Os parecerá algo extraño, pero todo lo que os voy a contar
comenzó una mañana soleada de invierno en un parque infantil, al que habíamos
ido mi mujer y yo con nuestra hija. Llevaríamos 20 minutos columpio arriba y
abajo, cuando vimos llegar a otra pareja con una niña al parque (era difícil no
verles ya que a esas horas nadie suele ir al parque y estaba vacío a excepción
de nosotros). Ella era alta, morena con el pelo corto, labios carnosos y mirada
alegre; el era más bajo, con el pelo castaño y corto, con unos gestos muy
pensativos que le daban unos aires muy atractivos; su hija era algo mayor que la
nuestra y no dejaba de corretear por todas partes. Después de un rato miraditas,
de sonrisas y de gestos cómplices, coincidimos todos en los columpios.
Cómo se lo pasan las dos pequeñajas- dijo ella
sonriente.
Sí la verdad que les viene bien y a nosotros el
verlas disfrutar- respondí.
Sí eso sí. ¿qué edad tiene la vuestra?- preguntó.
Tiene 17 meses- respondió mi mujer- ¿y la vuestra?
La nuestra ya tiene 3 años y medio.
Claro así no para…jeje.
Seguimos durante un buen rato hablando de las niñas, luego
nos contaros cosas de ellos, de dónde eran, que tenían 32 años (poco más que
nosotros que tenemos 30), nos presentamos, ella se llamaba Carolina y el
Antonio. La verdad que nos quedamos todos un poco alucinados porque coincidíamos
en muchísimas cosas, gustos, aficiones, preocupaciones, etc.… Saqué el tema del
veranito, la piscina, el sol y dejé caer que nosotros éramos nudistas, y me
sorprendió muchísimo su reacción ya que aquí por regla general la gente es muy
puritana, y enseguida se ponen nerviosos con estos temas, pero Carol y Toño no,
vieron el comentario como de lo más natural y es más, nos dijeron sin tabúes que
ellos también eran nudistas. Y así continuamos durante un buen rato charlando
los 4, mientras las dos peques no dejaban de corretear. Quedamos tan prendidos
los unos de los otros, de encontrar una pareja joven, agradable, con una niña y
tan afín, que decidimos quedar para otro día tomar algo y así fue como nos
conocimos.
Un par de semanas después de habernos conocido nos invitaron
a cenar a su casa, dejamos a nuestra hija con la abuela y a las 22h llegamos a
casa de nuestros amigos. Nos abrió Antonio la puerta, y tras saludarnos:
Pasar, pasar, está la niña dormida ya, pero no os
preocupéis que tiene el sueño muy profundo- dijo.
Bueno nada tranquilo que de todas formas hablamos
bajo por si acaso- respondió mi mujer.
Carol estaba en la cocina terminando de preparar la cena, la
mesa ya estaba puesta y nos sentamos los tres mientras ella traía las pocas
cosas que faltaban en la mesa. Estuvimos charlando de todo un poco, de nuestras
vidas, de nuestras hijas, de lo que nos gustaba, etc.…nos dimos cuenta los
cuatro que seguíamos coincidiendo en muchísimas cosas, hasta en algunas tan
raras como el hecho de hacer nudismo, cosa que poca gente que conozcamos hace.
Estaba siendo una velada increíble, nos reíamos mucho unos con los otros y daba
la impresión de que nos conocíamos de siempre, hablando con muchísima confianza:
Pues fijaros hoy fui a depilarme y maja me han dejado
las piernas molidas- dijo Carol a Patry.
Sí yo depende del día pero sí que es verdad que a
veces pufff- respondió ella.
Yo además es que no lo entiendo, he ido a distintos
sitios y nada que no lo consigo, a mi me gusta depilarme todo entera,
quitarme todos los pelos del pubis, y nada que en ningún sitio me lo
hacen, siempre me dejan una rayita.
Anda ¿sí?, bueno a mí la verdad que no me hace mucho
quitarme todos, pero sí que alguna vez se me han metido más de la
cuenta.
El escucharlas a las dos con total confianza hablando de esos
temas delante de Antonio y me estaba encantando y a la vez me estaba poniendo un
poco cachondo, al ver a Carol medio sonriendo al decir cómo de depilaba el coño.
Noté que Antonio opinaba lo mismo ya que no dejaba de moverse en la silla
mirando a mi mujer.
