QUERIDA MAMA
En aquel
momento, yo disfrutaba un sueño reparador, un pinchazo en el capullo
me despertó, miré el reloj y eran las siete menos diez de la mañana,
habitualmente, la erección me suele venir hacia las nueve, pero esta mañana
se había adelantado; retiré la ropa de la cama, y medio dormido miré con
admiración las medidas de mi polla totalmente erecta, me gustaba verla en
todas sus dimensiones, me excitaba más; era sábado, y yo los fines de semana
duermo desnudo esperando este acontecimiento. Un pinchazo en los
huevos me advirtió de la próxima orquitis si no hacia algo, así que
saque un preservativo del cajón de la mesilla, me lo puse, y agarré mi polla
con la mano derecha para masturbarme, con apenas dos movimientos, me
sobrevino un calambre por la espalda, seguido de unas convulsiones, e
inmediatamente comencé a expulsar semen, pasó casi un cuarto de hora hasta
que las convulsiones cesaron y pude volver a mi ser, entonces mi polla
estaba empapada, retiré con cuidado el preservativo, y saqué un algodón de
la mesilla, con el que me limpié toda la polla con cuidado, al pasar
el algodón por el capullo todavía sentí un estremecimiento especial; después
lo envolví todo en un papel y lo deje para tirar cuando me levantase. Más
tranquilo solo debía esperar al mediodía para hacerme la siguiente paja,
pues debido a unas pastillas solo se me empina los fines de semana. Os
cuento.
Mi madre se llama RUTH,
y es alemana. Mi padre CARLOS y es español, ambos se conocieron
en Ibiza estando de vacaciones, cuando esto ocurrió mi madre tenía
diecisiete años y mi padre cuarenta y dos, ella era una adolescente con
muchas ganas de follar, y el un acomodado empresario con dinero, (tenemos
una empresa familiar que da trabajo a casi cien empleados), mi padre en
aquellos tiempos era un follador nato, y como es natural se encontraron los
dos, después de tirarse tres meses follando a diario, mi madre se quedó
embarazado de MARC, mi padre se casó con ella, y la dio toda clase de
seguridad, casi cuatro años después nacía yo RUBEN.
Todo comenzó de la siguiente
forma, hace tres años mi padre contrajo una infección en la vejiga que le
afectó al aparato urinario, y a medida que la infección se hizo crónica, se
fue quedando impotente, a sus cincuenta y nueve años aquello le afectó pero
no demasiado, pues a su edad ya no tenia deseos sexuales; pero para mi madre
fue un mazazo, pues además de tener treinta y cinco años, tenía, por así
decirlo, autentico furor uterino, necesitaba follar todos los días,
pues el exceso hormonal le producía un terrible dolor de cabeza cuando no
tenia orgasmos, y eso la llevaba a un mal humor violento que hacia nuestra
casa inhabitable.
Visitó a varios ginecólogos
que le pusieron distintos tratamientos, pero todos fueron un fracaso, al
final uno de ellos la recomendó que comprase un vibrador, y lo usase en los
momentos de máxima excitación, pero aquello de látex no calmaba sus
necesidades, ella necesitaba una polla caliente y dura; Un día en un ataque
de ira e insatisfacción tiró el vibrador a la cabeza de mi padre, que se
agachó y salió por la ventana al jardín, después de decirle de todo, y tener
una bronca de mil demonios.
El problema era grande, por
un lado mi madre se negaba a pagar a alguien que se la follara, y no era
plan de contárselo a la familia ni a los amigos, así que decidieron mirar
por Internet alguno de esos contactos de chicos que se ofrecen para esto,
pero aquello también fue demasiado, pues cuando estos chicos tenían delante
de ellos una mujer como mi madre, con su metro ochenta de alta, con setenta
y ocho kilos, con unas generosas tetas duras por los masajes recibidos, y
con dos piernas blancas rectas y formadas; además de un cuerpo blanco como
la nieve sin nada de bello, y con unos pelitos rubios que tapaban su húmedo
coño de labios y clítoris sonrosado; y si a eso le unimos una boca carnosa y
unos ojos azules en una cara preciosa, con una melena rubia, tenemos una
autentica “Valquiria”. Así que los chicos cuando tenían esa diosa
delante se corrían antes de tiempo, y dejaban a mi madre peor de lo que
estaba. Mi madre se hartaba a llorar cuando se veía desnuda en el espejo, y
tan insatisfecha en el terreno sexual.
