Adiós…
Tu me llenabas los días y ya no estas ¿Será que olvidaste que
me querías? ¿Qué solías decirme te amo casi todos los días? ¿Será que ya no me
amas? O simplemente ya no quieres complicarte la vida conmigo y decidiste
olvidarme al dejarme….aun así no puedo evitar sentir que me pierdo, que aunque
salir con alguien mas puede ser bueno. No eres tú, no estas tú y, trato de no
pensarte. Créeme, trato de olvidarte y lo logro, pero solo por momentos
cortos….luego vuelves y no te vas, no te vas y para cuando veo caerse el sol
solo recuerdo que ya no te tengo.
Soy una tonta. Nuca debí acceder a terminar nuestra relación.
Debí aferrarme mas a lo que siento por ti, que a lo que creí era lo correcto, lo
mas sensato por hacer cuando te sientes una cortesana solo por amar a la persona
que ama alguien mas.
No puedo pedirte que vuelvas a mí. Esta vez fuiste tu la que
tomo la decisión y me asusta….me asusta pensar que ya no soy tan importante para
ti como antes, que ya no piensas en mi como solías hacerlo ni me extrañas como
yo suelo hacerlo al despertar cada mañana sabiendo que ya no podré escribirte
mas que te amo….y no. No puedo sentirme feliz con alguien más. Puede
gustarme…si. Pero no esta donde tu estas. No ocupa el espacio que llenabas tú
cuando me llamabas "mi amor". No esta.
Aun no se como hacer para sacarte de mi mente, de mis
pensamientos. Las noches son un verdadero tormento….la incertidumbre por saber
como estas o si aun me quieres me inunda y de nada me sirve intentar hacer otras
cosas…me es imposible no pensarte.
El alivio al momento de aceptar tu decisión de terminar solo
fue un espejismo, un falso positivo por la molestia de no hablarte volviendo los
días siguientes un augurio de lo que es mi pasar sin ti y, es que mi mente decía
una cosa, pero mi corazón determino otra…se niega a dejarte ir y te ama, te
ama…te amo y no quisiera nunca separarme de ti. Me enamoraste el alma y ya no se
me ocurre nada más para sacarte de ahí. No se ¿Cómo? Y cada vez que trato se me
entumece el corazón.
Podría decirte que estoy bien y mentir, pero la verdad es que
te extraño. Extraño las sensaciones que me producía el saber que eras algo mío,
el esperar tu saludo o el simple hecho de que estuvieras ahí para mi. Todo, todo
lo quería de ti y todo lo esperaba menos que decidieras alejarte de mi.