ANTONIO NOS INVITA A CENAR.
Leer antes : Tenia que conseguir ver a mi mujer con otro.
Después de la cena del otro día, no volví a ver a Antonio, se
había cogido vacaciones. Por eso me sorprendió cuando me llamo a la oficina para
invitarnos a cenar en su chalet de Marbella. Obviamente yo intuía que querría
continuar lo de la otra noche. Le dije que tenía que consultárselo a Carmen y
que le llamaría. Me rogó que insistiera y que le dijera a Carmen que le tenía un
regalo.
Llame a Carmen para contarle la llamada. Aunque en su momento
reconoció que le había excitado mucho lo del otro día, dijo que le daba corte
volver a ver a Antonio ya que seguramente pretendería llevar las cosas más allá.
Le dije que posiblemente seria su intención pero que en su mano estaba manejar
la situación y que en todo momento se haría lo que ella quisiera. Con esa
condición me autorizo a llamarle y decirle que aceptábamos la invitación.
Le llame y le comunique que Carmen aceptaba la invitación
pero sin profundizar en detalles.
Nos cito para el día siguiente a las 23.00h en su casa. Un
chalet Magnifico a las afueras de Marbella. Para lo cual nos mando por mensajero
dos billetes de avión.
Llegamos temprano a Marbella y ahí teníamos a Antonio
esperándonos. Se le veía bien, esta curtido por el sol. Llevaba unas bermudas y
una camiseta deportiva que le marcaba su silueta bastante bien cuidada a fuerza
de todo tipo de deportes. Le dio un beso Carmen en la comisura de los labios
mientras que le pasaba una mano por la cintura atrayéndola hacia si, a la vez me
tendía la mano.
-Me alegro mucho de veros, que tal el viaje.
-Quitando que a Carmen no le hacen mucha gracia los aviones,
bien. No dura mucho, tan solo 45’.
Nos encaminamos al coche y abriéndole la puerta invito a
entrar a Carmen en el asiento del acompañante, con lo que se llevo la primera
alegría del día, pues Carmen llevaba una falda muy corta que al sentarse, dejaba
todas sus piernas al descubierto y en medio se apreciaba el triangulo del tanga
casi transparente, que se había puesto la muy zorra. Pues yo ya le había pedido
que me diera otra ración de exhibicionismo, también iba sin sujetador y con un
generoso escote. A Antonio se le fueron los ojos a su entrepierna, reteniéndola
por la mano para alargar al máximo la vista de su coño que se dejaba entrever
tras la fina capa del tanga.
Llegamos al Chalet, que como ya sabíamos era impresionante.
Piscina, cuadras barbacoa en le exterior. Etc. Pasamos al interior y como era
tarde nos dispusimos a cambiarnos para cenar.
- Por cierto se me olvidaba, he invitado a mi hermano a
cenar. No me acordaba de que los sábados tenemos la partida de poker con los
amigos. Y esta vez tocaba en mi casa. Le puedo decir que vengan después de la
cena. ¿Os parece mejor? Si tenéis cualquier pega le llamo y pospongo la partida
para otro día.
- Yo pensaba que era una cena entre nosotros tres. Dijo
Carmen.
- Te entiendo, no pasa nada. Ahora mismo le llamo y le digo
cualquier cosa.
- No, déjalo que vengan después de la cena, si no te importa.
Así os quedáis vosotros jugando y yo me voy a la cama. Que llevo todo el día sin
parar, casi ni para comer.
Nos condujo al dormitorio y abriéndonos la puerta nos dejo
pasar. Encima de la cama había un vestido extendido.
-Me he permitido comprarte eso para la cena, si no te gusta o
no lo quieres. Ponte lo que quieras. No te importa verdad Carlos.
- Yo no pongo ninguna pega, es ella quien decide.
-Lo acepto encantada, y me lo pondré para la cena. Para eso
me lo has comprado, ¿no?
Se retiro diciendo que bajásemos a cuando quisiéramos que el
iba a preparar la cena.
Carmen se asomo corriendo a la puerta y le dijo.
- Antonio aquí no hay lencería ni ropa interior. Como debo
interpretar eso.
- Tú misma, ponte como más cómoda estés. Dio la vuelta y
bajo al primer piso.
-Tú que opinas que debo hacer Carlos.
-Si por mí fuera bajarías desnuda a cenar.
-Y despreciar este vestido. Lo tomo en sus manos y se lo
probo por encima. Me lo pensare.
Yo termine de vestirme antes, como suele ser y le dije a
Carmen que la esperaba abajo con Carlos.
Baje, Carlos estaba en la cocina haciendo la cena. Nos había
preparado un suculento mangar. Un surtido de mariscos y para acompañarlos
champán que obviamente no seria de un supermercado.
