Esa tarde cuando llegue vestía un pantalón corto ancho y una
franela blanca, al comenzar la noche y sin recordar con que excusa junto con sus
amigas y hermana comenzamos a jugar un juego que consistía en preguntas
personales y que pretendía darte a conocer, de esos que tienes que responder una
pregunta y solo con la verdad, pero diciendo solo si y no, y si no quieres
responder vas perdiendo puntos. Al transcurrir de la noche nos fuimos quedando
solos, con lo que iniciamos nuestro juego personal con preguntas intimas que
comenzaron a excitarme, pero aun permanecía muy distante de ella.
No recuerdo bien como, pero llegue a su lado y tome su mano,
quería buscar sus labios pero no se que cosa me lo impedía, fue ella quien busco
los míos, rompiendo con esto
la barrera entre nosotros y en segundos me encontraba
besándola explorando con grane excitación su cavidad bucal, tocando y
acariciando sus senos que ya hace un tiempo atrás había conocido. Estábamos en
la sala de su casa, arriba dormía su amiga y su hermana y a través de una
ventana situada a nuestra espalda se divisaba el cuarto donde dormían sus padres
lo que de una u otra forma aumentaba la adrenalina del momento.
Libere su pecho del contenedor y luego de probar y saborear
sus pezones me propuse llegar a su entrepierna a través de la manga de su
pantalón, sentí su excitación y entre caricias y roces introduje un dedo en su
vagina, sentí la paralización de su cuerpo ante la profanación de su virginidad;
nuestra excitación aumentaba violentamente pero nuestro temor a ser descubiertos
nos obligo a huir hasta la cocina donde ya en ella nos encontramos frente a
frente desnudos ambos por primera ves, me introduje suave y paulatinamente
atendiendo las exigencias de su virginidad, su espalda contra la pared y yo
contra ella, la incomodidad de la penetración de pie nos hizo regresar al sofá
de la sala, donde ella termino de ser mía, donde yo termine de ser de ella.
Ya en el sofá, por vez primera intente bajar a su vagina,
ella retuvo mi cabeza a la altura de su pecho, mi insistencia doblego su
resistencia, estaba ella fuera de si, separe sus piernas, y ahí estaba frente a
mi, su vagina, esplendida indómita, no descubierta, mi boca se acerco a sus
labios, mis dedos se adelantaron y tocaron su delicada y sensible piel, una de
mis manos no quiso desatender sus senos, pequeños, erguidos sensibles, con sus
pezones coronando esa protuberancia sagrada alimentadora de vida y de placeres,
buscaba placer, le daba placer y conseguía placer.
Me sentía en el cielo, pero realmente estaba entre sus
piernas, sus muslos juveniles, 20 años de existencia, esperando todo este tiempo
por ser tocada, ser poseída, acariciada, ella gemía, emanaba fluidos de todo su
cuerpo, transpiraba, su boca salivaba y su vagina se humedecía de manera
profusa, bañando con ese mágico néctar sus labios vaginal, menores y mayores, su
vulva. Sus bellos juveniles decoraban su sexo, y humedecido invitaban a ser
comidos, su cuerpo pedía sexo, quería conocer, quería saber.
Mi dedos le abrieron paso a mi lengua, con sutileza separaron
los labios, para por vez primera sentir el sabor de su sexo, sentir la textura
de su corazón de placer, sentir en mi boca su clítoris, ella gimió de placer, se
estremeció todo su cuerpo, su abdomen se contrajo, sus piernas se tensaron,
sentí como cada contacto de mi lengua con su piel vaginal, era una corriente que
se iniciaba en su vagina y terminaba en cada extremidad de su cuerpo.
Su cuerpo se canso de gemir, quedo sin fuerzas y sin aliento,
y dejo escapar de sus labios, un sutil y leve "Ven", a la vez que con sus manos,
tomo mi cabeza, haciéndome entender que ya quería ser profanada, que estaba
deseando tenerme dentro de ella, que ya su vagina hervía, en su punto a mas alto
de ebullición. El placer era indescriptible.
Su boca y su cuerpo claramente me decían "cogeme", mi cabeza
no sabia que pensar, realmente quería eso, yo deseaba estar dentro de ella, no
espere mas tiempo, me incorpore, colocando mi pene en la entrada de su vagina,
frote la extremidad de mi miembro viril contra sus húmedos labios, liquido
preseminal se mezclo con fluido vagina, creando un sub mundo sexual, completo,
listo para la fricción, para generar placer, para la penetración.
La cogia por vez primera, me sentía bien dentro de ella,
jugos, sentía el roce, el calor. La embestí con fuerzas, la escuchaba gemir a
cada embestida, aumente el ritmo, su rostro expresaba muestras de placer, dolor,
una mezcla explosiva, su espalda apoyada contra el sofá de la sala, una de sus
piernas apoyada en el espaldar la otra la levantaba sobre mi hombro, sus piernas
se veían bellas, exponiendo su sexo a la cogida de mi pene, sentí sus ojos
desfallecer, mi orgasmo estaba próximo, y el de ella estaba en curso, apresure
mis embestidas y un sonido ahogado salio de lo mas profundo de su ser, acabamos
y nos fundimos en un solo ser, una sola persona, un solo cuerpo, nos amamos una
ves mas esa noche…
Al día siguiente ella se fue, al día siguiente yo me fui. Ese
fue el inicio formal de una bella relación.
...T Q...