Hola, ya hace tiempo que tenía muchas ganas de mostrar el
cuerpo de mi mujer desnuda. Mi esposa tiene 30 años y cuando era joven jugaba
mucho basquetbol, siempre hizo mucho ejercicio, así que a pesar de haber tenido
ya 2 hijos, su cuerpo todavía presenta curvas muy apetecibles. Sus pechos son
medianos y tiene amplias las caderas, lo que hace lucir muy bien a su cintura.
Su culo es estupendo. En la cama no tenemos ningún problema, el sexo siempre ha
sido satisfactorio para ambos.
Ella es muy tímida y nunca usa faldas, ni escotes grandes. Es
muy seria y como yo fui su primer novio, sólo yo la conocía desnuda, y además,
por supuesto, llegó virgen a mis brazos. Sólo una vez se me ocurrió contarle mi
fantasía de que alguien la viera desnuda, y me dijo que ella nunca accedería a
cumplir mi fantasía, que ella era solo para mí.
Yo siempre he tenido ganas de que alguien más la vea desnuda,
supongo que para que vean lo que todos los días me como en casa, pero ella no me
deja ni siquiera sacarle fotos con poca ropa, cuando lo he hecho con la cámara
digital, ella se enoja y me pide que las borre. Tengo algunas cuantas guardadas
en mi LAP, pero han sido sacadas cuando ella esta dormida, y por supuesto sin su
consentimiento, ella no sabe de esas fotos. Cuando las saco me éxito mucho,
porque me imagino que no soy yo quien se las saca, termino corriéndome en frente
de ella con la cámara digital en la mano. Fui notando, cada vez más, lo fácil
que era sacarle fotos desnuda, casi nunca usa ropa en la cama, excepto en
invierno o en sus días, y tiene un sueño muy pesado, y cuando toma un poco de
Tequila, sé que puedo hasta meterle el dedo y no se despierta. Así que se me
empezó a ocurrir un plan.
Tengo un buen amigo que acostumbra ir a casa a jugar conmigo
al ajedrez, y seguido tomamos algunas copas, se lleva bien con mi esposa y
algunas veces he notado que él la mira por detrás cuando ella no lo nota, él es
muy respetuoso y nunca se atrevería a hacer algo atrevido con mi esposa.
Pues bien, hace como tres meses, fue mi amigo, como es su
costumbre, a tomar unas copas y a jugar ajedrez, después de que mi señora
acostara a los niños, yo le ofrecí un poco de tequila y ella aceptó gustosa, se
nos unió a la platica sentándose en la mesa del comedor donde estábamos jugando
al Ajedrez. Poco tiempo después dejamos el ajedrez y seguimos platicando y
tomando los tres. Yo cuidaba que el vaso de mi señora nunca estuviera vacío.
Unas horas después nos dijo que se subiría a la habitación a dormir. Le dije que
estaba bien. Mi amigo y yo seguimos platicando y tomando. Media hora después le
dije a mi amigo que iría al baño de arriba porque el de abajo estaba
descompuesto (mentí). El la planta de arriba las puertas de la recamara de los
niños, la de nuestro cuarto y la del baño, están juntas, una a lado de la otra,
abrí la puerta de mi cuarto cerrándola tras de mí, mi señora estaba dormida y
acostada con el pantalón puesto, sin blusa pero con sostén, supuse que se había
quedado dormida antes de poderse quitar la ropa completamente. Así que me
dispuse a ayudarle. Al intentar quitarle el pantalón ella se medio despertó, y
le dije que la iba a ayudar, ella me preguntó por mi amigo, le dije que ya se
había ido (otra pequeña mentira). Ella aceptó la ayuda, la dejé sin nada de
ropa, y se volvió a dormir. Me quede mirándola un rato, se durmió de inmediato
bocarriba con una mano levantada por arriba de la cabeza, lucía hermosa,
apetecible y muy borracha.
Encendí la luz de la lámpara del buró, apagué la luz del
techo y salí del cuarto, pero no cerré la puerta, la dejé completamente abierta.
Entré al baño rápidamente y me dispuse a bajar con mi amigo, el plan era muy
simple, el resultado era muy simple también, e inofensivo y hasta un poco
infantil, pero yo estaba muy excitado, me costó trabajo hacer pipi, por la
erección que traía. Me calmé un poco y bajé otra vez con mi amigo. Desde que
bajé empecé a fingir que yo estaba algo tomado, mi amigo debería de creer que yo
no estaba en mi completo juicio. Me senté otra vez y seguimos platicando y
tomando, le dije que mi señora tenía el sueño muy pesado y que cuando tomaba no
sabía de sí. Yo cada vez me mostraba más y más borracho, al grado de que mi
amigo me tenía que servir las copas, yo realmente estaba muy excitado porque
había puesto a mi esposa en una posición que ella nunca hubiera aceptado.
Después de otra media hora, mi amigo me preguntó que si podía pasar al baño. Yo
quedé paralizado por un segundo, pero siguiendo con mi actuación de borracho, le
dije con la cabeza que si, y me recosté sobre mi frente en la mesa. Él se
levantó, hizo el ademán de querer entrar al baño de la sala, pero se acordó que
dije que estaba descompuesto, supongo que me volteó a ver para solicitar acceso
al de arriba, pero al verme con la cabeza abajo y medio dormido, empezó a subir
las escaleras por su propia iniciativa. Todavía alcancé de reojo a ver sus
zapatos perderse en la planta superior de mi casa. Lo que tuvo que pasar después
de eso, me lo tuve que imaginar, yo seguía en mi posición de borracho perdido,
pero con una mano me estaba sobando mi miembro por encima del pantalón y por
debajo de la mesa. Lo que siguió fue un largo, excitante y ate rrador silenció.
Medí cuenta que me entró un poco de miedo, las cosas podían salirse de control.
Mi esposa nunca me perdonaría si ella se enterara que la estaban viendo.
Él debería de ser inteligente y no hacer nada estúpido, solo
disfrutar el paisaje, mirar pasivamente a la esposa de su buen amigo mostrando
una faceta desconocida para casi todos, mi amigo conoce a mi esposa desde hace
varios años atrás, pero lo de hoy era algo nuevo, yo podía imaginar la escena,
ella es normalmente ruda, de armas tomar, pero en esa pose, debió verse para mi
amigo indefensa, frágil, muy femenina y sensual. Los minutos se me hicieron
horas, nunca escuche la puerta del baño, nunca escuche una llave del agua, nunca
escuche nada. Varios minutos después, no estoy seguro cuantos, bajo despacio mi
amigo, me vio todavía medio dormido, lo volteé a ver y me dijo que mejor ya se
iba, que ya me veía muy cansado yo. Me despedí sin levantarme de mi silla y el
salió por la puerta de la casa.
En cuanto se fue, subí a revisar el terreno, subí despacio,
excitado e imaginándome como lo vio él. Terminando de subir las escaleras ella
se veía claramente sobre la cama, en medio del cuarto, la luz de la lamparita de
noche generaba unas sombras a los lados de sus pechos y sus muslos
entreabiertos. Me acerque un poco más, ella se notaba tierna y sexy, su cabeza
estaba de lado y se miraban sus ojos calmados, durmiendo muy tranquila y
despreocupada. Cuando entré al cuarto no encontré nada extraño, pero la imagen
nítida de sus labios vaginales que ahora ya no solo los había visto yo, me
hicieron venirme de inmediato. Recuperando mis fuerzas en las piernas, tomé la
cámara digital y dejé evidencia de lo que mi amigo acababa de ver.
Saludos a todos