Un día, al entrar mi madre
en la sauna que tenemos en el jardín de la casa, estaba tomando el
vapor mi hermano Marc, completamente desnudo; (en mi casa tenemos una
educación alemana, y no le damos importancia a la desnudez), al quitarse mi
madre el albornoz y quedarse desnuda, a Marc le sobrevino una tremenda
erección, que trató de ocultar con la toalla, pero a mi madre no se le
escaparon los dieciocho centímetros que tiene Marc entre las piernas; A sus
casi dieciocho años, Marc ha salido a mi madre, es alto y espigado como
ella, de pelo rubio aunque no tanto como Ruth, proporcionado en el peso,
musculoso y atlético por el deporte, no tiene ni un pelo en el cuerpo, solo
en su paquete genital; y está muy bien dotado en largo y grueso.
Marc salió turbado de la
sauna, y Ruth al sentirse sola se hizo una paja monumental pensando en lo
que acababa de ver, de pronto entendió que se le habían acabado los
problemas, su macho sería Marc; solo le quedaba convencer a mi padre, y de
eso se encargaba ella, pues a mi padre le volvía loco, tenerla desnuda, y
chupar todo su cuerpo, aunque no se empalmase, y en muchas ocasiones al no
poder eyacular le ocasionaba un tremendo dolor de huevos; pero a pesar de
eso disfrutaba del acto, después, cuando se relajaba, expulsaba el semen por
la uretra sin ningún tipo de erección. Convencido mi padre de
esa manera, solo le exigió que yo no me enterase bajo ningún motivo,
guardando así las formas familiares. Había otro problema, y era
enseñar a Marc los puntos erógenos de Ruth, para evitar eyaculaciones
inesperadas, y enseñarle además a follar para que mi madre obtuviera
orgasmos sublimes. Y esto solo se lo podía enseñar mi padre, que era
el único que sabía como hacerlo; así que acordaron llevarlo a cabo un fin de
semana dentro de quince días, ya que yo me iba el viernes a Londres con el
colegio para practicar ingles, y no regresaba hasta el domingo por la tarde;
así que ellos tres estarían solos todo el fin de semana. Aquellos días
mi madre los pasó especialmente excitada, nerviosa, tratando a Marc de una
forma especial; y luego me enteré que masturbándose. Yo sospechaba que
pasaba algo, y más cuando el lunes de aquella semana le dijeron a Marc en la
mesa, “Que no hiciese planes para el fin de semana pues tenían que hacer
algo importante”; a mi pregunta que de que se trataba, la repuesta fue
rotunda, “A ti no te importa”. Como comprenderéis a mis casi catorce
años la curiosidad era inmensa, así que me propuse, y lo conseguí,
enterarme de todo lo que estaba ocurriendo. Y esto lo hice escuchando
detrás de las puertas, a escondidas, las conversaciones de los tres en unas
ocasiones, o las conversaciones que mantenían dos a dos en otras, y las
confidencias de Marc las más veces.
Aquel viernes por la tarde,
mis padres me llevaron al aeropuerto, y me vieron salir en el vuelo, después
volvieron a casa, y prepararon todo para el sábado siguiente. Por la
mañana, se levantaron y desayunaron, después pasaron al salón con el pijama
puesto, allí mi padre explicó a mi hermano su problema, y lo que querían de
él, y mientras hablaban mi madre se fue a la habitación, y regresó con el
albornoz puesto sin nada debajo, después se acercó a Marc, y le quitó el
pijama, dejándole desnudo, luego ella se quitó el albornoz quedándose
totalmente desnuda, A Marc le sobrevino una erección inesperada, que trató
de ocultar con las manos, mi padre le retiró las manos para que su polla se
manifestara en todo su esplendor; Mi padre también se desnudó para estar
igual; después de lo hablado, Marc no pudo evitar echar una mirada a la
polla de mi padre que era un autentico colgajo entre sus piernas. Mi
madre, Ruth, se subió entonces en la mesa de fumador que tenemos en el
salón, dejando los pelitos rubios de su coño a la altura de la boca de Marc,
y mi padre comenzó a explicarle donde debería acariciar a mi madre, ya con
la boca, ya con las manos; así le indicó en la nuca, las orejas, el cuello,
las tetas pellizcando los pezones, las caderas, la cara interna de los
muslos, el pubis… Carlos llevaba la mano de Marc, por cada zona, y a
veces le empujaba la cabeza para que besara o lamiera la zona deseada. Rut
tenía una vena azul que le salía del ombligo, y se ocultaba en los
pelitos del coño para salir de nuevo por la ingle izquierda, y perderse en
la cara interna del muslo donde tenia un pequeño lunar, este lunar era zona
de predilección de Rut, ya que la proximidad a su coño hacia que al
chuparlo, se enredase la legua con aquellos deseados pelitos, y el aroma a
hembra del coño de Ruth, ya había embriagado a Marc, que apoyaba el duro
capullo de sus dieciocho centímetros en la pantorrilla de Ruth, siendo esta
la primera vez que tocaba la piel de mi madre con su polla, Aquello
excitó muchísimo a mi madre que comenzó a humedecerse de forma desesperada.