Pues nada chicas ya quedaréis un día y que os depilen
bien a las dos y os hagan un dos por uno- dije sonriéndolas.
Eso, eso y nosotros vamos para dar ánimos mientras-
se reía Antonio.
Je, je, je, que malos que sois- dijo Carol.
Pues sí, porque quitarse los pelos de ahí tiene que
dolor…nosotros nos los afeitamos con cuchilla, pero depilarlos…- dijo mi
mujer.
Anda ¿os depiláis los dos?- preguntó Carol.
Sí yo me quito con espuma casi todo de cintura para
abajo y Patry con cera, menos en el chochete que se lo recorta- les
conté con una sonrisa picarona.
Jajaja, bien bien, pues espero que no os dejen como a
mí, porque estoy super irritada, fíjate que hoy no me he podido poner
ropa interior- nos dijo Carol.
Ala!!! pero cómo cuentas eso mujer- se sonreía
Antonio.
Oye no te preocupes, si son cosas normales- les dijo
Patry sonriendo.
Sí bueno, normales normales…no demasiado- respondió
el sin dejar de mirar a Patry.
Bueno oye a nosotros no nos cuesta hablar de esas
cosas, y menos con vosotros, yo por ejemplo nunca llevo sujetador- se
reía Patry picaronamente.
¿Qué?- respondió Antonio- ¿qué me dices?, ¿pero vas
siempre sin sujetador?
Sí, me molestan mucho y como no tengo demasiadas
tetas pues voy bien- dijo ella.
Jolín, que fuerte, pues a mí eso me pone…
Jajaja, alee, venga relájate cariño que te vas a
salir de la silla. A mi es que me hace sentirme rara, pero hoy es por lo
que es ehhh!!!- dijo Carol balanceándose hacia los lados, lo cual hizo
que se movieran sus pechos de un lado al otro.
Pues a mí me parece genial que ninguna de las dos
llevéis ropa interior, la verdad- dije sin poder dejar de mirar las
tetas de Carol.
y a mí y a mí.
Carol se levantó a coger algo de postre y no pude más que
imaginar lo que habría debajo de esa falda que llevaba, lo cual me provocó una
enorme erección.
Pues a ver, tenemos yogures, manzanas, peras y
plátanos- dijo mientras sujetaba un plátano en las manos.
Y eso lo dice una chica que no lleva ropa interior-
dije mientras todos reíamos.
Tomamos natillas de chocolate y Antonio un flan, tras lo cual
subimos al piso de arriba a escuchar un poco de música mientras nos bebíamos un
sorbete de champán que habíamos preparado. Eso sí la conversación a cada minuto
que pasaba se convertía en más morbosa, más sexual y descarada. Una de las veces
que se levantó Carol a cambiar la música se puso a bailar un poco y en un
arrebato se levantó un poco la camisa dejando ver sus tetas, todos nos reíamos
mucho, pero nos excitamos mucho más. Comenzó a sonar una canción de Shakira, la
de tortura, y animé a Patry a que la bailara, ya que la gusta mucho bailar cosas
de ella.
Pero venga pero tú conmigo- me dijo mientras me
agarraba para levantarme.
Nos pusimos los dos a bailar de forma muy sensual, mientras
Carol y Antonio nos miraban y animaban. Comencé a moverme entre sus piernas, a
pasar mis manos por todo su cuerpo, rozando sus pechos por encima de la camisa.
Ella empezó a moverse imitando a Shakira momento en el que Carol también se
animó, y se puso a bailar alrededor nuestro, su puso detrás de mí, y mientras yo
seguía tocando a Patry por todas partes Carol comenzaba a rozarse por mi
espalda, podía sentir sus manos recorriendo mi cintura y sus tetas pasar por mi
espalda. Sin saber cómo ni por qué, me di la vuelta y me puse a bailar con Carol
al igual que lo hacía con Patry, rozando su cuerpo, pasando mis manos por sus
caderas, por sus muslos, subiendo hasta sus senos, estaba super caliente. Miré a
mi mujer y la vi ya bailando también con Antonio, pero ellos casi estaban más
bailando un lento que al ritmo de la música. Carol y yo seguimos frotándonos y
entonces ella se quitó la camisa dejando al aire sus preciosas tetas- Uff que
calor tengo- dijo sonriendo. En un cambio de ritmo, volvimos a bailar Patry y yo
juntos, nos comenzamos a besar a sobar, los dos estábamos muy calientes.
