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Fecha: 21-Abr-08 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

Probé el culo sabroso de la ex novia de mi novio

Mujer
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Tiempo estimado de lectura: [ 25 min. ]
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La vi en unas fotos y me provocó, pero me enfurecí al saber que era su ex y fui pasando de los celos a la rabia, de la rabia a la inquietud y de allí al deseo más desbocado que había sentido en mi vida. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Probé el culo más sabroso… el de la ex novia de mi novio

Hola nuevamente. Después de escribir mi primer relato sobre "Cómo me inicie entre dos mujeres", que por cierto aprovecho para agradecer a todos sus lectores y todas las personas que me han ofrecido sus comentarios, me animé a contarles otra de mis más fascinantes experiencias, en el lujurioso e inquietante desarrollo de mi bisexualidad.

Después de aquella exquisita escena de sexo con esas dos mujeres, que junto a mi novio me iniciaron en esta placentera aventura, se despertó en mi una ansiedad casi inexplicable, pues el deseo de estar con una mujer se acrecentó de manera descomunal; cada vez que recordaba lo divino que era estar besando y acariciando una piel femenina, los escalofríos recorrían todos los rincones de mi cuerpo, haciendo de mi excitación una respuesta instantánea de estos pensamientos.

De esta manera comencé a buscar oportunidades donde pudiera expresar y materializar mis deseos, en las mujeres que más me apetecían, en el trabajo, en el centro comercial, en la panadería de la esquina, en el salón de belleza, logrando algunas veces resultados positivos y otras veces no tanto, pero añorando algo verdaderamente especial, que además del sexo me hiciera vivir momentos tan intensos que me permitiera quedarme con una chica, al menos para un segundo encuentro… lo más irónico es que lo encontré donde ni siquiera lo estaba buscando … donde jamás lo hubiera imaginado.

 

Llevábamos varios meses viviendo juntos en el apartamento donde nos mudamos mi novio y yo, pero aun había muchas cosas por desempacar, especialmente de él. Me puse a curiosear, pues ni ganas tenía de arreglar todo aquello en mi día libre y encontré una cámara fotográfica digital, parecía tener mucho tiempo guardada; él nunca me ha prohibido revisar su cosas, pero yo normalmente no lo hago, pues respeto mucho su privacidad, a menos que este ordenando que normalmente no lo hago, otra razón por la que no toco sus pertenencias, el es muy ordenado y yo no soy tanto; sin embargo encontrar esa cámara despertó una curiosidad de saber que fotos tenía tomada, le coloqué unas baterías y comencé a revisarla; observé algunas imágenes de bellos paisajes y de repente vi entre ellos a una mujer impresionantemente buena, salía en diferentes poses, de frente, de perfil y de espaldas, por lo que pude ver el culo más hermoso, grande y provocativo que había visto en mi vida, acompañado de una cintura muy pequeña que hacía denotar más aun aquel monumento de trasero. Tenía puesto un pantalón blanco muy ceñido al cuerpo y unas botas negras largas, una blusita amarradita debajo de sus pechos dejando su ombligo destapado; era una rubia de aproximadamente 30 años, con una mirada demasiado voraz, que denotada una inmensa picardía al compás de sus ojos. Quedé electrizada, me sonreía pensando quien podría ser aquella mujer, quizás alguna amante de esas tantas que ha tenido; yo siempre jugaba con mi imaginación pensando en las mujeres que se habrían acostado con él y de esas las que habrían hecho un menaje a trois de esos que él tanto disfrutaba con dos mujeres, pero a pesar de que siempre le preguntaba, nunca obtenía detalles de aquellos hechos, pues mi novio es un verdadero caballero.

Seguí con mi revisión de fotos y entre ellas vi algunas donde la despampanante rubia aparecía abrazada con mi novio – lo sabía – (pensé), se acostó con este culo, bueno… como iba a pelar semejante belleza, yo no lo haría – pero luego de detallar bien los retratos fui observando con detenimiento y recordé que a él no le gusta tomarse fotos, a menos que sea para complacer a alguien a quien quiere, como lo hace conmigo; miré nuevamente las botas que ella llevaba puestas y eran muy parecidas a las que compré junto a él, ya que adora ver a mujeres con botines largos. Oh Dios!!! estaba muy claro, aquella no era una amante cualquiera, era su ex, esa ex que significó algo en su vida, que le dio cariño y de la que solo se lo oía decir que era una buena persona… ¿buena persona? ¿cómo se le puede llamar a esta escultura de mujer "buena persona"? Yo no era demasiado celosa en aquel tiempo, actualmente no lo soy en lo absoluto, pero tener a alguien tan especial en tu vida te hace querer cuidarlo y aunque teníamos sexo con otras mujeres y me encantaba verlo besando, tocando y penetrando a otra, siempre temía de una relación después de la cama. Pues ella era mi mayor temor, porque sabía que él no se enamoraba de cualquiera y ahora la cosa se ponía peor para mi, pues esa ex que me perturbaba sin conocerla, le acababa de poner cara… y trasero, gracias a las fotos.

