me voy al trabajo rezumando
semen por el coño y sin bragas. Y te aseguro que parece que los hombres lo oléis
porque se me empieza a insinuar todo el personal masculino y alguno femenino y
tengo que meterme en los aseos a masturbarme. Habéis conseguido volverme una
ninfomana y a partir de ahora voy a follarme todo lo que me guste.
-¡Bravo! Por el despertar sexual de mi mujer. Dije.
-¡Bravo! Coreo Antonio y nosotros que lo disfrutemos. A
la vez que decía esto levanto la mano simulando un brindis con la taza de café.
Y con la otra mano seguía agarrando a Carmen apretándola contra si a la vez que
le daba otro beso en medio de las tetas.
Terminamos de desayunar y Antonio nos invito a visitar la
finca.
Recorrimos todo, viendo los jardines, la zona deportiva y por
último llegamos a las caballerizas.
- Hoy han traído una yegua para cruzarla con mi semental.
Es un animal que me reporta una buena cantidad de dinero con las montas. Es
famoso en toda la comarca, esta valorado como el mejor semental de raza española
de España.
- Podemos verlo. Dijo Carmen.
- Ten cuidado, acabas de decir que te ibas a follar todo
le que te guste. Le dije.
- Cierto lo he dicho, pero tu me has entendido de sobra.
-Aunque muchas personas no lo digan es un espectáculo que no
te deja indiferente y yo pienso que todo el mundo ha fantaseado alguna vez con
tener sexo con animales. ¿Vosotros no? Dijo Antonio.
- Pues no; pero si tenemos alguna película de perros con
mujeres. Y es cierto que nos excita mucho verlo. Pero nunca nos habíamos
planteado tener ese tipo de sexo, entre otras cosas por que no tenemos perro y
mucho menos caballos.
- Si queréis verlo, por mí que no quede. Además reconozco que
es un espectáculo excitante. Ver a un animal tan poderoso, nervioso, bufando en
cuanto huele a la hembra y sacando su enorme pene, empezar a golpearse el
vientre como presagiando la monta.
- Por cierto sabíais que es así como se masturban los
caballos. Una vez estaba arreglando la cuadra y estaba agachado rastrillando el
suelo y no me di cuenta de que Buze-falo esta excitado y me sorprendió
eyaculando sobre mi. Yo creo que lo hizo aposta el muy Cabron.
- No es eso lo que hacéis también los hombres, sobre todo
cuando salís de la ducha. A mí, Carlos, más de una vez sale barritando como un
elefante y golpeándose la tripa con la polla. Casi siempre consigue excitarme y,
o bien termino haciéndole una mamada o haciendo el amor. Perdón, mejor dicho
follando, nosotros hace tiempo que no hacemos el amor.
- Yo también prefiero que me folles, se disfruta más.
Dijo Antonio.- Esta noche nos daremos otra ración de sexo, ¿no? A la vez que
le decía esto le tocaba la teta por encima de la camiseta consiguiendo que los
dos pezones se pusieran tiesos.
- Que no te quepa duda, ya me tenéis caliente con esta
conversación. Lo que no se es si llegare a la noche. Y como correspondiendo
le paso la mano por el paquete a Antonio apretándolo.
- Oye par de salidos o me dejáis participar o me enfado.
Dije entre risas. Pero excitado.
Antonio dijo.
-Siempre hay una primera vez. Si queréis esta noche podemos
ir a ver un espectáculo a una sala de porno en directo. Hay veces que dan algo
de eso. No muchas. Pero eso si, cuando hay, se pone el local a reventar. Prueba
de que a la gente le gustan esos temas.
- Vale, por mí de acuerdo. ¿Tu que dices Carmen?.
- Si, me gustaría. Tiene que ser una bomba ver algo así en
directo.
Seguimos andando y penetramos en las cuadras. Ahí se
encontraba una chica de pelo largo, pelirroja. Muy llamativa. Tenía una figura
perfecta y preciosa de cara. En esos momentos estaba sacando una yegua y
atándola a una argolla de la pared.
Antonio la saludo.
-Hola Alicia. La saludo con la mano manteniendo la
distancia para no asustar al caballo.