Después se tumbó en la mesa
del comedor con las piernas separadas y apoyados los codos sobre la mesa
para ver bien, y mi padre le explicó a Marc todos los recovecos del coño de
Ruth; Carlos estaba en el costado derecho de Ruth a la altura de la
cadera, y Marc entre las piernas de ella. Carlos con los dedos
separó los labios mayores del coño de Ruth, y aparecieron unos labios
menores sonrosados, y un clítoris totalmente empapados de fluidos
blanquecinos, el coño de Ruth, palpitaba de forma rítmica, y se apreciaba a
simple vista abriéndose y cerrándose al compás de los latidos, la
respiración era agitada subiendo y bajando al mismo ritmo que las
palpitaciones el pubis de mi madre, y sus pezones de punta eran auténticos
rubíes duros como piedras preciosas. Ruth estaba totalmente
cachonda, Marc apoyaba con fuerza su duro capullo contra la
pierna de mi madre queriendo taladrarla y probar sus calientes entrañas,
totalmente ajeno a los escrúpulos familiares; y Ruth miraba a Marc con
los ojos encendidos queriendo comérsele literalmente. Ajeno a toda esta
maniobra mi padre hablaba sin que nadie le escuchara, recomendando a Marc:
“Cuando la introduzcas, solo debes meterla el capullo, y acariciar con los
dedos su ano, hasta que esté a punto, esto la excita, y cuando se vaya
a correr la metes toda la polla y entonces esperas su orgasmo”.
Ninguno de los dos oyó la explicación.
Después mi madre se bajó de
la mesa y se tumbó en el sofá de piel con las piernas abiertas para recibir
la penetración, Marc apoyó la rodilla en el mismo sofá y acercó su capullo a
la entrada del coño de Ruth, cuando Ruth. Sintió esa dura y caliente polla
en su entrada, puso la mano izquierda en el culo de Marc clavándole las
uñas, y se metió de golpe toda la polla, gritando de placer, mientras con la
mano derecha apretaba la boca de Marc contra sus tetas, así inmovilizó a mi
hermano por lo menos un cuarto de hora, pasado el cual Marc se empezó a
mover y se corrió; Ruth cogió a Marc por las axilas y le sacó la polla de su
coño cuando aun goteaba leche, después dándole una cariñosa bofetada le dijo
“Cuando me folles bien te dejare estar en mi coñito”, para disimular su
entusiasmo, le dijo a mi padre que Marc estaba muy verde, y folla bien si
no practicaban más, a lo que mi padre asintió.
Dejaron que Marc se
recuperara, y anochecido se fueron a la cama, mi madre propuso dormir los
tres en la habitación de matrimonio, con la sana idea de follar con Marc
cuando mi padre se durmiera, pero mi padre se negó a ello por celos hacia
Marc, no quería que follaran solos, así que lo hicieron en la habitación de
Marc, repitiendo con más éxito la follada de la mañana, aunque todavía no
estaba bien del todo, después ellos dos se fueron a dormir. El domingo
por la mañana, regresaron ambos desnudos a la habitación de Marc, y mi
madre alcanzó su primer y espectacular orgasmo, gritando y volviéndose loca
de placer, y dándole a Marc el doctorado en follador. Pero no terminó ahí el
tema, a primera hora de la tarde, Marc se preparaba para ir al cine, y tomar
un poco de aire fresco, mi padre iría al aeropuerto a buscarme a mi, y mi
madre pretextó no salir pues tenía irritado el coño y la dolía un poco, así
que se puso un apósito con vaselina, pero no era cierto, ella maquinaba otra
cosa. Cuando mi padre salió del salón camino del garaje, mi madre
comenzó a desnudarse, y desde la ventana del primer piso, totalmente
desnuda, vio como el coche de mi padre salía por el jardín camino de la
puerta, entonces se dirigió corriendo a la habitación de Marc, y le encontró
a medio vestir, le desnudo de forma violenta, casi le rompe la ropa, y se
metió la polla de Marc en, la boca para ponerla a tono, diciéndole con
ternura:
-“Cariño no sabes como
echaba de menos paladear este caramelo que tienes entre las piernas,
no puedo hacerlo delante de tu padre, me ha prohibido que te la chupe, no
me deja, creo que está celoso”, “Tienes una verga hermosa”. “Suave,
Dura, Sonrosada” ¡Es perfecta! ¡Me encanta! Y volvió a metérsela en la boca.