Estaba impresionada, no sabía lo que sentía, era una mezcla entre rabia, celos, envidia y ¿deseo?… Cuando salió del baño me dio un beso en los labios y me preguntó que me pasaba, le comente que había encontrado la cámara y me dijo:

Que bueno, te la regalo, a ti te encantan las fotos, es tuya mi amor, todo lo mío es tuyo.

Gracias, pero antes saca las fotos que tienes guardadas allí, para poder usarla, le dije entregándole la cámara en sus manos

¿Qué fotos? - dijo encendiendo la cámara, las observó, se sonrió y me miró

¿Es ella verdad?

¿Quien es "ella"?

Tú ex, la que todavía de vez en cuando te llama

Sí es ella, no recordaba que estas fotos estaban aquí. Pero te noto como molesta, como incómoda ¿lo estas?

Respire profundo y le dije:

No estoy molesta, pero es que nunca me dijiste que esa mujer era así…

¿Así como?

Pues así, tan atractiva, me dijiste que era una mujer sencilla y no es verdad, mejor la hubieras comparado con una chica Playboy, habrías estado más cerca de la realidad y yo más clara.

No sabía lo que me pasaba, yo que no estoy nada mal, pues me considero bastante atractiva, no me atrevía a compararme con ella y eso me daba mucho coraje.

Mi amor ¿estás celosa?

¿Celosa? Pues si, estoy celosa

No entiendo porque, si tú no sabes porque estoy contigo, entonces no estoy haciendo nada aquí

¿Pero por qué me ocultaste que estaba tan buena?

El se rió con ganas

- No sabía que tenía que darte las medidas de mis ex, habérmelo dicho antes.

Lo mire molesta y desagradada por la burla, pero más aun porque me lo merecía, puse cara de malcriada (menos mal que esa actitud tan inmadura me abandonó o más bien yo la abandone a ella), entonces él haciendo un esfuerzo por soportar mi reacción de niña celosa, pues siempre me decía que no actuara como el común de la gente, que una mujer que hacía lo que yo hacía, no podía medir las cosas con los parámetros comunes y él estaba dispuesto a ayudarme, todo lo que yo podía permitirle.

No tengo que decirte esas cosas, porque no es importante para mí, se disfruta de un cuerpo como ese, oh! claro que sí, pero no es lo que me hace quedarme con una mujer.

Es que yo lo se, pero te quedaste con ella un buen tiempo y debe haber sido por algo y si ese algo lo acompañamos de ese cuerpo que disfrutas…

No tiene sentido que estés así, tu sabes que te amo y que cuando dejo algo en el pasado, ahí se queda, no importa como se vea.

Yo sabía que era cierto y que además notaba como a él le incomodaba atender las llamadas y responder los mensajes que ella le enviaba, pues muchas veces me enteraba porque él mismo me lo decía y me manifestaba que quería ayudarla en algunos problemas que tenía. Conociéndolo, siempre supe que me decía la verdad, pero era algo extraño lo que me pasaba con esa mujer, pensaba que el que fuera más guapa que yo, me hacía sentir disminuida y al mismo tiempo inquietante, pero por supuesto que era mucho más que eso.

 

Pasaron varios días y la imagen de la mujer de las fotos no se quitaba de mi mente, pase de los celos a la rabia, de la rabia a la inquietud y de la inquietud al deseo más desbocado que haya sentido en mi vida. Se convirtió en algo más fuerte que yo, soñaba con ella, la imaginaba y me excitaba sobre manera, no podía aceptarlo pero tampoco dominarlo.

Un día sonó el teléfono de mi novio y me dijo que era ella, que le iba a atender, que si no me importaba, le hice una gesto solo moviendo la cabeza diciendo que no, sin ni siquiera mirarlo; él atendió delante de mi y hablaba de manera normal, como quien habla de trabajo. Sin embargo por mi mente comenzaron a pasar imágenes de ellos dos juntos en la cama, los imaginaba teniendo el más morboso y sabroso sexo que pudieran tener y eso desató mi euforia, me fui al vestidor donde guardaba la cámara y busqué sus fotos, me eché en la cama al lado de mi novio y comencé a masturbarme viendo la imagen de aquella mujer que estaba claro que deseaba; él totalmente impresionado, siguió hablando sin dejar de mirarme, lo vi titubear varias veces hasta que colgó, para entonces yo ya había acabado dos veces. Se sonrió sin decir una palabra y le dije:

No sé que me pasa con esta tipa, pero desde el día que la vi me provoco y me enfurecí de que fuera tu ex novia, tu ex mujer, la que vivió contigo hasta hace poco, sentía y siento celos pero también siento un deseo que he reprimido hasta el día de hoy; ya no puedo más, quiero conocerla, deseo ver ese culo con mis propios ojos; quiero ver esa mirada dirigida hacia mi, quiero comerme su boca y cada parte de su cuerpo… si ella fue tu mujer, la mujer de alguien que piensa y vive la vida como tu, durante tanto tiempo, es porque es alguien especial, debe ser de mente abierta y seguro lo ha hecho con mujeres; se que no me lo dirás pero lo sé; también sé que no quieres volver a tu pasado, pero hazlo por mi, planea un encuentro con ella, quiero conocerla.