-Te presento a Carmen y a Antonio, son dos amigos de
Castellón que están interesados en ver la monta.
Dirigiéndose a nosotros.
- Es mi veterinaria, se encarga de todos los animales.
Alicia saludo con la mano.
– Acomodaros por ahí mientras que preparo a esta.
Le hizo un nudo en la cola a la yegua y después se puso un
guante que le llegaba hasta el codo y procedió a introducirle el brazo en la
vagina a la yegua.
- Hay que estimular un poco a esta señorita para que este mas
receptiva.
El caballo de nombre Buze-falo, en el establo de al lado
relinchaba enseñando los dientes y levantando la cabeza.
Alicia lo saco del establo y lo acerco a la yegua. El animal
nervioso se subía y bajaba continuamente. Alicia no podía controlarlo.
- ¿Antonio me ayudas?
- ¿Que tienes que hacer? Pregunto Carmen.
- Sujetarlo mientras que ella dirige el miembro a la vagina.
Tras varios intentos fallidos y ante lo nerviosa que se
estaba poniendo la yegua decidieron darles un descanso. Para ver si así tenían
más éxito.
Alicia a acariciaba el cuello del caballo, le pasaba la mano
mientras que le susurraba palabras para calmarlo.
-Tranquilo, tranquilo..
Mientras que le decía esto, el animal no dejaba de golpearse
la tripa con el enorme falo.
- Cálmalo que si no va a correrse solo el muy cabron. Le dijo
Antonio.
Alicia le agarro la verga intentando que dejara de golpearse.
- Sujetármelo alguien. Por favor.
Sin esperar Carmen se acerco y cojio las bridas del caballo.
Alicia seguía con la verga en la mano intentando calmarlo, mientras que seguía
acariciando el cuello y lomo del animal. El caballo al ver que no podía
golpearse el estomago al tener el miembro inmovilizado, opto por iniciar
movimientos de copula. Alicia y Carmen eran incapaces de controlarlo. De
improviso el animal soltó un enorme torrente de esperma que alcanzo de lleno a
Carmen en el pecho y la cara. Soltó dos o tres chorros más. Carmen era incapaz
de soltar las bridas mientras que recibía de lleno todo el esperma.
Nosotros estábamos alucinados viendo la escena. Carmen con
los pelos y cara chorreando y toda la camiseta empapada, dejaba ver a través de
la tela todas sus tetas con los pezones erectos. La raja de su coño se marcaba
completamente tras la tela mojada que se adhería a su pubis.
Carmen tras reponerse de la sorpresa se pasaba la lengua por
los labios limpiado el semen que le escurría por toda la cara.
Alicia ato el caballo a la argolla. Dirigiéndose a Carmen le
dijo.
-Probecita como te ha puesto este bestia. A la vez que decía
esto le pasaba la mano por la cara limpiándosela de semen.
- No importa, me ha pillado desprevenida, no me esperaba algo
así. De todas las maneras es algo indescriptible sentir esos chorros de semen
tan potentes y calientes bañándote completamente.
- Te entiendo, a mi me pasado alguna vez que otra y te
aseguro que después, he tenido unas ganas salvajes de follar.
Mientras decía esto se aproximo a Carmen y pasándole las
manos por encima de las tetas le decía.
-Pobrecita te ha puesto perdida.
Carmen cociéndola por la cintura la atrajo hacia si,
plantándole un beso en la boca. Sus lenguas se retorcían buscándose. Alicia le
pasaba la lengua por la cara limpiándole los restos de semen y volviendo a
besarla se lo introducía en la boca.
Alicia metiendo la mano por debajo de la camiseta, le pasaba
la mano arriba y abajo por el culo a lo largo de toda la raja. Le frotaba el ano
presionando con sus dedos haciendo que su esfínter se dilatara introduciendo un
poco la yema del dedo. Carmen arrodillándose, tiro de ella hacia abajo, para
acabar debajo del caballo. Alicia viendo la verga del caballo al lado de su cara
la cojio y ofreciéndosela a Carmen le invito a cupacharla.
- Chupasela, siéntela dentro de tu boca. Es algo que una vez
que lo pruebes, no podrás prescindir de ello.