Después se metió la polla de
Marc hasta dentro de su coño, y se le folló ella a él, siendo la primera
vez que follaban solos. Cuando Marc se corrió, quedó exhausto encima
de Ruth minutos después, se levantó, se lavó y se vistió, mientras mi madre
le miraba desnuda con las piernas separadas desde la cama ofreciéndole su
coño, Marc se acercó y apoyó su mano derecha en el coño empapado de Ruth, y
la izquierda en su hombro, y dándole un apretado beso en los labios se
despidió de ella; mi madre le dijo señalando su coñito con el dedo
-”No vayas a follar con otra
ya sabes que no tienes semen en los huevos, está todo aquí”, “lo tengo
todo en mi interior”.
Cuando llegué a casa, el
ambiente estaba extraño, se percibía una calma tensa, sin saber por que, es
como si algo muy importante hubiese pasado, mi madre, nerviosa, me preguntó
como había ido el viaje, y la conté con todo lujo de detalles mi estancia en
Londres; cuando llevábamos un buen rato hablando llegó Marc, me saludó, beso
a mama y se dirigió a su habitación, al rato mi madre pasó a la cocina, y
yo entré en la habitación de Marc. Este estaba tumbado en la cama, con
una sudadera puesta, y tapado de cintura para abajo con el edredón. Le
pregunte:
-¿Qué te pasa Marc?, la
respuesta me dejó helado.
-He pasado todo el fin de
semana follando con mama. Y me contó todo lo que he relatado en los párrafos
anteriores, adornándolo con todo lujo de detalles y sensaciones.
Instintivamente, tiré del
edredón para atrás, y Marc estaba desnudo de cintura para abajo, y en su
polla presentaba una buena erección. Abarque su capullo con mi mano derecha,
y él no hizo ningún movimiento; tiré de la piel hacia abajo para
descubrírselo, y abarque este por su raíz. Inconscientemente le pregunté.
-¡Que grande la tienes Marc!
¿Le has metido todo esto? (Marc, me contesto llevándose los dedos a la raíz
de su erecta polla.)
-¡NO! Todo esto. (Dijo
señalando la totalidad del cilindro carnoso)
-¡DIOS! ¿Y le cave entera?
-Por supuesto, y es
maravilloso tenerla dentro. El problema es que papa quiere que follemos solo
los miércoles, y cada dos semanas. Y mama quiere follar todos los días
-¿Y tu? (le pregunte
anonadado por la confidencia que me había hecho)
-Yo… yo necesito follar a
todas horas, no sabes lo delicioso que es el coño de mama, mira como tengo
la polla
-¿Te vas ha hacer una paja?
-No puedo… no tengo leche en
los huevos, (Diciendo esto se dio media vuelta en la cama, y yo le dejé
solo)
Turbado, entré en el
servicio para refrescarme la cara, pues tenía un sofoco enorme, y por un
ataque de morbo, miré en el cesto de la ropa sucia, buscando alguna prueba,
y la encontré. Allí estaban unas bragas color granate con unas manchas
resecas de fluidos blanquecinos que resaltaban sobre el encaje, y la
toallita de bidet, que habían usado para limpiarse, llena también de fluidos
pegajosos, algunos húmedos aún, pero con un fuerte olor a semen, imaginé
como sería verlos follando, la polla de Marc, en el coño rubio de mama; me
marché a mi cuarto pensando en el cuerpo desnudo de nuestra madre, y en el
coño sedoso que me había descrito mi hermano, al pasar por la cocina miré a
mi madre, y no podía imaginar el volcán que tenia entre las piernas. Comencé
a madurar la idea de que si Marc follaba con mama, a lo mejor yo también
podía hacerlo, pero desde luego lo que si haría sería espiarlos para
aprovechar la mejor oportunidad que se presentara, quizás en el fragor de la
follada… después me hice una monumental paja a la salud de ambos, y fue la
primera vez que tuve convulsiones durante el orgasmo.