Sabía que diría que no, como lo hizo, alegando que él me complacía con lo que fuera y con la chica que quisiera, pero que no iba a remover su pasado y quizás causarle heridas innecesarias a ella y a mi, pues que aunque sentí deseo, también sentía celos y eso podía desaparecer o se podía acrecentar, que dependía de mi, pero no sabía si estaba preparada y prefería no arriesgarse.

Pasaron un par de semanas, sin que se volviera a tocar el tema. Un día estaba en la cama leyendo un libro cuando sonó su teléfono, solo lo vi atenderlo y hablar de manera normal, de repente dijo

Ella esta bien ¿sabes que tiene ganas de conocerte? …No lo sé, pues dice que quiere que la entrenes en eso de las mujeres, yo no le dije nada, pero ella es muy inteligente y suspicaz, dice que si estuviste conmigo, te gusta hacer eso.

No podía creer lo que estaba escuchando, pero enterré más mi cabeza en el libro para que no pudiera notar que toda la sangre se me subió a la cabeza, seguí escuchando:

Sabes que una vez te dije ninguna mujer hacía gozar tanto a otra ni disfrutaba tanto haciéndolo con otra como tú… pues te salió la competencia, si ella tuviera tu experiencia seguro que te gana, sino es que te ha ganado ya. Tienes que verla como disfruta de hacerlas sentir, ambas se pegarían al techo si lo hicieran juntas… pero claro es solo un decir, no te estoy invitando a hacer nada. Solo quiero presentártela, te vio en una fotos por ahí y me tiene atormentado con que quiere conocerte… - Ok esa es una buena idea, nos vemos entonces más tarde – le escuche decir finalmente.

Cuando terminó la llamada, se giró hacia mi con una mirada un tanto divertida, mientras yo seguía estupefacta…

- No tienes que darme las gracias, lo hago por que te amo… se que no has vuelto a hablar de eso, pero has estado distinta desde entonces; además conozco esa mirada y sé cuanto te excita, sé que cuando hacemos el amor y cuando te masturbas piensas en ella.

Me conocía demasiado, me intuía…

Gracias mi amor y discúlpame por mi actitud, pero no tienes que hacer nada que no quieras.

No voy a hacer nada, solo las voy a presentar, lo demás es cosa de ustedes… ella se divirtió con lo que le dije y notablemente se emocionó aunque no lo dijo; pero ella siempre fue muy celosa y no se si quiera hacerlo. Nos vamos a encontrar más tarde en un centro comercial porque voy a entregarle unas cosas, me dice que te lleve conmigo y así se conocen, pero que está algo apurada y no puede quedarse esta vez.

 

Estaba nerviosa, hacía mucho que no me sentía así. En pleno centro comercial, con una botella de agua en la mano para tratar de humedecer mi garganta, escuché sonar su teléfono, dijo - Ok y colgó:

Esta en el estacionamiento, pero viene con una hermana que insistió en acompañarla, no quiero que salgas hasta allá, se va a ver un poco raro delante de la hermana que vayas solo para conocerla, mejor las presento otro día, acércate hasta la puerta que va al estacionamiento y espérame ahí, no tardo.

Hice lo que me dijo, aunque visiblemente decepcionada. Al cabo de pocos minutos me llamo a mi celular y me dijo sal unos metros después de la puerta y gira la vista a tu izquierda- lo hice y a unos escasos metros estaba él junto a la dueña de mis incesables fantasías, vi que le acercó el teléfono y la escuche del otro lado de la línea…

Hola…

Hola – solo pude articular como respuesta

Disculpa que nos hayamos conocido primero por teléfono, no puedo quedarme, estoy con mi hermana y algo apurada

No te preocupes, será para otra ocasión

Que tal el viernes, me encantan los viernes, es mi día favorito, ese día me transformo, me desinhibo jajaja - dijo con tono de lujuria y gracia a la vez

Por mi encantada, podemos vernos en mi apartamento, dile a él que te de la dirección

Ok pues entonces quedamos así, de todos modos estamos hablando

Ok, Oye!!! pero antes me gustaría que hicieras algo por mi

Dime

Date la vuelta

La escuche reírse y vi a la distancia como ponía su bello trasero apuntando hacia mi, tenía unos pantalones rojos súper ajustados y aun a lo lejos se distinguían las perfectas curvas de su retaguardia.

