El café estaba a repleto cuando llegué poco después
de las nueve de la noche. Mucha fue mi suerte al conseguir una mesita
para dos personas. Esperaba a Nadia, mi mejor amiga de Internet.
Habíamos acordado reunirnos para presentarme a Pao, su antigua maestra
de escuela… de quién sabía que habían logrado una compenetración como
consecuencia de sus aventuras íntimas.
Nadia tendría poco menos de 22 años, habíamos sido "frees"
y conocía su cuerpo tanto como el mío, muchas veces habíamos intentado
jugarnos una noche de intercambios pero ella se resistía.
Una tarde en que mi llamada llegó en buen momento, se
confesó: Finalmente había tenido sexo con una mujer, Paola; su maestra
de la escuela y estaban enamorándose profundamente en esa relación.
No conocía a Pau, pero poco importaba, ellas
entrarían en cualquier momento y mis deseos por conocer los detalles
serían saciados a plenitud.
-Buenas noches Rey, cómo estás?, - me sacó esa dulce
voz de mis pensamientos.
-Hola Nadia. ¿cómo estas?
- Muy bien, no se me nota?, -dándose una vuelta
completa levantó el culito justo cuando la tenía frente a mis narices.
- esta es Pao, ¿recuerdas que te platiqué de ella?
- la chica no era precisamente una chica, mas bien
una señora joven, pasaba los treinta y era dueña de un cuerpo firme y
curvilíneo.
- buenas noches Pao
- Rey?, por Reynaldo?, preguntó.
- nop, es mi nombre de cariño. Qué acaso no te han
comentado lo "grande de mis dominios"… le dije intentando mantener la
compostura. - era una señora de cuerpo arrebatador.
- estamos viviendo juntas, nos cambiamos de
provincia, la quiero mucho y es como una hermana para mi o quizá mucho
mas que eso. – le tomó por la cintura atrayéndola a sí, hasta
entrecruzar las piernas
- nos invitas a sentar?
- lo siento, contesté confundido, - distraído por ese
par de cuerpos y mis eróticas fantasías que me llevaron a una escena
íntima. – no había tenido oportunidad de participar en aventuras
lésbicas y aquel par de bellezas me distraían sin poder controlarme.
- pasen!!, digo… tomen asiento. -les cedí mi lugar
buscando "como robarme una silla en aquel atestado lugar.
- no te preocupes Rey, dijo Nadia, nosotras podemos
acomodarnos en este sofá.
Y dicho y hecho, se juntaron en el espacioso sofá,
digo espacioso para una sola persona, pero aquellas caderas estaban
acercándose peligrosamente una a la otra. Pao se echó de espaldas
permitiendo que "su amor" se arrellanara sobre su regazo.
- ¿Cómo les esta yendo con la convivencia?
- "re bien" sabrás que hace cinco años somos amigas,
nos conocimos en la secundaria, ella era mi maestra y nos hicimos "re"
amigas y súper intimas, jamás pensé que iba a encontrar una amiga como
Paola.
- dime: ¿vos y Paola, están de novias?
- Algo así (con voz temblorosa)
- ¿Cómo es… "algo así"?
- Te cuento por que se que te gustará…
- ¿Que me vas a contar de interesante?, -insistí,
sabiendo lo que vendría.
- Mira como ya te he dicho Paola. y yo somos muy
intimas; el mes pasado estando juntas en un cafecito como este,
charlábamos de sexo entre las dos.
- Cuando nos dimos cuenta estábamos preguntándonos
¿cómo seria hacerlo con una chica? …
- Y se me ocurrió preguntarle si querría intentar
algo conmigo.
- No te puedo creer y, ¿Que paso? – pregunté
comenzando a interesarme mas.
- Acá viene la mejor parte, nos besamos primero
tiernamente… y luego la ternura fue creando un ambiente de excitación y
rareza. - Nos separamos y nos miramos a la cara unos segundos que
parecieron eternos, nuestras manos se entrelazaban fuertemente, así
mismo la respiración se nos había acelerado. -presentíamos que estábamos
a punto de tener relaciones sexuales.
-Y ¿Que paso? No te detengas, no me dejes con éste
suspenso
- Luego de esos segundos ambas nos acercamos para
darnos un nuevo beso de lengua con pasión y locura y ya no pudimos
parar.
Pao disimuladamente acariciaba la espalda de Nadia,
bajando su mano hasta la cintura, para subirla por el costado dando unos
toquecitos a los senos de mi amiga. Yo lo notaba y ella lo sabía. Cuando
se encontraron nuestras miradas, me guiñó un ojo y con una sonrisa
pícara me envió un rápido beso.