Oímos ruido y nos volvimos. Era carmen que bajaba despacio
por la escalera como si hiciera su entrada en un gran salón, de una fiesta de
alto copete. A cada paso que daba, el vestido se balanceaba dejándonos ver en su
totalidad que no se había puesto el tanga y que iba completamente desnuda
debajo. El vestido le quedaba como un guante. Los pechos casi se le salían por
arriba y por debajo era cortisimo. En resumen una vista maravillosa que hacia
que Antonio y yo nos quedásemos mudos.
Se acerco a nosotros me dio un beso en los labios y otro a
Antonio. Este volvió a apretarla contra si a la vez que metió la mano por debajo
del vestido agarrándola sin disimulo por el culo.
La cosa empezaba prometiendo y yo ya estaba deseando que la
cena acabase para poder calmar la terrible erección que tenia en esos momentos.
-Carmen te importa ir poniendo la mesa mientras termino esto.
Ahí en aquel mueble tienes todo.
Como preparado apropósito, todo estaba demasiado alto para
Carmen que tenia que estirarse para coger la vajilla. A cada cosa que cogia nos
deleitaba con una exhibición de su culo y de su coño, ella sabiéndolo se
entretenía dejándonos que disfrutáramos con la visión, e incluso simulando
torpeza dejaba caer mas de una cosa para luego agacharse sin doblar las piernas.
Antonio que se había puesto unas bermudas de algodón y
evidentemente sin ropa interior denotaba una erección que no se molestaba ni en
disimular.
-Venga ya esta listo. Sentémonos a la mesa dijo Antonio.
-Vamos. Dijo Carmen. A la vez que sujetando el vestido
por la parte de abajo y levantando los brazos se lo saco por encima de la
cabeza, sacudiendo su melena.
-Es que no quiero marcharlo, os importa.
-Noooooooooo……Dijimos los dos a la vez.
Venga sentémonos a la mesa dijo Antonio. Cogiendo la silla
que estaba situada enfrente de Carmen se puso a su lado y yo me quede en la
esquina a su otro lado.
Mientras que degustábamos los manjares mirando el cuerpazo
que nos brindaba Carmen, Antonio ya sin tapujos le ponía la mano en el muslo
mientras que la acercaba a su coño. Carmen abrió las piernas dejándole vía libre
para que el la tocara a su antojo. Antonio le pasaba las manos por el monte de
Venus casi completamente depilado para después con dos dedos abrirle los labios
del coño y empezar a frotarle el clítoris.
Nos habíamos olvidado de la cena. Antonio seguía con su
exploración en el coño. Carmen le sobaba la polla que parecía una tienda de
campaña debajo del pantalón. Liberando el cordón del pantalón tiro de el y con
la mano la saco la polla y los huevos dejándolos al aire. Yo me puse a su lado y
sacando mi pene la invite a que me masturbara.
Tenía una polla en cada mano mientras subía el pellejo y lo
bajaba. Se aproximo a la polla de Antonio y desde arriba le dejo caer un
salivazo que dio en el glande, subió la mano forzando el pellejo para atraparlo
y lubricarla completamente.
A mi, se inclino y metiendosela directamente en la boca la
dejo completamente empapada en saliva. Se hecho para atrás en la silla mientras
que nos masturbaba a los dos. Paso cada una de las piernas por encima de la
nuestra que tenia mas cerca quedándose completamente despatarrada.
Antonio y yo nos peleábamos por meterle mano en le coño. Yo
le metía dos dedos para nada mas sacarlos entrar los de el y así sucesivamente,
hasta conseguir una masturbación completamente sincronizada que consiguió que
Carmen explotara en un orgasmo salvaje mientras que nos apretaba la polla hasta
dejarnos los dedos marcados.
Estábamos de esa manera esperando que Carmen se relajara un
poco, con la esperanza que nos atendiera y terminara lo que tenia entre manos.
Cuando de pronto sonó el timbre de la puerta. Nos quedamos los tres de piedra.
-Mierda debe ser mi hermano con sus amigos.
Carmen al oírlo cojio el vestido y salio corriendo escaleras
arriba, dejándonos con la polla fuera y pasmados.
Nos arreglamos la ropa y Antonio fue a abrir la puerta.
Efectivamente era su hermano Diego con dos amigos. Alberto y Paco. Se hicieron
las presentaciones.
- ¿Qué, nos jugamos una partida de poker o no?
-Para eso habéis venido, ¿no? Venga Diego pon el tapete y
saca las cartas mientras que preparo las bebidas.
