Estimular el clítoris es como dar un masaje a alguien: puede
resultar fantástico en un comienzo, pero, si no varías la técnica, este placer
intenso pronto podría dar lugar al adormecimiento e incluso al dolor; y
convengamos que ninguno de éstos es efectivo a la hora de llevar al éxtasis a
una mujer.
A la hora de hablar de sexo oral, muchos hombres creen que un
simple movimiento de la lengua será suficiente; y de hecho, podría serlo, sobre
todo en la fase del calentamiento previo. Pero si verdaderamente quieres
llevarla hasta las estrellas, deberás recurrir a las técnicas múltiples de
estimulación oral, es decir, echar mano a un amplio repertorio en lugar de
quedarte con el simple y monótono latigazo.
Las siguientes técnica de estimulación oral son probadas y
ciertas. Con ellas, cualquier mujer quedará pidiendo clemencia, y mucho más.
Estimulación oral
El capuchón del clítoris se encuentra allí para prevenir la
sobre-estimulación del mismo; una sensación que puede ser extremadamente
incómoda e incluso dolorosa. No obstante, esto no quiere decir que un poco de
estimulación directa no sea apreciada de vez en cuando.
Recurriendo a tus mejores técnicas de jugueteo, déjala tan
caliente como puedas. Cuando ella comience a gemir, deslízate entre sus piernas
y juega con su clítoris resguardado hasta que esté completamente erecto.
Suavemente repliega el capuchón hasta que el clítoris esté parcialmente
expuesto, y revolotea con tu lengua sobre él. Seguramente, querrás repetir este
movimiento rápida y generosamente, variando la dirección de cada movimiento y
haciendo pausas entre cada embestida de la lengua. Cuando ella te pida más y más
atención, suelta el capuchón e incrementa el grado de presión hasta que alcance
el orgasmo —que a esta altura no debería estar mucho más allá de la vuelta de la
esquina—.
Tip: no golpees directamente contra el clítoris. Esto no
haría más que remover las secreciones, y no hay nada más doloroso que tener la
atención centrada en un clítoris no lubricado.
Estimulación espaciada
Si realmente quieres estar al mando en la cama, intenta algo
más controlado y específico: usa tu lengua para producir embestidas ascendentes
hacia la delicada parte inferior del glande del clítoris. Procura encenderla
completamente, luego remueve el capuchón, y apoya en forma suave tu lengua
contra el clítoris. Deslízala hacia arriba con movimientos ligeros y húmedos. Al
ser hecho en forma adecuada, este movimiento produce una sensación de cosquilleo
extremadamente placentera. Si es repetido en forma lenta y sostenida, le
garantizarás un orgasmo de grandes proporciones. El secreto pasa por mantener
los movimientos suaves y deliberados, incluso cuando ella comience a suplicar
por algo más rápido y suave.
Tip: las primeras embestidas deben ser individuales. En otras
palabras, esto quiere decir que interrumpirás momentáneamente el contacto físico
entre un lengüetazo y otro. A medida que ella se acerque al orgasmo, será
recomendable cambiar la técnica y comenzar a deslizar la lengua hacia el punto
de partida sin interrumpir el contacto. Esto asegurará la estimulación máxima
del clítoris.
Masajes suaves
El sexo oral es algo grandioso y digno de ser practicado con
frecuencia, aunque no debemos olvidar que la estimulación manual puede ser tan
satisfactoria si es llevada a cabo en forma acertada. La próxima vez que te
encuentres en posición horizontal, deslízate detrás de tu mujer y arrástrala
hasta ponerla de rodillas. Baja su espalda gasta tu pecho y juega con su cuerpo
hasta que se esté retorciendo en tus brazos. Desde esta posición, puedes usar
los dedos para masajear suavemente su clítoris. No hay necesidad de echar para
atrás el capuchón; simplemente utiliza tu magia en movimientos circulares
lentos. Intenta no aplicar demasiada presión sobre el clítoris, a no ser que
ella te lo solicite verbalmente o que comience a presionar tu mano con las
suyas. Si quieres agregar un poco de variedad, intenta movimientos de lado a
lado o en diagonales. Esta es la forma en la que la mayoría de las mujeres se
estimulan manualmente, por lo que sus cuerpos suelen responder automáticamente.
Tip: no uses tu lengua para lubricar los dedos. La saliva
sólo funciona a través de la aplicación constante, y seguro que no querrás
interrumpir la estimulación una vez que hayas comenzado. Si ella está
verdaderamente encendida, recubre tus dedos con su propia lubricación, que, por
otra parte, será mucho más efectiva y duradera.
Estimulación manual múltiple
Este método es sensacional para estimular el clítoris, aunque
su ejecución puede ser en cierta forma engañosa. La mejor posición para esto es
que ella esté recostada de espaldas, y tu acostado a su lado. Comienza con el
método del masaje suave que hemos visto en el punto anterior, y no te detengas
hasta que ella esté muy pero muy mojada. En este punto, introduce uno o dos
dedos en su interior. Tómate tu tiempo. Lo menos que quieres es producir dolor,
ya que eso acabaría con su excitación. Cuando ella se encuentre lista para más,
ubica tu dedo pulgar sobre su clítoris y comienza a masajearlo. La combinación
de la estimulación clitoridiana y la vaginal duplicará su placer, que sin dudas
la llevará hacia un orgasmo único.
Tip: si tus dedos no son lo suficientemente largos para el
conducto vaginal mientras mantienes el pulgar sobre su clítoris, no te
preocupes. La mayor estimulación aquí debe ser la clitoridiana, y no habrá
problemas si tus dedos no llegaran a moverse demasiado; de hecho, muchas mujeres
lo prefieren así
Tomado de: http://www.enplenitud.com/amor/placerfemenino.asp