- Eres impresionantemente atractiva

- Gracias amor, lo que yo puedo ver desde aquí también se ve muy bien, aunque me han contado que eres preciosa

- Gracias, ya lo comprobarás por ti misma. Un beso

- Igual para ti, nos vemos.

Ufff, estaba demasiado caliente, la situación, aunque extraña, había sido muy excitante… ese día no pude apartarla de mi mente, aprovecha que estaba en el centro comercial y compre un par de perfumes de la misma fragancia, mi favorita, uno para mi y el otro quería obsequiárselo a ella. Mi novio gozaba observando lo que hacía. Esa noche, él y yo tuvimos sexo desenfrenado, mientras recordaba la escena e imaginaba su voz diciéndome que la cogiera por el culo y yo acabando en el pene erecto de él.

 

Llegó el viernes, eran las tres y media de la tarde y yo aun en el baño… me esmeraba en estar bien fresca, perfumada y bella, él me dijo que no me demorara más, que ella había quedado en venir a las cuatro y era extremadamente puntual (todo lo contrario a mi).

Cuando faltaban unos diez minutos para la hora, llamó a su teléfono avisando que estaba abajo. Sonó el timbre y le dije a él que le abriera mientras yo terminaba de vestirme.

Cuando al fin estuve lista, salí y allí estaba ella sentada en mis muebles, se veía hermosa, impactante, traía unos jeans tipo vaqueros, ajustados y a la cadera, una blusa también de jean con un escote que asomaba sus senos, unas botas negras largas por encima de su pantalón, parecían las mismas que usaba en las fotos. Me acerqué, nos saludamos con un beso en la mejilla, le dije que estaba guapísima y ella me respondió que yo también. Yo vestía una blusa color turquesa bastante pequeña, que dejaba ver parte de mis blanquísimos senos, mi ombligo y mi vientre plano, unos jeans azules bastante ajustados, las botas largas negras, semejantes a las suyas y el cabello suelto (yo también soy rubia).

Le di el regalo que le había comprado y me dijo que el encantaban los perfumes…

¿A que mujer no?- le contesté. Untó un poco en sus manos y lo llevo a su nariz…

Mmmm huele delicioso ¿es el mismo que llevas puesto tú?

Sí, pero los aromas destacan en cada piel un olor diferente, es más, en cada parte de tu propio cuerpo puede variar la fragancia, dependiendo donde lo apliques.

Mi novio, que estaba sentado al lado derecho de ella y yo al izquierdo, viendo la escena y tratando de romper con el nerviosismo que me tenía temblando, le dijo:

Colócate un poco aquí - señalándole el vientre, un poquillo más abajito, casi llegando a la abertura de su cierre.

Ella inmediatamente con cara de malvada forzó un poco la pretina de su pantalón hacia abajo, roció el perfume el en lugar indicado y se sonrió (se reía mucho, yo creía que era por los nervios pero después supe que era así casi todo el tiempo, solo que los nervios lo acrecentaban más). Mi novio, viendo que no tenía reacción me dijo:

Huélelo y nos dices si el olor es distinto… al de sus manos por ejemplo.

Yo lleve sus manos a mi rostro, rozándola suavemente con los dedos, mientras ella se dejaba hacer con una sonrisa espectadora, las olí, me sonreí y luego fui acercando lentamente mi cara hasta la parte baja y apetecible de su vientre, pegue mi nariz a su piel absorbiendo todo el aroma, que ya empezaba a mezclarse con el olor hembra en celo que desbordaba de su excitación, lo que me proyectaba que sus ganas ya eran quizás muy parecidas a las mías. Al rozarla con la punta de mi nariz y acariciarla con mi respiración vi como respingó su cuerpo y su piel se erizó completamente. Levanté la mirada y ella se sonrió,

Huele exquisito, pero diferente, no creo que ninguna otra parte de tu cuerpo pueda oler igual.

Tu crees…? a ver, huele aquí, dijo colocándose un poco de perfume en el cuello.

Rico - susurre a su oído aun con mi aliento rozando su piel de gallina

No puedo creerlo! tengo que comprobar que el olor es distinto, ven aquí

Entonces aplico una capa de perfume en mi cuello y se acercó rozándolo con su rostro y respirándome en toda esa zona tan sensible como es el cuello y las orejas, que son mi debilidad. Se separó un poco quedando a diminutos centímetros de mi boca y alternando su mirada picaresca entre mis ojos y mis labios, mientras mordía los suyos me dijo:

Huele muy bien, pero ahora veré la diferencia

Roció entonces un poco en el escote de mi pecho, justo en el camino entre mis senos

y sin ningún titubeo se acercó oliendo profundamente y moviendo su cabeza con suavidad hacia los lados, tocando así muy levemente las orillas de mis pechos haciendo que mis pezones se pusieran firmes y dispuestos para cualquier acontecimiento.