Carmen agarrando el miembro empezó a pasarle la lengua por la
punta. El miembro todavía goteaba restos de semen. Abriendo todo lo que pudo la
boca se lo introdujo no sin esfuerzo, agarraba el enorme capullo con los labios
intentando abarcar en la boca el mayor trozo de pene posible.
Alicia tumbándose boca arriba se metió debajo de Carmen para
empezar a comerle el coño mientras que levantando las manos las metió por dentro
de la camiseta mojada para agarrar los dos pechos. Carmen continuaba con la
mamada pasando las manos por todo el miembro y soltando jadeos, denotando lo
mucho que estaba disfrutando de la felacion al caballo.
Nosotros observamos extasiados por la escena que se estaba
desarrollando ante nuestros ojos. Yo fui a aproximarme y Antonio me retuvo por
el brazo.
- Déjalas que disfruten. No creo que ahora mismo nos
admitieran en su fiesta.
Carmen empezó a convulsionarse mientras que explotaba en un
orgasmo salvaje. Sacando el pene de su boca se escapaban restos de semen
mezclados con saliva que iban a caer en las tetas de Alicia.
Alicia apartando a Carmen y saliendo de debajo de ella se
desnudo por completo dejándonos ver la rotundidad de sus formas. Se apoyo en un
banco especial para monta y dirigiéndose a Carmen le dijo.
- Ayuda a esa bestia a ver si es capaz de acertar conmigo.
Cuando se levante, le agarras el pene con las dos manos a unos 30 cm. del
capullo para evitar que me introduzca todo el miembro, y así el pueda bombear
hasta que se corra.
Carmen cogiendo las bridas a aproximo a Buze-falo hacia el
banco. El caballo sin pensárselo se alzo sobre las patas traseras y descargando
las patas por los costados de Alicia se apoyo en el banco. Empezó los
movimientos de copular hacia delante y hacia atrás, mientras que intentaba
introducir el miembro en la hembra que tenia debajo suya.
Carmen asiendo la enorme poya con las dos manos la oriento
directa al coño de Alicia. La poya golpeaba contra las nalgas haciendo que sus
tetas se balancearan colgando. En uno de esos golpes consiguió introducir el
pene en la vagina e intensificar los movimientos al notar el calor que
desprendía el coño de Alicia y la presión que ejercía sobre su capullo.
Carmen con las dos manos agarrando fuertemente la polla para
evitar que se introdujera demasiado le decía obscenidades a Alicia.
- Te gusta sentir esta pedazo poya en tu interior ¡eh!, so
guarra. Sientes como descarga todo su semen en tu interior, puta.
El caballo estaba eyaculando, y por los laterales del coño de
Alicia se escapaba a borbotones el semen que salpicaba los pies de ambas.
El miembro del caballo tras haberse corrido se relajo,
saliendo del coño de Alicia a la vez que un enorme torrente de semen sin nada
que obstruyera su salida.
Carmen soltó al caballo y abrazándose al cuerpo de Alicia le
pasaba la mano por el coño recogiendo el semen que escurría y se lo extendía por
todo el cuerpo. Pasaba la mano por el culo y a lo largo de toda la espalda, para
deslizarse por el costado y agarrar las tetas. Le cojia los pezones tirando de
ellos hacia abajo como queriendo ordeñarlos.
Incorporándose se fundieron en un abrazo a la vez que sus
bocas se unían en un beso. Mientras que sus manos se exploraban por dentro.
- Gracias por dejarme compartir esta experiencia que me abre
facetas en mi sexualidad que desconocía. Le dijo Carmen.
- Que, ¿os ha gustado chicos? Nos dijo.
- Si os ven los del espectáculo porno os contratan. Dijo
Antonio.
- No te preocupes Carmen que si os contratan seré tu manager.
Le dije.
Estallamos en carcajadas mientras que nos retirábamos hacia
la casa los cuatro. Antonio agarrando a Carmen por la cintura y yo a Alicia,
ambas seguían desnudas.
- Hacernos un favor las dos. No os duchéis.
Continuara………………………..
Dedicado a mi esposa Carmen que seguro que le hubiera gustado
pillar a Buze-falo.
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