Aquella primera oportunidad,
se presentó a la siguiente semana, en la piscina de la casa; era por la
tarde, y mi padre se fue a la empresa a trabajar, y nosotros bajamos a la
piscina pues no teníamos colegio. Mama bajo en Top-less, y con un diminuto
tanga rojo, y Marc se puso un bañador también pequeño de licra como los que
se usan en competición, yo el mío normal; al rato de estar en la piscina, y
aprovechando que yo estaba en el agua, ellos estaban recostados en dos
tumbona que juntaron, de las que tenemos allí, pendientes de mi, (Pues yo no
debía enterarme de nada, según condición impuesta por nuestro padre)
comenzaron a besarse y tocarse mutuamente, yo al darme cuenta me hice el
ausente jugando en el agua con mis cosas, pero sin dejar de espiarlos. Al
rato Marc se puso de pie, y pude observar su polla con toda su erección, el
bañador de licra ponía de manifiesto hasta la más mínima curva de aquel
capullo, y el recorrido de todas las venas de aquella enorme verga, que
reposaba contra su ingle izquierda; por su parte mi madre tenia los pezones
a punto de estallar, su respiración era agitada, y de su coño, se empezaban
a escapar los fluidos vaginales, incapaz de contenerlos la diminuta
braguita. Se dirigieron a la sauna que tenemos en el jardín pretextando mi
madre enseñarle unos arreglos a Marc, pero yo sabía lo que pasaba, así
que esperé un instante, y cuando llegué a la sauna miré por el cristal de la
puerta, y vi a Marc tumbado en el banco, con las piernas caídas a cada lado,
y a mi madre sentada a horcajadas en el mismo, frente a Marc y con la polla
de este en la boca. Un escalofrío me recorrió la espalda, lo había
conseguido, enseguida mi polla se puso en acción. Después de una prolongada
mamada, se levantó, y fue Marc el que la comió aquel coñito de labios
sonrosados, al poco tiempo, mama levantó la cabeza de Marc, y le dio un beso
en aquella boca empapada en los jugos vaginales; acto seguido tumbó a Marc
en el banco, y puso la polla de este en posición vertical, y poniéndose a
caballo sobre las caderas de mi hermano, se clavó aquella estaca hasta el
fondo; mi madre gritaba de placer, y Marc clavaba los dedos en aquel culo
blanco disfrutando las entrañas calidas del maternal coñito. Yo me había
quitado el bañador, y apoyaba con fuerza mi polla erecta en la puerta
barnizada de la sauna. Al poco rato Marc se corrió llenando de semen
el coño de mama, esta se levantó y se sentó a los pies de Marc, con las
piernas separadas, con lo cual yo podía ver aquel coñito de labios
sonrosados empapado en semen blanco, y la polla de mi hermano,
semirrecta, empapada en fluidos, no pude aguantar más y me corrí llenando de
semen la puerta, cuando volví en mí mi madre estaba tragando las últimas
gotas de semen de la polla de Marc, así que me vestí corriendo y salí sin
hacer ruido para no ser descubierto, ya volvería a limpiar la puerta
Salieron de la sauna sin que
nada indicase lo que allí había pasado, y subieron a la casa para asearse,
yo aproveché para limpiar mi semen con una toalla y aun estaba
caliente.
La relación de fuerzas en mi
casa, cambió desde ese momento, mi padre se había convertido en el macho
viejo, que se sabe acabado y sustituido por otro más joven en el terreno que
más duele, que es en el coño de la hembra, consciente de su incapacidad para
satisfacerla; Mi madre por el contrario estaba exultante, pues tenia
una polla más grande y más dura a su disposición, en definitiva un macho
mejor dotado, y preparado en todo momento para ella; en cuanto a Marc, era
el macho que había heredado la hembra siempre dispuesta para follar,
caliente, experta, bonita, y sin problemas para ensartarla en
cualquier instante, miraba a mi padre con lástima, y con un rictus de
superioridad. Cuando estábamos en el salón, mi madre se sentaba junto
a mi padre, y apoyaba la cabeza en su hombro, dejando caer la bata, y
enseñándole a Mar unos centímetros más de aquellas maravillosas y largas
pierna, Marc se la comía con los ojos de forma disimulada, y ella clavaba
sus ojos en el paquete de Marc; luego cuando mi padre me llevaba al colegio
y él se iba a la empresa, mi madre se follaba a Marc en el mismo salón. La
relación de ella con mi padre también cambió, ya no le gritaba, le hacia las
comidas que más le gustaban, y hablaba con él de los problemas de la
empresa, escuchando sus proyectos; era un trato de misericordia, con la
compasión que desarrolla una mujer hacia un castrado. En el terreno sexual,
cuando no estábamos nosotros, después de comer, a veces, mi padre entraba en
la cocina, y desabrochaba la bata de mi madre, dejándola con las bragas y el
sujetador, entonces la llevaba a la habitación y allí se desnudaban, ella
sentía entonces la respiración agitada de él, y su mano temblorosa moverse
entres sus muslos, y entre los pelitos dorados de su vagina, ella apoyaba
las manos en los hombros de mi padre, y separaba las piernas, consciente de
que no había ningún peligro de penetración, mi madre le miraba sonriente,
mezcla de pena y burla; cuando cría tener alguna dureza en su dormida polla,
la tumbaba en la cama, y mi madre con las piernas separadas, y los brazos
extendidos a lo largo del cuerpo le dejaba hacer; él con la ayuda de lo
dedos, introducía un poco de aquel capullo inerme en el claustro vaginal, y
los músculos de la vagina, lo expulsaban de inmediato, negando su intento de
penetración, así lo intentaba varias veces, hasta que al fin se cansaba, y
se levantaba frustrado y malhumorado, maldiciendo su impotencia ante aquella
hembra; entonces mi madre iba desnuda al salón y le preparaba un
Wisqui bien cargado, y mientras él se lo tomaba,
mi madre en el servicio se lavaba cualquier rastro que hubiesen dejando sus
manos o su polla en tan delicado sitio, luego mi padre se iba a trabajar, y
ella esperaba a Marc, lo más desnuda posible, y le contaba el intento
fallido de mi padre; esto ponía a Marc excitadísimo, y entonces la tumbaba
en el suelo del salón y follaban con violencia.