Tienes razón, el olor es divino en ambas partes, pero huele diferente. Me parece interesante que muchachas jóvenes como tú, a las que le llevo, no se… cuantos? 6 años? (yo para entonces contaba con 23), me pueda enseñar algo nuevo y desconocido para mi… estoy en deuda contigo, quizás hay muchas cosas que yo te pueda enseñar también.

Sin duda, seguro que las hay… ya pensaré en algo bien interesante, antes tomémonos algo. Gustas cerveza? vino? wisky?

Cerveza esta bien para mi, gracias

Así comenzamos a tomar y conversar entre los tres, mientras la reunión se hacía cada vez mas divertida y la confianza crecía entre las dos; sentía que la tenía dispuesta a hacer con ella lo que quisiera y más si estaría una vez más con ese hombre que yo me gastaba y que una vez fue de ella. Pero no quería apresurar las cosas, ya había aprendido a conocer un poco a las mujeres y sabía que muchas veces mientras más se siente, más se rechaza y se esconde y que lo enfrente directo sin rodeos, es un riesgo innecesario que no estaba dispuesta a correr y más si tomaba en cuenta que yo era precisamente la que ahora estaba con el que era suyo y que obviamente no había olvidado del todo, pues me fijaba como lo miraba, pero a pesar de eso, los celos que una vez sentí se habían esfumado y en ese momento solo tenía una meta, tener sexo con esa mujer.

Me prestas el baño, ya comenzaron las cervezas a llenar mi vejiga y luego que vas una vez ya no paras

Claro esta en el pasillo a la izquierda

Me quede embobada mirando su culo al andar, mi novio me trajo de nuevo a la realidad diciéndome…

Te tiene loca mi amor… te ves bella cuado tienes esa mirada, ese brillo en los ojos y ese entusiasmo de adolescente y madura al mismo tiempo, mezclado con lujuria, me encanta que estés así. Por cierto, estoy asombrado con ella, jamás la había visto así con una mujer, ella lo ha hecho y lo disfruta mucho, pero nunca ha llegado a este grado de complicidad con ninguna, hay una química entre ustedes que me tiene extasiado. Tu tienes el control, no lo desaproveches, recuerda que yo ayudo en lo que pueda pero no voy a proponer nada, esto es entre ustedes y puedo participar, solo y si quieren, sino me conformo con mirarte, para mi es suficiente con verte disfrutar.

Gracias mi amor, yo ya estoy disfrutando y mucho

Al tiempo que salía del baño sonaba una canción muy movida y sensual, la vi bailando mientras caminaba con los ojos cerrados como disfrutándolo mucho, le dije a mi amor, que bailara con ella, que quería verlos bailar, él obediente a mis deseos se levantó la tomo por la cintura, pegaron sus cuerpos y comenzaron a moverse. Uuuuyyyy estaba en el cielo viendo a aquel culo moverse al son de la música, con su sexo pegado a de él, una sonrisa lujuriosa en sus labios y una mirada sensual que me invitaba a observarla menear sus caderas. No pude más, me levanté, fui acercándome hasta ellos mientras me movía también lentamente al ritmo de la música, le llegue por la espalda, cruce mi mano derecha con las de ellos y haciendo un sándwich entre mi novio y yo con ese delicioso relleno, me moví a su ritmo. El baile era excitante, la provocadora mujer se movía cada vez mas, pegándome ese fabuloso culo todo lo que podía a mi sexo y rozando de un lado a otro, lo que casi me provocaba un orgasmo. Yo me apretaba cada vez más fuerte hacia ella y mientras mi mano derecha seguía enlazada con la de ellos, la izquierda se apodero de su cintura, recorriéndola cada vez más hacia adentro, cuando la tuve totalmente abrazada pos su abdomen la apreté más contra mi mientras pegaba mi boca en su cuello, no lo besaba, no lo mordía, solo apoyaba mis labios en él y respiraba aceleradamente, en su oído, en la parte de atrás de su cuello entre sus cabellos y su respuesta ante esta acción fue inmediata, pues suavizando el ritmo del baile pero sin dejar de moverse, hecho su cabeza hacia atrás apoyándola en mi hombro, dándome paso y permiso para hacer; entonces ahí humedecí mis labios y si comencé a besar con lujuria su cuello desnudo, pasaba mi lengua y mordía suavemente mientras mi mano fue subiendo por sus pechos debajo de su blusa, los toqué por encima de su brasier y sus pezones se sentían duros y potentes, como un pene erecto, con los cuales desee penetrarme en ese momento; mis dos manos tomaron sus senos que se amoldaron perfectamente a ellas mientras su culo no paraba de provocar a mi sexo que estaba gritando de placer, mi novio con la mano que le tenía sostenida, le dio la vuelta para que quedara frente a mi y se sentó en el mueble a apreciar el espectáculo. Comenzamos a bailar así frente a frente sin dejar de tocarnos no muy profundo por encima de la ropa, pero prolongando aun más aquel desate de fuego ya casi incontrolable. Fui levantando su blusa hasta dejarla solo con el brasier y ella hizo lo mismo conmigo, luego desabroche su pantalón y le hice una seña para que se los quitara, sin dejar de bailar, me miró casi como leyendo mi mente y me dijo,