-nos seguíamos besando mientras inconcientemente las
manos recorrían nuestros cuerpos quitándonos la ropa, yo seguía
acariciándole hasta que mis manos levantaron su blusa dejándome ver esos
ricos pechos. -y acto seguido como poseída le rompí el sostén para besar
esos senos hermosos.
Pao seguía la conversación entornando los ojos,
mirándome de vez en vez pero concentrándose en los labios de Nadia, como
intentando no perder detalle de aquella anécdota bien conocida por
ambas. - ella seguía la conversación hablando "de bulto" como decimos
por acá. Esto es; haciendo lo que Nadia decía.
Me tuve que acomodar en la silla, más que por la
postura, mi verga estaba llegando a su tamaño máximo, tanto por la
charla, como por los "mimos" descarados de Pao.
- con mi boca chupaba su pecho derecho mientras mis
manitas se encargaban de acariciar el otro haciéndole círculos en el
pezón y dándole pequeños pellizcos a Paola.
- así que soltó su primer gemido de placer?.
–completé, imaginando la escena. Al tiempo que la mano de Pao acunó
completamente el seno de Nadia. –en ese momento sentí como una gota de
semen derramaba fuera de mi, dándome esa sensación de calor que luego se
convierte en una mojadura fría e incómoda en los calzoncillos.
- con mi mano libre le daba unos masajes en la
espalda algo suaves y dulces al principio… que luego fueron caricias mas
intensas y muy sexuales, seguía bajando la mano hasta tocarle las
nalgas, - luego me hice hacia atrás dejando que ella me desvistiera la
parte de arriba, - seguía Nadia concentrada en sus recuerdos sin
percatarse de mi excitación y las insinuaciones discretas de su amante
hacia mi.
Afortunadamente el lugar era una penumbra; con
bullicios, risas y gente charlando entre las mesas. No estaba seguro de
ser el único espectador de aquellas chicas que se dejaban hacer. Una por
las palabras, concentrada en la historia y la otra siguiendo fielmente
el relato con manos, cuerpo y boca.
Nadia siguió con su relato:
- comenzó dándome un rico beso bajando por el cuello
y pasando su lengüita por todo mi cuello acabando en mi boca, - lo
siguió haciendo, cada vez bajaba mas y mas hasta alcanzar mis pechos,
para la 4ta. vez me paso su lengüita en círculos, apenas tocando mis
pezones haciendo que me excitara muchísimo, pues yo quería que me los
comiera…. Mmm …. sentía delicioso su húmeda lengua al borde de mis
pezones.
- hasta que, a la 5ta vez; ahora si que me los chupó
y comió como yo quería, - creo que al principio eso me impresionó un
poco ya que no es lo mismo chupar un pene al seno de otra mujer. –sabes?
En ese momento de la charla pegué un brinco, por la
sorpresa de un piecito que se colaba entre mis piernas hasta tocar
suavemente mi pene. Era Pao, que seguía abrazada de Nadia, acariciándole
una teta, ella estaba oculta tras el cuello de Nadia lamiéndole con
lujuria… fijó la mirada en mi y apretó mi sexo con su pie.
- además de que Paola; ha tenido pocas experiencias
con los chicos, - ella es una maestra muy dedicada, madre soltera
sabes…? pero jamás había tenido sexo con una mujer, -continuaba Nadia
inocente de las caricias que seguían excitándome mas y mas.
- Que increíble no te puedo creer. – le contesté. Al
tiempo que sentía una nueva gota de semen escapar por la punta de mi
verga. –con una chingada!!!, - me dije, esta pinche Nadia está tan feliz
de contarme su aventura que no se ha dado cuenta que me estoy
"derramando" por culpa de su novia.
- No te estoy mintiendo si me dejas, le preguntamos a
Pao, para que ella te lo diga también.
- Pao… dile que somos amantes… no me cree.
- Dime tú si todo esto es verdad o no?, - me parece
increíble que se hayan hecho amantes así como así. - le insistí
inclinándome sobre la mesa, escapando de la prisión de su pie, al tiempo
que buscaba un respiro para acomodar mis pensamientos.
- Vamos Pao, le invité para que me lo contara todo.
- Pues es verdad, nos queremos mucho como amigas,
casi como hermanas y fue muy lindo saber que ese amor lo llevamos a
nuevos niveles y no cambia en nada lo que ya teníamos; al contrario con
solo vernos a los ojos una sabe lo que la otra quiere, tanto que hasta
sé cuando ella me desea o no, y viceversa
- es algo único. –completó Nadia cerrando los ojos
para plantarle un beso en la mejilla
- Bueno las felicito, no se que mas decirles ojala
les dure y les de alegría y felicidad ya que como amigo, solo deseo lo
mejor para ustedes.