Mi padre estaba celoso, lo
manifestaba siempre contándoles a Marc que un invididuo
había perdido su polla en tal o cual accidente, acto seguido avisaba a Marc
que cuidase bien su polla porque podía perderla en algún momento, lo cual
asustaba a mi hermano. Un miércoles mientras los dos follaban en el
salón, Marc se corrió, y se acercó a la mesa para limpiarse con las
toallitas allí preparadas, entonces mi madre estaba tumbada en el sofá, con
la pierna derecha caída, y el pie apoyado en el suelo, y la pierna izquierda
apoyada en el respaldo del sofá, y el pie en el asiento, con lo cual su coño
estaba totalmente abierto, y bañado por el semen de mi hermano, mi padre se
puso a los pies mirando le aquel coño fijamente, mi madre con los ojos
cerrados por la excitación estaba ausente, entonces pasó sus dedos por los
labios cogiendo una buena porción de liquido blanco, y lo aplastó con su
dedo pulgar como pretendiendo aplastar la polla que lo había depositado
allí. Lo hacían los miércoles, por que era el día que yo tenía seminario de
Ingles, y no llegaba a casa hasta las ocho de la tarde, así mi padre no iba
a la empresa, y mi madre aflojaba hormonas y yo no me enteraba de nada
(pensaba el incauto de mi padre). En una ocasión, mi madre y
Marc, se preparaban un miércoles para su semanal encuentro en presencia de
mi padre, (pues no les dejaba follar solos), estaban contentos, riendo y
jugando en el salón, buscaban intimidad.
-Carlos ¿Por qué no te vas a
la habitación, mientras Marc y yo terminamos?, ya sabes que solo es un
orgasmo, cuando termine puedo ir desnuda a buscarte, y… ¡ya sabes!
Mi madre se había vestido
con una mini falda escocesa roja, y unos zapatos negros de tacón alto, con
unas medias de rejilla negras; Llevaba una camisa dos tallas menores que
ponía de manifiesto sus hinchadas tetas, y abría los botones, incapaces de
permanecer abrochados.
-¡No!, sabes que me gusta
estar aquí mientras vosotros folláis, Marc todavía no sabe meterla bien, y
necesita mis consejos, (Dijo mi padre haciéndose el imprescindible).
-Que ganas tienes de
soportar un dolor de huevos, Marc y yo solo follamos, ya lo sabes
Marc entró en el salón
vestido con el albornoz blanco, y sujetándoselo por delante, pues se le
salía la polla al no llevar calzoncillos, venía de la ducha. Se acercó
a mi madre y la beso en la boca, mi madre bromeando le dio un toba en el
capullo, y echó a corre alrededor de la mesa. Marc se quieto el
albornoz, y atrapó a mi madre quitándola la camisa y la falda. Al caer la
falda, Marc se quedó parado al ver que no llevaba bragas, y el cuadro de su
coño rubio y sus largas y blancos muslos, resaltados por las medias y los
zapatos negros. Mi madre aprovechó y se zafó de los brazos de Marc y
continuó corriendo. A mi padre el juego no le gustaba y se estaba
enfadando.
-¡¡Queréis estaros quietos,
Vais a tirar algo!!, ¡¡Basta ya coño!!.(Gritó mi
padre).
Ausentes, ambos pararon, y
Marc apoyo a mama en la mesa del salón, metiéndole toda la polla de golpe.
Mama acusó la penetración con el máximo placer pues estaba muy cachonda.
Entonces mi padre volvió a gritar.
-Así no es, te he dicho que
solo le introduzcas la punta hasta que este a punto de
correrse, pero no me haces caso, haces lo que te da la gana
(Reprocho a Marc). Y siguió gritando, ¡¡Sacaselá inmediatamente!!.
Ambos estaban bajo el efecto del placer, y no escuchaban nada, ni se daban
cuenta del enfado de mi padre. Entonces mi padre se puso detrás de
Marc y cogiéndole por la cintura, lo zarandeó hasta desacoplar los cuerpos;
y Marc sacó la polla del coño materno.