Nos dirigimos los dos al bar. Y disimuladamente le digo a
Antonio. -Macho no te enrolles y dales puerta en cuanto puedas.
-No te preocupes que tengo tanta prisa como tu, me han dejado
con las ganas de follarme a tu esposa. Porque seguro que se hubiera dejado con
lo calientes que estábamos los tres.
Antonio se dirigió a la mesa con las bebidas mientras que yo
me escapaba a la habitación a hablar con Carmen.
Estaba tirada en la cama con las piernas abiertas y la mano
en su coño a la vez que se frotaba las tetas.
-Cabrones me habéis dejado a cien.
-Y como crees que estamos nosotros, que nos hemos quedado a
medias. Antonio hasta me ha dicho que se ha quedado reventando por follarte.
-Pues dile que en cuanto terminéis, aquí os espero a los dos
para que hagáis conmigo lo que queráis.
-Como has cambiado (mi mujer todavía no había culminado
ningún trío conmigo, y nadie que no fuese yo la había follado).
- Que quieres me estas convirtiendo en una ninfomanía, estoy
deseando que acabéis esa maldita partida y que me folleis por todos los lados.
-Pues no te vistas que en cuanto acabemos subimos.
Baje los escalones de tres en tres.
-Que, ¿empezamos?
Repartimos las cartas y comenzamos a jugar. Llevábamos como
una hora y yo no veía la manera de acabar la partida. Pero para mi desgracia mi
suerte empeoro y me estaba quedando sin blanca.
- ¿Tu no habías venido con tu mujer? Pregunto Diego el
hermano de Antonio.
- Si pero estaba cansada y se ha ido a dormir.
-Que lastima me hubiera gustado conocerla.
-No es posible, ya se ha acostado.
Mientras que jugábamos observe que en el extremo puesto de la
mesa detrás de Antonio había una consola con cuatro monitores de TFT de 21
pulgadas.
- Antonio, para que son tantos monitores.
- Ah, eso. Son del sistema de vigilancia de la casa. Conectan
con el exterior y con todos los habitáculos de la casa.
-¿Eso incluye los dormitorios?
- Si, pero tienes mi palabra de que no los conecto nunca que
tengo visitas en la casa.
-Si pero si quisieras podrías vernos a nosotros en la
habitación. Joder que morbo. ¿No? No has visto nunca a nadie.
- Te lo prometo, nunca los utilizo para eso.
Seguimos la partida y mi mala suerte me llevo a quedarme sin
dinero cuando justo cuando tenía mejor mano. Un poker de Damas.
Tenia que igualar la apuesta de Diego. No estábamos jugando
grandes cantidades, tan solo tenia que igualar 50€. Por lo que se me ocurrió una
idea.
-Lo veo, pero como no tengo para cubrir la apuesta, me
apuesto encender las pantallas y poner la habitación de mi mujer durante un
minuto. Si Antonio no pone pegas.
-Antonio dijo que estaba de acuerdo
- Acepto la apuesta, pero sin limite de tiempo. Yo diré
cuando la apagamos.
-De acuerdo.
Mostré mis cartas ya que había sido yo quien había igualado
la apuesta. Puse mi poker de Damas sobre la mesa. Diego mostró las suyas y para
mi sorpresa yo perdí. Poker de Reyes.
-No voy a decir que lo siento porque estoy deseando ver si tu
mujer nos da una sorpresa.
Antonio encendió las pantallas y sintonizo todas en nuestra
habitación. Se iluminaron las pantallas y apareció la cama completamente
centrada e iluminada, pues se había dormido con la luz encendida, la calidad de
la imagen era buenísima. En la cama Carmen completamente desnuda dormía.
Nos quedamos completamente extasiados viendo la imagen de
Carmen, el coño se le veía a la perfección incluso brillaba. Las tetas subían y
bajaban al ritmo de la respiración.
- Verla así dormida es un poco aburrido. Porque no la
despiertas.
-Antonio ve tú y la despiertas. Le dije.
Antonio sin pensárselo subió las escaleras y se encamino a
nuestra habitación. La abrió con sigilo. Nosotros veíamos como se introducía
despacio en la habitación. Desnudándose en silencio. Tenía una considerable
erección. Se inclino y metió la cabeza directamente en le coño de Carmen y
empezó a comérselo con ímpetu.
Carmen se despertó. Cogiendo con las manos la cabeza de
Antonio la sujeto contra su coño animándole a seguir, a la vez que le decía
- "Siiiii…, Carlos, cabron chupame, bébete todos mis jugos".
Evidentemente no se había dado cuenta de la suplantación.
Abajo Diego cogiendo el mando de las cámaras hizo zoom sobre
el coño aproximando la imagen hasta ver como se introducía la lengua de Antonio
en el coño, a la vez que dos dedos.