- Gracias nosotras también te queremos mucho y Nadia
me dice que si vienes a visitarnos algún día… haremos un trío … ¡claro
si estas dispuesto!. – era una invitación de lo mas inútil, pues
momentos antes su mirada y caricias ya me habían aceptado a compartir la
cama con ellas.
- Claro que si, -contesté con la incomodidad de no
ser sincero.
- PAOOO…!!! , - Nadia le tapó la boca con la mano al
tiempo que acercaba sus tetas para frotarse en las de ella. – no puede
ser que seas tan caliente e impetuosa, -quedamos que solo te presentaría
a Rey, pero nada mas.!!!
- Si, pero Nadia quiere que nos acompañes antes que
nos cansemos de tanto sexo entre nosotras ya que lo hacemos casi todo el
día, es una cosa que no podemos evitar, y ahora queremos enriquecer
nuestras experiencias haciéndolo con el "reino de este Rey", no es
cierto amor?, - Pao acercó tanto su rostro a su amante que ella sin
contenerse mas, le plantó un beso sacando la lengua para abrirse camino
por aquellos labios carmesí.
- Espero que no se cansen nunca y en todo caso sean
fieles bisexuales. –les dije volteando a todos lados escudriñando por
miradas indiscretas. Pero la penumbra era perfecta para un encuentro
sexual en ese momento y allí mismo.
- Oficialmente ya lo somos, pero no con otros chicos.
- nunca o al menos por ahora!!!; la única chica que me interesa es mi
amiga y amante o amiga-mante.
- Eso fue muy dulce, se nota que la quieres de
verdad?. – pregunté.
- Claro que si.
- Te contare lo que falta…
Ellas cambiaron de posición ahora Nadia se recostó
sobre el respaldo al tiempo que Pao acercándose a mi, abrió la blusa y
bajó un poco el sostén para ofrecerme el par de tetas mas redondas y
carnosas que jamás antes haya visto.
- Nadia tomó el control de la situación, -siguió
platicándome Pao, -nos volvimos a besar y acariciar, pero esta vez sus
manos me estaban desabrochando el pantalón y yo la imité, - fuimos
desnudándonos quedándonos solo en tanga, nos miramos la una a la otra y
nos dimos una vueltita sensual. - si bien nos hemos visto desnudas y en
ropa interior muchas veces, -siempre fue como maestra y alumna, pero
nunca como ese día; despertábamos en amor y deseos sexuales de mujer por
mujer.
- Esta pequeña bebé me propuso quitarnos la tanga
mutuamente en un abrazo que mas que sexual fue en una sensación… de
amor.
La Perra de Nadia había metido su mano entre las
piernas de su amante, justo frente a mis ojos, le acariciaba sobre los
vaqueros, subía y bajaba por el monte de Venus, apiñando los dedos
acelerándose la respiración de ambas… y seguro estoy que la mía también.
- Guau, que intenso…!!! - y después, que más paso?, -
pregunté, mientras intentaba contener una precoz eyaculación. Los
relatos con lujo de detalles visuales invadían mi cerebro y mi pequeño
amigo amenazaba con escupir lechadas de semen en cualquier momento.
- Me acosté en la cama, pero yo no me animé a hacerle
sexo oral, pero ella si se animó a hacérmelo a mí; - se colocó arriba de
mi y me pregunto con voz tierna y suave:
- ¿Pao; te gustaría que probara si te gusta lo que
puedo hacerte allá abajo?
- no supe que decir, mi Rey, te juro que solo en
sueños había deseado a Nadia, las cosas vinieron dándose poco a poco. -
pero la idea me gustaba… me confesó. - así que mirándole a los ojos; le
di un "si" temeroso…- pero con muchas ganas de que me probara toda
abajito.
- te voy a hacer el mejor sexo oral, amor. - soy tu
mejor amiga, casi tu hermanita ¡Pao te lo garantiza!. –interrumpió al
momento que ya frotaba con ambas manos fuertemente la entrepierna de
Pao. No se si producto de mi imaginación o era el conjunto cercano de
aquellas hembras. Pero justo en ese momento una oleada de fuerte olor a
sexo femenino vino a mis narices… tan intenso que me sentí estallar en
manguerazos de semen.
-estás caliente por la charla mi Rey?, - preguntó Pao
con esa mirada pícara que me dio desde el momento en que nos
presentamos.
- por supuesto que estoy caliente, llevo un par de
derrames hasta ahora y…. – no pude concluir.
En ese momento, su mano buscaba abrirme los
pantalones, sus manos acariciaban mi bulto y ávidas recorrían arriba y
abajo en busca de algún camino que le permitiera tocarme el pene.