Acto seguido cogió la
polla de Marc con la mano derecha y la apretó hasta hacerle daño, mientras
le gritaba. Marc gritaba del dolor que le estaba causando en su polla
y mi madre gritaba para que le soltara, como no lo hacia, mi madre se puso
entre los dos dándole manotazos a mi padre para evitar que dañara la polla
de Marc, y mi padre soltó la presa; mi madre cogió a Marc de la cintura y
salieron del salón, mi padre se quedó llorando solo. Marc tuvo moratones y
magulladuras en su polla unos cuantos días, y al enseñármelos me enteré de
lo acontecido. Desde entonces las folladas de los miércoles eran tranquilas
y sin ninguna exaltación, mi madre temía que mi padre dañara la polla de
Marc, o lo que es peor, que en un rapto de ira se la cortara, castrando a
Marc definitivamente, y eso es algo a lo que mi madre no estaba dispuesta, a
perder el juguete que había encontrado, antes mataría al que se lo quitara,
de eso daría cuanta yo más tarde. Pero continuemos el relato.
Un día, suspendieron las
clases de la tarde, y llegué a casa antes de lo normal; al pasar por el
cuarto de baño, sentí la ducha, y comprobé que era Marc el que se estaba
duchando, miré por la rendija de la puerta de la habitación de mi madre, y
observé que estaba sentada ante el tocador de la habitación completamente
desnuda, perfumándose y maquillándose el cuerpo. Enseguida adiviné que se
preparaban ambos para follar. Busque una excusa para entrar en la
habitación, y preparé una carta que me había dado el profesor para que
firmaran mis padres. Con la carta en la mano entré en el cuarto, mi
madre ni se inmutó.
-Mama, tienes que firmarme
esta carta del profesor para autorizar el viaje a Londres del mes pasado.
-Eso ya se firmó en su día
(Dijo mi madre)
-Yo no se nada, me han dicho
que la firméis y que se la lleve
-Bien dámela, haber.
(Mi madre se levantó, y se acercó a la mesilla para coger un bolígrafo; yo
seguía con mis ojos el admirado cuerpo desnudo de ella, y mi polla se puso
en funcionamiento).
Cogió el bolígrafo, se
inclinó sobre el papel, y lo firmo. Antes de que me lo acercara
acerqué mi mano izquierda a la mesa para tocar con el dorso de la mano
aquellos pelos rubios que adornaban su coñito, y apoyé las yemas de mis
dedos en la cara interna de su muslo izquierdo. Mi madre advirtió la
intención.
-Vaya Rubén creo que
te estas haciendo un hombrecito, (Dijo mirando mi in disimulado bulto)
-Es que eres preciosa mama,
(Dije apoyando mi mano izquierda sobre su blanco culo), (Ella no se movió y
me dejó hacer).
-Supongo que ya no serás
virgen, con las chicas que hay por ahí deseando un aparato como este (Dijo
cogiendo con la punta de los dedos mi capullo dentro del pantalón).
-Solo me gustan las
mujeres como tu, (Armándome de valor la cogí la teta derecha y me metí el
duro pezón en la boca).
Mi madre me apartó con
suavidad, y se puso una bata de seda que había a los pies de la cama y que
la hacían más deseable. Y se acercó a la puerta invitándome a salir mientras
me contestaba.
-Yo soy tu madre, y las
mujeres como yo lo pueden serlo también, debes aspirar a jovencitas de tu
edad, con ellas follaras mucho mejor. Te lo aseguro.
Salí de la estancia, y
cuando me dirigía a mi habitación me cruce con Marc, que iba en dirección
contraria envuelto en su albornoz blanco, y con la polla en total erección.
Salí al porche y me subí en
el tejado que da a la entrada de la casa, sobre el que se abre un gran
ventanal que ocupa todo el salón y el dormitorio de mis padres. Por
suerte, bajo la ventana del dormitorio hay unas macetas de geranios entre
las cuales pude meter la cabeza para poder ver sin ser descubierto.
Al entrar Marc en el
dormitorio, mi madre estaba otra vez desnuda, cerraron la puerta y echaron
el pestillo para evitar que yo pasase, y Marc puso a mi madre sobre el
ventanal, y levantando el culo de esta, acometió con toda su fuerza para
metérsela de atrás adelante. Pero falló el impacto, y ví
aparecer el rojo capullo de Marc entre los dorados pelos vaginales. Mi madre
protestó el fallo, y Marc empinó más el culo de ella acometiendo otra vez el
impacto y metiendo con toda la fuerza su polla en el claustro materno, a
juzgar por el grito de placer que soltó mi madre. Después de un buen rato de
mete y saca apoyada mi madre en los cristales del ventanal, Marc. Sacó la
polla y llevó a mi madre a la cama donde volvió a meterla la polla y al cabo
de un buen rato se corrió dejando toda su leche entre aquellos labios
sonrosados que yo tanto deseaba. Yo me hice una paja, y mi leche cayó sobre
los pétalos rojos de los geranios. No era igual.