Estoy muy cachonda, cari- me dijo al besarme.
Y yo, y yo- la respondí.
Poco a poco la fui quitando la camisa, sin dejarla de besar
el cuello y la boca, dejando al aire sus preciosas tetas duras como piedras,
ella comenzó a jadear sintiendo mis manos recorrer sus pechos y mi lengua sobre
la suya. Yo no podía más, estaba muy caliente viendo a mi mujer en tetas y a
Carol y Antonio justo detrás comiéndose enteros. Se acercó Carol y comenzó a
besarme el cuello por detrás, Antonio de acercó a Patry también por detrás y
comenzó a tocarlas las tetas con las manos. Me di la vuelta y empecé a tocar los
pechos a Carol, recorrer esas tetas con mis manos mientras otras manos de hombre
recorría los de Patry, los cuatro estábamos super excitados. Carol comenzó a
desabrocharme la camisa, mientras metía sus manos para tocarme el pecho, yo
desde sus mulos subía mis manos hasta su culo y a través de su cintura llegué a
su coñito casi casi peladito, que ya lo tenía muy mojadito. Me quité la camisa y
los pantalones quedándome ya en slips, miré a Carol a los ojos, y mientras ella
me tocaba la polla por encima del slip comenzamos a besarnos, recorrí su boca
con mi lengua, nos devoramos mutuamente. Podía escuchar a Patry gemir mientras
se besaba can Antonio al tocarle este el coño con los dedos.
Quité la poca ropa que la quedaba a Carol, pudiéndola ver ya
completamente desnuda, con sus tetas bien erguidas, los pezones duritos, el
coñito chorreando flujo y una cara de viciosa increíble. Se agachó delante de
mí, al sentir mi polla sus manos se puso dura como una piedra, sentí el contacto
de su lengua en la punta de mi polla, sus labios recorrieron mi pollita mientras
su lengua la humedecía al igual que estaba ya el coño de mi mujer también,
Antonio tumbado entre sus piernas lo estaba lamiendo como un poseso, y ya, no
paraba de gemir, acariciando su pelo en cada lametazo de coño que él la daba.
Carol se tragaba toda mi polla y yo de moría de ganas de sentir el sabor de su
coñazo en mi boca.
Carol vamos al suelo, y así te como yo también ese
coñito rico tuyo- la dije gimiendo de gusto.
Vale Jony, me muero de ganas de sentirte entre mis
piernas- me dijo ella al subir y comerme la boca.
Me tumbé en el suelo boca arriba, al momento de ver a Patry
con la polla de Antonio enterita en la boca, estaba comiendo como una loquita
esa polla, mientras le miraba la cara de gusta que tenía Antonio mirándola
también a ella.
Mmmm!!! así Patry, así, que boca más rica, mmm que
ganas de follarte tengo, mmm así, esto sí que es una mujer, jovencita,
mmm que pelo más suave- la decía mientras la acariciaba el pelo con una
mano.
Carol se colocó encima de mí, con el coño encima de mi cara
para hacer el 69, agarró mi polla y de nuevo se la tragó enterita.
Sí Carol. así cómetela entera, así mi niña así, mmm
que coño tienes te lo voy a dejar seco- la dije.
Y mientras ella se metía una y otra vez mi verga en la boca
comencé yo a lamerla el coñito, primero por los labios exteriores para a
continuación meter la lengua hasta dentro, mientras la agarraba el culo me bebía
todos los flujitos que la salían a chorro de esa conchita. Tenía la polla duro
como una piedra, mi boca llena de su sabor y la vista de su culo bien abiertito
para mi, y cómo no, poco más allá los gemidos de placer de Patry, a la que
Antonio ya debía de estar follándose. Carol y yo no podíamos más, ella se
levantó a coger un preservativo, a mirar a mi izquierda pude ver a Antonio,
también tumbado boca arriba con Patry encima de él, estaban follando como locos,
ella de dejaba de gemir mientras él la metía la polla hasta dentro agarrándola
el culo con las dos manos. Yo estaba que no podía más, ver cómo disfrutaba mi
mujer con otro hombre, cómo otra polla la daba el gusto que ella tanto la
encanta, cómo recorrían cada centímetro de la mujer de mi vida me puso aún más
cachondo, mi polla en vez de perder dureza había cogido aún más, cuando llegó
Carol y me puso el condón:
Pero bueno chico, como estas…- me dijo sonriente.