¿Quieres seguir jugando? Ok, bailemos desnudas

Ella se desnudo lentamente frente a mi como haciéndome un striptease, mientras yo hice lo propio, le dije

Todo menos las botas, yo me dejaré las mías- ella asintió con una sonrisa, estaba disfrutando aquello tanto como yo y mi novio ni hablar.

Quedamos nuevamente frente a frente completamente desnudas, solo con los botines largos casi hasta las rodillas. Se veía estupenda, con ese cuerpo maravilloso sin nada que estorbara a la vista y con ese brillo de excitación que pude ver en sus ojos y en su humedad, era como un sueño lujurioso. La tome por la cintura y la pegue fuerte contra mi comenzando a danzar de nuevo, pero esta vez la danza del deseo, del placer. Mis oídos casi no podían escuchar la canción que sonaba, aunque recuerdo exactamente cual era, al punto que cada vez que la escucho puedo revivir aquellos maravillosos momentos; nos mirábamos a los ojos mientras bailábamos, yo mordiendo mis labios para no comérmela y ella pasando la lengua por los suyos como invitándome a no demorarme más… pero quería que llegara al límite del deseo, que fuera ella quien de no aguantar más me comiera la boca, veía a mi novio observarnos y me provocó por un momento estar en su puesto para ver aquella escena desde afuera, debía ser inigualable la visión, entonces recordé que en mi habitación tenía un espejo que cubría toda la pared que quedaba frente a mi cama y la arrastre de la mano a mi cuarto, le dije a mi novio que nos siguiera y que le diera un poco de volumen a la canción.

Quiero ver lo él esta viendo – le dije a su mirada interrogante mientras nos posábamos frente al espejo

Juntamos nuestros cuerpos una vez más y empezamos a bailar de nuevo, mientras mi novio se acomodaba en la cama frente a nosotras… Uuuuuyyyyy, ver el reflejo de nuestra imagen, eso sí fue la gloria, no tengo palabras para describir aquella visión que nunca se borrará de mi mente, en su expresión pude ver la misma reacción al mirarme los ojos al través del espejo y giró rápidamente su cara hacia mi, me tomo con sus manos la cara y juntó sus labios con los míos, primero nos comimos los labios succionándolos con un gusto infinito, hasta que nuestras lenguas fueron bienvenidas al juego para rozar nuestros labios también y hacerse lugar en nuestras gargantas; todo había explotado, la pasión era incontenible, desenfrenada, sentía cosas que jamás había sentido; mi mano se apoderó de su culo casi inconciente e inmediatamente, mientras seguíamos devorando nuestras bocas, ella dio un suspiro y me dijo – ¿Te gusta mi culo? – Oh si… sí que me gusta, me encanta tu culo – Pues es todo tuyo, hazme lo que quieras, hazme tuya.

Era justo lo que quería escuchar y ella lo sabía, parecía que podía leer mi pensamiento, pues además de todo, tocaba, besaba y apretaba justo donde y al instante en el que lo deseaba y en la intensidad que lo necesitaba; mi lengua se apoderó de sus pechos mientras mi mano no cesaba en su jugoso trasero, con la cual la apretaba más hacia mi. Fui bajando de sus tetas a su abdomen, besando toda la parte frontal de cuerpo hasta llegar a su entrepierna, pase mis dedos por su sexo totalmente empapado y la sobe de arriba a abajo dejando que mi dedo pulgar acariciara su clítoris hinchado suavemente, sin dejar de apretar sus nalgas; chupé mis dedos llenos de sus jugos disfrutando del sabor de la excitación que le había proporcionado a mi nueva y tan deseada amante, observando como eso la calentaba aun más y no dejaba de jadear, mientras seguía parada, casi sin fuerzas de sostenerse en pie, apoyando su espalda en el espejo. Acerque casi desesperadamente mi boca a su chochito que me suplicaba ser devorado y pase mi lengua muy hábilmente por toda el área, subiéndola y bajándola despacito sin desaprovechar una gota de sabor. La acariciaba con la lengua plana para que pudiera sentirme todo su sexo, luego succioné fuertemente aspirando todos sus líquidos, mamando su clítoris como si mamara el huevo erecto de mi novio y bajando un poco más mi cabeza metí mi lengua en su agujero haciéndole un cunnilingues espectacular, evaluado con sus incontenibles quejidos, sintiendo como mi carne húmeda la penetraba sin pudor y como ella se venía en mi cara apretando fuertemente mi cabeza contra su sexo y gritando el placer que aquel enorme orgasmo le proporcionaba, el cual recibí en mi boca como un torrente que bebí, pero que lejos de quitarme la sed me provocaba aun más.