Pero aquel delirio sexual
tenía un final, y este llegó un maldito día. Una tarde de verano, mi
madre estaba muy cachonda, y esperaba a Marc. Con autentica desesperación,
yo lo apercibí, y cuando llegó Marc, se metieron en la habitación y se
pusieron a follar entre risas y bromas, no cerraron la puerta, y yo
aproveché para abrir más la rendija, y oculto, Expiar la follada mientras me
hacia una gloriosa paja. Me saqué todo el paquete genital del
pantalón, esto es la polla y los huevos; y cuando más embelesados estábamos
todos, sentí un mano poderos que me cogía del sobaco, y me metía en la
habitación donde follaban Marc y mi madre. ERA MI PADRE. Nos había
pillado a todos. Entró hecho un brazo de mar contra mi madre y mi hermano.
-¡¡Mirad lo que habéis
conseguido!! (Obligándoles a mirarme a mi que todavía tenia mi polla en mi
mano). ¡¡Mientras vosotros folláis. Rubén se está
haciendo una paja. Y os advertí que si Rubén se enteraba, esto se
acabaría.
Rubén sacó la polla del coño
mi madre, y se puso de pie a los pies de la cama. Mi madre, sorprendida y
frustrada en su placer grito como una loca. Mintiendo.
-¡¡No estábamos follando!!,
¡¡Solo le enseñaba a Rubén un nueva postura!!, ¡¡Crees que con esa
polla se puede follar!!, ¡¡Puedes a caso meterme tu la tuya que la tiene así
siempre!! (Mi madre hacia referencia a la polla de Marc, que con el
susto se había encogido a toda velocidad, y miraba a mi padre aterrorizado),
Mi padre cogió la polla de Marc, y tiro de ella, par enseñársela
a mi madre.
-¡¡Mira!!,
como tiene la polla empapada, por tus fluidos vaginales, (Depuse le
dio un empujón a Marc con la polla agarrada, y se llevo un golpe
en los huevos descapullandole la polla sin contemplaciones, a lo cual
Marc grito de dolor)
Marc, y yo salimos de la
habitación dejándolos a los dos discutiendo a voces. Cuando llegamos al
cuarto de Marc. Sentí un mareo, y Marc me sujeto cogiéndome por el pecho, en
aquel momento, cuando sentí en mi capullo los roces de las pierna de Marc,
me sobrevino un tremendo orgasmo y llené las piernas, y el paquete genital
de Marc, con toda mi leche. Cuando me restablecí Marc, se fue al
servicio para limpiarse. Me vestí y salí hacia el salón, mi padre
estaba sentado, ofuscado con la mirada perdida, mi madre en la cocina,
Totalmente vestida, se ocupaba de sus quehaceres, también ofuscada. Me
acerqué a ella, y la dije.
-Mama, lo siento. (Me
miró taladrándome con los ojos. Y me dijo severamente)
-Ya ajustaré las cuentas
contigo ¡¡Mocoso de mierda!!.
Mi padre nos reunió en el
salón, y mandó sin contemplaciones, que desde ese momento, Marc, iría con él
a la empresa todos los días, y que volvería con él. Para Marc se habían
acabado los estudios, y él personalmente fiscalizaría los encuentros de Marc
y mi madre. Prohibiéndoles verse a solas. Aquello arruinó a mi madre
que veía como se le acababan los momentos de placer, y me culpó a mí de
ello.
Los días siguientes fueron
horribles. Mi madre no me dirigía la palabra, y cuando lo hacia era
insultándome y a voces. Un día llegó con un paquete, lo puso sobre la
mesa del salón, y me llamo. Cuando me acerqué, sin decir nada, me bajo
los pantalones y el calzoncillo, cogió una tijeras, abrió el paquete con
ellas y sacó un cilindro metálico que llevaba unas correas para atar a los
muslos, y sin ningún tipo de compasión cogió mi polla violentamente, y la
metió en el cilindro, ajustando las correas a mis piernas. Después me
dijo.
-Te juro que tú vas a follar
cuando San Juan baje el dedo imbecil. No te vas a hacer ni una paja,
te lo aseguro. Yo no follaré pero tu tampoco.
El tiempo paso, y todo se
sosegó, Mi padre dejo a Marc que saliera antes de la empresa con la
intención de visitar al algún cliente, un subterfugio para follar con mi
madre a solas. Y a mi me dieron unas pastillas que compraron en Londres, que
tienen mucho bromuro, con lo cual no se me pone erecta, solo el viernes no
de dan bromuro, y así, el sábado, o el domingo, me puedo hacer varias pajas.
Y mi madre me ha prometido que cuando cumpla dieciocho años, el regalo de mi
madre será el poder follar con ella por primera vez