Pufff, entre lo dura que me la has puesto tu, el
verles a ellos ahí follando y el pensar que te la voy a meter hasta el
fondo de ese coñazo tuyo…imagínate.
Carol se tumbó encima de mí también, se rozó con mi polla y
de un tirón la penetré hasta la empuñadura, ella soltó un gemidito y moviéndose
arriba y abajo comenzó a follarme, mientras se tocaba con las manos las tetas.
Al poco deslizando mis manos desde su culo por su espalda la eché hacia delante,
momento en el que tocó a mí meterla la verga.
Oooohh sí que ritmo, así fóllame así- me susurraba
Carol.
Mmmm que ganas de metértela tenía ya Carol.
Estuvimos un rato así los cuatro, entonces sentí que Patry se
acercaba, se había puesto a cuatro patas, Carol hizo lo propio, y así desde
atrás Antonio y yo disfrutamos de sus buenas vistas, mientras las metíamos las
pollas las acariciábamos sus culos.
Vaya culo que tienes guapa- decía Antonio mientras se
follaba a Patry.
Así tócamelo, que me encanta que me folles así,
disfrutando de mi culo y mi coño.
Ves cómo se la folla, ehhh- dijo Carol.
Sí, es maravilloso, veros a todos aquí, sentir mi
polla en tu coño, y oler el de Patry folladito por Antonio- dije
mientras la metía la polla entera y la tocaba las tetas.
Ponte otra vez debajo Jony- me dijo Carol.
Me volví a tumbar otra vez y de nuevo se la metí a Carol, la
cual no quería dejar ni un segundo a su coño sin mi polla dentro. Mientras Patry
y Antonio seguían follando como antes, por lo que tenía enfrente de mí a Carol
con mi polla dentro y justo encima a Patry con cara de gusto al ser penetrada
una y otra vez por Antonio.
Sigue sigue que me corro- gimió Carol.
Yo seguía una y otra vez, cada vez más rápido metiéndosela.
Patry recostada ahora hacia abajo, con el culo en pompas y bien abierta para
Antonio comenzó a besarme. En ese momento pude sentir como el cuerpo de Carol se
ponía rígido, cómo se contraían las paredes de su vagina con las sucesivas
embestidas de mi polla, cómo se corría.
Sí, no pares!!!, sigue follándome sigue!!!- dijo
Carol.
Ahhh!!! me corro yo también!!!- gimió Patry.
Qué gusto, sentir a la vez dos orgasmos de mujer tan cerca me
hizo no poder más, y en una de las embestidas al coño de Carol y con la lengua
de Patry recorriendo mi boca me corrí, derramando toda mi leche en el coñazo de
Carol, el cual estaba empapado de flujo rico y caliente. Al poco de tanto
orgasmo seguido le tocó a Antonio, que descargó toda la leche en el coñito de
Patry, inundado de gusto y de calor, al mismo tiempo que Patry se contraía de
gusto al sentir la polla de Toño bombear todo el semen en su interior.
Todos, cada uno de nosotros estábamos agotados, sudados,
encantados, con ganas de más y algo extrañados. Y después de besarnos
relajadines, desnudos y tumbados boca arriba:
Bueno, una cosa que no os comentamos es que desde
hace unos años somos liberales- dije.
Pero bueno!!!, ¿qué pasa?, ¿que vamos a coincidir en
todo?- dije Antonio sonriendo.
Pues eso parece, sí, fíjate al final el postre que
teníais- respondí.
Pufff, a mi me ha dejado este postre…- dijo Patry.
Jajaja, esto es la leche, oye tenemos que hacer más
este postre, que me ha gustado, jejejeje- se descojonaba Carol.
Y así fue cómo descubrimos que lo que un día había empezado
como un día de parque ha terminado siendo una bonita amistad y algo más.
Por cierto, después de esto nos dimos unas preciosas duchas
de intercambio que también fueron igual de increíbles, y bueno alguna cosilla
más, que ya la contaré más adelante y lo que aún queda por contar y vivir.
Nuestros amigos, aquellos con los que podemos ir al MUSAC y
poco después hablar de lo rico que es el sexo oral, y mientras tanto nos tomamos
un café, rozando nuestras manos por debajo de la mesa sin miedo, porque estamos
seguros de quién es nuestra vida y quién nuestr@ amig@.