Ella se doblo para besar mis labios y trató de levantarme con intenciones de devolverme el favor, pero yo no estaba dispuesta a detenerme, le di la vuelta sin agresividad, pero con mucha firmeza - Todavía no me toca, necesito disfrutar de este manjar- dije mientras sobaba con la palma de mis manos todo el espacio que ocupaba su culo.

Cómetelo, es todo tuyo mami, hazlo sentir, me gusta mucho y me tienes súper excitada, nunca me había sentido asíííííííí… aaaaaahhhh – gritó cuando sintió mi lengua invadir todas sus nalgas que chupaba como si quisiera tragármela, la sobe y acaricié con una pasión descontrolada mientras miraba a través del espejo a mi novio recostado en la cama, observando extasiado de aquel inigualable momento.

Abrí sus nalgas lo mas que pude para poder ver su agujero, pero no era mucho lo que podía hacer, pues sus potentes glúteos, casi macizos, se abrazaban entre ellos como sin querer soltarse… - como debe disfrutar un huevo entrando en este culo, pensé… casi sentí la necesidad de tener uno en ese instante… ¡lo que hace el deseo!

Le dije que apoyara las manos en la cama para que quedara inclinada apuntando con su trasero hacia el espejo y así me facilitara el trabajo, abrí nuevamente con fuerza sus nalgas y metí mi lengua en su ano humedeciéndolo y acariciándolo con la misma, luego comencé a penetrarla con ella sintiendo que de esa manera la poseía, que era mía por esos minutos que se congelarían en el tiempo, mientras la escuchaba decirme,

Así mami, cógeme, cógeme fuerte, méteme la lengua en el culo, me encanta aaaahhhhh me vas a hacer acabar con tu lengua, soy tuya amor, cógeme más…

Esos alaridos me estaban volviendo loca, separe un poco mi cara de su culo para acariciarlo con la mano y meter uno de mis dedos ensalivados, mientras que con la otra me acariciaba mi sexo empapado y desesperado, en ese momento vi como mi novio estaba cerca de ella hablándole al oído, entonces supe como llegaron a su boca aquellas frases tan certeras que imaginaba escuchar cada vez que fantaseaba que me la cogía; luego comenzaron a besarse y lejos de sentir celos, eso me calentó mucho más… volví a meter mi lengua en su culo y cambie mi mano hacia su clítoris, ambas moviéndose muy rápidamente hasta que la escuché correrse de nuevo

Yaaaaaaaaaaa… aaaaahhhhhhhhhhhh… diossssss… aahhhhhhh.. que ricura amorooorrr…

Al escucharla acabar con esas palabras, mi placer se intensificó y pude llegar detrás de ella, literalmente detrás de ella.

Me miró extasiada y levantándose me tomo la cara y me beso – pruébate, lo rico que sabes – sí es delicioso, pero ahora quiero probar el tuyo.

Me acosté en la cama al lado de mi novio, lo besé en los labios compartiendo con él ese sabor que ya él conocía, me dijo al oído, Te amo… sigue disfrutando, goza mucho – esto ultimo pude apenas escucharlo ya que sentí como sin atajos, ni avisos, la lengua de ella se posó sobre mi sexo caliente y hambriento, dándole de comer aquella lengua inquieta que se movía por todos los pliegues de mi vagina, la pasó entre mis labios, bajó hasta la entrada de mi agujero y volvió a subir hasta llegar a mi clítoris, el cual acarició firmemente con la punta de su lengua mientras con sus dedos comenzó a penetrarme, primero con uno, luego con dos y con su lengua deleitándome sin parar –

Así, así, que bien lo haces, eres una hembra deliciosa, no pares, sigue mi cielo, sigue, quiero acabar en tu boca

Mis palabras intensificaron sus movimientos y tuve un orgasmo casi indescriptible, descargando todo mi placer y sintiendo como ella lo bebía mientras me acariciaba el sexo palpitante suavemente con su boca, hasta que calmaron mis convulsiones; subió hasta mi cara, me hizo probar de mi propio manjar y luego juntó su lengua con la de él, me atrajo ella misma con sus manos para que me uniera al beso y entre los tres nos chupamos las lenguas como si el placer estuviera aun iniciando, intacto, insaciable… lo estaba.