Los demás empezaron a bajarse las cremalleras y sacarse las
pollas para comenzar a masturbarse viendo a mi mujer como era follada por la
lengua y de dedos de Antonio. Yo no era menos y me masturbaba salvajemente
terriblemente excitado viendo como Diego, Alberto y Paco se la meneaban a la vez
que decían obscenidades a mi mujer.
-Vaya pedazo puta que tienes ¡eh! Antonio. Como me gustaría
meterle mi polla en la boca.
Antonio se incorporo un poco y echándose encima de mi mujer
apunto la polla a su coño y la penetro. Carmen al sentirlo abrió los ojos y lo
reconoció. Sin decir nada le agarro de la cabeza y empezó a besarlo
salvajemente.
-Y mi marido Cabron, has subido tu solo a follarme.
Mientras decía esto le rodea la cintura con las piernas y aceleraba el ritmo.
Clávamela entera Cabron, rómpeme el coño…
Nosotros a bajo seguíamos masturbándonos. Mejor dicho Yo y
Diego, porque Alberto y Paco se estaban masturbando mutuamente.
Antonio seguía follando a mi mujer mientras que le decía.
- El cabron de tu marido y los otros están viendo como te
follo a través de un circuito cerrado de televisión. Y seguro que se están
matando a pajas. Carmen se le quedo mirando fijamente para después de un
momento decir.
-Pues vamos a darles motivos para que se corran.
Salio de debajo de Antonio y poniéndose a cuatro patas en la
cama, dijo en voz alta para que lo oyéramos nosotros.
- ¡Mira Carlos!, como mi coño se traga la polla de tu amigo.
Decía esto entre jadeos y balbuceos. Carlos no paraba en su mete y saca. Carmen
inclino la cabeza apoyándola en la cama para así sacar más el culo y facilitar
la penetración.
Abajo a Alberto y Paco se corrían al unísono cada uno en la
mano del otro.
Le dije a Diego.-Sígueme vamos a darle a esa puta lo que
se merece.
Subimos a la carrera hasta la habitación. Entramos, Antonio Y
Carmen seguían en la misma posición cuando nos vieron entrar.
- ¿Que, vienes a ver como se joden a tu mujer?
- No, vengo a traer refuerzos para que se quede a gusto esa
puta.
Diciendo esto me aparte un poco para que viera a Diego. Ambos
estamos con la polla completamente erecta fuera de los pantalones, sujetándola
con la mano a la vez que nos la meneábamos
-Aproximaros.
Nos desnudamos y nos acercamos a ella, cogiendo nuestros
penes se los metía por turnos una y otra vez en la boca. Paro un momento para
apoyar la cabeza en la cama mientras que se corría al unísono con Carlos, que en
ese momento le inundaba el coño con su corrida.
-Tu, como te llames. Dijo dirigiéndose a Diego. Dame
por el culo mientras que le como esto a mi marido. A la vez que decía
esto me cogia por los huevos e introducirse mi polla en su boca. Diego mojando
el pene en el semen que escurría del coño, lo Apunto a su ano y empezó a empujar
despacio hasta que el empezó a dilatarse, el pene iba penetrando poco a poco
dilatando el esfínter, hasta conseguir introducirlo completamente en el ano.
Golpeaba una y otra vez con los huevos en su culo.
-Deja que me de la vuelta. Sacando la polla de su culo se
tumbo boca arriba y se la introdujo de nuevo en culo. Así de esa manera volvió a
coger mi polla para seguir con la mamada que me estaba haciendo.
Diego aceleraba sus embestidas. Antonio ya repuesto se puso a
mi lado y mientras le tocaba las tetas le brindaba su polla para que la chupara
también.
Paco apareció en el quicio de la puerta, venia de estar
viendo todo por las pantallas. Aproximándose con la polla en la mano se metió
por en medio de Antonio y mió para empezar a pajearse fuertemente encima de la
cara de Carmen.
-Si, menéatela. Échame toda tu leche en la cara.
Como si de una orden se tratara nos empezamos a correr uno
detrás de otro llenándole toda la cara y las tetas de leche, que ella se
apresuraba a coger con las manos y restregárselas por la cara y las tetas.
Diego saco la polla del culo y descargo toda su leche sobre
el vientre y coño de Carmen...
Poco a poco se fueron retirando hasta dejarnos solos en la
habitación a Carmen y a mí.
-Sabes, Carlos. Me esta empezando a gustar ser tan puta. Hoy
he disfrutado muchísimo. Crees que Antonio nos daría el video……….
Se agradecen los comentarios.
Carolo.x@hotmail.com