Pao se levantó del sillón, solo para abrir de piernas
a Nadia y sentarse entre ellas. La casualidad y el lleno total del lugar
nos habían colocado en un lugar alejado del paso de los visitantes,
lejos de las miradas directas de los bebedores de café, pero seguro de
ser vistos por más de uno, una o ambos. Poco me importaba ya.!!!
Estaba en esos momentos en que todo lo que deseas
hacer es… cojer, cojer, que te la mamen, mamar chochita, besar una boca,
meterle la lengua, apretar un seno, estrujarlo, morder pezones … lo que
fuera.!!!
Miré en derredor, nadie observaba … de un manotazo
alejé la mesa y me saqué la verga sin importarme mas nada que sentir,
escupir semen o simplemente liberar mi sexo que torcido bajo mis
vaqueros; ya me pedía libertad.
- en eso ella me comenzó a besar y cada una de sus
manos estaban en mi sexo, buscando huevos y pene, quienes agradecieron
la caricia de aquellas manos expertas que me sobaban con maestría.
Mientras que las mías estaban acariciando su cabeza y cabellos, - ella
empezó a bajar lentamente dándome besitos por cada milímetro de mi
verga, pasándole la lengua por el brilloso y esponjado glande, bajando
por el tronco lamiéndome con una lengua larga y húmeda, siguió así…
bajando muy lentamente, hasta que llego a mis huevos.
- Muy bien me dijo; ahora relájate, - que yo te daré
cuanto mereces.
- Cuando Pao. me dijo esto, realmente estaba de lo
mas excitado y mi cuerpo de lo mas caliente, - ya no podía esperar mas…
Nadie miraba esa olvidada mesa y si así fuera poco me importó.
- le abrí al máximo mis piernas para que no tuviera
ningún problema y me tomara completito. - acercó su carita a mi y
siguiendo a todo lo largo, su lengüita empezó a mamarme de manera fuerte
y decidida. Haciendo semicírculos alrededor del glande y tronco… y así
continuó pasando la lengua, mojándome completamente, buscando el
orificio del pene en la punta, pajeándome como experta. Sus dedos se
movían frenéticos a todo el largo del tronco, bombeando en desesperados
intentos por hacerme explotar.
– lo único que podía hacer era acariciarle la cabeza
y presionarla hacia mi un poco para marcarle el ritmo.
Estaba sintiendo como el escroto se inflaba y el
semen seguía acumulándose en su bolsa…la presión subía y subía, - no
faltó mucho tiempo para que Paola me hiciera acabar.
-un par de bombazos mas y escupí chorros de leche.
-mmmmffffmmm, - la cabeza de Pao se me fue hasta la
raíz para atrapar mi lechada.
- puuuuta madre… pero que hago?, - me pregunté
apoyándole por la nuca para atraerla mas a mi, incrustándome
profundamente en su garganta.
El mundo dio vueltas y vueltas, llevándome en
espasmos la cabeza atrás, levanté el vientre y le di hasta la última
gota.
Si Nadia seguía concentrada en su relato?, poco nos
importó a nadie!!!. El mundo era un conjunto de fuertes explosiones y
las poderosas aspiradas que Pao me daba con real maestría.
-qué haces amor?, despertó de sus recuerdos Nadia, -
te estás mamando a mi Rey justo en mis ojos?, -Nadia intentó levantarse
del sofá empujando la cara de su novia aún mas en la felación que estaba
llevándose a cabo.
Pao se abandonó de mi, ya estando también de pie se
fue a darle un beso chorreante de semen a su amante.
Ella se alejó un poco y le preguntó: - ¿Qué me has
dado?
- los juguitos del Rey, amor… me tragué algunos, pero
guarde en mi boca un poco para ti…- no me parecía correcto que solo yo
los tragara además son tuyos. – las chicas se abrazaron besándose
apasionadamente.
Yo terminé por limpiarme rápidamente con una
servilleta, la misma que se quedó en el fondo de mis truzas haciéndome
un bulto más que perceptible. Ellas se tomaron de la mano alejándose al
sanitario.
Me quedé solo con mis sensaciones, sintiéndome
envidiado por la multitud ajena al descarado acto que había perpetrado
para todos… Nadie me miraba.
Al poco regresaron igualmente tomadas de la mano.
-rey, nuestro precioso Rey… ¿acaso querría
acompañarnos a casa, para terminar en la misma cama con nosotras?... –
me preguntaron como en un coro previamente ensayado.
- Por supuesto, vayamos a casa, - contesté.
Te pido publiques este relato en tu página de TR, para el
gozo de mis amigas y la envida de mis Amigos… podrías?
Te mando todo mi amor.