Bajé el cierre de su pantalón y se lo quité mientras ella continuaba besándolo, él soltó su boca para besar sus senos y ella agarró su pene erectísimo y movía sus manos como masturbándolo, yo me quede sentada en la cama, solo observando lo bien que eso se veía y sorprendida de cómo podía disfrutarlo tanto, vi como bajo con su boca hasta su huevo y haciendo un intento por meterlo a su boca se detuvo, se giró hacia mi, me miro como pidiendo permiso, yo moví mi cabeza como signo de aprobación y una sonrisa placentera invadió mis labios; entonces empezó a pasar su legua de arriba a abajo por todo lo largo del pene… cómo lo disfrutaba… Me acerque un poco a ella y le dije que se veía maravillosa mamándoselo, que no sabía cuantas noches había soñado y fantaseado con eso; lo que le decía le encrespó todo el cuerpo y metió todo el huevo en su boca succionándolo al tiempo que le sacaba gemidos de placer a mi amor, ella sabía como hacerlo sentir. Yo traté de reaccionar y comencé a moverme nuevamente, a tocarle las tetas mientras ella seguía mamando, le sobaba el culo, le daba nalgadas y ella respingaba cada vez que lo hacía, saco el huevo de su boca lo lamió por los costados y yo hice lo mismo logrando que nuestras lenguas tropezaran y se cruzaran mientras le hacíamos la mejor mamada a mi hombre.

Métetelo quiero que él te coja por delante mientras yo lo hago por detrás

Ella obedeció complaciente y con mucho gusto, se sentó encima de él y se lo metió suavecito disfrutando enormemente de la entrada ya conocida para ese delicioso huevo, la deje gozar un rato encima de él cabalgándolo sensual y profundamente, me acerqué y bese sus senos, comí su boca y luego baje y apreté mi lengua fuerte contra su clítoris empujándola un poco hacia atrás mientras mi novio se movía debajo de ella metiéndoselo hasta el fondo; se lo lamí sin parar y escuche como se corrió a gritos… sin dejar que se calmara y aun penetrada por mi novio, la eché de nuevo hacia delante como acostándola sobre él y me puse encima de ella sobre su enorme y delicioso culo, me movía como un hombre, como intentando meterle mi clítoris por el hueco del ano y que fuera doblemente penetrada, la escuche jadear fuertemente apretándome con su mano hacía ella y me decía - así háganmelo así… más fuerte, cógeme duro por el culo mami- Yo me movía a un compás incontrolable, aquello era lo máximo y fui la primera que se corrió en esa posición –Te voy a acabar en el culo… me voooooyyyyyyy aaaaahhhhhhhhhh aaahhhhhhhh– enseguida ella acabó también –yaaaaa… aaaaahhhhhhhh – fue intenso y escucharla acabar me hizo mezclar un orgasmo con otro y volví a correrme en su culo…. Dios que ricura, como la estaba gozando. Ella se paro y me dijo

– Cambiemos de posición, ahora yo te cojo por el culo

Así lo hicimos y nos colocamos en la misma posición pero invirtiendo los papeles ella y yo, era delicioso sentirla detrás de mi, como si me estuviera cogiendo, su cara se transformó estaba como agresiva, como deseando domarme y lo disfrutaba, me daba nalgadas cada vez más fuertes que me hacían sentir mucho; así nos corrimos varias veces más… Ya bastante satisfechas las dos nos besamos largamente y le dije

¡Qué cogida…! como nos ha hecho gozar este huevo y todavía sigue intacto, firme

Sí, ya conozco yo a este muñeco, pero tengo una dosis buenísima para calmarlo, ya vas a ver

Entonces se puso en cuatro y mi novio reaccionando inmediatamente como reviviendo momentos semejantes con aquella diosa del placer, metió su huevo poco a poco en el culo de ésta dejándome ver en primera fila ese gran espectáculo; la penetró fuertemente cabalgándola y haciéndola gritar… era asombroso ver como aquel culo se comía el huevo de mi novio, lo devoraba y lo apretaba haciéndolo gemir de placer. Cuando ya tenían un rato gozando, me puse debajo de ella, comencé a comerle el chocho y a acariciarle los testículos a mi novio como queriendo ser participe de esa doble acabada, hasta que sentí como ella y después él se descargaron de todo el placer contenido.

 

Desde aquel momento aquella mujer se convirtió en mi amiga y mi amante por algún tiempo, en el que no pare de disfrutar de ese delicioso culo y de todo el placer que me producía estar con esa hembra; pero lo más importante es que después de aquella noche pude sentir como mis celos habían desaparecido, ni con ella ni con nadie más volví a sentir que mi relación estaba en riesgo, pues el hombre que amaba me demostró que lo más importante para él era hacerme feliz, lo que me hizo entender y descubrir que todo depende de cómo enfoques la vida, lo que piensas o sientes, lo que tú decidas hacer según lo que te provoca… yo decidí disfrutar y él me enseñó a hacerlo realidad.

Ojalá les guste, es una historia deliciosamente real.

Espero sus comentarios. Hasta la próxima!


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